Lo que se presentó en los congresos sobre el síndrome coronario agudo

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Lo que se publica y se presenta cada mes, comentado por quienes lo firman o por expertos del área.

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Lo que se presentó sobre el síndrome coronario agudo en los congresos ESC de 2024, 2025 y 2026, con sus cifras y lo que cambia en la consulta, y los artículos que publicó CardioTeca, del más reciente al más antiguo.

Lo que se presentó sobre el síndrome coronario agudo en los congresos de la Sociedad Europea de Cardiología de 2024, 2025 y 2026. En cada congreso, los estudios con sus cifras, lo que se presentó en el congreso y lo que cambia en la consulta, con la guía ESC 2023 al lado y los artículos que CardioTeca publicó durante el congreso y los días siguientes; del más reciente al más antiguo.

Congresos cubiertos

Los estudios

  1. La quinta definición universal del infarto sustituye los tipos numerados por tres situaciones: el infarto primario (la patología coronaria aguda, también la disección espontánea, la embolia, el vasoespasmo y el fallo tardío del stent o del injerto), el secundario (con enfermedad coronaria obstructiva sin patología coronaria aguda, o con una alteración segmentaria nueva) y el relacionado con un procedimiento, con una ventana de 30 días y sin los umbrales de 5 y 10 veces el límite superior de referencia; añade umbrales de troponina por sexo. En el registro AMIPE (6.282 infartos clasificados por su mecanismo), la mortalidad al año fue del 1,4% al 25,8% según el grupo; los 172 pacientes con una causa coronaria no aterotrombótica, hasta ahora tipo 2, evolucionaron como los aterotrombóticos. En el estudio CAREBANK, tras una cirugía cardiaca sin complicaciones, el 93% superó 10 veces el límite superior de referencia de la troponina y el 23%, 70 veces, sin infarto.
  2. Retirar el ácido acetilsalicílico desde el principio no fue no inferior en el IAMCEST: en el estudio PREMIUM, la monoterapia con prasugrel antes de la angioplastia primaria dio un 11,0% de muerte, ictus o infarto a 12 meses, frente al 8,5% (1,34; IC 95% 1,02 a 1,75), con menos hemorragia mayor (5,6% frente a 8,4%), un contraste que no llegó a hacerse formalmente. Al mes y sin eventos, en el análisis conjunto de los estudios TARGET-FIRST y ULTIMATE-DAPT (3.966 pacientes revascularizados), retirarlo redujo la hemorragia BARC 3 o 5 del 1,4% al 0,7% (0,48; 0,25 a 0,92), sin más eventos isquémicos (2,6% frente a 2,8%). Al año del stent, en el estudio A-CLOSE (3.203 pacientes de alto riesgo isquémico), con el clopidogrel solo los eventos netos fueron del 5,0% frente al 5,1%, con más eventos isquémicos (3,7% frente a 1,6%) y menos hemorragias (1,8% frente a 4,1%).
  3. En el estudio SWITCH-SWEDEHEART (17.095 pacientes, aleatorizados por regiones), el prasugrel por defecto no redujo los eventos isquémicos frente al ticagrelor; en el estudio LIBREXIA ACS (14.194 pacientes), el milvexián tampoco (5,4% frente a 5,1%; 1,05; 0,91 a 1,21). Con fibrilación auricular, el estudio EPIDAURUS se detuvo con 602 de los 1.474 pacientes previstos: sustituir el clopidogrel por ticagrelor o prasugrel junto al anticoagulante multiplicó por más de tres la hemorragia BARC 3 o más a las seis semanas, sin menos eventos isquémicos.
  4. En el estudio AIR-STEMI (1.823 pacientes con IAMCEST multivaso), guiar la revascularización completa por la angiografía funcional, sin guía de presión ni adenosina, redujo la variable principal del 13,7% al 8,9% (0,62; 0,47 a 0,83), con la mitad de los vasos no culpables tratados (52,0% frente a 94,9%) y menos lesión renal por contraste (2,2% frente a 4,0%). En el estudio SHIELD-MI (50 pacientes de un centro, sin aleatorización), el dexrazoxano intravenoso tras la angioplastia primaria se asoció a menos hemorragia intramiocárdica y a un infarto más pequeño.
  5. En el estudio TARGET-CTCA (3.170 pacientes con dolor torácico y troponina intermedia, ya descartado el infarto), el TC coronario no redujo la muerte cardiaca o el infarto a tres años (7,1% frente a 7,3%; 0,95; 0,73 a 1,23). Un metaanálisis del ECG con inteligencia artificial dio una sensibilidad del 94,4% en el IAMCEST y del 65,0% en el IAMSEST, y la puntuación BioTAK (cuatro biomarcadores y el sexo) distinguió el síndrome de takotsubo del síndrome coronario agudo antes del cateterismo con un área bajo la curva de 0,93 en la validación externa.
  6. En el registro DOMINO, el 34,2% de los pacientes con MINOCA no tuvo resonancia y el 95,1% no tuvo evaluación funcional coronaria; en 117 pacientes con MINOCA confirmado, la grasa epicárdica de la resonancia se asoció a los eventos a cuatro años sin mejorar de forma significativa el modelo pronóstico (índice de concordancia de 0,728 a 0,751; p = 0,488).
  7. En el shock del infarto, con los criterios del estudio DanGer Shock aplicados a la práctica, uno de cada cuatro pacientes con soporte circulatorio mecánico no los cumplía y solo el 23% volvió vivo a casa; el consenso europeo de la ESC define el shock cardiogénico por la hipoperfusión en reposo, la alteración hemodinámica y la disfunción cardiaca de base.
  8. Tras el alta, en el estudio AMUNDSEN el evolocumab antes de la angioplastia llevó al 82% al objetivo de colesterol LDL al año, sin menos eventos al año; en el estudio BRIDGE, un protocolo desde el ingreso dejó al 60,8% por debajo de 55 mg/dL a los 6 meses, frente al 34,5%. En Dinamarca (154.591 pacientes), el 54% de las mujeres y el 72% de los hombres empezaron una estatina tras el infarto; en el estudio EUROASPIRE VI, solo el 29% de los pacientes coronarios fue a rehabilitación cardiaca (del 0% al 79% según el país); en el registro SWEDEHEART, la carga máxima de la ergometría tras el infarto predijo la mortalidad, con una asociación más marcada en las mujeres; en el registro KAMIR, el infarto restó una media de 23 días de vida a tres años, 135 con una FEVI del 40% o menos.

En el congreso

CardioTeca publicó 26 artículos sobre el síndrome coronario agudo con la etiqueta del congreso, del 30 de agosto al 2 de septiembre de 2026, el último con el resumen de todas las áreas. No hubo guía nueva del síndrome coronario agudo: la vigente sigue siendo la ESC 2023 (G1 · Lo que dicen las guías sobre el síndrome coronario agudo). En Múnich se publicó la quinta definición universal del infarto, un documento de consenso de la ESC, el ACC, la AHA y la WHF, sin clases de recomendación, y se presentó la guía ESC 2026 de rehabilitación cardiaca; la equivalencia entre la cuarta definición y la quinta, término a término, en H5 · Glosario del síndrome coronario agudo.

Lo que cambia en la consulta

Según la cobertura de CardioTeca, en el IAMCEST con angioplastia primaria la doble antiagregación sigue siendo la estrategia de partida; en el análisis conjunto de los estudios TARGET-FIRST y ULTIMATE-DAPT, retirar el ácido acetilsalicílico al mes, en el paciente revascularizado de forma completa, sin eventos y con un inhibidor potente del P2Y12, redujo la hemorragia sin más eventos isquémicos, y la guía ESC 2023 solo contempla un único antiagregante al mes con riesgo hemorrágico alto (clase IIb, nivel de evidencia B); con fibrilación auricular, el anticoagulante oral directo sigue con clopidogrel; en el infarto multivaso, la fisiología del vaso no culpable sobre la angiografía es una alternativa al criterio angiográfico que recomienda hoy la guía; tras una cirugía cardiaca, la quinta definición pide para el infarto una complicación coronaria o una alteración nueva de la contractilidad, no solo la troponina. Cómo se aplica la antiagregación en cada caso, en C4 · Manejo práctico de los antiagregantes y los anticoagulantes en el síndrome coronario agudo.

  • IAEn todo síndrome coronario agudo se recomienda un inhibidor del P2Y12 junto al ácido acetilsalicílico durante 12 meses, salvo alto riesgo hemorrágico.
  • IIaASin eventos tras 3 a 6 meses de doble antiagregación y sin alto riesgo isquémico, debe considerarse la monoterapia, preferentemente con un inhibidor del P2Y12.
  • IACon fibrilación auricular, tras una semana como mucho de triple terapia, se recomienda por defecto un anticoagulante oral directo y un antiagregante, preferentemente clopidogrel, hasta 12 meses.
  • IIICNo se recomienda el ticagrelor ni el prasugrel en la triple terapia antitrombótica.
  • IBEn el SCACEST estable con enfermedad multivaso, se recomienda que la angioplastia de la arteria no causal se base en la gravedad angiográfica.
Guía ESC 2023 de SCA: R-041, R-073, R-064, R-072, R-120, tal como las recoge la guía interactiva de CardioTeca.

Para profundizar

Los estudios

  1. Tras un infarto sin FEVI reducida, en el estudio REBOOT (8.438 pacientes de España e Italia con FEVI por encima del 40%) los betabloqueantes no redujeron la muerte, el reinfarto ni el ingreso por insuficiencia cardiaca (cociente de riesgos 1,04; IC 95% 0,89 a 1,22); en el estudio BETAMI-DANBLOCK (5.574 pacientes con FEVI del 40% o más), la variable principal fue del 14,2% con betabloqueante y del 16,3% sin él (0,85; 0,75 a 0,98). En el metaanálisis de los pacientes con FEVI ligeramente reducida, del 40% al 49%, de los estudios REBOOT, BETAMI, DANBLOCK y CAPITAL-RCT (1.885 pacientes), los betabloqueantes redujeron la muerte, el nuevo infarto o la insuficiencia cardiaca (0,75; 0,58 a 0,97).
  2. En el estudio NEO-MINDSET (3.410 pacientes con síndrome coronario agudo), retirar el ácido acetilsalicílico justo después de la angioplastia y seguir con un inhibidor potente del P2Y12 no fue no inferior en eventos isquémicos (7,0% frente a 5,5%; diferencia de 1,47 puntos, IC 95% de −0,16 a 3,10), con menos hemorragias. En el estudio ANDAMAN (2.484 pacientes con sospecha de resistencia al ácido acetilsalicílico, el 77,2% con diabetes), tomarlo dos veces al día no redujo los eventos (7,7% frente a 8,8%; 0,90; 0,69 a 1,19), con la misma hemorragia mayor (1,9% frente a 2,1%).
  3. En el estudio OPTION-STEMI (994 pacientes con IAMCEST multivaso), la revascularización completa inmediata no fue no inferior a la diferida dentro del ingreso (13% frente a 11% al año; 1,24; 0,86 a 1,79), con más shock cardiogénico durante el ingreso (4% frente a 2%), concentrado según el artículo en los pacientes en Killip II-III.
  4. A los 10 años del estudio DanGer Shock (355 pacientes con IAMCEST y shock cardiogénico), la bomba de flujo microaxial se asoció a menos mortalidad (52,5% frente a 68,8%; 0,70; 0,54 a 0,92). En el estudio PIpELINe (512 pacientes de 80 años de mediana con peor capacidad física al mes del infarto), una rehabilitación que une el control de los factores de riesgo, la dieta y el ejercicio redujo la muerte cardiovascular o el ingreso no programado de causa cardiovascular al año (12,6% frente a 20,6%; 0,57; 0,36 a 0,89).

En el congreso

CardioTeca publicó 9 artículos sobre el síndrome coronario agudo con la etiqueta del congreso, del 30 de agosto al 8 de septiembre de 2025, entre ellos el resumen del congreso, el 3 de septiembre, y tres de colaboradores. La guía del síndrome coronario agudo sigue siendo la ESC 2023 (G1 · Lo que dicen las guías sobre el síndrome coronario agudo).

Lo que cambia en la consulta

Según la cobertura de CardioTeca, tras un infarto sin FEVI reducida el betabloqueante sistemático no redujo los eventos en el estudio REBOOT y sí en el estudio BETAMI-DANBLOCK, y con la FEVI del 40% al 49% los redujo en el metaanálisis; con la guía ESC 2026 de insuficiencia cardiaca, una FEVI de menos del 50% es hoy fracción de eyección reducida. Retirar el ácido acetilsalicílico justo después de la angioplastia no fue no inferior; en el IAMCEST multivaso, el estudio OPTION-STEMI apoya, según el artículo, diferir la revascularización completa dentro del ingreso. Lo que dice cada estudio de betabloqueantes, en G2 · Mapa de los estudios clínicos del síndrome coronario agudo.

  • IASe recomiendan los betabloqueantes en el síndrome coronario agudo con FEVI del 40% o menos, con síntomas de insuficiencia cardiaca o sin ellos.
  • IIaBDebe considerarse el betabloqueante sistemático en todo síndrome coronario agudo, sea cual sea la FEVI.
  • IAEn el SCACEST estable con enfermedad multivaso, se recomienda la revascularización completa en el procedimiento índice o en los 45 días siguientes.
Guía ESC 2023 de SCA: R-179, R-180, R-119, tal como las recoge la guía interactiva de CardioTeca.

Para profundizar

Los estudios

  1. En el estudio SENIOR-RITA (1.518 pacientes de 75 años o más con IAMSEST, con 82 años de media y el 32% frágiles), la estrategia invasiva no redujo la muerte cardiovascular o el infarto no mortal en 4,1 años (25,6% frente a 26,3%; cociente de riesgos 0,94; IC 95% 0,77 a 1,14). En el estudio FIRE, en mayores de 75 años con infarto y enfermedad multivaso, la revascularización completa guiada por fisiología tuvo un efecto parecido en el IAMCEST (16,2% frente a 21,1% con solo la arteria culpable; 0,75; 0,50 a 1,13) y en el IAMSEST (15,4% frente a 20,9%).
  2. En el estudio ABYSS (3.698 pacientes con un infarto previo sin complicaciones y FEVI del 40% o más, a una mediana de 2,9 años del infarto), suspender el betabloqueante no fue no inferior a mantenerlo (23,8% frente a 21,1%; 1,16; 1,01 a 1,33). En el estudio STOPDAPT-3 (5.833 pacientes tras la angioplastia, el 74,6% con síndrome coronario agudo), la monoterapia con ácido acetilsalicílico o con clopidogrel desde el primer mes dio la misma tasa de eventos cardiovasculares hasta el año (4,5 por 100 pacientes-año en los dos; 1,00; 0,77 a 1,30).
  3. En el shock del infarto, el soporte vital extracorpóreo no cambió la mortalidad al año en el estudio ECLS-SHOCK (55,0% frente a 55,8%); en el metaanálisis de datos individuales de 9 ensayos aleatorizados (1.114 pacientes), el soporte circulatorio mecánico precoz no redujo la mortalidad a 6 meses (0,87; 0,74 a 1,03). La puntuación SEX-SHOCK predice por sexo el riesgo de shock en el síndrome coronario agudo, donde la escala ORBI discriminaba peor en las mujeres, y en un registro de shock más de la mitad de los pacientes en los estadios B y C de la SCAI empeoró en las primeras 24 horas.
  4. En un análisis del estudio MINT, en el infarto con anemia, la mortalidad a los 6 meses fue parecida con la transfusión restrictiva y con la liberal (21,7% frente a 20,5%), con más muerte de causa cardiaca con la restrictiva (9,0% frente a 6,1%; 1,52; 1,19 a 1,94).
  5. En el estudio REVERSE-FLOW (no reflujo tras la angioplastia primaria), los inhibidores de la glucoproteína IIb/IIIa no redujeron el tamaño del infarto (25,4% frente a 25,2% del ventrículo izquierdo) y sí la obstrucción microvascular (74,5% frente a 92,2%); en el estudio CONNECT, la neoaterosclerosis a los 3 años no cambió con el polímero del stent de everolimus (11,4% frente a 13,3%); en un análisis del estudio PACMAN-AMI, el alirocumab redujo más el volumen de ateroma de las lesiones (−4,86% frente a −2,78%).
  6. En el registro SWEDEHEART (56.262 pacientes), llegar al colesterol no HDL más bajo a los 2 meses y al año se asoció a menos eventos (0,76; 0,71 a 0,81); en Suecia, las olas de frío se asociaron a más infartos de 2 a 6 días después. Una propuesta de nomenclatura publicada en European Heart Journal plantea llamar síndromes isquémicos miocárdicos agudos y no agudos a toda la isquemia, obstructiva o no.

En el congreso

CardioTeca publicó 16 artículos sobre el síndrome coronario agudo con la etiqueta del congreso, del 30 de agosto al 3 de septiembre de 2024. En Londres se presentó la guía ESC 2024 de síndromes coronarios crónicos; la del síndrome coronario agudo sigue siendo la de 2023 (G1 · Lo que dicen las guías sobre el síndrome coronario agudo).

Lo que cambia en la consulta

Según la cobertura de CardioTeca, en el paciente de 75 años o más con IAMSEST la estrategia invasiva sistemática no redujo la muerte cardiovascular ni el infarto; en el mayor con infarto multivaso, la revascularización completa guiada por fisiología redujo los eventos; suspender el betabloqueante años después de un infarto no complicado no fue no inferior a mantenerlo; en el shock del infarto, ni el soporte extracorpóreo ni el soporte mecánico precoz sin seleccionar redujeron la mortalidad. Cómo se decide en el mayor y en el frágil, en C6 · Situaciones especiales en el síndrome coronario agudo.

  • IBEn el paciente mayor se recomiendan las mismas estrategias diagnósticas y terapéuticas que en el joven.
  • IBEn el anciano frágil con comorbilidades se recomienda un enfoque integral para individualizar el tratamiento intervencionista y el farmacológico tras sopesar riesgos y beneficios.
  • IIaCEn el SCASEST con enfermedad multivaso debe considerarse la revascularización completa, preferentemente en el procedimiento índice.
  • IIbCEn el shock cardiogénico grave o refractario puede considerarse el soporte circulatorio mecánico de corta duración.
Guía ESC 2023 de SCA: R-160, R-162, R-122, R-099, tal como las recoge la guía interactiva de CardioTeca.

Para profundizar