Comentario de la Autora: Dra. María Carrasco-Poyatos

La literatura demuestra que el entrenamiento interválico aeróbico de alta intensidad es efectivo para mejorar el consumo máximo de oxígeno en personas con insuficiencia cardiaca o cardiopatía isquémica, siendo más efectivo en el primer grupo.

Según datos actuales del Instituto Nacional de Estadística, el 43.3% del total de altas hospitalarias y el 54.9% de estancias hospitalarias en España se deben a personas mayores, siendo las enfermedades del sistema circulatorio (21.8%) y del sistema respiratorio (15%) las causas más frecuentes. A causa de los procesos fisiológicos del envejecimiento, tanto hombres como mujeres se ven afectados por estas enfermedades, aunque existe mayor incidencia sobre las mujeres, siendo su principal causa de muerte, además de ser la principal causa de defunción en mayores de 79 años (34.7% del total de muertes). Estos motivos son los que hacen necesario prevenir la aparición de las enfermedades asociadas al envejecimiento, así como idear métodos más eficaces y económicos que la terapia farmacológica para tratarlas.

Actualmente, se conoce que el ejercicio físico aeróbico puede ralentizar el inicio y la progresión de las enfermedades cardiovasculares y otras enfermedades asociadas al envejecimiento debido a la mejora de la función muscular y a la capacidad para utilizar el oxígeno incrementada, disminuyendo de tal forma el número de hospitalizaciones, reduciendo los costes económicos y disminuyendo la mortalidad.

Existen varios protocolos que se han estudiado para la rehabilitación cardíaca, como el entrenamiento aeróbico continuo, que consiste en realizar durante un largo período de tiempo una actividad aeróbica de intensidad moderada y no variable (60 - 80% de VO2máx). Sin embargo, actualmente se están llevando a cabo protocolos de mayor intensidad como el entrenamiento a intervalos de alta intensidad, que consiste en períodos intermitentes y cortos de trabajo de alta intensidad (85-100% del VO2máx) combinados con períodos de descanso relativos. A pesar de la diversidad en los protocolos de entrenamiento interválico de alta intensidad, los más comunes combinan intervalos de trabajo cortos de 30-60 segundos o intervalos de trabajo largos de 3-4 minutos con períodos de recuperación tanto activa como pasiva (0-4 minutos).

Tras nuestra revisión sistemática con metaanálisis, pudimos comprobar que el entrenamiento aeróbico de alta intensidad resulta en incrementos significativos (p<0.01) del consumo pico de oxígeno tanto para personas con insuficiencia cardiaca (1.73-3.36 mL/kg/min) como con cardiopatía isquémica (2.94-5.02 mL/ kg/min), siendo más efectivo en personas con insuficiencia cardiaca. Probablemente esto sea debido a que las personas con insuficiencia cardiaca partían de unos valores inferiores de consumo pico de oxígeno, dado que su sistema cardiaco está dañado y el corazón no es capaz de bombear la sangre todo lo fuerte que debería.

Por otro lado, para optimizar estos beneficios, el protocolo de entrenamiento debería contemplar:

  • Para ambas patologías, la duración del entrenamiento debe ser de entre 6 y 12 semanas.
  • Los periodos de trabajo pueden ser cortos o largos, afectando indistintamente al consumo pico de oxígeno tanto a personas con insuficiencia cardiaca como con cardiopatía isquémica. Sin embargo, para personas con insuficiencia cardiaca, los periodos de recuperación deben ser activos, a intensidades de entre el 40% y el 60% del consumo pico de oxígeno.
  • La ratio trabajo/descanso debe ser <1 para personas con insuficiencia cardiaca y <1,33 para personas con cardiopatía isquémica, apostando por intensidades de trabajo más “suaves”.
  • La frecuencia de entrenamiento debe ser de 3 días/semana para personas con insuficiencia cardiaca, y de 2 días/semana para personas con cardiopatía isquémica.
  • Estos resultados no están influidos por el número de sesiones, la duración de las sesiones, o la edad.

Esta revisión sistemática con metaanálisis es una contribución relevante para aclarar el efecto que tiene el entrenamiento aeróbico de alta intensidad en enfermedades cardiovasculares, así como para detallar la metodología de entrenamiento que se debe seguir para conseguir unos resultados más efectivos, evidenciando la aplicabilidad del entrenamiento aeróbico de alta intensidad como complemento para el tratamiento o la rehabilitación de enfermedades cardiovasculares.


Referencias:

  1. Rev Esp Cardiol. - High-intensity Interval Training Dosage for Heart Failure and Coronary Artery Disease Cardiac Rehabilitation. A Systematic Review and Meta-analysis.

Comentario de la Dra. María Carrasco-Poyatos

Dra. María Carrasco-Poyatos

Doctora en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte por la Universidad de Córdoba. Comenzó su actividad investigadora en la Universidad de Castilla-La Mancha en 2005. Su labor docente-investigadora la ha desarrollado en las Universidades de Murcia, Católica de Murcia y Almería, donde ejerce actualmente. Su línea de investigación está relacionada con el análisis de los efectos fisiológicos y funcionales del ejercicio físico en diversas poblaciones. Es revisora de diversas revistas de investigación nacionales e internacionales indexadas en JCR. Forma parte del grupo de investigación Contextos en el aprendizaje escolar en educación física y hábitos de salud.

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