Índice tobillo-brazo (ITB): calculadora, cómo se mide y valores normales, con el índice dedo-brazo

Calculadora Clínica

Índice tobillo-brazo: ITB e índice dedo-brazo

ITB de cada pierna con la presión de cada arteria · Categorías de la ACC/AHA 2024 y la ESC 2024 · Arterias no compresibles · Índice dedo-brazo · ITB tras el ejercicio

Presiones sistólicas, en mmHg

Escriba la presión sistólica de los dos brazos y de las dos arterias de cada tobillo, medidas con Doppler. La calculadora da el ITB de cada pierna, su categoría y la prueba que sigue según las guías.

Cómo se calcula. El ITB de cada pierna es la presión más alta de sus dos arterias del tobillo, la tibial posterior o la pedia, dividida entre la presión más alta de los dos brazos. Se mide en decúbito supino, tras 5 a 10 minutos de reposo, con el manguito justo por encima del tobillo.

1 · Brazos

mmHg
mmHg

Si un brazo no se puede medir, por ejemplo por una fístula de hemodiálisis, déjelo vacío: la calculadora usa el otro y lo avisa.

2 · Tobillo derecho

mmHg
mmHg

3 · Tobillo izquierdo

mmHg
mmHg

Sin señal: no se oye el flujo de esa arteria con el Doppler. No se comprime: el flujo sigue con el manguito por encima de 250 mmHg (arteria calcificada). Una arteria que no se ha medido se deja vacía.

4 · El paciente · opcional

5 · Otras medidas · opcional

Cardiología Práctica · Calculadora · Actualización octubre 2026

1 Cómo se usa la calculadora del índice tobillo-brazo

Con la presión sistólica de los dos brazos y de las dos arterias de cada tobillo, la tibial posterior y la pedia, medidas con Doppler, la calculadora da:

  • El índice tobillo-brazo (ITB) de cada pierna, por separado, con su categoría según la guía ACC/AHA 2024 de la enfermedad arterial periférica de las extremidades inferiores [1]: anormal, limítrofe, normal o no compresible.
  • La prueba que sigue según esa guía y la guía ESC 2024 de enfermedades arteriales periféricas y aórticas [2], con la clase de recomendación y el nivel de evidencia de cada una: el índice dedo-brazo, el ITB tras el ejercicio o la derivación al equipo vascular.
  • El índice dedo-brazo y el ITB tras el ejercicio, si se escriben la presión del primer dedo del pie o las presiones al terminar el esfuerzo.

Cada arteria del tobillo admite tres estados: la presión medida, sin señal (no se oye el flujo con el Doppler) y no se comprime (el flujo sigue con el manguito por encima de 250 mmHg). Tres casillas opcionales, los síntomas, la diabetes o la enfermedad renal y la sospecha de isquemia crónica que amenaza la extremidad, cambian la recomendación. Debajo del resultado van la cuenta escrita paso a paso y un texto plano para el informe clínico.

2 Cómo se mide el índice tobillo-brazo, paso a paso

La declaración científica de la American Heart Association (AHA) de 2012 sobre la medida y la interpretación del ITB [3], que citan las dos guías, recomienda medir con Doppler la presión sistólica de cada brazo y de cada tobillo (clase I, nivel de evidencia A) y fija este protocolo:

  1. El paciente, en decúbito supino, con la cabeza y los talones apoyados, tras 5 a 10 minutos de reposo, en una sala a 19-22 °C y sin haber fumado en las 2 horas previas. Sentado, el ITB sale de media 0,35 más alto.
  2. Un manguito de una anchura de al menos el 40 % del perímetro del miembro (clase I, nivel B), colocado recto, no en espiral, con el borde inferior 2 cm por encima del maléolo interno (clase I, nivel B).
  3. Una sonda Doppler de 8 a 10 MHz, con gel, a 45-60° sobre la arteria, hasta dar con la señal más clara.
  4. El manguito se infla hasta 20 mmHg por encima de la desaparición de la señal y se desinfla despacio: la presión sistólica es la de la reaparición. El máximo son 300 mmHg.
  5. Siempre la misma secuencia: el primer brazo, la tibial posterior y la pedia de ese lado, la tibial posterior y la pedia del otro lado y el otro brazo (clase I, nivel C). Si el primer brazo supera al otro en 10 mmHg o más, se repite al final y se descarta la primera medida, que puede salir alta por el efecto de bata blanca (clase I, nivel C).
  6. Las heridas abiertas se cubren con un apósito impermeable (clase I, nivel C) y el manguito no se infla sobre un bypass distal, por el riesgo de trombosis (clase III: daño, nivel C).

La guía ESC 2024 recoge en su figura 4 la misma postura, el mismo reposo y el manguito justo por encima del tobillo, y señala que los métodos oscilométrico y Doppler tienen buena concordancia. La declaración de la AHA de 2012 considera el Doppler el método más fiable: los aparatos oscilométricos sobrestiman las presiones bajas y, en la enfermedad arterial periférica (EAP) avanzada, no registran la presión en un 11 % a un 44 % de las medidas.

3 Cómo se calcula y cómo se interpreta el ITB

El ITB de cada pierna es la presión sistólica más alta de sus dos arterias del tobillo dividida entre la presión sistólica más alta de los dos brazos, la misma para las dos piernas. Así lo escriben la ACC/AHA 2024, la ESC 2024 en su figura 4 y la AHA 2012 (clase I, nivel A). La AHA 2012 prefiere la presión más alta del tobillo para confirmar el diagnóstico: da más especificidad, mientras que la más baja da más sensibilidad a costa de diagnosticar EAP en personas sanas. El brazo más alto evita sobrestimar el ITB cuando un brazo tiene una estenosis de la subclavia.

Un ejemplo

Brazo derecho, 142 mmHg; brazo izquierdo, 138. Tobillo derecho: tibial posterior, 110, y pedia, 96. Tobillo izquierdo: tibial posterior, 150, y pedia, 146. Pierna derecha: 110 ÷ 142 = 0,77, anormal. Pierna izquierda: 150 ÷ 142 = 1,06, normal.

ITBACC/AHA 2024ESC 2024
0,90 o menosAnormalConfirma la EAP (clase I, nivel B)
0,91-0,99LimítrofeLimítrofe (figura 4)
1,00-1,40NormalNormal (figura 4)
Más de 1,40No compresibleArterias no compresibles: presión en el dedo, índice dedo-brazo u onda Doppler (clase I, nivel B)

La ACC/AHA 2024 recomienda informar el ITB en reposo con estas cuatro categorías (clase 1, nivel B-NR); la ESC 2024 y la AHA 2012 piden darlo por separado de cada pierna. La calculadora clasifica con el ITB redondeado a dos decimales, el que se ve en pantalla. La AHA 2012 añade que el corte de 0,90 no es una frontera binaria y que el ITB se interpreta con la probabilidad previa de EAP: entre 0,80 y 1,00 considera razonable repetir la medida (clase IIa, nivel B), porque dos medidas pueden diferir en ±0,10. Según esa misma declaración, un ITB de menos de 0,80 tiene un valor predictivo positivo del 95 % para la EAP y uno de más de 1,00, un valor predictivo negativo del 99 %.

4 Arterias no compresibles: cuándo pedir el índice dedo-brazo

Cuando la pared de las arterias del tobillo está calcificada, el manguito no las colapsa: el flujo sigue por encima de 250 mmHg, o la presión del tobillo sale mucho más alta que la del brazo y el ITB pasa de 1,40. Ocurre en la calcificación de la capa media, la diabetes, la enfermedad renal avanzada y la edad avanzada. La ACC/AHA 2024 llama a ese resultado «no compresible» y la ESC 2024, «arterias no compresibles». Según la AHA 2012, la calcificación no excluye la estenosis: con otras pruebas, entre el 60 % y el 80 % de estas personas tienen además enfermedad oclusiva. Las arterias de los dedos rara vez se calcifican, y el índice dedo-brazo, la presión del primer dedo dividida entre la del brazo más alto, permite el diagnóstico: es anormal con 0,70 o menos, según la ACC/AHA 2024 y la ESC 2024.

Cuándo se pide, según las guías:

  • ITB de más de 1,40 o arteria del tobillo que no se comprime: la ESC 2024 recomienda la presión en el dedo, el índice dedo-brazo o el análisis de la onda Doppler (clase I, nivel B), y la ACC/AHA 2024, la presión en el dedo o el índice dedo-brazo con ondas si se sospecha EAP (clase 1, nivel B-NR).
  • Diabetes o insuficiencia renal con un ITB en reposo normal: la ESC 2024 recomienda medir la presión en el dedo o el índice dedo-brazo (clase I, nivel C) y, en el cribado de las personas con diabetes o enfermedad renal crónica, considerar el índice dedo-brazo (clase IIa, nivel B).
  • Sospecha de isquemia crónica que amenaza la extremidad: la ACC/AHA 2024 considera razonable añadir al ITB la presión en el dedo o el índice dedo-brazo con ondas, la presión transcutánea de oxígeno (TcPO2) o la presión de perfusión cutánea (clase 2a, nivel B-NR).

La presión se mide en el primer dedo, también en el segundo o el tercero, con fotopletismografía o con láser Doppler y el sensor en el pulpejo (ESC 2024). La ACC/AHA 2024 pide medirla en una sala templada, para evitar la vasoconstricción por el frío.

5 ITB normal con síntomas: el ITB tras el ejercicio

Un ITB en reposo normal o limítrofe no descarta la EAP cuando hay síntomas. Con molestias de las piernas al caminar que no son de las articulaciones y un ITB de más de 0,90 y hasta 1,40, la ACC/AHA 2024 recomienda el ITB tras ejercicio en cinta (clase 1, nivel B-NR); la ESC 2024, con un ITB de más de 0,90 y sospecha clínica, propone medirlo tras el ejercicio, preferiblemente en cinta, junto con pruebas de imagen. Se mide al minuto de terminar una prueba de esfuerzo estandarizada, empezando por la pierna con síntomas, en la misma arteria del tobillo que se usó en reposo y con la presión del brazo medida a la vez (ESC 2024).

La AHA 2012 considera razonable tomar como criterio de EAP una caída de la presión del tobillo de más de 30 mmHg o del ITB de más del 20 % (clase IIa, nivel A). La ESC 2024 recoge los dos criterios y señala que, con el del 20 %, estudios recientes han encontrado muchos falsos positivos en personas sanas. Sin cinta, la AHA 2012 describe una alternativa en la consulta, elevar los talones de pie de forma repetida (flexión plantar activa), con buena correlación con la cinta en pacientes con claudicación. Con la EAP ya confirmada en reposo, la ACC/AHA 2024 considera útil el ITB tras el ejercicio para medir de forma objetiva la capacidad de marcha (clase 2a, nivel B-NR).

6 A quién se le mide el ITB: diagnóstico y cribado

Para el diagnóstico, en las personas con antecedentes o exploración que sugieren EAP, la ACC/AHA 2024 recomienda el ITB en reposo (clase 1, nivel B-NR) y la ESC 2024 lo recomienda como primera prueba no invasiva para el cribado y el diagnóstico (clase I, nivel B). Los datos que sugieren EAP, según la tabla 6 de la ACC/AHA 2024, son la claudicación, otras molestias de las piernas al caminar o la dificultad para caminar, el dolor isquémico en reposo, una herida que no cura o cura despacio, la disfunción eréctil, los pulsos femorales, poplíteos, pedios o tibiales posteriores anormales, los soplos vasculares, la gangrena y otros signos de isquemia, como la caída asimétrica del vello, las alteraciones de las uñas, la atrofia de la pantorrilla o la palidez al elevar el pie con rubor al bajarlo.

Para el cribado sin síntomas, las dos guías lo plantean así:

GrupoACC/AHA 2024: cribado razonable (clase 2a, nivel B-NR)ESC 2024
65 años o másSíCon factores de riesgo, debe considerarse (clase IIa, nivel C); sin ellos, puede considerarse (clase IIb, nivel C)
50 a 64 añosCon factores de riesgo de aterosclerosis (diabetes, tabaquismo, dislipemia, hipertensión), enfermedad renal crónica o antecedentes familiares de EAPSin recomendación propia
Menos de 50 añosCon diabetes y otro factor de riesgo de aterosclerosisSin recomendación propia
Aterosclerosis en otro territorioCoronario, carotídeo, subclavio, renal o mesentérico, o aneurisma de aorta abdominalSin recomendación propia

La ACC/AHA 2024 no recomienda el cribado en quien no tiene más riesgo ni datos que sugieran EAP (clase 3: sin beneficio, nivel B-NR): en los estudios de cohortes de población, por debajo de 50 años un ITB anormal ronda el 1 %. Esa guía cita dos estudios aleatorizados de cribado en varones daneses de 65 a 74 años. En el estudio VIVA, con el ITB, la presión arterial y el cribado del aneurisma de aorta abdominal, la mortalidad total bajó de forma pequeña y estadísticamente significativa a los 4,4 años de mediana. En el estudio DANCAVAS, con un cribado más amplio que incluía el ITB, el TC del calcio coronario y aortoilíaco, la monitorización cardiaca y el colesterol y la glucosa en sangre, no bajó a los 5,6 años (más detalle en el estudio DANCAVAS a 5 años). La ESC 2024 considera el ITB la primera prueba en las personas sin síntomas de 65 años o más, sobre todo en las mujeres.

7 El ITB como marcador de riesgo cardiovascular

Un ITB bajo indica aterosclerosis también en otros territorios. En el metaanálisis de la ABI Collaboration, con los datos individuales de 16 cohortes de población general, 24.955 hombres y 23.339 mujeres sin enfermedad coronaria previa, el riesgo de muerte siguió una curva en J invertida, con el riesgo más bajo entre 1,11 y 1,40 [4]. Con un ITB de 0,90 o menos, la mortalidad cardiovascular a 10 años fue del 18,7 % en los hombres, frente al 4,4 % con un ITB de 1,11 a 1,40 (cociente de riesgos de 4,2), y del 12,6 % frente al 4,1 % en las mujeres (cociente de riesgos de 3,5). Ajustados por la escala de Framingham, los cocientes fueron de 2,9 y 3,0.

La AHA 2012 considera que un ITB de 0,90 o menos o de 1,40 o más se asocia a más eventos cardiovasculares y más mortalidad, con o sin síntomas de EAP y con independencia de los demás factores de riesgo (clase I, nivel A), y llama «limítrofe» para el riesgo al ITB de 0,91 a 1,00, en el que considera apropiado completar la evaluación (clase IIa, nivel A). Para el riesgo toma el ITB más bajo de las dos piernas, salvo con arterias no compresibles (clase I, nivel C). La ESC 2024 señala que el ITB permite reclasificar a las personas de riesgo intermedio como de riesgo alto o muy alto, y que toda persona con EAP tiene un riesgo alto de eventos cardiovasculares mayores y de eventos de las extremidades.

8 Isquemia crónica que amenaza la extremidad

La ESC 2024 la define por el dolor isquémico en reposo, una herida de la pierna que no cura en 2 semanas o la gangrena, y da tres criterios hemodinámicos: presión en el tobillo de menos de 50 mmHg, presión en el dedo de menos de 30 mmHg o TcPO2 de menos de 30 mmHg. En estos pacientes el ITB puede salir normal o falsamente alto por la calcificación, y la guía pide añadir la presión en el dedo, el índice dedo-brazo o la TcPO2. Recomienda reconocerla pronto y derivar al equipo vascular para salvar la extremidad (clase I, nivel C), la revascularización (clase I, nivel B) y, con heridas crónicas, considerar la clasificación WIfI (herida, isquemia e infección del pie) para estimar el riesgo de amputación (clase IIa, nivel C). Según la ACC/AHA 2024, casi una cuarta parte de los pacientes con isquemia crónica que amenaza la extremidad tienen un ITB de 0,90 a 1,40. Lo que recomiendan las dos guías en el tratamiento está en el resumen de la guía ACC/AHA 2024 de la arteriopatía periférica de las extremidades inferiores y en las novedades de la guía ESC 2024 de enfermedades arteriales periféricas y aórticas; en la diabetes, en el documento de la ACC de 2025; y en la claudicación, en el consenso de la ESC sobre el tratamiento con ejercicio y en la ficha del cilostazol.

Lo que no hace esta calculadora

Divide las presiones que se escriben: no mide. No es para niños. No calcula las presiones segmentarias, no interpreta la onda Doppler, la TcPO2 ni la presión de perfusión cutánea, y no da el estadio WIfI, que necesita la herida y la infección del pie. No valora la isquemia aguda de una extremidad, con dolor, palidez, ausencia de pulso, frialdad, parestesias o parálisis de menos de 2 semanas, que es una urgencia. No sustituye a la exploración vascular ni a la valoración del equipo vascular.

Preguntas frecuentes

¿Qué es el índice tobillo-brazo?

Es el cociente entre la presión sistólica del tobillo y la del brazo, medidas con un manguito y un Doppler. La guía ESC 2024 lo recomienda como primera prueba no invasiva para el cribado y el diagnóstico de la enfermedad arterial periférica, también llamada arteriopatía periférica o enfermedad arterial obstructiva periférica (clase I, nivel B). En inglés es el ankle-brachial index (ABI), sigla que también se usa en Latinoamérica.

¿Cuál es el valor normal del índice tobillo-brazo?

De 1,00 a 1,40, según la guía ACC/AHA 2024. De 0,91 a 0,99 es limítrofe; 0,90 o menos es anormal y confirma la enfermedad arterial periférica, y más de 1,40 indica arterias no compresibles, en las que el índice no sirve para el diagnóstico. En la población general, el riesgo de muerte más bajo se da con un índice de 1,11 a 1,40.

¿Cómo se calcula el índice tobillo-brazo?

En cada pierna, se divide la presión sistólica más alta de la arteria tibial posterior y de la pedia (dorsal del pie) entre la presión sistólica más alta de los dos brazos. Con 110 mmHg en el tobillo y 142 mmHg en el brazo, el índice es 110 ÷ 142 = 0,77. Se da un resultado por pierna.

¿Qué significa un índice tobillo-brazo mayor de 1,4?

Que las arterias del tobillo están calcificadas y el manguito no las comprime, sobre todo en la diabetes, la enfermedad renal avanzada y la edad avanzada. El índice no sirve entonces para diagnosticar la enfermedad arterial periférica y las guías ESC 2024 y ACC/AHA 2024 recomiendan medir la presión en el dedo y el índice dedo-brazo. Un índice de más de 1,40 se asocia también a más eventos cardiovasculares y más mortalidad.

¿Cuándo se pide el índice dedo-brazo y cuál es su valor normal?

Con un índice tobillo-brazo de más de 1,40 o arterias que no se comprimen, con diabetes o insuficiencia renal y un índice tobillo-brazo normal, y en la sospecha de isquemia crónica que amenaza la extremidad. Es normal por encima de 0,70 y anormal con 0,70 o menos; una presión en el dedo de menos de 30 mmHg es criterio de isquemia crónica que amenaza la extremidad según la guía ESC 2024.

¿Se puede medir el índice tobillo-brazo con un tensiómetro automático?

La guía ESC 2024 considera que los métodos oscilométrico (el de los tensiómetros automáticos) y Doppler tienen buena concordancia. La declaración de la AHA de 2012 recomienda el Doppler (clase I, nivel A): los aparatos oscilométricos sobrestiman las presiones bajas del tobillo y, en la enfermedad avanzada, a menudo no registran presiones por debajo de 50 a 80 mmHg.

Bibliografía

La calculadora del índice tobillo-brazo (ITB, índice tobillo brazo, ankle-brachial index o ABI) de CardioTeca da el índice de cada pierna con la presión de la arteria tibial posterior y de la pedia (dorsal del pie), su interpretación según las guías ESC 2024 y ACC/AHA 2024 de la enfermedad arterial periférica (arteriopatía periférica, enfermedad arterial obstructiva periférica, EAP), el índice dedo-brazo (toe-brachial index o TBI) cuando las arterias no son compresibles y el ITB tras el ejercicio en la claudicación intermitente.

Servicios y Gestión de Proyectos - Trabaja con CardioTeca

Formación

Formación

Cursos online, con certificado de asistencia y acreditados. Formación cuándo y cómo quieras.
Patrocinio

Patrocinio

Acuerdos de colaboración o esponsorización de acciones y proyectos.
Ediciones

Ediciones

eBooks con depósito legal e ISBN, PDF navegables, infografías, pósters, publicaciones digitales.