Los pilares de la prevención
Lo que se trabaja con cada paciente, dentro y fuera de un programa: el ejercicio, la actividad física, la alimentación, el tabaco, el apoyo psicológico, el autocuidado, la vuelta a la vida diaria y los fármacos.
Cómo hablar de la vida sexual, cómo se vuelve al trabajo, qué hacer con el sueño, qué aconsejar sobre la contaminación, el ruido y el calor, y los plazos para conducir y viajar.
Cuatro preguntas sobre la vuelta a la vida diaria
Una semana o más tras un infarto sin complicaciones, si no hay síntomas con una actividad suave o moderada (AHA, 2012). Los fármacos para la erección no se combinan con nitratos. En el estudio VIRGO, lo hablaron con un médico en el mes siguiente:
Mujeres12%Hombres19%0%100%
Preguntar a hombres y mujeres se recomienda I · B2.
¿Cuándo vuelvo a trabajar?La baja de referencia en España tras un infarto es de 60 a 120 días. Alrededor de la mitad ha vuelto a los 3 meses. Volvieron al trabajo:
Con rehabilitación66%Sin rehabilitación58%0%100%
Ejercicio y consejo juntos, para aumentar la vuelta al trabajo IIa · B2. Con insuficiencia cardiaca, el 67,7% había vuelto al año en Dinamarca.
¿Cuántas horas tengo que dormir? ¿Y si ronco?Unas 7 horas, según la guía ESC 2021 de prevención, que pide preguntar por el sueño con enfermedad aterosclerótica, obesidad o hipertensión I · C.
Puntos de sueño de la AHA, por horas100 de 7 a 9 h4 h7911 h
Dos de tres, ronquidos, apneas presenciadas o sueño de día, hacen sospechar una apnea. En el estudio SAVE, la CPAP no evitó episodios (17,0% frente a 15,4%), con 3,3 horas de uso por noche.
¿Puedo salir a andar con este aire o este calor?Sí, lejos del tráfico y fuera de las horas de más calor. Por cada 10 µg/m³ más de partículas finas sube, a corto plazo, el riesgo de:
Infarto+2,5%Insuficiencia cardiaca+2,12%Ictus+1,1%0%3%
Aconsejar sobre el aire, el ruido, la luz por la noche y las temperaturas extremas IIa · C.
Hasta poder conducir un coche o una motoLo que añade un camión o un autobúsNo se admite en un camión o un autobús Casi todos piden además informe favorable del cardiólogo. Anexo IV del Reglamento General de Conductores (BOE). En la página, también la insuficiencia cardiaca, las prótesis, la anticoagulación, la apnea y viajar en avión.
La vida sexual, el trabajo, el sueño, el aire que se respira, el volante y los viajes forman parte de la vuelta a la vida diaria. La tabla S2 del suplemento de la guía ESC 2026 de rehabilitación cardiaca cuenta la función sexual, el sueño, la vuelta al trabajo y la conducción entre los resultados en salud y los determinantes sociales que sigue la rehabilitación. Cada apartado empieza por lo que se contesta en la consulta y sigue con los datos y con lo que dicen las guías: 25 recomendaciones en esta página, cada una con su guía, su clase y su nivel de evidencia. Las normas son las españolas; lo que no es europeo se cuenta por separado.
Cómo y cuándo se pregunta
La guía recomienda preguntar a hombres y a mujeres y sitúa el cribado y el consejo dentro del programa de rehabilitación. No da una redacción ni un cuestionario concreto: sus estándares de calidad piden cribar y medir la mejora con herramientas validadas (suplemento, apartado 2.1.2.9). La guía ESC 2023 de síndromes coronarios agudos pide ofrecer consejo y decir cuándo se puede retomar la actividad según la capacidad física de cada paciente. La ESC 2026 de insuficiencia cardiaca incluye en su tabla de educación el efecto de la enfermedad, de la ansiedad, de la depresión y de algunos fármacos sobre el deseo y la función sexual.
Los temas que propone la figura 19 de la guía son las ideas equivocadas sobre el sexo y la cardiopatía, cuándo retomar la actividad sexual, las señales de alarma durante la relación, cómo influye la salud mental después del episodio, los tratamientos (consejo, psicoeducación, ejercicio físico y de suelo pélvico), la dieta mediterránea y, en la mujer, el tratamiento hormonal y los anticonceptivos.
Según el consenso de la AHA y del consejo de enfermería de la ESC de 2013, lo que frena la conversación es el pudor, por las dos partes, la falta de formación y de tiempo y suponer que el paciente no quiere hablar de ello; en una revisión de 25 artículos, los pacientes pedían más ayuda cuando el profesional sacaba el tema en las visitas de rutina. Unos prefieren oírlo durante el ingreso y otros más adelante, ya en casa. Para empezar, ese consenso propone una frase sencilla: «Después de un infarto, los pacientes y sus parejas pueden tener dudas sobre si es seguro tener relaciones. ¿Qué dudas tiene usted?». Si hace falta medir, recoge cuestionarios como el índice de función eréctil de 5 preguntas (por debajo de 21 indica disfunción eréctil) y el índice de función sexual femenina, de 19.
- IBAconsejar al paciente y a su pareja ayuda a retomar la actividad sexual tras un episodio agudo, un diagnóstico nuevo, un cambio en una enfermedad crónica o el implante de un desfibrilador; puede apoyarse en material escrito o en vídeo.
- ICHay que formar al personal que atiende a estos pacientes para hacer la historia sexual y dar el consejo.
- IIaBEs razonable adaptar el consejo a cada paciente, sea cual sea su edad y su sexo, y ofrecerlo también a la pareja.
- IIaCLas estrategias estructuradas y los instrumentos de valoración pueden ser útiles.
- IIaBEs razonable incluir el ejercicio regular en el consejo, porque se asocia a menos episodios desencadenados por la actividad sexual.
Cuándo se retoma
Las guías europeas lo miden por la capacidad de esfuerzo y por la estabilidad, sin un plazo en días. Según la ESC 2023 de síndromes coronarios agudos (material suplementario), subir dos pisos de escaleras supone un gasto de energía equivalente al de la actividad sexual. El riesgo de muerte súbita o de infarto es bajo con una pareja estable y en un entorno conocido. La guía pide evitar antes las comidas copiosas y el alcohol y recuerda que quien hace ejercicio tiene menos riesgo. Según la ESC 2024 de síndromes coronarios crónicos (tabla 7), el riesgo es bajo en pacientes estables sin síntomas con una actividad baja o moderada. Según la ESC 2024 de fibrilación auricular (tabla S2), es segura en pacientes estables y bien tratados. Las recomendaciones de autocuidado de la Asociación de Insuficiencia Cardiaca de la ESC (2021) dicen que puede retomarse en clase NYHA I o II y en clase III o IV si la situación es estable y el tratamiento está optimizado.
El consenso de 2013 considera razonable retomar las relaciones cuando el paciente alcanza de 3 a 5 METs (IIa, nivel B) y hacerlo de forma gradual tras un infarto, con actividades de menos esfuerzo al principio (IIa, nivel C). Pide prueba de esfuerzo si los síntomas son intermedios o el riesgo no está claro. Según el consenso de Princeton de 2012, completar 4 minutos del protocolo de Bruce (de 5 a 6 METs) sin síntomas, arritmias ni caída de la presión indica que la actividad sexual es segura.
Aparte, la declaración de la Asociación Americana del Corazón (AHA) de 2012 sí da plazos, con su propia escala de clases y niveles:
Con un desfibrilador, el consenso de 2013 considera razonable retomar las relaciones, en prevención primaria o secundaria, si la actividad moderada no provoca arritmias (IIa, nivel C); una descarga no daña a la pareja. El 13% de los pacientes refirió una durante una relación. Con una asistencia ventricular puede ser razonable (IIb, nivel C), cuidando las baterías y la línea de transmisión. Tras un ictus, pide preguntar a la persona y a su pareja por la intimidad y la función sexual, al principio y de forma periódica (I, nivel B).
Los consejos generales de la declaración de la AHA son estar descansado, evitar los entornos y las parejas desconocidos, evitar antes las comidas copiosas y el alcohol y usar una postura que no limite la respiración; tras una esternotomía, evitar las posturas que molesten o carguen la herida; en la insuficiencia cardiaca, una postura semirreclinada y descansar si aparece disnea.
Los fármacos para la erección y los nitratos
La guía ESC 2026 no dice cuál es el mejor tratamiento médico de la disfunción sexual. Lo que deja escrito es que los fármacos para la disfunción eréctil, y cita el sildenafilo, son en general seguros en la cardiopatía estable y que hay que valorar el riesgo cardiaco individual y hablar de las interacciones con el resto de la medicación.
Esa frase se apoya en dos referencias: un estudio hemodinámico con sildenafilo (Herrmann, 2000) (100 mg en 14 hombres con enfermedad coronaria grave: bajadas de menos del 10% en la presión sistémica y pulmonar, sin efectos cardiovasculares adversos) y el documento de consenso del ACC y la AHA sobre el sildenafilo en la enfermedad cardiovascular (Cheitlin, 1999). El texto de la guía no menciona los nitratos. Ese documento de consenso es el que fijó la contraindicación absoluta con nitratos, que sigue vigente aunque el texto de la guía no la repita. Está en la ficha técnica de los inhibidores de la fosfodiesterasa 5. La guía ESC 2024 de síndromes coronarios crónicos (tabla 7) dice que son en general seguros y que no se combinan con nitratos, por el riesgo de hipotensión grave.
En contraindicaciones manda la ficha técnica. Lo que dice cada una cambia de un fármaco a otro. Las horas sin nitratos son las de la guía ESC 2023 de síndromes coronarios agudos para sildenafilo, vardenafilo y tadalafilo, y las de su ficha técnica para tadalafilo y avanafilo:
«Dadores de óxido nítrico» incluye el nitrito de amilo, los llamados «poppers», que el documento de 1999 ya contraindicaba. Ante un dolor torácico, antes de dar un nitrato se pregunta por estos fármacos; si aun así se da en esas horas, ese documento pide poder sostener al paciente con líquidos y agonistas alfa.
Según el consenso de 2013, al paciente se le explica que, si nota dolor en el pecho durante una relación, pare y tome nitroglicerina sublingual solo si la tiene pautada y no ha tomado uno de estos fármacos en esas horas; si a los 5 minutos no cede, que llame al 112 (IIb, nivel C). Sin nitroglicerina, ese consenso da 15 minutos; lo que se le dice al paciente en CardioTeca son 5 minutos de reposo, como en cualquier dolor en el pecho. Si ha tomado uno de esos fármacos, nada de nitroglicerina: que llame al 112 enseguida y diga cuál tomó y cuándo (III, nivel C). También debe contar la falta de aire, las palpitaciones, el mareo, el insomnio después de la relación o el cansancio al día siguiente (I, nivel B).
Fuera de Europa, la declaración de la AHA de 2012 los considera útiles en la enfermedad cardiovascular estable (I, nivel A) y no los admite con nitratos (III, nivel B). Las fichas técnicas piden precaución con los alfabloqueantes (la del tadalafilo no recomienda combinarlo con doxazosina) y en la obstrucción del tracto de salida del ventrículo izquierdo, como la estenosis aórtica; la declaración de la AHA considera desconocida su seguridad en la estenosis aórtica grave y en la miocardiopatía hipertrófica (IIb, nivel C). Una erección de más de 4 horas o una pérdida brusca de visión piden atención inmediata. La misma declaración advierte de los productos de herbolario de composición desconocida para la disfunción sexual, que pueden llevar inhibidores de la fosfodiesterasa 5 o sustancias parecidas (IIb, nivel C).
Los fármacos del corazón y la vida sexual
La declaración de la AHA de 2012 advierte de que no se retiren los fármacos cardiovasculares que mejoran los síntomas o la supervivencia por miedo a su efecto sobre la función sexual (III, daño, nivel C).
El consenso de 2013 pide repasar la medicación, decir al paciente que no la deje y cambiar la dosis o el fármaco si eso no altera el riesgo cardiaco (IIa, nivel C). Una revisión que cita encontró efecto sobre la erección con las tiazidas y con los betabloqueantes, salvo el nebivolol, y ningún efecto apreciable, o incluso favorable, con los IECA, los ARA-II y los calcioantagonistas.
Con los betabloqueantes, en una revisión de 15 estudios frente a placebo, hubo un caso más de disfunción sexual por cada 199 pacientes tratados durante un año. En un estudio con atenolol, la refirió el 3,1% de quienes no sabían qué tomaban y el 31,2% de quienes conocían el fármaco y ese efecto.
Según la misma declaración de la AHA, si la disfunción eréctil aparece con una tiazida, es razonable cambiar a un diurético de asa; con espironolactona, la eplerenona puede ser una alternativa; y puede considerarse el nebivolol si el betabloqueante no se da para mejorar la supervivencia en la insuficiencia cardiaca sistólica o tras un infarto. Tratar la disfunción eréctil con un inhibidor de la fosfodiesterasa 5 es otra opción.
Con las gliflozinas, las fichas técnicas de dapagliflozina y de empagliflozina recogen como frecuentes las infecciones genitales (vulvovaginitis y balanitis, entre otras).
En la mujer
Según la guía, en la mujer el consejo incluye los fármacos que pueden causar malformaciones y el consejo antes de la concepción si se retiran, los anticonceptivos hormonales con estrógenos, que pueden aumentar el riesgo de episodios cardiovasculares, y el tratamiento hormonal sustitutivo, que puede considerarse para el control de síntomas en mujeres bien seleccionadas, según el momento, la formulación y el riesgo de cada una. La declaración de la AHA de 2012 considera razonable el estrógeno vaginal para la dispareunia (IIa, nivel C), porque su absorción sistémica es mínima. La tabla S24 de la guía ESC 2026 de insuficiencia cardiaca añade los síntomas de la menopausia, lo que supone un embarazo con esta enfermedad, la anticoncepción eficaz y el consejo antes de la concepción, también para los hombres.
Lo que dicen las guías
- IB2Se recomienda el cribado de la función sexual en hombres y mujeres con enfermedad cardiovascular, dentro de la valoración integral del riesgo, para orientar la derivación y el tratamiento.
- IIaB2Debe considerarse la rehabilitación sexual en hombres y mujeres con enfermedad cardiovascular y disfunción sexual, para mejorar la función sexual.
- IIaB2Debe considerarse promover la actividad física en pacientes con enfermedad coronaria en rehabilitación cardiaca, para mejorar la disfunción eréctil.
- IIaB2Debe considerarse la rehabilitación cardiaca en la insuficiencia cardiaca crónica, la enfermedad coronaria, tras un infarto de miocardio o tras cirugía coronaria, para mejorar la disfunción eréctil.
- IIaCDebe considerarse el consejo sexual como parte de la rehabilitación cardiaca en pacientes con cardiopatía, para mejorar la función y la satisfacción sexual.
Qué ayuda
La rehabilitación sexual combina, según la guía, consejo, psicoeducación y ejercicio físico, como el de suelo pélvico. En un metaanálisis en pacientes con enfermedad cardiovascular mejoró la función sexual (diferencia de medias estandarizada 0,43; IC 95% 0,23-0,63), con un efecto de 0,67 al mes y de 0,32 a los 6 meses.
Según la guía, el consejo sexual por sí solo mejora la función y la satisfacción sexual en hombres y mujeres con cardiopatía. La telerrehabilitación ha mejorado la función sexual en la insuficiencia cardiaca. El consenso de 2013 reunió 10 estudios de intervención, de 1976 a 2012: los resultados fueron positivos con más de 3 sesiones, con un consejo centrado en lo sexual, con un equipo y con la pareja presente.
Una revisión sistemática de 10 estudios en hombres con disfunción eréctil por inactividad, obesidad, hipertensión, síndrome metabólico o enfermedad cardiovascular propone 40 minutos de ejercicio aeróbico supervisado, de intensidad moderada a vigorosa, 4 veces por semana (160 minutos semanales) durante 6 meses.
En un metaanálisis (6 estudios, 668 hombres), la rehabilitación cardiaca mejoró la función eréctil de forma modesta (tamaño del efecto 0,38; IC 95% 0,17-0,59). En 150 hombres con insuficiencia cardiaca estable, clase NYHA I o II y FEVI de hasta el 40%, la mayor adherencia a la dieta mediterránea se correlacionó con mejor función eréctil (p = 0,006), en un análisis de asociación.
Cómo se prescribe ese ejercicio, en E1 · Cómo se prescribe el ejercicio físico; el ánimo y la ansiedad, en E5 · Apoyo psicológico.Cuántos pacientes y qué riesgo
La guía ESC 2026 de rehabilitación cardiaca describe la disfunción sexual como muy frecuente en la cardiopatía. El metaanálisis que cita, de 17 estudios la estima en el 62,6% de los pacientes cardiovasculares (IC 95% 49,8-73,8%), con una certeza muy baja.
La disfunción eréctil comparte factores de riesgo con la enfermedad cardiovascular: hipertensión, hipercolesterolemia, diabetes, tabaco, sedentarismo y depresión (figura 19 de la guía). En una revisión paraguas de metaanálisis, los hombres con disfunción eréctil tenían más riesgo de infarto (RR 1,55; IC 95% 1,33-1,80), de enfermedad cardiovascular (RR 1,45), de enfermedad coronaria y de muerte cardiovascular (RR 1,50 cada una) y de muerte por cualquier causa (RR 1,25) que los demás. En las mujeres, un metaanálisis de 54 artículos y 148.946 personas encontró más disfunción sexual con enfermedad cardiovascular (OR 1,51; IC 95% 1,34-1,69) y tras un infarto (OR 2,07; IC 95% 1,60-2,67).
Según la guía, por falta de información, los pacientes temen a menudo que la actividad sexual desencadene otro episodio. En el estudio VIRGO (2.349 mujeres y 1.152 hombres de 18 a 55 años con un infarto, en 127 hospitales de Estados Unidos y España), en el mes siguiente habló de la actividad sexual con un médico el 12% de las mujeres y el 19% de los hombres. Al 68% de quienes lo hablaron le pusieron limitaciones (reducirla, 35%; un papel más pasivo, 26%; mantener baja la frecuencia cardiaca, 23%), que según los autores no se apoyan en los datos ni en las guías. Entre las mujeres, las limitaciones fueron más frecuentes en España que en Estados Unidos (RR 1,36; IC 95% 1,11-1,66).
En un metaanálisis de estudios de casos cruzados, la actividad sexual se asoció a más infartos justo después (RR 2,70; IC 95% 1,48-4,91), con un aumento absoluto de 2 a 3 infartos por 10.000 personas y año por cada hora semanal. La asociación era menor cuanto mayor era la actividad física habitual (p = 0,04). La declaración de la AHA de 2012 estima que causa menos del 1% de los infartos y que equivale a una actividad suave o moderada de 3 a 5 METs, en la que la frecuencia cardiaca rara vez pasa de 130 latidos por minuto y la presión sistólica rara vez pasa de 170 mmHg en personas normotensas.
Lo que falta por saber
La tabla 14 de la guía recoge que hay pocos datos sobre la aceptación y el coste-efectividad del cribado y del consejo sexual en la rehabilitación y que las mujeres están infrarrepresentadas: según la guía, cuatro de los cinco estudios del metaanálisis de rehabilitación sexual incluyeron solo hombres. Según el consenso de 2013, ninguno de sus 10 estudios de intervención tenía participantes suficientes.
Para profundizar
- Artículo · 30/08/2026Guía ESC 2026 de rehabilitación cardíaca: 131 recomendaciones y qué cambia en la práctica clínica
- Artículo · 19/08/2013Disfunción eréctil en el paciente cardiópata
- Artículo · 23/01/2015Estudio VIRGO: Consejos médicos sobre sexo después de un infarto
- Ficha de fármaco · 01/04/2026Sildenafilo: para qué sirve, dosis en hipertensión pulmonar, mecanismo de acción y presión arterial (2026)
- Ficha de fármaco · 01/04/2026Tadalafilo: para qué sirve, 40 mg en hipertensión pulmonar, 5 mg, mecanismo de acción, presión arterial (2026)
- Ficha de fármaco · 01/04/2026Nebivolol: para qué sirve, dosis de 5 mg, efectos secundarios, contraindicaciones y disfunción eréctil (2026)
- Artículo · 23/12/2025Nebivolol: tolerabilidad, metabolismo y función sexual en insuficiencia cardíaca con comorbilidades
- Para el pacienteSexo después de un infarto y con enfermedad del corazón
- En este ESPACIOB5 · Material para entregar al paciente
La baja y el alta en España
La baja la da un médico del servicio público de salud, normalmente el de familia. El alta la firma ese mismo médico o un inspector médico. Si el infarto ocurre en el tiempo y en el lugar de trabajo, la ley lo presume accidente de trabajo y las llevan los médicos de la mutua. A partir de los 365 días, solo el INSS puede dar el alta (Real Decreto 625/2014; Ley General de la Seguridad Social). El cardiólogo informa de cómo ha quedado el corazón y de si hay algo que el paciente deba evitar en su trabajo.
Al volver de una baja larga, el servicio de prevención de la empresa tiene que ofrecer un reconocimiento (Real Decreto 39/1997, artículo 37). En general es voluntario. A la empresa solo le llegan las conclusiones sobre la aptitud y las medidas que haya que tomar (Ley 31/1995, artículo 22).
Los trabajos que piden una valoración aparte
¿Se puede trabajar con insuficiencia cardiaca?
Dos de cada tres vuelven en el primer año, según los registros nacionales de Dinamarca: de las 11.880 personas de 18 a 60 años que trabajaban antes de un primer ingreso por insuficiencia cardiaca, al año el 67,7% había vuelto al trabajo, el 25,1% no, el 6,7% había fallecido y el 0,5% había emigrado. Volvían más los jóvenes, los hombres y quienes tenían más estudios. Volvían menos quienes estuvieron ingresados más de 7 días (OR 0,56) o tenían enfermedad renal crónica (OR 0,46), cáncer (OR 0,49), ictus (OR 0,55), EPOC (OR 0,62) o diabetes (OR 0,76). Según el comentario de CardioTeca, el estudio no recoge la clase funcional ni la fracción de eyección, así que no dice a partir de qué FEVI o de qué clase se deja de trabajar.
La tabla S24 de la guía ESC 2026 de insuficiencia cardiaca, que no emite clases, pide informar de las barreras físicas y mentales para seguir trabajando, sin dar un corte de FEVI ni de clase funcional. Sin ese corte, la valoración es individual: los síntomas, la capacidad de esfuerzo frente a lo que exige el puesto y si un mareo o un síncope pondrían en peligro a alguien. Para conducir un camión o un autobús, la ley pide además clase NYHA I o II y una FEVI de al menos el 35% (apartado de conducir). El tiempo estándar de baja es de 90 días. La incapacidad permanente depende de las secuelas graves y previsiblemente definitivas que queden tras el tratamiento; la valora el INSS (Ley General de la Seguridad Social, artículo 193).
En un registro danés de 25.571 personas con un primer ingreso por insuficiencia cardiaca, no formar parte de la población activa se asoció a más mortalidad (HR 1,59; IC 95% 1,50-1,68). Es una asociación en un registro: no dice que trabajar mejore el pronóstico.
Cuánto ayuda la rehabilitación
La guía describe ese efecto como en general modesto. En el mismo metaanálisis, volvieron más quienes tenían un trabajo no manual (76%; IC 95% 73-79%) que quienes tenían un trabajo manual (63%; IC 95% 56-70%). También volvieron más con rehabilitación ambulatoria (72%) que en régimen de ingreso (62%).
En la revisión Cochrane de 2019 de estudios aleatorizados, solo los programas que combinan varias intervenciones se asociaron a más vuelta al trabajo hasta los 6 meses (RR 1,56; IC 95% 1,23-1,98; certeza baja), sin una diferencia clara de los 6 a los 12 meses (RR 1,06; IC 95% 1,00-1,13). Probablemente acortan el tiempo hasta volver en unos 40 días (dos estudios; certeza moderada). Con el consejo psicológico solo, no se sabe si aumenta la vuelta al trabajo (hasta los 6 meses, RR 1,08; IC 95% 0,84-1,40; certeza muy baja). No encontró estudios controlados de intervenciones hechas en el propio lugar de trabajo.
Lo que dicen las guías
- IIaB2Deben considerarse las intervenciones combinadas de consejo y entrenamiento físico en pacientes con indicación de rehabilitación cardiaca, para aumentar la vuelta al trabajo.
- IIaB2Debe considerarse el consejo psicológico en la enfermedad coronaria, para aumentar a corto plazo la posibilidad de volver al trabajo.
En su texto, la guía añade que lo ideal es que el ejercicio se integre con las tareas reales del puesto o progrese hacia ellas (apartado 7.12). Para una vuelta temprana recomienda implicar a la familia, pactar un plan de vuelta y tratar la depresión y el estrés (apartado 7.8). La ESC 2023 de síndromes coronarios agudos (material suplementario) considera la vuelta al trabajo un indicador importante de recuperación y el apoyo psicosocial y laboral, parte de una rehabilitación completa.
Cuántos vuelven
Según la guía ESC 2026, volver al trabajo suele ser un objetivo central de la rehabilitación, sobre todo por debajo de los 50 años. No depende solo de la situación clínica: también cuentan factores demográficos, sociales y psicológicos.
En los registros nacionales de Dinamarca, de 22.394 personas de 30 a 65 años que trabajaban antes de un primer infarto, el 91,1% había vuelto al año; de las que volvieron, el 24,2% había dejado de trabajar un año después, más a menudo con insuficiencia cardiaca (OR 1,20), diabetes (OR 1,13) o depresión (OR 1,77). En una revisión sistemática de 18 estudios observacionales, el tiempo medio hasta volver iba de 46 a 192 días y alrededor de la mitad había vuelto a los 3 meses; volvían más los hombres, los más jóvenes, quienes tenían más estudios o un trabajo no manual y quienes tenían menos comorbilidad y mejor salud mental.
Lo que falta por saber
La tabla 14 de la guía recoge que la vuelta al trabajo se suele medir como objetivo secundario y con informes poco uniformes. Pide hacerla objetivo principal con medidas estandarizadas.
Para profundizar
- Artículo · 30/08/2026Guía ESC 2026 de rehabilitación cardíaca: 131 recomendaciones y qué cambia en la práctica clínica
- Artículo · 02/11/2016Reincorporación laboral después de un primer ingreso por insuficiencia cardiaca
- Artículo · 04/12/2017Reducir el riesgo cardiovascular disminuye el absentismo por incapacidad temporal
- Para el pacienteVolver al trabajo después de un infarto: baja, plazos y trabajos con riesgo
- Para el pacienteIncapacidad y discapacidad por enfermedad cardiaca: cómo funciona en España
- Para el pacienteTrabajo nocturno y a turnos: qué le hace al corazón y cómo compensarlo
- En este ESPACIOE5 · Apoyo psicológico para el ánimo, la ansiedad y el estrés
- En este ESPACIOE1 · Cómo se prescribe el ejercicio físico
Qué se pregunta y cuándo se deriva
- ICCon enfermedad cardiovascular aterosclerótica, obesidad e hipertensión está indicado preguntar de forma regular por el sueño no reparador (por ejemplo: «¿con qué frecuencia le ha molestado la dificultad para dormirse o mantener el sueño, o dormir demasiado?»).
- ICSi hay problemas de sueño importantes que no responden en 4 semanas a la higiene del sueño, se recomienda derivar a un especialista.
La tabla S24 de la guía ESC 2026 de insuficiencia cardiaca pide preguntar en la valoración de rutina por el patrón de sueño y sus alteraciones, también a la pareja, explicar cómo mejorarlo, revisar el efecto de los fármacos y hablar de un estudio del sueño si se sospecha un trastorno respiratorio. La ESC 2021 de prevención recomienda instrumentos de cribado de la depresión, de la ansiedad y del insomnio dentro de los factores psicosociales.
Para pensar en la apnea, el documento internacional de consenso de 2022 da como criterio 2 de 3 síntomas: ronquidos, apneas presenciadas e hipersomnolencia diurna excesiva o cansancio intenso sin otra explicación. Según el mismo documento, tiene apnea el 30% de las personas con hipertensión (el 70% con hipertensión resistente) y del 20% al 80% de las que tienen fibrilación auricular. La apnea aumenta de 2 a 3 veces el riesgo de ictus y de 3 a 6 veces el de accidente de tráfico. La guía ESC 2024 de fibrilación auricular advierte de que los cuestionarios de síntomas no bastan para cribarla.
Cuántas horas
La guía ESC 2026 de rehabilitación cardiaca nombra el sueño entre los factores de riesgo que hay que investigar y lo incluye entre los resultados de la rehabilitación (tabla S2 del suplemento); de sus 131 recomendaciones, la única que toca el tema pide tratar la apnea obstructiva dentro del programa. La guía ESC 2021 de prevención dice que unas 7 horas parecen lo óptimo y que un sueño no reparador o una duración que se aleje mucho de esa cifra se asocian a más riesgo cardiovascular; estima las alteraciones del sueño en el 32,1% de la población general (insomnio, 8,2%; trastornos respiratorios, 7,1%). Recoge que falta saber si incluir el sueño mejora la estimación del riesgo.
La Asociación Americana del Corazón (AHA, 2022) lo cuenta entre sus ocho medidas de salud cardiovascular, con la puntuación máxima de 7 a menos de 9 horas. En el estudio PURE (116.632 personas de 21 países, mediana de 7,8 años), frente a dormir de 6 a 8 horas, la muerte o los episodios cardiovasculares mayores tuvieron una HR de 1,09 (IC 95% 0,99-1,20) con 6 horas o menos, de 1,05 (0,99-1,12) con 8 a 9, de 1,17 (1,09-1,25) con 9 a 10 y de 1,41 (1,30-1,53) con más de 10. Una declaración de la AHA de 2025 añade otras dimensiones: la continuidad, el horario, la regularidad, cómo se funciona de día y la ausencia de trastornos del sueño.
Lo que dicen las guías sobre la apnea
- ICSe recomienda tratar los factores de riesgo cardiovascular como la obesidad, la diabetes, la hipertensión, la dislipemia y la apnea obstructiva del sueño como parte de la rehabilitación cardiaca en pacientes con cardiopatía y estas enfermedades, para mejorar los resultados de salud.
- IIbBTratar la apnea obstructiva del sueño puede considerarse dentro del abordaje integral de los factores de riesgo en la fibrilación auricular, para reducir la recurrencia y la progresión.
- IIIBPara cribar la apnea obstructiva del sueño en la fibrilación auricular, no se recomienda usar solo cuestionarios de síntomas.
- IBSe recomienda buscar las causas principales de hipertensión secundaria en quien tiene hipertensión diagnosticada antes de los 40 años, salvo en adultos jóvenes con obesidad, en quienes se recomienda empezar por evaluar la apnea obstructiva del sueño.
- IIbCPuede considerarse la servoventilación adaptativa en la insuficiencia cardiaca con FEVI reducida y predominio de apnea obstructiva del sueño, para mejorar el sueño, la calidad de vida y los síntomas.
- IIIANo se recomienda la servoventilación adaptativa en la insuficiencia cardiaca con FEVI reducida y predominio de apnea central del sueño, por el aumento del riesgo de muerte cardiovascular y por cualquier causa.
Qué cambia con la CPAP
La guía ESC 2021 de prevención recoge que el tratamiento con presión positiva no ha mejorado los resultados cardiovasculares mayores en quienes ya tienen enfermedad cardiovascular y que su efecto sobre la presión es modesto, solo en la hipertensión resistente confirmada con MAPA y con más de 5,8 horas de uso por noche. En el estudio SAVE (2.717 pacientes con apnea moderada o grave y enfermedad coronaria o cerebrovascular, con poca somnolencia), el objetivo principal ocurrió en el 17,0% con CPAP y en el 15,4% sin ella (HR 1,10; IC 95% 0,91-1,32), con un uso medio de 3,3 horas por noche; la CPAP redujo los ronquidos y la somnolencia y mejoró la calidad de vida y el ánimo. En el estudio ISAACC (1.264 pacientes sin somnolencia tras un síndrome coronario agudo, en 15 hospitales españoles), 16% con CPAP frente a 17% sin ella (HR 0,89; IC 95% 0,68-1,17), con 2,78 horas por noche.
En el metaanálisis de 2023 con los datos de 4.186 pacientes de esos estudios y del estudio RICCADSA, no hubo diferencia global (HR 1,01; IC 95% 0,87-1,17); en un análisis según el tratamiento recibido, usar la CPAP 4 horas al día o más se asoció a menos episodios (HR 0,69; IC 95% 0,52-0,92). El documento de consenso de 2022 considera buena adherencia usarla al menos 4 horas por noche el 70% de las noches.
La tirzepatida y el peso
En los dos estudios del programa SURMOUNT-OSA, en adultos con apnea moderada o grave y obesidad, la tirzepatida redujo el índice de apnea-hipopnea a las 52 semanas frente a placebo: 20,0 episodios por hora menos sin presión positiva (IC 95% 14,2-25,8) y 23,8 menos con ella (IC 95% 17,9-29,6). Según su ficha técnica española, está indicada para el control del peso con un IMC de 30 kg/m² o más, o de 27 a menos de 30 kg/m² con al menos una comorbilidad relacionada con el peso, entre las que nombra la apnea obstructiva del sueño. Cómo se usa está en E8 · Los fármacos de la prevención y el control del peso, en E3 · Alimentación, peso y músculo.
El insomnio
La guía europea del insomnio de 2023 recomienda la terapia cognitivo-conductual como primer tratamiento del insomnio crónico en adultos de cualquier edad, también con comorbilidades, presencial o digital (grado A). Si no basta, puede ofrecerse un fármaco: las benzodiacepinas, los agonistas de su receptor, el daridorexant y los antidepresivos sedantes a dosis bajas, a corto plazo (4 semanas o menos). No recomienda los antihistamínicos, los antipsicóticos, la melatonina de liberación rápida ni la fitoterapia. Reducir la luz por la tarde y las pantallas antes de dormir también figura entre lo que la guía ESC 2026 de rehabilitación aconseja sobre el entorno.
Para profundizar
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Qué se aconseja
Para la guía ESC 2026, algunos de estos factores se pueden modificar, como los factores de riesgo clásicos. La rehabilitación debería valorar las condiciones de cada paciente, también las de su barrio. La guía no publica tabla de datos para su recomendación.
Lo que dicen las guías
- IIaCDebe considerarse el consejo sobre los factores ambientales que estresan al organismo (contaminación del aire, ruido, luz artificial por la noche, temperaturas extremas) y sobre cómo protegerse, como parte de la rehabilitación cardiaca, en todos los pacientes con cardiopatía, para reducir su riesgo cardiovascular.
- IIbCA los pacientes con riesgo cardiovascular alto o muy alto se les puede animar a evitar la exposición prolongada a regiones con mucha contaminación del aire.
- IIbCEn regiones con exposición prolongada a mucha contaminación del aire, pueden considerarse programas de cribado (oportunista) del riesgo cardiovascular.
- IIaCEn la enfermedad arterial periférica y aórtica debe considerarse evitar la exposición al humo ajeno y a la contaminación del aire.
- ICSe recomienda poner en marcha medidas para reducir la contaminación del aire, con menos emisiones de partículas y gases contaminantes, menos combustibles fósiles y límites a las emisiones de dióxido de carbono, para reducir la mortalidad y la morbilidad cardiovasculares.
El aire
La guía ESC 2023 de síndromes coronarios agudos (material suplementario) pide a los pacientes coronarios crónicos evitar el ejercicio intenso al aire libre en zonas muy contaminadas. Recoge que los purificadores con filtro HEPA reducen la contaminación interior y que la mascarilla N95 protege en zonas muy contaminadas. Según la declaración de la AHA de 2020, llevar una mascarilla N95 o FFP2 bien ajustada filtra más del 95% de las partículas de 0,3 micras; un purificador HEPA reduce las partículas de casa hasta un 50%-60%; mantenerse a más de 400 metros de las vías principales es razonable en quien tiene una cardiopatía, sin estudios que demuestren el beneficio. Ninguna de estas medidas ha demostrado todavía reducir los infartos ni las muertes.
La misma declaración advierte de que, en personas sanas, dejar el ejercicio al aire libre puede hacer más daño que bien. En un modelo de 2016, el beneficio de andar o ir en bicicleta superó al daño salvo con una contaminación extrema. En España, el Índice Nacional de Calidad del Aire se consulta en ica.miteco.es; incluye a los adultos con afecciones cardiacas entre la población sensible y da un consejo para cada categoría.
El ruido y la luz
Según la Agencia Europea de Medio Ambiente (2025), el ruido del transporte contribuye en Europa a 73.000 muertes prematuras y a unos 49.000 casos nuevos de enfermedad cardiovascular al año. Más de una de cada cinco personas está expuesta por encima del umbral de 55 dB de la directiva europea. La guía ESC 2023 de síndromes coronarios agudos (material suplementario) recoge que el ruido aumenta el riesgo cardiovascular y la ESC 2021 de prevención, que reducirlo aún no ha demostrado beneficio. El documento de la ESC de 2026 sobre los factores ambientales suma el calor, los contaminantes químicos y la luz por la noche. Recoge que estas exposiciones aumentan la enfermedad coronaria, el ictus, la insuficiencia cardiaca, las arritmias y la hipertensión, también por debajo de los límites legales.
El posicionamiento conjunto de la ESC, el ACC, la AHA y la Federación Mundial del Corazón (2026) pide integrar la salud ambiental en la atención cardiovascular.
El calor y el frío
En un estudio de 2023 (32,2 millones de muertes cardiovasculares, 567 ciudades de 27 países), los días de calor extremo supusieron 2,2 muertes de más por cada 1.000 muertes cardiovasculares y los de frío extremo, 9,1; la insuficiencia cardiaca fue la causa con más muertes de más (2,6 y 12,8 por cada 1.000).
En la insuficiencia cardiaca, la tabla S24 de la guía ESC 2026 pide explicar cómo adaptar los líquidos con calor, vómitos o diarrea y evitar la deshidratación.
Lo que falta por saber
La tabla 14 de la guía recoge que hay pocos datos sobre las intervenciones frente a estos factores dentro de la rehabilitación. La guía ESC 2021 de prevención añade que hace falta información sobre cómo deben comportarse los pacientes en los picos de contaminación.
Para profundizar
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Qué dice la norma
En España lo regula el Real Decreto 818/2009, Reglamento General de Conductores, anexo IV, apartados 4 (sistema cardiovascular), 5.2.3 (anticoagulación) y 7.2 (apnea), con la redacción de la Orden PRA/375/2018 para el corazón. Fija los requisitos para obtener o prorrogar el permiso. Su artículo 12 subordina la vigencia a que se sigan cumpliendo; en la práctica, son también los plazos para volver a conducir. El grupo 1 son las clases AM, A1, A2, A, B y B+E, también con taxi o furgoneta con permiso B. El grupo 2, las clases C1, C1+E, C, C+E, D1, D1+E, D y D+E, y los profesores de autoescuela (artículo 45).
Las guías remiten a la norma de cada país: la ESC 2023 de síndromes coronarios agudos pide consultarla antes de aconsejar al paciente y la ESC 2026 de insuficiencia cardiaca (tabla S24), recordarla y estar atento a los cambios en los síntomas. Fuera de España se aplica la de cada país.
Los plazos, situación por situación
Lo que dicen las guías y las normas
Según una revisión de 2026, las guías coinciden en pedir estabilidad clínica, euvolemia y ausencia de isquemia, pero no recomiendan un plazo de espera aceptado por todos tras un síndrome coronario agudo o una descompensación. Esos requisitos no se han validado con lo que ocurre en vuelo. Con datos de cohortes pequeñas, muchos pacientes estables tras un síndrome coronario agudo o con insuficiencia cardiaca compensada (clase NYHA I a III) vuelan con pocos episodios a corto plazo. Según la guía ESC 2023 de síndromes coronarios agudos (material suplementario), el avión es seguro en pacientes revascularizados con síntomas estables y sin insuficiencia cardiaca; quien tuvo complicaciones, sobre todo con FEVI por debajo del 40%, o una cirugía coronaria debería esperar a estar más estable y consultar con su seguro y su compañía aérea. La tabla S24 de la guía ESC 2026 de insuficiencia cardiaca pide adaptar el consejo a los síntomas, a la altitud y al calor, llevar medicación de más en el equipaje de mano y plantear cómo vigilar el líquido y ajustar el diurético.
No se ha localizado una norma española con plazos para volar. La fuente oficial con cifras que se ha comprobado es la autoridad de aviación civil del Reino Unido, consultada el 24/10/2026:
El Reglamento (CE) 1107/2006 da derecho a asistencia en el aeropuerto si se avisa con al menos 48 horas. Según Aena, los medicamentos líquidos que hagan falta durante el viaje están exentos de las restricciones de líquidos en el equipaje de mano; fuera de la Unión Europea, hay que consultar con la compañía y las condiciones de entrada.
Para profundizar
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