La guía ESC 2024 de síndrome coronario crónico incorporó una recomendación nueva para las calcificaciones coronarias en el TC de tórax hecho por otro motivo: debe considerarse usar ese hallazgo para estratificar el riesgo y orientar el tratamiento de los factores de riesgo modificables (clase IIa, nivel de evidencia C) [1]. Son los TC que pide neumología para estudiar un nódulo o una enfermedad pulmonar, los del estudio de extensión de un tumor, los angio-TC de arterias pulmonares o los del cribado de cáncer de pulmón. Esta píldora reúne qué pronóstico indican las calcificaciones coronarias en el TC de tórax, qué pruebas no hacen falta, cómo se traducen en objetivos de tratamiento y en qué pacientes cambian la conducta.
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Calcificaciones coronarias en un TC de tórax hecho por otro motivo: qué significan y qué hacer
1 Qué se ve y cómo se informan las calcificaciones coronarias en el TC de tórax
La cuantificación de referencia del calcio coronario se hace con un TC sin contraste sincronizado con el electrocardiograma, reconstruido con cortes de 2,5 a 3 mm y puntuado con la escala de Agatston [2]. Un TC de tórax convencional no está sincronizado y suele reconstruirse con otros grosores de corte, pero el calcio coronario se identifica igualmente. En un metaanálisis de TC de tórax no sincronizados, estaba presente en el 52% de las exploraciones (IC 95% 46-58%) [3].
La guía de 2016 de la Society of Cardiovascular Computed Tomography (SCCT) y la Society of Thoracic Radiology (STR) recomienda, con clase I, valorar e informar el calcio coronario en todo TC de tórax sin contraste y graduarlo como ninguno, leve, moderado o grave; sus recomendaciones se aplican a personas de 40 años o más [2]. El consenso británico de 2021 de las sociedades de imagen cardiaca y torácica (BSCI/BSCCT y BSTI) usa la misma escala en cualquier TC de tórax que incluya el corazón, con o sin contraste, sin límite superior de edad y desaconseja la expresión «normal para la edad» [4]. La declaración europea de 2023 sobre los hallazgos incidentales del cribado de cáncer de pulmón con TC de baja dosis (ERS, ESTS, ESTRO, ESR, ESTI y EFOMP) y el texto de la guía ESC 2024 recogen también la escala visual de cuatro grados [1, 5].
Cada grado visual se corresponde de forma aproximada con un rango de la escala de Agatston, según la declaración científica de la American Heart Association (AHA) de 2025 [6]. La tabla recoge esa equivalencia y el riesgo que la guía SCCT/STR asigna a cada grado [2].
| Grado visual en el TC de tórax | Equivalencia aproximada (unidades Agatston) | Riesgo según la guía SCCT/STR |
|---|---|---|
| Ninguno | 0 | Muy bajo |
| Leve | 1-99 | Ligeramente aumentado |
| Moderado | 100-299 | Moderadamente aumentado |
| Grave | 300 o más | Moderada a gravemente aumentado |
En un metaanálisis de 16 estudios con 4.000 pacientes, la sensibilidad del TC no sincronizado para detectar calcio coronario fue del 93,6% y la especificidad, del 96,6%, tomando como referencia el TC sincronizado; el acuerdo en los grados de gravedad fue mejor cuando las dos exploraciones compartían grosor de corte y filtro de reconstrucción [7]. En el análisis del estudio NLST, la escala visual coincidió con la categoría de Agatston de ese estudio en el 73% de los TC y quedó a una categoría o menos en el 99,7% [8].
En el metaanálisis de Osborne-Grinter y colaboradores, 129 de los 3.021 pacientes con calcio en el TC sincronizado (4,3%) no tenían calcio visible en el TC no sincronizado; el 6,4% de los que superaban 400 unidades Agatston quedó clasificado en el rango de 100 a 399; el 1,2% de los que no llegaban a 400 pasó por encima de esa cifra [3].
La guía ACC/AHA 2026 de dislipemias cifra la tasa de falsos negativos del TC no sincronizado en hasta un 24% y establece que la ausencia de calcio incidental no justifica retirar ni evitar el tratamiento hipolipemiante [9]. El consenso británico recuerda que el calcio coronario no mide la gravedad de las estenosis y que puede haber enfermedad coronaria sin calcio [4].
En el metaanálisis de Osborne-Grinter y colaboradores, el calcio coronario presente se mencionó en el 57% de los informes, con un rango del 18,6% al 93% según el estudio [3]. En el estudio NOTIFY-1, el calcio figuraba en el cuerpo del informe radiológico del 84,4% de los pacientes y en la conclusión, solo en el 1,7% [10]. Si el informe no lo menciona, el calcio puede comprobarse en las propias imágenes del TC.
La declaración de la AHA de 2025 dedica buena parte de su texto a los algoritmos de inteligencia artificial que cuantifican el calcio de forma automática [6]. CardioTeca trató ese enfoque en su artículo sobre la detección oportunista del calcio coronario en el TC torácico no cardiaco.
2 Qué pronóstico indica el calcio coronario incidental
En el metaanálisis de Osborne-Grinter y colaboradores, los estudios de pronóstico sumaron 51.582 pacientes con un seguimiento medio de 51,6 meses. Frente a quienes no tenían calcio en el TC de tórax, quienes lo tenían presentaron un riesgo relativo de muerte por cualquier causa de 2,13 (IC 95% 1,57-2,90) y de eventos cardiovasculares mayores de 2,91 (IC 95% 2,26-3,93) [3]. Tuvo un evento cardiovascular el 11,9% de los pacientes con calcio y el 3,4% de los que no lo tenían.
El estudio NLST fue un ensayo de cribado de cáncer de pulmón con TC de baja dosis en personas de 55 a 74 años con un consumo acumulado de al menos 30 paquetes-año. Un análisis de casos y controles dentro del estudio comparó tres formas de puntuar el calcio en 1.442 TC [8]. Con la valoración visual por paciente, la mortalidad coronaria aumentó con cada grado. El ajuste no incluyó el colesterol ni la presión arterial, que el estudio no recogía.
| Grado visual | Muerte coronaria | HR de muerte coronaria (IC 95%) | Muerte por cualquier causa |
|---|---|---|---|
| Ninguno | 0,6% | 1 (referencia) | 2,5% |
| Leve | 1,6% | 2,09 (1,30-4,16) | 4,5% |
| Moderado | 3,2% | 3,86 (2,02-8,20) | 8,3% |
| Grave | 5,4% | 6,95 (3,73-15,67) | 12,1% |
Una cohorte retrospectiva de Stanford estudió el calcio en TC de tórax hechos en la práctica clínica. Incluyó a 5.678 adultos sin enfermedad cardiovascular con un TC de tórax sin contraste (indicado en el 85% por hallazgos pulmonares en pruebas de imagen) y cuantificó el calcio con un algoritmo de aprendizaje profundo [11]. Había calcio en el 52% de los pacientes y 100 unidades o más en el 33,4%. La mortalidad fue de 2,75, 3,61 y 6,06 por 100 personas-año sin calcio, con 1 a 99 unidades y con 100 o más.
Con ajuste por edad, sexo, comorbilidad y las variables de las ecuaciones de riesgo estadounidenses, tener 100 unidades o más se asoció a un HR de muerte de 1,51 (IC 95% 1,28-1,79) y de muerte, infarto o ictus de 1,57 (IC 95% 1,33-1,84); el grupo de 1 a 99 unidades no alcanzó significación estadística (HR de muerte 1,13; IC 95% 0,94-1,36) [11]. De los pacientes con 100 unidades o más, el 26,1% tomaba una estatina; su riesgo medio estimado a 10 años con esas ecuaciones era del 23,8%.
La actualización ESC/EAS 2025 de las guías de dislipemias incluye en la categoría de riesgo muy alto la enfermedad aterosclerótica documentada de forma inequívoca en pruebas de imagen y pone como ejemplo un calcio coronario marcadamente elevado en el TC, con la cifra de más de 300 en la nota de su tabla [12]. La guía ACC/AHA 2026 de dislipemias recoge que, con 300 unidades o más, las tasas de eventos son similares a las de adultos con enfermedad aterosclerótica establecida y tratada [9].
3 TC coronario, ecocardiografía de estrés o ninguna prueba adicional
En la persona sin síntomas, la guía ESC 2024 de síndrome coronario crónico señala en su texto que no hay datos que respalden más pruebas de imagen diagnósticas basadas solo en la presencia de placa calcificada [1]. El consenso británico de 2021 lo concreta: en el paciente asintomático no hay datos que respalden pruebas de isquemia, TC coronario (angiografía coronaria por TC con contraste) ni coronariografía invasiva. Añade que el hallazgo no es necesariamente una indicación de derivar a cardiología [4].
Ecocardiografía de estrés u otras pruebas de isquemia, TC coronario con contraste y coronariografía invasiva. Ni la guía ESC 2024 ni el consenso británico de 2021 encuentran datos que las respalden cuando el único motivo es el calcio visto en un TC de tórax [1, 4].
El estudio NOTIFY-1 midió qué ocurre al avisar del hallazgo. Fue un proyecto aleatorizado de mejora de la calidad en el sistema sanitario de Stanford: 173 pacientes sin enfermedad cardiovascular ni estatinas, con calcio en un TC de tórax previo, se asignaron a notificar el hallazgo a su médico de atención primaria y a ellos mismos o a seguir la práctica habitual [10]. A los seis meses, la prescripción de estatinas fue del 51,2% con notificación y del 6,9% sin ella.
En el mismo estudio, las pruebas de enfermedad coronaria fueron del 15,1% con notificación y del 2,3% sin ella, sobre todo pruebas de esfuerzo (11,6% frente a 2,3%). Ningún paciente llegó a la coronariografía invasiva. Los autores señalan que las pruebas de esfuerzo y el TC coronario no están recomendados por las guías en una población asintomática [10]. La declaración de la AHA de 2025 pide evitar las pruebas innecesarias que siguen al hallazgo [6]. Sobre el papel del TC coronario en prevención, CardioTeca analizó el estudio RESPECT2.
Si el paciente tiene angina o disnea de esfuerzo, el calcio entra en la valoración de un síndrome coronario crónico. La guía ESC 2024 recomienda estimar la probabilidad clínica de enfermedad coronaria obstructiva con el modelo ponderado por factores de riesgo (clase I, nivel B) y ajustarla con otros datos clínicos, entre ellos las calcificaciones vasculares vistas en pruebas de imagen previas (clase I, nivel C) [1]. Su texto contempla valorar de forma cualitativa el calcio de un TC de tórax previo cuando está disponible.
La prueba se elige según esa probabilidad. Con probabilidad baja o moderada (más del 5% y hasta el 50%), la guía recomienda el TC coronario para diagnosticar la enfermedad obstructiva (clase I, nivel A); con probabilidad moderada o alta (más del 15% y hasta el 85%), la ecocardiografía de estrés (clase I, nivel B); con probabilidad muy alta (más del 85%), la coronariografía invasiva (clase I, nivel C) [1].
La guía ESC 2024 no recomienda el TC coronario cuando hay calcificación coronaria extensa, entre otras situaciones que dificultan una imagen de calidad (clase III, nivel C). Su texto indica que las pruebas funcionales de imagen salvan esa limitación en pacientes mayores con calcificaciones coronarias más extensas [1]. La guía no fija una cifra de calcio para definir la calcificación extensa.
4 Qué hacer en el paciente sin síntomas: riesgo, analítica y objetivo de LDL
El algoritmo reúne los pasos de este apartado y del siguiente.
La guía ESC 2024 recomienda el cribado oportunista de factores de riesgo y la estimación del riesgo cardiovascular con SCORE2 o SCORE2-OP (clase I, nivel C). Indica también que debe considerarse usar los hallazgos de calcificación coronaria de un TC de tórax previo para mejorar la estratificación del riesgo y orientar el tratamiento de los factores modificables (clase IIa, nivel C) [1]. Puedes calcular el riesgo a 10 años con la calculadora SCORE2, SCORE2-OP y SCORE2-Diabetes de CardioTeca.
SCORE2 necesita la edad, el sexo, el tabaquismo, la presión arterial sistólica y el colesterol total y HDL [1]. La analítica se completa con el colesterol LDL, la glucemia o la hemoglobina glucosilada y la función renal. La actualización ESC/EAS 2025 considera la lipoproteína(a) por encima de 50 mg/dL (105 nmol/L) un factor que aumenta el riesgo en todos los adultos (clase IIa, nivel B) [12].
Esa actualización recomienda considerar la aterosclerosis coronaria subclínica en pruebas de imagen o un calcio coronario elevado como modificadores del riesgo en personas de riesgo moderado o cerca de un umbral de decisión terapéutica (clase IIa, nivel B) [12]. Clasifica en riesgo muy alto el calcio marcadamente elevado, con el ejemplo de más de 300. En sus tablas de recomendaciones, ni esa actualización ni la guía ESC 2024 asignan una categoría de riesgo a cada grado visual del TC de tórax.
Para aplicar esas recomendaciones al TC de tórax, CardioTeca usa el mismo criterio que su guía interactiva de dislipemias, con la equivalencia visual de la declaración de la AHA [6]. Es un criterio editorial, no una recomendación de las guías. El calcio grave (equivalente a 300 unidades Agatston o más) se considera riesgo muy alto. El moderado (100 a 299) sube un nivel la categoría estimada con SCORE2 o SCORE2-OP. El leve (1 a 99) confirma esa categoría sin cambiarla.
| Grado visual | Criterio de CardioTeca | Objetivo de LDL (ESC/EAS 2025) | Guía ACC/AHA 2026 (clase 2a) |
|---|---|---|---|
| Leve | Confirma la categoría de SCORE2 | El de esa categoría | Estatina de intensidad moderada; LDL <100 mg/dL |
| Moderado | Sube un nivel la categoría de SCORE2 | El de la nueva categoría | Estatina de alta intensidad; LDL <70 mg/dL y reducción ≥50% |
| Grave | Riesgo muy alto | <55 mg/dL y reducción ≥50% | Estatina de alta intensidad; LDL <70 mg/dL y reducción ≥50% |
Los objetivos de colesterol LDL de la actualización ESC/EAS 2025 son: menos de 116 mg/dL en riesgo bajo (clase IIb); menos de 100 mg/dL en riesgo moderado (clase IIa); menos de 70 mg/dL con una reducción del 50% o más en riesgo alto (clase I); menos de 55 mg/dL con una reducción del 50% o más en riesgo muy alto (clase I) [12]. Según la misma actualización, una estatina de intensidad moderada reduce el colesterol LDL alrededor de un 30%, una de alta intensidad alrededor de un 50% y su combinación con ezetimiba alrededor de un 60%.
La guía ACC/AHA 2026 de dislipemias incluye recomendaciones específicas para el calcio incidental. Con clase 1 y nivel B-NR, establece que en adultos sin enfermedad cardiovascular la presencia de calcio en un TC no cardiaco debe tenerse en cuenta al decidir iniciar o intensificar el tratamiento hipolipemiante [9]. Con clase 2a, considera razonable una estatina de alta intensidad si el calcio incidental es moderado o grave; si es leve, una de intensidad moderada. Para el calcio medido de 300 a 999 unidades Agatston fija un objetivo de LDL por debajo de 70 mg/dL (clase 1) y considera razonable intensificar hasta un LDL por debajo de 55 mg/dL (clase 2a); con 1.000 o más, el objetivo es menos de 55 mg/dL (clase 1).
La guía ACC/AHA 2026 indica que, una vez iniciado el tratamiento hipolipemiante, no está indicado repetir la medición del calcio, porque las estatinas suelen aumentar la puntuación aunque estabilicen o reduzcan el volumen de placa [9].
El abandono del tabaco forma parte del mismo plan. En el estudio NLST, todos los participantes eran fumadores o exfumadores con al menos 30 paquetes-año [8]. En el estudio USE-IT, del Hospital del Mar de Barcelona, el 76% de los pacientes derivados por aterosclerosis coronaria subclínica había fumado alguna vez [13].
La guía ESC 2021 de prevención no recomienda la antiagregación en personas de riesgo bajo o moderado por el aumento de hemorragias mayores (clase III, nivel A) y admite considerar la aspirina a dosis bajas en diabetes de riesgo alto o muy alto sin contraindicaciones claras (clase IIb, nivel A) [14]. El texto de la guía ESC 2024 señala que el calcio podría orientar la aspirina en prevención primaria, pero que faltan estudios aleatorizados [1]. El consenso CAC-DRS de la SCCT, de 2018, propone aspirina a dosis bajas desde el calcio moderado; es la propuesta de un consenso de expertos estadounidense [15]. Con el criterio de CardioTeca, el calcio incidental por sí solo no es indicación de aspirina.
La declaración de la AHA de 2025 propone enseñar al paciente la imagen de su propio calcio, explicarle el grado (leve, moderado o grave) y acordar después el plan de reducción del riesgo [6]. En los estudios NOTIFY-1 y USE-IT, la comunicación del hallazgo incluyó la imagen de la prueba del propio paciente [10, 13].
5 En quién cambia la conducta y en quién no
Los estudios NOTIFY-1 y USE-IT, que evaluaron qué ocurre al actuar sobre la aterosclerosis coronaria detectada de forma incidental, incluyeron a personas sin enfermedad cardiovascular conocida. NOTIFY-1 incluyó a menores de 85 años sin estatinas y excluyó a pacientes con demencia, cáncer metastásico o en tratamiento, cuidados paliativos u otras enfermedades avanzadas con esperanza de vida limitada [10]. USE-IT no derivó a mayores de 80 años ni a pacientes con enfermedades graves de mal pronóstico a corto plazo, como la hemodiálisis crónica, los tumores avanzados o la EPOC grave [13].
| Situación clínica | Qué implica el calcio incidental | Fuente |
|---|---|---|
| Sin enfermedad cardiovascular conocida ni tratamiento hipolipemiante | Reclasifica el riesgo y orienta el tratamiento | Guía ESC 2024, IIa C [1]; guía ACC/AHA 2026, clase 1 [9] |
| Adulto joven | Cualquier grado indica aterosclerosis prematura; por debajo de 40 años el calcio grave es inusual y la valoración de factores de riesgo y síntomas es especialmente importante | Guía ACC/AHA 2026 [9]; consenso británico [4] |
| Enfermedad coronaria conocida, stents o bypass | No hace falta valorar el calcio: la enfermedad coronaria ya está establecida | Consenso británico [4] |
| Ya en tratamiento hipolipemiante | Comprobar si alcanza el objetivo de LDL de su categoría; no repetir el calcio para vigilar la respuesta | Actualización ESC/EAS 2025 [12]; guía ACC/AHA 2026 [9] |
| Diabetes, tabaquismo activo o hipercolesterolemia familiar sin calcio visible | La ausencia de calcio no permite retrasar ni evitar el tratamiento hipolipemiante | Guía ACC/AHA 2026 [9] |
| Cáncer sin enfermedad avanzada | El cáncer no es por sí mismo motivo para ignorar el calcio | Consenso británico [4] |
| Cáncer avanzado, cuidados paliativos o enfermedad grave con esperanza de vida corta | Decisión individual; estos pacientes quedaron fuera de NOTIFY-1 y de USE-IT | Estudios NOTIFY-1 [10] y USE-IT [13] |
La guía ACC/AHA 2026 recoge que, en el estudio CARDIA, puntuaciones de calcio de 1 a 19 en adultos de 32 a 46 años ya se asociaron a más eventos coronarios [9]. La guía SCCT/STR aplica sus recomendaciones a personas de 40 años o más [2]; el consenso británico no pone límite superior de edad y recuerda que el riesgo de eventos aumenta con la cantidad de calcio en todos los grupos de edad [4]. En el paciente con cáncer, ese consenso señala que el riesgo de eventos cardiacos es similar o mayor, por la propia enfermedad y por los tratamientos cardiotóxicos. En el síndrome coronario crónico, la guía ESC 2024 recomienda basar las decisiones diagnósticas y de revascularización en personas mayores en los síntomas, la extensión de la isquemia, la fragilidad, la esperanza de vida, la comorbilidad y las preferencias del paciente (clase I, nivel C) [1].
6 Otros hallazgos cardiovasculares del mismo TC
La calcificación de la válvula aórtica se gradúa con la misma escala visual. El consenso británico propone informar la calcificación moderada o grave, indicar que puede corresponder a una estenosis aórtica, valorar un ecocardiograma si está clínicamente indicado y revisar el diámetro de la raíz aórtica y de la aorta ascendente [4]. La declaración europea de 2023 sobre el cribado de cáncer de pulmón recomienda derivar a ecocardiografía a las personas con calcificación valvular aórtica moderada o grave [5].
Esa misma declaración aconseja no informar la calcificación de la aorta torácica e informar un diámetro de la aorta torácica de 45 mm o más, con derivación según los circuitos locales [5]. La calcificación del anillo mitral rara vez es una diana terapéutica y no debe confundirse con calcio de la arteria circunfleja; la calcificación pericárdica puede requerir estudio si se acompaña de signos de pericarditis constrictiva [4]. El sistema CAC-DRS propone graduar también las calcificaciones valvulares y pericárdicas, fuera de la puntuación coronaria [15].
7 Qué no está demostrado todavía
No hay estudios aleatorizados que midan eventos clínicos al actuar sobre el calcio coronario de un TC de tórax. Lo señalan el metaanálisis de Osborne-Grinter y colaboradores y los autores del estudio NOTIFY-1, cuya variable principal fue la prescripción de estatinas a los seis meses [3, 10]. La recomendación de la guía ESC 2024 tiene nivel de evidencia C, que la ESC define como consenso de expertos o estudios pequeños, retrospectivos o registros [1].
El estudio USE-IT evaluó derivar a una consulta específica de prevención a 291 pacientes con aterosclerosis coronaria subclínica hallada en pruebas hechas por otro motivo; el 44% procedía de un TC de tórax [13]. Es un estudio prospectivo, sin aleatorización ni grupo control, que no midió eventos clínicos. A los 12 meses, el colesterol LDL medio bajó de 108 a 61 mg/dL, la proporción de pacientes con LDL por debajo de 55 mg/dL pasó del 6,3% al 48,8% y la de fumadores activos, del 28,5% al 24,1%.
La declaración europea de 2023 recoge como preguntas pendientes el efecto a largo plazo de la prevención motivada por el calcio, su coste-efectividad y el significado de la ausencia de calcio en el cribado de cáncer de pulmón. Menciona también, como alternativa, estimar el riesgo sin tener en cuenta el calcio [5].
Resumen
| Concepto | Dato clave o conducta |
|---|---|
| Qué es | Aterosclerosis coronaria calcificada visible en un TC de tórax hecho por otro motivo, graduada como ninguna, leve, moderada o grave |
| Frecuencia | Presente en el 52% de los TC de tórax no sincronizados; mencionada en el 57% de los informes cuando existe |
| Pronóstico | Riesgo relativo de muerte 2,13 y de eventos cardiovasculares mayores 2,91 frente a quienes no tienen calcio |
| Sin síntomas | Sin prueba de isquemia, TC coronario ni coronariografía por el calcio solo (guía ESC 2024) |
| Con síntomas | Estudio de síndrome coronario crónico; el calcio aumenta la probabilidad clínica; TC coronario no recomendado con calcificación extensa |
| Calcio leve | Confirma la categoría de SCORE2 (criterio de CardioTeca) |
| Calcio moderado | Sube un nivel la categoría de SCORE2 (criterio de CardioTeca) |
| Calcio grave | Riesgo muy alto: LDL <55 mg/dL y reducción ≥50% (criterio de CardioTeca) |
| Sin calcio en el TC de tórax | No justifica retirar ni evitar el tratamiento hipolipemiante (guía ACC/AHA 2026) |
| Aspirina | No por el calcio solo; en prevención primaria, la guía ESC 2021 solo la contempla en diabetes de riesgo alto o muy alto (IIb A) |
| Válvula aórtica moderada o grave | Valorar un ecocardiograma |
Preguntas frecuentes
¿Qué significa que un TC de tórax informe calcificaciones coronarias?
Significa que hay aterosclerosis coronaria calcificada. En un metaanálisis de TC de tórax no sincronizados con el electrocardiograma, el calcio coronario estaba presente en el 52% de las exploraciones y se asoció a un riesgo relativo de muerte por cualquier causa de 2,13 y de eventos cardiovasculares mayores de 2,91 frente a quienes no lo tenían. Según el consenso británico de 2021, el calcio no mide la gravedad de las estenosis. La guía ESC 2024 de síndrome coronario crónico indica que debe considerarse usar ese hallazgo para estratificar el riesgo y orientar el tratamiento de los factores de riesgo (clase IIa, nivel de evidencia C).
¿Hay que hacer un TC coronario o una prueba de esfuerzo si un TC de tórax muestra calcio coronario?
No, si el paciente no tiene síntomas. La guía ESC 2024 señala que no hay datos que respalden más pruebas de imagen diagnósticas en personas asintomáticas basadas solo en la presencia de placa calcificada. El consenso británico de 2021 lo concreta para las pruebas de isquemia, el TC coronario y la coronariografía invasiva. Si hay angina o disnea de esfuerzo, se estudia como una sospecha de síndrome coronario crónico: el calcio aumenta la probabilidad clínica y la prueba se elige según esa probabilidad. La guía ESC 2024 no recomienda el TC coronario cuando hay calcificación coronaria extensa (clase III, nivel C).
¿Qué tratamiento necesita un calcio coronario grave visto en un TC de tórax?
La actualización ESC/EAS 2025 de dislipemias clasifica en riesgo muy alto el calcio coronario marcadamente elevado, con el ejemplo de más de 300 unidades Agatston. Según la declaración de la AHA de 2025, el grado visual grave equivale de forma aproximada a 300 unidades o más. Con el criterio de CardioTeca, el objetivo es un colesterol LDL por debajo de 55 mg/dL con una reducción del 50% o más desde el basal, combinando fármacos según la reducción que falte. En la actualización ESC/EAS 2025, una estatina de alta intensidad reduce el LDL alrededor de un 50% y su combinación con ezetimiba, alrededor de un 60%. La guía ACC/AHA 2026 propone para el calcio incidental moderado o grave una estatina de alta intensidad con un objetivo de LDL por debajo de 70 mg/dL (clase 2a).
¿Hay que dar aspirina a un paciente con calcio coronario y sin síntomas?
Con el criterio de CardioTeca, no por el calcio solo. La guía ESC 2021 de prevención no recomienda la antiagregación en personas de riesgo bajo o moderado por el aumento de hemorragias mayores (clase III, nivel A) y admite considerar la aspirina a dosis bajas en diabetes de riesgo alto o muy alto sin contraindicaciones claras (clase IIb, nivel A). La guía ESC 2024 señala que faltan estudios aleatorizados sobre la aspirina guiada por el calcio. El consenso estadounidense CAC-DRS de 2018 la propone desde el calcio moderado.
¿Un TC de tórax sin calcificaciones coronarias descarta enfermedad coronaria?
No. En un metaanálisis, el 4,3% de los pacientes con calcio en un TC sincronizado no lo tenían visible en el TC de tórax. La guía ACC/AHA 2026 de dislipemias cifra los falsos negativos del TC no sincronizado en hasta un 24% y establece que la ausencia de calcio incidental no justifica retirar ni evitar el tratamiento hipolipemiante. Según el consenso británico de 2021, además, puede haber enfermedad coronaria sin calcio.
¿Qué equivalencia tiene el calcio leve, moderado o grave con la escala de Agatston?
Según la declaración científica de la American Heart Association de 2025, el grado visual leve corresponde a 1-99 unidades Agatston, el moderado a 100-299 y el grave a 300 o más. La equivalencia es aproximada: en el análisis del estudio NLST, la escala visual coincidió con la categoría de Agatston de ese estudio en el 73% de los TC y quedó a una categoría o menos en el 99,7%. La guía SCCT/STR de 2016 recomienda graduar el calcio de forma visual en todo TC de tórax sin contraste de personas de 40 años o más (clase I).
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Las calcificaciones coronarias en el TC de tórax hecho por otro motivo indican aterosclerosis coronaria y se asocian a más mortalidad y más eventos cardiovasculares. En la persona sin síntomas, la guía ESC 2024 de síndrome coronario crónico no respalda por el calcio solo un TC coronario ni una prueba de isquemia. Recomienda considerar el hallazgo para estratificar el riesgo y orientar el tratamiento de los factores de riesgo (clase IIa, nivel de evidencia C). La guía ACC/AHA 2026 de dislipemias lo incorpora a la decisión sobre el tratamiento hipolipemiante.



















































