La sepsis continúa siendo una de las principales causas de ingreso en unidades de cuidados intensivos y de mortalidad hospitalaria. Entre sus múltiples complicaciones, la insuficiencia cardíaca congestiva se destaca por su frecuencia e impacto clínico, pero también por su escasa anticipación diagnóstica. Un estudio reciente, basado en más de once mil pacientes registrados en una base de datos de cuidados intensivos en Estados Unidos, propone una herramienta clínica sencilla y poderosa: la combinación del índice de glicación de la hemoglobina con el porcentaje de neutrófilos medido al ingreso hospitalario como predictor temprano del riesgo cardíaco en pacientes con sepsis.
El índice de glicación de la hemoglobina representa cuánta hemoglobina glucosilada tiene un paciente en relación con la que se esperaría según sus niveles de glucosa en ayunas.
Es decir, mide cuánta glicación ocurre más allá de lo explicable por la glucosa, lo que refleja una mayor vulnerabilidad individual al daño metabólico, al estrés oxidativo y a la disfunción endotelial. Si a esto se le suma el porcentaje de neutrófilos, que indica la magnitud de la inflamación aguda, se obtiene un indicador integrado que refleja simultáneamente la carga metabólica crónica y la respuesta inflamatoria activa.
Los pacientes con ambos parámetros elevados mostraron una mayor frecuencia de insuficiencia cardíaca congestiva durante la hospitalización. Esta asociación se mantuvo incluso después de ajustar por edad, comorbilidades, uso de fármacos vasoactivos y puntuaciones de gravedad clínica. En contraste, los pacientes más jóvenes y aquellos con pareja estable presentaron menor riesgo, probablemente debido a una mejor reserva fisiológica y apoyo social.
Desde la práctica médica cotidiana, estos hallazgos permiten utilizar dos pruebas comunes y de bajo costo, la hemoglobina glucosilada y el hemograma, para anticipar el riesgo de complicaciones cardíacas en pacientes con sepsis. Esta evaluación combinada facilita decisiones clínicas más tempranas, como el ajuste de fluidos intravenosos, la solicitud de ecocardiografía precoz y el control más preciso de la glucemia.
Este trabajo no reemplaza las guías clínicas, pero ofrece una mirada complementaria: una forma simple de ver al paciente séptico con mayor profundidad, entendiendo que su historia glucémica y su respuesta inflamatoria no son fenómenos aislados, sino señales entrelazadas del mismo proceso patológico.
Se indica en la siguiente enumeración, la forma de calcular dicho un índice sencillo anticipar insuficiencia cardíaca en sepsis:
1. Fórmula para calcular la hemoglobina glucosilada esperada (HbA1c esperada):
Hemoglobina glucosilada esperada = 5.24 + (0.0095 × glucosa en ayunas)
2. Fórmula para calcular el índice de glicación de la hemoglobina (HGI):
Índice de glicación = hemoglobina glucosilada real − hemoglobina glucosilada esperada
3. Clasificación del porcentaje de neutrófilos:
Porcentaje alto de neutrófilos = 72% o más
Porcentaje bajo de neutrófilos = menos de 72%
4. Clasificación combinada del riesgo (cuartiles)
- Grupo 1 (Q1): HGI bajo + neutrófilos bajos: bajo riesgo
- Grupo 2 (Q2): HGI bajo + neutrófilos altos: riesgo moderado
- Grupo 3 (Q3): HGI alto + neutrófilos bajos: riesgo elevado
- Grupo 4 (Q4): HGI alto + neutrófilos altos: riesgo muy elevado
Referencias:
- Scientific Reports- Springer Nature. - Hemoglobin glycation index and neutrophil percentage as predictors of congestive heart failure among individuals diagnosed with sepsis: A MIMIC-IV cohort study
Jhan Sebastian Saavedra Torres



















































