La disnea es uno de los motivos de consulta más frecuentes en los servicios de urgencias de todo el mundo. Su falta de especificidad orgánica convierte el diagnóstico etiológico en un verdadero reto clínico, con causas que van desde la insuficiencia cardiaca aguda hasta las infecciones respiratorias o la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC). En este contexto, un editorial reciente publicado en el European Journal of Heart Failure analiza los datos de un amplio registro francés y propone un nuevo concepto organizativo: las Dyspnea Clinics.
Datos de referencia: el registro PARADISE
El análisis incluyó 18.903 pacientes admitidos por disnea en el servicio de urgencias del Hospital Universitario de Nancy entre 2010 y 2019. Los diagnósticos al alta más frecuentes fueron infección respiratoria (30%), insuficiencia cardiaca aguda (28%) y EPOC (13%). La mortalidad intrahospitalaria alcanzó el 12%, y la supervivencia a 5 años fue inferior al 75% en todos los grupos etiológicos, con una mortalidad superior al 60% en los casos de insuficiencia cardiaca, infección respiratoria y EPOC. El ingreso en unidades especializadas se asoció de forma consistente con mejor supervivencia intrahospitalaria en todas las condiciones y con mejor supervivencia a largo plazo en la insuficiencia cardiaca aguda y las infecciones respiratorias.
Retos diagnósticos en el paciente con disnea
La población analizada era predominantemente anciana y pluripatológica. Los parámetros clínicos y analíticos al ingreso —incluidos los péptidos natriuréticos y la proteína C reactiva— mostraron elevaciones inespecíficas en todos los subgrupos, lo que dificulta establecer un diagnóstico etiológico único en la evaluación inicial. Este escenario favorece demoras diagnósticas, estancias prolongadas en urgencias y mayor mortalidad a corto plazo.
Un error conceptual frecuente en urgencias consiste en asumir que, ante una FEVI conservada, la insuficiencia cardiaca queda descartada. Dada la alta prevalencia de la insuficiencia cardiaca con FEVI preservada —entre el 1% y el 5% de la población general, y en torno al 10% de los mayores de 75 años—, su exclusión exige una ecocardiografía más completa que evalúe el patrón diastólico restrictivo y la presencia de valvulopatías hemodinámicamente significativas. La fatiga y la disnea suelen aparecer antes que los signos de congestión periférica. La determinación del NT-proBNP resulta útil para la detección precoz de insuficiencia cardiaca e hipertensión pulmonar, con umbrales bien establecidos que orientan hacia pruebas complementarias como la ecocardiografía.
El concepto de Dyspnea Clinic
Los autores proponen las Dyspnea Clinics como centros especializados de atención interdisciplinar, siguiendo el modelo ya consolidado de las Unidades de Dolor Torácico. Estas clínicas ofrecerían una vía diagnóstica estructurada que, además de la analítica completa y la radiología de tórax, incluiría electrocardiograma, ecocardiografía, pruebas de función pulmonar, el TC coronario cuando esté indicado, prueba de esfuerzo cardiopulmonar y, si fuera necesario, cateterismo derecho. Este último, combinado con la prueba de esfuerzo, permite detectar alteraciones hemodinámicas —como las propias de la HFpEF, la hipertensión pulmonar idiopática o las valvulopatías con insuficiencia mitral dinámica— que no son evidentes en reposo.
El concepto abarca tanto la atención hospitalaria aguda como el seguimiento ambulatorio, con rutas personalizadas que integran neumología, cardiología, reumatología y otras especialidades según la etiología identificada.
Prevención cardiovascular en el paciente con disnea
Los autores subrayan la importancia de las medidas preventivas en pacientes con múltiples comorbilidades. La vacunación frente a la gripe, el SARS-CoV-2, el VRS y el herpes zóster no solo reduce la incidencia de infecciones, sino que disminuye los eventos cardiovasculares adversos. El riesgo atribuible poblacional de la gripe para la cardiopatía isquémica se ha estimado en torno al 3,9%, y cada incremento del 5% en la actividad gripal mensual se asocia con un aumento del 24% en las hospitalizaciones por insuficiencia cardiaca.
Mensajes clave
- La disnea aguda se asocia a una mortalidad intrahospitalaria del 12% y a una mortalidad a 5 años superior al 25% en todos los grupos etiológicos analizados.
- El ingreso en unidades especializadas mejora la supervivencia a corto y largo plazo en pacientes con insuficiencia cardiaca aguda e infecciones respiratorias.
- Las Dyspnea Clinics se proponen como modelo interdisciplinar —similar a las Unidades de Dolor Torácico— para agilizar el diagnóstico y el tratamiento personalizado de la disnea.
- La HFpEF no debe excluirse en urgencias únicamente por la presencia de FEVI conservada; el NT-proBNP y una ecocardiografía completa son herramientas esenciales.
- La vacunación frente a patógenos respiratorios constituye una medida preventiva con impacto demostrado sobre los eventos cardiovasculares adversos.
Relevancia clínica
Este editorial identifica una brecha asistencial significativa en el manejo de la disnea y aporta una propuesta organizativa concreta. La alta mortalidad a 5 años de los pacientes hospitalizados por disnea, independientemente de la causa, justifica el desarrollo de circuitos especializados que integren múltiples disciplinas. La HFpEF, con frecuencia infradiagnosticada en urgencias, merece especial atención en este contexto, y el cateterismo derecho combinado con la prueba de esfuerzo puede ser determinante en casos seleccionados.
Aplicación práctica
Los profesionales que atienden pacientes con disnea inexplicada deberían contemplar un algoritmo diagnóstico estructurado que incluya NT-proBNP, ecocardiografía con valoración diastólica exhaustiva y, si persiste la incertidumbre etiológica, derivación a una unidad con capacidad para prueba de esfuerzo cardiopulmonar y cateterismo derecho. La vacunación sistemática frente a gripe, SARS-CoV-2 y VRS debería promoverse activamente en todos los pacientes con cardiopatía o enfermedad pulmonar crónica.
Impacto en la práctica clínica
La consolidación del modelo de Dyspnea Clinic podría reducir las estancias en urgencias, mejorar la precisión diagnóstica y el pronóstico a largo plazo de manera comparable a la que supuso la implantación de las Unidades de Dolor Torácico. Esta propuesta sitúa al sistema sanitario europeo ante la oportunidad de estandarizar el abordaje de una de las principales causas de hospitalización urgente, con un enfoque personalizado e interdisciplinar que va más allá del binomio cardiopatía-neumopatía.
Referencias:
- Eur J Heart Fail. - The Dyspnea Clinic: a new emerging interdisciplinary medical concept
Ramón Bover Freire

































