Introducción
La cantidad de implantes de válvula aórtica transcatéter (TAVI) ha crecido de manera exponencial debido al envejecimiento de la población adulta y a la ampliación de sus indicaciones; sin embargo, una las complicaciones más comunes es el uso de marcapasos permanente secundario a alteraciones de la conducción, teniendo una incidencia actual de hasta 17%, con implicaciones económicas, presencia de miocardiopatías, falla cardiaca y mayores estancias hospitalarias, a pesar de esto, no se cuenta con una estrategia para prevenirlo.
Antecedentes
El mecanismo mejor conocido del daño al sistema de conducción es la afectación directa por la misma fuerza radial de la bioprótesis sobre el Haz de His; sin embargo, no es el único. Diversos estudios han demostrado que la respuesta inflamatoria desempeña un papel importante, al contribuir al edema tisular y a la fibrosis, lo que puede ocasionar daño posterior al sistema eléctrico cardiaco.
Métodos
Se incluyeron pacientes con estenosis aórtica severa con indicación de TAVI; se excluyeron aquellos con uso previo de dispositivos eléctricos implantables, como marcapasos o desfibriladores, así como quienes presentaban contraindicación para el uso de glucocorticoides, tratamiento crónico con estos fármacos o uso de medicamentos con posibles interacciones.
Se realizó un diseño PROBE, en un único centro, asignando 1:1, con grupo de control y otro que recibía la terapia de glucorticoides (7 mg/kg intravenoso de metilprednisolona antes del procedimiento, seguido por 15 mg cada 12 horas por 5 días vía oral).
La selección del tipo de válvula se realizó de acuerdo con las características clínicas de cada paciente.
La selección de la dosis de esteroide se basó en las guías de la ESC (European Society of Cardiology) para condiciones inflamatorias cardiacas como miocarditis linfocítica o de células gigantes y la dosis de mantenimiento en regímenes de pericarditis recurrente.
Objetivo
Evaluar la incidencia de implante de marcapasos permanente durante el primer mes posterior a la colocación de la prótesis valvular. Como objetivo secundario, analizar la presencia de trastornos de la conducción eléctrica cardiaca al año de seguimiento.
Resultados
De un total de 100 pacientes, la incidencia de implante de marcapasos al mes de seguimiento fue de 16% en los pacientes control y de 8% en pacientes con uso de glucorticoides (RR 0.50, 95% IC; 0.16-1.55 p:0.23), una incidencia al año de seguimiento de 18% vs 12% (RR 0.67, 95% CI; 0.26-1.73, p:0.41). No hubo diferencia estadística en la aparición de bloqueo de rama izquierda al mes con un 18% vs 14%.
Solo un paciente presentó un episodio de hiperglicemia y ningún paciente requirió ajuste de tratamiento, así mismo no aumentaron las complicaciones vasculares.
Conclusión
El estudio GLUCO TAVI es el primer estudio piloto prospectivo, aleatorizado, de diseño abierto y con evaluación ciega de desenlaces que analiza el uso de glucocorticoides como estrategia para reducir los trastornos de conducción posteriores al implante de TAVI.
Al mes de seguimiento, se observó una reducción relativa del 50% en el implante de marcapasos permanente, con un perfil de seguridad aceptable. Sin embargo, debido al tamaño reducido de la muestra, estos hallazgos no alcanzaron significancia estadística, aunque sugieren una posible relevancia clínica. Se requieren estudios con mayor número de pacientes para confirmar estos resultados y determinar tanto la dosis óptima como la duración ideal del tratamiento.
Referencias:
- EuroIntervention. - Glucocorticoids to reduce permanent pacemaker implantation after TAVI: the GLUCO-TAVI randomised trial
Oscar Manuel Granados Casas
















































