Estudio SYNCHRONIZE-2: survodutida en la obesidad con diabetes tipo 2, peso, HbA1c y tolerancia a 76 semanas

Diapositiva sobre el estudio SYNCHRONIZE-2 en adultos con obesidad y diabetes tipo 2. A las 76 semanas, el peso bajó un 9,8% con survodutida 6,0 mg y un 3,9% con placebo, contando a quienes abandonaron el fármaco, y un 13,1% en el análisis que supone que se mantiene el tratamiento. La HbA1c, que partía del 7,4%, bajó 0,9 y 0,8 puntos con survodutida 3,6 y 6,0 mg y 0,2 con placebo. Abandonó el fármaco por efectos adversos, sobre todo digestivos, uno de cada cuatro pacientes con survodutida y el 8,8% con placebo

La survodutida (survodutide) es un agonista dual de los receptores del glucagón y del péptido similar al glucagón tipo 1 (GLP-1) que se administra por vía subcutánea una vez a la semana y que sigue en investigación. El estudio SYNCHRONIZE-2, publicado en The New England Journal of Medicine en octubre de 2026, la comparó con placebo durante 76 semanas en 752 adultos con obesidad y diabetes tipo 2 [1]. Completa al estudio SYNCHRONIZE-1, que evaluó el mismo fármaco en personas con obesidad sin diabetes.

Resumen en audio · 2 minutos

Estudio SYNCHRONIZE-2: survodutida en la obesidad con diabetes tipo 2, peso, HbA1c y tolerancia a 76 semanas

Con el análisis que incluye lo ocurrido aunque el paciente dejara el tratamiento, el peso bajó un 8,2% con la dosis de 3,6 mg, un 9,8% con la de 6,0 mg y un 3,9% con placebo. La hemoglobina glucosilada (HbA1c), que partía del 7,4%, bajó 0,9 y 0,8 puntos, frente a 0,2 con placebo. Los efectos adversos digestivos hicieron abandonar la survodutida al 18,0% y al 17,9% de los pacientes de cada dosis.

En este artículo:

  1. Por qué el estudio SYNCHRONIZE-2 era necesario
  2. Diseño del estudio SYNCHRONIZE-2
  3. Quiénes participaron
  4. Pérdida de peso con survodutida
  5. HbA1c y otros factores de riesgo cardiometabólico
  6. Tolerancia y seguridad
  7. Frente a semaglutida y tirzepatida en la diabetes tipo 2
  8. Lo que este estudio todavía no responde

Por qué el estudio SYNCHRONIZE-2 era necesario

Según los autores del estudio SYNCHRONIZE-2, los fármacos para la obesidad suelen conseguir menos pérdida de peso en las personas con diabetes tipo 2 que en las que no la tienen. Los estudios de fase 3 de semaglutida y tirzepatida en esta población usaron criterios de entrada parecidos: un índice de masa corporal (IMC) igual o superior a 27 y una HbA1c entre el 7% y el 10%. En el estudio STEP 2, con 1.210 pacientes y una HbA1c media del 8,1%, la semaglutida 2,4 mg semanal redujo el peso un 9,6% en 68 semanas, frente al 3,4% con placebo [2]. En el estudio SURMOUNT-2, con 938 pacientes y una HbA1c media del 8,0%, la tirzepatida lo redujo un 12,8% con 10 mg y un 14,7% con 15 mg en 72 semanas, frente al 3,2% con placebo [3]. Las pautas y los efectos adversos de los dos fármacos están en las fichas de semaglutida y de tirzepatida de CardioTeca.

La survodutida añade al efecto del GLP-1 el del receptor del glucagón. Según la discusión del estudio SYNCHRONIZE-2, el glucagón también reduce la ingesta y tiene un efecto lipolítico en el hígado, y su posible efecto hiperglucemiante puede quedar compensado por el GLP-1, que reduce la glucemia en parte con independencia del peso. La oxintomodulina, una hormona intestinal, activa de forma natural los dos receptores y reduce el peso sin efecto hiperglucemiante cuando se administra por vía exógena. La survodutida es unas ocho veces más potente sobre el receptor del GLP-1 que sobre el del glucagón.

Una revisión publicada en Journal of the American Heart Association en 2026 resume lo que se sabe del glucagón en el corazón [4]. No hay pruebas concluyentes de que su receptor se exprese en el miocardio humano, pero a dosis altas el glucagón tiene efectos cronotrópicos, inotrópicos e hipertensivos agudos. En los estudios con agonistas duales como la mazdutida y la survodutida, la frecuencia cardiaca aumentó en una medida parecida a la de los agonistas del receptor del GLP-1; al menos otro agonista dual se abandonó, en parte, por aumentos de la frecuencia cardiaca y prolongación del QT corregido. Según la misma revisión, la mazdutida se aprobó en China en junio de 2025 para el control del peso y en septiembre de 2025 para el control glucémico en la diabetes tipo 2.

En el estudio SYNCHRONIZE-1, con 725 adultos con obesidad sin diabetes, las mismas dosis y la misma duración, el peso bajó un 12,2% con 3,6 mg, un 13,0% con 6,0 mg y un 5,4% con placebo; con el análisis que supone que todos siguieron con el fármaco, un 15,3%, un 16,6% y un 3,2% [5]. El estudio SYNCHRONIZE-2 aplicó el mismo diseño a la población con diabetes tipo 2.

Diseño del estudio SYNCHRONIZE-2

Es un estudio de fase 3, aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo, hecho en 133 centros de 19 países, España entre ellos, entre noviembre de 2023 y marzo de 2026, con financiación de Boehringer Ingelheim. Podían entrar adultos con un IMC igual o superior a 27, diabetes tipo 2 diagnosticada al menos 180 días antes y una HbA1c igual o superior al 6,5% e inferior al 10%. Tenían que estar tratados solo con dieta y ejercicio o con hasta tres fármacos orales estables: metformina, iSGLT2, acarbosa, sulfonilurea o glitazona.

Se excluyó a quienes recibían insulina, análogos de amilina, agonistas del receptor del GLP-1, agonistas duales de GIP y GLP-1 o inhibidores de la DPP-4. También a quienes habían tenido un evento cardiovascular en los tres meses previos o tenían insuficiencia cardiaca en clase funcional IV de la NYHA, un QT corregido por Fridericia superior a 500 ms, un filtrado glomerular estimado inferior a 30 mL/min/1,73 m², antecedentes de pancreatitis o de carcinoma medular de tiroides.

Los participantes se asignaron en proporción 1:1:1 a survodutida 3,6 mg, survodutida 6,0 mg o placebo, en inyección subcutánea semanal. La dosis subía cada cuatro semanas desde 0,3 mg: el grupo de 3,6 mg llegaba a su dosis en la semana 16 y el de 6,0 mg, en la semana 24. En las primeras 16 semanas no se permitía bajar la dosis ni frenar el escalado. Una enmienda del protocolo amplió después esa flexibilidad, cuando a la mayoría de los participantes le quedaban tres meses de tratamiento o menos. Todos recibieron consejo dietético, con un déficit de unas 500 kcal al día, y la recomendación de hacer al menos 150 minutos de ejercicio moderado a la semana.

Las dos variables principales fueron el cambio porcentual del peso y la pérdida de al menos el 5% del peso a la semana 76. Las secundarias clave, contrastadas por orden jerárquico, fueron la pérdida de al menos el 10%, el 15% y el 20% del peso y el cambio del peso en kilos, de la HbA1c, del perímetro de la cintura, de la presión arterial sistólica y de un cuestionario de conducta alimentaria.

Los resultados se presentan con dos análisis. El principal, el estimando de régimen de tratamiento, cuenta lo ocurrido a todos los pacientes aunque abandonaran el fármaco, tomaran otro fármaco para la obesidad o alargaran el escalado de dosis. El estimando de eficacia calcula el efecto que habría tenido el tratamiento si todos lo hubieran mantenido y sin otros fármacos para la obesidad. En el estudio SYNCHRONIZE-2 los dos análisis dieron cifras muy distintas, por la proporción de abandonos.

Quiénes participaron

Se aleatorizó a 755 personas y 752 recibieron al menos una dosis: 250 con 3,6 mg, 251 con 6,0 mg y 251 con placebo. La edad media fue de 55,7 años, el 49,3% eran hombres, el IMC medio era de 36,5 y el peso medio, de 104,1 kg. La HbA1c media era del 7,4% y la diabetes se había diagnosticado entre 6,2 y 6,7 años antes, de media según el grupo. El 69,0% tenía hipertensión arterial, el 67,8% dislipemia y el 17,3% apnea obstructiva del sueño; entre el 9,2% y el 9,6% tenía antecedentes de trastornos cardiacos. Tomaban metformina el 79,1% e iSGLT2 el 34,6%. Alrededor de una cuarta parte de los participantes era de origen asiático y entre el 5,2% y el 6,8%, de raza negra.

Completó el estudio el 92,8% de los participantes, pero a la semana 76 seguían con el fármaco asignado el 64,0% del grupo de 3,6 mg, el 65,3% del de 6,0 mg y el 69,3% del de placebo. En el grupo de 6,0 mg, el 61,8% terminó con esa dosis; el resto se quedó en dosis más bajas. El 12,0% del grupo placebo tomó en algún momento otro fármaco con acción sobre el receptor del GLP-1, no permitido por el protocolo, frente al 4,4% y el 5,6% de los grupos de survodutida.

Pérdida de peso con survodutida

A la semana 76, con el estimando de régimen de tratamiento, el peso bajó un 8,2% con 3,6 mg, un 9,8% con 6,0 mg y un 3,9% con placebo. La diferencia frente a placebo fue de -4,3 puntos porcentuales con 3,6 mg (IC 95%: -5,7 a -2,9) y de -5,9 puntos con 6,0 mg (IC 95%: -7,3 a -4,5), con P < 0,001 en las dos comparaciones. En kilos, la pérdida media fue de 8,6 kg, 10,2 kg y 4,2 kg. Las cuatro metas de pérdida de peso, del 5% al 20%, favorecieron a la survodutida con las dos dosis.

La tabla reúne los resultados principales. Salvo la segunda fila, todas las cifras corresponden al estimando de régimen de tratamiento.

Resultado a la semana 76Survodutida 3,6 mg (n = 250)Survodutida 6,0 mg (n = 251)Placebo (n = 251)
Cambio de peso-8,2%-9,8%-3,9%
Cambio de peso con el estimando de eficacia-10,4%-13,1%-3,1%
Pérdida de al menos el 5% del peso57,6%64,5%35,1%
Pérdida de al menos el 10% del peso36,4%45,8%11,2%
Pérdida de al menos el 15% del peso20,8%25,5%4,0%
Pérdida de al menos el 20% del peso10,4%11,2%1,6%
Cambio de HbA1c, desde el 7,4%-0,9 puntos-0,8 puntos-0,2 puntos
Cambio del perímetro de la cintura-6,5 cm-8,1 cm-4,1 cm
Cambio de la presión arterial sistólica-3,5 mmHg-3,7 mmHg-2,7 mmHg
Abandono del fármaco por efectos adversos26,4%25,9%8,8%

Con el estimando de eficacia, el peso bajó un 10,4% con 3,6 mg, un 13,1% con 6,0 mg y un 3,1% con placebo, con diferencias frente a placebo de -7,4 puntos (IC 95%: -8,9 a -5,8) y de -10,0 puntos (IC 95%: -11,5 a -8,5). En los pacientes que completaron las 76 semanas con el fármaco, el peso bajó un 11,4%, un 13,8% y un 3,7%. Según los autores, la cantidad y el momento de los abandonos explican la mayor parte de la diferencia entre los dos análisis: dejaron el fármaco antes de tiempo el 36,0% del grupo de 3,6 mg, el 34,7% del de 6,0 mg y el 30,7% del de placebo.

HbA1c y otros factores de riesgo cardiometabólico

La HbA1c bajó 0,9 puntos con 3,6 mg, 0,8 con 6,0 mg y 0,2 con placebo, con diferencias de -0,7 puntos (IC 95%: -0,9 a -0,5) y -0,6 puntos (IC 95%: -0,8 a -0,4). Con el estimando de eficacia, la reducción fue de 1,2 puntos con las dos dosis, frente a 0,03 con placebo. A la semana 76 tenían una HbA1c inferior al 7% el 72,8% y el 71,3% de los grupos de survodutida y el 46,2% del grupo placebo; inferior al 6,5%, el 58,0%, el 57,0% y el 24,7%. Los autores recuerdan que la reducción absoluta de la HbA1c suele ser proporcional al valor de partida, que en este estudio era del 7,4%.

La presión arterial sistólica bajó 3,5 mmHg con 3,6 mg, 3,7 mmHg con 6,0 mg y 2,7 mmHg con placebo, sin diferencia significativa frente a placebo (-0,8 y -1,0 mmHg). Como las variables secundarias se contrastaban por orden, la secuencia se detuvo en ese punto y los cambios del cuestionario de conducta alimentaria no se contrastaron formalmente. El perímetro de la cintura se redujo 6,5 cm, 8,1 cm y 4,1 cm.

Entre las variables no corregidas por comparaciones múltiples, los triglicéridos bajaron un 21,7% y un 29,7% con las dos dosis de survodutida y un 5,5% con placebo, y el colesterol LDL un 4,9%, un 6,1% y un 3,7%. La proteína C reactiva ultrasensible bajó un 50,2%, un 53,4% y un 17,0%. El cociente albúmina/creatinina en orina bajó un 25,4% y un 22,2% con survodutida y subió un 5,6% con placebo.

Tolerancia y seguridad

Los efectos adversos digestivos afectaron al 72,8% del grupo de 3,6 mg, al 77,7% del de 6,0 mg y al 38,6% del de placebo. Hubo náuseas en el 47,6%, el 57,4% y el 11,2%, vómitos en el 34,4%, el 39,0% y el 5,6% y diarrea en el 26,4%, el 30,7% y el 12,4%. Se concentraron en el periodo de escalado de dosis y fueron sobre todo leves o moderados. Llevaron a abandonar el fármaco al 18,0% y al 17,9% de los grupos de survodutida, frente al 1,2% con placebo; por cualquier efecto adverso abandonó el 26,4%, el 25,9% y el 8,8%.

Los efectos adversos graves se registraron en el 9,2%, el 8,4% y el 10,8% de los pacientes. Nadie murió durante el periodo de tratamiento; un participante del grupo de 6,0 mg murió 431 días después de la última dosis, sin causa comunicada y sin relación con el fármaco según el investigador. Hubo hipoglucemia en el 8,0%, el 9,2% y el 4,0%, casi siempre de nivel 1 o 2; el único caso de nivel 3 se dio con 3,6 mg en un paciente que tomaba una sulfonilurea. La hiperglucemia fue más frecuente con placebo (12,4% frente a 2,0% y 1,2%). La retinopatía diabética se registró en el 6,4%, el 3,2% y el 6,8%.

La hipotensión o el síncope aparecieron en el 3,6% de cada grupo de survodutida y en el 1,6% del grupo placebo. Hubo colelitiasis en el 0,4% del grupo de 3,6 mg, en el 1,6% del de 6,0 mg y en ningún paciente con placebo. El comité de adjudicación confirmó un caso de pancreatitis aguda, en el grupo placebo, y ningún cáncer de páncreas ni de tiroides.

En el terreno cardiovascular, el comité confirmó dos eventos cardiovasculares mayores, un infarto de miocardio y un ictus isquémico, los dos en el grupo de 3,6 mg. La frecuencia cardiaca, de unos 69 latidos por minuto (lpm) al inicio, subió sobre todo durante el escalado de dosis. A la semana 76 estaba 2,9 lpm por encima de la basal con 3,6 mg y 2,7 lpm con 6,0 mg, frente a 0,3 lpm por debajo con placebo: diferencias de 3,3 lpm (IC 95%: 1,7 a 4,9) y 3,0 lpm (IC 95%: 1,4 a 4,6). Un QT corregido por Fridericia superior a 500 ms apareció en un paciente del grupo de 3,6 mg y en otro del grupo placebo, y los tres aumentos de más de 60 ms se dieron con placebo. Para los autores, los aumentos de la frecuencia cardiaca son parecidos a los de los agonistas del receptor del GLP-1.

Frente a semaglutida y tirzepatida en la diabetes tipo 2

No hay estudios que comparen directamente estos fármacos en la diabetes tipo 2. Los autores del estudio SYNCHRONIZE-2 ponen sus cifras junto a las de los estudios STEP 2 y SURMOUNT-2 y advierten de que las diferencias de diseño y de población limitan la comparación. La tabla recoge la diferencia de peso frente a placebo de cada estudio con los dos análisis y la proporción de abandonos por efectos adversos.

Estudio y fármacoDiferencia de peso frente a placebo (régimen de tratamiento)Diferencia de peso frente a placebo (estimando de eficacia)Abandono por efectos adversos, fármaco frente a placebo
SYNCHRONIZE-2, survodutida 3,6 mg (76 semanas)-4,3 puntos-7,4 puntos26,4% frente a 8,8%
SYNCHRONIZE-2, survodutida 6,0 mg (76 semanas)-5,9 puntos-10,0 puntos25,9% frente a 8,8%
STEP 2, semaglutida 2,4 mg (68 semanas)-6,2 puntos-7,6 puntos6,2% frente a 3,5%
SURMOUNT-2, tirzepatida 10 mg (72 semanas)-9,6 puntos-10,1 puntos4% frente a 4%
SURMOUNT-2, tirzepatida 15 mg (72 semanas)-11,6 puntos-12,4 puntos7% frente a 4%

Las poblaciones no eran iguales. La HbA1c media de partida era del 7,4% en el estudio SYNCHRONIZE-2, del 8,1% en el STEP 2 y del 8,0% en el SURMOUNT-2, y la duración fue de 76, 68 y 72 semanas. Con el estimando de régimen de tratamiento, la diferencia de peso de la survodutida 6,0 mg (-5,9 puntos) fue parecida a la de la semaglutida 2,4 mg (-6,2) y numéricamente menor que la de la tirzepatida (-9,6 y -11,6). Con el estimando de eficacia, la de la survodutida 6,0 mg (-10,0 puntos) fue mayor que la de la semaglutida (-7,6) y parecida a la de la tirzepatida 10 mg (-10,1).

La proporción de abandonos por efectos adversos fue varias veces mayor con survodutida que con semaglutida o tirzepatida en sus respectivos estudios. Los autores señalan que los efectos digestivos parecieron más frecuentes que con esos fármacos, lo atribuyen en parte al escalado de dosis estricto del protocolo y apuntan que un escalado más lento y flexible podría haberlos reducido y haber mejorado la adherencia, algo que este estudio no permite comprobar.

Lo que este estudio todavía no responde

  • El efecto sobre los eventos cardiovasculares. El estudio SYNCHRONIZE-2 no se diseñó para medirlo. Lo evalúa el estudio SYNCHRONIZE-CVOT, de seguridad cardiovascular y guiado por eventos, que prevé incluir a 4.935 adultos con un IMC igual o superior a 27 y enfermedad cardiovascular, enfermedad renal crónica o al menos dos complicaciones o factores de riesgo [6]. Su variable principal combina muerte cardiovascular, infarto e ictus no mortales, revascularización coronaria por isquemia y eventos de insuficiencia cardiaca, y prevé un subgrupo de al menos 600 pacientes con insuficiencia cardiaca.
  • El paciente tratado con insulina o con peor control glucémico. El estudio excluyó a quienes usaban insulina y la HbA1c media de partida era del 7,4%. Los autores señalan que las dos cosas limitan la generalización de los resultados a la población con diabetes tipo 2.
  • La tolerancia con otro escalado de dosis. Uno de cada cuatro pacientes dejó la survodutida por efectos adversos. Queda por saber si un escalado más lento cambia esa proporción.
  • El aumento de la frecuencia cardiaca en el paciente cardiológico. El aumento medio, de unos 3 lpm sobre placebo, se midió en una población con pocos antecedentes cardiacos y sin insuficiencia cardiaca en clase funcional IV. El estudio SYNCHRONIZE-CVOT recoge además la presión arterial, la frecuencia cardiaca y los síntomas de insuficiencia cardiaca.
  • La comparación directa y la disponibilidad. No hay estudios que comparen la survodutida con la semaglutida o la tirzepatida. En España no hay ningún medicamento autorizado con survodutida: la base de datos CIMA de la AEMPS no recoge ninguno (consulta del 5 de octubre de 2026).

El marco cardiológico del tratamiento de la obesidad está en el consenso ESC 2024 sobre obesidad y enfermedad cardiovascular, comentado en CardioTeca.

Mensajes clave

  • El estudio SYNCHRONIZE-2 comparó survodutida 3,6 mg y 6,0 mg semanales con placebo durante 76 semanas en 752 adultos con un IMC igual o superior a 27 y diabetes tipo 2 tratada sin insulina.
  • Con el estimando de régimen de tratamiento, el peso bajó un 8,2% y un 9,8%, frente al 3,9% con placebo; con el estimando de eficacia, un 10,4% y un 13,1%, frente al 3,1%.
  • La HbA1c, que partía del 7,4%, bajó 0,9 y 0,8 puntos, frente a 0,2 con placebo. La presión arterial sistólica no bajó de forma significativa frente a placebo.
  • Abandonó la survodutida por efectos adversos, sobre todo digestivos, uno de cada cuatro pacientes, frente al 8,8% con placebo.
  • La frecuencia cardiaca aumentó unos 3 lpm frente a placebo, sin prolongación detectable del QT corregido; el efecto sobre los eventos cardiovasculares lo evaluará el estudio SYNCHRONIZE-CVOT.

Importancia y aplicación clínica

El estudio SYNCHRONIZE-2 aporta los primeros resultados de fase 3 de la survodutida en la diabetes tipo 2. Con 6,0 mg, la pérdida de peso fue del 9,8% en el análisis que incluye los abandonos y del 13,1% en el que supone que se mantiene el tratamiento, con una reducción de la HbA1c de 0,8 a 1,2 puntos desde un 7,4% de partida.

La pérdida de peso fue menor que en el estudio SYNCHRONIZE-1, sin diabetes, como ocurre según sus autores con otros fármacos para la obesidad. Con el escalado de dosis del protocolo, uno de cada cuatro pacientes dejó el fármaco por efectos adversos. La frecuencia cardiaca aumentó unos 3 lpm frente a placebo, una magnitud que los autores consideran parecida a la de los agonistas del receptor del GLP-1. El fármaco no está autorizado y su efecto sobre los eventos cardiovasculares todavía no se conoce.

En adultos con obesidad y diabetes tipo 2, la survodutida (survodutide) semanal redujo el peso y la HbA1c frente a placebo en el estudio SYNCHRONIZE-2, con más abandonos por efectos digestivos; su lugar frente a la semaglutida y la tirzepatida dependerá de la comparación directa y de los resultados del estudio SYNCHRONIZE-CVOT.

Preguntas frecuentes

¿Qué es la survodutida (survodutide) y cómo actúa?

Es un agonista dual de los receptores del glucagón y del GLP-1, de administración subcutánea semanal, unas ocho veces más potente sobre el receptor del GLP-1 que sobre el del glucagón. El GLP-1 reduce la ingesta y la glucemia; el glucagón también reduce la ingesta y tiene un efecto lipolítico en el hígado. Está en investigación y no tiene autorización de comercialización en España.

¿Cuánto peso se pierde con survodutida en la diabetes tipo 2?

En el estudio SYNCHRONIZE-2, a las 76 semanas, el peso bajó un 8,2% con 3,6 mg y un 9,8% con 6,0 mg, frente al 3,9% con placebo, contando a quienes abandonaron el fármaco. Si todos hubieran seguido con el tratamiento, el estudio estima un 10,4%, un 13,1% y un 3,1%. En personas sin diabetes, en el estudio SYNCHRONIZE-1, la pérdida fue mayor.

¿La survodutida aumenta la frecuencia cardiaca?

Sí, sobre todo durante el escalado de dosis. A las 76 semanas, la frecuencia cardiaca estaba unos 3 lpm por encima de la del grupo placebo, una magnitud que los autores consideran parecida a la de los agonistas del receptor del GLP-1. No se detectó prolongación del QT corregido. El efecto sobre los eventos cardiovasculares lo estudia el SYNCHRONIZE-CVOT.

¿Qué efectos adversos tiene la survodutida?

Sobre todo digestivos: en el estudio SYNCHRONIZE-2 hubo náuseas en alrededor de la mitad de los pacientes, vómitos en más de un tercio y diarrea en más de una cuarta parte, concentrados en el escalado de dosis. Alrededor del 18% la dejó por esos efectos. Hubo además más hipoglucemias que con placebo, casi siempre leves o moderadas.

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