Optimizar el tratamiento durante el programa

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La rehabilitación cardiaca

Con la primera guía europea, la ESC 2026: quién tiene indicación, cómo es el programa, qué modalidades hay y cómo se monta una unidad.

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Cómo se aprovechan las semanas de la rehabilitación para titular, retirar y revisar los fármacos, y qué fármacos cambian el ejercicio.

Cinco decisiones con cada fármaco, del primer día al último del programa

Usar el programa como marco para optimizar el tratamiento es una recomendación I · C en todos los pacientes con indicación.

Lo que cambia en la sesión según la ficha técnica

Cómo se aprovechan las semanas de la rehabilitación cardiaca para subir, bajar, retirar y empezar fármacos, según el apartado 7.3 de la guía ESC 2026; qué fármacos cambian la sesión de ejercicio, según su ficha técnica; y por qué las mujeres reciben menos tratamiento. La clase y el nivel de evidencia son los de cada recomendación, 5 en esta página. Ninguna dosis: se enlaza al ESPACIO de cada enfermedad.

Según la guía ESC 2026 de rehabilitación cardiaca, muchos pacientes, sobre todo tras una revascularización o con insuficiencia cardiaca, no reciben el tratamiento que recomiendan las guías, lo reciben a dosis insuficientes o no lo siguen. La guía plantea el programa como el marco para corregirlo porque da una supervisión estrecha y prolongada, con ajustes a medida según la analítica, las constantes y los síntomas, y añade que los datos todavía están evolucionando.

  • ICEn todos los pacientes con indicación se recomienda usar la rehabilitación cardiaca como marco para optimizar el tratamiento farmacológico que recomiendan las guías, para mejorar los resultados en salud.
  • IIaB1En todos los pacientes que acuden a rehabilitación debe considerarse la educación sobre ese tratamiento para mejorar la adherencia, los factores de riesgo y los resultados.
Guía ESC 2026 de rehabilitación cardiaca: PR-037, PR-038. Cada recomendación, con la clase y el nivel de evidencia de su guía.

Lo que aporta el tratamiento recomendado en cada grupo, según la tabla 6 de la guía

Tras un síndrome coronario agudo o con síndrome coronario crónicoMejora los factores de riesgo y reduce los eventos cardiovasculares mayores y la mortalidad por cualquier causa
Insuficiencia cardiacaReduce los eventos cardiovasculares mayores y la mortalidad por cualquier causa
Fibrilación auricularReduce la carga y la recurrencia de la arritmia y los episodios tromboembólicos
Cáncer, durante o tras tratamientos cardiotóxicosMejora los factores de riesgo y reduce el riesgo de insuficiencia cardiaca y de otras complicaciones del tratamiento del cáncer
Obesidad, diabetes, hipertensión, dislipemia o enfermedades reumáticas de base inmunitariaMejora el control de los factores de riesgo y reduce los eventos cardiovasculares mayores y la mortalidad por cualquier causa

Cuánto falta, según los estudios observacionales

En el registro EUROASPIRE V (8.261 pacientes coronarios de 131 centros de 27 países, entrevistados 6 meses o más después del episodio), el 42% tenía la presión en 140/90 mmHg o más (140/85 mmHg o más con diabetes) y el 71% tenía el colesterol LDL en 70 mg/dL (1,8 mmol/L) o más. En el estudio SANTORINI (9.044 pacientes de riesgo alto o muy alto de 14 países europeos, en 2020 y 2021), el 20,1% estaba en el objetivo de colesterol LDL de la guía ESC/EAS 2019. Más datos de la práctica, en I3 · Vida real y registros españoles.

Lo que se ha medido en los programas

En un metaanálisis de 2024 de 33 estudios aleatorizados y cuasiexperimentales, con 16.677 participantes, la rehabilitación aumentó la adherencia a la medicación un 14% (RR 1,14; IC 95% 1,07-1,22), con una certeza baja, sin cambios significativos en el perfil lipídico, salvo el colesterol total, ni en la presión arterial. En otro metaanálisis, de 2022 de estudios aleatorizados en enfermedad coronaria, redujo el colesterol LDL (diferencia de medias estandarizada −0,23; IC 95% −0,38 a −0,08).

Lo que no se sabe. La tabla 14 de la guía dice que hay pocos datos de cómo influye optimizar la medicación, también la polifarmacia, en los resultados de la rehabilitación con multimorbilidad. Propone probar esa optimización y el apoyo a la adherencia dentro del programa.

La figura 10 de la guía resume el marco: del principio al final del programa cada fármaco puede subir, bajar, seguir igual, retirarse o empezar, con vigilancia y evaluación continuas y con decisiones compartidas con el paciente. Las dosis están en el ESPACIO de cada enfermedad, al final de esta página.

Subir la dosis

Según la guía, importa sobre todo en la insuficiencia cardiaca, donde subir el tratamiento es difícil por la tolerancia, la comorbilidad y la vigilancia que exige. Tras una descompensación, una rehabilitación precoz permite vigilar de cerca, ver pronto los signos de congestión y seguir titulando.

En el estudio STRONG-HF, abierto, con 1.078 pacientes ingresados por insuficiencia cardiaca aguda que no tomaban dosis plenas, la estrategia intensiva subió los fármacos al 100% de la dosis recomendada en las 2 semanas siguientes al alta, con 4 visitas en 2 meses que miraban la clínica, la analítica y el NT-proBNP. A los 180 días, el reingreso por insuficiencia cardiaca o la muerte fueron del 15,2% frente al 23,3% con lo habitual (RR 0,66; IC 95% 0,50-0,86). A los 90 días hubo más efectos adversos, 41% frente a 29%, y los graves fueron similares, 16% frente a 17%. El estudio no se hizo dentro de programas de rehabilitación.

Fuera de la insuficiencia cardiaca, la guía cita las enfermedades musculoesqueléticas, sobre todo las articulares inflamatorias y otras reumáticas de base inmunitaria: estos pacientes reciben a menudo dosis insuficientes de hipolipemiantes, que pueden corregirse durante el programa (apartado 7.3).

Bajarla

La guía no pone ejemplos fármaco por fármaco: habla de ajustar según la analítica, las constantes y los síntomas. Tras una descompensación, cita mantener la euvolemia con ajustes a tiempo del diurético. Considera la rehabilitación ingresada especialmente adecuada cuando preocupa que los efectos adversos superen al beneficio, en los pacientes más enfermos y frágiles (apartado 9.2.1).

Seguir igual

Al seguir igual, se comprueba que el paciente lo toma y entiende para qué. Según la guía, la educación debe servir para la titulación, la adherencia, la persistencia, la conciliación y la desprescripción. En la fibrilación auricular, la educación en persona durante el programa puede mejorar el cumplimiento con los anticoagulantes y los antiarrítmicos; su efecto sobre los resultados cardiovasculares es incierto (apartado 7.3). Cómo se enseña, en E6 · Autocuidado, educación y cambio de hábitos.

Retirar lo que no hace falta

En las personas mayores, con polifarmacia y fragilidad, la guía incluye la conciliación de la medicación y la desprescripción. Pide hacerlas de forma periódica.

La guía cita como ejemplo de datos nuevos que cuestionan lo establecido los betabloqueantes tras un infarto reciente con FEVI conservada y sin otra indicación. En el metaanálisis de datos individuales, de cinco estudios abiertos con 17.801 pacientes con FEVI de al menos el 50%, la muerte, el infarto o la insuficiencia cardiaca fueron del 8,1% con betabloqueante y del 8,3% sin él (HR 0,97; IC 95% 0,87-1,07). Ese resultado no se aplica con otra indicación ni con la FEVI más baja: en otro metaanálisis de 1.885 pacientes con FEVI ligeramente reducida, del 40% al 49%, hubo menos muertes, reinfartos o insuficiencia cardiaca con betabloqueante (HR 0,75; IC 95% 0,58-0,97). Cómo queda, con los demás estudios y la guía, en el ESPACIO de síndrome coronario agudo. Las fichas técnicas piden no retirarlos de golpe.

Empezar lo que falta

Según la guía, el tratamiento farmacológico del peso debería empezar pronto durante el programa, junto a la dieta y el ejercicio, con un índice de masa corporal de más de 27 kg/m² y comorbilidades relacionadas con el peso, o con obesidad. En el cáncer con tratamiento cardiotóxico, el programa sirve para vigilar, detectar pronto el daño cardiaco y optimizar la cardioprotección (apartado 7.3).

  • IIaACon un índice de masa corporal de 27 kg/m² o más y riesgo cardiovascular alto o enfermedad cardiovascular aterosclerótica establecida, o con obesidad, debe considerarse un agonista del receptor de GLP-1 además de las medidas de estilo de vida, para reducir el peso, los eventos cardiovasculares mayores y la mortalidad por cualquier causa.
  • ICEn los pacientes con tratamientos para perder peso durante la rehabilitación se recomiendan estrategias preventivas para reducir al mínimo la pérdida de masa muscular.
Guía ESC 2026 de rehabilitación cardiaca: PR-068, PR-067. Cada recomendación, con la clase y el nivel de evidencia de su guía.

La guía no trata este punto fármaco por fármaco, así que aquí manda lo que dice cada ficha técnica. La tercera columna es lectura de CardioTeca: ni las fichas ni la guía la escriben. No hay ninguna dosis: están en el ESPACIO de cada enfermedad.

FármacoLo que dice su ficha técnicaEn la sesión, lectura de CardioTeca
BetabloqueantesMetoprolol: reduce el efecto de las catecolaminas sobre el corazón, baja la frecuencia, la contractilidad y el gasto, y reduce la subida de la presión con el ejercicio; la disnea de esfuerzo es frecuente. Bisoprolol: la dosis se ajusta teniendo en cuenta la frecuencia cardiaca; la fatiga es frecuente. Pueden enmascarar los síntomas de hipoglucemia (bisoprolol, nebivolol, carvedilol); con metoprolol, la taquicardia, mientras que el mareo y la sudoración pueden seguir. No se retiran de golpe; con cardiopatía isquémica, la de carvedilol pide hacerlo de forma gradual, en 1 a 2 semanas.La frecuencia objetivo sale de una prueba hecha con el tratamiento de ese momento. Si cambia la dosis, esa referencia puede dejar de valer: se comprueba con el esfuerzo percibido (Borg o test del habla), que la guía ve especialmente útil al empezar o tras ajustar la intensidad. Con incompetencia cronotrópica, más frecuente en la insuficiencia cardiaca crónica, la guía aconseja volver a evaluar la relación entre frecuencia y carga, que puede cambiar mucho durante el programa.
IvabradinaSegún su ficha técnica, baja la frecuencia cardiaca unos 10 latidos por minuto en reposo y durante el esfuerzo.Lo mismo que con los betabloqueantes.
Diuréticos del asaFurosemida: control exhaustivo si hay una pérdida añadida de líquidos, por ejemplo por sudoración intensa; corregir la deshidratación o la hipovolemia puede requerir interrumpirla un tiempo. Puede dar hipotensión sintomática con mareo, desvanecimientos o pérdida de conciencia. Torasemida: mareos y espasmos musculares frecuentes.Se pesa antes de entrenar: ganar más de 1,8 kg en 1 a 3 días es una de las situaciones de más riesgo de la tabla 4. Tras una descompensación, la guía pide ajustar a tiempo el diurético. Con mucho sudor o con mareo, se mira la presión antes de seguir.
Inhibidores de SGLT2Dapagliflozina y empagliflozina: aumentan la diuresis y pueden bajar algo la presión, con precaución en quien una caída de la presión pueda ser un riesgo; pueden aumentar el efecto de las tiazidas y de los diuréticos del asa y el riesgo de deshidratación e hipotensión. Con insulina o sulfonilurea puede hacer falta bajar esa dosis para reducir la hipoglucemia. Se interrumpen en el ingreso por cirugía mayor o enfermedad aguda grave. Sus fichas solo nombran el ejercicio en la indicación.Se pregunta por el mareo y por lo que bebe. Con vómitos, diarrea o una enfermedad aguda, se avisa al médico: la ficha pide vigilar la volemia y considerar interrumpirlo si hay depleción.
Insulina y sulfonilureasInsulina glargina: el ejercicio físico desacostumbrado, aumentado o prolongado aumenta la susceptibilidad a la hipoglucemia y puede pedir ajustar la dosis; la leve se trata con hidratos de carbono por vía oral. Insulina degludec y aspart: el ejercicio intenso no previsto puede producir hipoglucemia y puede hacer falta ajustar la dosis si aumenta la actividad física. Gliclazida: el riesgo es mayor tras un ejercicio prolongado o extenuante. Glimepirida: el desequilibrio entre el ejercicio y los hidratos de carbono predispone. La de la metformina solo nombra el ejercicio en la indicación.Se avisa a quien lleva la diabetes antes de empezar el programa, porque la actividad va a aumentar. Glucemia antes de entrenar e hidratos de carbono a mano. Las fichas no dan una cifra de glucosa para entrenar. Con betabloqueante, la taquicardia puede no avisar. La diabetes no controlada es una contraindicación del entrenamiento en la tabla 4, también sin cifra.
Agonistas de GLP-1 y tirzepatidaSemaglutida: aumentos de 1 a 6 latidos por minuto en la ficha para la diabetes; de media, 3 en la del peso. Tirzepatida: aumento medio máximo de 3 a 5 latidos por minuto en los estudios con diabetes tipo 2. Las náuseas, los vómitos y la diarrea pueden deshidratar y hay que evitar la pérdida de líquidos. Con insulina o sulfonilurea, más riesgo de hipoglucemia, que se reduce bajando esa dosis.Según la guía, en los estudios clínicos con agonistas de GLP-1 el músculo supuso del 25% al 39% del peso perdido en 36 a 72 semanas. En una cohorte de Estados Unidos con 195.915 personas, sin tirzepatida, el 36,5% lo había dejado a los 12 meses, y el 50,3% de quienes tenían obesidad sin diabetes; el trabajo no pudo saber si fue por los efectos adversos o por el peso perdido. La guía ve en el programa una ocasión para abordar las dos cosas. La fuerza y las proteínas, en E3 · Alimentación, peso y músculo.
EstatinasRosuvastatina y atorvastatina: la CK no se mide después de un ejercicio intenso, porque dificulta interpretar el resultado.Si hay que pedir una CK por síntomas musculares, que no sea después de una sesión intensa. Qué hacer según la cifra, en la seguridad de los hipolipemiantes del ESPACIO de lípidos.

Según la guía, las mujeres a menudo reciben menos tratamiento del recomendado y encuentran más barreras, lo que puede deberse a los profesionales y también a que ellas perciben menos riesgo y siguen menos el tratamiento.

En un análisis de los datos de las aseguradoras locales de Alemania, con 175.187 pacientes ingresados por un infarto con elevación del ST en Alemania entre 2010 y 2017, a los 90 días tomaban los cuatro fármacos recomendados el 65,7% de las mujeres y el 69,8% de los hombres. Las mujeres eran mayores (mediana de 76 frente a 64 años) y tenían más comorbilidad. Con los cuatro fármacos, la supervivencia fue mejor en los dos sexos: HR 0,52 (IC 95% 0,50-0,55) en ellas y 0,48 (IC 95% 0,47-0,50) en ellos. Es un estudio observacional: describe una asociación.

En una cohorte que cita la guía, retrospectiva, con 6.405 pacientes revascularizados en Nueva York entre 2018 y 2023, el 67% tuvo un colesterol LDL de control y, de ellos, el 52% estaba por debajo de 70 mg/dL (1,8 mmol/L). Ser mujer se asoció de forma independiente a llegar menos a esa cifra (OR 0,70; IC 95% 0,61-0,80).

La guía cita además el estudio REBOOT por esa menor prescripción. En su análisis por sexo, un análisis de subgrupos preespecificado de un estudio abierto, 1.627 de los 8.438 pacientes con un infarto y FEVI por encima del 40% eran mujeres, mayores, con más comorbilidad y con menos tratamientos recomendados que los hombres. La muerte, el infarto o el ingreso por insuficiencia cardiaca fueron, en ellas, 30,4 por 1.000 pacientes-año con betabloqueante y 21,0 sin él (HR 1,45; IC 95% 1,04-2,03); en ellos no hubo diferencias significativas (HR 0,94; IC 95% 0,79-1,13; P de interacción 0,026). El exceso se debió sobre todo a la mortalidad y fue más evidente con FEVI preservada y con dosis más altas.

Cómo se adapta el programa a las mujeres, en F4 · La rehabilitación según la enfermedad.

  • IIaB1En las mujeres con síndrome coronario agudo o crónico, disección coronaria espontánea o insuficiencia cardiaca debe considerarse adaptar la rehabilitación cardiaca para mejorar la incorporación y la adherencia.
Guía ESC 2026 de rehabilitación cardiaca: PR-129. Cada recomendación, con la clase y el nivel de evidencia de su guía.

Quién. Según el apartado 6.2 de la guía, el equipo puede incluir farmacología clínica, medicina interna y geriatría. La responsabilidad médica, idealmente, la tiene un cardiólogo con experiencia en rehabilitación; cuando la lleva otro médico con formación suficiente, debe haber un vínculo formal con cardiología para las decisiones de la especialidad, como optimizar el tratamiento.

Qué se enseña. La educación sobre los fármacos, la conciliación y la desprescripción se repiten durante el programa: la guía pide hacerlas de forma periódica. Una revisión de 2019 (Goyal y colaboradores) ordena lo que el programa puede aportar a las personas mayores con insuficiencia cardiaca: el ajuste del diurético, el tratamiento recomendado, la revisión de lo no cardiovascular y la adherencia. La guía remite también a un documento de consenso de 2023 sobre la adherencia de la Asociación Europea de Cardiología Preventiva.

Cómo se comprueba que lo ha entendido. Pidiéndole que lo explique con sus palabras, en E6 · Autocuidado, educación y cambio de hábitos. Qué tiene que llegar a primaria al acabar, en F2 · El programa, de la invitación al alta y D4 · Mantener la prevención toda la vida.

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La figura 10, leída como imagen en el PDF de la guía. Los estudios, en su resumen de PubMed; los metaanálisis de la rehabilitación sobre la adherencia y los lípidos y la cohorte de los agonistas de GLP-1, a texto completo. Las fichas técnicas, de CIMA (AEMPS), consultadas el 07/11/2026, con su enlace en «Los fármacos que cambian el ejercicio».

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