Resumen
La muerte súbita constituye una de las principales causas de mortalidad en la insuficiencia cardiaca con fracción de eyección preservada o ligeramente reducida (IC FEVI-P o LR), representando aproximadamente una cuarta parte de los fallecimientos en esta población. A pesar de ello, su fisiopatología es heterogénea y su predicción sigue siendo limitada, lo que ha impedido el desarrollo de estrategias eficaces de prevención, a diferencia de lo que ocurre en la insuficiencia cardiaca con FEVI reducida. En este contexto, resulta clínicamente relevante determinar si estos eventos están precedidos por un deterioro clínico identificable o si, por el contrario, son verdaderamente impredecibles.
Este análisis post hoc del ensayo FINEARTS-HF incluyó 6001 pacientes con IC FEVI-P o LR (FEVI ≥40%), seguidos durante una mediana de 2,7 años. El objetivo fue evaluar la evolución temporal de tres variables clínicas relevantes: clase funcional NYHA, calidad de vida (según el cuestionario cardiomiopatía de Kansas City, KCCQ) y niveles de NT-proBNP; en los meses previos a diferentes modos de muerte (súbita, por insuficiencia cardiaca, cardiovascular no súbita y no cardiovascular), comparándolas además con pacientes supervivientes.
Durante el seguimiento se registraron 1013 muertes, de las cuales 215 fueron catalogadas como muerte súbita. En los seis meses previos a estos eventos, los pacientes presentaron un empeoramiento discreto de la clase funcional (NYHA ~2,3 a 2,4), un deterioro clínicamente relevante de la calidad de vida (descenso de aproximadamente 8 puntos en el KCCQ) y un incremento progresivo de NT-proBNP (de ~1800 a ~2000 pg/mL). En contraste, los pacientes que permanecieron vivos mostraron una evolución favorable, con mejoría funcional, aumento de la calidad de vida y reducción de los niveles de NT-proBNP.
Sin embargo, estos cambios no fueron exclusivos de la muerte súbita. Los pacientes que fallecieron por insuficiencia cardiaca o por causas cardiovasculares no súbitas presentaron trayectorias similares, e incluso más acusadas, con deterioro progresivo en todas las variables analizadas. En el caso de la muerte no cardiovascular, los cambios fueron más modestos y el NT-proBNP permaneció relativamente estable.
En conjunto, los resultados sugieren que la muerte súbita en este contexto no suele ser un evento completamente abrupto, sino que con frecuencia está precedida por un deterioro clínico subagudo. No obstante, la falta de especificidad de estos patrones limita su utilidad para identificar de forma precisa a los pacientes en riesgo de muerte súbita frente a otras causas.
Comentario
Este trabajo aborda una cuestión clave en la insuficiencia cardiaca con FEVI preservada o ligeramente reducida: la naturaleza de la muerte súbita y su potencial predictibilidad. El principal hallazgo, la existencia de un deterioro clínico previo, cuestiona al menos parcialmente la visión clásica de la muerte súbita como evento impredecible. Sin embargo, el mensaje más relevante desde el punto de vista clínico es seguramente otro: estos cambios no nos permiten discriminar el tipo de muerte.
En la práctica, esto sugiere que la evolución clínica reciente (síntomas, biomarcadores, percepción del paciente) identifica pacientes en una fase de mayor vulnerabilidad, pero no necesariamente con un riesgo arrítmico específico en estas poblaciones de IC. Este punto es especialmente importante en la IC FEVI-P o LR, donde los mecanismos de muerte súbita son más heterogéneos que en la insuficiencia cardiaca con FEVI reducida y donde la utilidad de estrategias preventivas como el desfibrilador sigue sin estar establecida.
El estudio también pone en valor el uso de variables dinámicas frente a las mediciones basales. En este sentido, el futuro sin duda pasa por modelos que integren múltiples dominios (clínicos, biomarcadores, imagen, electrofisiología), ayuda de la inteligencia artificial, más que por la evolución aislada de parámetros convencionales.
Cabe destacar algunas limitaciones. Se trata de un análisis post hoc, por lo que sus resultados deben interpretarse como generadores de hipótesis. La clasificación del modo de muerte, especialmente la muerte súbita, puede estar sujeta a errores en ausencia de monitorización continua. Las trayectorias descritas reflejan tendencias poblacionales y no permiten una aplicación individual directa. Además, la frecuencia de medición de NT-proBNP y otras variables puede no captar cambios agudos relevantes. Por último, no se incluyeron variables potencialmente clave como datos electrocardiográficos o de imagen seriados.
Conclusiones prácticas
En pacientes con IC FEVI-P o LR, un empeoramiento reciente de la clase funcional, de los síntomas percibidos y del NT-proBNP identifica una fase de mayor riesgo a corto plazo, pero no permite diferenciar muerte súbita de otras causas.
La evaluación de la calidad de vida reportada por el paciente y su evolución debe formar parte del seguimiento clínico, ya que aporta información pronóstica relevante más allá de los parámetros tradicionales.
En la práctica, más que buscar predictores específicos de muerte súbita, estos hallazgos apoyan la necesidad de una vigilancia estrecha y una optimización terapéutica precoz en pacientes con deterioro clínico reciente, entendiendo este patrón como un marcador de vulnerabilidad global.
Referencias:
Jorge Salamanca Viloria






















