Introducción
La muerte súbita cardiaca (MSC) continúa siendo uno de los principales problemas de salud cardiovascular y representa una proporción relevante de la mortalidad cardiovascular global. Aunque la enfermedad coronaria es uno de los principales sustratos asociados al desarrollo de arritmias ventriculares malignas, el papel específico de la localización anatómica de las lesiones coronarias en la predicción del riesgo arrítmico a largo plazo continúa siendo objeto de estudio.
Tradicionalmente, la atención se ha centrado en la enfermedad del tronco coronario izquierdo (TCI) y de la arteria descendente anterior (DA), debido a la extensa masa miocárdica que depende de estos territorios. Sin embargo, el trabajo de Rankinen et al. (2026) aporta una perspectiva diferente al analizar, en una cohorte amplia de pacientes, la relación entre la localización de las lesiones coronarias, la estrategia de revascularización empleada y el riesgo posterior de MSC.
Resumen de resultados
Rankinen et al. (2026) analizaron un registro prospectivo de 22.495 pacientes sometidos a coronariografía, de los cuales 12.695 presentaban síndromes coronarios crónicos y 9.800 síndromes coronarios agudos. Durante un seguimiento medio de 8,1 años se registraron 1.048 episodios de MSC.
Tras ajustar por variables clínicas, función ventricular y extensión de la enfermedad coronaria, la estenosis de la arteria coronaria derecha (CD) emergió como la localización anatómica con mayor asociación independiente con MSC (HR 1,53; IC 95%: 1,31-1,80). La afectación de la arteria circunfleja (CX) también mostró una asociación significativa con un aumento del riesgo (HR 1,34). En cambio, la estenosis de la DA no mantuvo una asociación independiente en el análisis global, aunque sí se relacionó con un mayor riesgo en el contexto de un síndrome coronario agudo (HR 1,37).
Al analizar la estrategia terapéutica, la enfermedad del TCI se asoció con el mayor riesgo de MSC entre los pacientes tratados exclusivamente mediante tratamiento médico (HR 1,53). Por su parte, la afectación de la CD continuó siendo el principal predictor anatómico de MSC en los pacientes sometidos a intervención coronaria percutánea (ICP) (HR 1,75). Resulta especialmente relevante que, entre los pacientes revascularizados mediante cirugía de bypass coronario (CABG), ninguna localización anatómica específica mostró una asociación significativa con un incremento del riesgo de MSC.
Conclusiones
El riesgo de muerte súbita cardiaca en pacientes con enfermedad coronaria parece estar determinado no solo por la presencia y extensión de la aterosclerosis coronaria, sino también por la localización de las lesiones y la estrategia de revascularización utilizada. La afectación de la arteria coronaria derecha se asoció con el mayor riesgo global de MSC, mientras que la enfermedad del tronco coronario izquierdo mantuvo un papel pronóstico relevante en los pacientes manejados de forma conservadora.
Estos hallazgos sugieren que el impacto pronóstico de las lesiones de la coronaria derecha podría haber sido infravalorado en la práctica clínica habitual, especialmente desde una perspectiva arrítmica y no únicamente isquémica.
Discusión
Uno de los aspectos más relevantes del estudio es la asociación entre la enfermedad de la arteria coronaria derecha y el riesgo de MSC. Tradicionalmente, las lesiones de la DA y del TCI han sido consideradas las de mayor trascendencia pronóstica debido a la mayor cantidad de miocardio potencialmente comprometido. Sin embargo, la CD presenta características anatómicas y fisiopatológicas que podrían contribuir a una mayor vulnerabilidad arrítmica.
Entre ellas se encuentran una distribución frecuentemente extensa de la enfermedad aterosclerótica, una mayor longitud vascular y una posible mayor susceptibilidad a fenómenos de inestabilidad de placa. Además, los eventos isquémicos que afectan al territorio inferior pueden generar áreas de cicatriz miocárdica y heterogeneidad eléctrica, favoreciendo mecanismos de reentrada ventricular incluso en pacientes con función sistólica global preservada.
Por otro lado, resulta llamativo que la influencia de la DA sobre la MSC parezca limitarse principalmente al contexto agudo. Este hallazgo es concordante con los resultados de estudios como ISCHEMIA y COURAGE, que no demostraron un beneficio significativo de la revascularización sistemática sobre la mortalidad en pacientes con cardiopatía isquémica estable. No obstante, estos estudios evaluaron principalmente eventos cardiovasculares globales y no estaban diseñados específicamente para analizar el riesgo arrítmico.
Finalmente, la ausencia de un exceso de riesgo asociado a un territorio coronario concreto en los pacientes sometidos a CABG podría indicar un efecto protector de la revascularización quirúrgica mediante una restauración más completa y duradera del flujo coronario. Sin embargo, estos resultados deben interpretarse con cautela, ya que la selección de pacientes para cirugía puede introducir diferencias basales respecto a otras estrategias terapéuticas.
Conceptos clave
- La anatomía coronaria puede aportar información pronóstica adicional más allá de la extensión de la enfermedad coronaria.
- La estenosis de la arteria coronaria derecha se asocia con el mayor riesgo de MSC en esta cohorte.
- La enfermedad del tronco coronario izquierdo mantiene especial relevancia pronóstica en pacientes sin revascularización.
- El impacto de la arteria descendente anterior sobre la MSC parece concentrarse principalmente durante los síndromes coronarios agudos.
- La cirugía de bypass coronario podría reducir las diferencias de riesgo asociadas a la localización anatómica de las lesiones coronarias.
- Estos resultados plantean la necesidad de reconsiderar el papel de la coronaria derecha como posible sustrato arrítmico, más allá de su repercusión isquémica.
- JACC: Cardiovascular Interventions. - Coronary Stenosis Location, Revascularization Strategy, and Sudden Cardiac Death in Chronic and Acute Coronary Syndromes
Ainhoa Rengel Jimenez
















































