La toma de presión arterial (PA) probablemente sea el acto médico más repetido en medicina. Sin embargo, es uno de los que más errores tiene al ejecutarlo. El estudio de Aminde y colaboradores, publicado en Hypertension, analiza si las imágenes que circulan en internet influyen de manera correcta la técnica de medición de la PA.
En la actualidad las imágenes no son un simple acompañante del texto. Gracias al denominado picture- superiority effect, las personas pueden recordar y reproducir mejor lo que ven que lo que leen. En ese contexto, las imágenes médicas producen un impacto educativo, tanto en pacientes como en profesionales. Estudiar su alcance es una cuestión de salud pública.
Los autores revisaron 1106 imágenes provenientes de 11 grandes bancos comerciales de fotografías, utilizando como referencia los criterios visibles del International Consensus on Standardized Clinic Blood Pressure Measurement (2023). El resultado es definitivo: solo el 14 % de las imágenes representan correctamente la medición de la PA.
Los errores más frecuentes como: espalda no apoyada, antebrazo sin soporte, pies no apoyados en el suelo, brazo fuera del nivel del corazón y dialogo durante la medición. No son errores insignificantes. Estos factores han demostrado inducir sesgos clínicamente importantes en los valores de PA, ocasionando impacto diagnóstico y terapéutico.
Las imágenes de automedición domiciliaria fueron más exactas que aquellas en las que la PA eran hechas por profesionales de la salud. demostrando que la mala técnica no es propia de el ámbito doméstico, sino también por el personal sanitario.
El estudio es sólido para su objetivo, desde su metodología. La evaluación fue realizada por revisores independientes, con buena concordancia interobservador, y se limitó correctamente a los aspectos visibles en las imágenes. Aunque no puede valorar elementos clave, como el tiempo de reposo previo, el número de mediciones o el tamaño del manguito, estas limitaciones no debilitan el trabajo en si.
La ESC y de la ACC/AHA en sus guías recalcan que la medición estandarizada de la PA es la base del diagnóstico y seguimiento de la hipertensión. No obstante, este estudio demuestra que hay una grieta entre la recomendación escrita y la práctica real, ampliada por la comunicación visual. Las tomas de PA erróneas ocasionan un control subóptimo de una de las principales causas prevenibles de morbimortalidad cardiovascular.
En la práctica, no basta la teoría: es importante enseñar y mostrar cómo se mide correctamente la PA. Las imágenes utilizadas en sitios web, materiales educativos, instituciones de salud, presentaciones académicas y artículos de divulgación deberían ser revisadas con los mismos parámetros que el contenido textual. Corregir lo que mostramos puede ser tan importante como corregir lo que decimos.
Finalmente, Aminde et al. entrevén un problema disimulado pero presente: la normalización visual de la mala técnica en la medición de la presión arterial. En un contexto donde la automedición y la educación del paciente son fundamentales para el manejo de la hipertensión arterial, este trabajo nos recuerda que una imagen incorrecta también puede enseñar a medir mal.
Referencias:
- Hypertension. - Poor Accuracy of Blood Pressure Measurement Images Online: Implications for Public Health Education
Ronald Altamirano

































