La hiperpotasemia recurrente es un marcador pronóstico adverso en pacientes con enfermedad cardiorrenal que se asocia a una mayor mortalidad, progresión de la enfermedad renal y eventos cardiovasculares. Su manejo es complejo debido a que algunas terapias modificadoras de la enfermedad como son los fármacos inhibidores del sistema renina–angiotensina–aldosterona (RAASi): inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (IECA), antagonistas de los receptores de la angiotensina II (ARA II), sacubitril/valsartán y antagonistas del receptor mineralocorticoide (ARM) elevan el riesgo de hiperpotasemia por lo que, en algunas ocasiones, en la práctica clínica habitual, se reduce o suspende los RAASi tras un evento de hiperpotasemia, a pesar de la evidencia robusta de que esta estrategia incrementa la mortalidad y los ingresos por insuficiencia cardiaca.
Con estas premisas, se reunió un comité multidisciplinar europeo GUARDIAN-HK (4 nefrólogos, 4 cardiólogos, 1 internista) que elaboró 10 recomendaciones de consenso y un algoritmo de manejo, basados en la revisión crítica de guías existentes y en indicadores de calidad asistencial.
Recomendaciones clave
Deber de cuidado:
- Todo episodio agudo de hiperpotasemia debe considerarse una oportunidad de prevenir recurrencias.
- La evaluación del riesgo de hiperpotasemia recurrente debe incorporarse sistemáticamente en protocolos hospitalarios y ambulatorios.
- La optimización de RAASi debe plantearse en cada visita, incluso durante un episodio agudo.
Identificación de pacientes en riesgo:
- Las patologías como la enfermedad renal crónica, la insuficiencia cardiaca, la hipertensión y la diabetes son causas no reversibles de hiperpotasemia.
- Se recomienda desarrollar herramientas de estratificación de riesgo específicas para guiar el seguimiento y prevenir las recurrencias.
Manejo de la recurrencia:
- El primer objetivo es normalizar los niveles de potasio y corregir los factores reversibles (dieta, acidosis, fármacos).
- En ausencia de causa reversible, se debe iniciar una terapia preventiva, especialmente con fármacos ahorradores de potasio (patiromer, ciclosilicato de sodio y zirconio).
- Se debe evitar la reducción o suspensión de RAASi. Los fármacos ahorradores de potasio (patiromer, ciclosilicato de sodio y zirconio) nos permiten el mantenimiento y la titulación a dosis objetivo de los RAASi.
- El tratamiento debe considerarse indefinido salvo que se identifique un desencadenante reversible.
- Tras normalización de los niveles de potasio con un fármaco ahorrador de potasio, no se requieren controles adicionales más allá de los indicados para el seguimiento de las comorbilidades
Finalmente, las conclusiones que podemos obtener de este documento de consenso elaborado por el comité europeo GUARDIAN-HK son que la hiperpotasemia recurrente se debe abordar como un problema crónico y multidisciplinar, priorizando la prevención a largo plazo y asumiendo que cada episodio es una oportunidad para prevenir recurrencias y mantener terapias de impacto pronóstico a través del uso de fármacos ahorradores de potasio.
Referencias:
- European Heart Journal ‐ Cardiovascular Pharmacotherapy. - Interdisciplinary recommendations for recurrent hyperkalaemia: insights from the GUARDIAN-HK European Steering Committee
Julia Seller Moya


















































