La insuficiencia tricuspídea sintomática es frecuente y conlleva elevada carga clínica, especialmente cuando la cirugía no es viable por riesgo o comorbilidad. La expansión de terapias percutáneas ha creado un nuevo paradigma que integra reparación de valvas, anuloplastia, reemplazo valvular y soluciones cavales.
Magnitud del problema
La insuficiencia tricuspídea moderada o severa afecta al 3%–6% de la población general y hasta al 23% de los pacientes con insuficiencia cardiaca. En casos de bajo riesgo quirúrgico y anatomía corregible, la cirugía continúa siendo preferente; sin embargo, en riesgo elevado o inoperables, las estrategias percutáneas cubren una necesidad clínica no resuelta.
Opciones percutáneas actualmente aprobadas
Reparación borde a borde (T-TEER: TriClip y PASCAL)
Busca mejorar la coaptación de las valvas y reducir el reflujo. T-TEER con TriClip logró reducir la insuficiencia a moderada o menos en 87% de los pacientes a 30 días frente a 4,8% con terapia médica (P<0,001), con mejoría sostenida de calidad de vida (KCCQ +12,3 puntos a 2 años frente a +0,6; P<0,001), sin demostrarse beneficio en supervivencia.
Anuloplastia (Cardioband, TriCinch)
Orientada a reducir el anillo tricuspídeo y restaurar la coaptación. Requiere integridad tisular adecuada para el anclaje. Es sensible a la dilatación/ tethering severo del ventrículo derecho, que puede limitar su eficacia.
Reemplazo valvular tricuspídeo transcatéter (TTVR: EVOQUE)
Indicado cuando la anatomía no permite reparación efectiva. No depende de la morfología de las valvas y ofrece eliminación más completa del reflujo, a costa de consideraciones hemodinámicas y de función del ventrículo derecho. Se posiciona como opción eficaz en pacientes no aptos para estrategias de reparación.
Sistemas cavales (TricValve)
Implantan válvulas en VCS/VCI para aliviar la congestión sistémica en anatomías extremas. En cohortes europeas se comunicó 94% de éxito del procedimiento y ausencia de muertes periprocedimiento. Son, a menudo, una opción paliativa en dilatación ventricular derecha muy avanzada.
Selección anatómica y clínica: ¿quién es el candidato ideal?
- Morfología de valvas: T-TEER requiere tejido valvar capturable >6 mm y tethering limitado; anatomías complejas reducen la tasa de éxito. TTVR no depende de la anatomía de las valvas.
- Coaptación y brecha: brechas grandes y tethering severo penalizan reparación; el reemplazo puede superar estas limitaciones.
- Tamaño del anillo: la anuloplastia puede ser desafiante en dilatación severa; TTVR se dimensiona por anillo y suele cubrir diámetros hasta ~52 mm, con retención por el anillo/estructura.
- Función del ventrículo derecho: disfunción marcada es desfavorable para TTVR (TAPSE <10 mm, onda S’ <8 cm/s y fracción de área <20%–25%); la selección debe priorizar preservar función y evitar sobrecarga.
- Dispositivos intracardiacos: cables de marcapasos/desfibrilador pueden complicar el agarre de valvas y el anclaje anular; TTVR se ve menos afectado.
- Anatomía de la vena cava: trombo en VCI contraindica sistemas cavales; la tomografía es clave para dimensionado.
- Etiología: la insuficiencia funcional es preferente para anuloplastia; T-TEER puede aplicarse en etiología primaria o funcional con buena movilidad valvar; TTVR y sistemas cavales admiten etiologías variadas.
Mensajes clave
- Las terapias percutáneas ofrecen alternativas reales para insuficiencia tricuspídea sintomática en alto riesgo.
- T-TEER mejora síntomas y calidad de vida con reducción significativa del reflujo, sin señal de supervivencia.
- TTVR (EVOQUE) es idónea cuando la reparación no es factible y la anatomía del anillo lo permite.
- TricValve puede aliviar la congestión en dilatación extrema del ventrículo derecho cuando otras estrategias no aplican.
- La selección exige integrar anatomía, función del ventrículo derecho y objetivos clínicos.
Relevancia clínica
Abordar de forma temprana la insuficiencia tricuspídea antes del remodelado irreversible del ventrículo derecho podría preservar la función y mejorar la calidad de vida. La elección del dispositivo ajustada a la anatomía reduce complicaciones y rehospitalizaciones por congestión.
Aplicación práctica
- Definir el objetivo: reducción del reflujo vs eliminación casi completa.
- Medir sistemáticamente TAPSE, onda S’ y fracción de área del ventrículo derecho para estratificar riesgo.
- Valorar longitud de valvas y brecha de coaptación para T-TEER; dimensionar anillo para TTVR.
- Planificar con imagen multimodal y equipo multidisciplinar para minimizar complicaciones y optimizar resultados.
Impacto en la práctica clínica
La incorporación estructurada de T-TEER, anuloplastia, TTVR y sistemas cavales permite ofrecer terapias personalizadas a pacientes inoperables o de alto riesgo, con mejoras tangibles en síntomas y calidad de vida. A medida que se consoliden datos de durabilidad y eventos duros, se afinará el momento óptimo de intervención.
Referencias:
- Circulation. - Percutaneous Solutions for Tricuspid Regurgitation: Current Approved Options and Identifying Ideal Candidates
Juan Carlos Gómez Polo
































