Urapidilo (urapidil): qué es, para qué sirve, dosis en bolo y perfusión en BIC y mecanismo de acción (2026)

CardioTeca.com · Cardiología Práctica · Ficha de fármaco · Actualización septiembre 2026
El urapidilo —urapidil en su denominación internacional— es un antihipertensivo intravenoso con dos acciones: bloquea los receptores alfa-1 adrenérgicos postsinápticos periféricos y, a nivel central, estimula los receptores serotoninérgicos 5-HT1A; según su ficha técnica, baja la presión arterial sin aumento reflejo de la frecuencia cardiaca. Está autorizado en las crisis y urgencias hipertensivas y en la hipertensión perioperatoria y posoperatoria. En las urgencias hipertensivas, el esquema de una de sus fichas técnicas empieza con 25 mg por vía intravenosa en 20 segundos; si a los 5 minutos la respuesta no basta, se repiten 25 mg, y si sigue sin bastar, se inyectan 50 mg; el efecto se mantiene con una perfusión que empieza a 2 mg/min y sigue con 9-30 mg/h, durante un máximo de 7 días. La otra ficha técnica da de 10 a 50 mg por inyección, repetibles según la respuesta, y un mantenimiento de 9 mg/h de media. En España hay dos presentaciones comercializadas, las dos genéricas, de 50 mg en ampollas de 10 mL, y sus fichas técnicas no coinciden en todo: las dos desaconsejan su uso en el embarazo y una lo contraindica en la lactancia, mientras que la guía ESC 2025 de cardiopatía y embarazo lo sitúa, por vía intravenosa, entre los fármacos de clase I, con nivel de evidencia C, con presión arterial de 160/110 mmHg o más. Esta ficha reúne la dosis, la preparación de la perfusión, los cuidados de enfermería, las contraindicaciones, las diferencias con el nitroprusiato y el labetalol, los estudios y lo que dicen las guías en 2026.
📌 Urapidilo de un vistazo
  • Qué es: un antagonista de los receptores alfa-1 adrenérgicos postsinápticos periféricos que además estimula los receptores 5-HT1A centrales (código ATC C02CA06). Según su ficha técnica, baja la presión sistólica y diastólica sin aumento reflejo de la frecuencia cardiaca.
  • Para qué sirve (fichas técnicas): crisis y urgencias hipertensivas —una de las dos fichas añade las formas graves de la enfermedad hipertensiva y la hipertensión resistente— e hipertensión perioperatoria y posoperatoria; la otra precisa que sobre todo en neurocirugía y cirugía cardiaca e incluye la protección frente a las subidas de presión de la intubación y la extubación. Sólo por vía intravenosa.
  • Presentaciones: solución de 5 mg/mL en ampollas de 10 mL (50 mg), en envases de 5. Dos comercializadas en España, las dos genéricas; la de referencia está autorizada y no se comercializa (CIMA, 19 de septiembre de 2026). Cada ampolla lleva 1.000 mg de propilenglicol.
  • Dosis en urgencias hipertensivas (fichas técnicas): según una, 25 mg IV en 20 segundos; si a los 5 minutos no basta, otros 25 mg, y si sigue sin bastar, 50 mg; según la otra, 10-50 mg IV lenta, repetibles según la respuesta. Perfusión: velocidad inicial de 2 mg/min y mantenimiento de 9-30 mg/h (media 15 mg/h) según una ficha técnica, o de 9 mg/h de media según la otra. Máximo 7 días. La tabla S13 de la guía ESC 2024 da 12,5-25 mg en bolo y 5-40 mg/h.
  • Perioperatorio (fichas técnicas): los mismos bolos de 25, 25 y 50 mg, con la respuesta valorada a los 2 minutos, y después una perfusión: hasta 6 mg en 1-2 minutos y luego reducir, según una ficha técnica; 6 mg/min al inicio y 60-180 mg/h de mantenimiento, según la otra.
  • Preparación: goteo con 250 mg (5 ampollas) en 500 mL de suero fisiológico o glucosado al 5 % o al 10 % (1 mg = 2,2 mL = 44 gotas); bomba de jeringa con 100 mg (20 mL) diluidos hasta 50 mL (2 mg/mL). Máximo 4 mg/mL, según una de las fichas técnicas; nunca soluciones alcalinas. Diluido es estable 50 horas, pero se usa de inmediato por riesgo microbiológico.
  • Inicio y duración: descenso de la presión en 5 minutos según una de las fichas técnicas; inicio en 3-5 minutos y duración de 4-6 horas en la tabla S13 de la ESC 2024. Semivida de eliminación de 2,7 horas, que según una de las fichas técnicas se alarga en la insuficiencia hepática o renal avanzada y en los ancianos.
  • Contraindicaciones (fichas técnicas): hipersensibilidad; estenosis del istmo aórtico (coartación); shunt arteriovenoso, salvo el de diálisis hemodinámicamente inactivo; lactancia, en una de las dos. La estenosis valvular aórtica o mitral, la embolia pulmonar y la enfermedad pericárdica piden especial cuidado. No se recomienda con IECA.
  • Precauciones: insuficiencia hepática o renal (la dosis puede tener que reducirse y el propilenglicol obliga a vigilar), edad avanzada, cimetidina (+15 % de concentración) y otro antihipertensivo previo (esperar a que actúe y bajar la dosis). Un descenso demasiado rápido puede producir bradicardia o parada cardiaca.
  • Embarazo, lactancia y niños: una ficha técnica no lo recomienda en el embarazo y la otra lo admite sólo si el estado clínico lo requiere y lo contraindica en la lactancia; la guía ESC 2025 le da clase I, nivel de evidencia C, por vía intravenosa, con presión arterial ≥160/110 mmHg. En niños, una ficha no lo recomienda y pide no usarlo antes de los 5 años; la otra, sólo adultos.
  • Guías: ESC 2024 de hipertensión arterial, ESC 2025 de cardiopatía y embarazo, ESO 2025 de presión arterial en el ictus y ESC 2026 de insuficiencia cardiaca; el detalle, en el cuadro «Qué dicen las guías en 2026».
Bloque I · Práctica clínica

1 La molécula: quién es, qué hace y por qué importa

El urapidilo no es un antihipertensivo convencional. Mientras vasodilatadores clásicos como la nitroglicerina o la hidralazina pueden reducir la presión arterial a costa de una taquicardia refleja que dispara el consumo miocárdico de oxígeno, el urapidilo neutraliza esa respuesta desde la raíz. Pertenece al grupo de los antagonistas de los receptores alfa-1 adrenérgicos (código ATC C02CA06), pero su rasgo definitorio es la segunda acción: la estimulación de los receptores 5-HT1A serotoninérgicos en el núcleo del tracto solitario del tronco encefálico, que amortigua el tono simpático eferente. El resultado es una vasodilatación arterial y venosa eficaz, predecible y bien tolerada, sin los inconvenientes hemodinámicos que limitan a sus competidores en los momentos críticos.

Tres datos numéricos definen su utilidad práctica. En urgencias hipertensivas, un único bolo de 25 mg IV consiguió la respuesta tensional deseada a los 15 minutos en el 92% de los pacientes de un estudio, frente al 70% con nifedipino sublingual en la misma muestra. En un estudio con 10 pacientes con hipertensión pulmonar, redujo la resistencia vascular pulmonar un 32%, superando en selectividad pulmonar a la hidralazina. En preeclampsia, un estudio multicéntrico aleatorizado con 42 pacientes lo encontró igual de eficaz que la dihidralazina, con mejor controlabilidad y tolerabilidad según sus autores.

Si ya prescribes urapidilo en urgencias, lo que sigue te ayudará a optimizar la titulación en perfusión continua, a reconocer los perfiles donde aporta ventajas diferenciales claras y a manejar con seguridad sus interacciones. Si aún no lo usas con regularidad, la evidencia del bloque II probablemente te convencerá de reconsiderar tu protocolo de emergencia hipertensiva.

Ficha de la molécula · Urapidilo
Grupo farmacológico

Antagonista alfa-1 adrenérgico + agonista 5-HT1A central. ATC: C02CA06. Vasodilatador de acción dual.

Mecanismo de acción

Bloqueo postsináptico de receptores α1 periféricos → reducción de resistencias vasculares. Estimulación de receptores 5-HT1A centrales → reducción del tono simpático sin taquicardia refleja.

Vía de administración

Exclusivamente intravenosa (IV) en las presentaciones aprobadas en España. Bolo lento + perfusión de mantenimiento.

Dosis

Inicio (urgencias hipertensivas): 25 mg IV en 20 s; si a los 5 min no basta, otros 25 mg, y si a los 5 min sigue sin bastar, 50 mg, según una ficha técnica; 10-50 mg IV lenta, repetibles, según la otra. Perfusión: velocidad inicial 2 mg/min; mantenimiento de 9-30 mg/h (media 15) según una ficha técnica, o 9 mg/h de media según la otra; el perioperatorio tiene otro esquema. Máx. concentración: 4 mg/ml (una ficha técnica). Máximo 7 días.

Indicaciones aprobadas

Crisis y urgencias hipertensivas. HTA en periodos perioperatorio y posoperatorio (especialmente neurocirugía y cirugía cardíaca). Una ficha técnica nombra a los niños en esta indicación, pero no recomienda su uso en ellos por falta de datos; la otra lo autoriza sólo en adultos.

Estudios clave

Hirschl 1993 (urgencias vs nifedipino), Hirschl 1997 (emergencias vs nitroprusiato), Wacker 2006 (preeclampsia vs dihidralazina), Hess 1985 (hipertensión intraoperatoria en cirugía coronaria), Adnot 1987 (hemodinámica pulmonar, PubMed 3813189).

2 Indicaciones aprobadas y perfil del candidato ideal

Las dos fichas técnicas autorizadas por la AEMPS (registros 76741 y 85873), que no coinciden del todo, contemplan dos grandes escenarios de uso: la urgencia/emergencia hipertensiva y la hipertensión en el contexto perioperatorio. En ambos casos, la vía de administración es exclusivamente intravenosa.

Indicación aprobadaEspecificación
Urgencias hipertensivas Formas graves o extremadamente graves de la enfermedad hipertensiva e hipertensión resistente al tratamiento, en una de las dos fichas técnicas; la otra habla de crisis hipertensivas.
HTA perioperatoria y posoperatoria Especialmente en neurocirugía y cirugía cardíaca. Una ficha técnica incluye a los niños en esta indicación pero no recomienda su uso en ellos por falta de datos; la otra lo autoriza sólo en adultos.
Protección perioperatoria Prevención de la elevación tensional durante maniobras anestésicas (intubación, extubación…), en una de las dos fichas técnicas.

Más allá de la indicación formal, el urapidilo tiene un perfil de paciente donde sus ventajas son especialmente marcadas:

Perfil clínicoRazón principalRespaldo
Emergencia hipertensiva con cardiopatía isquémica Sin taquicardia refleja: no aumenta la demanda de O₂ miocárdico. Reduce el doble producto (FC × PAS). Estudios hemodinámicos en postcirugía coronaria
HTA postcirugía cardíaca o neuroquirúrgica Inicio rápido, fácil titulación, sin aumento de PIC ni de shunt intrapulmonar. Indicación principal en ficha técnica. Ficha técnica AEMPS; múltiples series perioperatorias
Hipertensión grave del embarazo y preeclampsia Eficacia similar a la dihidralazina y mejor tolerabilidad materna, según los autores del estudio de Wacker. Wacker et al. 2006 (multicéntrico aleatorizado, 42 pacientes); guía ESC 2025, clase I, nivel de evidencia C, con PA ≥160/110 mmHg
Hipertensión pulmonar (HTP) Reduce selectivamente la RVP (32 %, frente al 25 % de la resistencia sistémica, en 10 pacientes); beneficio añadido sobre la circulación pulmonar. Adnot 1987 (PMID 3813189)
Ictus hemorrágico con HTA grave No eleva la PIC en estudios en neurocirugía (ficha técnica). Fue el fármaco del estudio INTERACT4, en la ambulancia; la guía ESO 2025 lo cita entre los antihipertensivos ensayados en la hemorragia intracerebral y señala que la elección depende a menudo de la disponibilidad local. Guía ESO 2025; estudio INTERACT4 (2024)
Feocromocitoma (cirugía) Bloqueo alfa-1 perioperatorio en perfusión continua. En una serie de 9 pacientes con perfusión de urapidilo (250 mg al día desde 3 días antes de la cirugía y durante la anestesia), el neumoperitoneo y la manipulación de la glándula produjeron hipertensión en 5 y en 8 pacientes, que se trató con bolos de nicardipino con o sin esmolol; los autores atribuyen al bloqueo previo que ese control fuera fácil. Tauzin-Fin 2002 (cohorte prospectiva de 9 pacientes, Ann Fr Anesth Reanim); Tauzin-Fin 2020 (serie retrospectiva de 75 pacientes)
⚕️ Perla clínica · El candidato arquetípico

El paciente donde más claramente debes elegir urapidilo es el hipertenso en posoperatorio inmediato de cirugía cardíaca o neuroquirúrgica que llega a la UCI con PA >180/110 mmHg y frecuencia cardíaca ya elevada (80-95 lpm). En este perfil, la tabla S13 de la guía ESC 2024 recoge la taquicardia refleja entre los efectos adversos de la nitroglicerina y el asma entre las contraindicaciones del labetalol; según la ficha técnica del urapidilo, en estudios en neurocirugía no elevó la presión intracraneal. El urapidilo te da control tensional en minutos sin empeorar ninguno de esos problemas.

📖 Qué dicen las guías en 2026

Emergencia hipertensiva (guía ESC 2024 de hipertensión arterial). Con una presión arterial de 180/110 mmHg o más, la guía recomienda descartar una emergencia hipertensiva (clase I, nivel C), que define como esa cifra acompañada de daño agudo de órgano: entre otros, disección aórtica aguda, isquemia miocárdica, eclampsia, insuficiencia cardiaca, hipertensión maligna o feocromocitoma. Para tratarla propone fármacos intravenosos de semivida corta que permitan titular la respuesta, en una unidad con monitorización hemodinámica continua o casi continua, y no recomienda un descenso rápido e incontrolado o excesivo de la presión arterial. La tabla S13 de su suplemento incluye el urapidilo entre los fármacos más usados: inicio de acción en 3-5 minutos, efecto de 4-6 horas, 12,5-25 mg en bolo y 5-40 mg/h en perfusión continua; sus casillas de contraindicaciones y efectos adversos están en blanco, y la tabla no asigna clase ni nivel de evidencia a ningún fármaco. El texto principal de la guía no nombra el urapidilo; para las crisis adrenérgicas del feocromocitoma propone un bloqueante alfa-1 —cita la fentolamina, la doxazosina y la terazosina— o el labetalol, del que destaca que por vía intravenosa permite titular la perfusión según la respuesta y evita la taquicardia por su bloqueo beta. El recorrido diagnóstico está en la guía interactiva de hipertensión arterial de CardioTeca.

Embarazo y lactancia (guía ESC 2025 de cardiopatía y embarazo). Con una presión arterial de 160/110 mmHg o más, la guía sitúa entre las opciones de clase I el labetalol, el nicardipino y el urapidilo intravenosos (figura 12C; en la tabla de recomendaciones, clase I, nivel C), y en ese mismo escalón el sulfato de magnesio intravenoso (clase I en la figura 12C), que no baja la presión arterial y se usa para prevenir y tratar las convulsiones de la eclampsia; la hidralazina intravenosa queda como segunda línea y el nitroprusiato como último recurso. La guía ESC 2024 de hipertensión arterial no nombra el urapidilo en sus recomendaciones del embarazo: en la hipertensión grave recomienda el labetalol intravenoso, la metildopa oral o el nifedipino oral, con la hidralazina intravenosa como segunda línea, y en la preeclampsia o la eclampsia con crisis hipertensiva, el labetalol o el nicardipino intravenosos con magnesio (clase I, nivel C las dos). Las fichas técnicas del urapidilo son más restrictivas: las dos no lo recomiendan en mujeres en edad fértil que no usen anticoncepción; en el embarazo, una no recomienda su uso y la otra lo admite sólo si el estado clínico de la mujer lo requiere, y esta última lo contraindica en la lactancia. Detalle en la guía interactiva de fármacos cardiovasculares en el embarazo y la lactancia de CardioTeca.

Ictus (guía ESO 2025 y guía ESC 2024). La actualización de 2025 de la guía de la European Stroke Organisation recomienda mantener la presión arterial por debajo de 185/110 mmHg antes del bolo de la trombólisis intravenosa y por debajo de 180/105 mmHg durante ella y en las 24 horas siguientes (certeza baja; moderada tras la trombectomía), y recomienda no bajar de forma intensiva la sistólica por debajo de 140 mmHg en las primeras 24 horas tras una trombectomía con éxito (certeza alta). Señala que ninguna clase de antihipertensivo ha demostrado ventaja sobre las demás alrededor de la trombólisis, desaconseja bajar la presión de forma sistemática antes de llegar al hospital (certeza moderada) y, cuando se considera necesario hacerlo, propone favorecer fármacos titulables y de uso hospitalario extendido, como el urapidilo y el labetalol. La guía ESC 2024 considera mantener la presión por debajo de 180/105 mmHg al menos 24 horas tras la trombólisis o la trombectomía (clase IIa, nivel B), bajarla con cuidado alrededor de un 15 % en las primeras 24 horas en el ictus isquémico que no recibe reperfusión con 220/110 mmHg o más (clase IIa, nivel C) y, en la hemorragia intracerebral, bajar la sistólica a 140-160 mmHg en las primeras 6 horas (clase IIa, nivel A), sin descensos de más de 70 mmHg en la primera hora cuando parte de 220 mmHg o más (clase III, nivel B).

Insuficiencia cardiaca aguda (guía ESC 2026). Los vasodilatadores intravenosos pueden considerarse como tratamiento inicial en la insuficiencia cardiaca descompensada con presión arterial sistólica mayor de 110 mmHg, para mejorar los síntomas y reducir la congestión (clase IIb, nivel C). El urapidilo no figura en las 28 tablas de recomendaciones ni en el suplemento de esta guía, cuya tabla S14 de vasodilatadores intravenosos recoge el nitroprusiato y la nitroglicerina. Las fichas técnicas del urapidilo piden especial cuidado en la insuficiencia cardiaca por obstrucción mecánica, como la estenosis aórtica o mitral. El recorrido está en la guía interactiva de insuficiencia cardiaca de CardioTeca.

Lo que aportan los estudios. En el estudio de Hirschl de 1993, con 53 pacientes ambulatorios con urgencia hipertensiva, un bolo de 25 mg de urapidilo consiguió el objetivo a los 15 minutos en 24 de 26 (92 %), frente a 19 de 27 (70 %) con 10 mg de nifedipino sublingual, y no hubo ningún paciente sin respuesta tras una segunda dosis de 12,5 mg. En un segundo estudio del mismo grupo, con 168 pacientes con crisis hipertensiva en urgencias, respondieron en 45 minutos el 96 % con 25 mg de urapidilo y el 70-72 % con enalaprilato intravenoso o nifedipino sublingual, con más efectos adversos mayores con urapidilo (4 % frente a 2 % y 0 %). En el estudio de Hirschl de 1997, con 81 pacientes con emergencia hipertensiva, el objetivo en 90 minutos se alcanzó en el 89 % con urapidilo en bolos y en el 97 % con nitroprusiato en perfusión (p=0,18); la presión volvió a subir en las 4 horas siguientes en el 2 % frente al 24 %, y hubo efectos adversos mayores en 2 frente a 7 pacientes (p=0,04). Una revisión sistemática de 2002, con 236 pacientes con emergencia y 1.074 con urgencia hipertensiva, no identificó un ritmo óptimo de descenso y concluyó que faltan estudios grandes para saber si algún fármaco reduce la mortalidad. En el estudio de Wacker, con 42 pacientes con preeclampsia, el urapidilo bajó la presión igual que la dihidralazina, con menos efectos adversos (1 frente a 6 pacientes). En el estudio INTERACT4, con 2.404 pacientes con sospecha de ictus aleatorizados en la ambulancia a bajar la sistólica a 130-140 mmHg con urapidilo o a tratamiento habitual, no hubo diferencia en la situación funcional a 90 días (odds ratio común 1,00; IC 95 % 0,87-1,15); en el análisis por subgrupos, la probabilidad de mala evolución fue menor en el ictus hemorrágico (odds ratio común 0,75; IC 95 % 0,60-0,92) y mayor en la isquemia cerebral (1,30; IC 95 % 1,06-1,60).

3 Dosificación, inicio del tratamiento y técnica de administración

Administración en bolus: inicio del control tensional

FaseDosis / VelocidadDuración / Criterio
Bolo inicial 25 mg IV lento en 20 segundos Monitorización continua de PA
Evaluación Control de respuesta a los 5 minutos ¿Reducción tensional suficiente?
2.º bolo (si insuficiente) 25 mg IV lento en 20 segundos Si la respuesta inicial fue insuficiente
3.er bolo (si sigue insuficiente) 50 mg IV lento en 20 segundos Si a los 5 minutos del 2.º bolo la reducción sigue siendo insuficiente (ficha técnica)
Inicio de perfusión Velocidad inicial: 2 mg/min Tras conseguir control con bolo
Mantenimiento 9-30 mg/h (media 15 mg/h) en una ficha técnica; 9 mg/h de media en la otra Ajustar según respuesta. Máx. 7 días.

Preparación de la perfusión de mantenimiento

Existen dos formas de preparar la perfusión continua según el equipo disponible:

Goteo intravenoso clásico: añadir 250 mg de urapidilo (5 ampollas de 10 ml) a 500 ml de suero fisiológico o glucosado al 5 % o al 10 %. Como las ampollas suman 50 ml, la concentración queda en unos 0,45 mg/ml: según las fichas técnicas, 1 mg equivale a 2,2 ml o 44 gotas. La velocidad inicial de 2 mg/min equivale a 4,4 ml/min (264 ml/h) con esta dilución, y un mantenimiento de 9-30 mg/h, a unos 20-66 ml/h (7-22 gotas/min).

Bomba de jeringa: extraer 20 ml de la solución inyectable (= 100 mg) y diluir hasta 50 ml con suero compatible (concentración 2 mg/ml). La concentración máxima compatible es 4 mg/ml.

⚠️ Alerta · Límite de concentración en perfusión

No superes los 4 mg/ml en la solución para perfusión: es la cantidad máxima compatible que fija la ficha técnica. No la mezcles con soluciones alcalinas, porque puede enturbiarse o flocular. La perfusión debe administrarse por vía periférica o central bajo monitorización continua de la presión arterial; nunca en bolo rápido para la fase de mantenimiento.

Dosificación en niños

Una de las dos fichas técnicas españolas da para los niños una dosis inicial de 2 mg/kg/h y una de mantenimiento de 0,8 mg/kg/h, durante un máximo de 7 días, pero no recomienda su uso en niños por la falta de datos de seguridad y eficacia, y pide no usarlo en menores de 5 años; cada ampolla de 10 ml contiene 1.000 mg de propilenglicol. La otra lo autoriza sólo en adultos: no se ha establecido su seguridad ni su eficacia en niños y adolescentes.

Ajuste de dosis en poblaciones especiales

En pacientes con disfunción hepática o renal moderada-grave, el metabolismo y la eliminación del urapidilo pueden verse enlentecidos, con riesgo de acumulación e hipotensión prolongada. En estos casos, comienza con dosis más bajas y reduce el ritmo de escalada. En ancianos, el mismo principio aplica con mayor urgencia: la sensibilidad a los vasodilatadores es mayor y la respuesta barorreflexa está atenuada.

⚕️ Perla clínica · Monitorización durante el bolo

El bolo de 25 mg debe pasarse en 20 segundos, no más rápido. Según las fichas técnicas, la mayoría de sus efectos adversos se deben a un descenso demasiado rápido de la presión arterial, y la hipovolemia potencia su efecto antihipertensivo. Ten siempre preparado el material para elevar las piernas del paciente y una jeringa de suero salino para expansión rápida si la PA cae en exceso. Si con las piernas elevadas y la reposición de volumen no basta, las fichas técnicas indican un vasoconstrictor IV lento con control de la PA y, en casos muy raros, una catecolamina (adrenalina 0,5-1 mg diluida en 10 ml de suero salino isotónico).

⚕️ Perla clínica · Urapidilo en el contexto de la trombolisis en ictus isquémico

En el ictus isquémico agudo candidato a trombolisis, la PA debe mantenerse <185/110 mmHg antes de administrar el fibrinolítico. Después, la guía ESO 2025 recomienda mantenerla por debajo de 180/105 mmHg durante la trombólisis y las 24 horas siguientes (certeza baja) y señala que ninguna clase de antihipertensivo ha demostrado ventaja sobre las demás alrededor de la trombólisis. Antes de llegar al hospital, desaconseja bajar la presión de forma sistemática en la sospecha de ictus (certeza moderada): en el estudio INTERACT4, que usó urapidilo, en el análisis por subgrupos el descenso prehospitalario se asoció a más probabilidad de mala evolución funcional en la isquemia cerebral (odds ratio común 1,30; IC 95 % 1,06-1,60) y a menos en el ictus hemorrágico (0,75; IC 95 % 0,60-0,92). Para cuando ese descenso se considera necesario, la guía menciona el urapidilo y el labetalol entre los fármacos titulables que pueden favorecerse. La clave es evitar reducciones bruscas de la PA que puedan comprometer la perfusión de la penumbra isquémica: titula lentamente hasta el objetivo, nunca de golpe.

4 Efectos adversos y cómo gestionarlos

El perfil de tolerabilidad del urapidilo es en general bueno. La mayoría de los efectos adversos están relacionados con el mecanismo de acción (descenso de la PA) y son predecibles, transitorios y controlables ajustando la velocidad de perfusión.

Efecto adversoFrecuenciaManejo
Hipotensión Principal efecto; más frecuente con bolo rápido o en hipovolemia Piernas elevadas, reducir o detener la perfusión y reponer volumen; si no basta, vasoconstrictor IV lento con control de la PA, y en casos muy raros una catecolamina (fichas técnicas, apartado 4.9).
Náuseas / vómitos Frecuentes las náuseas; poco frecuentes los vómitos (fichas técnicas) Suelen ceder espontáneamente; reducir velocidad de infusión.
Vértigo / cefalea Frecuentes (fichas técnicas) Relacionados con la reducción brusca de PA. Titulación gradual los previene.
Palpitaciones / taquicardia Poco frecuentes (fichas técnicas); la frecuencia cardiaca se altera menos que con algunos comparadores (Dooley, 1998) Vigilar. Si FC >100 lpm de forma sostenida, valorar dosis o causa subyacente.
Bradicardia Poco frecuente (fichas técnicas); un descenso demasiado rápido de la PA puede causar bradicardia o parada cardiaca Monitorización cardíaca continua en perfusión.
Disnea / dolor torácico Poco frecuentes: la opresión o el dolor torácico en las dos fichas técnicas y la disnea en una Descartar causa cardíaca primaria; reducir o suspender la perfusión.
Diaforesis, fatiga Poco frecuentes (fichas técnicas) Observación; habitualmente transitorios.
Priapismo Raro (fichas técnicas) Suspender el fármaco. Consulta urológica urgente si persiste >2-4 h.
Congestión nasal Rara Sin relevancia clínica en el contexto IV agudo.
Hipersensibilidad, angioedema, urticaria Prurito, enrojecimiento y exantema, raros o muy raros según la ficha técnica; angioedema y urticaria, de frecuencia no conocida La hipersensibilidad al urapidilo o a sus excipientes es una contraindicación (fichas técnicas, apartado 4.3).
⚠️ Alerta · Gestión de la hipotensión por urapidilo

El efecto adverso clínicamente más relevante es la hipotensión —la ficha técnica advierte de que un descenso demasiado rápido puede producir bradicardia o parada cardiaca—, y se previene con dos medidas simples: pasar el bolo en no menos de 20 segundos y verificar que el paciente no está hipovolémico antes de administrar el fármaco. Si se produce una caída tensional excesiva, eleva las piernas del paciente, detén la perfusión y repón volumen; si no basta, las fichas técnicas indican un vasoconstrictor en inyección intravenosa lenta con control de la presión arterial y, en casos muy raros, una catecolamina (adrenalina 0,5-1 mg diluida en 10 ml de suero salino isotónico). Según las fichas técnicas, la mayoría de las reacciones adversas desaparecen en pocos minutos, incluso durante la perfusión. El efecto antihipertensivo dura 4-6 horas (tabla S13 de la guía ESC 2024) y la semivida de eliminación es de 2,7 horas; según una de las fichas técnicas, se alarga en la insuficiencia hepática o renal avanzada y en los ancianos.

5 Contraindicaciones y precauciones relevantes

🚫 Contraindicaciones absolutas

Estenosis del istmo aórtico (coartación de aorta): el gasto cardíaco está limitado anatómicamente; la reducción de poscarga puede precipitar colapso hemodinámico sin mejorar el flujo anterógrado.

Lactancia, en una de las dos fichas técnicas (registro 85873); la otra dice que se desconoce si el urapidilo pasa a la leche materna.

Shunt arteriovenoso, salvo el de diálisis hemodinámicamente inactivo.

Hipersensibilidad conocida al urapidilo o a cualquier componente de la formulación.

La estenosis valvular aórtica no figura entre las contraindicaciones de las fichas técnicas: está, con la estenosis mitral, la embolia pulmonar y la afectación cardiaca por enfermedad pericárdica, entre las causas mecánicas de insuficiencia cardiaca que piden especial cuidado (apartado 4.4).

Precauciones clínicamente relevantes

SituaciónPrecaución
Insuficiencia cardíaca por causa mecánica Estenosis de la válvula aórtica o mitral, embolia pulmonar o afectación cardiaca por enfermedad pericárdica (fichas técnicas, apartado 4.4). En todos estos casos el GC está fijo; la vasodilatación puede ser perjudicial.
Insuficiencia hepática El metabolismo hepático puede estar enlentecido; riesgo de acumulación. Reducir dosis y aumentar el intervalo de ajuste. La ficha técnica pide además vigilancia médica por el propilenglicol del excipiente (1.000 mg por ampolla), al que se han atribuido insuficiencia hepática e insuficiencia renal.
Insuficiencia renal moderada-grave Reducción de la excreción; posible acumulación. Ajuste posológico individualizado. Vigilancia por el propilenglicol, como en la insuficiencia hepática.
Hipovolemia Aumenta notablemente el riesgo de hipotensión con el bolo. Corregir antes de administrar si es posible.
Traumatismo craneoencefálico grave No figura en las fichas técnicas. En estudios en neurocirugía no aumentó la PIC (ficha técnica, apartado 5.1); la hipotensión puede comprometer la presión de perfusión cerebral. Monitorización estricta.
Ancianos Mayor sensibilidad; comenzar con dosis menores y titulación más lenta.
Embarazo Cruza la placenta y hay pocos datos en humanos. Las dos fichas técnicas lo desaconsejan en mujeres en edad fértil que no usen anticoncepción; en el embarazo, una no recomienda su uso y la otra lo admite sólo si el estado clínico de la mujer lo requiere. La guía ESC 2025 lo incluye, por vía intravenosa, entre los fármacos de clase I, con nivel de evidencia C, con PA ≥160/110 mmHg. Lactancia: contraindicada en una ficha técnica.
Cimetidina concomitante Puede incrementar un 15 % los niveles séricos de urapidilo; la ficha técnica pide especial cuidado.
Barbitúricos El urapidilo en dosis altas puede prolongar la duración de acción de los barbitúricos.
Inhibidores de la ECA La ficha técnica no recomienda la combinación por falta de información suficiente.
Otros antihipertensivos previos Dejar pasar el tiempo necesario para que actúen y reducir la dosis de urapidilo. Su efecto aumenta con otros alfabloqueantes, los vasodilatadores, la hipovolemia (diarrea, vómitos) y el alcohol.
Cirugía de cataratas Con los alfabloqueantes se ha descrito el síndrome del iris flácido intraoperatorio: avisar al oftalmólogo del uso actual o previo (una de las fichas técnicas, apartado 4.4).

6 Combinaciones farmacológicas y perspectivas por especialidad

Urapidilo + esmolol

Esta combinación es especialmente útil en la hipertensión posoperatoria grave con taquicardia asociada. El esmolol (betabloqueante ultracorto selectivo sobre receptores beta-1) controla la frecuencia cardíaca con rapidez y alta titulabilidad, mientras el urapidilo reduce las resistencias vasculares periféricas. Juntos actúan sobre ambos determinantes del doble producto (FC × PAS), lo que es ideal en el paciente postcirugía coronaria o valvular que llega a la UCI hipertenso y taquicárdico. La combinación potencia el efecto antihipertensivo, por lo que hay que comenzar con dosis menores de cada componente y titular con más cuidado.

Urapidilo + nitroglicerina

En el edema agudo de pulmón hipertensivo, la nitroglicerina es un vasodilatador venoso que reduce la precarga. La guía ESC 2026 de insuficiencia cardiaca dice que los vasodilatadores intravenosos pueden considerarse como tratamiento inicial en la insuficiencia cardiaca descompensada con presión arterial sistólica mayor de 110 mmHg, para mejorar los síntomas y reducir la congestión (clase IIb, nivel de evidencia C); el urapidilo no figura en sus tablas de recomendaciones. Las fuentes revisadas para esta ficha no describen la combinación de los dos fármacos; según las fichas técnicas del urapidilo, los vasodilatadores y otros antihipertensivos potencian su efecto.

Urapidilo + nitroprusiato

Aunque ambos son vasodilatadores IV potentes, la combinación rara vez es necesaria. Si se emplean juntos, el riesgo de hipotensión grave aumenta: según las fichas técnicas, los vasodilatadores y otros antihipertensivos potencian el efecto del urapidilo. Hay que monitorizar de forma invasiva y contar siempre con acceso venoso rápido para reposición volémica.

Perspectiva del cardiólogo

El urapidilo ocupa un espacio bien definido en el escenario posoperatorio cardiovascular: rápido, titulable y sin los inconvenientes del nitroprusiato (toxicidad por tiocianatos en infusiones prolongadas) ni de la nitroglicerina (taquicardia refleja). En el síndrome coronario agudo con HTA grave, la ausencia de taquicardia le hace preferible a la hidralazina. Su capacidad de reducir tanto la RVP como la RVS lo posiciona también como opción en la crisis hipertensiva que complica la insuficiencia cardíaca sistólica.

Perspectiva del anestesiólogo y el neurocirujano

Según su ficha técnica, en estudios en neurocirugía el urapidilo no elevó la presión intracraneal y mantuvo los parámetros hemodinámicos intracraneales, y esa misma ficha técnica lo autoriza en la hipertensión perioperatoria y posoperatoria, especialmente en neurocirugía y cirugía cardiaca. Además, según ella, no se ha comprobado ningún efecto sobre el broncoespasmo y, en pacientes con insuficiencia respiratoria crónica e hipertensión pulmonar secundaria, no tuvo efecto nocivo sobre la función ventilatoria, la broncorreactividad ni el intercambio gaseoso.

Perspectiva del obstetra

En preeclampsia grave, la tradición histórica ha sido el uso de dihidralazina o labetalol IV. Sin embargo, en el estudio de Wacker (42 pacientes), el urapidilo bajó la presión arterial igual que la dihidralazina, con una paciente con cefalea en su grupo frente a seis pacientes con efectos adversos en el de la dihidralazina, con la que se registraron además algunos aumentos marcados de la frecuencia cardiaca. Algunos centros europeos lo han incorporado como alternativa de primera línea, especialmente cuando la taquicardia materna es un problema. La guía ESC 2025 de cardiopatía y embarazo lo incluye, por vía intravenosa, entre los fármacos de clase I, con nivel de evidencia C, con presión arterial de 160/110 mmHg o más; sus fichas técnicas desaconsejan su uso en el embarazo —una lo admite si el estado clínico de la mujer lo requiere— y una de ellas lo contraindica en la lactancia.

💡 Concepto · ¿Y la hipertensión de feocromocitoma?

El feocromocitoma genera crisis hipertensivas por liberación masiva de catecolaminas. El grupo de Tauzin-Fin, en Burdeos, ha usado el urapidilo como bloqueo alfa-1 perioperatorio en perfusión continua, desde 3 días antes de la cirugía, y trató los picos hipertensivos de la intervención con bolos de nicardipino (series de 2002 y 2020). El urapidilo carece de actividad betabloqueante, a diferencia del labetalol, y no controla la taquicardia catecolaminérgica: si el paciente está taquicárdico puede hacer falta añadir un betabloqueante, como el esmolol en bolos que se usó en esas series. La guía ESC 2024 de hipertensión arterial propone para las crisis adrenérgicas del feocromocitoma un bloqueante alfa-1 o el labetalol, y señala que este último evita la taquicardia por su bloqueo beta.

A partir de aquí: la ciencia que sustenta todo lo anterior. Las secciones siguientes desarrollan el mecanismo de acción en profundidad y revisan los estudios clínicos que respaldan cada una de las recomendaciones prácticas del bloque I. Si ya conoces la molécula y los ensayos, puedes ir directamente a la tabla resumen al final del artículo.
Bloque II · Farmacología y evidencia

7 Efectos más allá del mecanismo principal: el perfil diferencial del urapidilo

El urapidilo (urapidil) posee una serie de propiedades farmacológicas que lo distinguen de los vasodilatadores convencionales y que explican muchas de sus ventajas clínicas en escenarios complejos.

Factor / propiedadEfecto observadoFuente y magnitud
Frecuencia cardíaca Sin aumento reflejo; la FC permanece constante; la taquicardia es un efecto adverso poco frecuente Fichas técnicas, apartados 5.1 y 4.8; sin cambios de la FC en Hess 1985 y casi constante en Adnot 1987
Resistencia vascular pulmonar Reducción selectiva ~32% (mayor que la reducción de RVS del 25% en el mismo estudio) Adnot 1987 (PMID 3813189)
Gasto cardíaco No se altera; puede aumentar si estaba reducido por una poscarga elevada Ficha técnica (registro 85873), apartado 5.1; aumento del índice cardiaco en Hess 1985 y Adnot 1987
Presión intracraneal No aumentó en estudios en neurocirugía Ficha técnica (registro 76741), apartado 5.1
Shunt intrapulmonar Sin efecto nocivo sobre el intercambio gaseoso en la insuficiencia respiratoria crónica con hipertensión pulmonar secundaria; en el estudio de Adnot, la oxigenación arterial no cambió de forma significativa Ficha técnica (registro 76741), apartado 5.1; Adnot 1987
Metabolismo lipídico Sin efecto adverso; tendencia a reducir colesterol y triglicéridos en uso crónico oral (no relevante IV) Ficha técnica (registro 76741), apartado 5.1; Dooley 1998, con la vía oral
Metabolismo glucídico No modificó la tolerancia a los hidratos de carbono en los estudios Ficha técnica (registro 76741), apartado 5.1
Broncoespasmo Sin efecto comprobado sobre el broncoespasmo; sin efecto nocivo sobre la función ventilatoria ni la broncorreactividad en la insuficiencia respiratoria crónica Ficha técnica (registro 76741), apartado 5.1
Función renal No modificó la función renal ni la hepática en los estudios Ficha técnica (registro 76741), apartado 5.1
Sistema renina-angiotensina No aumenta la secreción de renina ni de aldosterona Ficha técnica (registro 76741), apartado 5.1
📊 Datos · Vasodilatación pulmonar preferente

En el estudio comparativo de 10 pacientes con hipertensión pulmonar (PubMed 3813189), el urapidilo redujo la presión media de la arteria pulmonar de 44 ± 4 a 37 ± 3,5 mmHg (p < 0,001), con una reducción de la resistencia vascular pulmonar del 32% frente al 25% de la resistencia sistémica. En contraste, con la hidralazina la PAP media no cambió y predominó la vasodilatación sistémica: la resistencia sistémica bajó un 45 % y la pulmonar un 25 %, con un aumento marcado del índice cardiaco y taquicardia. Con urapidilo, la frecuencia cardiaca se mantuvo casi constante y el índice cardiaco aumentó ligeramente. Los pacientes tenían hipertensión pulmonar de distinto grado y cada uno recibió una dosis intravenosa única de cada fármaco (0,75 mg/kg de urapidilo y 0,35 mg/kg de hidralazina), en dos días sucesivos y en orden aleatorio; el resumen no describe pacientes con emergencia hipertensiva.

8 Mecanismo de acción en profundidad

El urapidilo ejerce su efecto antihipertensivo a través de dos mecanismos independientes y sinérgicos que operan en paralelo.

Mecanismo periférico: bloqueo alfa-1 adrenérgico postsináptico

Los receptores alfa-1 adrenérgicos se localizan en la musculatura lisa vascular arteriolar y venosa. Cuando la noradrenalina (o la adrenalina) se une a estos receptores, activa la proteína Gq, que a través de la fosfolipasa C incrementa el inositol trifosfato (IP3) y el calcio intracelular, lo que desencadena la contracción del músculo liso y el aumento de las resistencias vasculares periféricas.

El urapidilo bloquea competitivamente estos receptores de forma selectiva sobre el subtipo postsináptico alfa-1, impidiendo la acción vasoconstrictora de las catecolaminas. La consecuencia directa es la relajación del músculo liso vascular, la reducción de las resistencias periféricas tanto sistémicas como pulmonares y el descenso de la presión arterial. A diferencia del bloqueo alfa-2 (que causaría aumento de la liberación de noradrenalina presináptica), la selectividad por alfa-1 evita la estimulación paradójica del sistema nervioso simpático.

Mecanismo central: agonismo 5-HT1A serotoninérgico

Aquí reside la originalidad farmacológica del urapidilo. Los receptores 5-HT1A se localizan abundantemente en el nucleus tractus solitarii y en los núcleos del rafe del tronco encefálico, regiones clave en la regulación autonómica de la presión arterial. La estimulación de estos receptores por el urapidilo reduce el tono simpático eferente hacia los vasos periféricos y hacia el corazón.

El resultado funcional más importante de esta acción central es la neutralización del reflejo barorreceptor: cuando el bloqueo alfa-1 periférico produce vasodilatación y desciende la PA, los barorreceptores carotídeos y aórticos detectan el cambio y generan una señal aferente hacia el tronco encefálico que normalmente provocaría un aumento compensatorio de la FC y del gasto cardíaco (taquicardia refleja). El urapidilo amortigua este arco reflejo desde el centro, impidiendo que la respuesta simpática se materialice. Por eso, según su ficha técnica, la frecuencia cardíaca permanece constante pese a la vasodilatación.

💡 Concepto · ¿Por qué importa la ausencia de taquicardia?

La taquicardia refleja no es un simple efecto secundario molesto. En el paciente con cardiopatía isquémica o con hipertrofia ventricular izquierda, el aumento de la FC incrementa el consumo miocárdico de O₂ (ya que el doble producto = FC × PA sistólica es el principal determinante del consumo de O₂ del miocardio) y acorta la diástole (cuando ocurre la perfusión coronaria). Esto puede precipitar isquemia subendocárdica en el mismo momento en que se intenta controlar la crisis hipertensiva. Según su ficha técnica, el urapidilo baja la presión arterial sin aumento reflejo de la frecuencia cardiaca; la taquicardia y las palpitaciones figuran entre sus efectos adversos poco frecuentes.

Farmacocinética relevante para la práctica

Tras la administración IV de 25 mg, el perfil plasmático muestra dos fases: una fase de distribución inicial con vida media de 35 minutos (volumen de distribución 0,8 l/kg) y una fase de eliminación con una semivida de 2,7 horas (1,8-3,9), que según una de las fichas técnicas se alarga en la insuficiencia hepática o renal avanzada y en los ancianos. La unión a proteínas plasmáticas es del 80%. El metabolismo es principalmente hepático. El metabolito principal, el derivado parahidroxilado, es inactivo según una ficha técnica y de poca acción antihipertensiva según la otra, que describe además un metabolito O-desmetilado con una actividad similar a la del urapidilo, formado en menor cantidad. La eliminación es predominantemente urinaria (50-70% como metabolitos, 15-20% como fármaco sin modificar). El urapidilo cruza la barrera hematoencefálica (lo que explica su acción central) y la barrera placentaria (lo que obliga a precaución en el embarazo).

9 Evidencia clínica en urgencias y emergencias hipertensivas

Urapidilo IV frente a nifedipino sublingual (Hirschl et al., 1993)

Diseño y población. Estudio prospectivo de 6 meses en pacientes ambulatorios con urgencia hipertensiva (PAS >200 mmHg o PAD >110 mmHg). Se asignaron 26 pacientes a urapidilo IV (25 mg) y 27 a nifedipino sublingual (10 mg). La variable principal fue la reducción de la PAS por debajo de 180 mmHg y la PAD por debajo de 100 mmHg a los 15 minutos.

Resultados principales. El 92 % de los pacientes del grupo urapidilo (24 de 26) respondieron a la primera dosis, frente al 70 % (19 de 27) en el grupo nifedipino. En el grupo nifedipino, 8 pacientes necesitaron una segunda dosis de 10 mg y 4 de ellos tampoco respondieron; en el grupo urapidilo, 2 pacientes necesitaron una segunda dosis de 12,5 mg y ninguno quedó sin respuesta. Los autores describen como significativamente mayor el número de pacientes tratados con éxito con urapidilo; el resumen no da el valor de p. No se registraron efectos adversos graves en ninguno de los dos grupos.

📊 Datos · Respuesta al primer bolo

Urapidilo IV 25 mg: 24/26 pacientes (92%) respondedores al primer bolo. Nifedipino sublingual 10 mg: 19/27 pacientes (70%) respondedores al primer bolo. Dos pacientes con urapidilo necesitaron una segunda dosis de 12,5 mg y ninguno quedó sin respuesta. Cuatro pacientes del grupo nifedipino tampoco respondieron a la segunda dosis. [Hirschl et al. Am J Emerg Med 1993. PMID 8240575]

Implicación clínica. En la urgencia hipertensiva ambulatoria, el urapidilo IV consiguió en este estudio una tasa de respuesta a la primera dosis del 92 %, frente al 70 % con nifedipino sublingual, y necesitaron una dosis adicional 2 de 26 pacientes con urapidilo frente a 8 de 27 con nifedipino.

Eficacia comparada en urgencias de diversas presentaciones de nifedipino y enalaprilato

Diseño y población. 168 pacientes en urgencias con urgencia hipertensiva (PAS >210 mmHg y/o PAD >110 mmHg) o emergencia hipertensiva (PAD >100 mmHg con daño de órgano) asignados a cuatro grupos: enalaprilato IV (n=43), urapidilo IV (n=48), nifedipino cápsula sublingual (n=47) y nifedipino spray sublingual (n=30). Objetivo: reducir PAS <180 mmHg y PAD <95 mmHg en 45 minutos.

Resultados principales. La mayor tasa de respuesta se observó en el grupo urapidilo (96%), frente a un 70-72% con enalaprilato y las dos presentaciones de nifedipino. La tasa de efectos adversos mayores fue ligeramente más alta con urapidilo (4%) que con nifedipino (2%) o enalaprilato (0%). Los autores consideraron adecuados los cuatro fármacos para tratar la crisis hipertensiva en urgencias.

📊 Datos · Mayor tasa de respuesta en urgencias

Urapidilo IV 25 mg logró respuesta en 45 minutos en el 96 % de 48 pacientes con urgencia o emergencia hipertensiva. Enalaprilato IV y nifedipino sublingual (cápsula y spray) alcanzaron tasas del 70-72 %; el resumen no da valores de p. [Hirschl et al. J Hum Hypertens 1996. PMID 8872847]

10 Evidencia en preeclampsia e hipertensión inducida por el embarazo

Urapidilo frente a dihidralazina en preeclampsia (Wacker et al., 2006)

Diseño y población. Estudio multicéntrico aleatorizado que comparó urapidilo con dihidralazina en gestantes con hipertensión inducida por el embarazo y preeclampsia. 42 pacientes en 6 centros clínicos. Dosis de urapidilo: 12,5-25 mg IV inicial. Dosis de dihidralazina: 5 mg IV uniforme. Seguimiento estrecho en las primeras 24 horas del tratamiento y cuatro controles adicionales hasta el parto y en el postparto. Vigilancia materna y neonatal.

Resultados principales. El urapidilo demostró eficacia equivalente a la dihidralazina en la reducción de la PA en pacientes con preeclampsia, con mejor controlabilidad y tolerabilidad. Los autores concluyen que el urapidilo puede recomendarse como alternativa en la hipertensión inducida por el embarazo. En el grupo del urapidilo, una paciente refirió cefalea; en el de la dihidralazina, seis tuvieron efectos adversos, y con este fármaco se registraron algunos aumentos marcados de la frecuencia cardiaca, interpretables como taquicardia refleja.

📊 Datos · Equivalencia en preeclampsia

En el estudio multicéntrico de Wacker et al. (Eur J Obstet Gynecol Reprod Biol 2006; PMID 16253414), el urapidilo IV demostró eficacia equivalente a la dihidralazina para reducir la PA en preeclampsia, con mejor controlabilidad y menor incidencia de efectos adversos maternos. La dihidralazina había sido el estándar durante más de 40 años; con estos 42 pacientes, los autores proponen el urapidilo como alternativa.

Implicación clínica. La preeclampsia grave constituye una de las emergencias hipertensivas más desafiantes porque cualquier fármaco que elija afecta también al feto. En el estudio de Wacker, con dihidralazina se registraron algunos aumentos marcados de la frecuencia cardiaca, interpretables como taquicardia refleja. El urapidilo, que según su ficha técnica no produce aumento reflejo de la frecuencia cardiaca, se comparó con ella en gestantes con hipertensión inducida por el embarazo o preeclampsia. Atraviesa la barrera placentaria (fichas técnicas, apartado 5.2).

Uso en la hipertensión de la terapia electroconvulsiva (TEC)

Un ámbito emergente de uso del urapidilo es el manejo de las crisis tensionales durante la terapia electroconvulsiva (TEC). Los picos hipertensivos que acompañan a la convulsión terapéutica pueden ser pronunciados y de difícil control. En un estudio del Hospital Clínic de Barcelona (Blanch, 2001), 27 pacientes recibieron, en una serie de seis sesiones de TEC y dos veces cada pauta, ningún fármaco, labetalol 0,2 mg/kg o urapidilo 25 mg antes de la sesión. El labetalol y el urapidilo atenuaron el pico de presión arterial y la devolvieron a sus valores previos, sin diferencias entre las tres pautas en la duración de la convulsión en el EEG. Tras la inducción, la frecuencia cardiaca subió sin fármaco y con urapidilo, y bajó con labetalol. Los autores proponen el urapidilo como alternativa al labetalol cuando los betabloqueantes están contraindicados.

11 Evidencia en el contexto perioperatorio cardiovascular

Urapidilo frente a fentolamina en hipertensión intraoperatoria en cirugía coronaria

Diseño y población. 20 pacientes (10 por grupo) sometidos a cirugía de revascularización coronaria con hipertensión arterial aguda intraoperatoria, tratados con fentolamina (unos 25 µg/kg/min IV) o urapidilo (unos 100 µg/kg/min IV). Objetivo: restablecer la PA a valores basales.

Resultados principales. Ambos fármacos redujeron la PA hasta los valores basales en 2-3 minutos disminuyendo las resistencias vasculares sistémicas elevadas. Sin embargo, la fentolamina produjo un aumento marcado de la frecuencia cardíaca con incremento concomitante del índice cardíaco y del doble producto. El urapidilo no modificó la FC, pero el índice cardíaco aumentó. El urapidilo redujo significativamente el doble producto (la fentolamina no). Ambos fármacos redujeron la presión media de la arteria pulmonar y la presión de enclavamiento capilar pulmonar.

📊 Datos · Doble producto en cirugía coronaria

En el estudio de Hess et al. en cirugía coronaria (PubMed 3874774), el urapidilo redujo significativamente el doble producto (FC × PAS, marcador del consumo de O₂ miocárdico), mientras que la fentolamina lo aumentó por su efecto taquicardizante. En un miocardio sometido a cirugía de revascularización, minimizar el consumo de O₂ es un objetivo primordial: el urapidilo ofrece control tensional sin sacrificar esta ventaja.

Implicación clínica. En este estudio en cirugía coronaria, con urapidilo el doble producto bajó y la frecuencia cardiaca no cambió, mientras que con fentolamina, un alfabloqueante no selectivo, los dos aumentaron; los autores concluyen que el urapidilo es la pauta preferible cuando se elige un alfabloqueante como vasodilatador.

Urapidilo en cirugía de feocromocitoma

La manipulación quirúrgica del feocromocitoma puede desencadenar liberación masiva de catecolaminas con picos hipertensivos. En la serie de Tauzin-Fin (9 pacientes, 2002), el urapidilo se dio en perfusión continua, 250 mg al día desde 3 días antes de la cirugía y durante la anestesia; el neumoperitoneo y la manipulación de la glándula produjeron hipertensión en 5 y en 8 pacientes, que se controló con bolos de nicardipino, con o sin esmolol. En la serie retrospectiva del mismo grupo (75 pacientes y 79 feocromocitomas operados entre 2001 y 2017), el urapidilo se empezó 3 días antes de la cirugía, se subió hasta la dosis máxima tolerada y se retiró tras pinzar la vena suprarrenal; los picos de sistólica de más de 160 mmHg se trataron con bolos de 2 mg de nicardipino y la taquicardia de más de 100 lpm, con bolos de 0,5 mg/kg de esmolol. La sistólica superó los 180 mmHg en 20 de los 79 casos (25 %) y bajó de 80 mmHg en 11 (14 %).

Tabla resumen

AspectoDato claveFuente
Grupo farmacológico Antagonista alfa-1 adrenérgico + agonista 5-HT1A central (acción dual) Ficha técnica AEMPS; ATC C02CA06
Vía de administración Exclusivamente intravenosa (bolo + perfusión continua) Ficha técnica AEMPS
Inicio de acción 3-5 minutos tras el bolo IV Tabla S13 de la guía ESC 2024; ficha técnica (registro 85873), apartado 4.2: efecto hipotensor en los 5 minutos siguientes
Dosis de inicio (urgencia) 25 mg IV lento en 20 segundos; si a los 5 min no basta, otros 25 mg, y si a los 5 min sigue sin bastar, 50 mg (esquema de una ficha técnica; la otra da 10-50 mg IV lenta, repetibles) Ficha técnica AEMPS
Dosis de mantenimiento Urgencias hipertensivas: velocidad inicial 2 mg/min; mantenimiento de 9-30 mg/h (media 15) según una ficha técnica, o 9 mg/h de media según la otra; máximo 7 días. El perioperatorio tiene otro esquema Ficha técnica AEMPS
Taquicardia refleja Sin aumento reflejo de la FC; taquicardia poco frecuente como efecto adverso Fichas técnicas, apartados 5.1 y 4.8
Eficacia en urgencias hipertensivas 92-96% de respuesta a la primera dosis frente al 70-72% con nifedipino sublingual o enalaprilato Hirschl 1993 (PMID 8240575); Hirschl 1996 (PMID 8872847)
Eficacia en preeclampsia Equivalente a dihidralazina; mejor tolerabilidad materna Wacker 2006 (PMID 16253414)
Efecto pulmonar Reducción de RVP ~32%; mayor selectividad pulmonar que hidralazina Adnot 1987 (PMID 3813189)
Presión intracraneal No la incrementa en estudios en neurocirugía Ficha técnica, apartado 5.1
Contraindicaciones Estenosis del istmo aórtico (coartación); shunt arteriovenoso, salvo el de diálisis hemodinámicamente inactivo; hipersensibilidad; lactancia en una de las dos fichas técnicas. La estenosis valvular aórtica o mitral es una precaución Fichas técnicas AEMPS, apartados 4.3 y 4.4
Principal efecto adverso Hipotensión (predecible, relacionada con velocidad de administración) Ficha técnica AEMPS
Interacción clave Cimetidina eleva niveles séricos un 15%. Potenciación con otros antihipertensivos. Combinación con IECA no recomendada. Fichas técnicas AEMPS, apartado 4.5
Guías 2024-2026 ESC 2024 (hipertensión arterial): descartar una emergencia hipertensiva con PA ≥180/110 mmHg (clase I, nivel C); urapidilo en la tabla S13, 12,5-25 mg en bolo y 5-40 mg/h, sin clase. ESC 2025 (embarazo): con PA ≥160/110 mmHg, labetalol, nicardipino o urapidilo IV (clase I, nivel C); en ese escalón, sulfato de magnesio IV, que no baja la PA y previene las convulsiones de la eclampsia (clase I en la figura 12C). ESO 2025 (ictus): <185/110 mmHg antes de la trombólisis y <180/105 mmHg durante y las 24 h siguientes (certeza baja); sin bajar la sistólica de 140 mmHg en las 24 h siguientes a una trombectomía con éxito (certeza alta); ningún antihipertensivo con ventaja demostrada alrededor de la trombólisis. Fichas técnicas: desaconsejado en el embarazo; lactancia contraindicada en una. ESC 2024; ESC 2025; ESO 2025; fichas técnicas

Preguntas frecuentes sobre urapidilo

¿Qué es el urapidilo y para qué sirve?
El urapidilo (urapidil en la denominación internacional) es un antihipertensivo de uso intravenoso del grupo de los antagonistas de los receptores alfa-adrenérgicos (código ATC C02CA06), con una acción central añadida sobre los receptores 5-HT1A. Sus fichas técnicas lo autorizan en las crisis y urgencias hipertensivas —una de ellas añade las formas graves o extremadamente graves de la enfermedad hipertensiva y la hipertensión resistente al tratamiento— y en la hipertensión perioperatoria y posoperatoria; una de las dos precisa que sobre todo en neurocirugía y cirugía cardiaca e incluye además la protección frente a las subidas de presión arterial de la intubación y la extubación. Se usa en el hospital, con vigilancia continua de la presión arterial, en bolo intravenoso lento o en perfusión, durante un máximo de 7 días. La guía ESC 2025 de cardiopatía y embarazo lo incluye entre los fármacos intravenosos de clase I (nivel de evidencia C) para la hipertensión del embarazo de 160/110 mmHg o más, aunque sus fichas técnicas lo restringen en el embarazo, y es el fármaco del estudio INTERACT4, sobre la reducción de la presión arterial en la ambulancia en la sospecha de ictus.
¿Cuál es la dosis de urapidilo en bolo y en perfusión? ¿Tiene dosis máxima?
Según sus fichas técnicas, en las urgencias hipertensivas el urapidilo se inyecta por vía intravenosa lenta, con vigilancia continua de la presión arterial, y una de ellas espera el descenso en los 5 minutos siguientes. El esquema de una ficha técnica empieza con 25 mg (5 mL de la solución de 5 mg/mL) en 20 segundos; si a los 5 minutos la respuesta no basta, se repiten 25 mg, y si sigue sin bastar, se inyectan 50 mg en 20 segundos. La otra da de 10 a 50 mg por inyección, repetibles según la respuesta. Para mantener el efecto de la inyección —o desde el principio, según el esquema de una de ellas— se usa una perfusión con una velocidad inicial de 2 mg/min: el grado de descenso lo marca la dosis de los primeros 15 minutos, y después la presión se mantiene con dosis más bajas, 9-30 mg/h con una media de 15 mg/h según una ficha técnica y 9 mg/h de media según la otra. En el perioperatorio, una de las fichas técnicas usa otro esquema, con una perfusión más alta (ver la pregunta sobre la hipertensión perioperatoria). La tabla S13 de la guía ESC 2024 da 12,5-25 mg en bolo y 5-40 mg/h en perfusión. Las fichas técnicas no fijan una dosis máxima diaria: fijan la duración máxima del tratamiento, 7 días, y una de ellas, la concentración máxima de la solución, 4 mg/mL. Si el paciente ha recibido antes otro antihipertensivo, hay que esperar a que actúe y bajar la dosis de urapidilo, y en los ancianos se empieza con dosis más bajas. En niños, una ficha técnica da 2 mg/kg/h al inicio y 0,8 mg/kg/h de mantenimiento, pero no recomienda su uso por falta de datos y pide no usarlo antes de los 5 años; la otra lo autoriza sólo en adultos.
¿Cómo se prepara la perfusión de urapidilo en bomba (BIC) o en goteo?
Las fichas técnicas describen dos preparaciones. Para goteo intravenoso, 250 mg (5 ampollas de 10 mL) en 500 mL de solución compatible; como las ampollas suman 50 mL, la concentración queda en unos 0,45 mg/mL y 1 mg equivale a 2,2 mL o 44 gotas, de modo que la velocidad inicial de 2 mg/min son 4,4 mL/min (264 mL/h) y un mantenimiento de 9-30 mg/h, unos 20-66 mL/h (7-22 gotas/min). Para bomba de jeringa o bomba de infusión continua (BIC), 100 mg (20 mL, 2 ampollas) diluidos hasta 50 mL, es decir, 2 mg/mL: 2 mg/min son 1 mL/min (60 mL/h) y 9-30 mg/h, 4,5-15 mL/h. Según una de las fichas técnicas, la cantidad máxima compatible es de 4 mg/mL. Se diluye en cloruro sódico al 0,9 % o en glucosa al 5 % o al 10 %, nunca en soluciones alcalinas, porque la solución puede enturbiarse o flocular, y no se mezcla con otros medicamentos. La dilución es estable química y físicamente 50 horas, pero desde el punto de vista microbiológico debe usarse de inmediato; si no, una de las fichas técnicas admite hasta 24 horas entre 2 y 8 °C, salvo preparación aséptica validada. Las ampollas se conservan por debajo de 30 °C, según una ficha técnica; la otra no pide condiciones especiales.
¿Cómo se administra el urapidilo y qué cuidados de enfermería necesita?
Sólo por vía intravenosa, en el hospital, con vigilancia continua de la presión arterial y, según una de las fichas técnicas, con el paciente en decúbito supino. El bolo se inyecta lento, en unos 20 segundos, y la respuesta se valora a los 5 minutos en urgencias y a los 2 minutos en el perioperatorio; la perfusión va en bomba o en goteo controlado, con la dilución y la velocidad de la pregunta anterior. Antes de empezar: comprobar que no hay hipovolemia, que potencia la hipotensión, y si el paciente ha recibido otro antihipertensivo, porque hay que esperar a que actúe y reducir la dosis. Durante el tratamiento: presión arterial y frecuencia cardiaca de forma continua, porque un descenso demasiado rápido puede producir bradicardia o parada cardiaca; ante una hipotensión excesiva, elevar las piernas, reponer volumen y avisar al médico. Comprobar que la solución es transparente y sin partículas, no mezclarla con soluciones alcalinas ni con otros medicamentos y usarla nada más prepararla. El tratamiento no debe pasar de 7 días; puede sustituirse por un antihipertensivo oral y repetirse si la hipertensión reaparece. El propilenglicol de la ampolla, 1.000 mg en 10 mL, obliga a vigilar a los pacientes con insuficiencia hepática o renal.
¿Qué presentaciones de urapidilo hay en España?
Una solución inyectable y para perfusión de 5 mg/mL, en ampollas de vidrio de 10 mL con 50 mg de urapidilo, en envases de 5 ampollas. En CIMA figuran tres presentaciones autorizadas y dos comercializadas, las dos genéricas; la de referencia está autorizada pero no se comercializa (consulta del 19 de septiembre de 2026). No hay ninguna presentación oral autorizada en España. Cada ampolla contiene 1.000 mg de propilenglicol (100 mg/mL). En sodio, una ficha técnica da 4,36 mg por ampolla (menos de 1 mmol) y la otra, menos de 1 mmol (23 mg) por mL. Las dos fichas técnicas no coinciden en todo: difieren en las indicaciones, en el esquema de dosis, en el uso en niños y en el embarazo y la lactancia, y en esta ficha se indica cuándo un dato procede de una sola de ellas.
¿Cuál es el mecanismo de acción del urapidilo y cuánto dura su efecto?
Tiene un mecanismo doble. En la periferia bloquea de forma selectiva los receptores alfa-1 adrenérgicos postsinápticos, impide la vasoconstricción de las catecolaminas y reduce la resistencia vascular periférica. A nivel central, según su ficha técnica, regula la presión arterial y el tono simpático mediante la inhibición de receptores alfa-1 y la estimulación de receptores serotoninérgicos 5-HT1A, lo que previene el aumento reflejo del tono simpático. El resultado es un descenso de la presión sistólica y diastólica sin aumento reflejo de la frecuencia cardiaca y sin cambio del gasto cardiaco, que puede aumentar si estaba reducido por una poscarga elevada; cuando la resistencia pulmonar está aumentada, la reduce más que la sistémica. La ficha técnica recoge además que no aumenta la renina ni la aldosterona, que no se ha observado efecto de primera dosis, taquifilaxia ni rebote, y que en estudios en neurocirugía no elevó la presión intracraneal. La tabla S13 de la guía ESC 2024 le atribuye un inicio de acción de 3-5 minutos y una duración de 4-6 horas. Su semivida de distribución es de 35 minutos y la de eliminación, de 2,7 horas (1,8-3,9), y según una de las fichas técnicas se alarga en la insuficiencia hepática o renal avanzada y en los ancianos; se metaboliza en el hígado y se elimina sobre todo por la orina.
¿Cómo se usa el urapidilo en la hipertensión perioperatoria?
Las fichas técnicas lo autorizan en la hipertensión perioperatoria y posoperatoria; una de ellas precisa que sobre todo en neurocirugía y cirugía cardiaca y añade la protección frente a las subidas de presión de la intubación y la extubación. Las dos usan un escalonado de bolos de 25 mg, otros 25 mg y 50 mg, con la respuesta valorada a los 2 minutos (una de ellas pasa al bolo siguiente si a los 5 minutos no basta). Según una ficha técnica, la presión alcanzada se mantiene con una perfusión que empieza con hasta 6 mg en 1-2 minutos y después se reduce; la otra da en su esquema una velocidad inicial de 6 mg/min y un mantenimiento de 60-180 mg/h (media 120 mg/h). En estudios en neurocirugía no elevó la presión intracraneal, según la ficha técnica. En el estudio de Hess, con 20 pacientes con hipertensión durante la cirugía coronaria, urapidilo y fentolamina devolvieron la presión a su valor basal en 2-3 minutos; la fentolamina aumentó la frecuencia cardiaca y el doble producto, y el urapidilo no cambió la frecuencia y redujo el doble producto. En la suprarrenalectomía laparoscópica por feocromocitoma, en un estudio de cohorte prospectivo de Tauzin-Fin con 9 pacientes se dio urapidilo en perfusión, 250 mg al día, desde 3 días antes de la cirugía y durante la anestesia; el neumoperitoneo y la manipulación de la glándula produjeron hipertensión en 5 y en 8 pacientes, que se trató con bolos de nicardipino, con o sin esmolol. En la serie retrospectiva del mismo grupo, con 79 feocromocitomas operados entre 2001 y 2017, la sistólica superó 180 mmHg en el 25 % de los casos y bajó de 80 mmHg en el 14 %. En los pacientes que toman o han tomado un alfabloqueante hay que avisar al oftalmólogo antes de una cirugía de cataratas, por el riesgo de síndrome del iris flácido intraoperatorio.
¿Qué contraindicaciones, precauciones e interacciones tiene el urapidilo?
Contraindicaciones de las fichas técnicas: hipersensibilidad al principio activo o a los excipientes, estenosis del istmo aórtico (coartación de aorta) y shunt arteriovenoso, salvo el de diálisis hemodinámicamente inactivo; una de las dos añade la lactancia. La estenosis valvular aórtica no figura entre las contraindicaciones: está, con la estenosis mitral, la embolia pulmonar y la afectación cardiaca por enfermedad pericárdica, entre las causas mecánicas de insuficiencia cardiaca que piden especial cuidado. También piden precaución la insuficiencia hepática, la insuficiencia renal moderada o grave, la edad avanzada y la cimetidina, que puede aumentar un 15 % su concentración. Si el paciente ha recibido otro antihipertensivo, hay que dejar que actúe y bajar la dosis de urapidilo. Su efecto aumenta con otros alfabloqueantes, los vasodilatadores y demás antihipertensivos, la hipovolemia (diarrea, vómitos) y el alcohol; no se recomienda combinarlo con IECA, por falta de información, y a dosis altas puede alargar el efecto de los barbitúricos. Un descenso demasiado rápido de la presión arterial puede producir bradicardia o parada cardiaca. El propilenglicol de la ampolla obliga a vigilar a los pacientes con insuficiencia hepática o renal.
¿Qué efectos adversos tiene y cómo se trata la hipotensión?
Según las fichas técnicas, la mayoría se deben a un descenso rápido de la presión arterial y desaparecen en unos minutos, incluso durante la perfusión. Son frecuentes las náuseas, el mareo o vértigo y la cefalea; poco frecuentes, las palpitaciones, la taquicardia, la bradicardia, la opresión o el dolor torácico, la hipotensión ortostática, los vómitos, la fatiga, los latidos irregulares y la sudoración, y en una de ellas la disnea, la diarrea, la sequedad de boca y los trastornos del sueño; raros, el priapismo y la congestión nasal; raras o muy raras, según la ficha, las reacciones de hipersensibilidad como el prurito, el enrojecimiento y el exantema; muy raras, la agitación, un descenso de plaquetas descrito con la vía oral y, en una de ellas, el aumento de la urgencia para orinar y de la incontinencia urinaria; y de frecuencia no conocida, el angioedema y la urticaria. Ante una hipotensión excesiva, la ficha técnica indica elevar las piernas del paciente y reponer volumen; si no basta, un vasoconstrictor en inyección intravenosa lenta con control de la presión arterial, y en casos muy raros una catecolamina, como adrenalina 0,5-1 mg diluida en 10 mL de suero salino isotónico. La sobredosis produce mareo, hipotensión ortostática, colapso, fatiga y enlentecimiento de las reacciones.
¿Se puede usar urapidilo en el embarazo, la preeclampsia y la lactancia?
Las dos fichas técnicas españolas lo restringen: una no recomienda utilizarlo durante el embarazo ni en mujeres en edad fértil que no usen anticoncepción, porque atraviesa la placenta y hay pocos datos; la otra dice que no debe usarse en el embarazo salvo que el estado clínico de la mujer requiera el tratamiento con urapidilo, tampoco lo recomienda en mujeres en edad fértil que no usen anticoncepción y recoge toxicidad reproductiva y efectos sobre la fertilidad en animales. La guía ESC 2025 de cardiopatía y embarazo, con una presión arterial de 160/110 mmHg o más, sitúa entre los fármacos de clase I, con nivel de evidencia C, el labetalol, el nicardipino y el urapidilo intravenosos; en ese mismo escalón figura el sulfato de magnesio intravenoso, que no baja la presión arterial y se usa para prevenir y tratar las convulsiones de la eclampsia. La guía deja la hidralazina intravenosa como segunda línea y el nitroprusiato como último recurso. La guía ESC 2024 de hipertensión arterial no nombra el urapidilo en sus recomendaciones del embarazo: en la hipertensión grave recomienda el labetalol intravenoso, la metildopa oral o el nifedipino oral, con la hidralazina intravenosa como segunda línea, y en la preeclampsia o la eclampsia con crisis hipertensiva, el labetalol o el nicardipino intravenosos con magnesio (clase I, nivel C las dos). En el estudio de Wacker, con 42 pacientes con preeclampsia, el urapidilo bajó la presión igual que la dihidralazina; en su grupo una paciente refirió cefalea, y en el de la dihidralazina seis tuvieron efectos adversos; con la dihidralazina se registraron además algunos aumentos marcados de la frecuencia cardiaca. En la lactancia, una ficha técnica lo contraindica y la otra dice que se desconoce si pasa a la leche. El uso del propilenglicol del excipiente en el embarazo y la lactancia se valora caso por caso. Las pautas de la hidralazina están en la ficha de hidralazina de CardioTeca.
¿Qué diferencia hay entre el urapidilo, el nitroprusiato y el labetalol en la emergencia hipertensiva?
Los tres figuran en la tabla S13 de la guía ESC 2024 de fármacos para la emergencia hipertensiva, sin clase de recomendación. El nitroprusiato es un vasodilatador arterial y venoso de acción inmediata cuyo efecto dura 1-2 minutos, se da en perfusión continua y libera cianuro; el labetalol, que bloquea receptores alfa y beta, actúa en 5-10 minutos, dura 3-6 horas y está contraindicado con bloqueo auriculoventricular de segundo o tercer grado, insuficiencia cardiaca sistólica, asma o bradicardia; el urapidilo, alfabloqueante con acción central, actúa en 3-5 minutos, dura 4-6 horas y puede darse en bolos o en perfusión. En el estudio de Hirschl de 1997, con 81 pacientes con emergencia hipertensiva, el urapidilo en bolos de 12,5 mg y el nitroprusiato en perfusión alcanzaron el objetivo en 90 minutos en el 89 % y el 97 % (p=0,18); la presión volvió a subir en las 4 horas siguientes en el 2 % frente al 24 %, y hubo efectos adversos mayores en 2 frente a 7 pacientes (p=0,04). Una revisión sistemática de 2002 encontró en las emergencias una tendencia no significativa a favor del urapidilo frente al nitroprusiato para alcanzar la presión objetivo, y concluyó que faltan estudios grandes para saber si alguno de estos fármacos reduce la mortalidad. En la hipertensión grave del embarazo, la guía ESC 2025 da clase I, nivel de evidencia C, al labetalol y al urapidilo intravenosos y deja el nitroprusiato como último recurso. Las pautas del nitroprusiato están en la ficha de nitroprusiato de sodio de CardioTeca.
¿Se usa el urapidilo en el ictus?
En el ictus isquémico candidato a trombólisis, la guía ESO 2025 recomienda mantener la presión arterial por debajo de 185/110 mmHg antes del bolo del trombolítico y por debajo de 180/105 mmHg durante y en las 24 horas siguientes (certeza baja); tras una trombectomía con éxito, recomienda no bajar de forma intensiva la sistólica por debajo de 140 mmHg en las primeras 24 horas (certeza alta). La guía ESC 2024 de hipertensión arterial considera mantenerla por debajo de 180/105 mmHg al menos 24 horas tras la trombólisis o la trombectomía (clase IIa, nivel B). La ESO señala que ninguna clase de antihipertensivo ha demostrado ventaja sobre las demás alrededor de la trombólisis. En la ambulancia, antes de distinguir el tipo de ictus, el estudio INTERACT4 aleatorizó a 2.404 pacientes con sospecha de ictus y sistólica de 150 mmHg o más a bajarla a 130-140 mmHg con urapidilo intravenoso (25 mg, repetibles una vez a los 5 minutos, según la descripción de la guía ESO) o a tratamiento habitual: no hubo diferencia en la situación funcional a 90 días (odds ratio común 1,00; IC 95 % 0,87-1,15), y en el análisis por subgrupos la probabilidad de mala evolución fue menor en el ictus hemorrágico (odds ratio común 0,75; IC 95 % 0,60-0,92) y mayor en la isquemia cerebral (1,30; IC 95 % 1,06-1,60). La ESO desaconseja bajar la presión de forma sistemática antes de llegar al hospital (certeza moderada) y, cuando se considera necesario, propone favorecer fármacos titulables y de uso hospitalario extendido, como el urapidilo y el labetalol. En la hemorragia intracerebral, la guía ESC 2024 considera bajar la sistólica a 140-160 mmHg en las primeras 6 horas (clase IIa, nivel A) y, cuando parte de 220 mmHg o más, no recomienda bajarla más de 70 mmHg en la primera hora (clase III, nivel B). En el ictus isquémico que no recibe reperfusión, con 220/110 mmHg o más, considera bajarla con cuidado alrededor de un 15 % en las primeras 24 horas (clase IIa, nivel C). Según la ficha técnica, en estudios en neurocirugía el urapidilo no elevó la presión intracraneal.

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El urapidilo, o urapidil, es el alfabloqueante intravenoso con acción central que se usa en las crisis hipertensivas y en la hipertensión perioperatoria. Esta ficha práctica de 2026 resume qué es y para qué sirve, la dosis en bolo de 25 mg y en perfusión, cómo se prepara en goteo o en bomba de infusión continua (BIC), las presentaciones genéricas de 50 mg en ampolla de 10 mL, cómo se administra y los cuidados de enfermería, el mecanismo de acción y la duración del efecto, las contraindicaciones y los efectos adversos, el embarazo, la preeclampsia y la lactancia, las diferencias con el nitroprusiato y el labetalol, su papel en el ictus y el estudio INTERACT4, y lo que dicen la guía ESC 2024 de hipertensión arterial, la guía ESC 2025 de cardiopatía y embarazo y la guía ESO 2025 de presión arterial en el ictus.

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