Warfarina: para qué sirve, mecanismo de acción, dosis, INR objetivo, interacciones y acenocumarol (2026)

Warfarina en el adulto. Es un antagonista de la vitamina K, clasificado en su ficha técnica como anticoagulante oral: impide la formación en el hígado de los factores activos de la coagulación II, VII, IX y X al inhibir la gamma-carboxilación de sus proteínas precursoras, mediada por la vitamina K. Su diana molecular es la VKORC1, la epóxido reductasa que regenera la vitamina K en su forma reducida, y la misma inhibición alcanza a las proteínas anticoagulantes C, S y Z. No actúa sobre los factores ya circulantes: la ficha técnica señala que la acción terapéutica completa no se manifiesta hasta que desaparecen por catabolismo normal, de modo que el INR empieza a subir en 24-36 horas por la caída del factor VII pero el efecto antitrombótico real tarda 4-5 días, y en la trombosis aguda se solapa con heparina al menos 5 días y hasta que el INR esté en rango dos días seguidos. La ficha técnica la indica en la profilaxis y el tratamiento de la trombosis venosa y de la embolia pulmonar, en la profilaxis y el tratamiento de las complicaciones tromboembólicas asociadas a la fibrilación auricular y a la sustitución de válvulas cardiacas y, después de un infarto de miocardio, en la reducción del riesgo de muerte por infarto recurrente y de episodios tromboembólicos como el ictus o la embolia sistémica. Recomienda iniciar con 2 a 5 mg al día y ajustar la dosis por el INR, con dosis iniciales bajas en el paciente de edad avanzada, debilitado o con una respuesta mayor de la esperada, porque una dosis inicial alta aumenta la incidencia de hemorragias y no protege antes frente a la trombosis; la mayoría de los pacientes se mantienen con 2 a 10 mg diarios. En la práctica se usan 5 mg al día en el adulto sin factores que obliguen a bajar y 2-3 mg al día con edad avanzada, bajo peso, insuficiencia hepática o amiodarona. La única vía es la oral: en España hay cuatro presentaciones autorizadas y las cuatro comercializadas, comprimidos de 1, 3, 5 y 10 mg. El INR objetivo depende de la indicación y el margen general va de 2,0 a 3,5 según el cuadro clínico: 2,0-3,0 en la tromboembolia venosa y la embolia pulmonar y en la fibrilación auricular a largo plazo; 2,5-3,5 en la prótesis valvular mecánica de cualquier posición y tras el infarto de miocardio, con el tratamiento iniciado 2-4 semanas después y en torno a 2,5 si el riesgo hemorrágico es alto o el paciente toma ácido acetilsalicílico; y 2,0-3,0 en la bioprótesis durante las 12 semanas siguientes al implante. La guía ESC 2024 individualiza el objetivo de la prótesis mecánica, que la ficha técnica escribe como un rango único: 2,0-3,0 en la prótesis aórtica mecánica de bajo riesgo y 2,5-3,5 en la prótesis mitral mecánica o en la aórtica de alto riesgo, sin detallar qué factores reparten una prótesis aórtica de bajo riesgo de una de alto riesgo. Un INR superior a 4,0 no aporta beneficio terapéutico adicional en la mayoría de los pacientes y se asocia a más hemorragias. La ficha técnica la contraindica en el embarazo. En España el antagonista de la vitamina K de uso habitual es el acenocumarol y la warfarina se emplea mucho menos
CardioTeca.com · Cardiología Práctica · Ficha de fármaco · Actualización septiembre 2026
La warfarina es un antagonista de la vitamina K: inhibe la enzima VKORC1, impide la regeneración de la vitamina K reducida y con ella la carboxilación de los factores II, VII, IX y X y de las proteínas C, S y Z. Se toma por vía oral una vez al día, a la misma hora; la ficha técnica recomienda iniciar con 2 a 5 mg al día —en la práctica, 5 mg en el adulto sin factores que obliguen a bajar y 2-3 mg en el paciente de edad avanzada, de bajo peso o que toma amiodarona— y mantener con 2 a 10 mg diarios, ajustando por el INR. El rango terapéutico depende de la indicación: la ficha técnica escribe 2,0-3,0 en la fibrilación auricular y en la tromboembolia venosa, y 2,5-3,5 en la prótesis valvular mecánica y en el tratamiento posterior al infarto. Los anticoagulantes orales de acción directa han desplazado a la warfarina en casi todas sus indicaciones, y quedan dos en las que no se recomiendan: la prótesis valvular mecánica, donde la guía ESC/EACTS 2025 no los recomienda con clase III y nivel de evidencia A, y la fibrilación auricular con estenosis mitral reumática y área valvular de 2,0 cm² o menos, donde esa misma guía los contraindica con clase III y nivel de evidencia B. En la prótesis mecánica el estudio RE-ALIGN comparó dabigatrán con warfarina y se detuvo antes de lo previsto por un exceso de eventos tromboembólicos y hemorrágicos con el anticoagulante directo. Una precisión española: aquí el antagonista de la vitamina K de uso habitual es el acenocumarol; la warfarina está comercializada en comprimidos de 1, 3, 5 y 10 mg y se emplea mucho menos. Esta ficha reúne las dosis, los rangos de INR, las interacciones y el manejo del INR alto y del sangrado.

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Warfarina: para qué sirve, mecanismo de acción, dosis, INR objetivo, interacciones y acenocumarol (2026)

📌 Warfarina de un vistazo
  • Para qué sirve (ficha técnica, AEMPS): profilaxis y tratamiento de la trombosis venosa y de la embolia pulmonar; profilaxis y tratamiento de las complicaciones tromboembólicas asociadas a la fibrilación auricular y a la sustitución de válvulas cardiacas; y, tras un infarto de miocardio, reducción del riesgo de muerte por infarto recurrente y de episodios tromboembólicos como el ictus o la embolia sistémica.
  • Dónde no tiene alternativa oral: la prótesis valvular mecánica —la guía ESC/EACTS 2025 no recomienda los anticoagulantes de acción directa ni la doble antiagregación para prevenir la trombosis, con clase III y nivel de evidencia A— y la fibrilación auricular con estenosis mitral reumática y área valvular mitral de 2,0 cm² o menos, donde esa guía los contraindica con clase III y nivel de evidencia B. El informe de posicionamiento terapéutico IPT-230/V5/08022024 de la AEMPS añade dos situaciones: el síndrome antifosfolipídico, en el que los pacientes tratados con un anticoagulante de acción directa presentan más trombosis arteriales —sobre todo ictus— que con antagonista de la vitamina K, por lo que este es de elección; y el aclaramiento de creatinina por debajo de 15 mL/min, en el que los anticoagulantes de acción directa no se recomiendan. Las dos están graduadas en la guía AHA/ACC 2026 de embolia pulmonar, que recoge la guía interactiva de tromboembolia pulmonar de CardioTeca: en el síndrome antifosfolipídico con triple positividad el antagonista de la vitamina K —warfarina o acenocumarol— está recomendado con preferencia sobre el anticoagulante de acción directa, para prevenir la trombosis venosa y la arterial, con clase 1 y nivel de evidencia A, y con positividad única o doble sigue siendo el preferido, también con clase 1 y nivel de evidencia A; en la enfermedad renal crónica en estadio 4-5 o en diálisis queda como alternativa, con INR objetivo de 2,0-3,0, con clase 2b y nivel de evidencia B-NR.
  • Dosis (ficha técnica): iniciar con 2 a 5 mg al día y ajustar según el INR, con dosis iniciales bajas en el paciente de edad avanzada, debilitado o con una respuesta mayor de la esperada; una dosis inicial alta aumenta la incidencia de hemorragias, no protege antes frente a la trombosis y no se recomienda. La mayoría de los pacientes se mantienen con 2 a 10 mg diarios. En la práctica se usan 5 mg al día en el adulto sin factores que obliguen a bajar y 2-3 mg con edad avanzada, bajo peso, insuficiencia hepática o amiodarona, y se toma una vez al día y siempre a la misma hora; la ficha técnica no fija ni el número de tomas ni la hora: deja la dosis y el intervalo ajustados a la respuesta del paciente.
  • INR objetivo (ficha técnica): el margen terapéutico general va de 2,0 a 3,5 según el cuadro clínico. Tromboembolia venosa y embolia pulmonar: 2,0-3,0. Fibrilación auricular a largo plazo: 2,0-3,0 —la guía ESC 2024 gradúa este objetivo con clase I y nivel de evidencia B—. Tras el infarto de miocardio: 2,5-3,5, y en torno a 2,5 si hay riesgo hemorrágico alto o el paciente toma ácido acetilsalicílico; el tratamiento se inicia 2-4 semanas después del infarto. Prótesis valvular mecánica: 2,5-3,5. Bioprótesis: 2,0-3,0 durante las 12 semanas posteriores al implante; con factores de riesgo añadidos, como la fibrilación auricular o un tromboembolismo previo, la ficha técnica pide considerar un tratamiento más prolongado. Techo y excepción, de la misma fuente: un INR superior a 4,0 no aporta beneficio terapéutico adicional en la mayoría de los pacientes y se asocia a más hemorragias; la excepción es el embolismo sistémico recurrente, donde puede ser necesario un INR más elevado.
  • Controles (ficha técnica): INR antes de iniciar el tratamiento y cada 24 horas hasta establecer la dosis de mantenimiento; después, una vez a la semana hasta el primer mes y luego un control mensual mientras dure el tratamiento. La ficha técnica pide además determinaciones adicionales al salir del hospital y al empezar, interrumpir o tomar de forma irregular otras medicaciones.
  • Calidad del control: lo que predice el resultado es el tiempo en rango terapéutico, calculado por el método de Rosendaal, y no un INR aislado. La guía ESC 2024 indica que debe considerarse mantenerlo por encima del 70 %, con clase IIa y nivel de evidencia A, y con un tiempo en rango por debajo del 70 % recomienda cambiar a un anticoagulante de acción directa en quien sea elegible, con clase I y nivel de evidencia B. El informe de posicionamiento terapéutico IPT-230/V5/08022024 de la AEMPS añade el criterio para cuando no se dispone del método de Rosendaal: el control se considera subóptimo si el porcentaje de valores de INR dentro del rango —tiempo en rango directo— es inferior al 60 %; en los dos supuestos el periodo que se valora es de al menos los últimos 6 meses. La escala SAMe-TT₂R₂ ayuda a anticipar quién se controlará bien con un antagonista de la vitamina K: en su derivación, una puntuación de 0-1 se asoció a buen control del INR y una de 2 o más a un control subóptimo, con discriminación moderada (índice C de 0,72 en la validación interna y 0,70 en la externa).
  • Inicio del efecto: no es inmediato. El INR empieza a subir en 24-36 horas por la caída del factor VII, pero el efecto antitrombótico real tarda 4-5 días, hasta que descienden los factores II, IX y X; la ficha técnica lo describe como que la acción terapéutica completa no se manifiesta hasta que los factores circulantes han desaparecido por catabolismo normal. Por eso, en la trombosis aguda, se solapa con heparina al menos 5 días y hasta que el INR esté en rango dos días seguidos. En el déficit conocido o sospechado de proteína C o de su cofactor, la proteína S, la ficha técnica concreta el plazo: heparina concomitante durante 5 a 7 días al inicio, para minimizar la incidencia de necrosis tisular.
  • Cirugía y terapia puente: la warfarina se suspende 4-5 días antes de una intervención o de un procedimiento invasivo y el INR se comprueba antes; su efecto anticoagulante persiste más de 24 horas (ficha técnica) y las semividas de sus isómeros son de unas 48 horas para el R y 31 para el S. La terapia puente con heparina de bajo peso molecular se reserva al riesgo trombótico muy alto —prótesis valvular mecánica, tromboembolia venosa reciente—, no a la fibrilación auricular sin más. El plazo de suspensión y el criterio de puente son de práctica habitual: no llevan clase de recomendación en la ficha técnica ni en las guías interactivas de CardioTeca.
  • Contraindicaciones (ficha técnica): embarazo; falta de cooperación del paciente; diátesis hemorrágica o discrasia hemática; lesiones orgánicas susceptibles de sangrar; cirugía reciente o prevista del sistema nervioso central, oftalmológica o con grandes superficies cruentas; úlcera gastroduodenal o hemorragia digestiva, urogenital o respiratoria; hemorragia cerebrovascular; pericarditis y derrame pericárdico; endocarditis lenta; hipertensión grave; lesiones graves del parénquima hepático o renal —que la ficha técnica distingue, en su apartado 4.4, de la insuficiencia renal o hepática moderada a grave, en la que no contraindica la warfarina y pide sopesar el riesgo frente al beneficio—; actividad fibrinolítica aumentada; dosis elevadas de antiinflamatorios no esteroideos, de ácido acetilsalicílico o de otros salicilatos; miconazol, tanto por vía general como en gel bucal; fenilbutazona por vía general; e hipersensibilidad al principio activo o a los excipientes.
  • Manejo del INR alto y del sangrado: la ficha técnica fija los cortes en 6 y en 10 y usa vitamina K1 inyectable —0,5 mg en perfusión de 20 a 30 minutos por encima de un INR de 6 sin hemorragia grave, 1 mg si el INR es de 10 o más, y 10 a 20 mg en perfusión lenta de una hora en la hemorragia grave—. La revisión de reversión de la anticoagulación de Bekka y Liakoni (2025) recoge la pauta de uso extendido: sin hemorragia grave, nada por debajo de un INR de 5, 1-2,5 mg orales con INR de 5 a 10 y 5-10 mg orales por encima de 10; con hemorragia que amenaza la vida, 10 mg de vitamina K1 por vía intravenosa en 30 minutos más concentrado de complejo protrombínico de cuatro factores dosificado por el INR (25 UI/kg con INR de 2 a 4, 35 UI/kg con INR de 4 a 6 y 50 UI/kg por encima de 6). En España no hay comprimidos de vitamina K1: según CIMA, la fitomenadiona se comercializa como solución oral e inyectable, con la vía oral autorizada.
  • Guías: ESC 2024 de fibrilación auricular, ESC/EACTS 2025 de valvulopatías, ESC 2026 de insuficiencia cardiaca y ESC 2025 de enfermedad cardiovascular y embarazo; las clases, en el cuadro «Qué dicen las guías en 2026».

Bloque I · Práctica clínica

1 La molécula: grupo farmacológico, mecanismo y lugar que ocupa hoy

La warfarina, conocida internacionalmente como warfarin, es un antagonista de la vitamina K de administración oral que inhibe la síntesis hepática de los factores de coagulación vitamina-K dependientes (II, VII, IX y X) y de las proteínas anticoagulantes C, S y Z. Comercializada desde 1954, fue durante décadas el único anticoagulante oral disponible. La llegada de los anticoagulantes orales de acción directa a partir de 2010 cambió la anticoagulación: dosis fija, sin monitorización rutinaria y menos hemorragia intracraneal. La warfarina sigue en uso porque hay situaciones concretas en las que ninguno de ellos la sustituye.

El núcleo de su eficacia es la capacidad de reducir eventos tromboembólicos en un espectro amplio de indicaciones: reduce la tasa de ictus en la fibrilación auricular un 64 % (IC 95 %, 49-74 %) frente al control, según el metaanálisis de Hart, que reúne 29 estudios y 28.044 participantes y del que esa cifra sale de los 6 estudios con 2.900 participantes que compararon warfarina a dosis ajustada con control; es la misma cifra que recoge el informe de posicionamiento terapéutico IPT-230/V5/08022024 de la AEMPS. Mantiene también su lugar en portadores de válvulas cardiacas mecánicas, donde el estudio RE-ALIGN comparó dabigatrán con warfarina y se detuvo antes de lo previsto por un exceso de eventos tromboembólicos y hemorrágicos con el anticoagulante directo. Lo que limita su uso es la variabilidad interindividual de la dosis, las interacciones farmacológicas y dietéticas, y la necesidad de controles periódicos de INR.

El ajuste de dosis, la selección de candidatos con la escala SAMe-TT₂R₂, el manejo del INR fuera de rango y del sangrado, y la posición de la warfarina frente a los anticoagulantes de acción directa en la prótesis valvular mecánica y en el paciente frágil se desarrollan en los apartados siguientes, con lo que midieron los estudios RE-ALIGN y FRAIL-AF.

Ficha de la molécula · Warfarina
Grupo farmacológico

Antagonista de la vitamina K · Derivado de la 4-hidroxicumarina

Mecanismo de acción

Inhibición de VKORC1 → depleción de vitamina K1 reducida → no carboxilación de factores II, VII, IX, X y proteínas C, S, Z

Vía de administración

Oral, una vez al día, a la misma hora. Absorción prácticamente completa.

Dosis

Inicio: 2-5 mg/día según ficha técnica (en la práctica, 5 mg/día en el adulto sin factores que obliguen a bajar y 2-3 mg con edad avanzada, bajo peso, insuficiencia hepática o amiodarona). Mantenimiento: 2-10 mg/día según INR (ficha técnica).

Indicaciones aprobadas

Trombosis venosa y embolia pulmonar · Fibrilación auricular y/o sustitución de válvulas cardiacas · Tras el infarto de miocardio (reducción del riesgo de muerte por infarto recurrente y de episodios tromboembólicos)

Estudios clave

RE-ALIGN (2013) · FRAIL-AF (Circulation 2024) · COAG y EU-PACT (farmacogenómica, 2013)

2 Indicaciones aprobadas y perfil del candidato ideal

La ficha técnica de warfarina en España recoge tres grandes indicaciones: la profilaxis y el tratamiento de las trombosis venosas y del embolismo pulmonar; la profilaxis y el tratamiento de las complicaciones tromboembólicas asociadas a la fibrilación auricular y a la sustitución de válvulas cardiacas; y, tras un infarto de miocardio, la reducción del riesgo de muerte por infarto de miocardio recurrente y por episodios tromboembólicos como el ictus o la embolización sistémica.

En la práctica actual, el uso de la warfarina se ha reducido con la llegada de los anticoagulantes orales de acción directa. La guía ESC 2024 los prefiere a los antagonistas de la vitamina K en la fibrilación auricular no valvular, con clase I y nivel de evidencia A, por su menor riesgo de hemorragia intracraneal y porque no necesitan monitorización rutinaria. Quedan, sin embargo, situaciones en las que la warfarina es la única opción oral, o en las que las guías y el informe de posicionamiento terapéutico de la AEMPS la sitúan por delante:

Perfil clínicoRazón principalEstudio / guía de soporte
Válvula cardiaca mecánica (posición aórtica o mitral) Los anticoagulantes de acción directa no se recomiendan, con clase III y nivel de evidencia A (ESC/EACTS 2025); con el dabigatrán hubo un exceso de eventos tromboembólicos y hemorrágicos RE-ALIGN 2013 (NEJM)
FA con estenosis mitral reumática moderada-grave Enfermedad valvular tipo I: el antagonista de la vitamina K es de elección y los anticoagulantes de acción directa no se recomiendan (informe de posicionamiento terapéutico de la AEMPS). En la estenosis mitral reumática con área valvular mitral de 2,0 cm² o menos, la guía ESC/EACTS 2025 los contraindica con clase III y nivel de evidencia B, porque en el estudio INVICTUS el rivaroxabán fue inferior al antagonista de la vitamina K, con más muertes y sin menos hemorragia mayor. En la estenosis mitral degenerativa por calcificación anular esa contraindicación no se aplica ESC/EACTS 2025; AEMPS, IPT-230/V5/08022024; estudio INVICTUS
FA en anciano frágil ≥ 75 años con antagonista de la vitamina K estable El cambio a un anticoagulante de acción directa aumentó la hemorragia en este subgrupo. La guía ESC 2024 lo recoge con clase IIb y nivel de evidencia B a partir de los 75 años, con antagonista de la vitamina K estable y polifarmacia; con tiempo en rango terapéutico por debajo del 70 % recomienda lo contrario, cambiar a un anticoagulante de acción directa en quien sea elegible, con clase I y nivel de evidencia B Estudio FRAIL-AF, Circulation 2024; ESC 2024
Insuficiencia renal grave (ClCr 15-29 mL/min) El dabigatrán está contraindicado con aclaramiento de creatinina menor de 30 mL/min; el rivaroxabán, el apixabán y el edoxabán no se recomiendan por debajo de 15 mL/min y pueden usarse con precaución si el aclaramiento es de 15 mL/min o más. Según el informe de posicionamiento terapéutico de la AEMPS, en esa franja puede ser preferible el antagonista de la vitamina K, según el tipo de anticoagulante y el grado de función renal AEMPS, IPT-230/V5/08022024; fichas técnicas de los anticoagulantes de acción directa
Trombo en el ventrículo izquierdo, incluido el apical (fuera de las indicaciones autorizadas en la ficha técnica española) Cuando se documenta, la guía ESC 2023 de síndromes coronarios agudos indica que debe considerarse anticoagular 3 a 6 meses, con antagonista de la vitamina K e INR objetivo 2,0-3,0 o con un anticoagulante de acción directa, con clase IIa y nivel de evidencia C. El apartado 4.1 de la ficha técnica española no recoge esta indicación ESC 2023 de síndromes coronarios agudos, a través de la guía interactiva de síndrome coronario agudo de CardioTeca
Bioprótesis valvular quirúrgica en los primeros 3 meses La ficha técnica indica warfarina con INR 2,0-3,0 durante las 12 semanas siguientes al implante. La guía ESC/EACTS 2025 separa por posición: en la bioprótesis aórtica quirúrgica, ácido acetilsalicílico 75-100 mg al día o antagonista de la vitamina K los tres primeros meses (clase IIa, nivel de evidencia B); en la mitral o tricuspídea, antagonista de la vitamina K (clase IIa, nivel de evidencia B). A partir de los tres meses, con fibrilación auricular, el anticoagulante de acción directa es preferible al antagonista de la vitamina K (clase IIa, nivel de evidencia B) Ficha técnica; ESC/EACTS 2025
Tabla 1. Situaciones en las que hoy se usa la warfarina frente a los anticoagulantes de acción directa.
⚕️ Perla clínica — El portador de prótesis mecánica que llega con un anticoagulante de acción directa

Iniciar un anticoagulante de acción directa en un portador de prótesis valvular mecánica ocurre por confusión con una bioprótesis o por una anamnesis incompleta. El estudio RE-ALIGN se detuvo antes de lo previsto por un exceso de eventos tromboembólicos y hemorrágicos en el grupo de dabigatrán: ictus isquémico o no especificado en 9 pacientes (5 %) frente a ninguno con warfarina, y hemorragia mayor en 7 (4 %) frente a 2 (2 %), toda ella pericárdica. Con prótesis mecánica, la guía ESC/EACTS 2025 no recomienda los anticoagulantes de acción directa ni la doble antiagregación para prevenir la trombosis, con clase III y nivel de evidencia A. Ante un paciente con prótesis mecánica que toma un anticoagulante de acción directa, el paso al antagonista de la vitamina K no se demora; y antes de prescribir o mantener un anticoagulante de acción directa hay que comprobar el tipo de prótesis.

📖 Qué dicen las guías en 2026

Fibrilación auricular (guía ESC 2024). En la fibrilación auricular no valvular, los anticoagulantes orales de acción directa son los preferidos frente a los antagonistas de la vitamina K. El antagonista de la vitamina K queda reservado a dos situaciones en las que la anticoagulación está indicada con independencia de la puntuación de la escala CHA₂DS₂-VA: la prótesis valvular mecánica y la estenosis mitral moderada o grave. La guía no gradúa con clase ni nivel propios esa indicación de anticoagular; lo que gradúa con clase I y nivel de evidencia A, en su Recommendation Table 7, es elegir el antagonista de la vitamina K en vez de un anticoagulante de acción directa en esos dos perfiles, como excepción a la preferencia general por los directos. Con el antagonista de la vitamina K ya en marcha, el objetivo es un INR de 2,0-3,0 (clase I, nivel de evidencia B) y debe considerarse mantener el tiempo en rango terapéutico por encima del 70 % (clase IIa, nivel de evidencia A); por debajo de ese 70 % se recomienda cambiar a un anticoagulante de acción directa en quien sea elegible (clase I, nivel de evidencia B), salvo en esos dos perfiles, donde el cambio no procede aunque el control sea malo. En España, el antagonista que el motor de la guía interactiva nombra para esas dos situaciones es el acenocumarol. El recorrido por perfil de paciente está en la guía interactiva de fibrilación auricular de CardioTeca.

Valvulopatías (guía ESC/EACTS 2025). En el portador de prótesis valvular mecánica, la anticoagulación con antagonista de la vitamina K es de por vida: la guía no recomienda los anticoagulantes de acción directa ni la doble antiagregación para prevenir la trombosis de la prótesis, con clase III y nivel de evidencia A (Recommendation Table 14). La otra situación que obliga al antagonista de la vitamina K está acotada con una cifra: la estenosis mitral de etiología reumática con fibrilación auricular y área valvular mitral de 2,0 cm² o menos, donde los anticoagulantes de acción directa están contraindicados —clase III y nivel de evidencia B— y hay que anticoagular con antivitamina K y control estricto del INR. La acotación importa en los dos sentidos: en la estenosis mitral degenerativa por calcificación anular, hoy la más frecuente en nuestro medio, esa contraindicación no se aplica, y en la fibrilación auricular con valvulopatía de la válvula nativa —estenosis aórtica, insuficiencia aórtica e insuficiencia mitral— la misma guía prefiere el anticoagulante de acción directa al antivitamina K, con clase I y nivel de evidencia A. En la bioprótesis, la ficha técnica y la guía no dicen lo mismo: la ficha técnica indica warfarina con INR 2,0-3,0 durante las 12 semanas siguientes al implante, mientras que la guía separa por posición —bioprótesis aórtica quirúrgica, primeros tres meses, ácido acetilsalicílico 75-100 mg al día o antagonista de la vitamina K (clase IIa, nivel de evidencia B); bioprótesis mitral o tricuspídea quirúrgica, primeros tres meses, antagonista de la vitamina K (clase IIa, nivel de evidencia B)—, no anticoagula de rutina tras un implante percutáneo de válvula aórtica a quien no tenía indicación previa (clase III, nivel de evidencia A) y, a partir de los tres meses y con fibrilación auricular, prefiere el anticoagulante de acción directa al antivitamina K (clase IIa, nivel de evidencia B). El INR objetivo de la prótesis mecánica lo escribe la ficha técnica española como un rango único, 2,5-3,5, para toda posición; los rangos por riesgo que recoge esta ficha son de la ESC 2024, que separa la prótesis aórtica de bajo riesgo de la prótesis mitral mecánica y de la aórtica de alto riesgo sin detallar en el motor de la guía interactiva qué factores reparten una de otra. El recorrido por tipo de válvula y de intervención está en la guía interactiva de valvulopatías de CardioTeca.

Insuficiencia cardiaca (guía ESC 2026). Su Recommendation Table 15 gradúa por separado dos cosas que no son la misma. La primera, anticoagular: en el paciente con insuficiencia cardiaca y fibrilación auricular clínica con riesgo tromboembólico elevado según la escala CHA₂DS₂-VA, la anticoagulación oral está recomendada para prevenir el ictus isquémico y el tromboembolismo, con clase I y nivel de evidencia A. La segunda, con qué anticoagular: en el paciente con insuficiencia cardiaca, los anticoagulantes de acción directa están recomendados con preferencia sobre los antagonistas de la vitamina K para prevenir el ictus y el tromboembolismo, con clase I y nivel de evidencia B1, sin condición de fibrilación auricular clínica ni de puntuación. La nota al pie de esa misma tabla saca de la preferencia, y devuelve al antagonista de la vitamina K, las dos situaciones de las que habla toda esta ficha: la estenosis mitral moderada o grave y la prótesis valvular mecánica.

Embarazo (guía ESC 2025). La ficha técnica contraindica la warfarina en el embarazo sin distinguir trimestres. La guía ESC 2025 de enfermedad cardiovascular y embarazo, que recoge la guía interactiva de fármacos cardiovasculares en el embarazo y la lactancia de CardioTeca, admite una excepción graduada en la portadora de prótesis valvular mecánica: el antagonista de la vitamina K es aceptable durante el segundo y el tercer trimestre, por su mayor eficacia antitrombótica, hasta la semana 36, momento en que se sustituye por heparina para el parto, con clase IIa y nivel de evidencia C y con controles de INR más frecuentes que fuera del embarazo. En el primer trimestre la contraindicación se mantiene, y la única excepción que esa guía deja abierta es la prótesis mecánica controlada con dosis baja, que para la warfarina son 5 mg al día o menos y para el acenocumarol 2 mg al día o menos.

Los dos estudios que delimitan dónde se usa y dónde no. El estudio RE-ALIGN comparó dabigatrán con warfarina en 252 portadores de prótesis valvular mecánica y se detuvo antes de lo previsto por un exceso de eventos tromboembólicos y hemorrágicos: ictus isquémico o no especificado en 9 pacientes del grupo de dabigatrán (5 %) y en ninguno del de warfarina, y hemorragia mayor en 7 (4 %) frente a 2 (2 %), toda ella pericárdica. El estudio FRAIL-AF abordó la pregunta contraria en el anciano frágil con fibrilación auricular que ya llevaba años con antagonista de la vitamina K: aleatorizó 1.330 pacientes de 75 años o más con fragilidad, de 83 años de edad media, a continuar con el antagonista de la vitamina K guiado por INR o a cambiar a un anticoagulante de acción directa, y se detuvo por futilidad según una regla prevista en el protocolo; la razón de riesgos del cambio fue de 1,69 (IC 95 %, 1,23-2,32) para la hemorragia mayor o clínicamente relevante no mayor y de 1,26 (IC 95 %, 0,60-2,61) para los eventos tromboembólicos. La guía ESC 2024 recoge ese hallazgo con clase IIb y nivel de evidencia B: a partir de los 75 años, con antagonista de la vitamina K estable y polifarmacia, mantenerlo puede ser preferible a cambiar, para evitar el riesgo hemorrágico añadido de la transición.

3 Dosificación, inicio del tratamiento y monitorización del INR

Escalada y ajuste de dosis

FaseDosis orientativaDuración / condición
Inicio (ficha técnica: 2 a 5 mg/día) 5 mg/día en el adulto sin factores que obliguen a bajar Días 1-3; primer INR al 3.er día
Inicio prudente, práctica habitual (edad avanzada, bajo peso, insuficiencia hepática o amiodarona) 2-3 mg/día Días 1-3; primer INR al 3.er día
Ajuste de mantenimiento 2-10 mg/día, con la dosis y el intervalo ajustados a la respuesta del paciente (ficha técnica) La ficha técnica pide INR antes de iniciar el tratamiento y cada 24 horas hasta establecer la dosis de mantenimiento; en la práctica, primer control al tercer día y después cada 2-3 días hasta que dos determinaciones consecutivas queden en rango
Control estable Dosis mantenimiento estable Ficha técnica: una vez a la semana hasta el primer mes y después un control mensual mientras dure el tratamiento. En la práctica, los controles se espacian hasta 4-6 semanas en el paciente estable con tiempo en rango terapéutico por encima del 70 %
Tabla 2. Escalada de dosis e intervalo de monitorización del INR.

Objetivos de INR según indicación

IndicaciónINR objetivo
Fibrilación auricular no valvular · trombosis venosa y embolia pulmonar (ficha técnica; el objetivo de la fibrilación auricular lo gradúa la ESC 2024 con clase I y nivel de evidencia B) 2,0-3,0
Bioprótesis valvular, primeras 12 semanas tras el implante (ficha técnica) 2,0-3,0. Con factores de riesgo añadidos, como la fibrilación auricular o un tromboembolismo previo, la ficha técnica pide considerar un tratamiento más prolongado
Tras infarto de miocardio, con el tratamiento iniciado 2-4 semanas después (ficha técnica) 2,5-3,5; en torno a 2,5 con riesgo hemorrágico alto o con ácido acetilsalicílico
Prótesis valvular mecánica, cualquier posición (ficha técnica) 2,5-3,5
Prótesis mecánica aórtica de bajo riesgo (ESC 2024, a través de la guía interactiva de fibrilación auricular de CardioTeca) 2,0-3,0
Prótesis mitral mecánica, o prótesis aórtica de alto riesgo (misma fuente) 2,5-3,5
Síndrome antifosfolipídico (guía AHA/ACC 2026 de embolia pulmonar, a través de la guía interactiva de tromboembolia pulmonar de CardioTeca; el rango no lleva clase propia: la lleva la elección del antagonista de la vitamina K, clase 1 y nivel de evidencia A) 2,0-3,0, con controles frecuentes las primeras semanas hasta que se estabilice
Enfermedad renal crónica en estadio 4-5 o en diálisis (misma fuente, clase 2b, nivel de evidencia B-NR) 2,0-3,0
Trombo en el ventrículo izquierdo, incluido el apical, durante 3 a 6 meses (ESC 2023 de síndromes coronarios agudos, R-129, clase IIa, nivel de evidencia C, a través de la guía interactiva de síndrome coronario agudo de CardioTeca; no es una indicación de la ficha técnica española) 2,0-3,0
Antagonista de la vitamina K combinado con un antiagregante (ESC 2024, clase IIa, nivel de evidencia C) 2,0-2,5, con tiempo en rango terapéutico por encima del 70 %
Tabla 3. Rango de INR objetivo por indicación. La ficha técnica española sitúa el margen terapéutico general entre 2,0 y 3,5 según el cuadro clínico y escribe un único rango, 2,5-3,5, para toda prótesis mecánica; la guía ESC 2024 lo individualiza por posición y riesgo. Un INR superior a 4,0 no aporta beneficio terapéutico adicional en la mayoría de los pacientes y se asocia a un riesgo más elevado de hemorragias (ficha técnica); la única excepción que esa fuente admite para subirlo es el embolismo sistémico recurrente.

Administración y dosis olvidada

La warfarina se toma una vez al día, a la misma hora. Es la práctica habitual, no una pauta de la ficha técnica, que deja la dosis y el intervalo ajustados a la respuesta del paciente. Por el mismo motivo, tomarla por la tarde —lo que permite ajustar la dosis el mismo día en que llega el resultado de un INR extraído por la mañana— es una costumbre de organización de los controles. No es necesario tomarla con comida; lo importante es la consistencia horaria. Si el paciente olvida una dosis, la ficha técnica indica tomarla tan pronto como sea posible dentro del mismo día. Si ya ha pasado al día siguiente, no se recupera la dosis olvidada: se toma con normalidad la que corresponde a ese día y se sigue con la pauta. La ficha técnica prohíbe doblar la dosis diaria para compensar la olvidada y pide que el paciente consulte a su médico.

El tiempo en rango terapéutico como indicador de calidad

El tiempo en rango terapéutico, calculado por el método de interpolación lineal de Rosendaal, es el indicador de calidad con el que la guía ESC 2024 mide el tratamiento con un antagonista de la vitamina K. Un tiempo en rango terapéutico del 70 % o más es el estándar de buen control. La guía ESC 2024 indica que debe considerarse mantenerlo por encima del 70 %, con controles de INR a la frecuencia adecuada y con educación y consejo en la consulta, con clase IIa y nivel de evidencia A; y con un tiempo en rango por debajo del 70 % recomienda cambiar a un anticoagulante de acción directa en quien sea elegible, para prevenir el tromboembolismo y la hemorragia intracraneal, con clase I y nivel de evidencia B. El umbral de decisión de esa guía es el 70 %, y no otro valor. El informe de posicionamiento terapéutico IPT-230/V5/08022024 de la AEMPS añade el criterio para la consulta en la que no se dispone del método de Rosendaal, que es la mayoría: entonces el control se considera subóptimo cuando el porcentaje de valores de INR dentro del rango terapéutico —tiempo en rango directo— es inferior al 60 %. En los dos supuestos el periodo que se valora es de al menos los últimos 6 meses, excluyendo los INR del primer mes si hubo ajuste inicial de dosis y los periodos de cambio de pauta por intervenciones quirúrgicas, dentales u otros procedimientos invasivos.

Cuánto dura el tratamiento en la tromboembolia venosa

La ficha técnica no fija plazos: dice que la duración se individualiza en cada paciente y que la anticoagulación se continúa hasta que haya pasado el peligro de trombosis y de embolia. Los plazos los gradúa la guía AHA/ACC 2026 de embolia pulmonar, a través de la guía interactiva de tromboembolia pulmonar de CardioTeca, según el desencadenante. Con un factor mayor transitorio o reversible, 3 meses y después valorar la retirada si el factor se ha resuelto, con clase 1 y nivel de evidencia B-NR, sin anticoagulación extendida de rutina. Con un factor menor transitorio, 3 meses y decisión compartida sobre prolongarla, con clase 2a y nivel de evidencia B-NR. Con un factor persistente no modificable, anticoagulación extendida —indefinida o mientras el factor persista—, con clase 1 y nivel de evidencia C-LD, y reevaluación del balance entre riesgo y beneficio cada 3 a 6 meses, con clase 1 y nivel de evidencia B-NR. En la tromboembolia pulmonar no provocada, anticoagulación extendida indefinida si el riesgo hemorrágico es bajo o moderado, con clase 1 y nivel de evidencia A. Y con cáncer activo, indefinida mientras el cáncer esté activo o continúe el tratamiento oncológico, con clase 1 y nivel de evidencia A; en ese contexto el antagonista de la vitamina K queda como alternativa cuando el anticoagulante de acción directa y la heparina de bajo peso molecular están contraindicados o no están disponibles, con clase 2b y nivel de evidencia B-NR. Las dosis reducidas de la fase extendida son propias de los anticoagulantes de acción directa; con el antagonista de la vitamina K el objetivo sigue siendo un INR de 2,0-3,0, que es el que la ficha técnica fija para la tromboembolia venosa sin distinguir fases.

Cardioversión y ablación: cuántas semanas de INR en rango hacen falta

En la fibrilación auricular de más de 24 horas de duración o de inicio incierto, la guía ESC 2024, a través de la guía interactiva de fibrilación auricular de CardioTeca, exige una de dos condiciones antes de cardiovertir: anticoagulación terapéutica durante al menos 3 semanas previas —con antagonista de la vitamina K, tres semanas con el INR dentro del rango objetivo— o una ecocardiografía transesofágica que descarte trombo en la orejuela izquierda. Cardiovertir sin cumplir ninguna de las dos no está recomendado, con clase III y nivel de evidencia C; la cardioversión guiada por ecocardiografía transesofágica tiene clase I y nivel de evidencia B. Cuando la cardioversión no es programada, esa misma fuente indica iniciar la anticoagulación lo antes posible y, en todo caso, antes del procedimiento, aunque no se puedan garantizar las tres semanas previas, con clase IIa y nivel de evidencia B. Después de toda cardioversión la anticoagulación se mantiene al menos 4 semanas, y de forma indefinida si la puntuación CHA₂DS₂-VA es de 2 o más o hay una condición de riesgo permanente, con clase I y nivel de evidencia B. Para la cardioversión, la ESC 2024 prefiere el anticoagulante de acción directa al antagonista de la vitamina K en quien sea elegible, tanto en el periodo previo como en la anticoagulación posterior, con clase I y nivel de evidencia A.

En la ablación con catéter la secuencia es distinta, y es la excepción al plazo de suspensión de 4-5 días de la tabla de precauciones: anticoagulación durante al menos 3 semanas previas si el riesgo tromboembólico es elevado, con clase I y nivel de evidencia C; anticoagulación oral ininterrumpida durante el procedimiento, sin suspenderla, con clase I y nivel de evidencia A; y al menos 2 meses de anticoagulación después, sea cual sea el resultado sobre el ritmo, con clase I y nivel de evidencia C.

⚕️ Perla clínica — Amiodarona: el efecto sobre el INR persiste varios meses después de suspenderla

La ficha técnica de la warfarina recoge la amiodarona entre los inhibidores enzimáticos que pueden potenciar su efecto anticoagulante, con riesgo de hemorragias, por inhibición de su metabolismo hepático; no nombra ninguna isoenzima. Las nombra la ficha técnica de la amiodarona, que describe sus interacciones a través del CYP3A4, el CYP2C9, el CYP2D6 y la glicoproteína P, y que fija el plazo: por su semivida larga y muy variable, de 20 a 100 días —hasta 100 en tratamiento crónico—, las interacciones pueden observarse durante varios meses después de interrumpirla. Al iniciar o suspender amiodarona en un paciente anticoagulado con warfarina se reduce la dosis entre un 30 % y un 50 % —cifra de práctica habitual, que ninguna de las dos fichas técnicas da— y se estrechan los controles de INR durante los meses siguientes.

⚕️ Perla clínica — Dieta y vitamina K: lo que desestabiliza el INR es el cambio de ingesta

La ficha técnica incluye entre las interacciones nutricionales los alimentos ricos en vitamina K: cereales, brécol, col y zanahorias, entre otros. El paciente que come espinacas de forma habitual ha ajustado su dosis de warfarina a esa ingesta; si la suspende de golpe, el INR sube, y si la multiplica durante una semana, baja. La indicación que se le da es mantener una ingesta estable, y la dosis se ajusta a ella.

4 Efectos adversos y cómo gestionarlos

El principal riesgo de la warfarina es la hemorragia, que la ficha técnica clasifica como frecuente —de 1/100 a 1/10— en cualquier tejido u órgano; la intracraneal es la de mayor mortalidad. En la fibrilación auricular no valvular, el metaanálisis de Ruff encontró que los anticoagulantes de acción directa reducen la hemorragia intracraneal a menos de la mitad frente a la warfarina (riesgo relativo 0,48; IC 95 %, 0,39-0,59), y ese es uno de los motivos para preferirlos cuando la indicación lo permite; lo que aumentó con ellos fue la hemorragia digestiva (1,25; IC 95 %, 1,01-1,55). Otros efectos adversos menos frecuentes son la necrosis cutánea, la microembolización de colesterol con síndrome del pie morado, la calcifilaxia, la nefropatía relacionada con anticoagulante y la embriopatía.

Antes de iniciar cualquier anticoagulación, la guía ESC 2024 recomienda identificar y corregir los factores de riesgo hemorrágico que se pueden modificar, con clase I y nivel de evidencia B: optimizar el tratamiento de la hipertensión mal controlada; retirar el antiagregante añadido sin indicación cardiológica; cambiar el antiinflamatorio no esteroideo por otra analgesia siempre que se pueda; reducir el alcohol a 3 unidades por semana o menos; con antagonista de la vitamina K, mantener el INR en 2,0-3,0 y el tiempo en rango terapéutico por encima del 70 %, y cambiar a un anticoagulante de acción directa si no se consigue; y corregir la anemia, las plaquetas bajas, las caídas frecuentes, la insuficiencia renal, la diabetes y la insuficiencia cardiaca mal controladas antes de dar por fijo el riesgo del paciente.

Efecto adversoFrecuenciaNotas
Hemorragia (cualquier localización) Frecuente, de 1/100 a 1/10 (ficha técnica) Ficha técnica: hemorragia fatal o no fatal procedente de cualquier tejido u órgano. No siempre se correlaciona con el INR, y la que aparece con el INR dentro del rango terapéutico obliga a buscar una lesión no sospechada (tumor, úlcera)
Hemorragia intracraneal La ficha técnica no le da una frecuencia propia: queda dentro de la hemorragia de cualquier localización Alta mortalidad; más frecuente con INR por encima de 3 o con hipertensión no controlada. El metaanálisis de Ruff la reduce a menos de la mitad con los anticoagulantes de acción directa frente a la warfarina (riesgo relativo 0,48; IC 95 %, 0,39-0,59)
Necrosis de la piel y otros tejidos Muy rara, menos de 1/10.000 (ficha técnica) Primeros días de tratamiento; déficit de proteína C subyacente. La ficha técnica indica suspender la warfarina e instaurar tratamiento con heparina; ver el cuadro de abajo
Embriopatía warfarínica No figura en el apartado 4.8 de la ficha técnica: el embarazo es contraindicación absoluta (apartado 4.3) Hipoplasia nasal grave, condrodisplasia punctata, atrofia óptica, microcefalia y retraso mental y del crecimiento en hijos de madres tratadas durante el primer trimestre (ficha técnica, 4.6)
Hipersensibilidad, reacciones alérgicas y edema Poco frecuente, de 1/1.000 a 1/100 (ficha técnica) La ficha técnica contraindica la warfarina en caso de hipersensibilidad al principio activo o a los excipientes. Todas las presentaciones contienen lactosa —no deben tomarlas los pacientes con intolerancia hereditaria a la galactosa, deficiencia total de lactasa o problemas de absorción de glucosa o galactosa— y la de 1 mg contiene además colorante amaranto (E-123), que puede producir reacciones de tipo alérgico
Alopecia, dermatitis y picor Alopecia, poco frecuente; dermatitis y picor, muy raros (ficha técnica) Generalmente transitoria
Microembolización de colesterol y síndrome del pie morado Poco frecuente, de 1/1.000 a 1/100 (ficha técnica) La ficha técnica advierte de que la warfarina puede aumentar la liberación de émbolos de placas ateromatosas e indica interrumpir el tratamiento cuando se observa el fenómeno
Vasculitis, intolerancia al frío y parestesias Poco frecuente, de 1/1.000 a 1/100 (ficha técnica) Trastornos vasculares y del sistema nervioso
Hepatitis, daño hepático colestático, ictericia y enzimas hepáticas elevadas Poco frecuente, de 1/1.000 a 1/100 (ficha técnica) Trastornos hepatobiliares
Dolor abdominal, náuseas, vómitos, diarrea, fatiga, astenia y letargo Poco frecuente, de 1/1.000 a 1/100 (ficha técnica) Trastornos gastrointestinales
Calcifilaxia Frecuencia no conocida (ficha técnica) Calcificación vascular con necrosis cutánea y mortalidad elevada, sobre todo en la enfermedad renal en fase terminal en diálisis o con déficit de proteína C o S, hiperfosfatemia, hipercalcemia o hipoalbuminemia; la ficha técnica describe casos raros también sin enfermedad renal e indica considerar la interrupción de la warfarina
Nefropatía relacionada con anticoagulante Frecuencia no conocida (ficha técnica) Lesión renal aguda, posiblemente relacionada con episodios de anticoagulación excesiva y hematuria. La ficha técnica pide seguimiento estrecho, incluida la evaluación de la función renal, ante INR supraterapéutico y hematuria, incluso microscópica
Tabla 4. Efectos adversos de warfarina por frecuencia.
⚠️ Manejo del INR fuera de rango y del sangrado — Algoritmo práctico
  • Lo que dice la ficha técnica (CIMA, registro 63062, apartado de sobredosis), que usa vitamina K1 inyectable y sitúa los cortes en 6 y en 10: con INR por debajo de 6 y sin hemorragia, interrumpir temporalmente el anticoagulante y reiniciar la terapia con una dosis menor, en función del INR. Con INR por encima de 6 y sin hemorragia grave, 0,5 mg de vitamina K1 inyectable en perfusión continua de 20 a 30 minutos, y 1 mg si el INR es de 10 o más. Con hemorragia grave, 10 a 20 mg de vitamina K1 inyectable en perfusión lenta continua de una hora, junto con plasma fresco congelado, sangre completa o un complejo de factor IX.
  • Lo que recoge la revisión de reversión de la anticoagulación de Bekka y Liakoni (2025), que es la pauta de uso extendido y admite la vía oral: sin hemorragia grave, con INR por debajo de 5 no suele hacer falta vitamina K; con INR de 5 a 10, 1-2,5 mg por vía oral; con INR por encima de 10, 5-10 mg por vía oral.
  • Hemorragia mayor o que amenaza la vida (intracraneal, retroperitoneal, digestiva con inestabilidad hemodinámica), según esa misma revisión: 10 mg de vitamina K1 por vía intravenosa en 30 minutos más concentrado de complejo protrombínico de cuatro factores dosificado por bandas de INR: 25 UI/kg con INR de 2 a 4, 35 UI/kg con INR de 4 a 6 y 50 UI/kg con INR por encima de 6. La tasa de eventos tromboembólicos del concentrado es del 3 al 8 %. No se espera el INR para actuar, y se dan los dos fármacos: el concentrado actúa en minutos y la vitamina K sostiene la reversión durante horas, porque el concentrado se agota antes de que el hígado recupere la síntesis de factores. El plasma fresco congelado es la alternativa cuando no hay concentrado: más lento y con más volumen.
  • Las dos pautas no coinciden ni en los cortes de INR (6 y 10 frente a 5 y 10) ni en la vía de la vitamina K (inyectable en perfusión frente a oral) ni en la dosis de la hemorragia grave (10-20 mg frente a 10 mg). Al prescribir, la dosis se toma de una de las dos y se dice de cuál.
  • Con qué se hace esto en España. Según CIMA (AEMPS), no hay comprimidos de vitamina K1: la fitomenadiona está comercializada como solución oral e inyectable de 10 mg/mL y como presentación pediátrica de 2 mg/0,2 mL, las dos con la vía oral y la intravenosa autorizadas, de modo que la dosis oral se administra con el contenido de la ampolla. Del complejo protrombínico humano hay varias presentaciones comercializadas, de 500 a 1.000 UI.
💡 La necrosis cutánea por warfarina: cuándo sospecharla

Aparece en los primeros 3-8 días de tratamiento, preferentemente en zonas con abundante tejido adiposo (mamas, muslos, nalgas, abdomen). La causa es la depleción precoz de la proteína C (semivida corta, de 6 a 8 horas), antes de que se depleten suficientemente los factores procoagulantes, lo que genera un estado paradójico de hipercoagulabilidad. Es más frecuente en pacientes con déficit congénito de proteína C. Si se detecta, la ficha técnica indica suspender la warfarina e instaurar tratamiento con heparina, y pide un diagnóstico adecuado para determinar si la necrosis la causa una enfermedad subyacente; se administra vitamina K y, si el déficit de proteína C está presente, puede necesitarse concentrado de proteína C o plasma fresco congelado. Para la prevención, la ficha técnica concreta el plazo en el déficit conocido o sospechado de proteína C o de su cofactor, la proteína S: una terapia anticoagulante concomitante con heparina durante 5 a 7 días al inicio del tratamiento con warfarina puede minimizar la incidencia de necrosis tisular.

5 Contraindicaciones y precauciones relevantes

🚫 Contraindicaciones absolutas (ficha técnica)
  • Embarazo (malformaciones congénitas y efectos sobre el desarrollo fetal en hijos de madres tratadas durante el primer trimestre; hemorragia fetal o placentaria cuando se administra en las semanas previas al parto).
  • Falta de cooperación por parte del enfermo.
  • Diátesis hemorrágica o discrasia hemática, y cualquier estado en el que el riesgo de hemorragia sea mayor que el beneficio clínico posible.
  • Lesiones orgánicas susceptibles de sangrar.
  • Cirugía reciente o prevista del sistema nervioso central, operaciones oftalmológicas e intervenciones traumatizantes que pongan al descubierto grandes superficies de tejidos.
  • Úlcera gastroduodenal o hemorragias manifiestas en los tractos gastrointestinal, urogenital o respiratorio.
  • Hemorragia cerebrovascular.
  • Pericarditis y derrame pericárdico.
  • Endocarditis lenta.
  • Hipertensión grave.
  • Lesiones graves del parénquima hepático y renal. La ficha técnica trata aparte, en su apartado 4.4, la insuficiencia renal o hepática moderada a grave, que no contraindica: ahí pide sopesar el riesgo de la anticoagulación frente a su beneficio. No es la misma cosa que una lesión grave del parénquima.
  • Actividad fibrinolítica aumentada (por ejemplo, después de operaciones de pulmón o de próstata).
  • Dosis elevadas de antiinflamatorios no esteroideos, de ácido acetilsalicílico o, por extrapolación, de otros salicilatos; miconazol, tanto por vía general como en gel bucal, y fenilbutazona por vía general.
  • Hipersensibilidad al principio activo o a alguno de los excipientes.

Precauciones clínicamente relevantes

SituaciónConsideración práctica
Insuficiencia hepática Síntesis reducida de factores de coagulación → efecto potenciado. Iniciar con dosis bajas y controles frecuentes. La ficha técnica pide sopesar el riesgo frente al beneficio en la insuficiencia hepática moderada a grave. La guía AHA/ACC 2026 de embolia pulmonar, a través de la guía interactiva de tromboembolia pulmonar de CardioTeca, lo gradúa por estadio de Child-Pugh: en Child-Pugh A el antagonista de la vitamina K es una alternativa con monitorización frecuente del INR, porque el INR basal puede estar ya alterado y dificulta la interpretación, con clase 1 y nivel de evidencia B-R; en Child-Pugh B puede considerarse con monitorización intensiva, con clase 2b y nivel de evidencia C-LD; y en Child-Pugh C esa fuente señala que el antagonista de la vitamina K tampoco está formalmente recomendado, y deja la heparina de bajo peso molecular o la no fraccionada como alternativas con mayor control, porque no dependen de la síntesis hepática de factores de coagulación.
Insuficiencia renal grave (ClCr 15-29 mL/min) La warfarina no se depura por vía renal pero el riesgo hemorrágico aumenta. Valorar individualmente frente a los anticoagulantes de acción directa. La ficha técnica pide sopesar el riesgo frente al beneficio en la insuficiencia renal o hepática moderada a grave.
Polimedicación Revisar todas las interacciones antes de añadir cualquier fármaco nuevo, con especial atención a los antibióticos, los antifúngicos y los antiinflamatorios no esteroideos. La ficha técnica pide un control riguroso de la coagulación al empezar y al interrumpir cualquiera de ellos.
Infección, alteración de la flora intestinal, traumatismo y catéteres La ficha técnica pide sopesar el riesgo de la anticoagulación frente a su beneficio también en las enfermedades infecciosas y en las alteraciones de la flora intestinal, en el traumatismo que puede producir una hemorragia interna, en la cirugía o el traumatismo con grandes superficies expuestas y en el portador de catéteres. La misma fuente exige determinaciones adicionales de INR inmediatamente después del alta hospitalaria y cuando se empiecen, interrumpan o tomen de forma irregular otras medicaciones.
Hipertensión arterial no controlada Aumenta el riesgo de hemorragia intracraneal con cualquier anticoagulante. La ficha técnica incluye la hipertensión grave entre las contraindicaciones y la hipertensión grave a moderada entre las condiciones en las que pide sopesar riesgo y beneficio; la guía ESC 2024 pone la hipertensión mal controlada entre los factores de riesgo hemorrágico que hay que corregir antes de iniciar la anticoagulación, con clase I y nivel de evidencia B.
Caídas de repetición Las caídas de repetición aumentan el riesgo de hemorragia intracraneal postraumática. La guía ESC 2024 las incluye entre los factores de riesgo hemorrágico que hay que corregir antes de iniciar la anticoagulación, con clase I y nivel de evidencia B, y no las convierte en una contraindicación: lo que pide es corregir lo corregible antes de dar por fijo el riesgo del paciente.
Intervenciones quirúrgicas / procedimientos invasivos Suspender la warfarina 4-5 días antes y comprobar el INR antes del procedimiento: su efecto anticoagulante persiste más de 24 horas (ficha técnica) y las semividas de sus isómeros son de unas 48 horas para el R y 31 para el S. Terapia puente con heparina de bajo peso molecular solo si el riesgo trombótico es muy alto (prótesis valvular mecánica, tromboembolia venosa reciente). El plazo de suspensión y el criterio de puente son de práctica habitual: no llevan clase de recomendación en la ficha técnica ni en las guías interactivas de CardioTeca. La ablación con catéter de la fibrilación auricular queda fuera de este plazo: la guía ESC 2024, a través de la guía interactiva de fibrilación auricular de CardioTeca, indica mantener la anticoagulación oral ininterrumpida durante el procedimiento, sin suspenderla, con clase I y nivel de evidencia A.
Lactancia La ficha técnica señala que prácticamente no se detecta warfarina en la leche materna y que los niños alimentados con leche de madres tratadas no sufren cambios en los tiempos de protrombina: compatible con la lactancia.
Niños y adolescentes La ficha técnica española no respalda el uso pediátrico: dice que no existen datos clínicos suficientes que avalen el uso del preparado en niños. Las dosis de esta ficha son de adulto.
Hematuria con INR supraterapéutico Nefropatía relacionada con anticoagulante: la ficha técnica describe lesión renal aguda, posiblemente relacionada con episodios de anticoagulación excesiva y hematuria, en pacientes con función glomerular alterada o antecedentes de enfermedad renal y también sin enfermedad renal previa, y recomienda un seguimiento estrecho con evaluación de la función renal ante INR supraterapéutico y hematuria, incluso microscópica.
Cambio entre presentaciones La ficha técnica recomienda una monitorización más estrecha del INR en los pacientes que pasan de partir el comprimido de 10 mg a los comprimidos de 1, 3 y 5 mg, que permiten una dosificación más precisa.
Tabla 5. Precauciones clínicas relevantes en el uso de warfarina.

6 Combinaciones farmacológicas y perspectivas por especialidad

Warfarina y antiagregantes plaquetarios

La combinación de warfarina con ácido acetilsalicílico o con un inhibidor del receptor P2Y12 aumenta el riesgo de hemorragia. Cuando la combinación está indicada, la guía ESC 2024 cambia el objetivo: debe considerarse una dosificación cuidadosa del antagonista de la vitamina K con un objetivo de INR de 2,0-2,5 —más ajustado que el rango estándar de 2,0-3,0— y un tiempo en rango terapéutico por encima del 70 %, para reducir el riesgo hemorrágico, con clase IIa y nivel de evidencia C. La ESC 2023 de síndromes coronarios agudos gradúa el mismo objetivo con clase IIa y nivel de evidencia B, y añade una excepción: deja fuera de esa rebaja la prótesis valvular mecánica en posición mitral, sin indicar qué objetivo aplicar en ella. La ficha técnica española coincide en el sentido general: en el paciente con riesgo aumentado de complicaciones hemorrágicas o que recibe ácido acetilsalicílico, sitúa el INR de mantenimiento en torno a 2,5. Cuando hay que combinar, la guía ESC 2024 prefiere el anticoagulante de acción directa al antagonista de la vitamina K, con clase I y nivel de evidencia A, y la ESC 2023 de síndromes coronarios agudos acota esa preferencia a la fibrilación auricular sin prótesis valvular mecánica ni estenosis mitral moderada o grave, sin extenderla a otras indicaciones. Cuando el antagonista de la vitamina K es obligado —el portador de prótesis mecánica—, esa misma guía describe la secuencia: triple terapia con antagonista de la vitamina K, ácido acetilsalicílico y clopidogrel hasta 1 semana (clase I, nivel de evidencia A), prolongable más de 1 semana y hasta 1 mes sólo si el riesgo isquémico, anatómico o del procedimiento se considera superior al hemorrágico (clase IIa, nivel de evidencia C); después, doble terapia con el antagonista de la vitamina K y un solo antiagregante, preferiblemente clopidogrel, hasta los 12 meses; y a partir de los 12 meses, suspender el antiagregante y mantener sola la anticoagulación oral (clase I, nivel de evidencia B). Sin implante de stent no procede esa cronología: lo que aplica es anticoagulante oral más un solo antiagregante hasta 12 meses (clase IIa, nivel de evidencia B). Añadir un antiagregante a la anticoagulación oral para prevenir el ictus isquémico o el tromboembolismo, sin indicación cardiológica específica, no está recomendado: clase III y nivel de evidencia B (ESC 2024).

Warfarina y amiodarona

Es la interacción más frecuente en cardiología. La ficha técnica de la warfarina pone la amiodarona entre los inhibidores enzimáticos que potencian su efecto anticoagulante, con riesgo de hemorragias, por inhibición de su metabolismo hepático; la ficha técnica de la amiodarona concreta que sus interacciones pasan por el CYP3A4, el CYP2C9, el CYP2D6 y la glicoproteína P. Al iniciar amiodarona en un paciente anticoagulado con warfarina se reduce la dosis entre un 30 % y un 50 % —cifra de práctica habitual, que ninguna de las dos fichas técnicas da— y se estrechan los controles de INR. Al suspenderla, el efecto potenciador no desaparece enseguida: por su semivida larga y muy variable, de 20 a 100 días, y hasta 100 días en tratamiento crónico, la ficha técnica de la amiodarona advierte de que las interacciones pueden observarse durante varios meses después de interrumpir el tratamiento.

Perspectiva del cardiólogo de valvulopatías

En el portador de prótesis valvular mecánica, el antagonista de la vitamina K es el único anticoagulante oral con indicación: la guía ESC/EACTS 2025 no recomienda los anticoagulantes de acción directa ni la doble antiagregación para prevenir la trombosis de la prótesis, con clase III y nivel de evidencia A. El umbral de INR se escribe de dos maneras según la fuente. La ficha técnica española da un único rango, 2,5-3,5, para toda prótesis mecánica. La guía ESC 2024, cuyos rangos recoge la guía interactiva de fibrilación auricular de CardioTeca, lo individualiza: INR 2,0-3,0 en la prótesis aórtica mecánica de bajo riesgo e INR 2,5-3,5 en cualquier prótesis mitral mecánica o en la prótesis aórtica de alto riesgo. Esa fuente no detalla qué factores reparten una prótesis aórtica de bajo riesgo de una de alto riesgo, y aquí no se completan con criterios que no consten en ella. La terapia puente perioperatoria con heparina de bajo peso molecular se reserva a las situaciones de mayor riesgo trombótico; en prótesis aórticas modernas de baja trombogenicidad no es sistemáticamente necesaria, criterio de práctica habitual que las guías interactivas de CardioTeca no gradúan.

Perspectiva del cardiólogo de fibrilación auricular y del internista

En la fibrilación auricular no valvular, la warfarina tiene hoy un papel secundario: la escala SAMe-TT₂R₂ permite identificar a los pacientes que probablemente alcanzarán un buen tiempo en rango terapéutico (puntuación de 0-1) y que, por tanto, son candidatos razonables a permanecer con un antagonista de la vitamina K. En el resto, la recomendación es iniciar un anticoagulante de acción directa. El escenario que cambia con el estudio FRAIL-AF (Circulation 2024) es el del anciano frágil de 75 años o más que ya lleva tiempo con warfarina y buen control: en ese paciente, cambiar al anticoagulante de acción directa sin una indicación explícita —deterioro del tiempo en rango, un fármaco nuevo que interacciona— aumentó la hemorragia. El informe de posicionamiento terapéutico IPT-230/V5/08022024 de la AEMPS lo escribe igual: en el paciente ya tratado con antagonista de la vitamina K y buen control del INR no se recomienda cambiar a los nuevos anticoagulantes, salvo que exista alguna razón adicional que lo justifique. La ESC 2024 cierra también el camino inverso, que es el que aparece en la consulta: ante un ictus recurrente bajo anticoagulación no está recomendado cambiar de un anticoagulante de acción directa a otro ni pasar a un antagonista de la vitamina K sin una indicación clínica clara, con clase III y nivel de evidencia B, porque el cambio sin investigar la causa real no ha demostrado reducir el riesgo; lo que esa guía recomienda antes es un estudio diagnóstico completo —causas no cardioembólicas, factores vasculares, dosis y adherencia—, con clase IIa y nivel de evidencia B.

Perspectiva del nefrólogo

En la enfermedad renal crónica avanzada, los anticoagulantes de acción directa tienen límites de filtrado glomerular y la warfarina no se elimina por vía renal de forma relevante. Los directos reducen la dosis o quedan contraindicados según el filtrado: el dabigatrán está contraindicado con ClCr < 30 mL/min. La ficha técnica de la warfarina contraindica las lesiones graves del parénquima renal y, aparte, en su apartado 4.4, pide sopesar el riesgo frente al beneficio en la insuficiencia renal moderada a grave: no son la misma cosa. Con esa salvedad, la warfarina es la opción cuando los directos no se recomiendan, aunque el control del INR se vuelve más impredecible y el riesgo hemorrágico aumenta. En la enfermedad renal crónica en estadio 4-5 o en diálisis, la guía AHA/ACC 2026 de embolia pulmonar, a través de la guía interactiva de tromboembolia pulmonar de CardioTeca, deja el antagonista de la vitamina K como alternativa con INR objetivo de 2,0-3,0, con clase 2b y nivel de evidencia B-NR, y sitúa al apixabán en el mismo escalón, con clase 2b y nivel de evidencia B-NR. Esa misma fuente señala que en diálisis el riesgo hemorrágico es muy elevado y que la decisión de anticoagular se toma con nefrología. Hay además un efecto adverso propio de esta población que la ficha técnica recoge: la calcifilaxia, un síndrome raro de calcificación vascular con necrosis cutánea y mortalidad elevada, que se desarrolla principalmente en la enfermedad renal en fase terminal sometida a diálisis o con factores de riesgo conocidos —déficit de proteína C o S, hiperfosfatemia, hipercalcemia, hipoalbuminemia—, con casos raros notificados también sin enfermedad renal. Si se diagnostica, la ficha técnica indica instaurar el tratamiento apropiado y considerar la interrupción de la warfarina. Su frecuencia figura como «no conocida».

Presentaciones y acceso en España

Según CIMA (AEMPS), consultado en septiembre de 2026, las cuatro presentaciones de warfarina autorizadas en España —comprimidos de 1, 3, 5 y 10 mg, todas del mismo laboratorio y sin genéricos— están comercializadas, son medicamentos sujetos a prescripción médica clasificados como tratamiento de larga duración y no tenían notificado ningún problema de suministro. La misma fuente las clasifica como no sustituibles en la dispensación, por tratarse de un principio activo de estrecho margen terapéutico. CIMA no publica la condición de financiación ni la de visado, de modo que esta ficha no las afirma. El seguimiento del INR en los centros de salud y en las consultas de hematología está ampliamente establecido en España, lo que facilita el acceso a la monitorización necesaria.

A partir de aquí, la farmacología y los estudios que sostienen lo anterior. Los apartados siguientes desarrollan el mecanismo de acción de la warfarina, la farmacogenómica de CYP2C9 y VKORC1, y los estudios que respaldan cada una de las recomendaciones prácticas del bloque I. La tabla resumen está al final del artículo.

Bloque II · Farmacología y estudios

7 Efectos más allá del mecanismo anticoagulante

La warfarina actúa inhibiendo la síntesis de los factores de coagulación dependientes de la vitamina K. La misma inhibición alcanza a otras proteínas que necesitan carboxilación: las proteínas anticoagulantes C, S y Z, la proteína Gla matricial y la osteocalcina.

FactorEfectoImplicación clínica
Proteínas C y S (anticoagulantes naturales) Depleción de las dos; la proteína C cae primero, por su semivida corta de 6 a 8 horas, antes que los factores procoagulantes Estado paradójico de hipercoagulabilidad en los primeros días → necesidad de heparina puente y riesgo de necrosis cutánea
Proteína Z Depleción junto a los otros factores VK-dependientes Papel modulador de la inhibición de FXa; clínicamente poco relevante de forma aislada
Calcificación vascular La vitamina K participa en la carboxilación de la proteína Gla matricial (MGP), inhibidora de la calcificación Efecto pro-calcificante propuesto con el uso crónico de antagonistas de la vitamina K; los datos en humanos son heterogéneos y no han cambiado las guías. Lo que la ficha técnica sí recoge es la calcifilaxia —calcificación vascular con necrosis cutánea y mortalidad elevada—, con frecuencia no conocida y con la instrucción de considerar la interrupción de la warfarina si se diagnostica
Metabolismo óseo Osteocalcina es VK-dependiente; teóricamente podría reducirse su actividad Los datos sobre el riesgo de fractura son inconsistentes; no constituye una contraindicación, pero merece seguimiento en poblaciones de riesgo
Tabla 6. Efectos de warfarina más allá de la anticoagulación.
💡 Calcificación vascular y antagonistas de la vitamina K: lo que muestran los datos

La proteína Gla matricial (MGP), inhibidora de la calcificación vascular, requiere carboxilación vitamina-K dependiente para ser activa. El uso prolongado de un antagonista de la vitamina K podría, por ese mecanismo, favorecer la calcificación arterial al inhibir esa carboxilación. Estudios observacionales han descrito mayor calcificación en pacientes con uso crónico de antagonistas de la vitamina K. La magnitud del efecto clínico no está establecida, los datos son heterogéneos y ninguna guía actual modifica la indicación de warfarina por este motivo. Lo que sí está en la ficha técnica es la calcifilaxia, con frecuencia no conocida, sobre todo en la enfermedad renal en fase terminal en diálisis y en el déficit de proteína C o S, la hiperfosfatemia, la hipercalcemia y la hipoalbuminemia, con casos raros descritos también sin enfermedad renal; ante su diagnóstico, la ficha técnica indica instaurar el tratamiento apropiado y considerar la interrupción de la warfarina.

8 Mecanismo de acción de la warfarina: ciclo de la vitamina K, VKORC1 y farmacogenómica

El ciclo de la vitamina K y su inhibición

La vitamina K existe en forma oxidada (epóxido) y en su forma reducida activa (hidroquinona o KH2). Solo la forma reducida activa puede actuar como cofactor de la gamma-glutamil carboxilasa, enzima que carboxila los residuos de ácido glutámico de los factores II (protrombina), VII, IX, X y de las proteínas C, S y Z. Esta carboxilación es imprescindible para que estos factores se unan al calcio y puedan adherirse a las superficies fosfolipídicas, paso esencial para la cascada de coagulación.

Tras actuar como cofactor, la vitamina K queda en forma de epóxido y debe ser regenerada a su forma reducida por la enzima VKORC1 (vitamina K epóxido reductasa complejo 1). La warfarina inhibe de forma competitiva VKORC1, impidiendo esta regeneración. El resultado es la progresiva depleción de vitamina K reducida disponible, con la consecuente reducción en la síntesis de los factores vitamina-K dependientes.

💡 La S-warfarina y el CYP2C9: por qué el polimorfismo cambia la dosis

La warfarina es una mezcla racémica de dos enantiómeros, y la ficha técnica lo recoge así: los dos isómeros se metabolizan de manera distinta, con semividas de aproximadamente 48 horas para el R y 31 para el S, el R por ceto-reducción a alcoholes de warfarina y el S por hidroxilación. La S-warfarina es el enantiómero de mayor actividad anticoagulante y se metaboliza principalmente por el CYP2C9, mientras que la R-warfarina lo hace por el CYP1A2 y el CYP3A4. Por eso los polimorfismos del CYP2C9 —en particular *2 y *3— y sus inhibidores, como el fluconazol, la fluvastatina, el metronidazol o el trimetoprim-sulfametoxazol, potencian el efecto anticoagulante: afectan al enantiómero de mayor actividad.

Farmacogenómica: CYP2C9 y VKORC1

La respuesta a la warfarina varía mucho de un paciente a otro: la ficha técnica señala que la mayoría se mantienen con 2 a 10 mg diarios, pero la dosis necesaria para alcanzar el mismo INR cambia de forma notable entre pacientes, y los genotipos de CYP2C9 y VKORC1 explican una parte relevante de esa variabilidad. Las dos dianas genéticas principales son:

VKORC1: los portadores del haplotipo A de VKORC1 (promotor -1639G>A) tienen menor expresión de la enzima y, por tanto, necesitan dosis de warfarina menores para alcanzar el mismo INR. Los portadores del genotipo A/A alcanzan el rango terapéutico más rápido, pero también tienen mayor riesgo de INR supraterapéutico precoz.

La fuente de este apartado es la guía del Clinical Pharmacogenetics Implementation Consortium (CPIC) de 2017 para la dosificación de warfarina guiada por farmacogenética, que revisa cuatro determinantes genéticos —el CYP2C9, la VKORC1, el CYP4F2 y la variante rs12777823— para alcanzar un INR objetivo de 2,0-3,0 cuando se dispone del genotipo, e incorpora recomendaciones específicas según la ascendencia continental, en el adulto y en el niño. Esa especificidad por ascendencia es la misma variable que separó los resultados del estudio COAG y la que la escala SAMe-TT₂R₂ puntúa con 2 puntos.

CYP2C9: el alelo *1 (silvestre) tiene actividad completa; los alelos *2 y *3 la reducen, el *3 mucho más que el *2, de modo que sus portadores metabolizan la S-warfarina más despacio, necesitan dosis menores y tienen más riesgo de sobredosificación al inicio del tratamiento. Los alelos *5, *6, *8 y *11 también pueden reducir la actividad enzimática.

📊 Los estudios COAG y EU-PACT (2013): dosificación guiada por genotipo frente a dosificación clínica

En 2013, dos estudios aleatorizados evaluaron el uso de algoritmos de dosificación basados en el genotipo de CYP2C9 y VKORC1. EU-PACT (realizado en Europa) demostró que la dosificación guiada por genotipo mejoraba el tiempo en rango terapéutico durante las primeras 12 semanas. COAG, realizado en Estados Unidos, no encontró esa mejora, y su resultado difirió según la ascendencia de los pacientes. La genotipificación del CYP2C9 y de la VKORC1 no está implantada en la práctica habitual en España.

Farmacocinética relevante

Según la ficha técnica, la warfarina se absorbe rápida y completamente por vía oral y alcanza las concentraciones plasmáticas máximas entre 1 y 9 horas. Más del 97 % del fármaco total se une a las proteínas plasmáticas, sobre todo a la albúmina, y solo es activo el fármaco libre: de ahí la interacción con los fármacos que compiten por esa unión, entre ellos los antiinflamatorios no esteroideos y el miconazol. Su eliminación es casi exclusivamente por metabolismo hepático a través del citocromo P450, y las semividas son de aproximadamente 48 horas para el isómero R y 31 horas para el S, lo que explica la latencia entre el ajuste de dosis y el cambio del INR. El INR empieza a subir a las 24-36 horas por la caída del factor VII, pero el efecto antitrombótico completo no llega hasta los 4-5 días: la ficha técnica señala que la acción terapéutica completa no se manifiesta hasta que los factores de coagulación circulantes han sido eliminados por catabolismo normal, a velocidades distintas para cada factor.

9 El estudio FRAIL-AF (2024): continuar con antagonista de la vitamina K o cambiar a un anticoagulante de acción directa en el anciano frágil con fibrilación auricular

Diseño y población

El estudio FRAIL-AF fue un ensayo pragmático, multicéntrico, abierto, aleatorizado y de superioridad, realizado en los Países Bajos. Se incluyeron pacientes con fibrilación auricular, 75 años o más y fragilidad definida por una puntuación de 3 o más en el Groningen Frailty Indicator, que ya recibían un antagonista de la vitamina K. Se excluyeron los pacientes con filtrado glomerular menor de 30 mL/min/1,73 m² y los de fibrilación auricular valvular (prótesis mecánica o estenosis mitral). Entre enero de 2018 y junio de 2022 se cribaron 2.621 pacientes y se aleatorizaron 1.330, con una edad media de 83 años y una puntuación mediana de 4 en ese índice. Después de la aleatorización se excluyeron 7 pacientes por cumplir criterios de exclusión —6 del brazo que cambiaba y 1 del que continuaba—, de modo que la población por intención de tratar fue de 662 pacientes que pasaron a un anticoagulante de acción directa y 661 que continuaron con el antagonista de la vitamina K guiado por INR. El seguimiento fue de 12 meses y la variable principal, la aparición de hemorragia mayor o hemorragia clínicamente relevante no mayor, la que ocurriera primero, con la muerte como riesgo competitivo.

📊 El estudio FRAIL-AF (2024): las cifras del cambio de antagonista de la vitamina K a anticoagulante de acción directa

El estudio se detuvo tras 163 episodios de la variable principal —101 en el brazo que cambiaba y 62 en el que continuaba— al cumplirse una regla de futilidad prevista en el protocolo. La razón de riesgos de causa específica de la variable principal, hemorragia mayor o hemorragia clínicamente relevante no mayor, fue de 1,69 (IC 95 %, 1,23-2,32) a favor de continuar con el antagonista de la vitamina K; la de los eventos tromboembólicos fue de 1,26 (IC 95 %, 0,60-2,61). Los autores concluyen que cambiar el antagonista de la vitamina K guiado por INR a un anticoagulante de acción directa en el anciano frágil con fibrilación auricular se asoció a más complicaciones hemorrágicas que continuar con el antagonista, sin una reducción asociada de las complicaciones tromboembólicas.

Los resultados de FRAIL-AF frente al balance global del metaanálisis de Ruff

El estudio se detuvo tras 163 episodios de la variable principal —101 en el brazo que cambiaba y 62 en el que continuaba—, con una razón de riesgos de 1,69 (IC 95 %, 1,23-2,32) para la hemorragia mayor o clínicamente relevante no mayor y de 1,26 (IC 95 %, 0,60-2,61) para los eventos tromboembólicos. Ese resultado va en dirección contraria al balance global de los anticoagulantes de acción directa frente a la warfarina. El metaanálisis de Ruff y colaboradores (Lancet, 2014), que reunió los 71.683 participantes de los cuatro estudios de fase 3 de anticoagulantes de acción directa frente a warfarina en la fibrilación auricular —42.411 con un anticoagulante nuevo y 29.272 con warfarina—, encontró globalmente una reducción del 19 % del ictus o la embolia sistémica (riesgo relativo 0,81; IC 95 %, 0,73-0,91), del 52 % de la hemorragia intracraneal (0,48; 0,39-0,59) y del 10 % de la mortalidad por cualquier causa (0,90; 0,85-0,95), con una hemorragia mayor similar. Hay un resultado en el que la warfarina queda por delante: los anticoagulantes de acción directa aumentaron la hemorragia digestiva (1,25; 1,01-1,55). Ese balance global no se trasladó al subgrupo de FRAIL-AF, cuyos pacientes ya estaban bien controlados con el antagonista de la vitamina K; entre las explicaciones propuestas están la polimedicación, la función renal fluctuante y la ingesta irregular del paciente frágil, que hacen más imprevisible la farmacocinética de los anticoagulantes de acción directa.

Implicación clínica práctica

La guía ESC 2024 de fibrilación auricular recoge este resultado como una opción que puede considerarse, no como una preferencia establecida: a partir de los 75 años, con antagonista de la vitamina K estable y polifarmacia, mantenerlo puede ser preferible a cambiar, para evitar el riesgo hemorrágico añadido de la transición, con clase IIb y nivel de evidencia B. La misma guía recomienda lo contrario cuando el control es malo: con un tiempo en rango terapéutico por debajo del 70 %, cambiar a un anticoagulante de acción directa en quien sea elegible, para prevenir el tromboembolismo y la hemorragia intracraneal, con clase I y nivel de evidencia B; y con el antagonista de la vitamina K en marcha, debe considerarse mantener el tiempo en rango por encima del 70 %, con clase IIa y nivel de evidencia A. En la práctica: un paciente frágil de 78 años que lleva cuatro años con warfarina y un tiempo en rango del 78 % no tiene indicación de cambio; si ese tiempo en rango baja al 50 % por un motivo identificable —polifarmacia nueva, pérdida de adherencia—, el cambio pasa a estar recomendado con clase I y nivel de evidencia B, tras intentar optimizar el control.

⚕️ Perla clínica — FRAIL-AF excluyó la fibrilación auricular valvular: en el anciano con prótesis mecánica no se aplica

El estudio FRAIL-AF excluyó a los pacientes con fibrilación auricular valvular —prótesis mecánica y estenosis mitral—, de modo que sus resultados se aplican solo a la fibrilación auricular no valvular. En el anciano frágil con prótesis valvular mecánica, el antagonista de la vitamina K es el único anticoagulante oral con indicación, con independencia de la fragilidad, del tiempo en rango terapéutico y de la edad: la guía ESC/EACTS 2025 no recomienda los anticoagulantes de acción directa en ese perfil, con clase III y nivel de evidencia A. El estudio FRAIL-AF no modifica esa conducta.

10 El estudio RE-ALIGN (2013): dabigatrán frente a warfarina en portadores de prótesis valvular mecánica

Diseño y población

RE-ALIGN fue un estudio de fase 2 de validación de dosis, aleatorizado, financiado por el fabricante del dabigatrán. Se aleatorizaron 252 pacientes con prótesis valvular mecánica aórtica o mitral en una proporción 2:1 a dabigatrán o warfarina. Se estudiaron dos poblaciones: la de los operados en los 7 días previos y la de los operados al menos 3 meses antes de la aleatorización. La dosis inicial de dabigatrán —150, 220 o 300 mg cada 12 horas— se eligió según la función renal y se ajustó para obtener una concentración valle de al menos 50 ng/mL, que era la variable principal; la dosis de warfarina se ajustó a un INR de 2,0-3,0 o de 2,5-3,5 según el riesgo tromboembólico.

Resultados principales y causa de la interrupción

El estudio se detuvo antes de lo previsto, tras incluir 252 pacientes, por un exceso de eventos tromboembólicos y hemorrágicos en el grupo de dabigatrán. Hubo ictus isquémico o no especificado en 9 pacientes del grupo de dabigatrán (5 %) y en ninguno del de warfarina, y hemorragia mayor en 7 (4 %) frente a 2 (2 %); toda la hemorragia mayor fue pericárdica. En el análisis por tratamiento recibido hubo que ajustar o suspender el dabigatrán en 52 de 162 pacientes (32 %). La publicación no ofrece prueba de significación para estas comparaciones. El mecanismo que se propone para explicar el resultado está en las preguntas frecuentes, y es una hipótesis: el resumen del estudio no enuncia ninguno.

📊 El estudio RE-ALIGN (2013) y el estudio PROACT Xa: qué midieron en la prótesis mecánica

Eikelboom y colaboradores publicaron en el New England Journal of Medicine en 2013 la interrupción prematura del estudio RE-ALIGN: ictus isquémico o no especificado en el 5 % del grupo de dabigatrán y en ninguno del de warfarina, y hemorragia mayor en el 4 % frente al 2 %, toda ella pericárdica. Eikelboom y Weitz recogieron en 2023 que el apixabán se probó después frente a la warfarina en portadores de un modelo concreto de prótesis aórtica mecánica bivalva, la On-X, en el estudio PROACT Xa, y que también se interrumpió por futilidad. Con el rivaroxabán y el edoxabán no hay estudios en prótesis mecánica, y el informe de posicionamiento terapéutico de la AEMPS señala que sus fichas técnicas no recogen datos en portadores de prótesis valvulares cardiacas, mientras que el dabigatrán está contraindicado en ellos. Con prótesis mecánica, la guía ESC/EACTS 2025 no recomienda los anticoagulantes de acción directa ni la doble antiagregación para prevenir la trombosis, con clase III y nivel de evidencia A.

Implicación clínica práctica

En el portador de prótesis valvular mecánica, el antagonista de la vitamina K es el único anticoagulante oral con indicación: la guía ESC/EACTS 2025 no recomienda los anticoagulantes de acción directa ni la doble antiagregación para prevenir la trombosis de la prótesis, con clase III y nivel de evidencia A, y ningún anticoagulante de acción directa está autorizado en esa indicación. Prescribir un anticoagulante de acción directa a un portador de prótesis mecánica lo deja sin protección frente a la trombosis de la prótesis. Por eso, en cualquier paciente con antecedente de cirugía valvular, el tipo de prótesis se comprueba antes de prescribir o de mantener un anticoagulante de acción directa.

11 La escala SAMe-TT₂R₂: variables, puntuación e interpretación del control esperado del INR

Variables de la escala

VariableDefiniciónPuntos
S — Sex (sexo) Mujer 1
A — Age (edad) Menor de 60 años 1
Me — Medical history (historia médica) Más de dos de: HTA, DM, cardiopatía isquémica, IC, ictus previo, enfermedad pulmonar, enfermedad renal o hepática 1
T — Treatment (tratamiento) Tratamiento con fármacos que interaccionan; en la derivación, la amiodarona para el control del ritmo 1
T2 — Tobacco (tabaco) Fumador activo 2
R2 — Race (raza) No caucásico 2
Tabla 7. Variables y puntuación de la escala SAMe-TT₂R₂. Rango total: 0-8 puntos.

Interpretación y uso clínico

La escala fue derivada por Apostolakis y colaboradores (Chest, 2013) sobre la población del estudio AFFIRM, partida al azar en dos mitades para la derivación y la validación interna, y validada además en una cohorte prospectiva externa de pacientes anticoagulados. Su discriminación fue moderada: índice C de 0,72 (IC 95 %, 0,64-0,795) en la validación interna y de 0,70 (IC 95 %, 0,57-0,82) en la externa. Una puntuación de 0-1 identifica a los pacientes que, según esa derivación, se controlarán bien con un antagonista de la vitamina K. Una puntuación ≥ 2 se asocia con mayor probabilidad de control subóptimo del INR y, en la interpretación de los autores, con la necesidad de intervenciones adicionales para alcanzar un control aceptable; con indicación de fibrilación auricular no valvular, es la situación en la que cabe preferir un anticoagulante de acción directa desde el inicio.

⚕️ Perla clínica — La escala SAMe-TT₂R₂ se aplica en la decisión inicial, no en el seguimiento

La escala se usa en el momento de elegir entre antagonista de la vitamina K y anticoagulante de acción directa. Con una puntuación de 2 o más y una indicación de fibrilación auricular no valvular, el anticoagulante de acción directa es la opción preferida desde el principio. Con 0-1 punto, el antagonista de la vitamina K es razonable en pacientes seleccionados: con contraindicación a los anticoagulantes de acción directa, con preferencia informada del paciente, o cuando la indicación es una prótesis valvular mecánica, en la que la escala no interviene porque no hay alternativa oral. Su discriminación es moderada —índice C de 0,72 en la validación interna y de 0,70 en la externa—, de modo que no predice el tiempo en rango de un paciente concreto.

Tabla resumen · Warfarina en la práctica clínica

AspectoDato claveFuente / referencia
Mecanismo Inhibición de la gamma carboxilación dependiente de la vitamina K → factores II, VII, IX y X inactivos; depleción también de las proteínas C y S. La diana molecular es la VKORC1 Ficha técnica, apartado 5.1 (factores II, VII, IX y X) y apartado 4.4 (proteínas C y S). La VKORC1 no figura en la ficha técnica
Indicaciones clave actuales Prótesis valvular mecánica (única opción oral); fibrilación auricular con estenosis mitral reumática y área valvular de 2,0 cm² o menos; anciano frágil con antagonista de la vitamina K estable; síndrome antifosfolipídico; aclaramiento de creatinina por debajo de 15 mL/min, donde los anticoagulantes de acción directa no se recomiendan ESC 2024; ESC/EACTS 2025; AEMPS, IPT-230/V5/08022024; estudio FRAIL-AF
INR objetivo estándar 2,0-3,0 en fibrilación auricular, tromboembolia venosa y bioprótesis las primeras 12 semanas (el objetivo de la fibrilación auricular lo gradúa la ESC 2024 con clase I y nivel de evidencia B); 2,5-3,5 en prótesis mecánica —rango único de la ficha técnica para toda posición; la ESC 2024 admite 2,0-3,0 en la prótesis aórtica de bajo riesgo— y tras el infarto de miocardio; 2,0-2,5 cuando se combina con un antiagregante (ESC 2024, clase IIa, nivel de evidencia C) Ficha técnica AEMPS; ESC 2024
Calidad de control Tiempo en rango terapéutico del 70 % o más por el método de Rosendaal, umbral que la ESC 2024 gradúa con clase IIa y nivel de evidencia A; una puntuación de 0-1 en la escala SAMe-TT₂R₂ predice buen control, con índice C de 0,72 en la validación interna Apostolakis et al. Chest 2013; ESC 2024
Dosis inicio Ficha técnica: iniciar con 2 a 5 mg/día y ajustar por el INR, con dosis iniciales bajas en el paciente de edad avanzada o debilitado. En la práctica, 5 mg/día en el adulto sin factores que obliguen a bajar y 2-3 mg/día con edad avanzada, bajo peso o amiodarona. Mantenimiento: 2-10 mg/día (ficha técnica) Ficha técnica AEMPS y práctica habitual
Heparina puente Necesaria en tromboembolia venosa activa y en la prótesis mecánica perioperatoria de alto riesgo; no sistemática en la fibrilación auricular. El plazo de suspensión y el criterio de puente son de práctica habitual: no llevan clase de recomendación en la ficha técnica ni en las guías interactivas de CardioTeca Práctica habitual; ficha técnica para la persistencia del efecto más de 24 horas
Estudio clave · prótesis mecánica RE-ALIGN (2013): se detuvo antes de lo previsto por exceso de eventos tromboembólicos y hemorrágicos con dabigatrán (ictus en 9 pacientes, 5 %, frente a ninguno; hemorragia mayor en 7, 4 %, frente a 2, 2 %). Ningún anticoagulante de acción directa está autorizado en prótesis mecánica, y la ESC/EACTS 2025 no los recomienda con clase III y nivel de evidencia A. Eikelboom et al. NEJM 2013 (PMID 23991661)
Estudio clave · anciano frágil FRAIL-AF (2024): en 1.330 pacientes frágiles de 75 años o más, cambiar de antagonista de la vitamina K a un anticoagulante de acción directa aumentó la hemorragia mayor o clínicamente relevante no mayor (razón de riesgos 1,69; IC 95 %, 1,23-2,32) sin reducir los eventos tromboembólicos (1,26; 0,60-2,61). La ESC 2024 lo recoge con clase IIb y nivel de evidencia B a partir de los 75 años con antagonista de la vitamina K estable y polifarmacia Joosten et al. Circulation 2024 (PMID 37634130)
Efectos adversos principales Hemorragia de cualquier localización (frecuente); necrosis de la piel y otros tejidos al inicio (muy rara); embriopatía (embarazo); microembolización de colesterol y síndrome del pie morado (poco frecuentes); calcifilaxia y nefropatía relacionada con anticoagulante (frecuencia no conocida) Ficha técnica AEMPS, apartados 4.4 y 4.8
Interacción más relevante Amiodarona: inhibición de CYP2C9/3A4; efecto persiste 2-3 meses tras suspensión Ficha técnica, apartado 4.5 (la amiodarona figura entre los inhibidores enzimáticos que potencian el efecto anticoagulante)
Reversión urgente En la hemorragia que amenaza la vida, 10 mg de vitamina K1 por vía intravenosa en 30 minutos más concentrado de complejo protrombínico de cuatro factores dosificado por el INR: 25 UI/kg con INR de 2 a 4, 35 UI/kg con INR de 4 a 6 y 50 UI/kg con INR por encima de 6, con una tasa de eventos tromboembólicos del 3 al 8 %. La ficha técnica española escribe 10 a 20 mg de vitamina K1 inyectable en perfusión lenta de una hora, con plasma fresco congelado, sangre completa o un complejo de factor IX Bekka y Liakoni. Br J Clin Pharmacol 2025 (tabla de antídotos); ficha técnica, apartado de sobredosis
Contraindicación absoluta más relevante Embarazo; hemorragia manifiesta; endocarditis lenta; diátesis hemorrágica; hipertensión grave; miconazol, incluso en gel bucal Ficha técnica AEMPS, apartado 4.3
Guías 2024-2026 ESC 2024 (fibrilación auricular): en la prótesis valvular mecánica y en la estenosis mitral moderada o grave la anticoagulación está indicada con independencia de la puntuación CHA₂DS₂-VA, y la guía no gradúa esa indicación con clase ni nivel propios; lo que gradúa con clase I y nivel de evidencia A (Recommendation Table 7) es elegir el antagonista de la vitamina K en vez de un anticoagulante de acción directa en esos dos perfiles. Objetivo de INR en la fibrilación auricular, 2,0-3,0 (clase I, nivel de evidencia B); mantener el tiempo en rango terapéutico por encima del 70 % (clase IIa, nivel de evidencia A); por debajo del 70 %, cambiar a un anticoagulante de acción directa en quien sea elegible (clase I, nivel de evidencia B); a partir de los 75 años con antagonista de la vitamina K estable y polifarmacia, mantenerlo puede ser preferible a cambiar (clase IIb, nivel de evidencia B). ESC/EACTS 2025 (valvulopatías): con prótesis mecánica no se recomiendan los anticoagulantes de acción directa ni la doble antiagregación (clase III, nivel de evidencia A) y en la estenosis mitral reumática con fibrilación auricular y área valvular de 2,0 cm² o menos están contraindicados (clase III, nivel de evidencia B). ESC 2026 (insuficiencia cardiaca): anticoagulantes de acción directa con preferencia sobre los antagonistas de la vitamina K (clase I, nivel de evidencia B1), salvo estenosis mitral moderada o grave y prótesis mecánica; anticoagular al paciente con insuficiencia cardiaca y fibrilación auricular clínica de riesgo tromboembólico elevado es una recomendación distinta, de clase I y nivel de evidencia A. ESC 2025 (embarazo): en la portadora de prótesis mecánica, el antagonista de la vitamina K es aceptable en el segundo y el tercer trimestre hasta la semana 36 (clase IIa, nivel de evidencia C). ESC 2024; ESC/EACTS 2025; ESC 2025; ESC 2026

Preguntas frecuentes sobre warfarina

¿Qué es la warfarina y para qué sirve?
Es un anticoagulante oral del grupo de los antagonistas de la vitamina K, un derivado de la 4-hidroxicumarina que se presenta en comprimidos y cuyo efecto se mide con el INR; su código de grupo terapéutico en la ficha técnica es B01AA03. Sirve para anticoagular impidiendo la síntesis de los factores de coagulación que dependen de la vitamina K. Su ficha técnica recoge la profilaxis y el tratamiento de la trombosis venosa y de la embolia pulmonar, la profilaxis y el tratamiento de las complicaciones tromboembólicas asociadas a la fibrilación auricular y a la sustitución de válvulas cardiacas, y la reducción del riesgo de muerte por infarto de miocardio recurrente y de episodios tromboembólicos como el ictus o la embolia sistémica tras un infarto. En la práctica de 2026, quienes la han sustituido en casi todas esas indicaciones son los cuatro anticoagulantes orales de acción directa —apixabán, rivaroxabán, edoxabán y dabigatrán—, que la guía ESC 2024 prefiere a los antagonistas de la vitamina K en la fibrilación auricular no valvular con clase I y nivel de evidencia A. Quedan cuatro situaciones en las que la warfarina o el acenocumarol siguen siendo la opción: la prótesis valvular mecánica, donde la guía ESC/EACTS 2025 no recomienda los anticoagulantes de acción directa con clase III y nivel de evidencia A; la fibrilación auricular con estenosis mitral reumática y área valvular mitral de 2,0 cm² o menos, donde los contraindica con clase III y nivel de evidencia B; el síndrome antifosfolipídico, en el que el informe de posicionamiento terapéutico de la AEMPS sitúa al antagonista de la vitamina K como de elección porque con los directos hay más trombosis arteriales, sobre todo ictus; y el aclaramiento de creatinina por debajo de 15 mL/min, donde los directos no se recomiendan.
¿Warfarina o acenocumarol? ¿Cuál se usa en España?
En España el antagonista de la vitamina K de uso habitual es el acenocumarol, y esa es la diferencia con la bibliografía internacional, donde casi todo está escrito con warfarina. Los dos comparten mecanismo y los dos se controlan con el INR, con los mismos rangos objetivo. La diferencia práctica es la semivida: la ficha técnica del acenocumarol da una semivida plasmática de 8-11 horas, mientras que la de la warfarina da unas 48 horas para el isómero R y 31 para el S. Eso hace que el acenocumarol responda más rápido a los cambios de dosis y también que sus oscilaciones sean mayores, mientras que la warfarina es más estable pero tarda más en corregirse. La warfarina está comercializada en España en comprimidos de 1, 3, 5 y 10 mg. Al leer un estudio o una guía escritos con warfarina, las conclusiones sobre eficacia y seguridad se trasladan al acenocumarol, pero las pautas concretas de dosis no. Para el cambio de un antagonista de la vitamina K al otro no hay equivalencia de dosis en la ficha técnica de la warfarina: lo que esa ficha técnica indica es empezar con 2 a 5 mg al día —dosis inicial baja en el paciente de edad avanzada, debilitado o con una respuesta mayor de la esperada—, ajustar por el INR y determinarlo antes de empezar y cada 24 horas hasta establecer la dosis de mantenimiento; y pide determinaciones adicionales de INR al empezar, interrumpir o tomar de forma irregular otras medicaciones, que es exactamente lo que ocurre en el cambio.
¿Qué presentaciones de warfarina hay en España y para qué sirve el comprimido de 5 mg?
El principio activo es la warfarina sódica y en España hay cuatro presentaciones autorizadas, las cuatro comercializadas y las cuatro de un solo laboratorio, sin genéricos: comprimidos de 1, 3, 5 y 10 mg, todos por vía oral (CIMA, AEMPS, consultado en septiembre de 2026). No hay presentación inyectable de warfarina ni suspensión oral: la única vía es la oral. La dosis del comprimido no corresponde a una indicación, así que el de 5 mg no sirve para algo distinto del de 3 mg: las cuatro dosis existen para poder ajustar, porque la dosis se titula por el INR y no por el diagnóstico. La ficha técnica recomienda iniciar con 2 a 5 mg al día y añade que la mayoría de los pacientes se mantienen con 2 a 10 mg diarios, con la dosis y el intervalo ajustados a la respuesta individual. Una advertencia de la propia ficha técnica: al pasar de partir el comprimido de 10 mg a los comprimidos de 1, 3 y 5 mg, que permiten una dosificación más precisa, se recomienda una monitorización más estrecha del INR.
¿Cuál es el INR objetivo con warfarina?
Depende de la indicación, y la ficha técnica española lo escribe indicación por indicación. En la trombosis venosa profunda y la embolia pulmonar, 2,0-3,0. En la fibrilación auricular a largo plazo, 2,0-3,0, objetivo que la guía ESC 2024 gradúa con clase I y nivel de evidencia B. Tras el infarto de miocardio, 2,5-3,5, con el tratamiento iniciado 2-4 semanas después del evento, y alrededor de 2,5 si el riesgo hemorrágico es alto o el paciente toma ácido acetilsalicílico. En la prótesis valvular mecánica la ficha técnica escribe un único rango, 2,5-3,5, para todas las posiciones; la guía ESC 2024 lo individualiza en 2,0-3,0 para la prótesis aórtica mecánica de bajo riesgo y 2,5-3,5 para la prótesis mitral mecánica o la aórtica de alto riesgo. En la bioprótesis, 2,0-3,0 durante las 12 semanas siguientes al implante. En el síndrome antifosfolipídico, 2,0-3,0, con controles frecuentes las primeras semanas hasta que se estabilice, y en la enfermedad renal crónica en estadio 4-5 o en diálisis, también 2,0-3,0, según la guía AHA/ACC 2026 de embolia pulmonar. Cuando se documenta un trombo en el ventrículo izquierdo, incluido el apical, la guía ESC 2023 de síndromes coronarios agudos indica anticoagular 3 a 6 meses con antagonista de la vitamina K e INR objetivo 2,0-3,0, o con un anticoagulante de acción directa, con clase IIa y nivel de evidencia C. Si el antagonista de la vitamina K se combina con un antiagregante, la guía ESC 2024 baja el objetivo a 2,0-2,5 con tiempo en rango terapéutico por encima del 70 %, con clase IIa y nivel de evidencia C; la ESC 2023 de síndromes coronarios agudos gradúa el mismo objetivo con clase IIa y nivel de evidencia B y añade una excepción que importa: deja fuera de esa rebaja la prótesis valvular mecánica en posición mitral, sin indicar qué objetivo aplicar en ese caso. Lo que no existe es un objetivo único para todas las indicaciones: prescribir «INR 2-3» a un portador de prótesis mitral mecánica es un error de infradosificación. Y hay un techo: un INR superior a 4,0 no aporta beneficio terapéutico adicional en la mayoría de los pacientes y se asocia a un riesgo más elevado de hemorragias, según la ficha técnica.
¿Cómo se inicia la warfarina y cuándo se hace el primer control?
La ficha técnica recomienda iniciar con 2 a 5 mg al día y ajustar según el INR, y dosis iniciales bajas en el paciente de edad avanzada, debilitado o con una respuesta mayor de la esperada; en la práctica se usan 5 mg al día en el adulto sin factores que obliguen a bajar y 2-3 mg al día con edad avanzada, bajo peso, insuficiencia hepática, desnutrición o amiodarona. La propia ficha técnica advierte de que una dosis inicial alta aumenta la incidencia de hemorragias, no ofrece protección más rápida frente a la formación de trombos y no se recomienda. En cuanto a los controles, la ficha técnica pide determinar el INR antes de empezar y cada 24 horas hasta establecer la dosis de mantenimiento; después, una vez a la semana hasta el primer mes y luego un control mensual mientras dure el tratamiento. En la práctica, el primer INR se mide al tercer día, los siguientes cada 2-3 días hasta que dos determinaciones consecutivas queden en rango, y en el paciente estable con tiempo en rango por encima del 70 % se espacian hasta 4-6 semanas. En la trombosis aguda, la warfarina se solapa con heparina durante al menos 5 días y hasta que el INR esté en rango dos días seguidos, porque el efecto antitrombótico real no llega antes.
¿Cuál es el mecanismo de acción de la warfarina?
Inhibe la enzima VKORC1, la epóxido reductasa que regenera la vitamina K en su forma reducida. Sin vitamina K reducida no puede producirse la gamma-carboxilación de los residuos de ácido glutámico de los factores II, VII, IX y X, que quedan sintetizados pero inactivos porque no pueden unirse al calcio ni a las superficies fosfolipídicas. La misma inhibición afecta a las proteínas anticoagulantes C, S y Z, y ahí está la explicación de dos fenómenos: el estado procoagulante transitorio de los primeros días —la proteína C tiene una semivida corta y cae antes que los factores procoagulantes— y la necrosis cutánea del inicio, sobre todo en el déficit de proteína C. La warfarina no actúa sobre los factores ya circulantes: la ficha técnica señala que la acción terapéutica completa no se manifiesta hasta que esos factores han desaparecido por catabolismo normal, lo que explica el retraso de 4-5 días, y que no tiene efecto trombolítico directo, aunque puede limitar la extensión de los trombos existentes.
¿Se puede cambiar a un anticoagulante directo a un paciente anciano estable con warfarina?
No por rutina. El estudio FRAIL-AF hizo exactamente esa pregunta en 1.330 pacientes frágiles de 75 años o más con fibrilación auricular que ya recibían un antagonista de la vitamina K: el cambio a un anticoagulante de acción directa aumentó la hemorragia mayor o clínicamente relevante no mayor, con una razón de riesgos de 1,69 (IC 95 %, 1,23-2,32), sin reducir los eventos tromboembólicos (1,26; IC 95 %, 0,60-2,61), y el estudio se detuvo por futilidad. La guía ESC 2024 pone tres sellos a esta decisión en quien ya toma acenocumarol o warfarina. Con el antagonista de la vitamina K en marcha, debe considerarse mantener el tiempo en rango terapéutico por encima del 70 %, con controles de INR a la frecuencia adecuada y con educación en la consulta: clase IIa y nivel de evidencia A. Con un tiempo en rango por debajo del 70 %, se recomienda cambiar a un anticoagulante de acción directa en quien sea elegible: clase I y nivel de evidencia B. Y a partir de los 75 años, con antagonista de la vitamina K estable y polifarmacia, mantenerlo puede ser preferible a cambiar, para evitar el riesgo hemorrágico añadido de la transición: clase IIb y nivel de evidencia B. El informe de posicionamiento terapéutico de la AEMPS dice lo mismo para el paciente ya tratado con antagonista de la vitamina K y buen control del INR: no se recomienda cambiar salvo que exista alguna razón adicional que lo justifique.
¿Por qué no se pueden usar anticoagulantes directos en una prótesis valvular mecánica?
El estudio RE-ALIGN comparó dabigatrán con warfarina en 252 portadores de prótesis valvular mecánica y se interrumpió antes de lo previsto por un exceso de eventos tromboembólicos y hemorrágicos: ictus isquémico o no especificado en 9 pacientes del grupo de dabigatrán (5 %) y en ninguno del de warfarina, y hemorragia mayor en 7 (4 %) frente a 2 (2 %), toda ella pericárdica. El apixabán se probó después frente a la warfarina en portadores de prótesis aórtica mecánica y también se interrumpió por futilidad, en el estudio PROACT Xa, que se describe en el apartado 10. El mecanismo que se propone para explicarlo es una hipótesis, no un hallazgo de esos estudios: que la superficie metálica active la coagulación por la vía de contacto, con los factores XII y XI, a los que no alcanzan los inhibidores directos de la trombina y del factor Xa, mientras que el antagonista de la vitamina K, aunque tampoco actúa sobre esos dos factores, reduce los que están por debajo en la cascada —II, VII, IX y X—. Ni el resumen del estudio RE-ALIGN ni la guía ESC/EACTS 2025 enuncian esa explicación. Lo que sí está graduado es la conducta: con prótesis mecánica, la guía ESC/EACTS 2025 no recomienda los anticoagulantes de acción directa ni la doble antiagregación para prevenir la trombosis, con clase III y nivel de evidencia A.
¿Qué es el tiempo en rango terapéutico y qué valor es aceptable?
Es la proporción del tiempo que el paciente pasa con el INR dentro de su rango objetivo, calculada habitualmente por el método de interpolación lineal de Rosendaal. Refleja el control mejor que un INR aislado, porque un paciente puede tener el INR en rango el día del control y estar fuera la mayor parte del mes. El umbral de decisión de la guía ESC 2024 es el 70 %: debe considerarse mantener el tiempo en rango por encima de ese valor, con clase IIa y nivel de evidencia A, y por debajo de él se recomienda cambiar a un anticoagulante de acción directa en quien sea elegible, con clase I y nivel de evidencia B, salvo en la prótesis mecánica y en la estenosis mitral moderada o grave, donde el cambio no procede y lo que hay que optimizar es el control del INR. En el metaanálisis de Ruff, la reducción de hemorragia mayor con los anticoagulantes de acción directa frente a la warfarina fue mayor en los centros cuyo tiempo en rango era inferior al 66 % (riesgo relativo 0,69; IC 95 %, 0,59-0,81) que en los que alcanzaban el 66 % o más (0,93; IC 95 %, 0,76-1,13), con p de interacción de 0,022. Para anticipar quién va a controlarse bien existe la escala SAMe-TT₂R₂: con 0-1 punto el control esperado es bueno y con 2 o más el control del INR suele ser subóptimo, lo que obliga a un seguimiento más estrecho o a plantear otra opción desde el principio.
¿Qué alimentos e interacciones hay que tener en cuenta con la warfarina?
Con los alimentos, lo que desestabiliza el INR es la variación de la ingesta: los vegetales de hoja verde —espinacas, acelgas, brócoli, coles— y otros alimentos que la ficha técnica nombra, como los cereales, el brécol, la col y las zanahorias, son ricos en vitamina K y antagonizan el efecto, de modo que la ingesta debe ser estable y la dosis se ajusta a ella. En fármacos, la ficha técnica dedica a las interacciones su apartado más extenso, y la regla que repite es la misma para todas: control riguroso de la coagulación al empezar y al suspender cualquiera de ellas. La amiodarona es la más relevante en cardiología, porque inhibe el CYP2C9 y el CYP3A4 y obliga a reducir la dosis de warfarina entre un 30 % y un 50 %, con un efecto que persiste meses después de suspenderla por su semivida larga. Entre los inhibidores enzimáticos que potencian el efecto anticoagulante, la ficha técnica nombra además el alopurinol, el tramadol, los antibacterianos —ciprofloxacino, claritromicina, eritromicina, norfloxacino, ofloxacino, cloranfenicol—, los antiulcerosos cimetidina, omeprazol y ranitidina, la cisaprida, el disulfiram, las estatinas fluvastatina, lovastatina y simvastatina, el fluconazol, el fluorouracilo, la fluoxetina, la fluvoxamina, los interferones, la isoniazida, el itraconazol, el metronidazol, el tamoxifeno y la vacuna de virus gripales inactivados. Desplazan la warfarina de su unión a las proteínas plasmáticas, con el mismo efecto, los antiinflamatorios no esteroideos —diclofenaco, fenilbutazona, ibuprofeno, ketoprofeno, ácido mefenámico, sulindaco—, el miconazol, el gemfibrozilo y el ácido valproico; reducen la disponibilidad de vitamina K la levotiroxina y la neomicina; y disminuyen la síntesis de factores de coagulación el danazol, el paracetamol, la quinidina, la quinina y la vitamina E. La misma ficha técnica recoge, bajo el rótulo de otros mecanismos, cuatro interacciones que se prescriben a diario: el sulfametoxazol —el componente del cotrimoxazol junto con la trimetoprima— aumenta el tiempo de protrombina con riesgo de hemorragia, por una posible alteración del receptor de la warfarina que aumenta su sensibilidad; las tetraciclinas, doxiciclina y tetraciclina, potencian el efecto anticoagulante por adición de sus efectos hipotrombinémicos; la clindamicina incrementa la actividad anticoagulante, con aumento del INR o sangrado; y el propranolol aumenta los niveles plasmáticos de warfarina, con posible potenciación de su efecto, por un mecanismo que la ficha técnica dice desconocer. En el mismo bloque figuran el cefamandol, con acción antivitamina K, y la propia vitamina K —fitomenadiona o menadiona—, que antagoniza el efecto; y también el ácido etacrínico, el ácido nalidíxico, la benziodarona, la bicalutamida, la carnitina, el hidrato de cloral y la feprazona entre los que desplazan la warfarina de su unión a proteínas, el dextropropoxifeno, el lornoxicam, el saquinavir y la viloxazina entre los inhibidores enzimáticos, la aminoglutetimida entre los inductores, y la benzbromarona, el clofibrato, la disopiramida, el estanozolol, la flutamida y el piracetam. Reducen el efecto los inductores enzimáticos —rifampicina, carbamazepina, fenazona, griseofulvina, barbitúricos y la hierba de San Juan—, la colestiramina y el sucralfato por menor absorción, el ácido ascórbico a dosis de 2 g al día o más, el ginseng y los diuréticos clortalidona y espironolactona. Con la fenitoína el sentido no es único: la ficha técnica describe variaciones de los niveles del anticoagulante en las dos direcciones e incluso alargamiento del tiempo de protrombina en algunos pacientes, de modo que obliga a controlar el INR sin anticipar la dirección del cambio; lo mismo ocurre con el alcohol y con los anticonceptivos orales. La ficha técnica contraindica el miconazol, tanto por vía general como en gel bucal, y la fenilbutazona por vía general.
¿Qué se hace ante un INR alto o un sangrado con warfarina?
Depende de si hay hemorragia y de cuánto suba el INR, y aquí conviven dos pautas que no coinciden. La ficha técnica española, en su apartado de sobredosis, sitúa los cortes en 6 y en 10 y usa vitamina K1 inyectable: con INR por debajo de 6 y sin hemorragia, interrumpir temporalmente el anticoagulante y reiniciarlo con una dosis menor según el INR; con INR por encima de 6 y sin hemorragia grave, 0,5 mg de vitamina K1 en perfusión continua de 20 a 30 minutos, y 1 mg si el INR es de 10 o más; y con hemorragia grave, 10 a 20 mg de vitamina K1 en perfusión lenta continua de una hora, junto con plasma fresco congelado, sangre completa o un complejo de factor IX. La revisión de reversión de la anticoagulación de Bekka y Liakoni (2025) recoge la pauta de uso extendido, con cortes en 5 y en 10 y por vía oral: con INR por debajo de 5 no suele hacer falta vitamina K; con INR de 5 a 10, 1-2,5 mg por vía oral; con INR por encima de 10, 5-10 mg por vía oral. Ante una hemorragia que amenaza la vida, esa misma fuente indica 10 mg de vitamina K1 por vía intravenosa en 30 minutos junto con concentrado de complejo protrombínico de cuatro factores dosificado por el INR: 25 UI/kg con INR de 2 a 4, 35 UI/kg con INR de 4 a 6 y 50 UI/kg con INR por encima de 6, con una tasa de eventos tromboembólicos del 3 al 8 %. Se dan los dos fármacos y no se espera el INR para actuar: el concentrado actúa en minutos y la vitamina K sostiene la reversión durante horas, porque el concentrado se agota antes de que el hígado recupere la síntesis. Un dato práctico del registro español: según CIMA, no hay comprimidos de vitamina K1. La fitomenadiona está comercializada como solución oral e inyectable de 10 mg/mL y como presentación pediátrica de 2 mg/0,2 mL, las dos con la vía oral y la intravenosa autorizadas, de modo que la dosis oral se administra con el contenido de la ampolla.
¿Se puede tomar warfarina en el embarazo?
No: la ficha técnica la contraindica, sin distinguir trimestres. La warfarina atraviesa la placenta y se han descrito malformaciones congénitas y otros efectos sobre el desarrollo fetal —hipoplasia nasal grave, condrodisplasia punctata, atrofia óptica, microcefalia y retraso mental y del crecimiento— en hijos de madres tratadas durante el primer trimestre, además de riesgo de hemorragia fetal o placentaria cuando se administra en las semanas previas al parto. El anticoagulante de elección durante el embarazo es la heparina de bajo peso molecular, que no atraviesa la placenta. La excepción está graduada y tiene cifras: la guía ESC 2025 de enfermedad cardiovascular y embarazo considera aceptable el antagonista de la vitamina K en la portadora de prótesis valvular mecánica durante el segundo y el tercer trimestre, por su mayor eficacia antitrombótica, hasta la semana 36, momento en el que se sustituye por heparina de bajo peso molecular o heparina no fraccionada para el parto, con clase IIa y nivel de evidencia C y con controles de INR más frecuentes que fuera del embarazo. En el primer trimestre la contraindicación se mantiene y la única excepción que esa guía deja abierta es la prótesis mecánica controlada con dosis baja, que para la warfarina son 5 mg al día o menos y para el acenocumarol 2 mg al día o menos; por encima de esa dosis el riesgo de embriopatía es mayor y la alternativa del primer trimestre es la heparina de bajo peso molecular. La decisión se toma en una unidad especializada en cardiopatía y embarazo y con la paciente informada. Durante la lactancia el antagonista de la vitamina K es compatible: la ficha técnica señala que prácticamente no se detecta warfarina en la leche materna y que los lactantes no sufren cambios en los tiempos de protrombina.

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La warfarina ha quedado desplazada por los anticoagulantes orales de acción directa en casi todas sus indicaciones, pero conserva dos en las que estos no se recomiendan: la prótesis valvular mecánica y la fibrilación auricular con estenosis mitral reumática y área valvular de 2,0 cm² o menos. Esta ficha práctica de 2026 resume para qué sirve, su mecanismo de acción sobre el ciclo de la vitamina K, la dosis de inicio de 2 a 5 mg al día y el ajuste por INR, el INR objetivo de cada indicación según la ficha técnica española y según la guía ESC 2024, las cuatro presentaciones comercializadas en España, por qué aquí el antagonista de la vitamina K de uso habitual es el acenocumarol y qué cambia respecto a la warfarina, qué es el tiempo en rango terapéutico y qué valor pide la guía, las interacciones de la ficha técnica —con la amiodarona a la cabeza—, cómo se maneja un INR alto o una hemorragia con vitamina K y complejo protrombínico, por qué está contraindicada en el embarazo y qué midieron los estudios RE-ALIGN y FRAIL-AF.

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