Enfermedades neurológicas relacionadas con el Síndrome de Tako-Tsubo. Fenotipos y pronóstico

El síndrome de Tako-Tsubo (TTS) o miocardiopatía de estrés es un síndrome coronario agudo que recoge un cuadro de dolor torácico, cambios electrocardiográficos y ecocardiográficos, así como elevación de los marcadores de daño miocárdico, pero con la diferencia de que no existen lesiones coronarias epicárdicas que sean responsables del mismo. Aunque aún la fisiopatología no se comprende por completo, actualmente sabemos la importancia que juega el eje cerebro-corazón en su origen: un desencadenante produce una intensa activación del sistema nervioso simpático con una descarga masiva de catecolaminas que producen una respuesta cardiovascular exagerada y una disfunción de la circulación coronaria, en pacientes con una predisposición aumentada.

Este artículo se trata de un estudio observacional retrospectivo que tenía como objetivo evaluar qué enfermedades neurológicas se asocian más frecuentemente al síndrome de Tako-Tsubo, así como definir fenotipos clínicos y resultados pronósticos. Para ello se analizaron datos epidemiológicos del registro internacional multicéntrico GEIST (German, Italian and Spanish Takotsubo). La inclusión de los pacientes en el registro se llevó a cabo mediante la revisión de los historiales médicos por los médicos tratantes si se confirmaba el cumplimiento de los 5 criterios diagnóstico propuestos por la ESC (European Society of Cardiology), garantizando que se realizó a todos una coronariografía que descartaba la existencia enfermedad coronaria culpable del cuadro clínico. Únicamente se excluían los individuos que declinaban autorizar el uso de sus datos.

Para clasificar a los pacientes, se identificaron los desencadenantes en físicos, emocionales y sin claro desencadenante, así como el patrón de disfunción ventricular en cada caso. Las complicaciones hospitalarias que se recogieron fueron la incidencia de ictus, edema agudo de pulmón, shock cardiogénico, arritmias, así como la necesidad de ventilación mecánica invasiva, uso de drogas vasoactivas y la muerte intrahospitalaria. La mediana de seguimiento a largo plazo fue 2.5 años.

Respecto a las enfermedades neurológicas, se incluyeron aquellos trastornos que ya estaban presentes antes del inicio de cuadro y que no fueron necesariamente el desencadenante del mismo. En total se identificaron 10 subgrupos, pero se realizó un análisis de subgrupos de los 5 grupos más representados:

  1. Enfermedades cerebrovasculares (39%)
  2. Enfermedades neurodegenerativas (30.7%)
  3. Migraña (10%)
  4. Epilepsia (9.5%)
  5. Tumores cerebrales (5%)

En total se identificaron 2301 pacientes con síndrome de Tako-tsubo desde el 2017 al 2023, siendo la mayoría mujeres (88%) con una media de edad de 71 años. La prevalencia de enfermedades neurológicas fue del 17% (n = 400), siendo estos pacientes más ancianos (74 años) con mayor prevalencia de fibrilación auricular (36% vs 10%). Al ingreso, presentaban menor prevalencia de dolor torácico (43% vs 56%) así como mayor disfunción ventricular (FEVI 38% vs 41%). En este grupo de pacientes, el desencadenante físico fue más frecuente (46% vs 34%), destacando la sepsis, una enfermedad neurológica aguda y un trauma o actividad extrema sobre otros.

En cuanto al seguimiento, los pacientes con enfermedades neurológicas tuvieron una hospitalización más prolongada (8 días vs 6) y una tasa más alta de complicaciones (27% vs 16%): presentaron casi el doble de incidencia de shock cardiogénico (12% vs 7.6%) y casi tres veces más muertes intrahospitalarias (6.5% vs 2.8%). En el seguimiento a largo plazo, se demostró mayor tasa de mortalidad en el grupo con enfermedades neurológicas tanto a corto (60 días, 8.8% vs 3.4%) como largo plazo (2 años, 23.5% vs 10.1%) de modo que el tener una condición neurológica concomitante demostró ser un factor de mal pronóstico independiente de mortalidad.

Analizando cada subgrupo por separado, se identificaron dos fenotipos de peor pronóstico: aquellos con enfermedades neurodegenerativas y con enfermedades cerebrovasculares. El primer grupo presentó la peor mortalidad a largo plazo (29.2%), peor FEVI (34%) y hasta un tercio de los pacientes sufrían complicaciones intrahospitalarias (32.5%). El segundo grupo presentó la prevalencia más alta de fibrilación auricular, presentando una mortalidad del 25.6%. El grupo de mejor pronóstico fue el fenotipo asociado a la migraña, con una edad media más joven, mayor frecuencia de desencadenante emocional con una menor mortalidad a largo plazo (9.7%).

Este estudio viene a remarcar lo que ya habían mostrado otros grandes registros, como el registro español RETAKO o como el International Takotsubo Registry, de que los pacientes con miocardiopatía de estrés presentan frecuentemente antecedentes de enfermedad neuropsiquiátrica y que esto era un factor de riesgo para la aparición de complicaciones intrahospitalarias.

Lo novedoso de este estudio radica en que también se ha demostrado que este grupo de pacientes presenta además mayor mortalidad a corto y largo plazo, sugiriéndose fenotipos de mayor y menor riesgo.

Este trabajo tiene varias limitaciones, aunque sea uno de los registros internacionales con mayor población, no deja de ser un estudio observacional sin un grupo control, por lo que puede existir sesgo de selección. Además, el registro GEIST incluye centros terciarios especializados que manejan pacientes muy complejos, por lo que la incidencia de las enfermedades neurológicas puede estar sobreestimada y los resultados pueden ser difíciles de generalizar a toda la población. Por último, destaca que no se estratificó la tasa de mortalidad en cardiovascular versus no-cardiovascular. Tampoco hubo un protocolo de seguimiento estandarizado, por lo que cada centro tuvo una duración del seguimiento distinta.

Aunque nos queda mucho por saber, con este estudio se abre la puerta a continuar estudiando en esta dirección para seguir comprendiendo los mecanismos fisiopatológicos de la miocardiopatía de estrés, y así definir mejor a los pacientes e identificar en qué grupo deberíamos realizar un seguimiento más estrecho.

Referencias:

  1. J Am Heart Assoc. - Neurological Disorders in Takotsubo Syndrome: Clinical Phenotypes and Outcomes

 

Alejandro Lara García

Alejandro Lara García

Residente de cardiología - Hospital Universitario La Paz, Madrid. Graduado en Medicina por la Universidad de Málaga.

@azlaragarcia

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