Digoxina (digoxin): evidencia y práctica clínica

CardioTeca.com · Artículo especial · Farmacología cardiovascular · Actualización mayo 2025
Doscientos años llevan los glucósidos cardíacos en la práctica clínica, y la digoxina sigue siendo el único inotrópico oral aprobado para la insuficiencia cardíaca crónica. Ni su longevidad la convierte en un anacronismo ni su antigüedad garantiza que se use bien: la evidencia acumulada en las últimas décadas ha transformado radicalmente cómo prescribirla, a qué dosis y en qué paciente. Esta píldora te da lo que necesitas para tomar decisiones con criterio, desde la dosis correcta en el anciano con insuficiencia renal hasta el papel de la digoxina en la era de los cuatro pilares del tratamiento de la IC.
Digoxina digoxin Glucósido cardíaco Insuficiencia cardíaca Fibrilación auricular Ensayo DIG Toxicidad digitálica
Bloque I · Práctica clínica

1La molécula: quién es, qué hace y por qué importa

La digoxina, conocida internacionalmente como digoxin, es un glucósido cardíaco extraído de la planta Digitalis lanata. Pertenece a la familia de los digitálicos, que llevan en uso clínico desde que William Withering describió las propiedades de la dedalera en 1785, pero su historia no termina en el siglo XVIII: es el fármaco cardiovascular más antiguo con ficha técnica vigente en la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios y, a diferencia de otros digitálicos como la digitoxina, sigue siendo la única molécula de su clase con evidencia procedente de un ensayo aleatorizado a gran escala en insuficiencia cardíaca. En la práctica actual, su papel ha sido redefinido pero no eliminado: ocupa un lugar preciso en el algoritmo de la insuficiencia cardíaca con fracción de eyección reducida y en el control de la frecuencia ventricular en la fibrilación auricular, dos contextos en los que ningún otro fármaco replica exactamente su perfil de acción.

Los beneficios clínicos de la digoxina se articulan en torno a tres ejes. Primero, el inotrópico: mejora la contractilidad miocárdica sin incrementar el consumo de oxígeno de forma significativa a dosis bajas, lo que la diferencia de otras aminas simpaticomiméticas. Segundo, el cronotrópico: enlentece la conducción nodal aurículo-ventricular (AV) de forma dosis-dependiente, reduciendo la frecuencia ventricular en la fibrilación auricular, especialmente en reposo. Tercero, el neurohormonal: reduce los niveles de noradrenalina circulante y atenúa la activación simpática, un efecto que se suma al control de síntomas. En el ensayo DIG, el mayor ensayo aleatorizado de digoxina en IC, el fármaco redujo las hospitalizaciones por insuficiencia cardíaca un 28% respecto a placebo (p < 0,001), sin modificar la mortalidad global.

Si ya prescribes digoxina, lo que sigue te ayudará a optimizar cada decisión: la dosis correcta, el rango terapéutico al que apuntar, cuándo pedirle niveles y cómo gestionar las interacciones más peligrosas. Si aún no la usas habitualmente, la evidencia del bloque II probablemente cambiará la forma en que valoras su lugar en tus pacientes con IC más sintomáticos o con FA de difícil control.

Ficha de la molécula · Digoxina
Grupo farmacológico

Glucósido cardíaco (digitálico). Inhibidor de la Na+/K+-ATPasa.

Mecanismo de acción

Inhibición de la bomba Na+/K+-ATPasa → aumento de Na+ intracelular → activación del intercambiador Na+/Ca2+ → aumento de Ca2+ intracelular → inotrópico positivo. Efecto cronotrópico negativo por aumento del tono vagal.

Vía de administración

Oral (comprimidos 0,0625 mg, 0,125 mg y 0,25 mg) e intravenosa (ampollas 0,25 mg/mL).

Dosis de inicio y objetivo

Inicio: 0,125 mg/día oral (0,0625 mg/día en ancianos o insuficiencia renal). Objetivo: concentración sérica 0,5-0,9 ng/mL. Máximo recomendado: 0,25 mg/día en la mayoría de pacientes.

Indicaciones aprobadas

Insuficiencia cardíaca crónica con disfunción sistólica. Fibrilación auricular y aleteo auricular (control de frecuencia ventricular).

Ensayos clave

Ensayo DIG (1997) · PROVED (1993) · RADIANCE (1993) · Análisis posthoc DIG-SDC (Ahmed 2006; Rathore 2003)

2Indicaciones aprobadas y perfil del candidato ideal

La ficha técnica aprobada por la AEMPS establece dos indicaciones principales para la digoxina: la insuficiencia cardíaca crónica en la que el problema principal es la disfunción sistólica (con beneficio particular cuando la IC se acompaña de fibrilación auricular), y las arritmias supraventriculares, especialmente la fibrilación y el aleteo auriculares, donde el objetivo es la reducción de la frecuencia ventricular.

Las guías europeas de insuficiencia cardíaca (ESC 2021 y actualización 2023) otorgan a la digoxina una recomendación de clase IIb, nivel de evidencia B en pacientes con IC con fracción de eyección reducida (HFrEF) en ritmo sinusal que permanecen sintomáticos a pesar del tratamiento de base, con el objetivo de reducir el riesgo de hospitalización. Para pacientes con HFrEF y fibrilación auricular concomitante, las guías la mencionan como una opción útil para el control de la frecuencia ventricular cuando otras alternativas terapéuticas no pueden utilizarse. La guía ESC 2024 sobre fibrilación auricular recomienda betabloqueantes y digoxina para el control de la frecuencia cuando la FEVI es igual o inferior al 40%.

Perfil clínicoRazón principalEnsayo de soporte
HFrEF sintomática (NYHA II-III) en ritmo sinusal con tratamiento de base optimizado Reducción del riesgo de hospitalización por IC (NNT aproximado 15 a 3 años) Ensayo DIG (NEJM 1997)
HFrEF + FA con frecuencia ventricular mal controlada Control de frecuencia + beneficio inotrópico simultáneo; sinergia con betabloqueante ESC HF 2021 (Clase IIb/B); ESC FA 2024
FA con respuesta ventricular rápida cuando betabloqueante no tolerado Cronotropismo negativo por vía vagal; no reduce la frecuencia en esfuerzo Guías ESC FA 2020-2024
IC con IC sistólica grave (FEVI <25%) y síntomas en reposo Apoyo inotrópico oral sin riesgo proarrítmico de las catecolaminas Análisis posthoc DIG (pacientes de mayor riesgo)
⚕️ Perla clínica: el candidato arquetípico

El paciente que más se beneficia de la digoxina es el que combina insuficiencia cardíaca con fracción de eyección reducida y fibrilación auricular con respuesta ventricular rápida: en este perfil doble, un solo fármaco aborda tanto la reducción de la frecuencia ventricular como el apoyo inotrópico, y la evidencia de beneficio es más sólida que en cualquier otro subgrupo. Si además el paciente es sedentario o tiene actividad física limitada (donde la taquicardia inducida por el ejercicio importa menos), la digoxina encaja especialmente bien como complemento al betabloqueante o como alternativa cuando este no se tolera.

3Dosificación, inicio del tratamiento y monitorización

La dosificación de la digoxina ha cambiado de forma radical en las últimas décadas. El concepto de «digitalización rápida» con dosis de carga ha quedado obsoleto en la práctica ambulatoria: salvo situaciones de urgencia (FA con inestabilidad hemodinámica, por vía intravenosa), el inicio del tratamiento debe ser lento, con dosis bajas y guiado por la monitorización de la concentración sérica de digoxina (SDC). El objetivo actual es mantener la SDC entre 0,5 y 0,9 ng/mL, rango en el que los análisis posthoc del ensayo DIG muestran reducción de mortalidad. Por encima de 1,0 ng/mL, el balance beneficio-riesgo se invierte.

FaseDosis recomendadaDuración / Condición
Inicio en adultos (función renal normal) 0,125 mg/día oral Ajustar tras controlar SDC a los 7-10 días
Inicio en ancianos o insuficiencia renal leve-moderada 0,0625 mg/día oral Mayor precaución; SDC a los 7-10 días
Mantenimiento habitual 0,125-0,25 mg/día oral Indefinido; SDC objetivo 0,5-0,9 ng/mL
Urgencia (FA con compromiso hemodinámico, IV) 0,25-0,5 mg IV lento (20-30 min), repetir si precisa cada 6 h hasta 1-1,5 mg/24 h Bajo monitorización continua
La dosis máxima recomendada en práctica ambulatoria es 0,25 mg/día en la gran mayoría de pacientes; superar este umbral sin monitorización de SDC es un error frecuente y evitable.

Administración e instrucciones prácticas

La digoxina oral se toma una vez al día, preferentemente a la misma hora. No requiere relación especial con las comidas, aunque su absorción puede disminuir ligeramente si se toma junto a comidas muy ricas en fibra o con antiácidos. En caso de olvido de una dosis, el paciente no debe doblar la siguiente: simplemente se omite y se retoma el ritmo habitual. Dados el volumen de distribución elevado y la semivida de 36-48 horas, las fluctuaciones de un día no comprometen el estado estacionario.

Monitorización: cuándo y qué pedir

La SDC debe medirse tras al menos 6 horas de la última dosis (idealmente justo antes de la siguiente dosis, por la mañana en ayunas). El estado estacionario se alcanza entre 5 y 7 días con la misma dosis, por lo que no tiene sentido pedir niveles antes. Se recomienda controlar SDC, creatinina y electrolitos (potasio, magnesio) en los siguientes momentos: tras iniciar o cambiar dosis, al añadir fármacos que interactúan, ante cualquier cambio de función renal, ante sospecha de toxicidad, y con carácter de rutina cada 6-12 meses en tratamiento estable.

⚕️ Perla clínica: dosis de 0,125 mg como punto de partida universal

En la práctica, la mayoría de los pacientes ambulatorios deben iniciar con 0,125 mg/día. Si la función renal es borderline (filtrado glomerular 45-60 mL/min/1,73 m²), considera 0,0625 mg/día desde el principio. Esta dosis aparentemente conservadora es la que con mayor probabilidad mantiene la SDC en el rango objetivo 0,5-0,9 ng/mL. Comenzar directamente con 0,25 mg/día en un anciano de 80 años con creatinina de 1,4 mg/dL es una de las formas más frecuentes de provocar intoxicación digitálica iatrogénica.

⚠️ Ajuste de dosis en insuficiencia renal: obligatorio y crítico

La digoxina se elimina en un 60-80% por vía renal sin metabolización hepática significativa. Ante insuficiencia renal (filtrado glomerular estimado <60 mL/min/1,73 m²), reduce la dosis a la mitad o amplía el intervalo a días alternos. En insuficiencia renal avanzada (<30 mL/min/1,73 m²), evita la digoxina salvo circunstancias excepcionales con monitorización muy estrecha. Recuerda que la creatinina sérica puede estar «falsamente» normal en pacientes ancianos con poca masa muscular: usa siempre el filtrado glomerular estimado calculado, no la creatinina cruda.

4Efectos adversos y cómo gestionarlos

La toxicidad digitálica es la consecuencia más temida del tratamiento con digoxina y una de las causas más frecuentes de ingreso por reacción adversa medicamentosa en servicios de cardiología e internismo. El margen terapéutico es estrecho, la SDC puede aumentar de forma silente por deterioro de la función renal o interacciones farmacológicas, y la clínica de intoxicación puede preceder o acompañar a la elevación analítica de los niveles. Conocer los tres ejes de toxicidad (digestivo, neurológico y cardíaco) permite una detección precoz.

SistemaSíntoma / SignoFrecuenciaComentario
Digestivo Náuseas, vómitos, anorexia, diarrea, dolor abdominal Frecuente (10-25%) Suelen ser los primeros síntomas; la náusea persistente debe alertar siempre
Neurológico Xantopsia (visión amarillo-verdosa), fotopsia, diplopía, confusión, cefalea, fatiga, depresión Poco frecuente pero muy específico La xantopsia es el signo visual más característico; consultar SDC ante cualquier síntoma visual nuevo en paciente digitalizado
Cardíaco (leve-moderado) Bradicardia sinusal, bloqueo AV de primer grado, extrasistolia ventricular aislada Frecuente con SDC elevada El ECG es la primera exploración ante cualquier sospecha clínica
Cardíaco (grave) Bloqueo AV de segundo/tercer grado, taquicardia ventricular bidireccional, fibrilación ventricular Poco frecuente; potencialmente letal Requiere tratamiento urgente; los anticuerpos Fab antidigoxina son el antídoto de elección en casos graves
⚠️ Gestión práctica de la toxicidad digitálica

Sospecha leve-moderada (síntomas digestivos, ECG con BAV I, bradicardia asintomática): Suspende la digoxina, extrae analítica con SDC, electrolitos y creatinina. Corrige la hipopotasemia o hipomagnesemia si están presentes. Monitorización electrocardiográfica hasta estabilización. En la mayoría de casos, la retirada y la corrección electrolítica son suficientes.

Intoxicación grave (BAV avanzado, arritmias ventriculares, compromiso hemodinámico): Ingreso con monitorización continua. Los anticuerpos antidigoxina (fragmentos Fab) son el tratamiento de elección y tienen eficacia probada. Comprueba la disponibilidad en tu centro antes de que lo necesites. La cardioversión eléctrica está contraindicada en la intoxicación digitálica salvo emergencia vital, por riesgo de arritmias ventriculares refractarias.

La intoxicación digitálica es con mayor frecuencia un problema crónico que agudo: no es la sobredosis puntual lo que más mata, sino la acumulación silenciosa por deterioro renal no detectado, hipopotasemia mantenida por diuréticos o adición de un fármaco que eleva la SDC. Este es el patrón más prevalente en la práctica clínica habitual, y el que más se beneficia de la monitorización sistemática.

⚕️ Perla clínica: la hipopotasemia como desencadenante silencioso

Muchos pacientes con IC toman diuréticos del asa (furosemida, torasemida) que pueden producir hipopotasemia. El potasio bajo sensibiliza los canales iónicos cardíacos a los efectos de la digoxina, desplazando el umbral de toxicidad hacia niveles séricos aparentemente terapéuticos. Si tienes un paciente digitalizado que añade o aumenta el diurético, pide siempre potasio y SDC entre 1 y 2 semanas después del cambio. Y recuerda prescribir suplementos de potasio o un ARM (espironolactona, eplerenona) cuando sea posible, no solo por el SRAA, sino también para proteger frente a la toxicidad digitálica.

5Contraindicaciones y precauciones relevantes

🚫 Contraindicaciones absolutas

Bloqueo AV de segundo o tercer grado sin marcapasos implantado: La digoxina deprime aún más la conducción nodal AV y puede provocar bloqueo completo con parada cardíaca.
Síndrome de Wolff-Parkinson-White (WPW) con FA: Al bloquear el nodo AV, la digoxina puede dirigir la conducción exclusivamente por la vía accesoria, desencadenando FA preexcitada a frecuencias extremas con riesgo de fibrilación ventricular.
Intoxicación digitálica activa: Contraindicación evidente; nunca aumentes la dosis ante síntomas que podrían ser de toxicidad sin medir la SDC primero.
Hipersensibilidad conocida a glucósidos cardíacos.

Precauciones de uso clínicamente relevantes

SituaciónRiesgo específicoRecomendación práctica
Insuficiencia renal Acumulación de digoxina, elevación de SDC Reducir dosis según filtrado glomerular; monitorizar SDC más frecuentemente
Hipopotasemia / hipomagnesemia Sensibilización cardíaca; toxicidad con SDC en rango terapéutico Corregir antes de iniciar o mantener digoxina; prescribir ARM cuando sea posible
Hipotiroidismo Reducción del aclaramiento renal de digoxina; SDC más elevada Reducir dosis; reajustar al normalizar la función tiroidea con levotiroxina
Infarto agudo de miocardio reciente Mayor proarritmia; posible aumento de la demanda de oxígeno Evitar en fase aguda; valorar de forma individualizada en la fase crónica
Miocardiopatía hipertrófica obstructiva El efecto inotrópico positivo puede aumentar el gradiente de obstrucción Evitar en general; puede usarse con cautela en caso de FA concomitante
Amiloidosis cardíaca Las fibrillas de amiloide fijan la digoxina tisularmente; riesgo de toxicidad incluso con SDC baja Contraindicación relativa; evitar siempre que sea posible
Embarazo El aclaramiento renal aumenta durante la gestación; puede requerirse dosis mayor; atraviesa la placenta Puede usarse si el beneficio lo justifica; reducir dosis tras el parto
Anciano (>75 años) Menor masa muscular, mayor prevalencia de IR, acumulación lenta Iniciar siempre con 0,0625 mg/día; monitorizar SDC cada 6 meses como mínimo

6Combinaciones farmacológicas y perspectivas por especialidad

Interacciones farmacológicas de mayor relevancia clínica

La digoxina interactúa con numerosos fármacos de uso cardiovascular frecuente. Las interacciones más peligrosas son las que elevan la SDC, bien reduciendo el aclaramiento renal de la digoxina, bien desplazándola de su unión a proteínas o inhibiendo la glucoproteína P (transportador que media su secreción tubular renal).

FármacoMecanismo de interacciónEfecto sobre SDCRecomendación
Amiodarona Inhibición de Gp-P e inhibición del CYP3A4; también efecto aditivo sobre el nodo AV Aumenta SDC hasta 2-2,5 veces Reducir dosis de digoxina un 50% al añadir amiodarona; medir SDC a las 2 semanas
Verapamilo / diltiazem Inhibición de Gp-P; efecto cronotrópico negativo aditivo Aumenta SDC un 50-70% Monitorizar SDC y FC; reducir dosis si precisa; combinación de riesgo en IC sistólica
Quinidina Desplazamiento de unión tisular + inhibición de la eliminación renal Duplica la SDC Reducir dosis a la mitad; SDC de control a los 5-7 días
Diuréticos tiazídicos y del asa No alteran directamente la SDC, pero producen hipopotasemia e hipomagnesemia Sin efecto directo sobre SDC; aumentan la sensibilidad cardíaca Monitorizar electrolitos regularmente; considerar ARM concomitante
Betabloqueantes Efecto cronotrópico negativo aditivo sobre el nodo AV Sin efecto sobre SDC Sinergia bienvenida para el control de FC en FA; vigilar bradicardia
Colquicina / claritromicina / eritromicina Inhibición de Gp-P intestinal y renal Aumenta SDC moderadamente Monitorizar SDC si el tratamiento se prolonga; considerar reducción de dosis
Colestiramina / antiácidos / omeprazol Reducción de la absorción intestinal de digoxina Disminuye SDC Separar la administración al menos 2 horas; preferir formulaciones de liberación modificada si es preciso

Perspectiva del cardiólogo de insuficiencia cardíaca

En la era de los cuatro pilares del tratamiento de la HFrEF (bloqueantes del sistema renina-angiotensina-aldosterona, betabloqueantes, antagonistas de los receptores de mineralocorticoides e inhibidores de SGLT2), la digoxina ocupa el quinto escalón: no para todos los pacientes, sino para quienes permanecen sintomáticos a pesar de la cuádrupla terapia y en quienes no hay contraindicaciones. En este contexto, lo que la digoxina ofrece es único: inotrópico oral sin efecto proarrítmico catecolaminérgico, con reducción documentada de hospitalizaciones. La pregunta ya no es «¿añado digoxina o no?», sino «¿este paciente específico está en el perfil que se beneficia?».

Perspectiva del cardiólogo de arritmias

Para el control de la frecuencia ventricular en la FA, la digoxina complementa al betabloqueante pero no lo sustituye como primera línea, salvo que este último esté contraindicado o no se tolere. El límite más importante de la digoxina en este contexto es que su efecto cronotropo negativo es fundamentalmente vagal y por tanto predomina en reposo. En esfuerzo físico, donde el tono simpático se impone, la digoxina pierde eficacia para controlar la frecuencia. Esto la hace especialmente útil en pacientes sedentarios o con movilidad reducida, pero insuficiente como único agente en pacientes activos.

Perspectiva del nefrólogo

La insuficiencia renal crónica es el principal factor de riesgo de intoxicación digitálica crónica, porque la digoxina se elimina casi exclusivamente por filtración glomerular y secreción tubular. Desde la perspectiva del nefrólogo, la digoxina en un paciente con filtrado glomerular <30 mL/min/1,73 m² debe considerarse de uso excepcional, con dosis muy reducidas (0,0625 mg en días alternos) y monitorización mensual de SDC y función renal. Cada deterioro agudo del filtrado (infección intercurrente, deshidratación, contraste yodado) puede convertir una SDC terapéutica en tóxica en cuestión de horas.

💡 Coste-efectividad

La digoxina es, en 2025, probablemente el fármaco cardiovascular con mayor efecto sobre las hospitalizaciones por insuficiencia cardíaca por unidad de coste. Su precio es mínimo, su disponibilidad universal en España, y su único coste relevante es el de la monitorización (SDC, electrolitos y creatinina). Esta ecuación la hace especialmente relevante en sistemas de salud donde el coste de la hospitalización es el principal vector de gasto en el paciente con IC crónica. Ningún análisis de coste-efectividad formal publicado en la última década la ha desplazado de esta posición en el perfil del paciente adecuado.

A partir de aquí: la ciencia que sustenta todo lo anterior. Las secciones siguientes desarrollan el mecanismo de acción en profundidad y revisan los ensayos clínicos que respaldan cada una de las recomendaciones prácticas del bloque I. Si ya conoces la molécula y los ensayos, puedes ir directamente a la tabla resumen al final del artículo.
Bloque II · Farmacología y evidencia

7Efectos más allá del inotrópico: el componente neurohormonal de la digoxina

Durante décadas, la digoxina fue vista exclusivamente como un inotrópico positivo. Esta visión era correcta pero incompleta: la inhibición de la Na+/K+-ATPasa no solo ocurre en el cardiomiocito, sino también en el tejido nervioso autónomo, y este segundo mecanismo explica efectos que van mucho más allá del refuerzo de la contracción.

FactorEfectoFuente y magnitud estimada
Noradrenalina circulante Reducción de los niveles plasmáticos de noradrenalina Estudios farmacodinámicos; reducción del 20-30% en pacientes con IC
Tono vagal Aumento del tono parasimpático, enlentecimiento sinusal y AV Mecanismo principal del cronotropismo negativo; documentado en estudios de variabilidad de la FC
Sensibilidad de barorreceptores Restauración parcial de la sensibilidad de barorreceptores arteriales Demostrado en modelos de IC experimental y en estudios clínicos de pequeño tamaño
Activación del sistema renina-angiotensina Reducción modesta de la actividad renina plasmática Efecto neurohormonal secundario a la reducción de la activación simpática
Frecuencia cardíaca en reposo Reducción de la frecuencia ventricular en FA y de la frecuencia sinusal en IC Ensayo DIG: reducción media de 4-7 lpm en ritmo sinusal; más marcada en FA
📊 El componente neurohormonal: más importante de lo que parece

En el contexto de la insuficiencia cardíaca, la activación simpática crónica es un mecanismo de descompensación y de muerte arrítmica. El hecho de que la digoxina reduzca la noradrenalina circulante y restaure parcialmente la sensibilidad de los barorreceptores la convierte en algo más que un inotrópico: contribuye a la modulación neurohormonal que es, precisamente, el mecanismo central de los betabloqueantes y los ARM. Esta acción explica por qué la combinación digoxina más betabloqueante tiene un efecto sobre la frecuencia en FA superior a la suma de cada uno por separado.

8Mecanismo de acción en profundidad: la bomba, el calcio y el nodo

La diana molecular de la digoxina es la Na+/K+-ATPasa, también llamada bomba sodio-potasio, una enzima transmembrana que en condiciones normales expulsa 3 iones de Na+ al exterior e introduce 2 iones de K+ al interior del miocardio por cada ciclo de ATP hidrolizado. Este proceso mantiene el gradiente electroquímico a través de la membrana celular del cardiomiocito, esencial para la excitabilidad y la contracción.

La digoxina se une de forma reversible a la subunidad alfa de la Na+/K+-ATPasa en su cara extracelular, bloqueando parcialmente la bomba. La consecuencia inmediata es la acumulación de Na+ intracelular. Este exceso de sodio activa el intercambiador Na+/Ca2+ (NCX), que normalmente introduce Na+ y saca Ca2+, pero al encontrarse con un gradiente de Na+ reducido, trabaja en modo inverso o simplemente con menor eficiencia exportadora de calcio. El resultado neto es un aumento del Ca2+ intracelular disponible para la contracción.

💡 El hallazgo mecanístico más contraintuitivo: la bomba inhibida no se para

La clave del efecto terapéutico de la digoxina es que su inhibición de la Na+/K+-ATPasa es parcial, no total. A concentraciones terapéuticas (SDC 0,5-0,9 ng/mL), solo una fracción de las bombas son bloqueadas, suficiente para aumentar el Ca2+ intracelular y mejorar la contracción sin comprometer la viabilidad celular. A SDC >1,5-2,0 ng/mL, la inhibición es más extensa, el Ca2+ intracelular alcanza niveles proarrítmicos, y aparecen las pospotenciales tardías que desencadenan las arritmias ventriculares de la intoxicación. Esta curva dosis-efecto explica exactamente por qué el margen terapéutico es tan estrecho.

El efecto sobre el nodo AV: la vía vagal, no la directa

El cronotropismo negativo de la digoxina sobre el nodo sinoauricular y la conducción AV no se debe principalmente a la inhibición directa de la Na+/K+-ATPasa en las células nodales, sino a un mecanismo indirecto: la digoxina sensibiliza los receptores muscarínicos cardíacos y aumenta la liberación de acetilcolina en las terminaciones vagales que inervan el nodo AV. Este efecto parasimpaticomimético explica por qué la digoxina enlentece mucho más la conducción AV en reposo (donde el tono vagal es dominante) que en esfuerzo (donde el simpático se impone y bloquea el efecto parasimpático de la digoxina). Es también la razón por la que la atropina puede revertir parcialmente la bradicardia por digoxina a dosis terapéuticas.

Contexto fisiopatológico: por qué este mecanismo resuelve el problema en IC

En la insuficiencia cardíaca con fracción de eyección reducida, el cardiomiocito sufre una reducción en la densidad funcional de la Na+/K+-ATPasa como parte del remodelado patológico. Paradójicamente, esto significa que la célula ya tiene menos bombas funcionantes y mayor Ca2+ intracelular basal, lo que podría parecer que reduce el margen de acción de la digoxina. Sin embargo, la inhibición adicional y selectiva que produce el fármaco a dosis bajas es suficiente para mejorar el rendimiento contráctil sin llevar el Ca2+ a niveles tóxicos, especialmente cuando la función renal es normal y los electrolitos están optimizados.

9Ensayo DIG (1997): el único ensayo grande de digoxin en insuficiencia cardíaca

Diseño y población

El Digitalis Investigation Group (DIG) es el ensayo que define la posición actual de la digoxina en la IC. Publicado en el New England Journal of Medicine en 1997, fue un ensayo aleatorizado, doble ciego, controlado con placebo, multicéntrico (302 centros en EE. UU. y Canadá), con 7.788 pacientes en total. El ensayo principal incluyó 6.800 pacientes con HFrEF (FEVI ≤45%) en ritmo sinusal, recibiendo diuréticos e inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina, aleatorizados a digoxina o placebo. La dosis mediana de digoxina fue 0,25 mg/día y el seguimiento medio fue de 37 meses.

Resultados principales

📊 Resultados del ensayo DIG (ensayo principal, HFrEF)

Mortalidad por cualquier causa: Sin diferencia significativa. 34,8% en el grupo digoxina vs. 35,1% en el grupo placebo (RR 0,99; IC95% 0,91-1,07; p = 0,80). La digoxina no mata, pero tampoco alarga la vida de forma global.
Hospitalización por IC: Reducción significativa con digoxina (26,8% vs. 34,7%; RR 0,72; IC95% 0,66-0,79; p < 0,001). Este fue el resultado que consolidó su posición en las guías.
Hospitalización por cualquier causa: También reducida (RR 0,92; IC95% 0,87-0,98; p = 0,006).

Implicación clínica práctica del ensayo DIG

El resultado neutro en mortalidad fue interpretado de forma muy diferente según la perspectiva. Para los detractores, era la confirmación de que la digoxina no «salva vidas». Para los defensores, era exactamente lo que se esperaba de un inotrópico con propiedades neurohormonales: sin el aumento de mortalidad que producen otros inotrópicos positivos (dobutamina, milrinona) y con una reducción significativa y clínicamente relevante de las hospitalizaciones. Lo más importante para la práctica actual: la dosis utilizada en el ensayo (mediana 0,25 mg/día, SDC objetivo 0,8-2,5 ng/mL) era considerablemente más alta que la que se recomienda hoy. Esto puede haber atenuado el beneficio en mortalidad al aumentar los eventos adversos en los pacientes con SDC más alta.

💡 Por qué se eligió placebo como comparador

El DIG se diseñó en los años 90, cuando el estándar de tratamiento de la IC era el IECA más diurético. Ni betabloqueantes ni ARM ni ARNI formaban parte del tratamiento de base. Esto limita la extrapolación directa de los resultados a los pacientes de 2025, donde ya reciben cuatro fármacos de base. Sin embargo, también significa que los beneficios observados con digoxina son adicionales a un fondo terapéutico mucho más modesto que el actual: es razonable hipotetizar que el beneficio en hospitalizaciones se mantiene o incluso aumenta en pacientes que reciben un tratamiento de base más completo, aunque no existe evidencia aleatorizda que lo confirme en la era de los cuatro pilares.

10PROVED y RADIANCE (1993): la evidencia de que retirar la digoxina tiene consecuencias

Diseño y población

Antes del ensayo DIG, la evidencia sobre la digoxina en IC provenía fundamentalmente de ensayos de retirada. El ensayo PROVED (Prospective Randomized Study of Ventricular Function and Efficacy of Digoxin) y el ensayo RADIANCE (Randomized Assessment of Digoxin and Inhibitors of Angiotensin-Converting Enzyme) adoptaron una estrategia diferente: en lugar de iniciar digoxina vs. placebo, estudiaron qué ocurría cuando se retiraba la digoxina en pacientes estables que ya la recibían.

El PROVED incluyó 88 pacientes con IC sistólica leve-moderada en ritmo sinusal que recibían digoxina más diuréticos, y los aleatorizó a continuar o retirar la digoxina. El RADIANCE incluyó 178 pacientes con IC sistólica en ritmo sinusal que recibían digoxina, IECA y diuréticos, con el mismo diseño de retirada. Ambos tenían seguimiento de 12 semanas.

Resultados principales

📊 Resultados del ensayo RADIANCE

Empeoramiento de IC (variable principal): 23 pacientes en el grupo placebo (retirada de digoxina) vs. 4 en el grupo que continuó digoxina desarrollaron empeoramiento clínico que requirió retirada del estudio. Riesgo relativo 5,9 (IC95% 2,1-17,2).
Capacidad de ejercicio máxima: Reducida significativamente en el grupo placebo (p = 0,033).
Fracción de eyección: Disminuida en el grupo placebo vs. el grupo que continuó digoxina (p = 0,001).
Peso corporal y frecuencia cardíaca: Aumentados significativamente en el grupo placebo.

📊 Resultados del ensayo PROVED

En el ensayo PROVED (sin IECA), la retirada de digoxina también produjo empeoramiento significativo de la capacidad de ejercicio (mediana de cambio -96 segundos en el grupo de retirada vs. +5 segundos en el grupo de continuación). La tasa de empeoramiento clínico fue significativamente mayor en el grupo placebo.

Implicación clínica práctica

La implicación práctica más importante de PROVED y RADIANCE es que no debes retirar la digoxina de un paciente que la tolera y se ha mantenido estable sin una razón de peso: la estabilidad clínica no es independiente del tratamiento. Esta evidencia fundamenta la práctica de mantener la digoxina indefinidamente en respondedores y justifica el abordaje cauteloso cuando se contempla la retirada (por ejemplo, ante mejoría de la FEVI o cambio de IC sistólica a IC con FEVI recuperada).

11La concentración sérica como clave del beneficio: análisis posthoc y la controversia observacional

Los análisis posthoc del ensayo DIG: el rango bajo como diana

El ensayo DIG utilizó una dosis mediana de 0,25 mg/día y un rango terapéutico objetivo de 0,8-2,5 ng/mL, que hoy consideramos excesivo. Los análisis posthoc realizados sobre los datos del ensayo cambiaron radicalmente la práctica. Ahmed y colaboradores (2006) analizaron 5.548 pacientes del DIG con SDC disponible al mes de tratamiento y demostraron que aquellos con SDC entre 0,5 y 0,9 ng/mL tenían una mortalidad significativamente menor que el grupo placebo (29% vs. 33%; HR ajustado 0,77; IC95% 0,67-0,89). A SDC ≥1,0 ng/mL, el beneficio se perdía y el exceso de mortalidad era consistente con los datos observacionales.

📊 Análisis posthoc DIG según SDC (Ahmed 2006, Eur Heart J)

SDC 0,5-0,9 ng/mL vs. placebo: Mortalidad reducida (HR 0,77; IC95% 0,67-0,89). Hospitalizaciones por IC reducidas (HR 0,69; IC95% 0,60-0,80).
SDC ≥1,0 ng/mL vs. placebo: Sin beneficio en mortalidad; tendencia a mayor mortalidad en subgrupos.
Rathore 2003 (JAMA): Confirmó la asociación entre SDC elevada y peores resultados, especialmente en mujeres (SDC ≥1,2 ng/mL se asoció a mayor mortalidad en mujeres pero no en hombres).

La controversia de los estudios observacionales: el sesgo de indicación

En paralelo a los análisis posthoc, numerosos estudios observacionales publicados entre 2005 y 2015 reportaron un aumento de la mortalidad en pacientes tratados con digoxina respecto a los no tratados. Esta aparente paradoja fue objeto de debate intenso. La explicación más sólida, confirmada por los propios datos del ensayo DIG en un análisis publicado en 2019, es el sesgo de indicación: la digoxina se prescribe preferentemente a pacientes más graves, con IC más avanzada, mayor comorbilidad y peor pronóstico basal. Sin ajuste estadístico perfecto por estas variables confundidoras (imposible en los estudios observacionales), la digoxina queda «contaminada» por el mal pronóstico del paciente que la recibe. El ensayo DIG, al aleatorizar, elimina este sesgo y muestra el efecto real del fármaco: neutro en mortalidad, beneficioso en hospitalizaciones a dosis estándar del ensayo; potencialmente beneficioso en mortalidad a dosis bajas con SDC guiada.

💡 Observacional vs. aleatorizado: la trampa del confounding by indication

La paradoja digoxina-mortalidad en los estudios observacionales es un ejemplo clásico del sesgo de indicación o «confounding by indication». Los médicos prescriben digoxina cuando el paciente está peor: más síntomas, peor FEVI, FA rápida que no responde al betabloqueante, más hospitalizaciones previas. Si no se ajusta perfectamente por todas estas variables (algo técnicamente imposible), el análisis observacional atribuye a la digoxina la mortalidad que en realidad pertenece a la gravedad de la enfermedad subyacente. El ensayo DIG lo demostró de forma explícita: los pacientes que ya recibían digoxina antes de la aleatorización y fueron asignados al grupo placebo tuvieron una mortalidad significativamente mayor que los que nunca habían recibido digoxina, incluso en el grupo placebo, evidenciando que el tratamiento previo con digoxina era un marcador de mayor gravedad, no de mayor riesgo atribuible al fármaco.

Tabla resumen

AspectoDato claveFuente
Mecanismo Inhibición de la Na+/K+-ATPasa → ↑ Ca2+ intracelular (inotrópico positivo) + aumento del tono vagal (cronotropo negativo) + reducción de noradrenalina circulante Farmacología básica
Eficacia principal Reducción de hospitalizaciones por IC (–28%) sin efecto sobre la mortalidad Ensayo DIG, NEJM 1997
Beneficio en mortalidad condicionado SDC 0,5-0,9 ng/mL → reducción de mortalidad (HR 0,77; IC95% 0,67-0,89). SDC ≥1,0 ng/mL → sin beneficio o daño Ahmed et al., Eur Heart J 2006
Indicación principal IC HFrEF en ritmo sinusal sintomática a pesar de tratamiento de base; HFrEF + FA para control de frecuencia ESC HF 2021 (IIb/B); ESC FA 2024
Ensayos de retirada Retirada de digoxina produce empeoramiento clínico (RR 5,9 en RADIANCE); empeoramiento de FEVI y capacidad funcional RADIANCE 1993; PROVED 1993
Dosis de inicio y objetivo 0,125 mg/día en adultos; 0,0625 mg/día en ancianos o insuficiencia renal. Objetivo SDC 0,5-0,9 ng/mL Ficha técnica AEMPS; análisis DIG-SDC
Interacción más peligrosa Amiodarona: aumenta SDC 2-2,5 veces. Reducir dosis de digoxina un 50% al añadir amiodarona Farmacocinética clínica
Efectos adversos principales Digestivos (náuseas, vómitos), neurológicos (xantopsia, confusión), cardíacos (BAV, arritmias ventriculares) Ficha técnica AEMPS
Contraindicaciones absolutas BAV de 2.º-3.º grado sin marcapasos, WPW con FA, intoxicación digitálica activa, amiloidosis cardíaca Ficha técnica; guías clínicas
Monitorización obligatoria SDC ≥6 h postdosis, tras 7 días de dosis estable. Electrolitos y creatinina periódicos (cada 6 meses en estable; antes si hay cambios) Recomendaciones de consenso

Preguntas frecuentes sobre digoxina

¿En qué se diferencia la digoxina de otros fármacos para la insuficiencia cardíaca como sacubitrilo/valsartán o los iSGLT2?
La digoxina es el único inotrópico oral aprobado para la insuficiencia cardíaca crónica y el único fármaco que actúa directamente potenciando la contracción del miocardio a través de la inhibición de la Na+/K+-ATPasa. Sacubitrilo/valsartán y los inhibidores de SGLT2 actúan fundamentalmente sobre la remodelación neurohormonal y la precarga/poscarga, y tienen evidencia de reducción de mortalidad en ensayos aleatorizados recientes. La digoxina, en cambio, no ha demostrado reducir la mortalidad en el único ensayo controlado a gran escala (ensayo DIG, 1997), aunque sí redujo las hospitalizaciones por IC un 28%. Su papel actual es complementario: se reserva para pacientes con IC con fracción de eyección reducida que permanecen sintomáticos a pesar de las cuatro terapias de base, o para el control de la frecuencia ventricular en la fibrilación auricular cuando otras opciones no son toleradas o son insuficientes.
¿Cuánto tarda en hacer efecto la digoxina y cuánto tiempo hay que mantenerla?
Con la pauta oral habitual sin dosis de carga, el efecto clínico comienza a las 24-48 horas, pero el estado estacionario no se alcanza hasta los 5-7 días. Para el control de la frecuencia ventricular en la fibrilación auricular, el efecto es más inmediato si se usa la vía intravenosa (inicio en 30-60 minutos). En cuanto a la duración, los ensayos de retirada PROVED y RADIANCE demostraron que interrumpir la digoxina en pacientes con IC sistólica que se mantenían estables se asocia a deterioro clínico significativo (riesgo relativo de empeoramiento 5,9 en RADIANCE), lo que sugiere que el tratamiento debe mantenerse indefinidamente en pacientes respondedores. Sin embargo, la indicación debe reevaluarse periódicamente, especialmente si cambia la función renal o el paciente alcanza una FEVI ≥50% tras el tratamiento.
¿Se puede usar digoxina en pacientes con insuficiencia renal?
Sí, pero con ajuste de dosis estricto y monitorización estrecha. La digoxina se elimina casi exclusivamente por vía renal (60-80%), por lo que la insuficiencia renal reduce su aclaramiento y eleva la concentración sérica de digoxina, incrementando el riesgo de toxicidad. En pacientes con filtrado glomerular estimado entre 30 y 60 mL/min/1,73 m², conviene reducir la dosis a 0,0625-0,125 mg/día y monitorizar los niveles séricos con mayor frecuencia. Por debajo de 30 mL/min/1,73 m², la digoxina debe evitarse en la mayoría de los casos o utilizarse con precaución extrema, manteniendo la SDC en el rango bajo. En diálisis, la digoxina no se depura de forma eficaz; su uso requiere supervisión especializada. La causa más frecuente de intoxicación digitálica crónica es el deterioro de la función renal no detectado o no corregido.
¿Cuál es la dosis correcta de digoxina y por qué se usan dosis más bajas que antes?
La dosis estándar actual en adultos es 0,125-0,25 mg/día oral, con el objetivo de mantener una concentración sérica de digoxina de 0,5-0,9 ng/mL. En ancianos, mujeres y pacientes con insuficiencia renal, se recomienda comenzar con 0,0625 mg/día. El cambio respecto a décadas anteriores es relevante: en el ensayo DIG la dosis mediana era 0,25 mg/día, con SDC objetivo de 0,8-2,5 ng/mL, y no se demostró reducción de mortalidad. Los análisis posthoc mostraron que SDC ≥1,0 ng/mL se asocia a mayor mortalidad, especialmente en mujeres, mientras que SDC entre 0,5 y 0,9 ng/mL se asocia a reducción de la mortalidad (HR 0,77). Esta evidencia ha redirigido la práctica hacia dosis bajas guiadas por niveles séricos, abandonando definitivamente el esquema de saturación rápida en pacientes ambulatorios estables.
¿Es peligrosa la digoxina en mujeres y en personas mayores?
La digoxina exige precaución especial en mujeres y en pacientes de edad avanzada por razones bien documentadas. En el análisis del ensayo DIG estratificado por sexo, las mujeres del grupo digoxina con SDC elevada tuvieron mayor mortalidad que las mujeres del grupo placebo. Esto se atribuye a que las mujeres tienen menor volumen de distribución y menor aclaramiento renal relativo, alcanzando SDC más altas con las mismas dosis. En los ancianos, la combinación de menor masa muscular, mayor prevalencia de insuficiencia renal y menor aclaramiento se traduce en acumulación progresiva. La recomendación práctica es comenzar con 0,0625 mg/día en mujeres mayores de 70 años o con cualquier grado de deterioro renal, y monitorizar los niveles séricos cada 3-6 meses.
¿Qué hacer si un paciente tiene síntomas de intoxicación por digoxina?
La sospecha de intoxicación digitálica es una urgencia clínica que requiere actuación inmediata: (1) suspender la digoxina, (2) realizar un ECG (buscar BAV, extrasistolia ventricular, taquicardia bidireccional), (3) extraer analítica con electrolitos, creatinina y SDC, (4) monitorización continua. En casos leves, la corrección de los trastornos electrolíticos y la suspensión del fármaco suelen ser suficientes. En intoxicaciones graves con arritmias que comprometen la estabilidad hemodinámica, el tratamiento de elección son los anticuerpos antidigoxina (fragmentos Fab); verifica su disponibilidad en tu centro. La cardioversión eléctrica está contraindicada en la intoxicación digitálica salvo emergencia vital absoluta, por el riesgo de fibrilación ventricular refractaria.

Referencias bibliográficas principales

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La digoxina (digoxin en la nomenclatura internacional) es un glucósido cardíaco con más de dos siglos de historia y una posición bien definida en la práctica clínica actual: reduce el riesgo de hospitalización por insuficiencia cardíaca en pacientes con HFrEF sintomática y controla la frecuencia ventricular en la fibrilación auricular, especialmente cuando el betabloqueante es insuficiente o no se tolera. Su uso seguro en 2025 depende de mantener la concentración sérica entre 0,5 y 0,9 ng/mL, ajustar la dosis a la función renal de cada paciente, y monitorizar de forma sistemática electrolitos y función renal. La clave no es si usar digoxina, sino cómo usarla bien.

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