La aparición de los inhibidores de la miosina cardiaca ha transformado el paradigma terapéutico de la miocardiopatía hipertrófica obstructiva (MCHo), al introducir la primera farmacoterapia verdaderamente basada en el mecanismo fisiopatológico de la enfermedad. Mavacamten, el primer fármaco de su clase, ya está incorporado en las guías de práctica clínica como opción de segunda línea para los pacientes que permanecen sintomáticos pese a betabloqueantes o antagonistas del calcio no dihidropiridínicos. Aficamten es el siguiente inhibidor de miosina en desarrollo: diseñado con una semivida más corta, una relación farmacocinética-farmacodinámica más superficial y un menor potencial de interacciones farmacológicas mediadas por el citocromo P450.
Este editorial comenta los datos del estudio FOREST-HCM a largo plazo, la extensión más amplia disponible hasta la fecha con aficamten, que incluye 296 participantes con una mediana de 51,6 semanas de tratamiento (352 pacientes-año) y resultados hasta la semana 96 en 44 pacientes.
Eficacia a largo plazo
Los resultados a 96 semanas son consistentes con los datos previos a las 48 semanas e incluso los amplían. El gradiente en el tracto de salida del ventrículo izquierdo (TSVI) se redujo 56 mmHg en la semana 12 y 62 mmHg en la semana 96. A las 96 semanas, el 93% de los pacientes presentaron mejoría de al menos una clase funcional de la NYHA, el 84% alcanzaron un gradiente con Valsalva inferior a 30 mmHg, el 72% estaban en clase I de la NYHA, el 66% tenían NT-proBNP normalizado y la puntuación KCCQ-CSS mejoró aproximadamente 16 puntos. Notablemente, el 62% de los pacientes fueron respondedores completos —es decir, asintomáticos y sin gradiente significativo— y ningún paciente mantenía indicación de terapia de reducción septal (TRS) al finalizar el seguimiento.
Un hallazgo clínicamente relevante es que el beneficio completo no se alcanza necesariamente durante el período inicial de titulación, sino que continúa consolidándose más allá de las primeras 12 semanas. Algunos pacientes solo obtienen la respuesta máxima un tiempo considerable después de completar la titulación, lo que sugiere un remodelado progresivo y tiene implicaciones prácticas en cuanto a la duración mínima necesaria para evaluar la respuesta terapéutica.
Seguridad: FEVI y fibrilación auricular
El comportamiento de la FEVI es el eje central del perfil de seguridad de los inhibidores de miosina. En FOREST-HCM, los episodios de FEVI inferior al 50% fueron infrecuentes (3,4%), reversibles y no requirieron interrupción del tratamiento; la tasa de incidencia ajustada por exposición fue de 2,9 por cada 100 pacientes-año. Ningún paciente presentó FEVI inferior al 40%. Todos los episodios se manejaron con reducción de dosis y solo dos pacientes tuvieron síntomas leves. A modo de comparación contextual —no directa—, en el estudio MAVA-LTE con mavacamten la proporción de FEVI inferior al 50% fue del 8,7%, con una tasa ajustada similar de 2,77 por 100 pacientes-año.
La fibrilación auricular de nueva aparición fue igualmente poco frecuente: 7 pacientes (2,4%), con una incidencia de 2 casos por 100 pacientes-año, sin que ninguno se asociara a insuficiencia cardiaca o disfunción ventricular. En MAVA-LTE, la tasa ajustada para fibrilación auricular fue de 4,5 por 100 pacientes-año. No se registraron eventos adversos graves emergentes atribuibles a aficamten, ni hospitalizaciones por insuficiencia cardiaca ni fallecimientos.
Contexto en el escenario competitivo y limitaciones
El editorial destaca la ausencia de ensayos cara a cara entre aficamten y mavacamten, lo que impide comparaciones directas. Las diferencias en características basales, gravedad de la enfermedad y diseño de los estudios hacen que cualquier cotejo entre los resultados de FOREST-HCM y MAVA-LTE deba interpretarse con precaución. El reciente ensayo MAPLE-HCM, que comparó aficamten frente a metoprolol en monoterapia en la MCHo, reportó resultados más favorables para aficamten.
Entre las limitaciones del estudio se señalan el diseño abierto, el reclutamiento restringido a los completadores del ensayo previo (SEQUOIA-HCM), la variabilidad en el tiempo transcurrido entre el ensayo principal y la extensión, el número relativamente reducido de pacientes con 96 semanas de seguimiento, y la ausencia de datos de ergometría respiratoria ni de parámetros estructurales cardiacos como el grosor parietal máximo, la función diastólica o el tamaño auricular.
Mensajes clave
- Aficamten mantiene reducciones sustanciales del gradiente en el TSVI a 96 semanas (–62 mmHg), con el 62% de respondedores completos y ningún paciente con indicación residual de TRS.
- El perfil de seguridad es favorable: los episodios de FEVI inferior al 50% son infrecuentes (3,4%), reversibles y manejables con reducción de dosis sin necesidad de interrupción, y la fibrilación auricular de nueva aparición es poco frecuente (2,4%).
- El beneficio clínico pleno se consolida más allá del período inicial de titulación, lo que implica que la evaluación de la respuesta no debe realizarse únicamente al completar la fase de ajuste de dosis.
- La titulación basada en ecocardiografía local sin adjudicación centralizada se asoció con un perfil de seguridad excelente, lo que apoya la aplicabilidad de aficamten en centros de cardiología general más allá de las unidades especializadas en miocardiopatía.
- Se necesitan estudios comparativos prospectivos entre fármacos y modalidades terapéuticas, seguimientos más prolongados con eventos duros y análisis estratificados por genotipo para establecer el verdadero potencial modificador de la enfermedad.
Relevancia y aplicación clínica
La reciente aprobación regulatoria de aficamten por la FDA consolida la disponibilidad de un segundo inhibidor de miosina para la MCHo sintomática. Los datos de FOREST-HCM a 96 semanas refuerzan la confianza en la eficacia y seguridad sostenidas del fármaco a largo plazo, con la ventaja añadida de un perfil farmacocinético que simplifica su manejo clínico al reducir las interacciones farmacológicas. Para el cardiólogo general, la posibilidad de titulación basada en ecografía local con un resultado de seguridad excelente —sin FEVI inferiores al 40%, sin hospitalizaciones ni muertes— amplía el escenario de uso potencial más allá de los centros de referencia especializados. En la toma de decisiones con el paciente, estos datos refuerzan el posicionamiento de aficamten como alternativa farmacológica sólida frente a la TRS, especialmente en aquellos con indicación límite o reticencia a procedimientos invasivos.
Referencias:
- Eur Heart J. - Long-term safety and efficacy of aficamten in the evolving era of myosin inhibition for obstructive hypertrophic cardiomyopathy
Ramón Bover Freire











































