La rehabilitación según la enfermedad

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La rehabilitación cardiaca

Con la primera guía europea, la ESC 2026: quién tiene indicación, cómo es el programa, qué modalidades hay y cómo se monta una unidad.

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Qué mejora la rehabilitación cardiaca en cada enfermedad y qué se cambia en el programa, situación a situación, con la clase y el nivel de evidencia de la guía ESC 2026.

La guía ESC 2026 de rehabilitación cardiaca, la primera de la ESC sobre el tema, gradúa por separado qué mejora en cada enfermedad: en la insuficiencia cardiaca con FEVI preservada, por ejemplo, la rehabilitación tiene clase I para la función física y clase IIa para los ingresos. Cómo se prescribe el ejercicio está en E1 · Prescribir el ejercicio; cómo se elige la modalidad, en F7 · Modalidades; la seguridad, en F6 · Seguridad.

La guía se escribe para adultos con cardiopatía y para personas con cáncer durante los tratamientos cardiotóxicos o después. Los pacientes con ictus o con enfermedad vascular, como los aneurismas de aorta o la arteriopatía periférica, quedan fuera de su alcance.

La revisión de la guía en CardioTeca cuenta como novedad tres indicaciones: la FEVI preservada, que entra con clase I para la función física y la calidad de vida; la fibrilación auricular, como indicación propia, y la rehabilitación cardio-oncológica, como categoría diferenciada.

A quién se manda a rehabilitación y qué mejora, situación a situaciónSíndrome coronario agudo y crónicoReduce la muerte cardiovascular y el infarto I · A. También reduce los ingresos por cualquier causa y mejora el VO2 pico y la calidad de vida I · B1, con angioplastia o cirugía coronaria o sin ellas. Lo ideal es empezar en los primeros 14 días tras el síndrome coronario agudo y en los primeros 28 tras la cirugía coronaria.Insuficiencia cardiaca con FEVI reducidaEn la crónica, reduce los ingresos por cualquier causa y mejora el VO2 pico y la calidad de vida I · B1. No se ha demostrado que reduzca la mortalidad.Insuficiencia cardiaca con FEVI preservada NuevaMejora el VO2 pico y la calidad de vida I · B1; en la crónica, debe considerarse también para reducir los ingresos IIa · B1.Insuficiencia cardiaca descompensadaEn cuanto sea seguro, para mejorar la marcha de 6 minutos y la calidad de vida IIa · B1; empezar pronto en el ingreso, para reducir la mortalidad hospitalaria IIa · B2. Con inestabilidad hemodinámica, todavía no.Asistencia ventricular y trasplanteMejora la función física con una asistencia ventricular izquierda y tras un trasplante I · B1. Tras el trasplante, se empieza pronto y se sigue durante todo el recorrido posterior.Valvulopatías, tras el implante percutáneo o la cirugíaEn la estenosis aórtica tratada con recambio quirúrgico o implante percutáneo, mejora la función física, la depresión y la calidad de vida I · B1. Tras una cirugía de válvulas, puede considerarse para reducir los reingresos IIb · B2.Cardiopatías congénitasEn el adulto y en la edad de transición con poca capacidad o tras una cirugía, mejora el VO2 pico y la calidad de vida I · B1; en el adulto, también el perfil de riesgo I · C.Fibrilación auricular y tras la ablación NuevaDebe considerarse para reducir los síntomas, los episodios y las recurrencias y mejorar el VO2 pico y la calidad de vida IIa · B1; tras la ablación con radiofrecuencia, para mejorar la función física y la calidad de vida IIa · B1.DAI, resincronización y marcapasosTras implantar un DAI o un resincronizador, mejora la función física I · B1. El marcapasos no tiene recomendación propia. El equipo tiene que saber a qué frecuencia empieza a dar terapia el DAI.MiocardiopatíasEn las primarias sin arritmias importantes ni insuficiencia cardiaca sintomática, puede considerarse IIb · C. En la hipertrófica estable, debe considerarse el entrenamiento IIa · B1; con obstrucción grave, está contraindicado.Hipertensión pulmonarEn la hipertensión arterial pulmonar con disfunción del ventrículo derecho, debe considerarse para mejorar la función física y la calidad de vida y reducir la presión pulmonar IIa · B1. Los datos son sobre todo del grupo 1 y no se generalizan a los demás.Cáncer y cardiotoxicidad NuevaEl entrenamiento se recomienda durante el tratamiento o después I · B1; el programa cardio-oncológico debe considerarse, sobre todo con riesgo alto de toxicidad IIa · B1. Para prevenir la disfunción por antraciclinas, solo puede considerarse IIb · B2.Fragilidad y comorbilidadLa única clase III de la guía dice que no se deje sin rehabilitación a nadie por su fragilidad o su comorbilidad III · C. Con fragilidad, mejora su estado I · B2; con comorbilidad, se adapta a cada enfermedad I · C.Mujeres y disección coronariaTienen la misma indicación que los hombres. Debe considerarse adaptarles el programa si tienen un síndrome coronario, una disección coronaria espontánea o insuficiencia cardiaca IIa · B1, porque se deriva menos a las mujeres y siguen menos.Mayores de 80 añosLa guía no pone límite de edad. En el estudio PIpELINe (mediana de 80 años, un mes después del infarto), menos muerte cardiovascular o ingreso no programado de causa cardiovascular al año: 12,6% frente a 20,6%.JóvenesLos menores de 55 años participan menos, por creer que es cosa de mayores y por el trabajo, los estudios y la familia. La guía pide programas flexibles y personalizados.EPOC, riñón, ictus y arteriopatíaSe armoniza con la rehabilitación de cada enfermedad I · C. El ictus y la arteriopatía periférica sin cardiopatía quedan fuera del alcance de la guía, que remite a la guía ESC 2024 de enfermedad arterial periférica y aórtica.
Qué mejora en cada situación, de un vistazoSituaciónMuerte cardiovascular e infartoMuerteIngresosIngr.Función físicaFísicaFunción mentalMentalCalidad de vidaVidaOtros resultadosOtrosSíndrome coronario agudo y crónicoSCA y SCCI · AII · B1II · B1II · B1IInsuficiencia cardiaca con FEVI reducidaIC reducidaI · B1II · B1II · B1IInsuficiencia cardiaca con FEVI preservadaIC preservadaIIa · B1IIaI · B1II · B1IInsuficiencia cardiaca descompensadaIC descompensadaIIa · B1IIaIIa · B1IIaAsistencia ventricular y trasplanteAsistencia y trasplanteI · B1IEstenosis aórtica, tras el recambio o el implanteEstenosis aórtica tratadaI · B1II · B1II · B1ICirugía de válvulasCirugía valvularIIb · B2IIbCardiopatías congénitasCongénitasI · B1II · B1II · CIFibrilación auricularFAIIa · B1IIaIIa · B1IIaIIa · B1IIaFibrilación auricular, tras la ablaciónFA tras ablaciónIIa · B1IIaIIa · B1IIaDAI o resincronizadorDAI y TRCI · B1IMiocardiopatías primarias, sin arritmias importantes ni insuficiencia cardiaca sintomáticaMiocardiopatíasIIb · CIIbIIb · CIIbIIb · CIIbHipertensión arterial pulmonar con disfunción del ventrículo derechoHipertensión pulmonarIIa · B1IIaIIa · B1IIaCáncer, durante el tratamiento o despuésCáncerIIa · B1IIaIIa · B1IIaIIa · B1IIaIIb · B2IIbFragilidadFragilidadI · B2IComorbilidadesComorbilidadI · CI

La clase y, en el ordenador, el nivel de evidencia son los de la guía ESC 2026 de rehabilitación cardiaca y coinciden con su tabla 5. Un hueco quiere decir que la guía no da una recomendación para ese resultado, no que se haya demostrado que no mejora. En la última columna van el perfil de riesgo en el adulto con cardiopatía congénita, los síntomas en la fibrilación auricular, el perfil de riesgo y la toxicidad cardiovascular en el cáncer, el estado de fragilidad y los resultados en salud con comorbilidades. Dejar a un paciente sin rehabilitación por fragilidad o comorbilidad tiene clase III. Muerte: muerte cardiovascular e infarto. Ingr.: ingresos. Física y Mental: función física y mental. Vida: calidad de vida. SCA y SCC: síndrome coronario agudo y crónico. IC: insuficiencia cardiaca. FA: fibrilación auricular. TRC: resincronización.

Lo que recomienda la guía

  • IATras un síndrome coronario agudo o con un síndrome coronario crónico, con angioplastia o cirugía coronaria o sin ellas, se recomienda la rehabilitación cardiaca para reducir el riesgo de muerte cardiovascular y de infarto.
  • IB1En esos mismos pacientes, se recomienda para reducir los ingresos por cualquier causa y mejorar el VO2 pico y la calidad de vida.
  • IAEl entrenamiento físico, dentro de la rehabilitación, se recomienda en esos pacientes para reducir la muerte cardiovascular, el infarto y los ingresos por cualquier causa.
  • IB1También se recomienda para mejorar la ansiedad y la depresión, la calidad de vida y el VO2 pico, y para reducir los costes sanitarios.
  • IB1Se recomienda añadir entrenamiento de fuerza al aeróbico para mejorar más el VO2 pico.
  • IB1Tras una cirugía cardiotorácica, como la coronaria, se recomienda empezar el entrenamiento o la movilización activa lo antes posible, si se puede en las primeras 4 semanas, para mejorar o conservar la marcha de 6 minutos y el VO2 pico.
  • IIaB2Tras un infarto agudo, debe considerarse el entrenamiento precoz para mejorar el remodelado del ventrículo izquierdo.
  • IIbB1Puede considerarse el entrenamiento interválico de alta intensidad como alternativa más eficaz, o que ahorra tiempo, frente al continuo de intensidad moderada, para mejorar el VO2 pico.
Guía ESC 2026 de rehabilitación cardiaca: PR-009, PR-010, PR-044, PR-045, PR-046, PR-047, PR-048, PR-049. Cada recomendación, con la clase y el nivel de evidencia de su guía.

Guía ESC 2023 de síndrome coronario agudo

  • IASe recomienda que todo paciente con síndrome coronario agudo participe en un programa de rehabilitación y prevención supervisado por un médico, estructurado, integral, multidisciplinar y basado en el ejercicio.
Guía ESC 2023 de síndrome coronario agudo: PR-502. Cada recomendación, con la clase y el nivel de evidencia de su guía.

Guía ESC 2024 de síndromes coronarios crónicos

  • IASe recomienda un programa multidisciplinar basado en el ejercicio para mejorar el perfil de riesgo cardiovascular y reducir la mortalidad cardiovascular.
Guía ESC 2024 de síndrome coronario crónico: PR-522. Cada recomendación, con la clase y el nivel de evidencia de su guía.

Lo que se ha medido

  • En el metaanálisis de Dibben (2023; 85 estudios aleatorizados, 23.430 participantes, mediana de seguimiento de 12 meses), la rehabilitación redujo la muerte cardiovascular (RR 0,74; IC 95% 0,64-0,86), los ingresos (RR 0,77; IC 95% 0,67-0,89) y el infarto (RR 0,82; IC 95% 0,70-0,96). No se vio diferencia en la mortalidad total (RR 0,96; IC 95% 0,89-1,04).
  • El efecto sobre la muerte cardiovascular aparece con el tiempo: de 6 a 12 meses, RR 0,88 (IC 95% 0,68-1,14); de 13 a 36 meses, RR 0,77 (IC 95% 0,63-0,93), y a más de 36 meses, RR 0,58 (IC 95% 0,43-0,78).
  • En el infarto sin lesiones coronarias obstructivas (MINOCA), un estudio de cohortes de 2020 con 524 pacientes asoció un programa largo de rehabilitación a mejor salud física y a menos mortalidad total y episodios cardiovasculares mayores.

Qué se cambia en el programa

  • Tras un síndrome coronario agudo, lo ideal es empezar en los primeros 14 días y no más tarde de 30; tras la cirugía coronaria, en los primeros 28 días y no más allá de 42. En los 2 primeros días tras el síndrome coronario agudo no se hace prueba de esfuerzo ni entrenamiento.
  • La guía añade que empezar en la primera semana tras el infarto y prolongarlo más de 3 meses predice más beneficio sobre el remodelado.
  • El entrenamiento combina ejercicio aeróbico, unos dos tercios de la sesión, y fuerza, el tercio restante. El aeróbico va de 3 a 5 días por semana, con sesiones de 30 a 60 minutos; la fuerza, 2 días o más. Las cifras enteras, en E1 · Prescribir el ejercicio.
  • Tras una cirugía se comprueban el esternón y las heridas, se baja el volumen y la intensidad de partida y se empieza con movilización activa si la frecuencia y la presión responden con normalidad y no hay alteraciones mayores del ECG ni isquemia. Con diabetes, la guía recuerda que un control estricto de la glucosa en el postoperatorio reduce las complicaciones de la cirugía.
  • La telerrehabilitación o el modelo híbrido son una alternativa al centro (clase IIa, nivel de evidencia B1); cómo se elige, en F7 · Modalidades.

Lo que no se sabe todavía

La mayoría de los datos son de pacientes tras un infarto o una revascularización; el síndrome coronario crónico está menos representado. La tabla 14 de la guía cuenta la isquemia sin lesiones coronarias obstructivas (INOCA) y la disección coronaria espontánea entre las indicaciones con pocos estudios.

Lo que recomienda la guía

  • IB1En la insuficiencia cardiaca crónica con FEVI reducida, se recomienda para reducir los ingresos por cualquier causa y mejorar el VO2 pico y la calidad de vida.
  • IB1El entrenamiento, dentro de la rehabilitación, se recomienda en la insuficiencia cardiaca crónica estable para reducir los ingresos por cualquier causa a corto plazo, menos de 12 meses, y mejorar la calidad de vida y el VO2 pico.
  • IIbB1Puede considerarse el interválico de alta intensidad, más eficaz o que ahorra tiempo frente al continuo de intensidad moderada, para mejorar el VO2 pico.
Guía ESC 2026 de rehabilitación cardiaca: PR-011, PR-050, PR-054. Cada recomendación, con la clase y el nivel de evidencia de su guía.

Guía ESC 2026 de insuficiencia cardiaca

  • IB1Se recomienda el entrenamiento personalizado, dentro de una rehabilitación multidisciplinar basada en el ejercicio, a todo paciente estable salvo contraindicación específica, para mejorar la capacidad de ejercicio y la calidad de vida y reducir los ingresos por cualquier causa.
  • IB2Fuera de la rehabilitación, también se recomienda el entrenamiento personalizado a todo paciente estable, de forma prolongada y salvo contraindicación específica, con los mismos objetivos.
Guía ESC 2026 de insuficiencia cardiaca: PR-554, PR-555. Cada recomendación, con la clase y el nivel de evidencia de su guía.

La guía de rehabilitación usa los dos grupos de la guía ESC 2026 de insuficiencia cardiaca: FEVI reducida, por debajo del 50%, y preservada, del 50% o más. Avisa de que los estudios aún no reflejan esa clasificación y de que la mayor parte de los datos son de pacientes con FEVI por debajo del 40%.

Lo que se ha medido

  • En la revisión Cochrane de 2024 (60 estudios, 8.728 pacientes, sobre todo con FEVI reducida), la rehabilitación basada en el ejercicio redujo los ingresos por cualquier causa a corto plazo del 23,8% al 15,9% (RR 0,69; IC 95% 0,56-0,86) y mejoró el cuestionario de Minnesota en 7,39 puntos, por encima de los 5 que marcan la relevancia clínica. No se vio diferencia en la mortalidad (RR 0,93; IC 95% 0,71-1,21); en los ingresos por insuficiencia cardiaca, el intervalo incluye el 1 (RR 0,82; IC 95% 0,49-1,35).
  • En el estudio HF-ACTION (2.331 pacientes con FEVI reducida, con una mediana del 25%, y 30 meses de mediana de seguimiento), el objetivo principal de muerte o ingreso no se alcanzó (HR 0,93; IC 95% 0,84-1,02); ajustado por los factores pronósticos preespecificados, HR 0,89 (IC 95% 0,81-0,99).
  • En un metaanálisis con datos individuales de 3.990 pacientes, el 97% con FEVI reducida, no hubo datos consistentes de que el efecto sobre la capacidad de ejercicio y la calidad de vida variara entre subgrupos.

Qué se cambia en el programa

  • La tabla 8 de la guía sube poco a poco: de 2-3 a 3-5 días por semana y de 15-30 a 45-60 minutos por sesión. La fuerza llega a 2 series o más por grupo muscular grande, de 8 a 15 repeticiones, al 40-60% de una repetición máxima. Las cifras enteras, en E1 · Prescribir el ejercicio.
  • Si se tolera, se añade la musculatura inspiratoria: de 3 a 5 veces por semana hasta a diario, 20-30 minutos, subiendo del 30% al 60% de la presión inspiratoria máxima.
  • Con poca capacidad, una descompensación reciente o riesgo alto, se empieza tan bajo como el 40% del VO2 pico, se sube hasta el primer umbral ventilatorio (VT1) y, si se tolera, hasta cerca del segundo (VT2).
  • La incompetencia cronotropa es más frecuente en la insuficiencia cardiaca crónica. La guía pide reevaluar la relación entre la frecuencia cardiaca y la carga, que puede cambiar mucho durante el programa.
  • En el paciente muy débil puede empezarse con electroestimulación muscular, con supervisión estrecha y medidas propias de seguridad si lleva un dispositivo implantado.
  • Cómo se ajustan los fármacos durante esas semanas, en F5 · El tratamiento en el programa. Qué aumenta el riesgo del entrenamiento, como subir más de 1,8 kg en 1 a 3 días, en F6 · Seguridad.

Lo que no se sabe todavía

Las revisiones recientes no encuentran menos mortalidad total. Las cohortes retrospectivas grandes apuntan a más supervivencia y la guía añade que en ellas no puede descartarse la confusión. Según la guía ESC 2026 de insuficiencia cardiaca, salvo HF-ACTION, los estudios son demasiado pequeños para valorar con fiabilidad el efecto por subgrupos.

Para profundizar

Lo que recomienda la guía

  • IB1En la insuficiencia cardiaca con FEVI preservada, se recomienda para mejorar el VO2 pico y la calidad de vida.
  • IIaB1En la crónica con FEVI preservada, debe considerarse para reducir los ingresos por cualquier causa.
Guía ESC 2026 de rehabilitación cardiaca: PR-013, PR-014. Cada recomendación, con la clase y el nivel de evidencia de su guía.

Lo que se ha medido

  • En un metaanálisis de 2023 de estudios aleatorizados, el entrenamiento mejoró el VO2 pico en 1,85 mL/kg/min (IC 95% 0,98-2,73) y la marcha de 6 minutos en 32,77 m (IC 95% 20,72-44,83).
  • En el metaanálisis en red de Zheng (2026; 15 estudios aleatorizados, 1.161 participantes con FEVI del 50% o más), mejoraron el VO2 pico el entrenamiento combinado aeróbico y de fuerza (2,61 mL/kg/min), el interválico de alta intensidad (2,52) y el continuo de intensidad moderada (2,07). Ninguna modalidad cambió la FEVI, los péptidos natriuréticos ni la función diastólica.
  • En el estudio Ex-DHF, el más largo y el mayor de los que reúne (322 pacientes, 12 meses de entrenamiento aeróbico y de fuerza), no se alcanzó el objetivo principal, una puntuación de Packer modificada que incluye la mortalidad y los ingresos (P = 0,17). El VO2 pico mejoró 1,3 mL/kg/min (IC 95% 0,4-2,1), sin diferencias en el tiempo hasta el ingreso cardiovascular ni en la mortalidad.
  • En los programas de 12 semanas o menos se completaron del 76% al 90% de las sesiones. En el estudio Ex-DHF, el 38,1% de los asignados a entrenamiento alcanzó a los 12 meses el objetivo de dos sesiones supervisadas por semana.

Qué se cambia en el programa

  • La prescripción es la de la insuficiencia cardiaca crónica de la tabla 8. La guía ESC 2026 de insuficiencia cardiaca no dice qué modalidad concreta usar: remite a la frecuencia, la intensidad, el tiempo y el tipo, y a las preferencias del paciente, su riesgo y sus comorbilidades.
  • Con síntomas, FEVI del 45% o más e índice de masa corporal de 30 kg/m² o más, esa misma guía pide considerar semaglutida o tirzepatida (clase IIa, nivel de evidencia B1); cómo no perder músculo mientras tanto, en E3 · Alimentación, peso y músculo.

Lo que no se sabe todavía

Según la guía ESC 2026 de insuficiencia cardiaca y la revisión Cochrane de 2024, en la FEVI preservada no hay datos suficientes sobre muerte e ingresos. La guía de rehabilitación da a la reducción de ingresos clase IIa, nivel de evidencia B1.

Lo que recomienda la guía

  • IIaB1En la insuficiencia cardiaca descompensada, debe considerarse en cuanto sea seguro, para mejorar la marcha de 6 minutos y la calidad de vida.
  • IIaB2En el paciente ingresado por insuficiencia cardiaca descompensada, debe considerarse empezar pronto para reducir la mortalidad hospitalaria.
  • IIaB2El entrenamiento, dentro de la rehabilitación, debe considerarse lo antes posible, durante el ingreso y con estabilización suficiente, para reducir los ingresos por cualquier causa y mejorar la capacidad de marcha.
  • ICLa rehabilitación con el paciente ingresado se recomienda en el de alto riesgo o clínicamente inestable, para mejorar la función física y mental, ajustar el tratamiento y tratar las comorbilidades.
Guía ESC 2026 de rehabilitación cardiaca: PR-015, PR-007, PR-053, PR-115. Cada recomendación, con la clase y el nivel de evidencia de su guía.

Guía ESC 2026 de insuficiencia cardiaca

  • IIaB1Debe considerarse la rehabilitación en la insuficiencia cardiaca descompensada, en cuanto sea seguro, para mejorar la capacidad funcional y la calidad de vida.
Guía ESC 2026 de insuficiencia cardiaca: PR-557. Cada recomendación, con la clase y el nivel de evidencia de su guía.

Lo que se ha medido

  • El estudio REHAB-HF (349 pacientes de 60 años o más ingresados por insuficiencia cardiaca aguda descompensada, el 97% frágiles o prefrágiles) empezó durante el ingreso o poco después, con fuerza, equilibrio, movilidad y resistencia, y siguió con 36 sesiones tras el alta. A los 3 meses, la batería SPPB mejoró 1,5 puntos (IC 95% 0,9-2,0). Los reingresos a 6 meses no cambiaron (razón de tasas 0,93; IC 95% 0,66-1,19) y hubo 21 muertes frente a 16 (razón de tasas 1,17; IC 95% 0,61-2,27).
  • La mortalidad hospitalaria de la recomendación sale de registros. En una base de datos nacional de Japón con 430.216 pacientes, empezar en la fase aguda se asoció a menos muertes en el ingreso (OR 0,76; IC 95% 0,73-0,80).
  • En un metaanálisis de 13 estudios y 1.466 pacientes con insuficiencia cardiaca aguda, el ejercicio precoz mejoró la marcha de 6 minutos en 33,10 m (IC 95% 31,43-34,77).

Qué se cambia en el programa

  • Mientras dura la inestabilidad hemodinámica inicial no se hace prueba de esfuerzo ni entrenamiento. La guía sitúa el inicio en cuanto hay descongestión y estabilidad hemodinámica, el alta es posible y el tratamiento de la guía ya está empezado.
  • Lo que no es ejercicio (nutrición, apoyo psicológico, tabaco y ajuste de fármacos) puede empezar sin esperar.
  • La rehabilitación con el paciente ingresado se reserva para el de alto riesgo o inestable: insuficiencia cardiaca avanzada en clase III o IV de la NYHA, con fármacos en infusión, con soporte mecánico o tras implantar un dispositivo.
  • Con una descompensación reciente, la guía pide empezar tan bajo como el 40% del VO2 pico y subir poco a poco. Lo que se hace antes del alta, en D3 · Del ingreso al alta.

Lo que no se sabe todavía

El efecto sobre la mortalidad hospitalaria procede de registros, con el riesgo de confusión de un trabajo no aleatorizado. El estudio aleatorizado mayor mejoró la función física sin reducir los reingresos a 6 meses.

Lo que recomienda la guía

  • IB1En la insuficiencia cardiaca avanzada con asistencia ventricular izquierda y tras un trasplante cardiaco, se recomienda para mejorar la función física (VO2 pico y marcha de 6 minutos).
  • IB1El entrenamiento, dentro de la rehabilitación, se recomienda en el portador de una asistencia ventricular para mejorar el VO2 pico o la capacidad de marcha y la calidad de vida.
  • IB1También se recomienda en el trasplantado cardiaco para mejorar el VO2 pico.
  • IIbCPuede considerarse usar los datos de la asistencia ventricular para valorar y tratar al paciente durante la rehabilitación y alcanzar mejor sus objetivos.
Guía ESC 2026 de rehabilitación cardiaca: PR-012, PR-052, PR-051, PR-112. Cada recomendación, con la clase y el nivel de evidencia de su guía.

Guía ESC 2026 de insuficiencia cardiaca

  • IB1Se recomienda la rehabilitación en el paciente con asistencia ventricular izquierda para mejorar la capacidad funcional y la calidad de vida.
Guía ESC 2026 de insuficiencia cardiaca: PR-556. Cada recomendación, con la clase y el nivel de evidencia de su guía.

Lo que se ha medido

  • Con asistencia ventricular, en el metaanálisis de Wang (2025) el VO2 pico subió 1,64 mL/kg/min (IC 95% 0,20-3,08; 6 estudios aleatorizados, 214 pacientes) y la marcha de 6 minutos, 34,54 m (IC 95% 12,47-56,42).
  • En el estudio aleatorizado Ex-VAD (2023; 54 pacientes analizados, 12 semanas de entrenamiento supervisado), el objetivo principal, el VO2 pico, no se alcanzó (diferencia de 0,83 mL/kg/min; IC 95% -0,37 a 2,03). Mejoraron la marcha de 6 minutos (43,4 m; IC 95% 16,9-69,9) y el dominio físico del cuestionario de Kansas City (14,3 puntos; IC 95% 3,7-24,9), sin diferencias en los efectos adversos.
  • Tras un trasplante, en la revisión Cochrane de 2017 (10 estudios, 300 pacientes, mediana de 12 semanas), el VO2 pico subió 2,49 mL/kg/min (IC 95% 1,63-3,36). En el metaanálisis de Costa (2023; 11 estudios, 404 pacientes) subió 3,03 mL/kg/min (IC 95% 2,28-3,77) frente al cuidado habitual y, en 2 estudios con 98 pacientes, el interválico de alta intensidad ganó 2,23 mL/kg/min (IC 95% 1,79-2,67) al continuo de intensidad moderada, sin efectos adversos mayores.
  • Antes del trasplante, en una cohorte de un solo centro con 46 candidatos a trasplante electivo, la prehabilitación multimodal se asoció a menos complicaciones, menos horas de ventilación mecánica y una estancia menor (18 frente a 23 días).

Qué se cambia en el programa

  • Tras el trasplante, la guía pide empezar pronto, con un programa multidisciplinar hecho para estos pacientes, y seguir durante todo el recorrido posterior. Quien acaba de trasplantarse es de los que pueden necesitar la rehabilitación con ingreso.
  • Tras una cirugía mayor la capacidad funcional suele ser baja: se baja el volumen y la intensidad de partida. El esternón y las heridas se comprueban antes de empezar.
  • La disfunción autonómica tras el trasplante está entre las condiciones que aconsejan valorar el centro y el ECG durante el entrenamiento (tabla S5 del suplemento).
  • Con asistencia ventricular, la intensidad y las actividades se mantienen dentro de los parámetros del dispositivo. La guía añade que telemonitorizar el flujo, la velocidad de la bomba y el índice de pulsatilidad ayuda a detectar pronto una trombosis de la bomba o un problema de la línea de transmisión.

Lo que no se sabe todavía

La tabla 14 de la guía cuenta la asistencia ventricular y el corazón artificial total entre las indicaciones con pocos estudios. Los dos metaanálisis de asistencia ventricular se apoyan en muy pocos pacientes.

Lo que recomienda la guía

  • IB1En la estenosis aórtica tras el recambio quirúrgico o el implante percutáneo, se recomienda para mejorar la función física (marcha de 6 minutos, SPPB y actividades de la vida diaria), la depresión y la calidad de vida.
  • IIaB2El entrenamiento, dentro de la rehabilitación, debe considerarse en la valvulopatía aórtica tratada con recambio quirúrgico o implante percutáneo, o en cualquier valvulopatía tratada con cirugía o por vía percutánea, para mejorar la marcha de 6 minutos o el VO2 pico.
  • IIbB2Tras una cirugía de válvulas, puede considerarse para reducir los reingresos.
Guía ESC 2026 de rehabilitación cardiaca: PR-016, PR-055, PR-017. Cada recomendación, con la clase y el nivel de evidencia de su guía.

Lo que se ha medido

  • En la estenosis aórtica, un metaanálisis de 2017 (5 estudios, 292 pacientes con implante percutáneo y 570 con recambio quirúrgico) midió una mejora parecida tras los dos: en la marcha de 6 minutos, tamaños del efecto de 0,69 (IC 95% 0,47-0,91) y 0,79 (IC 95% 0,43-1,15), y también en el índice de Barthel.
  • Tras el implante percutáneo, en el metaanálisis de Oz (2023) la marcha de 6 minutos pasó de 236 a 292 m y el índice de Barthel, de 76,6 a 89,8, antes y después del programa.
  • Tras una cirugía de válvulas, la revisión Cochrane de 2021 (6 estudios, 364 pacientes) deja inciertos la mortalidad (RR 0,83; IC 95% 0,26-2,68), los ingresos y la calidad de vida, con una certeza muy baja.
  • En el seguimiento largo del estudio CopenHeartVR (2022), los reingresos y las muertes fueron menos a los 6 meses (43% frente a 59%) y a los 12 (53% frente a 67%), sin diferencias a los 24 meses ni en el VO2 pico a los 12.

Qué se cambia en el programa

  • Antes de intervenir, la estenosis aórtica con síntomas contraindica la prueba de esfuerzo y el entrenamiento (tabla 4). La valvulopatía grave está entre las condiciones que aconsejan valorar el centro y el ECG durante el entrenamiento (tabla S5 del suplemento).
  • Tras una cirugía se comprueban el esternón y las heridas. Con una valvulopatía la capacidad funcional suele ser baja: se baja el volumen y la intensidad de partida.
  • La telerrehabilitación o el modelo híbrido pueden considerarse como alternativa al centro (clase IIb, nivel de evidencia B2); cómo se elige, en F7 · Modalidades.

Lo que no se sabe todavía

Hay pocos estudios y son pequeños. Las recomendaciones de más peso son para la estenosis aórtica ya tratada; la guía no gradúa nada propio para la insuficiencia mitral ni la tricúspide, ni para la valvulopatía sin intervenir.

Lo que recomienda la guía

  • IB1En el adulto y en el paciente en edad de transición con cardiopatía congénita y poca capacidad cardiorrespiratoria, o tras una cirugía cardiaca, se recomienda para mejorar el VO2 pico y la calidad de vida.
  • ICEn el adulto con cardiopatía congénita, se recomienda para mejorar el perfil de riesgo y la salud cardiovascular.
  • IB1El entrenamiento, dentro de la rehabilitación, se recomienda para mejorar el VO2 pico y la fuerza muscular.
  • IIbB2También puede considerarse para mejorar el nivel de actividad física y la calidad de vida.
Guía ESC 2026 de rehabilitación cardiaca: PR-018, PR-019, PR-056, PR-057. Cada recomendación, con la clase y el nivel de evidencia de su guía.

Lo que se ha medido

  • En el estudio QUALIREHAB (2024; 142 adolescentes y adultos jóvenes de 13 a 25 años, con una media de 17,4; programa híbrido de 12 semanas), mejoraron la calidad de vida (3,8 puntos; IC 95% 0,2-7,3), el índice de masa corporal (-0,7 kg/m²; IC 95% -1,3 a -0,1), la actividad física y el conocimiento de la enfermedad.
  • En la revisión Cochrane de 2020 (15 estudios, 924 participantes, sumando la promoción de la actividad física, el entrenamiento y el de la musculatura inspiratoria), la capacidad cardiorrespiratoria puede aumentar algo, 1,89 mL/kg/min (IC 95% -0,22 a 3,99; certeza moderada), y el efecto sobre la calidad de vida es muy incierto.

Qué se cambia en el programa

  • La guía propone que la rehabilitación forme parte de la prevención secundaria de por vida. Muchos de estos pacientes siguen en consultas pediátricas, donde se ofrece menos.
  • Antes de la primera sesión se miran nueve situaciones del suplemento de la guía: la transposición tras un switch arterial, la tetralogía de Fallot con arritmias ventriculares, la anomalía de Ebstein con taquicardia ventricular, el origen anómalo de la coronaria izquierda, la coartación con aneurismas cerebrales, el ventrículo derecho sistémico, la disfunción ventricular grave, la insuficiencia importante de la válvula auriculoventricular sistémica y la circulación de Fontan. Qué se comprueba en cada una, en F6 · Seguridad.
  • La cardiopatía congénita compleja está entre las condiciones que aconsejan valorar el centro y el ECG durante el entrenamiento (tabla S5).
  • Para quien estudia o trabaja, la telerrehabilitación o el modelo híbrido deben considerarse si tiene poca capacidad (clase IIa, nivel de evidencia B2).

Lo que no se sabe todavía

Hay pocos programas pediátricos y de edad de transición y, por eso, pocos datos de vida real. La guía pide más estudios de telerrehabilitación en estos grupos. Su tabla 14 cuenta a los adultos jóvenes y el embarazo entre los menos estudiados.

Lo que recomienda la guía

  • IIaB1En la fibrilación auricular, debe considerarse para reducir la gravedad de los síntomas, la carga sintomática, la frecuencia y la duración de los episodios y las recurrencias, y para mejorar el VO2 pico, la marcha de 6 minutos y el componente mental de la calidad de vida.
  • IIaB1Tras una ablación con radiofrecuencia, debe considerarse para mejorar el VO2 pico, la marcha de 6 minutos y la calidad de vida.
  • IIbB2El entrenamiento, dentro de la rehabilitación, puede considerarse para reducir la carga sintomática y las recurrencias y mejorar la calidad de vida y el VO2 pico.
Guía ESC 2026 de rehabilitación cardiaca: PR-020, PR-021, PR-060. Cada recomendación, con la clase y el nivel de evidencia de su guía.

Guía ESC 2024 de fibrilación auricular

  • IBEn la fibrilación auricular paroxística o persistente, se recomienda un programa de ejercicio a medida para mejorar la capacidad cardiorrespiratoria y reducir las recurrencias.
Guía ESC 2024 de fibrilación auricular: R-014, tal como la recoge su guía interactiva de CardioTeca.

Las dos guías no miden lo mismo: la de fibrilación auricular habla de un programa de ejercicio a medida y la de rehabilitación, del programa completo y del entrenamiento dentro de él. A la pregunta de si se puede hacer ejercicio con fibrilación auricular, las dos contestan que sí, salvo en una fibrilación auricular o un aleteo de comienzo reciente.

Lo que se ha medido

  • En la revisión Cochrane de 2024 (20 estudios aleatorizados, 2.039 participantes), la rehabilitación probablemente redujo las recurrencias medidas con Holter (RR 0,70; IC 95% 0,56-0,88; 4 estudios, 378 pacientes; certeza moderada) y la carga sintomática, y mejoró el componente mental de la calidad de vida. Hubo poca o ninguna diferencia en la mortalidad (RR 1,06; IC 95% 0,76-1,49) y en los efectos adversos graves (RR 1,30; IC 95% 0,63-2,67), con certeza baja.
  • Tras la ablación con radiofrecuencia, en un metaanálisis de 2023 las recurrencias no fueron significativamente distintas (RR 0,69; IC 95% 0,41-1,14) y mejoraron el VO2 pico (2,53 mL/kg/min; IC 95% 0,78-4,28) y la marcha de 6 minutos (38,81 m; IC 95% 0,65-76,97).
  • En el estudio CopenHeartRFA, el VO2 pico a los 12 meses fue de 25,82 frente a 22,43 mL/kg/min y a los 24 meses hubo menos ansiedad alta (12% frente a 24%), sin diferencias en la mortalidad ni en los ingresos.
  • Tras un cierre de la orejuela, en un estudio aleatorizado pequeño (63 pacientes en el análisis final), la rehabilitación se asoció a menos endotelización incompleta del dispositivo a los 3 y a los 6 meses y a mejor calidad de vida y capacidad de ejercicio.

Qué se cambia en el programa

  • Una fibrilación auricular o un aleteo de comienzo reciente contraindican el entrenamiento (tabla 4). Con respuesta ventricular rápida o variable, la guía aconseja valorar el centro y el ECG durante el entrenamiento (tabla S5).
  • Muchos de estos pacientes ya tienen indicación por su cardiopatía de base, como un síndrome coronario crónico o una insuficiencia cardiaca.
  • La guía añade que la educación cara a cara durante el programa puede mejorar el cumplimiento del anticoagulante y del antiarrítmico. Según la guía, el efecto sobre los resultados aún es incierto.
  • La telerrehabilitación o el modelo híbrido deben considerarse como alternativa al centro (clase IIa, nivel de evidencia B2); cómo se elige, en F7 · Modalidades.

Lo que no se sabe todavía

La certeza va de moderada a muy baja, con seguimientos cortos, y el efecto sobre la mortalidad y los efectos adversos graves sigue siendo incierto. En el metaanálisis de la ablación, el efecto sobre las recurrencias fue menor en la obesidad y en la fibrilación auricular persistente, en análisis de subgrupos.

Lo que recomienda la guía

  • IB1Tras implantar un DAI o un dispositivo de resincronización, se recomienda para mejorar el VO2 pico y la marcha de 6 minutos.
  • IB1El entrenamiento, dentro de la rehabilitación, se recomienda en el portador de un DAI para mejorar el VO2 pico y reducir la incidencia de descargas.
  • IB1También se recomienda en el portador de un resincronizador para mejorar la carga máxima, el VO2 pico y la calidad de vida.
  • IIbB2Pueden considerarse las intervenciones psicoeducativas en el portador de un DAI para mejorar su calidad de vida.
  • IIaCDebe considerarse usar los datos de la monitorización a distancia de marcapasos, DAI, resincronizadores y monitores implantables para valorar y tratar al paciente durante la rehabilitación.
Guía ESC 2026 de rehabilitación cardiaca: PR-022, PR-058, PR-059, PR-035, PR-110. Cada recomendación, con la clase y el nivel de evidencia de su guía.

El marcapasos no tiene una recomendación de indicación propia: el paciente entra por su cardiopatía de base.

Lo que se ha medido

  • En el metaanálisis de Kaddoura (2024; 16 estudios aleatorizados, 2.053 pacientes), el VO2 pico subió 2,08 mL/kg/min con DAI (IC 95% 1,44-2,73) y 2,24 con resincronizador (IC 95% 1,43-3,04). El número de descargas no fue distinto entre los que entrenaron y los controles, como recoge también el texto de la guía; su recomendación habla de reducirlas.
  • En la revisión Cochrane de 2019 (8 estudios, 1.730 pacientes con DAI, todos con riesgo alto de sesgo), el VO2 pico subió 0,91 mL/kg/min (IC 95% 0,60-1,21; certeza muy baja), sin diferencias en los efectos adversos graves (RR 1,05; IC 95% 0,77-1,44).
  • En el estudio COPE-ICD (196 pacientes con un primer DAI; 12 semanas de ejercicio y un año de seguimiento psicoeducativo), el VO2 pico fue de 23,0 frente a 20,8 mL/kg/min y tampoco hubo diferencias en el número de descargas ni en las terapias antitaquicardia.
  • Con resincronizador, en otro metaanálisis de 2021 (7 estudios; 332 pacientes con ejercicio y 534 con cuidado habitual), el VO2 pico subió 2,26 mL/kg/min (IC 95% 1,38-3,13).

Qué se cambia en el programa

  • El equipo tiene que conocer la programación del dispositivo y, sobre todo, la frecuencia de corte de la terapia del DAI. Ese dato está en el informe de la consulta de dispositivos.
  • Un DAI recién implantado para prevención secundaria y la necesidad de comprobar el dispositivo durante el esfuerzo están entre las condiciones que aconsejan valorar el centro y el ECG (tabla S5).
  • La electroestimulación muscular, si hace falta, va con supervisión estrecha y medidas propias de seguridad.
  • En el paciente muy activo, como un deportista con marcapasos o DAI, se evitan los volúmenes y las intensidades demasiado bajos.
  • La telerrehabilitación o el modelo híbrido pueden considerarse como alternativa al centro (clase IIb, nivel de evidencia B2).

Lo que no se sabe todavía

La guía dice que los datos en estos pacientes son limitados. Los estudios observacionales asocian el programa a más supervivencia, con factores de confusión residuales.

Lo que recomienda la guía

  • IIbCEn las miocardiopatías primarias, sin arritmias importantes ni insuficiencia cardiaca sintomática, puede considerarse para mejorar el autocuidado, la función física y mental y la calidad de vida.
  • IIaB1El entrenamiento, dentro de la rehabilitación, debe considerarse en la miocardiopatía hipertrófica estable para mejorar el VO2 pico, la ansiedad y la depresión y la calidad de vida.
Guía ESC 2026 de rehabilitación cardiaca: PR-024, PR-061. Cada recomendación, con la clase y el nivel de evidencia de su guía.

Guía ESC 2023 de miocardiopatías

  • ICSe recomienda el ejercicio regular de intensidad baja o moderada en toda persona con una miocardiopatía que pueda hacerlo.
  • IIICEn la miocardiopatía hipertrófica, no se recomienda el ejercicio de alta intensidad, ni el deporte de competición, con riesgo alto, ni con obstrucción del tracto de salida del ventrículo izquierdo y arritmias ventriculares complejas con el esfuerzo.
Guía ESC 2023 de miocardiopatías, tabla de recomendaciones 31, leída en su imagen por la guía interactiva de CardioTeca.

Lo que se ha medido

  • En el estudio RESET-HCM (2017; 136 pacientes con miocardiopatía hipertrófica, 16 semanas de ejercicio de intensidad moderada), el VO2 pico mejoró 1,27 mL/kg/min (IC 95% 0,17-2,37) más que con la actividad habitual, sin arritmias ventriculares sostenidas, muerte súbita recuperada, descargas apropiadas ni muertes.
  • En un estudio aleatorizado de 2025 (80 pacientes, 12 semanas de un programa supervisado de alta intensidad), el VO2 pico mejoró 4,1 mL/kg/min (IC 95% 1,1-7,1), sin diferencias en el objetivo exploratorio de seguridad. La mayor parte de lo ganado se había perdido a los 6 meses.
  • En otro de 2025 sin obstrucción del tracto de salida (59 pacientes, 12 semanas de intensidad moderada), la presión capilar pulmonar con 25 W bajó 4,0 mmHg más que con la actividad habitual (IC 95% 0,7-7,3). El VO2 pico cambió +1,8 frente a -0,3 mL/kg/min.

Qué se cambia en el programa

  • La miocardiopatía hipertrófica con obstrucción grave contraindica la prueba de esfuerzo y el entrenamiento (tabla 4). Con riesgo alto de arritmias, el entrenamiento se individualiza y se vigila de cerca. La miocarditis y la pericarditis agudas también contraindican la prueba de esfuerzo y el entrenamiento.
  • La guía de rehabilitación desaconseja el ejercicio de intensidad moderada y alta en la miocardiopatía arritmogénica, citando la guía ESC 2020 de deporte.
  • Si la miocardiopatía cursa con insuficiencia cardiaca o con un DAI, se aplica además lo que esta página dice de ellos. En la dilatada, casi todos los datos vienen de los programas de insuficiencia cardiaca.

Lo que no se sabe todavía

No hay estudios en laminopatías ni en miocardiopatías metabólicas o restrictivas, tampoco en la amiloidosis. La tabla 14 de la guía dice que faltan datos en las miocardiopatías primarias sin arritmia ni insuficiencia cardiaca sintomática. Los estudios de la hipertrófica son pequeños y los autores piden uno grande sobre la seguridad a largo plazo.

Lo que recomienda la guía

  • IIaB1En la hipertensión arterial pulmonar con disfunción del ventrículo derecho, debe considerarse para mejorar la marcha de 6 minutos, el VO2 pico, la potencia y la calidad de vida y reducir la presión pulmonar y las complicaciones.
Guía ESC 2026 de rehabilitación cardiaca: PR-023. Cada recomendación, con la clase y el nivel de evidencia de su guía.

La guía ESC/ERS 2022 de hipertensión pulmonar, tal como la recoge la guía interactiva de CardioTeca, da clase I y nivel de evidencia A al entrenamiento físico supervisado en el paciente estable y pide evitar los esfuerzos extenuantes sin supervisión. La de 2022 gradúa el entrenamiento físico en el paciente estable y la de 2026, la rehabilitación en el paciente con disfunción del ventrículo derecho.

Lo que se ha medido

  • En la revisión Cochrane de 2023 (14 estudios; 462 participantes en los análisis, sobre todo mujeres del grupo 1, con 3 a 25 semanas de programa), la marcha de 6 minutos mejoró 48,52 m (IC 95% 33,42-63,62) y el VO2 pico, 2,07 mL/kg/min (IC 95% 1,57-2,57), con certeza baja.
  • No aumentaron los efectos adversos graves (diferencia de riesgos 0; IC 95% -0,03 a 0,03; certeza moderada). En 2 estudios con 133 pacientes, la presión arterial pulmonar media bajó 9,29 mmHg (IC 95% 5,61-12,96; certeza baja).

Qué se cambia en el programa

  • La hipertensión pulmonar importante está entre las condiciones que aconsejan valorar el centro y el ECG durante el entrenamiento (tabla S5).
  • La mejora se ha medido en programas supervisados, con ingreso o ambulatorios. Los detalles de la seguridad, en F6 · Seguridad.

Lo que no se sabe todavía

Los pacientes eran sobre todo del grupo 1. La guía dice que estos beneficios no se pueden generalizar a los demás grupos de hipertensión pulmonar. Los programas duran pocas semanas, así que no se sabe cuánto se mantiene lo ganado.

Lo que recomienda la guía

  • IB1El entrenamiento se recomienda durante el tratamiento del cáncer o después, sobre todo con más riesgo de toxicidad cardiovascular, para mejorar el VO2 pico o la capacidad de marcha y la calidad de vida, reducir la fatiga y mejorar la supervivencia libre de enfermedad y la global.
  • IIaB1La rehabilitación cardio-oncológica debe considerarse en el paciente con cáncer y en el superviviente, sobre todo con riesgo alto de toxicidad cardiovascular por el tratamiento, para mejorar la fuerza, el VO2 pico, la marcha de 6 minutos, la calidad de vida y el perfil de riesgo.
  • IIbB2Puede considerarse en quien recibe tratamientos cardiotóxicos para prevenir o atenuar la disfunción cardiaca, sobre todo por antraciclinas.
  • IIbB2Puede considerarse el programa en el centro en el superviviente expuesto a tratamientos cardiotóxicos o con enfermedad cardiovascular previa, para que siga mejor el entrenamiento.
Guía ESC 2026 de rehabilitación cardiaca: PR-062, PR-025, PR-026, PR-063. Cada recomendación, con la clase y el nivel de evidencia de su guía.

Lo que se ha medido

  • En el estudio CORE (2023; 75 supervivientes de cáncer con riesgo cardiovascular alto que lo completaron), un programa de rehabilitación en el centro mejoró el VO2 pico 1,3 mL/kg/min más (IC 95% 0,1-2,6) que el ejercicio en la comunidad.
  • La supervivencia de la recomendación se apoya en el estudio CHALLENGE (2025; 889 pacientes con cáncer de colon tras la quimioterapia adyuvante, 3 años de ejercicio estructurado, mediana de 7,9 años): más supervivencia libre de enfermedad (HR 0,72; IC 95% 0,55-0,94) y resultados a favor en la global (HR 0,63; IC 95% 0,43-0,94), con más efectos adversos musculoesqueléticos (18,5% frente a 11,5%). Es un estudio de cáncer de colon y su objetivo principal fue la supervivencia libre de enfermedad.
  • En el estudio BREXIT (2023; 104 mujeres con cáncer de mama y antraciclinas), 12 meses de entrenamiento no redujeron de forma significativa la discapacidad funcional (OR 0,27; IC 95% 0,06-1,12) y el VO2 pico mejoró 3,5 mL/kg/min.
  • En el estudio ONCORE (2024; 122 mujeres con cáncer de mama en tratamiento cardiotóxico) no hubo ningún caso de disfunción cardiaca por el tratamiento. La FEVI bajó en los dos grupos, algo menos con el programa (-1,5%; IC 95% -2,9 a -0,1).

Qué se cambia en el programa

  • Al equipo de siempre se suman oncólogos y cardio-oncólogos. El programa lleva ejercicio estructurado, consejo nutricional, apoyo psicológico y valoración del riesgo cardiovascular.
  • Se ofrece sobre todo a quien tiene riesgo cardiovascular alto según SCORE2 o SCORE2-OP, o riesgo alto de toxicidad según la escala HFA-ICOS de la guía ESC 2022 de cardio-oncología, antes del tratamiento cardiotóxico, durante él y después.
  • Según la guía, se ha visto más eficacia en el riesgo alto y durante el tratamiento de los cánceres de mama, próstata y pulmón, los linfomas y otras enfermedades hematológicas.
  • La telerrehabilitación o el modelo híbrido deben considerarse como alternativa al centro durante los tratamientos cardiotóxicos o después (clase IIa, nivel de evidencia B2).

Lo que no se sabe todavía

La guía dice que los datos no bastan para definir un efecto cardioprotector claro con antraciclinas o anti-HER2 y que los programas cardio-oncológicos específicos aún se están desarrollando.

Lo que recomienda la guía

  • IIICNo se recomienda dejar sin rehabilitación a un paciente con indicación por su fragilidad o sus comorbilidades. Es la única recomendación de clase III de la guía.
  • IB2Con fragilidad e indicación de rehabilitación, se recomienda para mejorar el estado de fragilidad.
  • ICCon comorbilidades e indicación, se recomienda para abordar lo propio de cada enfermedad y mejorar los resultados en salud.
  • ICSe recomienda adaptarla a la situación de cada paciente con fragilidad o comorbilidad y llevarla en un equipo multidisciplinar, para asegurar la seguridad, la eficacia y que siga.
  • IIaB2Debe considerarse tratar la fragilidad dentro de la rehabilitación para mejorar el estado de fragilidad y la salud física.
Guía ESC 2026 de rehabilitación cardiaca: PR-029, PR-027, PR-028, PR-095, PR-097. Cada recomendación, con la clase y el nivel de evidencia de su guía.

Lo que se ha medido

  • En un metaanálisis de 34 trabajos con 19.360 participantes en programas de rehabilitación, la fragilidad al empezar fue del 46% (IC 95% 29-62%) medida con índice de fragilidad y del 40% (IC 95% 28-52%) medida con fenotipo. Mejoró tras el programa (diferencia de medias estandarizada 0,68; IC 95% 0,37-0,99).
  • En una serie de 243 pacientes que completaron la fase II, los frágiles mejoraron igual que el resto en la marcha de 6 minutos, la velocidad de la marcha y la fuerza de prensión, y más en la prueba de levantarse y andar.
  • En 63.092 beneficiarios de Medicare dados de alta a cuidados posagudos tras un infarto, empezaron la rehabilitación el 3% de los dependientes y el 21% de los independientes.

Qué se cambia en el programa

  • Antes de empezar se valoran la fragilidad y las comorbilidades, y se hace una exploración neuromuscular u ortopédica si hay limitaciones. La EAPC propone la escala de Edmonton y la escala clínica de fragilidad (la guía cita la de 7 puntos; la revisada tiene 9). La guía añade la batería SPPB. Cómo se usan, en F3 · La valoración inicial.
  • El programa es individual y progresivo y pone la seguridad y la función antes que la intensidad. La fragilidad se trata con equilibrio, fuerza y apoyo nutricional; también se cuidan la función cognitiva y el ánimo.
  • La intensidad y la duración suben poco a poco, sobre todo con fragilidad o comorbilidad grave.

Lo que no se sabe todavía

La guía reconoce que no hay una herramienta estandarizada para valorar la fragilidad en rehabilitación. La puntuación de fragilidad de la Asociación de Insuficiencia Cardiaca de la ESC está pendiente de validar.

Para profundizar

Lo que recomienda la guía

  • IIaB1Debe considerarse adaptar la rehabilitación a la mujer con síndrome coronario agudo o crónico, disección coronaria espontánea o insuficiencia cardiaca, para que empiece y siga.
Guía ESC 2026 de rehabilitación cardiaca: PR-129. Cada recomendación, con la clase y el nivel de evidencia de su guía.

La guía dice que la rehabilitación es eficaz en los dos sexos y no da otra indicación para la mujer. Se la deriva menos, sobre todo con miocardiopatía de Takotsubo, y sigue menos: la guía lo atribuye a la carga de cuidados, el transporte, los recursos y más ansiedad y depresión tras el episodio.

Lo que se ha medido

  • En la disección coronaria espontánea, una revisión sistemática de 2023 (30 estudios, ninguno aleatorizado) no encontró asociación entre la rehabilitación y más disecciones recurrentes ni más episodios cardiovasculares mayores.
  • En la miocardiopatía de Takotsubo, en una serie de 590 pacientes el 13,6% hizo la fase II y ganó 1,2 METs (IC 95% 0,9-1,5). En otra de 380, se derivó al 5% (18 pacientes).
  • En una revisión sistemática de 2024, mujeres y hombres responden de forma parecida en la mayoría de las variables fisiológicas; muchos estudios del consumo de oxígeno máximo, la capacidad funcional, la marcha de 6 minutos y la fuerza de prensión sugieren más ganancia en los hombres.
  • Los programas para mujeres existen en el 40,9% de los países con rehabilitación cardiaca, según una revisión de 2021 (28 estudios, 3.697 mujeres).

Qué se cambia en el programa

  • La tabla 13 de la guía propone derivación automática desde la historia clínica, informar pronto durante el ingreso, ayuda con el transporte o telerrehabilitación, horarios flexibles, apoyo con el cuidado de los hijos, apoyo psicológico y mentoras que ya hayan pasado por el programa.
  • En la valoración inicial, la guía pide preguntar por los factores propios de la mujer: diabetes gestacional, hipertensión del embarazo, menopausia prematura, síndrome de ovario poliquístico y endometriosis.
  • Con menos de 55 años y una causa de infarto poco habitual, como la disección coronaria, la guía subraya la importancia de adaptar el programa.

Lo que no se sabe todavía

No se sabe qué partes de un programa para mujeres hacen que más mujeres empiecen, sigan y terminen. Faltan datos por sexo sobre resultados clínicos, sobre todo en la disección coronaria, la isquemia sin lesiones obstructivas y las cardiopatías congénitas. La guía no da pautas propias de intensidad para el ejercicio tras una disección coronaria.

Para profundizar

Lo que dice la guía

Ninguna recomendación pone un límite de edad y la guía no da cifras propias por encima de los 80 años. Dice que los mayores están infrarrepresentados, en parte porque se supone, sin datos que lo apoyen, que se benefician menos, y que quienes completan el programa ganan en forma física, bienestar psicológico e independencia. Con fragilidad se aplica la única clase III de la guía: no se deja a nadie sin rehabilitación por ella (clase III, nivel de evidencia C).

Lo que se ha medido

  • En el estudio PIpELINe (2025; Italia; 512 pacientes de 65 años o más, con mediana de 80 y un 36% de mujeres, con la capacidad física reducida un mes después de un infarto), un programa con control de factores de riesgo, consejo dietético y ejercicio redujo la muerte cardiovascular o el ingreso no programado de causa cardiovascular al año: 12,6% frente a 20,6% (HR 0,57; IC 95% 0,36-0,89).
  • La diferencia vino de los ingresos no programados (9,1% frente a 17,6%; HR 0,48; IC 95% 0,29-0,79); la muerte cardiovascular fue del 4,1% frente al 5,9% (HR 0,69; IC 95% 0,31-1,55). No hubo efectos adversos graves por el programa.
  • En su análisis por fragilidad (el 68,4% eran frágiles o prefrágiles), el efecto se mantuvo (HR 0,57; IC 95% 0,34-0,94), sin interacción con la fragilidad.

Qué se cambia en el programa

  • Ejercicio aeróbico y de fuerza de intensidad baja a moderada, con progresión gradual; la guía lo pide por la sarcopenia y la menor capacidad cardiovascular de la edad.
  • Las sesiones en grupo pueden ayudar a seguir. El modelo domiciliario supervisado o híbrido quita barreras de transporte y de horario.
  • El material educativo se adapta si hay deterioro cognitivo. También se atiende la depresión y la ansiedad.
  • La dieta cuida la nutrición, con más proteína para el músculo y menos sodio y grasa, teniendo en cuenta las comorbilidades. La guía recomienda sumar al geriatra al equipo.

Lo que no se sabe todavía

El estudio PIpELINe se hizo tras un infarto, en un solo país y con 512 pacientes. Fuera de esa situación, los datos en mayores de 80 años vienen de estudios con pocos pacientes de esa edad.

Lo que dice la guía

La guía no da una recomendación propia por edad. Dice que los adultos jóvenes participan menos, en parte porque creen que la rehabilitación es para mayores y por el trabajo, los estudios y la familia, y que la falta de programas para su edad, con poco uso de herramientas digitales y de apoyo psicosocial, lo agrava.

En los menores de 55 años, la enfermedad cardiovascular pesa más sobre sus planes de vida, su rutina y su identidad, con más malestar psicológico, aislamiento social y problemas en el trabajo y en la familia, que a su vez empeoran la calidad de vida y la adherencia.

Qué se cambia en el programa

  • La guía pide programas flexibles y personalizados. La telerrehabilitación o el modelo híbrido, que no son una recomendación solo para jóvenes, deben considerarse tras un síndrome coronario o una revascularización y en la insuficiencia cardiaca crónica, para que los pacientes empiecen y sigan (clase IIa, nivel de evidencia B1).
  • El perfil de riesgo es otro: tabaco, obesidad y dislipemia, estrés psicosocial, antecedentes familiares de enfermedad precoz, inflamación, predisposición genética, como una lipoproteína(a) alta, y consumo de drogas.
  • Volver al trabajo suele ser un objetivo central, sobre todo por debajo de los 50 años; cómo se aborda, en E7 · Sexualidad, trabajo y entorno.
  • Con una cardiopatía congénita o una disección coronaria, se aplica además lo que esta página dice de ellas.

Lo que no se sabe todavía

La tabla 14 de la guía cuenta a los adultos jóvenes y el embarazo entre los menos estudiados y pide registros y estudios pragmáticos en estos grupos.

Lo que recomienda la guía

  • ICSe recomienda armonizar la rehabilitación con los protocolos propios de cada enfermedad en el paciente con cardiopatía y EPOC, enfermedad renal crónica, enfermedad inflamatoria crónica, ictus, trastornos musculoesqueléticos, arteriopatía periférica o cáncer.
  • ICSe recomienda tratar dentro de la rehabilitación la obesidad, la diabetes, la hipertensión, la dislipemia y la apnea del sueño en el paciente con cardiopatía que las tenga.
Guía ESC 2026 de rehabilitación cardiaca: PR-096, PR-094. Cada recomendación, con la clase y el nivel de evidencia de su guía.

La guía deja fuera de su alcance a los pacientes con ictus o con enfermedad vascular, como los aneurismas de aorta o la arteriopatía periférica, y remite a la guía ESC 2024 de enfermedad arterial periférica y aórtica y a la guía de 2024 de la Sociedad Europea de Cirugía Vascular. La recomendación de armonizar es para quien tiene además una cardiopatía.

Guía ESC 2024 de enfermedad arterial periférica y aórtica

  • IAEn la arteriopatía periférica sintomática se recomienda el entrenamiento físico supervisado.
  • IIaASi el entrenamiento supervisado no está disponible o no es posible, debe considerarse un programa en casa, estructurado y controlado con llamadas, diarios o dispositivos conectados.
  • IIaBDebe considerarse entrenar al menos tres veces a la semana, al menos 30 minutos por sesión y al menos 12 semanas.
Guía ESC 2024 de enfermedad arterial periférica y aórtica: PR-634, PR-636, PR-639. Cada recomendación, con la clase y el nivel de evidencia de su guía.

Lo que se ha medido

  • En un registro canadiense de 12.084 pacientes coronarios derivados a rehabilitación, 1.322 con enfermedad renal crónica, tenerla se asoció a no empezar (OR 0,73; IC 95% 0,64-0,83). Entre quienes la tenían, completar el programa se asoció a menos muertes (HR 0,24; IC 95% 0,06-0,91).
  • Con FEVI reducida, en una serie retrospectiva de 567 pacientes con un programa de 4 semanas, los autores concluyen que la rehabilitación beneficia sea cual sea el estadio de la enfermedad renal.
  • Con EPOC e insuficiencia cardiaca, en dos auditorías nacionales del Reino Unido se inscribieron y completaron menos la rehabilitación cardiaca que con insuficiencia cardiaca sola; las mejoras en la marcha de 6 minutos fueron parecidas (38,8 frente a 45,1 m).

Qué se cambia en el programa

  • Con EPOC, enfermedad renal crónica, enfermedad musculoesquelética o cáncer, puede hacer falta vigilar más durante las sesiones la frecuencia, la presión, el ECG, la saturación de oxígeno y síntomas como la disnea o la fatiga.
  • En la enfermedad renal crónica, puede hacer falta más supervisión por los líquidos y los electrolitos.
  • Con artrosis u otra limitación musculoesquelética, ejercicio aeróbico de bajo impacto y fuerza adaptada. Con discapacidad en las piernas, la prueba de esfuerzo puede hacerse con ergómetro de brazos.
  • Se enseña al paciente cómo se relaciona su enfermedad con el corazón y cómo reconocer una reagudización.

Lo que no se sabe todavía

La tabla 14 de la guía dice que hay poca información sobre cómo diseñar el programa con comorbilidad compleja, como la enfermedad inflamatoria articular o la multimorbilidad, y pide vías de rehabilitación hechas para ellas.

Para profundizar

  1. Bäck M, Wilhelm M, Marcin T, Machado FVC, Sandberg A, Buccheri S, et al. 2026 ESC Guidelines on cardiac rehabilitation. Eur Heart J. 2026;47(39):5631-5729. DOI 10.1093/eurheartj/ehag099 · PMID 42661418
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