Propranolol: para qué sirve, dosis en adultos, mecanismo de acción, varices esofágicas y ansiedad (2026)

Propranolol por vía oral en el adulto según la ficha técnica de los comprimidos de 10 y 40 mg. Tiene once indicaciones autorizadas: la hipertensión arterial esencial y renal, la angina de pecho, la profilaxis a largo plazo tras la recuperación de un infarto agudo de miocardio, las taquiarritmias, la profilaxis de la migraña, el temblor esencial, los síntomas periféricos de la ansiedad, como la taquicardia y el temblor, la profilaxis de la hemorragia digestiva alta en la hipertensión portal con varices esofágicas, el tratamiento coadyuvante de la tirotoxicosis, la miocardiopatía hipertrófica obstructiva y el feocromocitoma, siempre junto a un bloqueo alfa eficaz. En la angina, la migraña, el temblor esencial y los síntomas periféricos de la ansiedad se empieza con 40 mg dos o tres veces al día y se sube a intervalos semanales según la respuesta; en la migraña, el temblor y la ansiedad la respuesta suele obtenerse con 80 a 160 mg al día, y el máximo es de 480 mg al día en la angina, 240 mg en la migraña y 160 mg en el temblor y la ansiedad. En la hipertensión se empieza con 80 mg dos veces al día, la dosis habitual es de 160 a 320 mg al día y el máximo, 640 mg al día. En las taquiarritmias, la taquicardia por ansiedad, la miocardiopatía hipertrófica obstructiva y la tirotoxicosis, la respuesta se obtiene habitualmente con 10 a 40 mg tres o cuatro veces al día, con un máximo de 240 mg al día en las taquiarritmias y de 160 mg en las demás. Tras un infarto se empieza entre los días 5 y 21 con 40 mg cuatro veces al día durante 2 o 3 días, y después 80 mg dos veces al día. En las varices esofágicas se empieza con 40 mg dos veces al día y se ajusta hasta reducir alrededor de un 25 % la frecuencia cardiaca en reposo, con un máximo de 160 mg dos veces al día. En el feocromocitoma, 60 mg al día los tres días previos a la cirugía, o 30 mg al día en los casos malignos no operables. Con insuficiencia hepática o renal significativa se empieza por la dosis menor. El propranolol es un antagonista competitivo de los receptores beta-1 y beta-2, no cardioselectivo y sin actividad simpaticomimética intrínseca, que reduce la frecuencia cardiaca y la contractilidad y a dosis altas tiene además un efecto estabilizador de membrana; es una mezcla racémica cuya forma activa es el isómero S. Está contraindicado ante cualquier antecedente de asma bronquial o broncoespasmo y en la insuficiencia cardiaca no controlada, y en la cardiopatía isquémica se retira de forma gradual a lo largo de dos semanas. En España todas sus presentaciones son orales, sin ninguna intravenosa ni de liberación prolongada; una solución oral de 3,75 mg/mL, con su propia ficha técnica, se usa en el hemangioma infantil que necesita tratamiento sistémico
CardioTeca.com · Cardiología Práctica · Ficha de fármaco · Actualización septiembre 2026
El propranolol es un betabloqueante no selectivo (β1 y β2) y lipófilo, sin actividad simpaticomimética intrínseca. Su ficha técnica lo autoriza en la hipertensión arterial, la angina, la prevención tras un infarto, las taquiarritmias, la profilaxis de la migraña, el temblor esencial, los síntomas periféricos de la ansiedad, la prevención de la hemorragia por varices esofágicas en la hipertensión portal, la tirotoxicosis, la miocardiopatía hipertrófica obstructiva y el feocromocitoma junto a un bloqueante alfa; una solución oral pediátrica se usa en el hemangioma infantil. La dosis depende de la indicación: se empieza con 40 mg dos o tres veces al día (80 mg dos veces al día en la hipertensión y 10-40 mg tres o cuatro veces al día en las arritmias), y el máximo diario va de 160 mg (temblor esencial, ansiedad, tirotoxicosis, miocardiopatía hipertrófica y prevención tras el infarto) a 640 mg (hipertensión); en el feocromocitoma, siempre con un bloqueante alfa, son 60 mg al día los tres días previos a la cirugía. Está contraindicado ante cualquier antecedente de asma o broncoespasmo; en la insuficiencia hepática o renal significativa se empieza por la dosis menor, y en la cardiopatía isquémica se retira de forma gradual a lo largo de dos semanas. Esta ficha reúne la dosis de cada indicación, el mecanismo de acción, su uso en las varices esofágicas, la ansiedad y la taquicardia, las diferencias con el bisoprolol y el metoprolol, lo que muestran los estudios de betabloqueantes tras el infarto y lo que dicen las guías en 2026.

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Propranolol: para qué sirve, dosis en adultos, mecanismo de acción, varices esofágicas y ansiedad (2026)

📌 Propranolol de un vistazo
  • Para qué sirve (ficha técnica): hipertensión arterial esencial y renal, angina, profilaxis a largo plazo tras un infarto, taquiarritmias, profilaxis de la migraña, temblor esencial, síntomas periféricos de la ansiedad (taquicardia, temblor), prevención de la hemorragia digestiva alta en la hipertensión portal con varices esofágicas, tirotoxicosis (coadyuvante), miocardiopatía hipertrófica obstructiva y feocromocitoma con bloqueo alfa. La solución oral, en el hemangioma infantil que necesita tratamiento sistémico.
  • Presentaciones: comprimidos recubiertos de 10 y 40 mg (diez medicamentos, ocho de ellos genéricos) y solución oral de 3,75 mg/mL para lactantes; todos comercializados y con receta médica (CIMA, 29 de septiembre de 2026). No hay ninguna presentación intravenosa ni de liberación prolongada autorizada en España. El nadolol, betabloqueante no selectivo que el consenso Baveno VII y la guía ESC 2025 de embarazo citan junto al propranolol, no tiene ningún medicamento autorizado en España.
  • Dosis de inicio: 40 mg dos o tres veces al día en la angina, la migraña, el temblor y la ansiedad, y 80 mg dos veces al día en la hipertensión; en todas ellas se sube a intervalos semanales según la respuesta. En las taquiarritmias, la miocardiopatía hipertrófica y la tirotoxicosis, la respuesta se obtiene habitualmente con 10-40 mg tres o cuatro veces al día. En las varices, 40 mg dos veces al día, que se suben según la respuesta de la frecuencia cardiaca.
  • Dosis máximas al día (ficha técnica): 640 mg en la hipertensión, 480 mg en la angina, 320 mg en las varices, 240 mg en la migraña y las taquiarritmias, y 160 mg en el temblor, la ansiedad, la tirotoxicosis, la miocardiopatía hipertrófica y tras el infarto; en el feocromocitoma, 60 mg al día los tres días previos a la cirugía.
  • Tras un infarto: se empieza entre los días 5 y 21 con 40 mg cuatro veces al día durante 2-3 días, y después 80 mg dos veces al día.
  • Varices esofágicas: se ajusta hasta reducir alrededor de un 25 % la frecuencia cardiaca en reposo (ficha técnica); el consenso Baveno VII prefiere el carvedilol en la cirrosis compensada.
  • Farmacocinética: biodisponibilidad de alrededor del 25-36 %, que las comidas ricas en proteínas aumentan un 50 %; semivida de 3-6 horas; metabolismo hepático por CYP2D6, CYP1A2 y, en menor medida, CYP2C19; atraviesa la barrera hematoencefálica y la placenta, y pasa a la leche.
  • Hígado y riñón: la semivida puede alargarse en la insuficiencia hepática o renal significativa, y se empieza por la dosis menor. Precaución en la cirrosis descompensada: en la hipertensión portal puede deteriorar la función hepática y precipitar una encefalopatía.
  • Contraindicaciones (ficha técnica): hipersensibilidad; asma o antecedente de broncoespasmo; bradicardia; shock cardiogénico; hipotensión; acidosis metabólica; ayuno prolongado o predisposición a la hipoglucemia; trastornos graves de la circulación arterial periférica; bloqueo auriculoventricular de segundo o tercer grado; enfermedad del seno; feocromocitoma no tratado; insuficiencia cardiaca no controlada; angina de Prinzmetal.
  • Retirada e interacciones: nunca brusca; en la cardiopatía isquémica, a lo largo de dos semanas. Con verapamilo o diltiazem, suspender uno 48 horas antes de dar el otro por vía intravenosa y 7 días antes de empezarlo por vía oral. Evitar la lidocaína; con rizatriptán, dosis de 5 mg.
  • Guías: ESC 2024 de hipertensión, de síndromes coronarios crónicos y de fibrilación auricular; ESC 2023 de síndromes coronarios agudos y de miocardiopatías; ESC 2025 de cardiopatía y embarazo; ESC 2026 de insuficiencia cardiaca; ESC 2018 de síncope, y consenso Baveno VII de hipertensión portal. El detalle, en el cuadro «Qué dicen las guías en 2026».
Bloque I · Práctica clínica

1 La molécula: grupo, mecanismo e indicaciones del propranolol

La ficha técnica del propranolol recoge indicaciones tan diversas como la profilaxis de la hemorragia por varices esofágicas, el temblor esencial, los síntomas periféricos de la ansiedad o la tirotoxicosis. Pertenece a la primera generación de bloqueantes beta, caracterizada por su ausencia de selectividad: bloquea con potencia similar los receptores β1 cardíacos y los β2 bronquiales y vasculares, sin actividad simpaticomimética intrínseca y con una marcada acción estabilizadora de membrana a dosis altas. Por su alta lipofilia atraviesa la barrera hematoencefálica, lo que explica tanto su eficacia en indicaciones neurológicas como su mayor perfil de efectos adversos sobre el sistema nervioso central respecto a los betabloqueantes hidrofílicos.

Clínicamente, el propranolol ha demostrado beneficio en indicaciones muy distintas. En el infarto de miocardio prerreperfusión, el estudio BHAT (1982) mostró una reducción del 26% en la mortalidad total (7,2% frente a 9,8%) en pacientes tratados de cinco a veintiún días tras el evento. En la hipertensión portal, reduce el gradiente de presión venosa hepática y disminuye el riesgo de primera hemorragia variceal y de resangrado. En la migraña y el temblor esencial, la evidencia comparada con placebo es consistente y reproduce reducciones de la frecuencia de episodios del 40-50%. En la miocardiopatía hipertrófica obstructiva, la recomendación de primera línea de las guías sigue siendo el betabloqueante, con propranolol históricamente como referencia.

Los apartados 3 a 6 recogen la dosis de cada indicación, los efectos adversos, las contraindicaciones y las interacciones; los apartados 9 y 10, los estudios de betabloqueantes tras el infarto, también con función sistólica conservada.

Ficha de la molécula · Propranolol
Grupo farmacológico

Betabloqueante no selectivo (β1 y β2). Código ATC: C07AA05. Primera generación. Sin cardioselectividad ni actividad simpaticomimética intrínseca.

Mecanismo de acción

Antagonista competitivo de los receptores adrenérgicos β1 y β2. Acción estabilizadora de membrana (quinidínica) a dosis altas. El isómero activo es el S(−).

Vía de administración

Oral: comprimidos de 10 y 40 mg. Solución oral de 3,75 mg/mL para el hemangioma infantil (indicación pediátrica específica). En España no hay ninguna presentación intravenosa autorizada (CIMA, 18 de septiembre de 2026).

Dosis (adultos)

Inicio: 40 mg 2-3 veces/día en la mayoría de indicaciones. Máximos según indicación: HTA 640 mg/día, angina 480 mg/día, migraña 240 mg/día, varices 320 mg/día.

Indicaciones aprobadas

HTA, angina, post-IAM, arritmias, migraña, temblor esencial, ansiedad periférica, hipertensión portal/varices, tirotoxicosis, MCHO, feocromocitoma (con α-bloqueante).

Estudios clave

BHAT (post-IAM, 1982), estudios de hipertensión portal (Lebrec, década de 1980; Groszmann, 1990), series clínicas en MCHO, estudios de migraña y temblor esencial.

2 Indicaciones aprobadas y perfiles de paciente

La ficha técnica aprobada por la AEMPS recoge once indicaciones para el propranolol. Estas son las indicaciones formalmente autorizadas en España:

  • Tratamiento de la hipertensión arterial esencial y renal
  • Tratamiento de la angina de pecho
  • Profilaxis a largo plazo después de la recuperación del infarto agudo de miocardio
  • Tratamiento de las taquiarritmias
  • Profilaxis de la migraña
  • Tratamiento del temblor esencial
  • Tratamiento de la sintomatología periférica de la ansiedad (taquicardia, temblor)
  • Profilaxis de la hemorragia gastrointestinal superior en pacientes con hipertensión portal y varices esofágicas
  • Tratamiento coadyuvante de la tirotoxicosis
  • Tratamiento de la miocardiopatía hipertrófica obstructiva
  • Tratamiento del feocromocitoma conjuntamente con un bloqueante alfa-adrenérgico
Perfiles de paciente con mayor beneficio de propranolol
Perfil clínicoRazón principal del beneficioEstudio o fuente
Post-IAM con FEVI reducida (≤40% en la guía ESC 2023; <50% en la ESC 2026 de insuficiencia cardiaca), angina residual o arritmias Reducción de mortalidad, antiarrítmico clase II, alivio de angina BHAT 1982 (propranolol, sin selección por FEVI); guía ESC 2023 de SCA: betabloqueante como grupo con FEVI ≤40 % (clase I, nivel A)
Hipertensión portal con varices esofágicas medianas/grandes Reducción del gradiente de presión portal (GPVH), prevención de sangrado Groszmann 1990; Baveno VII
Migraña con >4 episodios/mes Bloqueo β2 central, reducción de hiperexcitabilidad neuronal Estudios de profilaxis de migraña
Temblor esencial con componente de acción que interfiere en el trabajo o la vida diaria Bloqueo de receptores β periféricos en músculo Series clínicas aleatorizadas
MCHO sintomática (gradiente TSVI ≥30 mmHg) sin contraindicación Reducción de contractilidad y FC, disminuye gradiente obstructivo dinámico Guías ESC miocardiopatías 2023
Tirotoxicosis (en espera de tratamiento definitivo) Control rápido de síntomas adrenérgicos, inhibición parcial de T4 a T3 Ficha técnica; práctica clínica
Feocromocitoma operable (preoperatorio, con α-bloqueante) Control de taquicardia refleja tras α-bloqueo; evitar crisis hipertensiva intraoperatoria Ficha técnica; protocolos quirúrgicos
⚕️ Perla clínica — Hipertensión portal con migraña o temblor esencial

El candidato arquetípico al propranolol es el paciente con hipertensión portal en seguimiento por hepatología, que además refiere migraña frecuente o temblor esencial. Recuerda que en cirrosis, la dosis debe ajustarse desde abajo, con vigilancia de tensión arterial y frecuencia cardíaca, y nunca sobrepasar 320 mg/día. La titulación hasta conseguir una reducción del 25% de la frecuencia cardíaca en reposo es el objetivo principal en la indicación hepática.

📖 Qué dicen las guías en 2026

Hipertensión arterial (guía ESC 2024). Los fármacos de primera línea son los IECA, los ARA-II, los calcioantagonistas dihidropiridínicos y los diuréticos tiazídicos o análogos (clase I, nivel A; Tabla de recomendaciones 16, fila 1). El betabloqueante se recomienda combinado con cualquiera de ellos cuando hay una indicación de peso —angina, infarto de miocardio previo, insuficiencia cardiaca con fracción de eyección reducida o control de la frecuencia cardiaca—, con clase I y nivel de evidencia A (Tabla de recomendaciones 16, fila 2). La ficha técnica del propranolol recuerda que 80 mg al día rara vez bastan por sí solos y que la dosis habitual es de 160-320 mg al día. El recorrido por perfil de paciente está en la guía interactiva de hipertensión arterial de CardioTeca.

Angina y síndrome coronario crónico (guía ESC 2024). El tratamiento inicial con betabloqueante o calcioantagonista, o con los dos, para controlar la frecuencia y los síntomas está recomendado en la mayoría de los pacientes, con clase I y nivel de evidencia B (Tabla de recomendaciones 16); si uno solo no basta, debe considerarse la combinación de betabloqueante y calcioantagonista dihidropiridínico, con clase IIa y nivel B. La ficha técnica del propranolol lo contraindica en la angina de Prinzmetal. El recorrido está en la guía interactiva de síndrome coronario crónico de CardioTeca.

Después de un infarto (guía ESC 2023 de síndromes coronarios agudos y guía ESC 2026 de insuficiencia cardiaca). La guía ESC 2023 recomienda el betabloqueante con FEVI ≤40 %, haya o no síntomas de insuficiencia cardiaca (clase I, nivel A), y considera el betabloqueante rutinario sea cual sea la FEVI (clase IIa, nivel B). La guía ESC 2026 de insuficiencia cardiaca lo recomienda en el estadio B —disfunción ventricular sin síntomas— con FEVI <50 % (clase I, nivel B1). La guía interactiva de CardioTeca propone bisoprolol, carvedilol o metoprolol succinato; en España, el metoprolol succinato de liberación prolongada de 95 mg no está comercializado (CIMA, 29 de septiembre de 2026). Postura de CardioTeca, no de la guía: con FEVI ≥50 % y revascularización completa, los datos publicados después de la guía ESC 2023 no muestran reducción de la mortalidad, el reinfarto ni la insuficiencia cardiaca, y el betabloqueante se reserva para una indicación específica, como la angina, la fibrilación auricular o la hipertensión. El recorrido está en la guía interactiva de síndrome coronario agudo de CardioTeca.

Fibrilación auricular (guía ESC 2024). Los betabloqueantes son primera línea para controlar la frecuencia con cualquier fracción de eyección (clase I, nivel B); la guía interactiva de CardioTeca pone como ejemplos metoprolol, bisoprolol, nebivolol y carvedilol, y con fracción de eyección reducida, bisoprolol o carvedilol. La guía ESC 2026 de insuficiencia cardiaca recomienda el betabloqueante como primera línea para controlar la frecuencia en la insuficiencia cardiaca con fracción de eyección reducida estable y fibrilación auricular (clase I, nivel C). El recorrido está en la guía interactiva de fibrilación auricular de CardioTeca.

Miocardiopatía hipertrófica obstructiva (guía ESC 2023 de miocardiopatías). Con obstrucción del tracto de salida del ventrículo izquierdo (gradiente ≥30 mmHg en reposo o provocado), el betabloqueante no vasodilatador ajustado a la dosis máxima tolerada es el tratamiento de primera línea de los síntomas (clase I, nivel B); el propranolol es un betabloqueante no vasodilatador, y su ficha técnica fija en esta indicación un máximo de 160 mg al día. Si el betabloqueante no se tolera o está contraindicado, la alternativa es el verapamilo o el diltiazem (clase I, nivel B); con un gradiente ≥50 mmHg que persiste, se recomienda añadir disopiramida (clase I, nivel B), y debe considerarse el mavacamten añadido al betabloqueante o al calcioantagonista (clase IIa, nivel A). La guía aconseja evitar los vasodilatadores arteriales y venosos si hay obstrucción (clase IIa, nivel C). El recorrido está en la guía interactiva de miocardiopatía hipertrófica de CardioTeca.

Insuficiencia cardiaca (guía ESC 2026). El betabloqueante está recomendado en la insuficiencia cardiaca con fracción de eyección reducida estable y sintomática para reducir los ingresos y la muerte (clase I, nivel A), y la tabla de dosis de la guía recoge bisoprolol, carvedilol, metoprolol succinato y nebivolol, no el propranolol. La ficha técnica del propranolol lo contraindica en la insuficiencia cardiaca no controlada y permite usarlo una vez controlada, con especial atención si la reserva cardiaca es escasa. En la embarazada con insuficiencia cardiaca con fracción de eyección reducida, la guía recomienda cambiar los betabloqueantes no selectivos por β1-selectivos, como metoprolol o bisoprolol, con vigilancia de la madre y el feto (clase I, nivel C). Detalle en la guía interactiva de insuficiencia cardiaca de CardioTeca.

Embarazo y lactancia (guía ESC 2025 de cardiopatía y embarazo). En el síndrome de QT largo y en la taquicardia ventricular polimórfica catecolaminérgica, la guía cita el propranolol y el nadolol como betabloqueantes de elección durante el embarazo (clase I, nivel B); el nadolol no tiene ningún medicamento autorizado en España (CIMA, 29 de septiembre de 2026). La guía excluye el atenolol de los betabloqueantes que recomienda en el embarazo. La guía interactiva de CardioTeca, basada en esta guía, considera el propranolol compatible con la lactancia; su ficha técnica, en cambio, no aconseja la lactancia, pide evitarlo en el primer trimestre y usar la dosis más baja. Detalle en la guía interactiva de fármacos en el embarazo y la lactancia de CardioTeca.

Hipertensión portal (consenso Baveno VII, 2022). Es un consenso de hepatología con su propia gradación: la letra indica el nivel de evidencia (de A, alto, a D, muy bajo) y el número, la fuerza de la recomendación (1, fuerte; 2, débil). En la cirrosis compensada con hipertensión portal clínicamente significativa, un betabloqueante no selectivo —propranolol, nadolol o carvedilol— debe considerarse para prevenir la descompensación (B.1), y el carvedilol es el preferido, porque reduce más el gradiente de presión venosa hepática (A.1), muestra una tendencia a mayor beneficio en la prevención de la descompensación y a mayor tolerancia que el propranolol y el nadolol, y ha aumentado la supervivencia frente a no tratar (B.1). Sin hipertensión portal clínicamente significativa no hay indicación de betabloqueantes (A.1). Con ascitis y varices de alto riesgo, la primera hemorragia se previene preferentemente con un betabloqueante no selectivo tradicional o carvedilol antes que con ligadura (B.1), y la dosis se reduce o se suspende si la presión sistólica se mantiene por debajo de 90 mmHg o la media por debajo de 65 mmHg, o si aparece una lesión renal aguda por síndrome hepatorrenal (B.1). Para prevenir la recidiva hemorrágica, el tratamiento de primera línea es un betabloqueante no selectivo tradicional o carvedilol combinado con ligadura endoscópica (A.1). La ficha técnica del propranolol fija como objetivo reducir alrededor de un 25 % la frecuencia cardiaca en reposo, con un máximo de 160 mg dos veces al día.

Síncope (guía ESC 2018). Los betabloqueantes no están indicados en el síncope vasovagal (clase III, nivel A). Detalle en la guía interactiva de síncope de CardioTeca.

Lo que aportan los estudios. El estudio BHAT, de 1982 y hecho con propranolol, aleatorizó a 3.837 pacientes de 30 a 69 años entre 5 y 21 días después de un infarto a propranolol (180 o 240 mg al día) o placebo: con un seguimiento medio de 24 meses, la mortalidad total fue del 7,2 % frente al 9,8 %, y el estudio se detuvo nueve meses antes de lo previsto. Los estudios recientes fueron abiertos y sin placebo, se hicieron con otros betabloqueantes o no nombran el fármaco en su resumen, y cada uno definió su población por la FEVI: el estudio REDUCE-AMI (metoprolol o bisoprolol; 5.020 pacientes con fracción de eyección conservada, ≥50 %) no redujo la muerte o el nuevo infarto (7,9 % frente a 8,3 %; HR 0,96; IC 95 % 0,79-1,16); el estudio REBOOT (8.505 pacientes sin fracción de eyección reducida, >40 %; 8.438 analizados) no redujo la muerte, el reinfarto o el ingreso por insuficiencia cardiaca (HR 1,04; IC 95 % 0,89-1,22); y el estudio BETAMI-DANBLOCK (5.574 pacientes sin insuficiencia cardiaca y con FEVI ≥40 %) redujo la muerte o los eventos cardiovasculares mayores (14,2 % frente a 16,3 %; HR 0,85; IC 95 % 0,75-0,98), sobre todo el nuevo infarto (HR 0,73). En el metaanálisis de datos individuales de cinco estudios en pacientes con fracción de eyección normal (≥50 %; 17.801 pacientes), el betabloqueante no redujo la muerte, el infarto o la insuficiencia cardiaca (8,1 % frente a 8,3 %; HR 0,97; IC 95 % 0,87-1,07); en el de cuatro estudios con fracción de eyección ligeramente reducida (40-49 %; 1.885 pacientes sin antecedentes ni signos de insuficiencia cardiaca), los redujo (HR 0,75; IC 95 % 0,58-0,97). En el estudio ABYSS, con 3.698 pacientes con un infarto previo, FEVI ≥40 % y tratamiento crónico con betabloqueante, suspenderlo no fue no inferior a mantenerlo (muerte, infarto, ictus u hospitalización cardiovascular: 23,8 % frente a 21,1 %; HR 1,16; IC 95 % 1,01-1,33). Traslado a la clasificación actual: la guía ESC 2026 de insuficiencia cardiaca retira la fracción de eyección ligeramente reducida, de modo que la franja del 40 al 49 % pasa a ser reducida (<50 %) y la de ≥50 %, preservada. En la hipertensión portal, en el estudio de Groszmann de 1990 (102 pacientes cirróticos con varices esofágicas, propranolol frente a placebo) sangraron 2 pacientes con propranolol y 11 con placebo, y ninguno de los que bajaron el gradiente de presión venosa hepática a 12 mmHg o menos; en el estudio de 2005, con timolol en 213 pacientes con cirrosis e hipertensión portal, el betabloqueante no evitó la aparición de varices (39 % frente a 40 %) y tuvo más efectos adversos graves (18 % frente a 6 %). En los trastornos de ansiedad, una revisión sistemática con metaanálisis de ocho estudios no encontró diferencias entre el propranolol y las benzodiacepinas en el trastorno de pánico y concluyó que los datos no tienen calidad suficiente para recomendar su uso sistemático.

3 Dosificación, inicio del tratamiento y técnica de administración

El propranolol se administra por vía oral en comprimidos de 10 y 40 mg. La dosis varía considerablemente según la indicación, y la titulación gradual es imprescindible en todas ellas. A continuación se detalla la escalada de dosis por las indicaciones más relevantes en la práctica cardiovascular.

IndicaciónDosis inicialDosis habitualDosis máxima/díaPauta
HTA 80 mg/12h 160-320 mg/día 640 mg 2 veces/día
Angina de pecho 40 mg/8-12h No la fija la ficha técnica (mínimo de 80 mg/día) 480 mg 2-3 veces/día
Post-IAM 40 mg/6h × 2-3 días 80 mg/12h (160 mg/día) 160 mg 2 veces/día
Arritmias / MCHO / tirotoxicosis 10-40 mg/6-8h 30-160 mg/día 240 mg (taquiarritmias); 160 mg (MCHO, tirotoxicosis y taquicardia por ansiedad) 3-4 veces/día
Migraña / temblor esencial 40 mg/8-12h 80-160 mg/día 240 mg (migraña); 160 mg (temblor esencial) 2-3 veces/día
Ansiedad periférica 40 mg/8-12h (la toma única antes de una situación concreta no figura en la ficha técnica) 80-160 mg/día 160 mg 2-3 veces/día
HTP / varices 40 mg/12h 80 mg/12h según la respuesta de la frecuencia cardiaca (si hace falta, hasta 160 mg/12h) 320 mg 2 veces/día (titular por FC)
Feocromocitoma (siempre con bloqueo alfa) 60 mg/día (preop.) 60 mg/día los 3 días previos a la cirugía; 30 mg/día en los casos malignos no operables 60 mg (preop.); 30 mg (casos no operables) Repartida en varias tomas

Población pediátrica

La ficha técnica de los comprimidos da, sólo como orientación, una dosis para las arritmias en niños y adolescentes de 0,25-0,5 mg/kg tres o cuatro veces al día, ajustada según la respuesta, con un máximo de 1 mg/kg cuatro veces al día y sin superar 160 mg al día. La solución oral de 3,75 mg/mL tiene su propia ficha técnica, sólo para el hemangioma infantil proliferativo que necesita tratamiento sistémico: se empieza entre las 5 semanas y los 5 meses de vida con 1 mg/kg al día en dos tomas, se sube cada semana a 2 y a 3 mg/kg al día, que es la dosis de mantenimiento, durante 6 meses, se da durante la toma de alimento o justo después por el riesgo de hipoglucemia, y la suspensión no necesita reducción progresiva. Antes de empezar, esa ficha técnica pide medir la frecuencia cardiaca, auscultar el corazón y los pulmones y consultar al especialista si se sospecha una alteración cardiaca; en el hemangioma facial grande, descartar un síndrome PHACE con angiorresonancia de cabeza y cuello y un estudio de imagen cardiaca que incluya el cayado aórtico. Tras la primera dosis se mide la frecuencia cardiaca al menos cada hora durante al menos 2 horas.

Instrucciones de administración

Los comprimidos deben tragarse enteros con líquido; no deben masticarse. La administración junto con alimentos ricos en proteínas aumenta la biodisponibilidad aproximadamente un 50%, lo que puede favorecer la constancia de los niveles plasmáticos; no obstante, lo más importante es que el paciente tome el fármaco siempre en las mismas condiciones (con o sin comida) para reducir la variabilidad interindividual.

La frecuencia de administración ideal es dos o tres veces al día para la mayoría de las indicaciones, dada la semivida de eliminación de 3-6 horas por vía oral (ficha técnica). En práctica, muchos pacientes en tratamiento crónico se manejan bien con dos tomas diarias, lo que favorece la adherencia. En algunas indicaciones como las arritmias y la MCHO puede ser necesario fraccionar en tres o cuatro tomas.

En la hipertensión portal, la ficha técnica fija como objetivo reducir alrededor de un 25 % la frecuencia cardiaca en reposo. Esto requiere titulación individual con revisiones frecuentes en las primeras semanas.

Manejo de la dosis olvidada

El prospecto indica que, si se olvida una dosis, se espere a la siguiente toma, sin tomar una dosis doble para compensar la olvidada.

⚕️ Perla clínica — La retirada nunca es brusca

La suspensión brusca del propranolol, especialmente en pacientes con cardiopatía isquémica, puede desencadenar un rebote simpático: taquicardia, hipertensión de rebote y riesgo de angina inestable o incluso infarto. La retirada siempre debe ser gradual: en la cardiopatía isquémica, la ficha técnica pide hacerla a lo largo de dos semanas, pasando primero la dosis diaria a 40 mg dos veces al día y reduciéndola después de forma progresiva, o sustituir el propranolol por una dosis equivalente de otro betabloqueante. Durante este período, el paciente debe estar advertido de que evite los esfuerzos físicos intensos y que consulte si aparecen síntomas de angina o palpitaciones.

⚕️ Perla clínica — Las comidas y la biodisponibilidad

Las comidas ricas en proteínas (carne, pescado, huevos) pueden aumentar la biodisponibilidad del propranolol hasta en un 50%. Esto no obliga a tomar el fármaco siempre en ayunas, pero sí a que el paciente sea consistente: si lo toma habitualmente con el desayuno, que siga haciéndolo así.

4 Efectos adversos y cómo gestionarlos

El perfil de seguridad del propranolol está bien caracterizado tras décadas de uso clínico. La mayoría de los efectos adversos son extensión de su mecanismo farmacológico, predecibles y generalmente dosis-dependientes.

Efecto adversoFrecuencia estimadaMecanismo
Fatiga, astenia Frecuente (1-10%); a menudo transitoria Reducción del gasto cardíaco, efecto central (lipofilia)
Bradicardia Frecuente Bloqueo β1 en el nódulo sinusal
Hipotensión Rara: hipotensión postural, que puede asociarse a síncope (ficha técnica) Reducción del gasto cardíaco y del tono simpático vascular
Frialdad de extremidades Frecuente Vasoconstricción periférica por bloqueo β2 y predominio α-adrenérgico sin oposición
Broncoespasmo Raro, en pacientes con asma o antecedentes de broncoespasmo, a veces mortal (ficha técnica) Bloqueo β2 bronquial; contraindicado en asma
Trastornos del sueño, pesadillas Frecuente Penetración en SNC por alta lipofilia
Disfunción sexual Frecuencia no conocida. No figura en la ficha técnica española; la ficha técnica estadounidense recoge la impotencia masculina y la enfermedad de Peyronie entre sus reacciones adversas Las fichas técnicas no lo explican
Enmascaramiento de hipoglucemia Clínicamente relevante en diabéticos en insulina Bloqueo de señal adrenérgica (taquicardia, temblor); preserva sudoración
Rebote simpático al retirar Sin frecuencia en la ficha técnica; en la cardiopatía isquémica, riesgo de agudización de la angina o de infarto si se interrumpe bruscamente Upregulation de receptores β durante el tratamiento crónico
⚠️ Gestión práctica de los efectos adversos más relevantes

Fatiga: habitualmente transitoria las primeras semanas. Si persiste y limita la actividad, valorar reducir la dosis o cambiar a un betabloqueante cardioselectivo. Frialdad de extremidades: frecuente, en general bien tolerada. Si aparece fenómeno de Raynaud establecido, replantear el tratamiento. Pesadillas: propias de la alta lipofilia; si son muy disruptivas, valorar el cambio a un betabloqueante hidrofílico, como el atenolol, si la indicación lo permite (el nadolol no tiene ningún medicamento autorizado en España; CIMA, 29 de septiembre de 2026). Hipoglucemia enmascarada: advertir al paciente diabético en insulina; reforzar la automonitorización glucémica y explicar que la diaforesis (sudoración) sí se preserva como señal de alarma. Bradicardia: si da síntomas, la ficha técnica permite reducir la dosis; la guía interactiva de hipertensión arterial de CardioTeca aconseja reducirla ante una bradicardia sintomática con frecuencia en reposo inferior a 50 lpm.

⚠️ Rebote al retirar el propranolol

En el paciente con cardiopatía isquémica o con hipertensión arterial de larga evolución, la retirada brusca del propranolol provoca una hiperactividad simpática de rebote que puede traducirse en crisis hipertensiva, angina inestable o incluso infarto agudo de miocardio. Siempre que se decida suspender el propranolol, hazlo con una pauta de reducción gradual, a lo largo de dos semanas en la cardiopatía isquémica según la ficha técnica, y avisa al paciente de que durante ese período debe reducir los esfuerzos físicos y consultar si nota palpitaciones, dolor torácico o cefalea intensa.

Sobredosis

La ficha técnica pide informar a los pacientes de los signos de sobredosis y aconsejarles que busquen asistencia médica urgente si la han tomado. Las manifestaciones cardiacas son bradicardia, hipotensión y shock cardiogénico, prolongación del QRS, taquicardia ventricular, bloqueo auriculoventricular de primer a tercer grado, fibrilación ventricular o asistolia; las del sistema nervioso central, somnolencia, convulsiones y, en los casos graves, coma, y puede haber además broncoespasmo, hiperpotasemia y, ocasionalmente, depresión respiratoria de origen central. Las complicaciones cardiovasculares son más probables si se han tomado a la vez otros fármacos cardioactivos, sobre todo calcioantagonistas, digoxina, antidepresivos cíclicos o neurolépticos.

El tratamiento que recoge la ficha técnica es vigilancia estrecha en cuidados intensivos; lavado gástrico, carbón activado y un laxante para evitar que se absorba el fármaco que quede en el tubo digestivo, y plasma o sustitutos del plasma para la hipotensión y el shock. La bradicardia excesiva se trata con 1-2 mg de atropina por vía intravenosa, con marcapasos o con ambos; después, si hace falta, un bolo intravenoso de 10 mg de glucagón, que puede repetirse o seguirse de una perfusión de 1-10 mg/hora según la respuesta. En España el glucagón inyectable se comercializa en viales de 1 mg (CIMA, 29 de septiembre de 2026). Si no hay respuesta o no se dispone de glucagón, se usa un estimulante beta, como la dobutamina, de 2,5 a 10 µg/kg/min en perfusión intravenosa, que sirve también para la hipotensión y la insuficiencia cardiaca aguda y que en la intoxicación grave puede necesitar dosis mayores. El broncoespasmo puede requerir dosis mayores de un agonista β2, como el salbutamol, y a veces oxígeno o ventilación asistida.

5 Contraindicaciones y precauciones relevantes

🚫 Contraindicaciones absolutas

Hipersensibilidad al propranolol, a otros betabloqueantes o a los excipientes · Asma bronquial o antecedentes de broncoespasmo · Bradicardia (la ficha técnica no fija un umbral) · Shock cardiogénico · Hipotensión · Acidosis metabólica · Trastornos graves de la circulación arterial periférica · Bloqueo aurículo-ventricular de segundo y tercer grado · Síndrome del seno enfermo · Feocromocitoma no tratado (sin cobertura alfa previa) · Insuficiencia cardiaca no controlada · Angina vasoespástica (Prinzmetal) · Pacientes propensos a hipoglucemia por ayuno prolongado o reservas contrarreguladoras limitadas

Precauciones clínicamente relevantes:

  • Insuficiencia cardíaca estable: puede usarse una vez estabilizada la IC, pero con vigilancia estrecha en pacientes con reserva cardíaca escasa. Contraindicado mientras la insuficiencia cardiaca no esté controlada (ficha técnica).
  • EPOC: precaución. El asma es contraindicación absoluta; el EPOC sin componente reversible significativo no lo es, pero el riesgo de broncoespasmo existe. Siempre valorar si un betabloqueante cardioselectivo es preferible.
  • Insuficiencia hepática: la semivida puede prolongarse de forma significativa. La ficha técnica pide iniciar con la dosis menor del intervalo y titular lentamente, y usarlo con precaución en la cirrosis descompensada; en la hipertensión portal puede deteriorarse la función hepática y aparecer encefalopatía.
  • Insuficiencia renal: la semivida puede alargarse en la insuficiencia renal significativa, y la ficha técnica pide empezar por la dosis menor del intervalo.
  • Diabetes mellitus: enmascara los síntomas adrenérgicos de la hipoglucemia. Refuerzo de la automonitorización glucémica.
  • Bloqueo AV de primer grado: precaución por efecto sobre la conducción. No es contraindicación absoluta, pero sí seguimiento con ECG.
  • Embarazo: solo si el beneficio materno justifica claramente el riesgo. Opción de elección para síndrome de QT largo (junto con nadolol). Monitorización del crecimiento fetal. Neonatos requieren vigilancia de hipoglucemia y bradicardia.
  • Miastenia gravis: puede potenciar la debilidad muscular.
  • Circulación arterial periférica: además de estar contraindicado en los trastornos graves, puede agravar los menos graves (ficha técnica).
  • Conducción de vehículos: la ficha técnica le atribuye una influencia menor o moderada sobre la capacidad para conducir y utilizar máquinas, y pide especial precaución.
  • Pruebas de laboratorio: puede interferir en la determinación de la bilirrubina sérica por el método diazo y de las catecolaminas por fluorescencia (ficha técnica).
  • Lactosa: los comprimidos de referencia contienen 79 mg (10 mg) y 147,4 mg (40 mg) de lactosa; no deben tomarlos los pacientes con intolerancia hereditaria a la galactosa, insuficiencia de lactasa de Lapp o malabsorción de glucosa o galactosa (ficha técnica).
  • Cirugía programada: la ficha técnica del adulto no fija un plazo de suspensión: pide informar al anestesista y elegir el anestésico con la menor actividad inotrópica negativa posible, porque el betabloqueo atenúa la taquicardia refleja y aumenta el riesgo de hipotensión. La suspensión 48 horas antes figura en la ficha técnica de la solución oral pediátrica.

6 Combinaciones farmacológicas y perspectivas por especialidad

Combinación con antagonistas del calcio no dihidropiridínicos

La asociación de propranolol con verapamilo o diltiazem es potencialmente peligrosa y debe evitarse en la mayoría de contextos clínicos. Ambos grupos tienen efectos inotrópicos negativos y cronotrópicos negativos aditivos, lo que puede causar hipotensión grave, bradicardia severa o bloqueo AV en pacientes con disfunción ventricular o alteraciones de conducción. Según la ficha técnica, cuando se está administrando uno de los dos hay que suspenderlo 48 horas antes de administrar el otro por vía intravenosa y 7 días antes de empezar el otro por vía oral.

Combinación con amiodarona

La amiodarona tiene una semivida muy larga y variable (20-100 días, según la ficha técnica de sus comprimidos), y esa ficha técnica advierte de que sus interacciones pueden observarse durante varios meses después de suspenderla. La combinación con propranolol puede causar bradicardia sinusal grave, incluso cuando la amiodarona se retiró semanas antes. Esta interacción debe estar presente en la mente del clínico que introduce propranolol en un paciente que ha recibido amiodarona recientemente.

Combinación con antidiabéticos e insulina

El propranolol prolonga la respuesta hipoglucémica a la insulina al inhibir la glucogenólisis mediada por catecolaminas y enmascara los síntomas adrenérgicos de la hipoglucemia. En diabéticos en tratamiento con insulina o secretagogos, esta asociación requiere vigilancia activa y refuerzo de la automonitorización. La diaforesis se conserva y puede servir de señal de alarma, pero el paciente debe estar instruido al respecto.

Combinación con AINE

Según la ficha técnica, los AINE, como el ibuprofeno y la indometacina, pueden reducir el efecto antihipertensivo de los betabloqueantes por inhibición de la síntesis de prostaglandinas vasodilatadoras renales. Esta interacción es clínicamente relevante en pacientes con HTA en tratamiento con propranolol que reciben antiinflamatorios, y obliga a reforzar la monitorización de la presión arterial.

Perspectiva del hepatólogo / especialista en HTP

El propranolol es uno de los betabloqueantes no selectivos que se usan en la hipertensión portal. El consenso Baveno VII (2022) recoge el propranolol, el nadolol y el carvedilol para prevenir la descompensación en la cirrosis compensada con hipertensión portal clínicamente significativa (B.1), y en ella considera preferido el carvedilol, porque reduce más el gradiente de presión portal (A.1), muestra una tendencia a mayor beneficio en la prevención de la descompensación y a mayor tolerancia que el propranolol y el nadolol, y ha aumentado la supervivencia frente a no tratar (B.1). En la prevención de la recidiva hemorrágica, el tratamiento de primera línea es un betabloqueante no selectivo tradicional (propranolol o nadolol) o el carvedilol, combinado con ligadura endoscópica (A.1). La ficha técnica fija como objetivo de titulación reducir alrededor de un 25 % la frecuencia cardiaca en reposo.

Perspectiva del neurólogo / internista en migraña y temblor

En migraña con más de cuatro episodios al mes, el propranolol es uno de los fármacos con la mejor evidencia consolidada para la profilaxis, junto al topiramato y el valproato. La gran ventaja en pacientes con comorbilidad cardiovascular (HTA, taquicardia) es que trata simultáneamente ambas condiciones. En el temblor esencial, la respuesta suele ser buena en el temblor de acción y moderada en el temblor de reposo. Es necesario advertir al paciente que el efecto profiláctico en migraña tarda 8-12 semanas en evidenciarse plenamente.

Perspectiva del cardiólogo en MCHO

En la miocardiopatía hipertrófica obstructiva sintomática, el betabloqueante sigue siendo el tratamiento de primera línea según las guías ESC 2023. La evidencia histórica se basa en estudios de propranolol, aunque actualmente cualquier betabloqueante (metoprolol, bisoprolol) se considera intercambiable en esta indicación. El objetivo es reducir el gradiente dinámico del tracto de salida del ventrículo izquierdo, que depende de la frecuencia cardíaca y la contractilidad. La titulación cuidadosa es fundamental: el exceso de reducción de la frecuencia puede empeorar la tolerancia al esfuerzo.

A partir de aquí: la ciencia que sustenta todo lo anterior. Las secciones siguientes desarrollan el mecanismo de acción en profundidad y revisan los estudios que respaldan cada una de las recomendaciones prácticas del bloque I. Si ya conoces la molécula y los estudios, puedes ir directamente a la tabla resumen al final del artículo.

Bloque II · Farmacología y evidencia

7 Efectos más allá del bloqueo beta: los efectos pleiotrópicos del propranolol

El propranolol no actúa únicamente bloqueando los receptores adrenérgicos. Su estructura química y su alta lipofilia le confieren propiedades adicionales que explican algunas de sus indicaciones más singulares y algunos de sus efectos adversos más característicos.

Factor / sistemaEfecto de propranololFuente y magnitud estimada
Sistema renina-angiotensina-aldosterona Reducción de la secreción de renina por las células yuxtaglomerulares (receptores β1 renales) Contribuye al efecto antihipertensivo; se observa reducción de renina plasmática del 30-60%
Presión venosa hepática (GPVH) Reducción del flujo portal mediante vasoconstricción esplácnica (bloqueo β2) y reducción del gasto cardíaco En el estudio de Groszmann de 1990, el GPVH bajó de 18,1 a 15,7 mmHg a los 3 meses con propranolol; no sangró ningún paciente que lo bajó a 12 mmHg o menos
Sistema nervioso central Penetración en SNC por alta lipofilia: efectos ansiolíticos, antimigrañosos, reducción del temblor esencial Alta lipofilia; la ficha técnica sitúa el cerebro entre los tejidos con mayores concentraciones
Metabolismo tiroideo Inhibición de la conversión periférica de tiroxina (T4) a triyodotironina (T3); según la ficha técnica, en ella puede participar el isómero R(+) Indicación de la ficha técnica: tratamiento coadyuvante de la tirotoxicosis
Metabolismo lipídico Reducción de la lipólisis (bloqueo β2 adipocitario); aumento de triglicéridos y reducción de HDL en uso crónico Efecto de clase betabloqueante; más pronunciado en no selectivos
Sistema vasomotor periférico Vasoconstricción periférica sin oposición β2, con predominio del tono α-adrenérgico Explica la frialdad de extremidades; contraindica su uso en Raynaud severo
Estabilización de membrana Acción quinidínica (bloqueo de canales de sodio rápidos): efecto anestésico local, depresión de la excitabilidad miocárdica Aparece con concentraciones plasmáticas por encima de 1-3 mg/L, que rara vez se alcanzan con el tratamiento oral (ficha técnica)
📊 Datos — El metabolito activo 4-hidroxipropranolol

El propranolol se metaboliza extensamente en el hígado (por CYP2D6 y CYP1A2 y, en menor medida, CYP2C19, según la ficha técnica) con un efecto de primer paso que deja solo el 25-36% de la dosis oral disponible en la circulación sistémica. Su principal metabolito activo, el 4-hidroxipropranolol, posee actividad β-bloqueante y puede acumularse en el uso crónico, contribuyendo al efecto total del fármaco. En pacientes con insuficiencia hepática, la biodisponibilidad aumenta de forma significativa por reducción del metabolismo de primer paso, lo que obliga a reducir las dosis de inicio.

8 Mecanismo de acción en profundidad

El propranolol es un antagonista competitivo de los receptores adrenérgicos β1 y β2, que pertenecen a la superfamilia de receptores acoplados a proteínas G. Al unirse al receptor, impide que las catecolaminas endógenas (adrenalina y noradrenalina) desencadenen la cascada del AMPc y sus efectos fisiológicos. La forma activa es el isómero S(−), aunque el fármaco se administra como mezcla racémica.

El bloqueo β1 cardíaco produce cuatro efectos hemodinámicos centrales: reducción de la frecuencia cardíaca (efecto cronotrópico negativo), reducción de la contractilidad (efecto inotrópico negativo), enlentecimiento de la conducción AV (efecto dromotrópico negativo) y reducción de la automaticidad. El resultado neto es una disminución del consumo miocárdico de oxígeno, lo que explica la eficacia antianginosa. El bloqueo β1 en el aparato yuxtaglomerular reduce la secreción de renina, lo que contribuye al efecto antihipertensivo.

El bloqueo β2 añade efectos que son a la vez terapéuticos (vasoconstricción esplácnica que reduce el flujo portal; efecto central sobre el temblor; inhibición de la lipólisis) y potencialmente adversos (broncoconstricción, vasoconstricción periférica, inhibición de la glucogenólisis hepática). Esta dualidad distingue al propranolol de los betabloqueantes cardioselectivos y determina tanto sus indicaciones únicas como sus contraindicaciones más estrictas.

💡 Concepto clave — Bloqueo β2 y presión portal: propranolol frente a los cardioselectivos

La reducción de la presión portal por los betabloqueantes depende críticamente del bloqueo β2: al bloquear los receptores β2 vasculares esplácnicos, se produce vasoconstricción en el lecho venoso portal, lo que reduce el flujo portal y, en consecuencia, el gradiente de presión. Los betabloqueantes cardioselectivos (metoprolol, bisoprolol) tienen escasa afinidad por el β2 y, por tanto, su capacidad de reducir la presión portal es considerablemente menor. Esta es la razón fisiopatológica por la que el propranolol y el nadolol, los betabloqueantes no selectivos tradicionales, se usan en la hipertensión portal junto al carvedilol, que el consenso Baveno VII prefiere en la cirrosis compensada, a diferencia del resto de indicaciones cardiovasculares, en las que se usan también los betabloqueantes cardioselectivos.

9 El estudio BHAT (1982): propranolol frente a placebo en 3.837 pacientes tras un infarto de miocardio

Diseño y población

El Beta-Blocker Heart Attack Trial (BHAT) fue el estudio fundacional del propranolol en la prevención secundaria postinfarto. Financiado por el National Heart, Lung, and Blood Institute de Estados Unidos, fue un ensayo multicéntrico, aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo que incluyó 3.837 pacientes de entre 30 y 69 años, reclutados entre los cinco y veintiún días tras un infarto de miocardio documentado. Los pacientes fueron asignados a propranolol (180 o 240 mg al día de mantenimiento, según la concentración sérica) o placebo, con un seguimiento previsto de dos a cuatro años. El estudio se detuvo nueve meses antes de lo programado.

Resultados principales

La mortalidad total durante el seguimiento medio de 24 meses fue del 7,2% en el grupo propranolol frente al 9,8% en el grupo placebo (reducción relativa del 26%). La mortalidad por cardiopatía arteriosclerótica fue del 6,2% frente al 8,5%, y la muerte súbita cardiaca, que forma parte de ella, del 3,3% frente al 4,6%. Los efectos adversos graves fueron poco frecuentes; la hipotensión, los trastornos digestivos, el cansancio, el broncoespasmo y la frialdad de manos y pies fueron más frecuentes con propranolol. Con estos resultados, los autores recomendaron el propranolol durante al menos tres años después de un infarto reciente en los pacientes sin contraindicación para el betabloqueo.

📊 Datos — BHAT en cifras

Mortalidad total: 7,2% (propranolol) vs 9,8% (placebo), reducción absoluta de 2,6 puntos porcentuales. Mortalidad por cardiopatía arteriosclerótica: 6,2% vs 8,5%; muerte súbita cardiaca: 3,3% vs 4,6%. El estudio se interrumpió nueve meses antes de lo previsto. Estos resultados, junto con los del Norwegian Multicenter Study Group con timolol y el estudio sueco con metoprolol, establecieron el uso universal de betabloqueantes post-IAM durante más de tres décadas.

Implicación clínica práctica e impacto en las guías

El BHAT fue decisivo para incluir los betabloqueantes en todas las guías de tratamiento del infarto de miocardio. Sin embargo, tiene una limitación central que los estudios contemporáneos han puesto de relieve: fue realizado en la era previa a la reperfusión mecánica, antes de que existiera la angioplastia primaria como estándar de cuidado, y antes de las estatinas de alta potencia, los inhibidores del sistema renina-angiotensina de nueva generación y la doble antiagregación. El beneficio demostrado en ese contexto no es directamente extrapolable a los pacientes actuales tras un infarto.

10 Los estudios REDUCE-AMI, REBOOT y BETAMI-DANBLOCK y sus metaanálisis (2024-2026): betabloqueante o no tras un infarto sin fracción de eyección reducida

Diseño y contexto de los estudios recientes

Entre 2024 y 2026 se publicaron varios estudios aleatorizados que compararon el betabloqueante con no darlo tras un infarto en pacientes con función sistólica conservada y tratamiento actual. Uno de ellos es el estudio REDUCE-AMI (Randomized Evaluation of Decreased Usage of Beta-blockers after Acute Myocardial Infarction), publicado en el New England Journal of Medicine en abril de 2024. Incluyó 5.020 pacientes con infarto agudo de miocardio, coronariografía precoz y FEVI ≥50%, procedentes de 45 centros de Suecia, Estonia y Nueva Zelanda. Fue un estudio abierto: los pacientes fueron asignados a metoprolol o bisoprolol o a no recibir betabloqueante, con una mediana de seguimiento de 3,5 años.

Resultados del estudio REDUCE-AMI y de los estudios complementarios

El estudio REDUCE-AMI no mostró diferencias en la variable primaria (muerte por cualquier causa o nuevo infarto): 7,9% en el grupo betabloqueante frente a 8,3% en el grupo control (HR 0,96; IC95% 0,79-1,16; p=0,64).

📊 Datos — Metaanálisis de datos individuales (2025-2026) y estudio BETAMI-DANBLOCK

El metaanálisis publicado en 2026 en el New England Journal of Medicine, con datos individuales de cinco estudios abiertos (REBOOT, REDUCE-AMI, BETAMI, DANBLOCK y CAPITAL-RCT) en pacientes sin otra indicación de betabloqueante, sumó 17.801 pacientes post-IAM con FEVI ≥50%. El objetivo principal (muerte por cualquier causa, infarto o insuficiencia cardiaca) se produjo en el 8,1% con betabloqueante y en el 8,3% sin él (HR 0,97; IC95% 0,87-1,07; p=0,54), con una mediana de seguimiento de 3,6 años; ni la muerte (HR 1,04; IC95% 0,89-1,21), ni el infarto (HR 0,89; IC95% 0,77-1,03) ni la insuficiencia cardiaca (HR 0,87; IC95% 0,64-1,19) se redujeron de forma significativa. El estudio BETAMI-DANBLOCK, publicado aparte con 5.574 pacientes con FEVI ≥40%, sí redujo su objetivo principal, más amplio (muerte o eventos cardiovasculares mayores: 14,2% frente a 16,3%; HR 0,85; IC95% 0,75-0,98), sobre todo por el nuevo infarto (HR 0,73), y en el metaanálisis de datos individuales de los pacientes con fracción de eyección ligeramente reducida (40-49%; 1.885 pacientes de los estudios REBOOT, BETAMI, DANBLOCK y CAPITAL-RCT) el betabloqueante redujo la muerte, el infarto o la insuficiencia cardiaca (HR 0,75; IC95% 0,58-0,97). Con la clasificación de la guía ESC 2026 de insuficiencia cardiaca, esa franja del 40-49% es ya fracción de eyección reducida (<50%).

Implicación clínica práctica

La guía ESC 2023 de síndromes coronarios agudos, anterior a estos estudios, recomienda el betabloqueante con FEVI ≤40% (clase I, nivel A) y deja el betabloqueante rutinario, sea cual sea la FEVI, como una opción a considerar (clase IIa, nivel B). La guía ESC 2026 de insuficiencia cardiaca lo recomienda cuando hay disfunción ventricular sin síntomas (estadio B) con FEVI <50% (clase I, nivel B1). En los pacientes con FEVI ≥50%, ni el estudio REDUCE-AMI ni el metaanálisis de datos individuales de cinco estudios en pacientes sin otra indicación de betabloqueante, que incluye a 7.459 pacientes del estudio REBOOT, mostraron beneficio del betabloqueante. Postura de CardioTeca, no de la guía: con FEVI ≥50% y revascularización completa, el betabloqueante se reserva para una indicación específica, como la angina, la fibrilación auricular o la hipertensión.

💡 Concepto clave — Propranolol en particular vs. betabloqueantes en general

Los estudios recientes se hicieron con otros betabloqueantes o no nombran el fármaco en su resumen: el estudio REDUCE-AMI usó metoprolol o bisoprolol, y el resumen del estudio REBOOT no nombra el betabloqueante. De los estudios que recoge esta ficha, el único hecho con propranolol tras el infarto es el BHAT, de 1982, anterior a la reperfusión. La ficha técnica del propranolol mantiene entre sus indicaciones la profilaxis a largo plazo tras la recuperación del infarto.

11 Propranolol en hipertensión portal y varices esofágicas

Diseño de la evidencia y mecanismo específico

El papel del propranolol en la hipertensión portal fue descrito por Lebrec y cols. en los primeros estudios de la década de 1980, que demostraron que la reducción del flujo portal mediada por betabloqueo no selectivo se traducía en descensos significativos del gradiente de presión venosa hepática (GPVH). En el estudio de Groszmann de 1990 no sangró por varices ningún paciente cuyo GPVH bajó a 12 mmHg o menos; una reducción del GPVH ≥20% respecto al basal también se considera respuesta hemodinámica protectora.

Evidencia en profilaxis primaria y secundaria

El propranolol reduce el riesgo de primer sangrado variceal en pacientes con varices medianas o grandes, con una reducción relativa de alrededor del 30-45% en metaanálisis de ensayos aleatorizados. En profilaxis secundaria (prevención del resangrado), la combinación de propranolol con ligadura endoscópica de bandas es superior a cualquiera de los dos tratamientos por separado. El consenso Baveno VII (2022) considera el carvedilol el betabloqueante no selectivo preferido en la cirrosis compensada, porque reduce más el GPVH (A.1), y mantiene el propranolol y el nadolol como betabloqueantes no selectivos tradicionales; con ascitis y varices de alto riesgo, cualquiera de ellos se prefiere a la ligadura para prevenir la primera hemorragia (B.1).

📊 Datos — Hemorragia variceal con y sin propranolol

En el estudio de Groszmann de 1990 (102 pacientes cirróticos con varices esofágicas, propranolol frente a placebo), sangraron 2 pacientes con propranolol y 11 con placebo, y ninguno de los que bajaron el gradiente de presión venosa hepática a 12 mmHg o menos.

Precaución en hepatopatía avanzada

En estadios avanzados de la cirrosis (Child-Pugh C, síndrome hepatorrenal, ascitis refractaria, presión arterial media baja), los betabloqueantes pueden tener un papel perjudicial al deteriorar aún más la hemodinámica sistémica ya comprometida. En estos pacientes, la decisión de iniciar o continuar propranolol debe individualizarse, y el consenso Baveno VII recomienda reducir la dosis o suspenderlo si la presión arterial sistólica se mantiene por debajo de 90 mmHg o la media por debajo de 65 mmHg, o si aparece una lesión renal aguda por síndrome hepatorrenal, y reintroducirlo o volver a titularlo cuando se recuperen (B.1).

12 Propranolol en miocardiopatía hipertrófica obstructiva, arritmias y tirotoxicosis

Miocardiopatía hipertrófica obstructiva

El propranolol es el betabloqueante con mayor historia clínica en la MCHO, habiendo sido evaluado en los primeros estudios de la enfermedad hace más de cincuenta años. Su mecanismo de acción en este contexto es doble: reducción de la frecuencia cardíaca (que aumenta el tiempo de llenado diastólico y reduce el gradiente dinámico) y reducción de la contractilidad (que disminuye el efecto Venturi que precipita la obstrucción dinámica del tracto de salida). Las guías ESC 2023 de miocardiopatías mantienen el betabloqueante como primera línea en la MCHO obstructiva sintomática, con recomendación de clase I. Aunque actualmente cualquier betabloqueante es aceptable, el propranolol sigue siendo una opción válida. Si el betabloqueante no se tolera o está contraindicado, la alternativa es el verapamilo o el diltiazem, y con un gradiente ≥50 mmHg que persiste se recomienda añadir disopiramida (guía ESC 2023, clase I, nivel de evidencia B en los dos casos).

Arritmias supraventriculares

El propranolol es eficaz para el control de la frecuencia ventricular en la fibrilación auricular y el flutter auricular, por su efecto depresor sobre el nódulo AV. Las guías ESC 2024 de FA recomiendan los betabloqueantes como opción de primera línea para el control de la frecuencia en cualquier rango de FEVI. En este contexto, la guía interactiva de fibrilación auricular de CardioTeca pone como ejemplos el metoprolol, el bisoprolol, el nebivolol y el carvedilol. El propranolol puede ser la elección cuando coexiste otra indicación específica como la MCHO, la tirotoxicosis o la HTP.

Tirotoxicosis

En la tirotoxicosis, la ficha técnica lo autoriza como tratamiento coadyuvante. Tiene una acción doble: controla los síntomas adrenérgicos (taquicardia, temblor, sudoración, ansiedad) bloqueando los receptores β e inhibe parcialmente la conversión periférica de T4 a T3, efecto en el que, según la ficha técnica, puede participar el isómero R(+). La ficha técnica indica 10-40 mg tres o cuatro veces al día, sin superar 160 mg al día.

Tabla resumen

AspectoDato claveFuente
Grupo farmacológico Betabloqueante no selectivo (β1 y β2), sin ASI, con acción estabilizadora de membrana. Código ATC C07AA05. Ficha técnica AEMPS
Mecanismo principal Antagonismo competitivo de receptores β1 y β2. Reducción de FC, contractilidad y secreción de renina. Farmacología clásica
Alta lipofilia Atraviesa barrera hematoencefálica, efecto en migraña y temblor esencial. Mayor riesgo de efectos SNC que betabloqueantes hidrofílicos. Farmacocinética, CIMA
Biodisponibilidad oral ~25-36% por metabolismo de primer paso hepático extenso (CYP2D6 y CYP1A2 y, en menor medida, CYP2C19). Las comidas proteicas la aumentan un 50%. Ficha técnica EMA/AEMPS
Semivida de eliminación 3-6 horas por vía oral. Puede prolongarse en la insuficiencia hepática o renal significativa: iniciar con la dosis menor del intervalo. Ficha técnica AEMPS
Eficacia post-IAM (era prerreperfusión) Reducción relativa de la mortalidad total del 26% (7,2% vs 9,8%). Estudio detenido nueve meses antes de lo previsto. BHAT, JAMA 1982 (PMID 7038157)
Betabloqueante tras el infarto (era moderna, FEVI ≥50%) Estudio REDUCE-AMI, con metoprolol o bisoprolol (no con propranolol): sin reducción de la muerte o el nuevo infarto, HR 0,96 (IC95% 0,79-1,16; p=0,64). Metaanálisis de datos individuales de cinco estudios (17.801 pacientes): HR 0,97 (IC95% 0,87-1,07). La guía ESC 2023 mantiene el betabloqueante rutinario como opción a considerar (clase IIa, nivel B). REDUCE-AMI, NEJM 2024 (PMID 38587241); Kristensen et al., NEJM 2026 (PMID 41211954)
Indicación en HTP / varices Betabloqueante no selectivo para prevenir la descompensación y la primera hemorragia; Baveno VII prefiere el carvedilol en la cirrosis compensada (A.1). En la profilaxis secundaria, betabloqueante no selectivo o carvedilol con ligadura endoscópica (A.1). Baveno VII 2022
Indicación en migraña Primera línea en profilaxis. Reducción de episodios del 40-50%. Eficaz en 8-12 semanas. Estudios aleatorizados; guías SEN
Indicación en tirotoxicosis Control de los síntomas adrenérgicos e inhibición parcial de la conversión de T4 a T3, en la que puede participar el isómero R(+). Ficha técnica AEMPS
Dosis de inicio estándar 40 mg/8-12h en la mayoría de indicaciones. 80 mg/12h en HTA. Ficha técnica AEMPS
Dosis máxima Varía por indicación: HTA 640 mg/día, angina 480 mg/día, migraña 240 mg/día, HTP 320 mg/día. Ficha técnica AEMPS
Efectos adversos principales Frecuentes: fatiga, bradicardia, frialdad de extremidades, fenómeno de Raynaud, trastornos del sueño y pesadillas. Raros: hipotensión postural y broncoespasmo en pacientes con asma o antecedentes de broncoespasmo. Enmascara los signos de la hipoglucemia. Ficha técnica AEMPS
Contraindicaciones absolutas principales Asma o antecedentes de broncoespasmo, bradicardia, shock cardiogénico, hipotensión, bloqueo AV 2-3°, angina de Prinzmetal, insuficiencia cardiaca no controlada, EPOC con broncoespasmo reversible. Ficha técnica AEMPS
Retirada Siempre gradual; en la cardiopatía isquémica, a lo largo de dos semanas, pasando primero a 40 mg dos veces al día. La suspensión brusca puede causar rebote simpático con riesgo de angina inestable o infarto. Ficha técnica; guías clínicas
Guías 2018-2026 ESC 2024 (hipertensión): betabloqueante combinado cuando hay indicación de peso —angina, infarto previo, IC-FEr o control de la frecuencia— (clase I, nivel A). ESC 2024 (síndrome coronario crónico): betabloqueante o calcioantagonista de inicio en la angina (clase I, nivel B). ESC 2023 (síndrome coronario agudo): FEVI ≤40 % (clase I, nivel A); rutinario con cualquier FEVI (clase IIa, nivel B). ESC 2026 (insuficiencia cardiaca): estadio B con FEVI <50 % (clase I, nivel B1). ESC 2023 (miocardiopatías): betabloqueante no vasodilatador de primera línea en la obstrucción (clase I, nivel B). ESC 2024 (fibrilación auricular): control de la frecuencia (clase I, nivel B). ESC 2025 (embarazo): propranolol o nadolol en el QT largo y la taquicardia ventricular polimórfica catecolaminérgica (clase I, nivel B). ESC 2018 (síncope): betabloqueantes no indicados en el síncope vasovagal (clase III, nivel A). Baveno VII: carvedilol preferido en la cirrosis compensada (A.1 y B.1); betabloqueante no selectivo o carvedilol con ligadura en la profilaxis secundaria (A.1). ESC 2018-2026; Baveno VII 2022

Preguntas frecuentes sobre propranolol

¿Para qué sirve el propranolol?
Es un betabloqueante no selectivo con once indicaciones autorizadas en su ficha técnica: la hipertensión arterial esencial y renal, la angina de pecho, la profilaxis a largo plazo tras la recuperación de un infarto de miocardio, las taquiarritmias, la profilaxis de la migraña, el temblor esencial, los síntomas periféricos de la ansiedad (taquicardia y temblor), la prevención de la hemorragia digestiva alta en la hipertensión portal con varices esofágicas, el tratamiento coadyuvante de la tirotoxicosis, la miocardiopatía hipertrófica obstructiva y el feocromocitoma, siempre junto a un bloqueante alfa. Hay además una solución oral de 3,75 mg/mL para el hemangioma infantil proliferativo que necesita tratamiento sistémico, que se empieza entre las 5 semanas y los 5 meses de vida. En la insuficiencia cardiaca (falla cardiaca) con fracción de eyección reducida, la tabla de dosis de la guía ESC 2026 recoge bisoprolol, carvedilol, metoprolol succinato y nebivolol, no el propranolol.
¿Cuál es el mecanismo de acción del propranolol?
Es un antagonista competitivo de los receptores adrenérgicos β1 y β2, sin actividad simpaticomimética intrínseca, y a dosis altas tiene además un efecto estabilizador de membrana. Se administra como mezcla racémica, y el enantiómero S es el de mayor afinidad por el receptor. El bloqueo β1 reduce la frecuencia cardiaca, la contractilidad, la conducción auriculoventricular y la secreción de renina: de ahí su efecto antianginoso, antiarrítmico y antihipertensivo. El bloqueo β2 produce vasoconstricción esplácnica, que reduce el flujo y la presión portal, pero también broncoconstricción, vasoconstricción periférica e inhibición de la glucogenólisis, lo que explica su contraindicación en el asma y el riesgo de hipoglucemia. Es lipófilo: atraviesa la barrera hematoencefálica y la placenta y pasa a la leche. Se absorbe casi por completo, pero el metabolismo hepático de primer paso deja una biodisponibilidad de alrededor del 25-36 %, que las comidas ricas en proteínas aumentan un 50 %; se metaboliza por CYP2D6, CYP1A2 y, en menor medida, CYP2C19, y su semivida por vía oral es de 3-6 horas.
¿Qué dosis de propranolol se usa en adultos?
Depende de la indicación; en la hipertensión, la angina, la migraña, el temblor esencial y la ansiedad, la ficha técnica pide subir a intervalos semanales según la respuesta. Hipertensión arterial: 80 mg dos veces al día, habitualmente 160-320 mg al día, con un máximo de 640 mg. Angina: 40 mg dos o tres veces al día, con un máximo de 480 mg. Migraña, temblor esencial y síntomas periféricos de la ansiedad: 40 mg dos o tres veces al día, con respuesta habitual entre 80 y 160 mg al día; máximo de 240 mg en la migraña y de 160 mg en el temblor y la ansiedad. Taquiarritmias, taquicardia por ansiedad, miocardiopatía hipertrófica obstructiva y tirotoxicosis: 10-40 mg tres o cuatro veces al día, con un máximo de 240 mg en las taquiarritmias y de 160 mg en las demás. Tras un infarto: se empieza entre los días 5 y 21 con 40 mg cuatro veces al día durante 2-3 días y se sigue con 80 mg dos veces al día. Varices esofágicas: 40 mg dos veces al día, ajustando hasta reducir un 25 % la frecuencia cardiaca en reposo, con un máximo de 160 mg dos veces al día. Feocromocitoma, siempre con bloqueo alfa: 60 mg al día los tres días previos a la cirugía, o 30 mg al día en los casos malignos no operables. En los mayores, la dosis se ajusta a la respuesta, y con insuficiencia hepática o renal significativa se empieza por la dosis menor. Los comprimidos se tragan enteros, con líquido.
¿Qué dosis de propranolol se usa en las varices esofágicas?
La ficha técnica lo autoriza para prevenir la hemorragia digestiva alta en la hipertensión portal con varices esofágicas: se empieza con 40 mg dos veces al día, se sube a 80 mg dos veces al día según la respuesta de la frecuencia cardiaca y, si hace falta, hasta un máximo de 160 mg dos veces al día; el objetivo es reducir alrededor de un 25 % la frecuencia en reposo. El consenso Baveno VII (2022) recomienda considerar un betabloqueante no selectivo —propranolol, nadolol o carvedilol— para prevenir la descompensación en la cirrosis compensada con hipertensión portal clínicamente significativa (B.1), prefiere en ella el carvedilol (A.1) y considera que sin hipertensión portal clínicamente significativa no hay indicación (A.1). Con ascitis, la dosis se reduce o se suspende si la presión sistólica se mantiene por debajo de 90 mmHg o la media por debajo de 65 mmHg, o si aparece una lesión renal aguda por síndrome hepatorrenal (B.1). Para prevenir la recidiva, se combina con ligadura endoscópica (A.1). La ficha técnica pide precaución en la cirrosis descompensada, porque puede deteriorar la función hepática y precipitar una encefalopatía. En el estudio de Groszmann de 1990, ninguno de los pacientes con varices que bajaron el gradiente de presión venosa hepática a 12 mmHg o menos sangró.
¿Sirve el propranolol para la ansiedad? ¿Qué dosis se toma?
La ficha técnica lo autoriza para los síntomas periféricos de la ansiedad, la taquicardia y el temblor, no para el trastorno de ansiedad en sí. La pauta autorizada es de 40 mg dos o tres veces al día, con una respuesta habitual entre 80 y 160 mg al día y un máximo de 160 mg; para la taquicardia por ansiedad, 10-40 mg tres o cuatro veces al día, también con un máximo de 160 mg. La toma única de 40 mg antes de una situación concreta, como hablar en público, es un uso que no figura en la ficha técnica. En los trastornos de ansiedad, una revisión sistemática con metaanálisis de ocho estudios (trastorno de pánico, fobias y estrés postraumático) no encontró diferencias con las benzodiacepinas en el trastorno de pánico y concluyó que los datos no tienen calidad suficiente para recomendar el propranolol de forma sistemática. Antes de tomarlo hay que descartar el asma o los antecedentes de broncoespasmo, la bradicardia y la hipotensión, y la ficha técnica pide avisar a los deportistas de que puede dar positivo en un control antidopaje.
¿Sirve el propranolol para la taquicardia?
Su ficha técnica lo autoriza para el tratamiento de las taquiarritmias, con 10-40 mg tres o cuatro veces al día y un máximo de 240 mg al día, y para la taquicardia por ansiedad, con un máximo de 160 mg. En la fibrilación auricular, la guía ESC 2024 recomienda los betabloqueantes como primera línea para controlar la frecuencia con cualquier fracción de eyección (clase I, nivel B), y la guía interactiva de CardioTeca pone como ejemplos metoprolol, bisoprolol, nebivolol y carvedilol. En España sólo hay propranolol por vía oral: no hay ninguna presentación intravenosa autorizada. Por vía intravenosa sí hay comercializados otros betabloqueantes, como el metoprolol, el atenolol, el esmolol, el landiolol y el labetalol (CIMA, 29 de septiembre de 2026). La combinación con verapamilo o diltiazem puede causar hipotensión grave, bradicardia e insuficiencia cardiaca, y la ficha técnica pide suspender uno de ellos 48 horas antes de administrar el otro por vía intravenosa y 7 días antes de empezar el otro por vía oral. La misma ficha técnica advierte de que el propranolol puede enmascarar los signos de la tirotoxicosis.
¿En qué se diferencia el propranolol del bisoprolol y del metoprolol? ¿Hay una equivalencia de dosis?
El propranolol bloquea los receptores β1 y β2 y es lipófilo; el bisoprolol y el metoprolol son β1-selectivos. El propranolol está contraindicado ante cualquier antecedente de asma o broncoespasmo, y su bloqueo β2 es el que reduce la presión portal; su ficha técnica incluye indicaciones no cardiovasculares, como la migraña, el temblor esencial, la ansiedad, la tirotoxicosis y las varices esofágicas. En la insuficiencia cardiaca con fracción de eyección reducida, la tabla de dosis de la guía ESC 2026 recoge bisoprolol, carvedilol, metoprolol succinato y nebivolol, y no el propranolol, y en la embarazada con esa insuficiencia cardiaca la guía recomienda cambiar los betabloqueantes no selectivos por β1-selectivos, como metoprolol o bisoprolol (clase I, nivel C). En el síndrome de QT largo durante el embarazo, la guía ESC 2025 cita el propranolol y el nadolol como betabloqueantes de elección. La ficha técnica del propranolol no fija una equivalencia de dosis: dice que puede sustituirse por una dosis equivalente de otro betabloqueante, sin dar cifras.
¿Se sigue usando el propranolol después de un infarto?
Su ficha técnica mantiene la profilaxis a largo plazo tras la recuperación del infarto: se empieza entre los días 5 y 21 con 40 mg cuatro veces al día durante 2-3 días y se sigue con 80 mg dos veces al día. En el estudio BHAT, de 1982, con la misma ventana de inicio, el propranolol redujo la mortalidad total del 9,8 % al 7,2 %, antes de la angioplastia primaria y del tratamiento actual. Los estudios recientes se hicieron con otros betabloqueantes o no nombran el fármaco en su resumen: el estudio REDUCE-AMI usó metoprolol o bisoprolol. Con fracción de eyección normal (≥50 %), el metaanálisis de datos individuales de cinco estudios, con 17.801 pacientes, no mostró reducción de la muerte, el infarto o la insuficiencia cardiaca (HR 0,97); con fracción de eyección ligeramente reducida (40-49 %), el metaanálisis de 1.885 pacientes sí la mostró (HR 0,75); con la clasificación de la guía ESC 2026, esa franja es ya fracción de eyección reducida. La guía ESC 2023 recomienda el betabloqueante con FEVI ≤40 % (clase I, nivel A) y considera el uso rutinario con cualquier FEVI (clase IIa, nivel B); la guía ESC 2026 de insuficiencia cardiaca lo recomienda con FEVI <50 % aunque no haya síntomas (clase I, nivel B1). La guía interactiva de CardioTeca propone bisoprolol, carvedilol o metoprolol succinato; en España, el metoprolol succinato de liberación prolongada de 95 mg no está comercializado (CIMA, 29 de septiembre de 2026). En quien ya lo toma, el estudio ABYSS no demostró que suspender el betabloqueante fuera no inferior a mantenerlo.
¿Qué contraindicaciones y efectos adversos tiene el propranolol?
Según la ficha técnica, está contraindicado en la hipersensibilidad al propranolol o a otros betabloqueantes, ante cualquier antecedente de asma bronquial o broncoespasmo, y en la bradicardia, el shock cardiogénico, la hipotensión, la acidosis metabólica, tras un ayuno prolongado o con predisposición a la hipoglucemia, los trastornos graves de la circulación arterial periférica, el bloqueo auriculoventricular de segundo o tercer grado, la enfermedad del seno, el feocromocitoma no tratado, la insuficiencia cardiaca no controlada y la angina de Prinzmetal. Una vez controlada, puede usarse en la insuficiencia cardiaca con vigilancia, y requiere precaución en el bloqueo de primer grado, la miastenia, la diabetes y la alteración hepática o renal. Efectos adversos frecuentes: cansancio, a menudo transitorio, bradicardia, frialdad de extremidades, fenómeno de Raynaud, trastornos del sueño y pesadillas; poco frecuentes: náuseas, vómitos y diarrea; raros: mareo, trombocitopenia, púrpura, empeoramiento de la insuficiencia cardiaca, bloqueo cardiaco, hipotensión postural con síncope, empeoramiento de la claudicación intermitente, alucinaciones, psicosis, cambios de humor, confusión, parestesias, erupciones cutáneas, reacciones psoriasiformes o empeoramiento de la psoriasis, alopecia, sequedad ocular, trastornos visuales y broncoespasmo en asmáticos, a veces mortal; muy raros: un síndrome parecido a la miastenia grave o el empeoramiento de una miastenia. Puede causar hipoglucemia incluso sin diabetes, sobre todo en niños, mayores, pacientes en hemodiálisis, en ayunas o con hepatopatía crónica. Con antecedentes de anafilaxia, la reacción puede ser más grave y responder peor a la adrenalina. El broncoespasmo se trata con agonistas β2 a dosis más altas, y puede usarse glucagón intravenoso, de 1 a 2 mg.
¿Qué interacciones tiene el propranolol?
Según la ficha técnica, con verapamilo o diltiazem suma efectos y puede causar hipotensión grave, bradicardia e insuficiencia cardiaca: hay que suspender uno 48 horas antes de administrar el otro por vía intravenosa y 7 días antes de empezar el otro por vía oral. Los antiarrítmicos de clase I, como la disopiramida, y la amiodarona potencian sus efectos sobre la conducción y la contractilidad, y la digoxina alarga la conducción auriculoventricular. Aumenta alrededor de un 30 % la concentración de lidocaína, y la combinación debe evitarse. Aumentan la concentración de propranolol la cimetidina, la hidralazina, la quinidina, la propafenona, varios dihidropiridínicos y posiblemente el alcohol; la rifampicina la reduce, y la ficha técnica de la solución oral añade que también la reducen el fenobarbital y, hasta un 50 %, la colestiramina y el colestipol. La guía interactiva de salud mental de CardioTeca advierte de que la fluoxetina, inhibidor del CYP2D6, eleva la concentración de los betabloqueantes que se metabolizan por esa vía, entre ellos el propranolol, con riesgo de bradicardia y bloqueo auriculoventricular, y en el paciente que toma un betabloqueante prefiere la sertralina o el escitalopram. El propranolol eleva la teofilina, la warfarina, la tioridazina y el rizatriptán, cuya dosis debe ser de 5 mg si se combinan. Los antiinflamatorios como el ibuprofeno y la indometacina reducen su efecto antihipertensivo. Si se toma con clonidina, el betabloqueante se retira varios días antes que ella, para evitar la hipertensión de rebote. Requieren precaución la ergotamina y sus derivados, por reacciones vasoespásticas, la clorpromazina y los anestésicos, y hay que avisar al anestesista. La adrenalina y otros simpaticomiméticos pueden contrarrestar el betabloqueo, y la adrenalina por vía parenteral puede causar, en raras ocasiones, vasoconstricción, hipertensión y bradicardia; los dihidropiridínicos, como el nifedipino, aumentan el riesgo de hipotensión y pueden precipitar una insuficiencia cardiaca latente. En los diabéticos prolonga la hipoglucemia por insulina y enmascara la taquicardia que la anuncia.
¿Se puede tomar propranolol en el embarazo y la lactancia?
La ficha técnica dice que no debe darse en el embarazo salvo que sea claramente esencial: no hay datos de teratogenia, pero los betabloqueantes reducen la perfusión placentaria y pueden causar muerte fetal intrauterina, inmadurez y parto prematuro, además de bradicardia fetal e hipoglucemia y bradicardia en el recién nacido. Aconseja evitarlo en el primer trimestre, usar la dosis más baja y preferir betabloqueantes cardioselectivos, con actividad simpaticomimética intrínseca o con actividad alfabloqueante, y no aconseja la lactancia, porque pasa a la leche. En el síndrome de QT largo y en la taquicardia ventricular polimórfica catecolaminérgica, la guía ESC 2025 de cardiopatía y embarazo cita el propranolol y el nadolol como betabloqueantes de elección durante el embarazo (clase I, nivel B), y la guía interactiva de CardioTeca, basada en ella, lo considera compatible con la lactancia. En la embarazada con insuficiencia cardiaca con fracción de eyección reducida, la guía ESC 2026 de insuficiencia cardiaca recomienda cambiar los betabloqueantes no selectivos por β1-selectivos, como metoprolol o bisoprolol, con vigilancia de la madre y el feto (clase I, nivel C). La guía ESC 2025 excluye el atenolol de los betabloqueantes que recomienda en el embarazo.
¿Cómo se retira el propranolol y qué se hace antes de una cirugía?
De forma gradual, nunca brusca. En la cardiopatía isquémica, la ficha técnica pide retirarlo a lo largo de dos semanas, para evitar que se agrave la angina o aparezca un infarto: primero se pasa la dosis diaria a 40 mg dos veces al día y después se reduce de forma progresiva; también puede sustituirse por una dosis equivalente de otro betabloqueante. Si se toma con clonidina, el propranolol se retira varios días antes que ella. Ante una intolerancia con bradicardia e hipotensión, se suspende y, si hace falta, se trata como una sobredosis (el tratamiento de la ficha técnica está en el apartado 4). Antes de una cirugía, la ficha técnica del adulto no fija un plazo de suspensión: pide informar al anestesista y elegir el anestésico con la menor actividad inotrópica negativa, porque el betabloqueo atenúa la taquicardia refleja y aumenta el riesgo de hipotensión. En pacientes con un infarto previo que ya lo tomaban, el estudio ABYSS no demostró que suspender el betabloqueante fuera no inferior a mantenerlo (muerte, infarto, ictus u hospitalización cardiovascular: HR 1,16; IC 95 % 1,01-1,33), y suspenderlo tampoco pareció mejorar la calidad de vida, medida con el cuestionario EQ-5D. El estudio incluyó pacientes con FEVI ≥40 % y sin eventos cardiovasculares en los 6 meses previos, a una mediana de 2,9 años del último infarto.

Referencias bibliográficas principales

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El propranolol es un betabloqueante no selectivo con indicaciones cardiovasculares y no cardiovasculares. Esta ficha práctica de 2026 resume para qué sirve el propranolol según su ficha técnica, la dosis en adultos de cada indicación, desde los 40 mg dos o tres veces al día hasta un máximo de 640 mg al día en la hipertensión, el mecanismo de acción, la dosis de propranolol en las varices esofágicas y lo que dice el consenso Baveno VII, el propranolol para la ansiedad y para la taquicardia, las diferencias con el bisoprolol y el metoprolol y si hay una equivalencia de dosis, las contraindicaciones, los efectos adversos, las interacciones, cómo se retira, el embarazo y la lactancia, y lo que muestran los estudios BHAT, REDUCE-AMI, REBOOT, BETAMI-DANBLOCK y ABYSS sobre los betabloqueantes tras el infarto.

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