Lo que se presentó en los congresos sobre prevención y rehabilitación

A
ESPACIO de prevención y rehabilitación cardiovascular › Bloque A › A4

Actualidad

Lo que se publica y se presenta cada mes, comentado por quienes lo firman o por expertos del área.

A4

Lo que se presentó sobre prevención y rehabilitación en los congresos ESC de 2024, 2025 y 2026, con los artículos de CardioTeca sobre cada estudio.

Los tres últimos congresos de la Sociedad Europea de Cardiología. De cada uno, los estudios sobre prevención y rehabilitación con sus cifras, el contexto y lo que cambia en la consulta, con los artículos que publicó CardioTeca; del más reciente al más antiguo. Todos los artículos, uno a uno, en la lista del final. Los próximos congresos, en la agenda.

Congresos cubiertos

Los estudios

  1. La rehabilitación cardiaca estrenó su primera guía ESC, con 131 recomendaciones. Da plazos para empezar: idealmente en los primeros 14 días tras un síndrome coronario agudo y no más tarde de 30, y en los primeros 28 días tras la cirugía coronaria y no más tarde de 42. Su única recomendación de clase III dice que no se niegue la rehabilitación por fragilidad o comorbilidad.
  2. En el estudio EUROASPIRE VI (8.590 pacientes coronarios de 27 países, examinados una mediana de 13,2 meses después del alta), acudió a alguna sesión de rehabilitación el 29,1% y a todas las sesiones el 18,7%, con cifras del 0% al 79% según el país. No llegaba a un colesterol LDL de 55 mg/dL (1,4 mmol/L) el 82,7%, tenía la presión arterial en 130/80 mmHg o más el 60,0% y alcanzaba ocho de los diez objetivos de las guías el 14,5%. España registró el 79%, en centros seleccionados y sin representatividad nacional.
  3. El ESC Cardiovascular Health Check 2025 se hizo a 1.366 profesionales sanitarios en el congreso de Madrid. Tenían mejor perfil de riesgo y menos placa carotídea que la población general emparejada (21,8% frente a 31,7%), pero conocía su hipertensión el 46,2%, igual que la población general. Con enfermedad cardiovascular establecida tomaba hipolipemiante el 41,4%; de ellos llegó a un colesterol LDL por debajo de 55 mg/dL (1,4 mmol/L) el 22,2%.
  4. Sobre cómo mantener el tratamiento, en el estudio ADHERE-ASCVD un aviso digital automático subió la retirada de la estatina a los 14 días del 12,0% al 14,4% en quien la había abandonado; el 75,1% seguía sin retirarla a los 28 días. En el estudio CRHCP, hecho en la China rural, la reducción de eventos cardiovasculares se mantuvo tres años después de retirar el programa de control de la presión arterial (3,4% frente a 4,2% por persona-año; HR 0,79; IC 95% 0,73 a 0,85).
  5. En el estudio REACT (16.808 adultos daneses y españoles de 18 a 70 años sin enfermedad cardiovascular conocida), tenía aterosclerosis subclínica el 57,1%, también el 8,7% de los varones y el 6,7% de las mujeres de 18 a 29 años. Un SCORE2 de riesgo alto tuvo una sensibilidad del 1,9% para identificarla. En el estudio SCAPIS (23.314 personas de 50 a 64 años), un programa de aprendizaje profundo encontró placa coronaria en el 82,5%, frente al 40,1% del calcio coronario. Son estudios de imagen: no demuestran que tratar lo encontrado evite eventos.
  6. El estudio RESPECT2 (3.491 adultos asintomáticos) guió el tratamiento con TC coronario: la toma regular de hipolipemiante subió del 8,1% al 12,5% en un año y los procedimientos coronarios invasivos, de 1 a 29. En el estudio DANCODE (calcio coronario de 400 unidades Agatston o más), la vitamina K2 con vitamina D3 redujo un 21% la progresión del calcio a los 24 meses, sin datos de eventos.
  7. Tres trabajos miran otros determinantes del riesgo. El estudio SCORE2-LAC recalibra el riesgo a 10 años para cuatro regiones de América Latina y el Caribe (índice C de 0,740 en 132.512 personas). En 451.460 adultos del UK Biobank, la hematopoyesis clonal distinta de DNMT3A se asoció a más progresión del síndrome cardiovascular-renal-metabólico. En la arteritis de células gigantes (estudio francés TACTIC-GCA, 1.997 pacientes, observacional), empezar tocilizumab se asoció a menos eventos coronarios, ictus isquémicos o muertes a dos años que metotrexato (6,4% frente a 10,7%).
  8. Sobre capacidad física, en el registro SWEDEHEART (15.945 pacientes, ergometría de 2 a 8 semanas después de un infarto), cada 10 vatios más se asociaron a un 18% menos de mortalidad en hombres y a un 33% menos en mujeres; el análisis deja fuera a quienes no acudieron a rehabilitación. En 10.003 personas del UK Biobank sin arritmia, cada 10 minutos diarios más de actividad física moderada o vigorosa se asociaron a un 24% menos de fibrilación auricular en quienes tenían miocardiopatía auricular; ese hallazgo descansa sobre 17 casos y no se mantuvo al excluir los episodios de los dos primeros años.
  9. En el estudio DAN-RSV (511.535 adultos de Dinamarca y Galicia), la vacuna frente al virus respiratorio sincitial redujo un 70,3% (IC 95% 49,7 a 83,2) el ingreso por enfermedad respiratoria relacionada con el virus, con la misma protección con enfermedad cardiovascular previa y sin ella. En la cohorte danesa, la efectividad pasó del 83,3% en la primera temporada al 56,2% en la segunda, con un intervalo de confianza que cruza el cero (IC 95% −12,4 a 84,8). En los 9.351 pacientes con insuficiencia cardiaca, la enfermedad no modificó la efectividad frente al ingreso por el virus y ninguna de las seis estimaciones de ese grupo alcanzó significación estadística.
  10. Sobre la gripe, en el estudio FLUNITY-HD (13.033 pacientes con insuficiencia cardiaca) la vacuna de alta dosis tuvo el mismo efecto relativo que en el resto, con 179 vacunaciones con alta dosis en lugar de la estándar para evitar un ingreso cardiorrespiratorio. En el estudio NUDGE-FLU-CHRONIC, una carta electrónica subió la vacunación de los pacientes de 18 a 64 años con insuficiencia cardiaca del 37,3% al 50,8%. En el estudio PERCEIVE (2,4 millones de adultos, observacional), vacunarse frente a la COVID-19 se asoció a menos eventos cardiovasculares tras la infección (HR 0,76; IC 95% 0,73 a 0,79), con el sesgo del vacunado sano que documentan sus propios autores.

En el congreso

Se presentaron la guía ESC 2026 de rehabilitación cardiaca, la de insuficiencia cardiaca, la de enfermedad cardiovascular y enfermedad renal crónica y la quinta definición universal del infarto. CardioTeca publicó 21 artículos sobre prevención y rehabilitación, todos en la lista del final, entre ellos uno para enfermería con 46 novedades. También publicó un resumen de todas las áreas.

Lo que cambia en la consulta

Según la guía, la derivación se hace de forma automática y con una fecha para empezar. En el estudio REACT, un SCORE2 de riesgo alto identificó al 1,9% de quienes tenían aterosclerosis subclínica, así que un riesgo bajo a 10 años no la descarta. Según el artículo de CardioTeca del 1 de septiembre de 2026, en España la enfermedad cardiovascular no figura entre los criterios que dan acceso a la vacuna frente al virus respiratorio sincitial, recomendada en condiciones de muy alto riesgo desde los 18 años y en personas institucionalizadas desde los 60. Los plazos y la derivación, en La prevención en el hospital, del ingreso al alta; las vacunas y el riesgo, en El riesgo global, las prioridades y los objetivos.

  • IASe recomienda la rehabilitación cardiaca tras un síndrome coronario agudo o con un síndrome coronario crónico, con angioplastia o cirugía o sin ellas, para reducir la mortalidad cardiovascular y el infarto.
  • IB2Se recomienda la derivación automática, con herramientas electrónicas y una conversación individual con un profesional, en los síndromes coronarios agudos y crónicos, para mejorar la incorporación.
  • IIICNo se recomienda negar la rehabilitación a quien tiene indicación por su fragilidad o sus comorbilidades.
Guía ESC 2026 de rehabilitación cardiaca: PR-009, PR-126, PR-029. Cada recomendación, con la clase y el nivel de evidencia de su guía.

Los estudios

  1. En el estudio PIpELINe (512 pacientes de 80 años de mediana con peor capacidad física al mes de un infarto revascularizado), una rehabilitación que une el control de los factores de riesgo, la dieta y el ejercicio redujo la muerte cardiovascular o el ingreso no programado de causa cardiovascular al año (12,6% frente a 20,6%; HR 0,57; IC 95% 0,36 a 0,89), sin efectos adversos graves atribuidos a la intervención.
  2. En el estudio DANCAVAS II (31.268 varones daneses de 60 a 64 años, aleatorizados a invitarlos a un cribado con TC o no; acudió el 62,6% de los invitados), a los 7 años no bajó la mortalidad (9,3% frente a 9,9%; HR 0,94; IC 95% 0,86 a 1,03) ni los eventos cardiovasculares mayores (10,2% frente a 10,6%). Hubo más hemorragias graves (6,0% frente a 5,1%; HR 1,18; IC 95% 1,05 a 1,32).
  3. El estudio DANFLU-2 (332.438 adultos de 65 años o más) comparó la vacuna antigripal de alta dosis con la estándar: la hospitalización por gripe o neumonía no bajó de forma significativa (0,68% frente a 0,73%; efectividad relativa 5,9%; p = 0,14); sí bajó la hospitalización por gripe (0,06% frente a 0,11%). El estudio DAN-RSV (131.276 adultos de 60 años o más) redujo un 83,3% (IC 95% 42,9 a 96,9) la hospitalización por virus respiratorio sincitial, con 3 eventos frente a 18. En el estudio PANDA II (7.771 pacientes con insuficiencia cardiaca aguda en 164 hospitales chinos), vacunar frente a la gripe antes del alta redujo la muerte o el reingreso a 12 meses (41,2% frente a 47,0%; OR 0,83; IC 95% 0,72 a 0,97).
  4. Un metaanálisis con datos individuales de siete estudios (28.982 pacientes con enfermedad coronaria establecida) comparó clopidogrel y ácido acetilsalicílico en monoterapia a largo plazo: muerte cardiovascular, infarto o ictus, 2,61 frente a 2,99 por 100 pacientes-año (HR 0,86; IC 95% 0,77 a 0,96), sin diferencias en la mortalidad ni en la hemorragia mayor (0,71 frente a 0,77 por 100 pacientes-año). Dos tercios de los pacientes eran de Asia.
  5. El consenso clínico ESC 2025 de salud mental pide cribar la depresión, la ansiedad y el trastorno de estrés postraumático dentro de la valoración del riesgo cardiovascular, con preguntas breves de dos ítems como primer paso y un equipo que siga al paciente. No es una guía con clases de recomendación.
  6. Una revisión sobre la prevención de la insuficiencia cardiaca ordena la prevención como un continuo cardiovascular, renal y metabólico, desde la prevención primaria hasta el periodo posterior a un infarto.

En el congreso

Se presentaron las guías ESC 2025 de dislipemias (actualización), valvulopatías, embarazo, miocarditis y pericarditis, y el consenso de salud mental. CardioTeca publicó 8 artículos sobre prevención y rehabilitación, todos en la lista del final. También publicó un resumen de todas las áreas.

Lo que cambia en la consulta

En el mayor con peor capacidad física tras un infarto, el estudio PIpELINe encontró menos muerte cardiovascular o ingresos con una rehabilitación adaptada a él. Un cribado con TC en varones de 60 a 64 años no redujo la mortalidad en el estudio DANCAVAS II y aumentó las hemorragias graves. Cómo se adapta el programa, en La rehabilitación según la enfermedad; el ánimo, en Apoyo psicológico para el ánimo, la ansiedad y el estrés.

  • IB2Se recomienda la rehabilitación cardiaca en la fragilidad con indicación, para mejorar la propia fragilidad.
  • ICSe recomienda el cribado psicológico (depresión y ansiedad) para una valoración global del riesgo en la cardiopatía y para orientar la derivación y el tratamiento.
Guía ESC 2026 de rehabilitación cardiaca: PR-027, PR-084. Cada recomendación, con la clase y el nivel de evidencia de su guía.

Para profundizar

Los estudios

  1. En el estudio INTERASPIRE (4.548 pacientes coronarios de 14 países de las seis regiones de la OMS, el 21,1% mujeres, entrevistados una mediana de 1,05 años después del ingreso), tenía la presión arterial por debajo de 130/80 mmHg el 38,6% y el colesterol LDL por debajo de 1,4 mmol/L (55 mg/dL) el 16,6%, seguía fumando el 48% de quienes fumaban al ingresar y dijo haber acudido a rehabilitación cardiaca el 9,0%, del 3,8% al 20,0% según el país. Las mujeres llegaron menos a los objetivos.
  2. El consenso clínico ESC 2024 de obesidad y enfermedad cardiovascular recuerda que el índice de masa corporal no recoge bien el riesgo cardiometabólico y propone añadir la cintura o el cociente cintura-altura; repasa el estilo de vida, los fármacos y la cirugía.
  3. En el análisis preespecificado del estudio SELECT (17.604 adultos con sobrepeso u obesidad y enfermedad cardiovascular establecida, 4.286 de ellos con insuficiencia cardiaca), la semaglutida 2,4 mg redujo los eventos cardiovasculares mayores en quienes tenían insuficiencia cardiaca (HR 0,72; IC 95% 0,60 a 0,87). En un análisis conjunto de cuatro estudios, en 3.743 pacientes con insuficiencia cardiaca con fracción de eyección levemente reducida o preservada, redujo la muerte cardiovascular o el empeoramiento de la insuficiencia cardiaca (HR 0,69; IC 95% 0,53 a 0,89), sin un efecto significativo en la muerte cardiovascular sola.
  4. En un análisis de datos individuales de los estudios STEP 1, 2 y 3 (3.136 participantes, 68 semanas), la semaglutida 2,4 mg bajó la presión sistólica 4,95 mmHg frente a placebo (IC 95% 4,05 a 5,86), en gran parte por la pérdida de peso. En el programa STEP-HFpEF, con fracción de eyección de 45% o más, un subestudio de ecocardiografía (491 participantes) encontró menos remodelado de la aurícula izquierda y otro, en 1.145 participantes, mejoría de los síntomas con fibrilación auricular y sin ella.
  5. El estudio SCORE2 Asia-Pacific recalibra el riesgo a 10 años para cuatro regiones de esa zona del mundo (índice C agrupado de 0,710 en más de 9,5 millones de personas).
  6. En la cohorte del Women's Health Study (27.939 mujeres sanas de Estados Unidos, 30 años de seguimiento), entre el quintil más alto y el más bajo, la proteína C reactiva de alta sensibilidad se asoció a un HR de 1,70, el colesterol LDL a uno de 1,36 y la lipoproteína(a) a uno de 1,33; con las tres en el quintil más alto, a un HR de 2,63. En un registro nacional danés (60.508 mujeres con endometriosis y 242.032 controles), la endometriosis se asoció a más infarto o ictus isquémico (HR 1,15; IC 95% 1,11 a 1,20).
  7. En un estudio sueco de caso-cruzado (120.380 infartos, en las temporadas frías de 2005 a 2019), las olas de frío se asociaron a más ingresos por infarto a los 2-6 días (OR 1,077; IC 95% 1,037 a 1,120).

En el congreso

Se presentaron las guías ESC 2024 de síndrome coronario crónico, de hipertensión arterial, de enfermedad arterial periférica y aórtica y de fibrilación auricular, y el consenso de obesidad. Lo que dicen sobre prevención, con su clase y su nivel de evidencia, en Lo que dicen las guías sobre prevención y rehabilitación. Todos los artículos, en la lista del final.

Lo que cambia en la consulta

El estudio INTERASPIRE mide la distancia entre las guías y la práctica en 14 países. Los demás trabajos describen factores que no están en las tablas de riesgo, como la inflamación, la endometriosis o el frío, y qué hace la semaglutida con obesidad. La guía ESC 2026 de rehabilitación recoge dos de esos temas, abajo. El peso y la composición corporal, en Alimentación, peso y músculo; lo que modifica el riesgo, en El riesgo global, las prioridades y los objetivos.

  • IIaADebe considerarse un agonista del receptor de GLP-1, además de las medidas de estilo de vida, con un índice de masa corporal de 27 kg/m² o más y riesgo cardiovascular alto o enfermedad aterosclerótica establecida, o con obesidad, para reducir el peso, los eventos cardiovasculares mayores y la mortalidad.
  • IIaCDebe considerarse aconsejar sobre la contaminación del aire, el ruido, la luz artificial por la noche y los climas extremos, con medidas de prevención, como parte de la rehabilitación.
Guía ESC 2026 de rehabilitación cardiaca: PR-068, PR-098. Cada recomendación, con la clase y el nivel de evidencia de su guía.

ESPACIO formativo de CardioTeca.com sobre prevención y rehabilitación. Contenidos elaborados con independencia editorial y dirigidos a profesionales sanitarios. Los fármacos se nombran por su denominación común internacional. Edita y revisa el Comité Editorial de CardioTeca. Última actualización: .

Comité científico · Independencia editorial · Preguntas sobre el ESPACIO