Los feocromocitomas y los paragangliomas liberan catecolaminas que provocan crisis hipertensivas inducidas por catecolaminas, con una presión arterial superior o igual a 180/120 mm Hg.
Las crisis hipertensivas inducidas por catecolaminas pueden complicarse con taquiarritmias, hipotensión o lesiones de órganos diana potencialmente mortales, mientras que el tratamiento sigue sin definirse, lo que a menudo requiere la cogestión entre endocrinólogos y cardiólogos.
Además, el diagnóstico bioquímico de un feocromocitoma y un paraganglioma como causa de una crisis hipertensiva inducida por catecolaminas puede ser difícil de identificar o verse confundido por afecciones comórbidas, lo que puede dar lugar a un diagnóstico erróneo.
En este artículo combinamos pruebas relevantes, 60 años de experiencia clínica colectiva, conocimientos derivados de la evaluación de más de 2.600 pacientes con feocromocitomas y paragangliomas, y resultados suplementarios de 100 pacientes con una crisis hipertensiva inducida por catecolaminas para informar sobre el diagnóstico y el tratamiento de las crisis hipertensivas inducidas por catecolaminas.
Reconociendo que existen disparidades entre la disponibilidad, el coste y la familiaridad de diversos agentes, se delinean enfoques flexibles que permiten la personalización, dada la disponibilidad institucional y la preferencia del médico tratante. Una crisis hipertensiva inducida por catecolaminas y sus complicaciones son fácilmente tratables con los fármacos disponibles, y una intervención eficaz define una vía para mitigar la consiguiente morbilidad y mortalidad en pacientes con feocromocitomas y paragangliomas.
Referencias:
- Lancet Diabetes Endocrinol. - Catecholamine-induced hypertensive crises: current insights and management





















































