1La molécula: quién es, qué hace y por qué importa
El levosimendán, conocido internacionalmente como levosimendan, es un inodilador de clase farmacológica propia: el único sensibilizador del calcio aprobado para uso clínico en Europa y en España. Mientras todos los demás inotrópicos disponibles, las catecolaminas y los inhibidores de la fosfodiesterasa, actúan incrementando las concentraciones intracelulares de calcio o de AMPc para generar más contractilidad, el levosimendán toma un camino radicalmente diferente: se une a la troponina C y aumenta la sensibilidad del aparato contráctil al calcio que ya está presente. El resultado es más fuerza de contracción sin que el miocito tenga que consumir más oxígeno, y sin los riesgos proarrítmicos que conlleva la sobrecarga intracelular de calcio. A esto se suma su acción vasodilatadora sistémica y pulmonar a través de la apertura de canales de potasio sensibles al ATP en el músculo liso vascular.
Los beneficios hemodinámicos son bien conocidos y reproducibles: aumento del gasto cardíaco en torno a un 30-40%, reducción de la presión capilar pulmonar de enclavamiento, descenso de las resistencias vasculares sistémicas y pulmonares, y mejoría de los síntomas en horas. En el ensayo LIDO, levosimendán mejoró el gasto cardíaco en más del 30% en el 28% de los pacientes frente al 15% con dobutamina (p=0,022), con una reducción asociada de la mortalidad a 180 días. En el programa REVIVE, redujo la estancia hospitalaria en casi 2 días respecto a placebo (7,0 frente a 8,9 días; p<0,001). Y en el ensayo LION-HEART, las infusiones repetidas redujeron las rehospitalizaciones por IC en un 75% (HR 0,25; IC95%: 0,11-0,56; p=0,001). La señal hemostática es clara, la señal de mortalidad, como se desarrolla en el Bloque II, sigue siendo objeto de debate.
Si ya usas levosimendán en tu práctica, lo que sigue te ayudará a optimizar cada decisión: cuándo omitir el bolus, cómo manejar la hipotensión inicial, qué pacientes son los candidatos con mejor relación beneficio-riesgo y dónde está la frontera de la evidencia. Si aún no lo incorporas de forma habitual, la farmacología del Bloque II y los ensayos que la sustentan probablemente te darán argumentos para reconsiderarlo en el perfil de paciente adecuado.
Inodilador; sensibilizador del calcio y abridor de canales K-ATP
Unión a troponina C (aumento sensibilidad al Ca²⁺) + apertura canales K-ATP vasculares (vasodilatación). Metabolito activo OR-1896 (t½ 75-80h)
Intravenosa (perfusión), vía central o periférica. Solo hospitalario con monitorización
Carga: 6-12 µg/kg en 10 min. Mantenimiento: 0,1 µg/kg/min (rango 0,05-0,2). Duración: 24 h
Tratamiento a corto plazo de la descompensación aguda grave de la IC crónica cuando el tratamiento convencional es insuficiente
LIDO (2002), RUSSLAN (2002), REVIVE I/II (2005-06), SURVIVE (2007), LION-HEART (2018), LeoDOR (2023), LEVOECMO (2026)
2Indicaciones aprobadas y perfil del candidato ideal
La indicación aprobada en ficha técnica por la AEMPS es única: tratamiento a corto plazo de la descompensación aguda grave de la insuficiencia cardíaca crónica en situaciones donde el tratamiento convencional no es suficiente o en casos donde se considere apropiado un soporte inotrópico. Es, por tanto, un fármaco de rescate en el escenario de la IC descompensada con bajo gasto cardíaco, no un fármaco de primera línea ni para el manejo ambulatorio.
Las guías ESC 2021 sitúan a levosimendán, junto al resto de inotrópicos, en una recomendación de clase IIb con nivel de evidencia C: pueden considerarse en pacientes con IC aguda y bajo gasto cardíaco, hipoperfusión periférica o hipotensión que no responden al tratamiento estándar. Lo que sí distingue a levosimendán del resto es la recomendación específica de que sea el agente preferido cuando el paciente ya está en tratamiento con betabloqueantes, dada la independencia de su mecanismo respecto a los receptores betaadrenérgicos.
| Perfil clínico | Razón principal | Ensayo o fuente de soporte |
|---|---|---|
| IC aguda descompensada con betabloqueantes | El efecto inotrópico no se atenúa por los betabloqueantes (mecanismo independiente) | Guías ESC 2021; subanálisis SURVIVE |
| IC aguda con presión sistólica en límite bajo (85-100 mmHg) | Perfil inodilador equilibrado; usar dosis mínima de carga o suprimirla | REVIVE II; ficha técnica AEMPS |
| IC avanzada: puente a trasplante o DAV | Infusiones periódicas para estabilización; sin taquifilaxia ni efecto rebote documentado | LION-HEART (2018); consenso HFA-ESC |
| IC avanzada en tratamiento paliativo o en lista de espera | Mejoría sintomática sostenida; permite optimizar la TMDC | Datos de registro; consenso expertos |
| Disfunción ventricular derecha aguda (postcardiotomía, TEP, HAP) | Reducción de resistencias vasculares pulmonares + inotropismo derecho | Series de casos; consenso ESICM |
| Shock cardiogénico potencialmente reversible (miocarditis, aturdimiento) | Soporte inotrópico sin sobrecarga de Ca²⁺; efecto prolongado por OR-1896 | Registros observacionales; clase IIb ESC |
El candidato ideal en tu guardia de cardiología es el paciente con IC con FEVI reducida y bajo gasto cardíaco, ya optimizado con betabloqueantes, que llega en descompensación con PAS en torno a 90-100 mmHg y diuresis escasa pese a diuréticos. La dobutamina apenas va a funcionar porque los receptores beta1 están bloqueados. Levosimendán actúa por encima de ese bloqueo: sensibiliza el aparato contráctil directamente. Ese paciente, en ese momento, es para quien se diseñó este fármaco.
3Dosificación, inicio del tratamiento y técnica de administración
Levosimendán se administra exclusivamente en unidades con monitorización continua y experiencia en el uso de inotrópicos. El esquema de dosificación que describe la ficha técnica consta de dos fases: una dosis de carga y una perfusión de mantenimiento de 24 horas.
| Fase | Dosis | Duración / Velocidad | Notas |
|---|---|---|---|
| Dosis de carga (opcional) | 6-12 µg/kg | 10 minutos | Se recomienda la dosis mínima (6 µg/kg) o suprimirla si existe hipotensión basal, taquicardia o tratamiento concomitante con vasodilatadores IV |
| Perfusión de inicio | 0,1 µg/kg/min | Continua | Evaluar respuesta a los 30-60 min |
| Reducción por tolerabilidad | 0,05 µg/kg/min | Si hipotensión o taquicardia | O suspender si la respuesta es excesiva |
| Aumento por efecto insuficiente | 0,2 µg/kg/min | Si se tolera la dosis inicial y se necesita mayor respuesta | Dosis máxima; mayor riesgo de efectos adversos hemodinámicos |
| Duración total recomendada | Perfusión continua | 24 horas | Los efectos hemodinámicos persisten 7-9 días por OR-1896 |
Preparación y administración
Levosimendán se presenta como concentrado para solución para perfusión (2,5 mg/ml). Debe diluirse antes de su administración, habitualmente en suero glucosado al 5% (o en cloruro sódico al 0,9% en pacientes diabéticos) hasta obtener una concentración de trabajo de 0,025-0,05 mg/ml. Puede administrarse por vía periférica o central. La solución preparada es fotosensible y debe protegerse de la luz. No requiere ajuste de dosis por peso en el rango habitual, pero la dosis diaria máxima está definida por el peso del paciente (ejemplo: 20,86 mg/día para un paciente de 70 kg a dosis máxima de 0,2 µg/kg/min).
Manejo de la dosis olvidada o interrupción
Al tratarse de una perfusión hospitalaria continua de 24 horas, el contexto de dosis olvidada no aplica en el sentido tradicional. Si se interrumpe por error o por efecto adverso, los efectos hemodinámicos persisten varias horas por la vida media del fármaco original (1,3 horas, con distribución a tejidos) y días por el metabolito OR-1896. No se han descrito fenómenos de rebote ni de tolerancia tras la suspensión, a diferencia de lo que ocurre con algunos vasodilatadores o con la infusión prolongada de inotrópicos simpáticomiméticos.
La dosis de carga acelera el inicio del efecto hemodinámico, pero también es responsable de la hipotensión transitoria más frecuente en las primeras horas. En la práctica clínica actual, la mayoría de expertos recomiendan omitirla o usar la dosis mínima de 6 µg/kg en cualquier paciente con PAS inferior a 100 mmHg, en aquellos que ya reciben vasodilatadores IV, y en situaciones de shock establecido. La pérdida de velocidad de inicio es compensada por la persistencia del efecto: 24 horas de perfusión continua son suficientes para ver beneficio clínico.
El efecto hemodinámico del levosimendán persiste entre 7 y 9 días tras una infusión de 24 horas, gracias al metabolito OR-1896. Esto significa que, si el paciente tolera bien la infusión y mejora en las primeras 24-48 horas, puedes planificar el alta en un horizonte de 5-7 días contando con que la mejora hemodinámica se mantendrá. Esta ventana de efecto también es la que justifica el concepto de infusiones periódicas en la IC avanzada: cada infusión reinicia el reloj del efecto.
4Efectos adversos y cómo gestionarlos
El perfil de efectos adversos del levosimendán es predecible a partir de su mecanismo: los más frecuentes son consecuencia directa de la vasodilatación (hipotensión) y del aumento del gasto cardíaco (taquicardia refleja). Los efectos proarrítmicos existen pero son moderados y muy inferiores a los de los inotrópicos catecolaminérgicos. No existe el problema de la modulación adversa del consumo de oxígeno miocárdico que caracteriza a la dobutamina.
| Efecto adverso | Frecuencia | Mecanismo |
|---|---|---|
| Hipotensión | Muy frecuente (>10%) | Vasodilatación sistémica por apertura de canales K-ATP |
| Cefalea | Muy frecuente (>10%) | Vasodilatación cerebral y sistémica |
| Taquicardia sinusal | Frecuente (1-10%) | Reflejo barorreceptor ante vasodilatación; efecto directo sobre nodo sinusal |
| Fibrilación auricular (nueva) | Frecuente (1-10%) | Posiblemente relacionada con la taquicardia sinusal y la vasodilatación |
| Extrasístoles ventriculares / TVNS | Frecuente (1-10%) | Acción sobre canales K-ATP miocárdicos; menor que con catecolaminas |
| Náuseas, vómitos | Frecuente (1-10%) | Efecto vasodilatador esplénico |
| Hipopotasemia | Frecuente | Apertura de canales K-ATP; vigilar especialmente con diuréticos concomitantes |
| Descenso de hemoglobina | Frecuente | Hemodilución por vasodilatación |
Hipotensión: Es el principal problema en la fase de carga. Si la PAS cae por debajo de 85 mmHg, reduce la velocidad de perfusión a 0,05 µg/kg/min o suspéndela temporalmente. Aporta volumen si existe hipovolemia concomitante y considera asociar un vasopresor (noradrenalina) si la hipotensión persiste. El efecto hipotensor es dosis-dependiente y suele ser más intenso en las primeras 2-4 horas.
Taquicardia: La frecuencia cardíaca habitualmente aumenta 5-15 lpm de forma refleja. Si supera los 100-110 lpm de forma mantenida y el paciente no la tolera, reduce la dosis. No suspendas el betabloqueante habitual del paciente.
Hipopotasemia: Corrige el potasio antes de iniciar la infusión. Mantén el potasio sérico por encima de 4 mEq/l durante todo el tratamiento, especialmente si el paciente toma diuréticos. La hipopotasemia aumenta el riesgo de arritmias ventriculares.
5Contraindicaciones y precauciones relevantes
— Hipersensibilidad al levosimendán o a cualquiera de los excipientes (incluido el contenido en etanol del concentrado).
— Hipotensión grave y taquicardia: la combinación de ambas es contraindicación; la hipotensión aislada puede manejarse con precaución y ajuste de dosis.
— Obstrucciones mecánicas significativas que afecten al llenado o vaciado ventricular: estenosis aórtica o mitral graves, miocardiopatía hipertrófica obstructiva. El aumento del gasto cardíaco con vasodilatación simultánea puede agravar la obstrucción dinámica o el gradiente transvalvular.
— Insuficiencia renal grave (aclaramiento de creatinina <30 ml/min): acumulación de metabolitos activos y mayor riesgo de toxicidad.
— Insuficiencia hepática grave: metabolismo hepático reducido, acumulación del fármaco y metabolitos.
— Antecedentes de torsades de pointes o QT largo congénito: riesgo de arritmias ventriculares graves.
Precauciones clínicamente relevantes
- Presión sistólica entre 85-100 mmHg: usar la dosis de carga mínima (6 µg/kg) o suprimirla; monitorización continua de la presión arterial.
- Insuficiencia renal leve-moderada (ClCr 30-60 ml/min): puede administrarse con precaución; monitorizar función renal durante la infusión.
- Insuficiencia hepática leve-moderada: no requiere ajuste de dosis, pero monitorización estrecha.
- Taquicardia o fibrilación auricular con respuesta ventricular rápida al inicio: valorar control de la frecuencia antes de iniciar; el fármaco puede aumentar la frecuencia cardíaca de forma refleja.
- Hipovolemia: corregir antes de iniciar la infusión; la vasodilatación sobre un volumen circulante inadecuado agrava la hipotensión.
- Hipopotasemia: corregir antes del inicio (objetivo: K⁺ >4 mEq/l).
- Vasodilatadores IV concomitantes: mayor riesgo de hipotensión; usar la dosis de carga mínima o suprimirla.
- Embarazo y lactancia: datos insuficientes; no se recomienda su uso salvo situaciones de riesgo vital sin alternativa.
- Pediatría: no autorizado para menores de 18 años en la indicación aprobada. Datos farmacocinéticos limitados disponibles.
6Combinaciones farmacológicas y perspectivas por especialidad
Levosimendán y betabloqueantes
Esta combinación es la que más define el nicho clínico del levosimendán. Cuando un paciente con IC está correctamente tratado con betabloqueantes y se descompensa, no se debe retirar el betabloqueante. La dobutamina pierde gran parte de su efecto porque su vía receptorial está bloqueada. Levosimendán actúa por encima de ese bloqueo, sensibilizando el aparato contráctil directamente. En el subanálisis del estudio SURVIVE, los pacientes en tratamiento con betabloqueantes al inicio mostraron una mortalidad significativamente menor en los primeros 5 días con levosimendán frente a dobutamina (p=0,03). La lección práctica: si ya has tomado la decisión de usar inotrópicos en un paciente betabloqueado, levosimendán es la primera opción.
Levosimendán y vasodilatadores (nitratos, nesiritida)
La asociación con vasodilatadores IV aumenta el riesgo de hipotensión y requiere reducción o supresión de la dosis de carga. En la IC aguda con congestión grave y presiones de llenado muy elevadas, la combinación puede ser clínicamente útil (mayor descenso de las presiones de llenado y las resistencias vasculares) pero exige monitorización hemodinámica continua y ajuste cuidadoso de ambos fármacos.
Levosimendán y vasopresores (noradrenalina, dopamina)
En el shock cardiogénico con hipotensión grave (PAS <85 mmHg), las guías recomiendan no usar levosimendán en monoterapia sino asociarlo a vasopresores. La noradrenalina es el vasopresor de elección en este contexto. La combinación permite mantener la presión de perfusión (vasopresor) mientras se mejora el gasto cardíaco y se reducen las resistencias vasculares (levosimendán). Esta estrategia es más fisiológica que el uso de dosis crecientes de dobutamina, que genera taquicardia, consumo de oxígeno y proarritmia.
Perspectiva del cardiólogo de insuficiencia cardíaca avanzada
Para el especialista en IC avanzada, levosimendán ocupa una posición particular en la estrategia de puente a decisión o a trasplante. Las infusiones periódicas cada 2-4 semanas permiten mantener al paciente estable, mejorar los síntomas y facilitar la optimización de la terapia médica dirigida por guías. El consenso de la Heart Failure Association de la ESC sobre terapia inotrópica en IC avanzada (2019) incluye esta estrategia como opción razonable. El debate es si hacerlo en hospital de día o en domicilio, y con qué frecuencia, preguntas que los ensayos LION-HEART y LeoDOR han abordado con resultados contrapuestos (ver Bloque II).
Perspectiva del intensivista cardiovascular
En la UCI cardiovascular, el levosimendán se usa fundamentalmente en dos escenarios: el shock cardiogénico de causa potencialmente reversible (miocarditis, aturdimiento post-IAM, postcardiotomía) y la disfunción ventricular derecha aguda. La evidencia en el primer escenario acaba de recibir el golpe más riguroso con el ensayo LEVOECMO (JAMA 2026), que fue negativo para el destete de la ECMO-VA. En la disfunción ventricular derecha, el efecto sobre las resistencias vasculares pulmonares y el inotropismo del ventrículo derecho lo convierte en una opción racional, aunque la evidencia se basa principalmente en estudios observacionales y series de casos.
Financiación y acceso en España
Levosimendán es de uso hospitalario exclusivo y está disponible en los sistemas públicos de salud como medicamento de uso en condiciones especiales y a través de los formularios hospitalarios. Existen varias presentaciones con denominación genérica aprobadas por la AEMPS, además de la presentación original. No se incluye en el catálogo de medicamentos con financiación ambulatoria, por lo que las infusiones repetidas en hospital de día deben contemplarse dentro de los recursos de cada centro.
7Efectos más allá del mecanismo principal
El levosimendán no es un simple inotrópico con vasodilatación añadida. Su actividad sobre canales iónicos y sobre la biología celular miocárdica y vascular se traduce en un conjunto de efectos que van bastante más allá del gasto cardíaco y la presión de llenado.
| Factor | Efecto | Fuente y magnitud estimada |
|---|---|---|
| Función renal | Mejora del filtrado glomerular por vasodilatación preglomerular directa y mejora del gasto cardíaco | Datos LIDO vs dobutamina; metaanálisis 2020 (Gong et al.): mejora significativa de creatinina y FG |
| Péptidos natriuréticos | Reducción de NT-proBNP más intensa que con dobutamina; efecto sostenido por OR-1896 | SURVIVE: reducción significativa de NT-proBNP a 24h (p<0,001) frente a dobutamina |
| Disfunción ventricular derecha | Reducción de resistencias vasculares pulmonares + inotropismo del VD; mejora del acoplamiento VD-AP | Estudios observacionales y series; efecto sobre RVSP y PAP media documentado |
| Aturdimiento miocárdico | Propiedades cardioprotectoras; el preacondicionamiento por apertura de canales K-ATP mitocondriales puede limitar la extensión del daño isquémico | Modelos experimentales; estudios clínicos en postcardiotomía |
| Inflamación sistémica | Modulación de citocinas proinflamatorias; reducción de TNF-alfa en algunos estudios | Estudios mecanísticos pequeños; magnitud clínica incierta |
| Composición corporal | No hay datos específicos de masa muscular ni adiposa | N/D en grandes ensayos |
| Tono intestinal / perfusión esplénica | Vasodilatación esplénica y mesentérica; potencial mejora de la perfusión intestinal en el shock | Datos experimentales; sin impacto clínico confirmado en ensayos |
En el estudio LIDO, el filtrado glomerular estimado aumentó de forma estadísticamente significativa en el grupo levosimendán frente a dobutamina, pese a que la presión arterial media fue similar en ambos grupos. Esto sugiere un efecto renal directo independiente del gasto cardíaco, probablemente a través de la vasodilatación preglomerular mediada por apertura de canales K-ATP renales. La paradoja clínica es que levosimendán está contraindicado en IR grave pero mejora la función renal en los pacientes que sí pueden recibirlo.
8Mecanismo de acción en profundidad
El levosimendán (derivado de la dinitrilopiridazinona) actúa a través de dos mecanismos moleculares independientes que convergen en el mismo resultado funcional: más gasto cardíaco con menos consumo de oxígeno miocárdico y menor resistencia vascular.
Mecanismo 1: sensibilización del calcio a la troponina C
Durante la contracción miocárdica, el calcio intracelular libre se une a la subunidad C de la troponina (troponina C), lo que desencadena el deslizamiento de los filamentos de actina y miosina y genera fuerza contráctil. En el miocardio insuficiente, la afinidad de la troponina C por el calcio está reducida: el corazón necesita más calcio para generar la misma fuerza, lo que significa mayor consumo de energía y mayor riesgo de sobrecargar el retículo sarcoplásmico. Levosimendán se une a la troponina C en presencia de calcio y estabiliza el cambio conformacional que permite la interacción actina-miosina, aumentando así la sensibilidad del aparato contráctil al calcio disponible sin necesidad de elevar su concentración intracelular. El resultado es más fuerza con menos calcio: más eficiencia contráctil. Y lo más importante: la unión de levosimendán a la troponina C es dependiente del calcio, lo que significa que el efecto inotrópico se potencia en la sístole (cuando el calcio es alto) y se libera en la diástole (cuando el calcio baja), preservando la función diastólica y evitando la rigidez sistólica que caracteriza a otros sensibilizadores del calcio.
Mecanismo 2: apertura de canales K-ATP vasculares
En el músculo liso vascular, levosimendán abre los canales de potasio sensibles al ATP (canales K-ATP). La apertura de estos canales hiperpolariza la membrana celular, reduce la entrada de calcio a través de los canales de calcio voltaje-dependientes y provoca relajación del músculo liso vascular. El efecto se produce en las arterias sistémicas, las venas (reducción de la precarga), las arterias pulmonares (reducción de la postcarga del ventrículo derecho) y las arterias coronarias (mejora de la perfusión miocárdica). El resultado hemodinámico es la vasodilatación arterial y venosa, que reduce tanto la postcarga como la precarga del ventrículo izquierdo, facilitando el vaciado ventricular y reduciendo las presiones de llenado.
El metabolito OR-1896: el responsable del efecto prolongado
La vida media plasmática del levosimendán es de solo 1,3 horas. Sin embargo, durante el metabolismo hepático e intestinal, aproximadamente el 5% del fármaco se convierte en el metabolito activo OR-1896. Este metabolito comparte el mecanismo sensibilizador del calcio y la capacidad de abrir canales K-ATP, pero su vida media de eliminación es de 75-80 horas. Esto explica por qué los efectos hemodinámicos del levosimendán persisten durante 7-9 días tras una infusión de 24 horas: no es el fármaco original, sino su metabolito activo de larga vida media, el que mantiene el efecto. Estudios mecanísticos han mostrado que OR-1896 también inhibe débilmente la fosfodiesterasa III, lo que puede contribuir en parte a su efecto inotrópico.
Los betabloqueantes actúan sobre receptores betaadrenérgicos de la membrana celular y reducen la producción de AMPc, el segundo mensajero que activa la proteína quinasa A y, en última instancia, aumenta la entrada de calcio al miocito. Levosimendán actúa directamente sobre la troponina C y sobre los canales K-ATP, mecanismos completamente independientes de la cascada AMPc-PKA. Por eso, en un paciente tratado con betabloqueantes a dosis óptima, la dobutamina pierde eficacia pero levosimendán la conserva completamente. Este principio fisiopatológico, y no solo los datos de los ensayos, justifica su posición preferencial en las guías cuando hay betabloqueantes de por medio.
9Ensayo LIDO — La promesa inicial
Diseño y población: El ensayo LIDO (Levosimendan Infusion versus Dobutamine), publicado en The Lancet en 2002, fue el primero en establecer la superioridad hemodinámica de levosimendán frente a dobutamina en un ensayo aleatorizado. Incluyó 203 pacientes con IC grave de bajo gasto cardíaco (índice cardíaco ≤2,5 L/min/m² y presión capilar pulmonar ≥15 mmHg) de 26 centros europeos. Comparó levosimendán (bolus 24 µg/kg + perfusión 0,1 µg/kg/min, 24h) frente a dobutamina (5-10 µg/kg/min).
Resultados principales: El endpoint primario fue la mejora hemodinámica definida como aumento del índice cardíaco superior al 30% con reducción de la presión capilar pulmonar superior al 25% a las 24 horas. El 28% de los pacientes con levosimendán alcanzaron este criterio frente al 15% con dobutamina (p=0,022). La mortalidad a 180 días fue el 26% con levosimendán frente al 38% con dobutamina (p=0,029). Los pacientes tratados con levosimendán pasaron significativamente más días vivos y fuera del hospital en el seguimiento a 180 días (mediana 157 días frente a 133 días; p=0,027).
Una reducción del 31% en mortalidad relativa frente a dobutamina a 180 días (26% vs 38%; p=0,029) fue un hallazgo llamativo en un ensayo de solo 203 pacientes. La cautela metodológica es necesaria: la dosis de dobutamina estaba limitada a un máximo de 10 µg/kg/min, la duración del efecto del levosimendán (por OR-1896) supera la del comparador, y el ensayo no tenía potencia estadística suficiente para mortalidad como endpoint primario. Estos resultados generaron hipótesis que ensayos posteriores no pudieron confirmar consistentemente.
Implicación clínica: El LIDO estableció que levosimendán es hemodinámicamente superior a dobutamina en el corto plazo, y generó la expectativa de un beneficio en mortalidad que los ensayos posteriores, con mayor potencia estadística, no pudieron confirmar con la misma consistencia. La comparación con una dosis limitada de dobutamina es uno de los sesgos metodológicos más citados del LIDO.
10Ensayos REVIVE I y REVIVE II — Frente a placebo
Diseño y población: Los estudios REVIVE (Randomized Multicenter Evaluation of Intravenous Levosimendan Efficacy) evaluaron levosimendán frente a placebo en pacientes con IC aguda descompensada (ICAD). REVIVE I fue un estudio piloto de 100 pacientes; REVIVE II fue el ensayo definitivo con 600 pacientes con disnea persistente pese a diuréticos IV. El endpoint primario de REVIVE II fue un endpoint clínico compuesto a 5 días (mejoría, sin cambios, empeoramiento).
Resultados principales: En REVIVE II, significativamente más pacientes mejoraron y menos empeoraron en el grupo levosimendán (p=0,015 en el endpoint compuesto). La estancia hospitalaria fue 1,9 días más corta en el grupo levosimendán (7,0 frente a 8,9 días; p<0,001). Los niveles de BNP fueron significativamente menores a 24 y 72 horas. Sin embargo, la mortalidad no fue significativamente diferente entre los grupos (10,9% vs 12,6% a 90 días; p=0,21) y se registró un aumento de hipotensión, taquicardia y taquiarritmias en el grupo levosimendán.
Menos días de hospitalización, mejor estado clínico a 5 días, BNP más bajo, pero más hipotensión y más arritmias. Este balance coste-beneficio no favorable en el endpoint de seguridad explica por qué las guías no otorgan una clase de recomendación alta a levosimendán. El mecanismo inodilador funciona, los síntomas mejoran, pero la señal de reducción de mortalidad no emerge de forma consistente.
Implicación clínica: REVIVE II confirma que levosimendán mejora la situación clínica a corto plazo y reduce la estancia, pero introduce la advertencia de que los efectos adversos hemodinámicos (hipotensión, taquicardia) son reales y clínicamente relevantes. El efecto sobre mortalidad, objetivo que REVIVE no tenía poder estadístico para demostrar, quedó pendiente para SURVIVE.
11Ensayo SURVIVE — La gran prueba frente a dobutamina
Diseño y población: El estudio SURVIVE (Survival of Patients with Acute Heart Failure in Need of Intravenous Inotropic Support), publicado en JAMA en 2007, fue el ensayo aleatorizado más grande en IC aguda con levosimendán hasta la fecha: 1.327 pacientes con ICAD en 75 centros de 9 países, comparando levosimendán frente a dobutamina. El endpoint primario fue la mortalidad por cualquier causa a 180 días. La mediana de FEVI era del 20%.
Resultados principales: La mortalidad a 180 días fue del 26% con levosimendán frente al 28% con dobutamina (HR 0,91; IC95%: 0,74-1,13; p=0,40). No hubo diferencias significativas en mortalidad en ningún momento del seguimiento. El único parámetro que favoreció claramente a levosimendán fue la reducción de NT-proBNP a las 24 horas, significativamente mayor que con dobutamina (p<0,001). No hubo diferencias en reingresos por IC ni en síntomas a largo plazo.
En los pacientes que tomaban betabloqueantes al inicio del estudio, la mortalidad en los primeros 5 días fue significativamente menor con levosimendán que con dobutamina (p=0,03). Este subanálisis post-hoc es la base principal de la recomendación de las guías de usar levosimendán como agente preferido en pacientes betabloqueados. Es relevante señalar que en SURVIVE solo el 50% de los pacientes recibían betabloqueantes, un porcentaje muy inferior al que se ve hoy en día en la práctica clínica habitual, lo que podría explicar en parte la pérdida del beneficio de mortalidad en el total del estudio.
Varias hipótesis: (1) en SURVIVE la dobutamina no tenía la limitación de dosis artificial del LIDO, haciéndola más competitiva; (2) SURVIVE se realizó cuando el tratamiento médico crónico de la IC era menos intensivo (menos betabloqueantes, menos sacubitrilo/valsartán), y los pacientes eran distintos; (3) la variable de valoración, mortalidad a 180 días, es un resultado tardío difícil de demostrar para un fármaco de 24 horas de efecto directo. Lo que queda claro es que levosimendán no empeora la supervivencia, a diferencia de lo que se observó con algunos inotrópicos previos que tuvieron que retirarse del mercado.
Implicación clínica: SURVIVE no demostró beneficio de mortalidad sobre dobutamina en el total de pacientes, pero tampoco mostró daño. El fármaco es, al menos, no inferior a dobutamina en mortalidad, y superioren reducción de NT-proBNP. Los datos del subanálisis de pacientes betabloqueados son los que más influyen en la práctica clínica actual.
12Ensayo LION-HEART — Infusiones repetidas en IC avanzada
Diseño y población: El estudio LION-HEART (Levosimendan Intermittent administration in Outpatients: effects on Natriuretic peptides in advanced Chronic Heart fAiluRe and venTricular function), publicado en European Journal of Heart Failure en 2018, fue el primer ensayo aleatorizado que evaluó las infusiones periódicas de levosimendán en ambulatorio. Incluyó 69 pacientes con IC avanzada (FEVI media 24%) de 12 centros, aleatorizados 2:1 a levosimendán frente a placebo. El tratamiento fue una infusión de 6 horas (0,2 µg/kg/min, sin bolus) cada 2 semanas durante 12 semanas.
Resultados principales: El endpoint primario fue el área bajo la curva de NT-proBNP durante el período de tratamiento. Los niveles de NT-proBNP fueron significativamente menores en el grupo levosimendán (AUC 344 × 10³ frente a 535 × 10³ pg·día/ml; p=0,003). Como endpoint secundario destacado, la tasa de rehospitalizaciones por IC fue un 75% menor con levosimendán (HR 0,25; IC95%: 0,11-0,56; p=0,001). El perfil de seguridad fue aceptable, con baja incidencia de hipotensión sintomática.
HR 0,25 (IC95%: 0,11-0,56; p=0,001) para rehospitalizaciones por IC. Un resultado llamativo que debe interpretarse con cautela dado el tamaño muestral pequeño (n=69) y el carácter de estudio piloto que los propios autores reconocen. Los investigadores caracterizaron sus resultados como indicativos e hipótesis-generadores, no como evidencia definitiva. LION-HEART fue el catalizador del diseño del ensayo LeoDOR con mayor tamaño muestral.
Implicación clínica: Los datos de LION-HEART son lo más sólido disponible para respaldar el uso de infusiones periódicas en IC avanzada antes del trasplante o el implante de DAV. Su limitación de tamaño muestral obliga a la prudencia en la extrapolación, y los resultados del ensayo LeoDOR en el mismo campo fueron menos alentadores.
13Ensayo LeoDOR — La prueba definitiva del intermitente
Diseño y población: El ensayo LeoDOR (Repetitive LevosimenDan infusions fOR patients with advanced chronic heart failure), publicado en European Journal of Heart Failure en 2023, fue el ensayo multicéntrico, doble ciego y controlado con placebo diseñado para confirmar definitivamente los resultados de LION-HEART. Incluyó 145 pacientes con IC avanzada (FEVI ≤30%) aleatorizados al final de una hospitalización por IC aguda, con seguimiento de 12 semanas. La intervención fue levosimendán (infusiones de 6h a 0,2 µg/kg/min cada 2 semanas, o de 24h a 0,1 µg/kg/min cada 3 semanas) frente a placebo. El ensayo fue truncado por la pandemia de COVID-19, alcanzando solo 145 de los 240 pacientes planificados y perdiendo el 60% de la potencia estadística para detectar una reducción del 20% en el endpoint primario.
Resultados principales: El endpoint primario compuesto (muertes, urgentes trasplantes cardíacos, implante urgente de DAV, hospitalizaciones por IC descompensada y cambios en NT-proBNP) no fue significativamente diferente entre grupos (puntuación media 72,55 en levosimendán frente a 73,81 en placebo; p=0,863). Hay que destacar una señal preocupante: la incidencia de los componentes individuales del endpoint fue numéricamente mayor en el grupo levosimendán que en placebo en las primeras 14 semanas (HR 2,94; IC95%: 1,12-7,68; p=0,021), aunque este hallazgo desapareció a las 26 semanas (HR 1,64; IC95%: 0,87-3,11; p=0,122).
Hay varias hipótesis: (1) el timing: LeoDOR incluyó a pacientes en la fase vulnerable inmediatamente post-hospitalización (mayor riesgo basal), mientras que LION-HEART reclutó pacientes ambulatorios estables; (2) la dosis total administrada fue menor en LeoDOR (dosis de 24h a 0,1 µg/kg/min generan menos mg totales que dosis de 6h a 0,2 µg/kg/min); (3) el truncamiento por COVID redujo drásticamente la potencia estadística. La conclusión más honesta es que LeoDOR dejó sin respuesta la pregunta que pretendía contestar. El debate sobre las infusiones periódicas en IC avanzada sigue abierto, aunque la señal negativa temprana es un motivo de precaución.
Implicación clínica: LeoDOR no apoya el uso sistemático de levosimendán intermitente en el período vulnerable post-hospitalización. Pero dado el truncamiento por COVID y la pérdida de potencia, tampoco puede considerarse evidencia definitivamente negativa. Los centros que usan infusiones periódicas deben hacerlo dentro de programas estructurados con monitorización, en perfiles de pacientes más estables que los de LeoDOR, y sin extrapolar los datos de LION-HEART más allá de lo que el propio ensayo permite.
14Ensayo LEVOECMO — El destete de la ECMO: respuesta definitivamente negativa
Diseño y población: El ensayo LEVOECMO, publicado en JAMA en enero de 2026, es el ensayo aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo más riguroso realizado hasta la fecha en shock cardiogénico bajo soporte con ECMO-VA. Incluyó 205 pacientes adultos con shock cardiogénico agudo que habían iniciado ECMO-VA en las 48 horas previas, en 11 UCI de Francia. Los pacientes fueron aleatorizados 1:1 a levosimendán (0,15 µg/kg/min aumentado a 0,20 µg/kg/min a las 2 horas) frente a placebo en infusión de 24 horas. Las principales causas de shock fueron postcardiotomía (38,5%), IAM (27,3%) y miocarditis (13,7%).
Resultados principales: El endpoint primario fue el tiempo hasta el destete exitoso de la ECMO-VA a 30 días. La tasa de destete exitoso fue del 68,3% en ambos grupos (69/101 en levosimendán frente a 71/104 en placebo; diferencia de riesgo 0,0%; HC de subdistribución: 1,02; IC95%: 0,74-1,39; p=0,92). No hubo diferencias en ninguno de los endpoints secundarios: días libres de ECMO, días libres de ventilación mecánica, estancia en UCI, mortalidad a 30 días ni mortalidad a 60 días.
El resultado más llamativo de LEVOECMO es la igualdad perfecta en la tasa de destete exitoso. No se trata de un resultado marginal o de una diferencia que no alcanzó significación estadística: las tasas fueron idénticas al decimal. El hazard ratio de subdistribución de 1,02 con IC que incluye perfectamente el 1 no deja margen para interpretaciones optimistas. El mensaje para la práctica es inequívoco: levosimendán no debe usarse de forma rutinaria para facilitar el destete de la ECMO-VA en el shock cardiogénico.
Implicación clínica: LEVOECMO cierra la puerta a la hipótesis de que levosimendán facilita el destete de la ECMO-VA en el shock cardiogénico de causa potencialmente reversible. Esa hipótesis era atractiva, biológicamente plausible (mejorar el inotropismo mientras el corazón se recupera) y apoyada por datos retrospectivos. Sin embargo, el ensayo aleatorizado y controlado no la confirma. Como señaló la Sociedad Española de Cardiología en su análisis del ensayo, levosimendán podría contemplarse de forma individualizada en la fase de destete, pero el riesgo aumentado de arritmias ventriculares documentado en el grupo activo añade un elemento de cautela adicional.
Tabla resumen
| Aspecto | Dato clave | Fuente |
|---|---|---|
| Mecanismo de acción | Sensibilización del calcio a la troponina C + apertura de canales K-ATP vasculares. Dual e independiente de receptores betaadrenérgicos | Ficha técnica AEMPS; revisiones mecanísticas |
| Metabolito activo | OR-1896 (t½ 75-80h): mantiene el efecto hemodinámico 7-9 días tras la infusión de 24h | Ficha técnica; estudios farmacocinéticos |
| Indicación aprobada (AEMPS) | Descompensación aguda grave de la IC crónica cuando el tratamiento convencional es insuficiente. Solo hospitalario | CIMA-AEMPS |
| Dosis inicio | Carga: 6-12 µg/kg en 10 min (opcional). Mantenimiento: 0,1 µg/kg/min | Ficha técnica AEMPS |
| Dosis máxima | 0,2 µg/kg/min. Dosis mínima: 0,05 µg/kg/min. Duración recomendada: 24h | Ficha técnica AEMPS |
| Eficacia hemodinámica | Aumento del GC >30% en 28% de pacientes frente al 15% con dobutamina (p=0,022) | Ensayo LIDO (Follath, Lancet 2002) |
| Beneficio en betabloqueados | Menor mortalidad a 5 días frente a dobutamina en subgrupo betabloqueado (p=0,03) | Subanálisis SURVIVE (Mebazaa, JAMA 2007) |
| Rehospitalizaciones (IC avanzada) | HR 0,25 (IC95%: 0,11-0,56; p=0,001) en infusiones periódicas vs placebo | LION-HEART (Comín-Colet, EJHF 2018) |
| IC post-hospitalización | Sin diferencia significativa en endpoint primario (p=0,863); señal negativa temprana | LeoDOR (Pölzl, EJHF 2023) |
| Destete ECMO-VA | Sin diferencia (68,3% vs 68,3%; HR 1,02; p=0,92). Resultado negativo definitivo | LEVOECMO (Combes, JAMA 2026) |
| Efectos adversos principales | Hipotensión, cefalea (muy frecuentes), taquicardia, FA, TVNS (frecuentes) | Ficha técnica; metaanálisis Gong et al. |
| Recomendación ESC 2021 | Clase IIb / nivel C para inotrópicos en IC aguda; preferido sobre dobutamina en pacientes con betabloqueantes | Guías ESC IC 2021 |
Preguntas frecuentes
Referencias bibliográficas principales
- Follath F, Cleland JG, Just H, Papp JG, Scholz H, Peuhkurinen K, et al.; Steering Committee and Investigators of the LIDO Study. Efficacy and safety of intravenous levosimendan compared with dobutamine in severe low-output heart failure (the LIDO study): a randomised double-blind trial. Lancet. 2002;360(9328):196-202. LIDO.
- Mebazaa A, Nieminen MS, Packer M, Cohen-Solal A, Kleber FX, Pocock SJ, et al.; SURVIVE Investigators. Levosimendan vs dobutamine for patients with acute decompensated heart failure: the SURVIVE randomized trial. JAMA. 2007;297(17):1883-1891. SURVIVE.
- Comín-Colet J, Manito N, Segovia-Cubero J, Delgado J, García Pinilla JM, Sionis A, et al. Efficacy and safety of intermittent intravenous outpatient administration of levosimendan in patients with advanced heart failure: the LION-HEART multicentre randomised trial. Eur J Heart Fail. 2018;20(7):1128-1136. LION-HEART.
- Pölzl G, Allipour Birgani S, Altenberger J, et al. Repetitive levosimendan infusions for patients with advanced chronic heart failure in the vulnerable post-discharge period: the multinational randomized LeoDOR trial. Eur J Heart Fail. 2023;25(10):1818-1828. LeoDOR.
- Combes A, Bréchot N, Hajage D, et al. Levosimendan to facilitate weaning from ECMO in patients with severe cardiogenic shock: the LEVOECMO randomized clinical trial. JAMA. 2026;335(1):60-69. LEVOECMO.
- McDonagh TA, Metra M, Adamo M, et al.; ESC Scientific Document Group. 2021 ESC Guidelines for the diagnosis and treatment of acute and chronic heart failure. Eur Heart J. 2021;42(36):3599-3726.
- Masarone D, Kittleson MM, Pollesello P, Marini M, Iacoviello M, Oliva F, et al. Use of levosimendan in patients with advanced heart failure: an update. J Clin Med. 2022;11(21):6408.
- Nieminen MS, Fruhwald S, Heunks LM, Suominen PK, Gordon AC, Kivikko M, et al. Levosimendan: current data, clinical use and future development. Heart Lung Vessel. 2013;5(4):227-245.
- Papp Z, Agostoni P, Alvarez J, Bettex D, Bouchez S, Brito D, et al. Levosimendan efficacy and safety: 20 years in clinical use. Card Fail Rev. 2020;6:e19.
- Moiseyev VS, Poder P, Andrejevs N, Ruda MY, Golikov AP, Lazebnik LB, et al.; RUSSLAN Study Investigators. Safety and efficacy of a novel calcium sensitizer, levosimendan, in patients with left ventricular failure due to an acute myocardial infarction: a randomized, placebo-controlled, double-blind study (RUSSLAN). Eur Heart J. 2002;23(18):1422-1432. RUSSLAN.
- Packer M, Colucci W, Fisher L, et al. Effect of levosimendan on the short-term clinical course of patients with acutely decompensated heart failure. JACC Heart Fail. 2013;1(2):103-111. REVIVE II.
- Ali R, Sajjad W, Mushtaq I, Farooqi H, Sohail A, Khan HW, et al. Unlocking the therapeutic symphony: a systematic review exploring the role of levosimendan in the management of heart failure. Cureus. 2024;16(6):e62799.
- Levosimendán en la insuficiencia cardiaca aguda: pasado, presente y futuro. Revisión. Rev Esp Cardiol. 2006;59(4):369-384.
- Ficha técnica: Levosimendán concentrado para solución para perfusión [monografía en Internet]. Madrid: Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS); [consultada en mayo de 2025]. Disponible en: https://cima.aemps.es























