Comentario de la Autora: Ana García Álvarez
Contexto: la necesidad de detectar precozmente la aterosclerosis
La aterosclerosis progresa de forma silente durante décadas antes de manifestarse clínicamente, y su detección precoz sigue siendo uno de los grandes retos de la prevención cardiovascular. Las escalas de riesgo tradicionales, como la de Framingham, son útiles a nivel poblacional pero pierden precisión en el individuo. Las técnicas de imagen, como la ecografía vascular o el calcio coronario (CAC), mejoran la estratificación del riesgo, pero no están disponibles de forma universal y tienen un coste no despreciable. Los biomarcadores circulantes ofrecen una alternativa accesible y escalable, especialmente si reflejan procesos directamente implicados en la enfermedad, como la respuesta inmunoinflamatoria.
Resumen en audio · 2 minutos
Haptoglobina e inmunoglobulina A2 predicen el riesgo cardiovascular en sujetos asintomáticos: estudio BioImage
De la proteómica a la validación en una cohorte norteamericana
En un trabajo previo, mediante proteómica no dirigida en la cohorte PESA y su validación en otras cohortes españolas, identificamos la haptoglobina (HPT) y la inmunoglobulina A2 (IgA2) como proteínas plasmáticas asociadas a aterosclerosis subclínica. La HPT es una proteína de fase aguda inducida por la interleucina 6, y la IgA2 forma parte de la respuesta inmune adaptativa. En el presente estudio nos propusimos validar esta asociación en otra población y evaluar si estos biomarcadores predicen eventos clínicos.
Analizamos 5.328 adultos asintomáticos del estudio BioImage, en Estados Unidos (edad media 69 años, 56,9% mujeres), con carga de placa carotídea por ecografía, CAC por tomografía computarizada y niveles plasmáticos de HPT e IgA2 por inmunoturbidimetría. El objetivo fue un combinado de eventos cardiovasculares mayores (MACE) y muerte por cualquier causa.
Principales resultados
Los niveles de HPT e IgA2 aumentaron progresivamente con la carga de placa carotídea y el CAC, con independencia de la escala de Framingham. En cambio, la proteína C reactiva de alta sensibilidad (PCR-as) no se asoció con la carga aterosclerótica, lo que sugiere que HPT e IgA2 están más relacionadas con la biología de la placa.
Tras una mediana de seguimiento de 4,6 años, 466 participantes (8,8%) presentaron el evento combinado. HPT e IgA2 lo predijeron de forma independiente de la escala de Framingham, y la asociación se mantuvo tras ajustar por carga de placa o CAC. Los participantes con ambos biomarcadores por encima de la mediana presentaron aproximadamente el doble de eventos que aquellos con niveles bajos. La combinación de HPT, IgA2 y PCR-as mejoró la predicción más allá de la escala de Framingham e incluso de la imagen, de forma modesta pero consistente en las distintas métricas evaluadas.
Implicaciones clínicas
HPT e IgA2 se miden con técnicas sencillas, reproducibles, de bajo coste y ya disponibles en la mayoría de los laboratorios hospitalarios. Podrían ayudar a identificar personas asintomáticas con mayor probabilidad de aterosclerosis, seleccionar a quién beneficiaría más un estudio de imagen o refinar la estratificación del riesgo donde no hay acceso a estas técnicas. Además, en línea con las guías de prevención, que subrayan el riesgo residual inflamatorio, podrían orientar estrategias preventivas más personalizadas.
Destaca especialmente la IgA2: es el primer estudio que describe su asociación con eventos y mortalidad. Dado que alrededor del 90% de la IgA circulante es IgA1, la contribución de la IgA2, de perfil más proinflamatorio, podría haber pasado desapercibida en estudios que medían la IgA total.
Limitaciones y próximos pasos
Los eventos se identificaron a partir de registros de aseguradoras, lo que podría infraestimar su incidencia. El seguimiento fue relativamente corto, sin potencia para analizar cada componente por separado, y la cohorte era mayoritariamente de raza blanca y de edad avanzada. La imagen se limitó a carótidas y calcio coronario, sin evaluar el territorio femoral ni la placa no calcificada. Por último, la mejora en la discriminación fue modesta, algo habitual incluso con amplios paneles proteómicos.
Serán necesarios estudios que definan puntos de corte clínicamente útiles, confirmen estos resultados en poblaciones más jóvenes y diversas y evalúen si una estrategia guiada por estos biomarcadores mejora los resultados clínicos. También quedará por aclarar su papel mecanístico en la aterosclerosis.
Referencias:
- García-Álvarez A, Fuster V, Nuñez E, Owen R, Ortega-Villanueva L, Mass V, et al. Haptoglobin and Immunoglobulin A2 Predict Cardiovascular Risk in Asymptomatic Subjects: The BioImage Study. J Am Heart Assoc. 2026;15(18):e048286. doi:10.1161/JAHA.125.048286.
Ana García Alvarez















































