Alimentación, peso y músculo

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Los pilares de la prevención

Lo que se trabaja con cada paciente, dentro y fuera de un programa: el ejercicio, la actividad física, la alimentación, el tabaco, el apoyo psicológico, el autocuidado, la vuelta a la vida diaria y los fármacos.

E3

Qué dieta recomendar, cómo se valora la composición corporal, cuándo tratar el peso con fármacos o con cirugía y cómo no perder músculo.

Desde qué índice de masa corporal considera la guía cada tratamiento

18,52527303540

IMC en kg/m². Bajo peso, normal, sobrepeso y obesidad de grados 1, 2 y 3, según la OMS.

Agonista del receptor de GLP-1 IIa · AAdemás de los hábitos, desde 27 con riesgo cardiovascular alto o enfermedad aterosclerótica establecida, o con obesidad.Cirugía bariátrica IIa · B2Tras la rehabilitación, desde 35, sobre todo si no se ha mantenido la pérdida de peso.

Qué decirle de comer a un paciente, de qué está hecho su peso, cuándo tratarlo con fármacos o con cirugía y cómo evitar que al adelgazar pierda músculo. Esta página sirve para la persona sana, para quien tiene factores de riesgo y para quien hace rehabilitación cardiaca. En cada apartado va lo que dicen las guías: 34 recomendaciones, cada una con su guía, su clase y su nivel de evidencia. Los objetivos de cada factor de riesgo están en D2 · Todos los factores de riesgo a la vez.

Lo que dicen las guías

  • IB1Se recomienda un patrón de dieta saludable, como la dieta mediterránea o las dietas bajas en grasa, en los pacientes en rehabilitación cardiaca, para reducir el riesgo de episodios cardiovasculares y de mortalidad por cualquier causa.
  • IB1Se recomienda el consejo nutricional adaptado a las comorbilidades y necesidades de cada paciente en todos los que hacen rehabilitación cardiaca, para promover una dieta saludable y mejorar a corto plazo la adherencia a la dieta, la pérdida de peso y el perfil lipídico, dentro de un abordaje multidisciplinar.
  • IBSe recomienda que los pacientes con síndrome coronario agudo adopten un estilo de vida saludable, con una dieta saludable de tipo mediterráneo.
Guía ESC 2026 de rehabilitación cardiaca: PR-065, PR-064; guía ESC 2023 de síndrome coronario agudo: PR-503. Cada recomendación, con la clase y el nivel de evidencia de su guía.

Para cualquier persona, en prevención primaria o secundaria, la guía ESC 2021 de prevención recomienda lo siguiente. Cada guía tiene su escala de niveles de evidencia: la de 2026 separa B1 y B2 y la de 2021 no.

  • IASe recomienda una dieta saludable como pilar de la prevención cardiovascular en todas las personas.
  • IASe recomienda adoptar una dieta mediterránea o similar para reducir el riesgo de enfermedad cardiovascular.
  • IASe recomienda sustituir las grasas saturadas por insaturadas para reducir el riesgo de enfermedad cardiovascular.
  • IASe recomienda reducir la ingesta de sal para bajar la presión arterial y el riesgo de enfermedad cardiovascular.
  • IBSe recomienda elegir un patrón de alimentación más basado en vegetales, rico en fibra, con cereales integrales, frutas, verduras, legumbres y frutos secos.
  • IBSe recomienda comer pescado, preferiblemente azul, al menos una vez a la semana y limitar la carne, sobre todo la procesada.
  • IBSe recomienda limitar los azúcares libres, en particular las bebidas azucaradas, a un máximo del 10% de la energía ingerida.
Guía ESC 2021 de prevención: PR-341, PR-342, PR-343, PR-344, PR-345, PR-347, PR-348. Cada recomendación, con la clase y el nivel de evidencia de su guía.

Qué se aconseja, alimento a alimento

La guía ESC 2026 describe la dieta cardioprotectora como la que da prioridad a la fruta, la verdura, los cereales integrales, las legumbres, los frutos secos, las semillas, los lácteos bajos en grasa, las aves magras, el pescado y el aceite de oliva. Limita los hidratos refinados, los azúcares añadidos, la carne roja y procesada, las grasas saturadas y el sodio. Si el paciente no tiene alteraciones de la composición corporal, el consejo busca mejorar su salud cardiovascular, sin grandes déficits de calorías y sin añadir proteína. Las cantidades las da la tabla 8 de la guía ESC 2021 de prevención.

Las cantidades de una dieta saludable

QuéCómoCuántoFrutaDe 2 a 3 raciones≥200 g al díaVerduraDe 2 a 3 raciones≥200 g al díaFibraPreferiblemente de cereales integrales30-45 g al díaFrutos secosSin sal30 g al díaPescadoSobre todo pescado graso1-2 veces por semanaCarne rojaSobre todo reducir la procesadaHasta 350-500 g por semanaGrasa saturadaSe sustituye por grasa poliinsaturada o monoinsaturada, o por hidratos de cereales integralesMenos del 10% de la energíaGrasas transSe reducen al mínimo y ninguna debe venir de alimentos procesadosLo menos posibleSalContando la que llevan los alimentosMenos de 5 g al díaBebidas azucaradasRefrescos y zumosSe desaconsejanAlcoholSe cuenta en E4 · Dejar de fumar y reducir el alcoholHasta 100 g por semana

Cómo se aconseja en la consulta y en la unidad

La tabla 10 de la guía ESC 2026 pide empezar por una valoración detallada de lo que come el paciente (calorías, grasas, sodio, número de comidas, cómo cocina y alcohol) y repetirla a intervalos durante el programa. El consejo se da en al menos tres sesiones centradas en la nutrición, con un plan que encaje en su día a día y en sus preferencias; un dietista formado en nutrición clínica se ocupa de los casos complejos, como la obesidad, la desnutrición o varias comorbilidades.

Las calorías se ajustan al gasto previsto durante el programa, para que el plan encaje con el entrenamiento. La misma tabla propone que un familiar o un amigo le acompañe a las sesiones y, cuando se pueda, clases de cocina para el paciente y quien le cuida. La figura 14 ordena la conversación en cuatro partes: sus preferencias y lo que entiende, lo que hay que enseñarle, su perfil clínico y cómo contribuye la dieta a los objetivos del programa. Cómo se pacta el cambio y cómo se comprueba que lo ha entendido está en E6 · Autocuidado, educación y cambio de hábitos.

Para medir la adherencia en la consulta está el cuestionario MEDAS-14, el de los estudios PREDIMED y CORDIOPREV: 14 preguntas de respuesta simple, de 2 a 3 minutos, que se contestan en la calculadora MEDAS-14 de CardioTeca.

Lo que miden los estudios

Frente a una intervención mínima, en el metaanálisis en red de Karam y colaboradoresDieta y resultadoOR0,30,50,71Intervalo de confianzaMediterránea · mortalidad total0,72IC 95% 0,56-0,92Mediterránea · mortalidad cardiovascular0,55IC 95% 0,39-0,78Mediterránea · ictus0,65IC 95% 0,46-0,93Mediterránea · infarto no mortal0,48IC 95% 0,36-0,65Baja en grasa · mortalidad total0,84IC 95% 0,74-0,95Baja en grasa · infarto no mortal0,77IC 95% 0,61-0,96Razón de posibilidades sobre una escala logarítmica: a la izquierda de la raya del 1, menos episodios con la dieta. 40 estudios aleatorizados, 35.548 participantes con riesgo cardiovascular aumentado, certeza moderada.

Los autores de ese metaanálisis en red no encontraron diferencias convincentes entre la dieta mediterránea y la baja en grasa. Los otros cinco programas con nombre (muy baja en grasa, grasa modificada, baja en grasa y sodio, Ornish y Pritikin) tuvieron poco o ningún beneficio frente a una intervención mínima. En otro metaanálisis en red (17 estudios aleatorizados, 83.280 participantes), solo la dieta mediterránea redujo la muerte cardiovascular frente a la dieta de control (RR 0,59; IC 95% 0,42-0,82).

Los dos estudios españoles

EstudioA quién y con quéResultadoEstudio PREDIMEDEn prevención primaria, 7.447 personas de 55 a 80 años con riesgo cardiovascular alto. Dieta mediterránea con aceite de oliva virgen extra o con frutos secos, frente a consejo de dieta baja en grasa. Se midió el infarto, el ictus o la muerte cardiovascular, con una mediana de 4,8 añosHR 0,69 y 0,72Estudio CORDIOPREVEn prevención secundaria, 1.002 pacientes con cardiopatía coronaria de un solo hospital. Dieta mediterránea con aceite de oliva virgen extra, frente a dieta baja en grasa y rica en hidratos complejos. La variable combinada a los 7 años apareció en el 17,3% frente al 22,2%HR 0,72-0,75

En el estudio PREDIMED los intervalos fueron 0,53-0,91 con aceite de oliva y 0,54-0,95 con frutos secos. Por componentes, solo se redujo de forma significativa el ictus (HR 0,58; IC 95% 0,42-0,82). El informe de 2013 se retiró por irregularidades en la aleatorización y se publicó de nuevo en 2018 con análisis que no dependen de ella, con resultados similares. En el estudio CORDIOPREV el efecto se observó en los 827 hombres (HR 0,669; IC 95% 0,489-0,915) y no en las 175 mujeres. Ninguno de los componentes de la variable combinada difirió por separado.

Sobre el consejo durante la rehabilitación, la guía ESC 2026 recoge que los datos que lo unen a mejoras clínicas mantenidas son limitados: unos pocos estudios aleatorizados sugieren que las intervenciones más intensas (planes personales, más sesiones, demostraciones de cocina y apoyo al paciente) mejoran a corto plazo los resultados de la dieta.

Para profundizar

Menos de 5 g de sal al día, contando la que llevan los alimentos: es el máximo de la guía ESC 2021 de prevención IA, que añade que lo óptimo puede llegar a unos 3 g. La guía ESC 2024 de hipertensión recomienda unos 2 g de sodio al día, que equivalen a unos 5 g de sal, en todos los adultos con presión arterial elevada o hipertensión IA. La guía ESC 2026 de riñón recomienda lo mismo en la enfermedad renal crónica IB1. La declaración científica ACC 2026 de nutrición, aparte, pide menos de 2.300 mg de sodio al día e, idealmente, menos de 1.500 mg en la mayoría de los adultos. Cómo se concreta en cada enfermedad está en el ESPACIO de hipertensión arterial y en el de insuficiencia cardiaca.

Guía ESC 2021 de prevención (apartado 4.3.2.2 y tabla 8); guías ESC 2024 de hipertensión y ESC 2026 de riñón; declaración ACC 2026.

La guía ESC 2024 de hipertensión considera aumentar el potasio de 0,5 a 1,0 g al día en el hipertenso sin enfermedad renal crónica de moderada a avanzada y con mucho sodio en la dieta, por ejemplo con una sal de 75% de cloruro sódico y 25% de cloruro potásico IIaA. Con enfermedad renal crónica o con algunos diuréticos, IECA, ARA-II o espironolactona, considera vigilar el potasio en sangre IIaC. En el estudio SSaSS (20.995 personas de la China rural con un ictus previo, o con 60 años o más y presión arterial alta) esa sal redujo el ictus (razón de tasas 0,86; IC 95% 0,77-0,96) sin más hiperpotasemia clínica (razón de tasas 1,04; IC 95% 0,80-1,37). El estudio excluyó a quienes tomaban diuréticos ahorradores de potasio o suplementos de potasio y a quienes tenían una enfermedad renal grave conocida. No midió el potasio en sangre.

Guía ESC 2024 de hipertensión; estudio SSaSS (N Engl J Med 2021); declaración ACC 2026, que pide precaución en la enfermedad renal crónica avanzada y con diuréticos ahorradores de potasio.

Por grasa insaturada, sobre todo de aceites vegetales líquidos, frutos secos, semillas y pescado, o por hidratos de cereales integrales. En dos cohortes de profesionales sanitarios de Estados Unidos (84.628 mujeres y 42.908 hombres), sustituir el 5% de la energía de grasa saturada se asoció a menos enfermedad coronaria con grasa poliinsaturada (HR 0,75; IC 95% 0,67-0,84), monoinsaturada (HR 0,85; 0,74-0,97) y cereales integrales (HR 0,91; 0,85-0,98). Con almidones refinados o azúcares añadidos no hubo un cambio significativo. Quienes reducían la grasa saturada solían cambiarla por hidratos de baja calidad, así que el consejo incluye con qué se sustituye. La guía ESC 2021 lo recoge en su recomendación IA.

Guía ESC 2021 de prevención; cohortes Nurses' Health Study y Health Professionals Follow-up Study (J Am Coll Cardiol 2015).

La declaración de consenso de la ESC de 2026 propone preguntar por ellos en la historia dietética de rutina: con qué frecuencia y cuánto come de productos envasados, listos para comer o de larga vida útil, con cambios factibles (bebidas azucaradas por agua, yogur azucarado por natural, aperitivos envasados por alimentos poco procesados) y más insistencia en prevención secundaria y con riesgo alto. En las cohortes, el consumo alto se asocia a más enfermedad coronaria (estudio ARIC, cuartil superior frente al inferior: HR 1,19; IC 95% 1,05-1,35). La propia declaración señala como principal limitación que no hay estudios aleatorizados con eventos cardiovasculares. La declaración científica ACC 2026 de nutrición recuerda que la categoría es heterogénea: la asociación más sólida es la de las bebidas azucaradas y las carnes procesadas.

Declaración de consenso de la ESC de 2026, tal como la cuenta el artículo de CardioTeca; declaración ACC 2026.

La declaración científica ACC 2026 de nutrición considera seguro para la mayoría de los adultos el café filtrado o el té, de 2 a 5 tazas al día y hasta unos 400 mg de cafeína; la guía ESC 2021, que 3 o 4 tazas al día probablemente no son dañinas. El café sin filtrar sube el cLDL por el cafestol. En el estudio DECAF (200 pacientes con fibrilación auricular persistente tras una cardioversión, bebedores habituales, abierto), tomar al menos una taza al día se asoció a menos recurrencias a los 6 meses que evitarlo: 47% frente a 64% (HR 0,61; IC 95% 0,42-0,89). La declaración de la AHA sobre la cafeína deja aparte las bebidas energéticas y las dosis muy altas. Recoge además que la cafeína puede aumentar las extrasístoles ventriculares.

Declaración ACC 2026; guía ESC 2021 de prevención (apartado 4.3.2.4.7, sin recomendación graduada); estudio DECAF (JAMA 2026); declaración de la AHA, tal como la cuenta el artículo de CardioTeca.

Según la guía ESC 2021, da la misma pérdida de peso que la restricción de calorías cuando la energía total es la misma. En el metaanálisis en red de Semnani-Azad y colaboradores (99 estudios aleatorizados, 6.582 adultos), solo el ayuno en días alternos superó a la restricción continua, por 1,29 kg (IC 95% 0,59-1,99), por debajo de los 2 kg que los autores consideran clínicamente importantes. La declaración científica ACC 2026 de nutrición concluye que puede servir a corto plazo, con pocos datos de beneficio a largo plazo. En mayores de 60 años, lo cuenta este artículo de CardioTeca.

Guía ESC 2021 de prevención (apartado 4.3.3.2); metaanálisis en red (BMJ 2025); declaración ACC 2026.

La guía ESC 2021 recoge que los estudios de suplementos de vitaminas B, C y D no han demostrado beneficio, no recomienda la levadura de arroz rojo y recuerda que los fitosteroles (2 g al día) bajan el cLDL un 10% de media, sin estudios con objetivos clínicos. Del omega-3, la declaración científica ACC 2026 de nutrición aconseja comer pescado con regularidad y no recomienda los suplementos de forma rutinaria en prevención primaria; el icosapento de etilo es otra cosa, con riesgo alto y triglicéridos elevados pese a la estatina IIbB. Tras un infarto, en el estudio TARGET-D (630 pacientes) ajustar la vitamina D no redujo de forma significativa los eventos: 15,7% frente a 18,4% (HR 0,85; IC 95% 0,58-1,24). Los suplementos orales con proteína y calorías son para otra situación, la desnutrición o la sarcopenia del mayor, que se cuenta más abajo en esta página.

Guía ESC 2021 de prevención (apartados 4.3.2.2 y 4.3.2.4); declaración ACC 2026; estudio TARGET-D, tal como lo cuenta el artículo de CardioTeca.

La declaración científica ACC 2026 de nutrición considera las dietas bajas en hidratos una opción eficaz para el control glucémico, siempre que se basen en proteínas de origen vegetal y grasas insaturadas. Recoge también que las muy bajas en hidratos y ricas en grasa saturada suben el cLDL. La guía ESC 2021 añade que las dietas bajas o muy bajas en hidratos requieren supervisión médica o dietética y que hay pocos estudios de más de 2 años. Recomienda reducir la ingesta de energía para bajar de peso o evitar que suba IB y, en quien esté motivado, considerar una pérdida de peso considerable con dietas hipocalóricas pronto tras el diagnóstico, que puede llevar a la remisión de la diabetes IIaA. Lo demás de la diabetes está en diabetes, obesidad y riñón, en el ESPACIO Atención Primaria.

Declaración ACC 2026; guía ESC 2021 de prevención (apartado 4.3.3.2).

La guía ESC 2026 de riñón recomienda una dieta individualizada con poco sodio y muchas verduras IB1 y, con sobrepeso u obesidad, perder peso con cambios del estilo de vida, con o sin fármacos IB2. La cantidad de proteína mientras se adelgaza la pone el especialista, según el consenso europeo de 2026 que se cuenta en esta misma página.

Guía ESC 2026 de enfermedad cardiovascular y enfermedad renal crónica; consenso EASO, EFAD y ECPO 2026.

CardioTeca tiene para el profesional una guía práctica con un menú de 7 días y la lista de la compra y, para entregar, la dieta mediterránea explicada plato a plato, con su menú para imprimir. La hoja de este ESPACIO está en B5 · Material para entregar al paciente.

Artículos de CardioTeca, enlazados en la respuesta.

La guía ESC 2021 fija un máximo de 100 g a la semana IB, el mismo límite que la guía ESC 2024 de hipertensión IB. La declaración científica ACC 2026 de nutrición recomienda no empezar a beber para obtener un beneficio cardiovascular. Lo que dice la guía ESC 2026 de rehabilitación y cómo se aconseja está en E4 · Dejar de fumar y reducir el alcohol.

Guía ESC 2021 de prevención (apartado 4.3.2); declaración ACC 2026.

Lo que dice la guía

  • IIaCDebe considerarse valorar la composición corporal en todos los pacientes en rehabilitación cardiaca, para identificar sus alteraciones.
  • IIaB2Debe considerarse el cribado de desnutrición, sarcopenia y obesidad sarcopénica con protocolos establecidos en los pacientes en rehabilitación cardiaca, para detectarlas pronto e iniciar el tratamiento.
Guía ESC 2026 de rehabilitación cardiaca: PR-072, PR-071. Cada recomendación, con la clase y el nivel de evidencia de su guía.

Por qué no basta el índice de masa corporal

La guía ESC 2026 lo trata como una herramienta de cribado del peso, no como una medida de la composición corporal. Sus cortes habituales son muy específicos y poco sensibles: no detectan el exceso de grasa en aproximadamente la mitad de quienes lo tienen. Una persona con sobrepeso, o incluso con un IMC normal, puede tener alteraciones que cambien su programa de rehabilitación. Los tramos de la OMS van en la regla «Desde qué índice de masa corporal considera la guía cada tratamiento»; en algunas poblaciones, como las asiáticas, se proponen cortes distintos.

En la insuficiencia cardiaca con FEVI reducida, el suplemento de la guía recoge que la «paradoja de la obesidad» que sugería el IMC desapareció al ajustar por variables pronósticas. Con el índice cintura-altura, el quintil superior tuvo más hospitalizaciones por insuficiencia cardiaca que el inferior (HR ajustado 1,39; IC 95% 1,06-1,81).

Qué se puede medir y qué hacer si no se tiene

Las técnicas avanzadas no están al alcance de la mayoría de las unidades, así que la guía propone empezar por lo sencillo. Cómo se integra cada prueba en la valoración del paciente está en F3 · La valoración inicial, con sus pruebas y cuestionarios.

De lo más sencillo a lo más complejo

MedidaQué aportaCorte o datoPerímetro de cinturaRefleja la grasa abdominal. Se mide en el punto medio entre la última costilla y la cresta ilíaca, con una cinta que no se estireMás de 94 cm en el hombre y de 80 en la mujer, no ganar más peso; más de 102 y de 88, perderlo. Cada centímetro de más, un 2% más de episodios cardiovasculares (IC 95% 1-3)Índice cintura-caderaOtra medida de la grasa centralCada 0,01 de más, un 5% más de episodios cardiovasculares (IC 95% 4-7)Índice cintura-alturaLa cintura dividida por la altura. Refleja mejor que el IMC el riesgo ligado a la grasa en la insuficiencia cardiaca con FEVI reducidaDe 0,5 a 0,59, riesgo aumentado; 0,6 o más, alto (NICE NG246, con IMC de menos de 35)Índice de redondez corporalCombina la cintura y la altura. Se asocia a más episodios y más mortalidadLe falta validación en distintas poblacionesCuestionario SARC-FCinco preguntas sobre fuerza, ayuda para caminar, levantarse de una silla, subir escaleras y caídas. Muy específico para detectar poca fuerzaCon 4 o más, sensibilidad 30,2% y especificidad 84,4%; con 2 o más, 68,3% y 55% (1.066 mayores con enfermedad cardiovascular, al alta)Dinamometría de mano y prueba de la sillaDetectan poca fuerza, que hace probable la sarcopenia y basta en la práctica para seguir estudiando y actuarSegún EWGSOP2, prensión de menos de 27 kg en el hombre y de 16 en la mujer, o más de 15 segundos para levantarse cinco vecesPerímetro de pantorrillaAñadido al SARC-F mejora el cribado en mayores de la comunidad sin enfermedad cardiovascularNo se sabe si sirve en rehabilitación ni con qué corteMini Nutritional AssessmentCribado de desnutrición, en su forma completa o corta (MNA-SF)47% de 336 pacientes en fase II, desnutridos o en riesgo con el MNA-SFBioimpedancia, densitometría, pletismografía, TC o resonanciaLas más exactas para seguir los cambios de composición corporal; caras y con necesidad de experiencia. Hay que interpretarlas con la edad, el sexo y la situación clínicaEl TC hecho antes de un implante percutáneo de válvula aórtica puede servir también para valorar la sarcopenia

Las medidas, sus cifras y lo que aportan, del apartado S3.2 del suplemento de la guía ESC 2026; el cuestionario MNA, de su apartado 7.6.3; los cortes de la dinamometría y de la silla, del consenso EWGSOP2.

Qué se hace con el resultado

La figura 16 de la guía ESC 2026 parte de lo que come el paciente y de su estado nutricional, promueve en todos un patrón de dieta saludable y, tras valorar la composición corporal, distingue tres situaciones. La valoración se repite de forma continua durante el programa.

Según lo que se encuentra

Si encuentraQué se haceQué se buscaComposición normalDieta saludable y hábitos saludables, sin grandes déficits de calorías ni más proteínaMantenerlaObesidadCambio de hábitos, adaptando el ejercicio y la atención psicológica. Restricción de calorías, fármacos o cirugía, con medidas para no perder músculo y evitar la obesidad sarcopénicaMenos masa grasa y menos factores de riesgoSarcopeniaCambio de hábitos, adaptando el ejercicio y la atención psicológica. Más calorías, proteína suficiente y, si hace falta, nutrición médicaMás masa y más función muscular

Cómo se sabe si está funcionando

El suplemento de la guía pone como indicadores de calidad de la unidad mantener el peso con un IMC normal; bajar de 5% a 10% con sobrepeso u obesidad; medir la cintura, con los umbrales de menos de 94 cm en el hombre y de 80 cm en la mujer; y comprobar que mejora la composición corporal, con más músculo y menos grasa.

Cada una, con la definición de su fuente

La tabla S8 del suplemento de la guía ESC 2026 las reúne, cada una con el documento del que sale. La desnutrición y la caquexia no aparecen en la matriz de arriba: en las dos, la masa grasa está reducida.

Las seis definiciones

Qué esDefiniciónCómo se diagnosticaDesnutrición (GLIM)Ingesta insuficiente o malabsorción, a menudo agravadas por la inflamación de la enfermedad. La masa grasa está reducidaAl menos un criterio fenotípico (pérdida de peso, IMC bajo, de menos de 20 kg/m² antes de los 70 años y de 22 desde los 70, o poca masa muscular) y uno etiológico (menor ingesta o malabsorción, carga de enfermedad o inflamación)Sarcopenia (EWGSOP2)Trastorno generalizado del músculo esquelético con pérdida de fuerza y de masa, que progresa con la edad, las comorbilidades y la inflamación. La grasa puede ser normal o estar reducida. Aumenta el riesgo de caídas, fracturas, discapacidad y muerteProbable con poca fuerza; confirmada con poca cantidad o calidad muscularCaquexia (ESPEN)Pérdida de peso y de músculo por una enfermedad crónica, con desnutrición e inflamación. La masa grasa está reducidaLos criterios de la desnutrición, una enfermedad de base y marcadores bioquímicos de inflamación mantenida o recurrenteObesidad sarcopénica (ESPEN y EASO)Obesidad y sarcopenia a la vezSe sospecha con un IMC o una cintura elevados y síntomas, factores de riesgo o un cuestionario como el SARC-F; se confirma midiendo la función muscular y la composición corporalObesidad preclínica (comisión de The Lancet)Exceso de grasa sin signos ni síntomas importantes de que algún órgano funcione peorExceso de grasa confirmado con una medida de composición corporal o con otra medida además del IMC, con la función de los órganos conservada. Puede haberla con un IMC de sobrepesoObesidad clínica (comisión de The Lancet)Enfermedad crónica por la alteración de la función de los órganos o de todo el organismo causada directamente por el exceso de grasaEl exceso de grasa confirmado (con un IMC de más de 40 kg/m² se da por hecho) y signos o síntomas de disfunción de algún órgano o limitación, para la edad, de la movilidad o de las actividades básicas

La comisión de The Lancet Diabetes & Endocrinology (58 expertos, respaldada por 76 organizaciones) da 18 criterios de obesidad clínica en el adulto; seis son cardiovasculares: insuficiencia cardiaca con fracción de eyección reducida o preservada, fibrilación auricular crónica o recurrente, hipertensión pulmonar, trombosis venosa o embolia de pulmón recurrentes e hipertensión arterial. Propone usar el IMC para el cribado y no como medida individual de salud. Con la obesidad clínica, pide tratamiento para mejorar lo que la obesidad ha dañado; con la preclínica, consejo, seguimiento y, si procede, una intervención según el riesgo.

A qué documentos se refiere «la guía de obesidad de 2025»

Puede referirse a varios documentos. La ESC no tiene una guía sobre obesidad: su documento es un consenso clínico de 2024. Estos son los que se usan, cada uno con su alcance.

Los documentos, uno a uno

DocumentoQué esDóndeConsenso ESC 2024Consenso clínico sobre obesidad y enfermedad cardiovascularArtículo de CardioTeca · Eur Heart J 2024Comisión de 2025La definición de obesidad clínica y preclínicaArtículo de CardioTeca · Lancet Diabetes Endocrinol 2025Guía GIROLa guía española del manejo integral y multidisciplinar de la obesidad en adultos; versión de 2024 y actualización de 2025Documento en CardioTeca · Obes Facts 2025OMS 2025Guía sobre los agonistas del receptor de GLP-1 para la obesidad en adultosArtículo de CardioTecaNICE NG246Guía británica de 2025 sobre el manejo del sobrepeso y la obesidad, puesta al día en enero de 2026En la web del NICEGuía estadounidense de 2026Guía AHA, ACC, ADA y ASN del síndrome cardiovascular-renal-metabólico, que retira la de obesidad de 2013J Am Coll Cardiol 2026

Lo que dicen las guías

  • IB1Se recomiendan las intervenciones integrales para perder peso (dieta, ejercicio y conducta) en pacientes con sobrepeso u obesidad en rehabilitación cardiaca, para mejorar la composición corporal y reducir los episodios cardiovasculares mayores y la mortalidad por cualquier causa.
  • IIaADebe considerarse un agonista del receptor de GLP-1, además de las medidas de estilo de vida, con un índice de masa corporal de 27 kg/m² o más (con riesgo cardiovascular alto o enfermedad cardiovascular aterosclerótica establecida) o con obesidad, para reducir el peso, los episodios cardiovasculares mayores y la mortalidad por cualquier causa.
  • IIaB2Debe considerarse derivar a cirugía bariátrica tras la rehabilitación cardiaca con un índice de masa corporal de 35 kg/m² o más (sobre todo si las intervenciones para perder peso no han logrado una pérdida mantenida), para reducir los episodios cardiovasculares mayores y la mortalidad por cualquier causa.
  • IIaBDebe considerarse la semaglutida ante sobrepeso (IMC de 27 kg/m² o más) u obesidad en el síndrome coronario crónico sin diabetes, para reducir la mortalidad cardiovascular, el infarto de miocardio o el ictus.
  • IIaB1Debe considerarse la semaglutida o la tirzepatida con insuficiencia cardiaca sintomática, FEVI de 45% o más e IMC de 30 kg/m² o más, con o sin diabetes, para reducir el peso y mejorar la capacidad de ejercicio y la calidad de vida.
  • IIbCPuede considerarse la cirugía bariátrica con insuficiencia cardiaca e IMC de 35 kg/m² o más, cuando los cambios repetidos y estructurados del estilo de vida junto con fármacos para reducir el peso no consiguen una pérdida mantenida.
Guía ESC 2026 de rehabilitación cardiaca: PR-066, PR-068, PR-070; guía ESC 2024 de síndrome coronario crónico: PR-528; guía ESC 2026 de insuficiencia cardiaca: PR-547, PR-548. Cada recomendación, con la clase y el nivel de evidencia de su guía.

La guía ESC 2021 de prevención, para cualquier persona con sobrepeso u obesidad:

  • IASe recomienda que las personas con sobrepeso u obesidad procuren reducir su peso para bajar la presión arterial, la dislipemia y el riesgo de diabetes tipo 2 y mejorar así su perfil de riesgo cardiovascular.
  • IAAunque varias dietas son eficaces para perder peso, se recomienda mantener en el tiempo una dieta saludable desde el punto de vista del riesgo cardiovascular.
  • IIaBDebe considerarse la cirugía bariátrica en personas con obesidad y riesgo alto cuando los cambios del estilo de vida no logran una pérdida de peso mantenida.
Guía ESC 2021 de prevención: PR-367, PR-368, PR-369. Cada recomendación, con la clase y el nivel de evidencia de su guía.

Por qué se adelgaza tan poco en una unidad de rehabilitación

En el registro EUROASPIRE V (8.261 pacientes coronarios de 27 países, entrevistados 6 meses o más después del evento), el 38% tenía obesidad y el 59%, obesidad central. La guía ESC 2026 recoge que durante la rehabilitación se suele perder menos de un 2-3% del peso. Da sus razones: las dietas buscan la salud cardiovascular más que un déficit de calorías; el ejercicio suele ser de poco volumen y de intensidad moderada; el estrés, la depresión y la ansiedad tras el evento pueden llevar a comer por emoción; algunos fármacos, como los betabloqueantes, pueden enlentecer el metabolismo o aumentar el apetito; los programas duran 12 semanas o menos; hay otras prioridades, como dejar de fumar o el tratamiento.

Qué se hace con la dieta y el ejercicio

Según la guía ESC 2026, el déficit habitual es de 500 a 750 kcal al día, ajustado al peso y a la actividad, con raciones controladas, menos ultraprocesados y bebidas azucaradas, menos alcohol y más fruta y verdura. El patrón se elige según las preferencias, los factores de riesgo y lo que el paciente pueda mantener: en estudios de menos de 2 años, las dietas vegana baja en grasa, vegetariana, baja en hidratos y mediterránea consiguieron perder de 5% a 10% del peso. A los 12 meses, según la misma guía ESC 2026 y un metaanálisis en red, los efectos de la mayoría de las dietas disminuyen y los de la mediterránea se mantienen mejor. Los indicadores de calidad del suplemento de la guía ponen el objetivo en bajar de 5% a 10% del peso.

La guía ESC 2026 presenta la rehabilitación como un buen momento para empezar o retomar el tratamiento del peso, sobre todo si ya se ha intentado antes del evento. Según la declaración de la AHA sobre actividad física y obesidad, el ejercicio sin restricción de calorías rara vez consigue una pérdida del 5% salvo con 225 a 420 minutos semanales. Para mantener el peso perdido hacen falta de 200 a 300 minutos semanales de actividad moderada. La prescripción está en E1 · Cómo se prescribe el ejercicio físico y la actividad diaria, en E2 · Actividad física y sedentarismo.

Los agonistas del receptor de GLP-1

La guía ESC 2026 los considera además de los hábitos y, en su texto, propone empezarlos pronto durante la rehabilitación. Según la guía, junto con los cambios del estilo de vida, estos fármacos y los agonistas duales de GLP-1 y GIP consiguen perder de 15% a 24% del peso. En un metaanálisis de 24 estudios aleatorizados y 94.547 participantes, con y sin diabetes, redujeron frente a placebo los eventos cardiovasculares mayores (RR 0,87; IC 95% 0,82-0,93) y la muerte por cualquier causa (RR 0,88; IC 95% 0,84-0,92).

En el estudio SELECT (17.604 pacientes de 45 años o más con enfermedad cardiovascular previa e IMC de 27 kg/m² o más, sin diabetes), la semaglutida de 2,4 mg semanales redujo la muerte cardiovascular, el infarto no mortal o el ictus no mortal, con un seguimiento medio de 39,8 meses: 6,5% frente a 8,0% (HR 0,80; IC 95% 0,72-0,90); dejaron el tratamiento por efectos adversos el 16,6% frente al 8,2%. Con la tirzepatida, el estudio SURMOUNT-1 (2.539 adultos con obesidad, o con sobrepeso y alguna complicación, sin diabetes) midió el peso a las 72 semanas: de −15,0% a −20,9% según la dosis, frente a −3,1%; y el estudio SURMOUNT-5 (751 adultos, abierto), −20,2% con tirzepatida frente a −13,7% con semaglutida. Estos dos midieron el peso, no episodios cardiovasculares.

Las fichas técnicas de semaglutida y tirzepatida los autorizan para el control del peso, como complemento de una dieta baja en calorías y más actividad física, con un IMC de 30 kg/m² o más, o de 27 a menos de 30 kg/m² con alguna comorbilidad relacionada con el peso. La guía y la ficha técnica no ponen los mismos criterios. Las dosis, las contraindicaciones y las precauciones están en E8 · Los fármacos de la prevención; la financiación, en F11 · Acceso en España; lo que aún no está autorizado, como la retatrutida o el orforglipron, en I5 · Lo que viene y lo que falta por saber.

Muchos pacientes los dejan. En una cohorte de Estados Unidos (195.915 personas que empezaban dulaglutida, exenatida, liraglutida o semaglutida en 2021, sin tirzepatida), el 36,5% lo había dejado a los 12 meses: el 50,3% de quienes tenían obesidad sin diabetes y el 35,8% de quienes tenían diabetes sin obesidad. El trabajo no pudo saber si fue por los efectos adversos o por el peso perdido. La guía ESC 2026 ve en la rehabilitación una oportunidad para atender los efectos adversos y la tolerancia a largo plazo.

La cirugía bariátrica

El consenso ESC 2024 la plantea con un IMC de 40 kg/m² o más, o de 35 kg/m² o más con alguna enfermedad relacionada con la obesidad. En un metaanálisis de 39 estudios de cohortes, sin estudios aleatorizados con eventos, se asoció a menos mortalidad total (HR 0,55; IC 95% 0,49-0,62) y cardiovascular (HR 0,59; 0,47-0,73), menos insuficiencia cardiaca (HR 0,50; 0,38-0,66), infarto (HR 0,58; 0,43-0,76) e ictus (HR 0,64; 0,53-0,77); con la fibrilación auricular, la asociación no fue significativa (HR 0,82; 0,64-1,06).

Después de la cirugía cambia la absorción de algunos fármacos. Con indicación de anticoagulación crónica, el consenso ESC 2024 considera razonable preferir un antagonista de la vitamina K a un anticoagulante oral directo.

Para profundizar

Lo que dice la guía

  • ICSe recomienda aplicar estrategias preventivas para limitar la pérdida de masa muscular en pacientes que siguen tratamientos para perder peso durante la rehabilitación cardiaca, para conservar la salud funcional y metabólica.
Guía ESC 2026 de rehabilitación cardiaca: PR-067. Cada recomendación, con la clase y el nivel de evidencia de su guía.

La guía ESC 2026 pide combinar el fármaco con educación, una dieta rica en proteínas y ejercicio de fuerza o mixto, para mantener la salud del músculo y evitar la obesidad sarcopénica.

Cuánto músculo se pierde

Qué parte del peso perdido es masa magraTratamientoMasa magra010%20%30%40%Semaglutida35,2%Con fármacoLiraglutida26,8%Con fármacoTirzepatida25,4%Con fármacoDieta y actividad física26,2%Sin fármacoDieta, actividad física y ejercicio de fuerza17,5%Sin fármacoAnálisis de 20 estudios aleatorizados con 15.782 personas. Son estudios distintos: es una comparación indirecta entre tratamientos.

Según la guía ESC 2026, en los estudios con agonistas del receptor de GLP-1, de 25% a 39% del peso perdido en 36 a 72 semanas fue pérdida de músculo. Lo que miden esos estudios con densitometría es masa magra, que incluye el músculo, los órganos, los tendones y el agua. El consenso europeo EASO, EFAD y ECPO de 2026 da un 24-30% en los análisis agrupados. En el estudio SURMOUNT-1 con densitometría (160 personas, 72 semanas, sin un programa de fuerza), el 26% de lo perdido con tirzepatida fue masa magra y el 25% con placebo.

No se sabe hasta qué punto esa pérdida perjudica al paciente. La guía plantea si es una respuesta adaptativa o no; el mismo consenso europeo recoge que los estudios aleatorizados no han demostrado que sea perjudicial en el conjunto de los pacientes, que la función del músculo no se ha medido de forma sistemática y que los grupos de más riesgo están poco representados. En una revisión de 35 estudios ninguno midió de forma objetiva la función física; la masa magra fue de mediana el 28,3% del peso perdido.

Cuánta proteína

Lo que dice cada documento

Quién lo dicePara quiénCuántoConsenso EASO, EFAD y ECPO 2026Mientras se pierde peso con estos fármacos. En el mantenimiento, de 0,8 a 1,0 g/kgDe 1,0 a 1,5 g/kg de peso ajustado al día, con un mínimo de 60 g; de 25 a 30 g en cada comida principalDeclaración ACC 2026Durante el tratamiento con estos fármacosDe 60 a 75 g al día, hasta 1,5 g/kg de peso idealDocumento de cuatro sociedades estadounidenses, 2025Durante la pérdida de peso activa; no define qué peso usarDe 1,2 a 1,6 g/kg al día, o de 80 a 120 g al día

El consenso europeo calcula el peso ajustado como el peso que daría un IMC de 25 kg/m², más 0,33 veces la diferencia entre ese peso y el real. Da su cifra como una recomendación práctica, porque no hay estudios que fijen el umbral con estos fármacos. Pide evitar menos de 0,4-0,5 g/kg y más de 2 g/kg mantenidos. Con enfermedad renal crónica u otra que pida restringir la proteína, la cifra la pone el especialista. El documento estadounidense recuerda que la proteína sola no basta sin ejercicio de fuerza: en el análisis de arriba, la masa magra fue el 17,5% del peso perdido con dieta, actividad física y fuerza, frente al 26,2% con dieta y actividad física, en estudios distintos.

Qué se vigila

El consenso europeo propone como mínimo para todos el peso, la cintura, una prueba sencilla de fuerza (dinamometría o levantarse cinco veces de una silla) y preguntar si se nota más débil o le cuesta más el día a día. La pérdida de masa magra importa sobre todo en mayores, con poco músculo o poca fuerza, con fragilidad o prefragilidad y cuando se adelgaza deprisa; en ellos propone vigilar más de cerca, subir la dosis más despacio y contar con fisioterapia y un programa de ejercicio a medida. Por encima de los 80 años casi no hay estudios.

Si la ingesta baja de 800 kcal al día de forma mantenida, una semana o más, el mismo consenso pide valorar con el paciente bajar la dosis o hacer una pausa. Propone de 2,0 a 2,5 L de líquidos al día, con el límite individual en la insuficiencia cardiaca y la enfermedad renal crónica; las fichas técnicas avisan de la deshidratación con náuseas, vómitos o diarrea, que puede deteriorar la función renal. Los vómitos persistentes piden una revisión clínica urgente.

Ningún medicamento está autorizado para conservar el músculo mientras se adelgaza. El más avanzado, el bimagrumab, está en fase 2: en el estudio BELIEVE (507 adultos, 48 semanas, por vía intravenosa), la grasa fue el 92,3% del peso perdido con bimagrumab y semaglutida, frente al 71,1% con semaglutida sola, con más abandonos por efectos adversos con la combinación.

Para profundizar

Lo que dice la guía

  • IIaB1Deben considerarse las intervenciones nutricionales (dietas ricas en proteínas o suplementos nutricionales orales) en personas mayores en riesgo de masa muscular baja o con ella, como la desnutrición o la sarcopenia, durante la rehabilitación cardiaca, para mejorar los resultados nutricionales y funcionales.
  • IIaB2Debe considerarse el cribado de desnutrición, sarcopenia y obesidad sarcopénica con protocolos establecidos en los pacientes en rehabilitación cardiaca, para detectarlas pronto e iniciar el tratamiento.
  • IIaCDebe considerarse vigilar la pérdida de peso no intencionada, sobre todo si pasa del 5%, en pacientes con insuficiencia cardiaca en rehabilitación cardiaca, para detectar y contrarrestar la caquexia por la enfermedad.
Guía ESC 2026 de rehabilitación cardiaca: PR-069, PR-071, PR-073. Cada recomendación, con la clase y el nivel de evidencia de su guía.

Cuántos son

En una serie de 388 pacientes con insuficiencia cardiaca crónica, del 60% al 69% tenía desnutrición según el índice usado, con más eventos en quienes la tenían. En otra de 336 pacientes en fase II, el 47% estaba desnutrido o en riesgo con el MNA-SF. La declaración de la AHA sobre el paciente cardiológico ingresado, tal como la cuenta el artículo de CardioTeca, sitúa la desnutrición entre el 20% y el 60% según los criterios y la población, y entre el 75% y el 90% en la insuficiencia cardiaca avanzada o descompensada. La misma declaración recuerda que la albúmina es un mal indicador del estado nutricional, porque depende de la inflamación, del hígado y de la hidratación.

Qué se hace, paso a paso

1Revisar el tratamientoSegún la guía ESC 2026, el primer paso es optimizar los fármacos, porque algunos influyen directamente en el peso.2Calorías suficientesUnas 30 kcal por kilo al día en el mayor, ajustadas a su estado nutricional, su actividad y su enfermedad. Se controlan con el peso, teniendo en cuenta la retención o la pérdida de líquidos.3Proteína según la situaciónAl menos 1 g/kg al día en el mayor sano; de 1,2 a 1,5 g/kg con enfermedad aguda o crónica; hasta 2,0 g/kg con enfermedad grave, lesión o desnutrición importante. Siempre ajustada a cada paciente.4Suplementos si con la comida no llegaSuplementos orales con proteína y calorías. Si tampoco basta, sobre todo con malabsorción grave o complicaciones digestivas, nutrición enteral o parenteral.5Ejercicio de fuerzaCon poca fuerza puede hacer falta más intensidad. En un estudio aleatorizado en mujeres mayores con insuficiencia cardiaca crónica, 10 semanas de fuerza de intensidad alta mejoraron la fuerza, la resistencia y la capacidad funcional frente a estiramientos. Cómo se prescribe, en E1 · Cómo se prescribe el ejercicio físico.6Fármacos, solo si lo demás no bastaLa guía los reserva para cuando no basta con lo anterior y lo decide un equipo multidisciplinar con especialistas como endocrinología.

Los pasos y las cifras son de la guía ESC 2026, que se apoya en la guía práctica ESPEN de nutrición en geriatría y en la declaración de la Asociación Europea de Cardiología Preventiva sobre la sarcopenia. La misma guía ESPEN pide evitar en general las restricciones en la dieta del mayor y reservar las dietas para perder peso a la persona mayor con obesidad y problemas de salud relacionados con el peso, junto con ejercicio.

El mayor con exceso de peso

La guía ESC 2021 recoge que perder peso se asocia a menos morbilidad pero a más mortalidad en los adultos biológicamente mayores. Pide que en este grupo la atención se centre en mantener la masa muscular y una buena nutrición más que en la pérdida de peso. La fragilidad se cuenta en F4 · La rehabilitación según la enfermedad.

La obesidad sarcopénica

Se define por la presencia de las dos a la vez y, según la guía ESC 2026, debe reconocerse como una entidad propia. El diagnóstico no es uniforme: hay técnicas distintas y faltan cortes por edad, sexo y etnia. En una cohorte china de 7.703 personas de 45 años o más se asoció a más enfermedad cardiovascular (HR 1,39; IC 95% 1,16-1,67), más cardiopatía (HR 1,36; 1,10-1,67) y más ictus (HR 1,40; 1,02-1,92) frente a quienes tenían una composición normal. El objetivo es reducir la grasa conservando o aumentando el músculo y la fuerza, con restricción cuidadosa, ejercicio de fuerza y proteína suficiente. Los agonistas del receptor de GLP-1 pueden considerarse en personas seleccionadas, sobre todo si se integran con medidas para mantener el músculo.

La caquexia en la insuficiencia cardiaca

La guía pide vigilar la pérdida de peso no intencionada, sobre todo si pasa del 5%. La declaración de la AHA, tal como la cuenta el artículo de CardioTeca, define la caquexia cardiaca por la pérdida de músculo y de un 5% o más del peso previo a la insuficiencia cardiaca, sin contar el edema. Recoge que responde sobre todo al tratamiento de la cardiopatía, a diferencia de la desnutrición, en la que corregir la ingesta puede revertir el cuadro.

Para profundizar

Lo que la guía dice que falta

La tabla 14 de la guía ESC 2026 deja cuatro preguntas abiertas en este apartado: cómo adaptar el consejo nutricional a cada paciente, qué patrón de dieta actúa mejor sobre cada factor de riesgo, qué aporta una rehabilitación ajustada a la composición corporal y cómo evitar perder músculo al adelgazar. Pide estudiar estrategias de nutrición y formas de darlas, con medidas de adherencia, peso y composición corporal, factores de riesgo, masa y fuerza muscular y calidad de vida. Todas las preguntas abiertas de la guía, en I5 · Lo que viene y lo que falta por saber.

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La guía ESC 2026, en su texto completo, con sus figuras y su suplemento en la web de la revista; la guía ESC 2021, en su versión española oficial; los estudios, en su resumen de PubMed o a texto completo cuando estaba abierto, comprobados el 07/11/2026. El consenso EASO, EFAD y ECPO y la declaración ACC 2026, a texto completo.

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