Torasemida (torsemide): evidencia y práctica clínica

CardioTeca.com · Artículo especial · Farmacología cardiovascular · Actualización mayo 2025
Torasemida lleva décadas compartiendo protagonismo con furosemida en el manejo del paciente con sobrecarga de volumen, pero sin que la evidencia haya resuelto del todo la pregunta de si es realmente superior o simplemente diferente. El ensayo TRANSFORM-HF (JAMA 2023) zanjó la cuestión de la mortalidad: no hay diferencia. Pero hay mucho más que mortalidad en la elección del diurético adecuado para cada paciente: biodisponibilidad predecible, dosificación cómoda, efectos pleiotrópicos y un perfil farmacocinético que la convierte en la opción de elección en escenarios clínicos muy concretos. Esta guía te da todo lo que necesitas para tomar esa decisión con fundamento.
Torasemida Torsemide Diurético del asa Insuficiencia cardiaca TRANSFORM-HF TORIC Hipertensión Edema
Bloque I · Práctica clínica

1 La molécula: quién es, qué hace y por qué importa

Torasemida, conocida internacionalmente como torsemide, pertenece a la familia de los diuréticos del asa, la misma clase que furosemida, pero con un perfil farmacológico que la distingue de forma relevante en la práctica diaria. Es una sulfonilanilidopiridina que bloquea el cotransportador sodio-potasio-cloro en la rama ascendente gruesa del asa de Henle, igual que furosemida, pero con una biodisponibilidad oral del 80-90%, predecible, sin variabilidad alimentaria y con una potencia aproximadamente dos veces superior por miligramo. Eso significa que donde furosemida es impredecible, torasemida es constante, y en el paciente ambulatorio con insuficiencia cardiaca esa constancia no es un detalle menor.

En términos clínicos, las ventajas más relevantes de torasemida sobre furosemida son tres. Primero, la comodidad: una sola toma diaria frente a las dos o tres habituales de furosemida, con menor urgencia miccional gracias a la natriuresis más sostenida y sin el pico brusco que genera furosemida. Segundo, la predictibilidad: su absorción no se ve alterada por la congestión intestinal que acompaña frecuentemente a la insuficiencia cardiaca descompensada, un problema real con furosemida oral en el paciente edematoso. Tercero, sus efectos pleiotrópicos: un efecto antialdosterónico indirecto y propiedades antifibróticas que, aunque no se han traducido en reducción de mortalidad en el ensayo TRANSFORM-HF, siguen siendo mecanísticamente atractivos y pueden ser relevantes en subgrupos específicos.

Si ya prescribes torasemida, lo que sigue te ayudará a optimizar cada decisión de dosis y contexto clínico; si aún no la usas de forma habitual, la evidencia del Bloque II probablemente clarificará en qué situaciones tiene más sentido darle preferencia sobre furosemida y por qué, pese a la neutralidad del TRANSFORM-HF, no deberías descartarla.

Ficha de la molécula · Torasemida (torsemide)
Grupo farmacológico

Diurético del asa · Sulfonilanilidopiridina · Código ATC: C03CA04

Mecanismo de acción

Inhibición del cotransportador Na⁺/K⁺/2Cl⁻ en rama ascendente gruesa del asa de Henle + efecto antialdosterónico indirecto + propiedades antifibróticas

Vía de administración

Oral (comprimidos: 2,5 / 5 / 10 mg) · Intravenosa (donde disponible) · Biodisponibilidad oral e IV equivalente: sin cambio de dosis al cambiar la ruta

Dosis (adultos)

IC: 10-20 mg/día (inicio); doblar si respuesta insuficiente
IRC: 20 mg/día (inicio)
Cirrosis: 5-10 mg/día + ahorrador K⁺
HTA: 2,5-5 mg/día; máx 10 mg

Indicaciones aprobadas (AEMPS)

Edema por IC congestiva · Edema por enfermedad renal · Edema por cirrosis hepática · Hipertensión arterial (sola o combinada)

Ensayos clave

TORIC (2002) · Murray et al. (2001) · Müller et al. (2003) · TRANSFORM-HF (JAMA 2023)

2 Indicaciones aprobadas y perfil del candidato ideal

La AEMPS ha aprobado torasemida para cuatro indicaciones principales, todas relacionadas con la retención hidrosalina: el edema asociado a insuficiencia cardiaca congestiva, el edema por enfermedad renal, el edema por enfermedad hepática con cirrosis, y la hipertensión arterial, sola o en combinación con otros antihipertensivos.

Perfil clínicoRazón principal para elegir torasemidaEnsayo de soporte
IC ambulatoria estable con síntomas congestivos Dosificación única, biodisponibilidad predecible, mejor adherencia y comodidad de uso TORIC, Müller 2003
IC con absorción intestinal alterada por congestión La absorción de torasemida no se ve afectada por el edema de pared intestinal como ocurre con furosemida Datos farmacocinéticos (ficha técnica)
IRC con sobrecarga de volumen (FG >10-15 ml/min) Metabolismo predominantemente hepático: el aclaramiento se mantiene con deterioro renal; no requiere ajuste de dosis específico por IRC Ficha técnica AEMPS, revisiones farmacocinéticas
Hipertensión arterial con sobrecarga de volumen Dosis bajas (2,5-5 mg) efectivas como antihipertensivo; perfil electrolítico favorable Ensayos de hipertensión controlados
Paciente con riesgo de hipopotasemia grave Menor pérdida de potasio respecto a furosemida a dosis equipotentes (hipopotasemia 12,9% vs 17,9%, TORIC) TORIC (2002)
Edema por cirrosis hepática Aprobada en esta indicación; en cirrosis el aclaramiento total se mantiene pese al aumento del Vd y la vida media Ficha técnica, datos farmacocinéticos
⚕️ Perla clínica — El paciente arquetípico para torasemida

El candidato ideal es el paciente con IC crónica estabilizada, en clase NYHA II-III, que ha sido dado de alta recientemente y está en seguimiento ambulatorio. Si ha presentado variabilidad en la respuesta a furosemida oral, si tiene IRC leve-moderada asociada o si los reingresos por descompensación han sido frecuentes pese a aparente cumplimiento, el cambio a torasemida puede ofrecer una diuresis más predecible sin necesidad de doblar la frecuencia de controles. Recuerda la ratio de conversión aproximada: furosemida 40 mg ≈ torasemida 20 mg.

3 Dosificación, inicio del tratamiento y administración

Escalada de dosis según indicación

IndicaciónDosis de inicioEscaladaObservaciones
IC congestiva 10-20 mg/día en dosis única Doblar si respuesta insuficiente; rango habitual 5-100 mg/día Sin dosis máxima fija en ficha técnica; guiarse por respuesta clínica y tolerancia
Insuficiencia renal crónica 20 mg/día en dosis única Doblar si respuesta insuficiente; pueden requerirse dosis altas por reducción de secreción tubular No ajuste de dosis específico por FG (metabolismo hepático predominante)
Cirrosis hepática + ascitis 5-10 mg/día + ahorrador de potasio/antialdosterónico Doblar si respuesta insuficiente; iniciar siempre en entorno hospitalario Vigilar encefalopatía; diuresis gradual (pérdida <0,5-1 kg/día si sin edemas periféricos)
Hipertensión arterial 2,5-5 mg/día en dosis única Hasta 10 mg; si no respuesta, añadir otro antihipertensivo Revisar respuesta en 4-6 semanas

Instrucciones de administración

Torasemida se administra por vía oral en comprimidos de 2,5, 5 y 10 mg. Puede tomarse en cualquier momento del día, con o sin alimentos: a diferencia de furosemida, la ingestión simultánea con comida solo retrasa el Tmáx unos 30 minutos sin afectar la biodisponibilidad global (AUC). La toma matinal es preferible en la práctica para minimizar la nocturia, que es el efecto adverso que más afecta a la calidad del sueño.

En caso de pasar de vía intravenosa a oral, no se requiere ajuste de dosis, ya que la biodisponibilidad oral e IV son terapéuticamente equivalentes. Esta es una ventaja operativa real frente a furosemida, donde el paso de IV a oral implica habitualmente incrementar la dosis oral para compensar la menor biodisponibilidad.

Dosis olvidada: si el paciente olvida una dosis y lo recuerda el mismo día, debe tomarla cuando lo recuerde. Si no lo recuerda hasta el día siguiente, debe saltarse la dosis olvidada y continuar con el horario habitual. No se deben tomar dos dosis el mismo día para compensar.

⚕️ Perla clínica — Cómo hacer la conversión desde furosemida

El ratio estándar es aproximadamente 1:2 (torasemida:furosemida). Ejemplos prácticos: furosemida 40 mg → torasemida 20 mg; furosemida 80 mg → torasemida 40 mg; furosemida 20 mg → torasemida 10 mg. Al hacer el cambio en el paciente ambulatorio, recomienda peso diario en ayunas durante la primera semana, revisión de tensión arterial y analítica con electrolitos a los 7-10 días. El cambio de pauta bidaria (furosemida 40 mg/12h) a dosis única matutina (torasemida 40 mg) puede mejorar mucho la adherencia, especialmente en el paciente anciano.

⚕️ Perla clínica — El paciente con mala respuesta a furosemida oral

Uno de los fenómenos más subestimados en el paciente con IC descompensada que se va de alta es la absorción impredecible de furosemida oral en presencia de congestión intestinal. La mucosa edematosa reduce la absorción, el efecto es errático y el paciente "no responde" aunque tome el fármaco. Torasemida, con su biodisponibilidad constante del 80-90% independientemente del grado de congestión, es una alternativa lógica en este perfil. Si el paciente había necesitado furosemida IV durante el ingreso pero se va de alta en oral, el cambio a torasemida puede ofrecer mayor continuidad del efecto diurético.

4 Efectos adversos y cómo gestionarlos

El perfil de seguridad de torasemida es comparable al de los demás diuréticos del asa, aunque con algunas diferencias cuantitativas relevantes. El más importante a monitorizar es la depleción de electrolitos, especialmente la hipopotasemia, aunque esta es significativamente menos frecuente que con furosemida a dosis equipotentes.

Efecto adversoFrecuenciaRelevancia clínica
Hipopotasemia Frecuente (12,9% en TORIC; menor que furosemida 17,9%) Alta: riesgo de arritmias, especialmente con digitálicos; monitorizar potasio
Hiponatremia Poco frecuente Alta en paciente anciano o con hiponatremia basal
Hipovolemia / deshidratación Dosis-dependiente Alta en anciano, paciente frágil con poca reserva hemodinámica
Azotemia prerrenal Frecuente con sobredosificación Alta: monitorizar creatinina periódicamente; puede confundirse con progresión de IRC
Hipotensión Frecuente, especialmente al inicio Media-alta; más relevante si asocia IECA, ARA-II o iSGLT2
Hiperuricemia / gota Poco frecuente Media; precaución en pacientes con gota o hiperuricemia conocida
Hiperglucemia Rara Baja en dosis habituales; menor que con tiazidas
Ototoxicidad Rara, dosis altas e IV Alta si se asocia con aminoglucósidos o cisplatino; evitar la combinación
Reacciones de hipersensibilidad Raras Precaución en pacientes con alergia a sulfonilureas (contraindicación)
⚠️ Gestión práctica de los efectos adversos más frecuentes
  • Hipopotasemia: analítica basal antes de iniciar, control a las 1-2 semanas y periódicamente. Si K⁺ <3,5 mEq/L, valorar suplementos de potasio oral o añadir ahorrador de potasio (espironolactona, eplerenona). En paciente con IC que ya recibe antagonista de mineralocorticoides, el riesgo es menor.
  • Hipovolemia: instruye al paciente para pesar cada mañana en ayunas y ajustar la dosis si pierde más de 1 kg/día durante varios días consecutivos. Define con él un peso "objetivo" de referencia.
  • Azotemia prerrenal: un incremento leve de creatinina al inicio del tratamiento es frecuente y no implica daño renal intrínseco. Si creatinina sube >0,3-0,5 mg/dl y hay signos de depleción de volumen, reducir la dosis antes de suspender.
  • Ototoxicidad: se asocia principalmente a perfusiones IV a altas dosis o a la combinación con aminoglucósidos. Evitar la administración IV rápida. Infundir lentamente si se usa la vía parenteral.

5 Contraindicaciones y precauciones relevantes

🚫 Contraindicaciones absolutas
  • Hipersensibilidad a torasemida, a cualquier sulfonilurea o a los excipientes del preparado. Si el paciente refiere alergia a sulfonilureas (incluyendo antidiabéticos de ese grupo), no prescribas torasemida sin evaluación alergológica.
  • Anuria con insuficiencia renal grave establecida: la secreción tubular del fármaco que genera el efecto diurético requiere cierta función renal residual. Si no hay diuresis, el fármaco no alcanza su punto de acción.
  • Coma hepático o precoma: las alteraciones hidroelectrolíticas bruscas pueden precipitar o agravar la encefalopatía hepática.

Precauciones clínicamente relevantes

  • Embarazo: no se recomienda su uso durante el embarazo. Los diuréticos pueden reducir la perfusión placentaria y están asociados a posibles efectos sobre el desarrollo fetal. Solo debe considerarse si el beneficio supera claramente al riesgo bajo supervisión especializada.
  • Lactancia: se desconoce si torasemida se excreta en leche materna. Se recomienda interrumpir la lactancia o el tratamiento, valorando la importancia del fármaco para la madre.
  • Cirrosis hepática con ascitis: riesgo de precipitar encefalopatía hepática. Iniciar siempre con dosis bajas y en entorno hospitalario. Asociar siempre un antagonista de la aldosterona o ahorrador de potasio para evitar hipopotasemia y alcalosis metabólica.
  • Gota e hiperuricemia: como todos los diuréticos del asa, torasemida puede aumentar los niveles de ácido úrico y precipitar crisis gotosas. Monitorizar uricemia en pacientes de riesgo.
  • Hipertrofia prostática / obstrucción del tracto urinario: puede desencadenar retención aguda de orina en pacientes con obstrucción infravesical significativa.
  • Hipovolemia preexistente o depleción de electrolitos: corregir antes de iniciar el tratamiento. No usar en situaciones de shock o hipotensión grave sin reposición previa.
  • Paciente en tratamiento con digitálicos: la hipopotasemia inducida por diuréticos aumenta el riesgo de toxicidad digitálica; vigilancia más estrecha de potasio sérico.
  • AINE: pueden reducir el efecto diurético y natriurético de torasemida por inhibición de prostaglandinas intrarrenales y retención de sodio. Evitar su uso concomitante siempre que sea posible.

6 Combinaciones farmacológicas y perspectivas por especialidad

Combinaciones habituales y razonamiento clínico

Torasemida + antagonistas de mineralocorticoides (espironolactona, eplerenona): la combinación más sinérgica en IC con fracción de eyección reducida, donde los antagonistas de mineralocorticoides forman parte de la cuádruple terapia modificadora de la enfermedad. El efecto ahorrador de potasio de la espironolactona y eplerenona compensa la pérdida inducida por torasemida, permitiendo en muchos pacientes evitar suplementos de potasio adicionales. Precaución en IRC moderada-grave por riesgo de hiperpotasemia.

Torasemida + inhibidores de SGLT2 (dapagliflozina, empagliflozina): una combinación cada vez más frecuente dado el papel central de los iSGLT2 en IC (todas las fracciones de eyección) y en IRC. Los iSGLT2 tienen efecto glucosúrico-natriurético independiente del diurético del asa. La combinación puede potenciar la depleción de volumen, por lo que al iniciar un iSGLT2 en un paciente que ya toma torasemida es prudente valorar reducir temporalmente la dosis del diurético si el paciente está euvolémico o en tendencia a deshidratarse. Monitorizar tensión, peso y creatinina en las primeras semanas.

Torasemida + tiazidas o análogos tiazídicos (hidroclorotiazida, clortalidona, metolazona): la estrategia de bloqueo secuencial del nefrón, reservada para la resistencia diurética. La torasemida bloquea el asa de Henle, la tiazida bloquea el túbulo contorneado distal. La metolazona es la más utilizada en este contexto por su eficacia incluso con FG reducido. Esta combinación puede producir diuresis muy intensa, hipopotasemia severa e hipovolemia: reservarla para uso hospitalario o ambulatorio con seguimiento analítico estrecho.

Torasemida + IECA/ARA-II: combinación estándar en IC. Los IECA y ARA-II reducen la activación neurohormonal y tienen efecto vasodilatador que puede potenciar la hipotensión al inicio. Iniciar con dosis bajas de cada uno o ajustar si el paciente ya lleva una de las dos clases. El control de tensión y creatinina en las primeras semanas es obligatorio.

Perspectiva del cardiólogo de IC

En la consulta de IC, el diurético es el termómetro del estado de congestión, no el tratamiento causal. El objetivo no es la dosis más baja posible de diurético, sino la dosis que mantenga al paciente euvolémico. Torasemida, por su biodisponibilidad predecible, facilita el ajuste ambulatorio sin necesidad de pasar por urgencias. Su dosificación única diaria mejora la adherencia real en el paciente plurimedicado. Eso sí: ningún diurético del asa ha demostrado reducir hospitalizaciones ni mortalidad de forma consistente en ensayos aleatorizados bien diseñados, como confirma TRANSFORM-HF. El tratamiento modificador de la enfermedad sigue siendo el cuarteto de IECA/sacubitrilo-valsartán, betabloqueantes, antagonistas de mineralocorticoides e iSGLT2.

Perspectiva del nefrólogo

En el paciente con IRC, torasemida tiene una ventaja farmacocinética real: su metabolismo predominantemente hepático mantiene el aclaramiento plasmático estable independientemente del FG, a diferencia de furosemida, cuya eliminación renal mayoritaria puede acumularse en el deterioro renal grave. Aunque en IRC la cantidad de fármaco que llega a la luz tubular (punto de acción) está reducida, y pueden necesitarse dosis más altas, la predictibilidad de la absorción y la farmacocinética de torasemida es preferible. En el síndrome cardiorrenal, donde la congestión intestinal compromete la absorción oral de furosemida, torasemida puede recuperar un efecto diurético que se había vuelto errático.

Perspectiva del hepatólogo e internista

Torasemida está aprobada para la ascitis por cirrosis hepática, pero con dos condicionantes irrenunciables: siempre asociarla a un antialdosterónico y nunca iniciar la diuresis de forma brusca. En la cirrosis el eje renina-angiotensina-aldosterona está crónicamente activado, y la torasemida sin cobertura antialdosterónica puede generar hipopotasemia y alcalosis que precipiten encefalopatía. La velocidad de pérdida de peso debe ser estrictamente controlada: no más de 0,5 kg/día en el cirrótico sin edemas periféricos, no más de 1 kg/día si hay edemas.

💡 Concepto — Financiación y acceso en España

Torasemida tiene múltiples presentaciones genéricas disponibles en España, lo que garantiza su accesibilidad y coste contenido. Está financiada por el Sistema Nacional de Salud en sus indicaciones aprobadas: IC congestiva, edema renal, edema por cirrosis e hipertensión. El acceso no presenta limitaciones especiales de prescripción ni visado.

A partir de aquí: la ciencia que sustenta todo lo anterior. Las secciones siguientes desarrollan el mecanismo de acción en profundidad y revisan los ensayos clínicos que respaldan cada una de las recomendaciones prácticas del Bloque I. Si ya conoces la molécula y los ensayos, puedes ir directamente a la tabla resumen al final del artículo.
Bloque II · Farmacología y evidencia

7 Efectos más allá del mecanismo diurético principal

Torasemida no es simplemente un diurético más potente que furosemida: acumula un conjunto de efectos pleiotrópicos que la diferencian cualitativamente. Aunque estos efectos no se han traducido hasta ahora en una diferencia de mortalidad en el ensayo TRANSFORM-HF, su relevancia mecanística y potencial clínico siguen siendo objeto de investigación activa.

FactorEfectoFuente y magnitud estimada
Biodisponibilidad oral 80-90%, predecible e independiente de los alimentos y del grado de congestión intestinal Ficha técnica; ensayos farmacocinéticos vs furosemida 10-100%
Efecto antialdosterónico indirecto Bloqueo parcial de los receptores de aldosterona en riñón; reduce la extracción transcardíaca de aldosterona Güder et al. JACC 2005; datos de laboratorio in vitro
Propiedades antifibróticas Inhibición de la actividad de la proteinasa carboxiterminal del procolágeno tipo I (PICP); posible reducción del remodelado fibrótico miocárdico Datos preclínicos; subestudios del programa TORIC
Efecto vasodilatador Aumento de AMPc y GMPc intracelulares; incremento de secreción de prostaciclina; inhibición de secreción de angiotensina II; vasodilatación arteriolar renal Datos farmacodinámicos; relevancia clínica no completamente establecida
Menor activación neurohormonal Menor estimulación del eje RAA comparado con furosemida a dosis equipotentes Estudios comparativos de la actividad de renina plasmática
Menor pérdida de potasio Hipopotasemia en el 12,9% vs 17,9% con furosemida (p=0,013) TORIC (Cosín et al., Eur J Heart Fail 2002)
Efecto natriurético sostenido (sin rebote) No produce el rebote de reabsorción de sodio postdiuresis característico de furosemida, lo que genera una natriuresis más constante a lo largo del día Estudios de excreción urinaria de sodio en 24 horas
📊 Reducción de la extracción transcardíaca de aldosterona

Un subestudio publicado en JACC demostró que torasemida inhibe la extracción transcardíaca de aldosterona en pacientes con insuficiencia cardiaca congestiva, mientras que furosemida no tiene este efecto. La aldosterona a nivel miocárdico promueve fibrosis intersticial, remodelado ventricular adverso y apoptosis de cardiomiocitos. Si torasemida reduce la exposición miocárdica a la aldosterona, el efecto a largo plazo sobre la estructura ventricular podría ser relevante, aunque hasta ahora no se ha podido cuantificar su contribución independiente a los resultados clínicos.

8 Mecanismo de acción en profundidad (torsemide)

Torasemida actúa a nivel del túbulo renal inhibiendo el cotransportador sodio-potasio-2 cloro (NKCC2) situado en la cara luminal de las células del segmento grueso ascendente del asa de Henle. Este segmento es responsable de la reabsorción de entre el 20 y el 25% del sodio filtrado, lo que lo convierte en el punto de intervención más potente disponible en la nefrona. Al bloquearlo, torasemida impide la reabsorción de sodio, potasio y cloro, arrastrando consigo agua por gradiente osmótico y generando una diuresis copiosa y rápida.

A diferencia de las tiazidas, que actúan en el túbulo contorneado distal y tienen un techo diurético claro (el túbulo distal reabsorbe solo el 5-8% del sodio filtrado), los diuréticos del asa tienen un potencial natriurético mucho mayor. Este es el motivo por el que son los únicos diuréticos capaces de generar una diuresis suficiente en el paciente con IC o con IRC avanzada que requiera extracción urgente de volumen.

Pero lo que diferencia a torasemida dentro de su clase no es su efecto sobre NKCC2, idéntico al de furosemida, sino lo que ocurre en otros niveles. Como sulfonilanilidopiridina, torasemida comparte similitudes estructurales con las sulfonilureas que le permiten interactuar parcialmente con los receptores de aldosterona, en particular en el tejido renal. Esta interacción no es completa ni equivalente a la de un antagonista de la aldosterona puro, pero es suficiente para reducir la expresión de los efectos genómicos de la aldosterona en el túbulo colector y en el tejido miocárdico.

💡 Concepto — Por qué el asa de Henle es el mejor punto de intervención diurética

El segmento grueso ascendente del asa de Henle tiene dos propiedades únicas que lo convierten en el objetivo ideal: primero, es impermeable al agua (el agua no puede seguir al sodio que se reabsorbe), lo que permite generar un gradiente osmótico medular potente necesario para concentrar la orina; segundo, es el segmento donde se reabsorbe la mayor fracción de sodio filtrado que es regulable farmacológicamente. Bloquear este segmento con torasemida genera una natriuresis proporcional a la dosis (dentro de rangos terapéuticos), algo que las tiazidas no pueden lograr porque su segmento objetivo ya está saturado a dosis moderadas.

Farmacocinética de torasemida: los números que explican la clínica

La biodisponibilidad oral del 80-90% es el dato más relevante desde el punto de vista clínico. Frente a la biodisponibilidad altamente variable de furosemida oral (10-100% dependiendo del estado de absorción intestinal del paciente), torasemida se comporta de forma predecible en cualquier condición clínica, incluyendo el paciente con congestión intestinal activa. La concentración máxima plasmática se alcanza a los 60 minutos; si se toma con comida, el Tmáx se retrasa unos 30 minutos pero el AUC (biodisponibilidad global) permanece inalterada.

La vida media de eliminación es de aproximadamente 3,5 horas en individuos sanos, aunque el efecto terapéutico diurético se mantiene 6-8 horas, más largo que el de furosemida (4-6 horas). Esto explica por qué una sola dosis diaria es suficiente para la mayoría de indicaciones, evitando el rebote natriurético postciclo que obliga a múltiples tomas con furosemida.

La eliminación se produce principalmente por metabolismo hepático (~80%), con formación de metabolitos inactivos, y solo el ~20% se excreta en orina en forma activa. Esta característica tiene implicaciones clínicas directas: en el paciente con IRC, donde la excreción renal de furosemida está reducida, el aclaramiento de torasemida se mantiene relativamente intacto porque la vía hepática no se ve afectada por el deterioro renal. Por el contrario, en cirrosis hepática el volumen de distribución se duplica y la vida media se prolonga, aunque el aclaramiento total se mantiene.

📊 Comparativa farmacocinética: torasemida vs furosemida

Biodisponibilidad oral: 80-90% (torasemida) vs 10-100% variable (furosemida) · Tmáx: 60 min vs 60-90 min · Vida media: 3,5 h vs 1,5-2 h · Duración del efecto: 6-8 h vs 4-6 h · Metabolismo: hepático 80% (torasemida) vs renal 60-70% (furosemida) · Potencia relativa: 1 mg torasemida ≈ 2 mg furosemida oral · Unión a proteínas plasmáticas: >99% en ambos fármacos.

9 Ensayo TORIC: la evidencia que generó la hipótesis

El estudio TORIC (TOrasemide In Congestive heart failure, 2002) es el ensayo más citado en favor de torasemida y, al mismo tiempo, el más criticado por sus limitaciones metodológicas. Entenderlo bien es indispensable para situar correctamente las expectativas sobre este fármaco.

Diseño y población

TORIC fue un estudio de vigilancia postcomercialización, abierto y no aleatorizado, llevado a cabo principalmente en España. Incluyó 1.377 pacientes con IC en clase NYHA II-III, de los cuales 778 recibieron torasemida 10 mg/día por vía oral y 527 recibieron furosemida 40 mg/día (o bien otros diuréticos, n=72), sobre el tratamiento estándar de IC existente en ese momento. La duración fue de 12 meses, con controles cada 3 meses.

Resultados principales

VariableTorasemidaFurosemida/otrosSignificación
Mortalidad total 2,2% (n=17) 4,5% (n=27) p<0,05 · RRR 51,5%
Mortalidad cardiovascular 1,8% 4,2% p<0,05 · RRR 59,7%
Mejora clase NYHA 45,8% de los pacientes 37,2% de los pacientes p=0,00017
Hipopotasemia 12,9% 17,9% p=0,013
📊 Resultado impactante de TORIC, pero con cautela

Una reducción del 51,5% en mortalidad total y del 59,7% en mortalidad cardiovascular habría sido un resultado revolucionario si hubiera provenido de un ensayo aleatorizado y controlado. Pero TORIC no fue un ensayo aleatorizado: los pacientes no fueron asignados al azar a los grupos, y el grupo de furosemida tenía una prevalencia mayor de uso de otros diuréticos combinados (7,4% vs 0,9%), lo que sugiere un sesgo de confusión por indicación. Además, se realizó en una era con muy bajo uso de fármacos modificadores de IC (IECA solo en el 9,5%, betabloqueantes en el 30%). Estos resultados generaron la hipótesis que TRANSFORM-HF diseñó para confirmar... y no confirmó.

Implicación clínica práctica

TORIC es válido como ensayo de seguridad y tolerabilidad, y sus datos sobre mejora de clase NYHA e hipopotasemia son consistentes con la farmacocinética del fármaco. Sin embargo, no puede usarse para afirmar que torasemida reduce la mortalidad frente a furosemida. Su valor histórico es haber generado la hipótesis formal que motivó el diseño de TRANSFORM-HF.

10 Estudios Murray, Müller y metaanálisis previos a TRANSFORM-HF

Murray et al. (2001) — El único ECA que mostró reducción de hospitalizaciones

El ensayo de Murray fue un ensayo clínico aleatorizado, abierto, con 234 pacientes con IC crónica en EEUU, que comparó torasemida con furosemida durante 12 meses. Sus resultados sobre mortalidad no alcanzaron significación estadística, pero sí mostró una reducción significativa en las hospitalizaciones relacionadas con IC (ratio de riesgo 0,52; IC95% 0,32-0,85), es decir, una reducción de casi el 50% en los ingresos por insuficiencia cardiaca. Este resultado fue el que más alimentó el entusiasmo por torasemida como herramienta de reducción de reingresos.

Müller et al. (2003) — Calidad de vida y tolerabilidad

Este ensayo multicéntrico, aleatorizado y abierto, realizado en Suiza, incluyó 237 pacientes con IC en clase NYHA II-IV y los comparó durante 9 meses. Aunque no encontró diferencias en hospitalizaciones ni mortalidad (insuficientemente potenciado para ello), mostró mejoras significativas en la tolerabilidad global de torasemida frente a furosemida (puntuación global 2,56 vs 2,22, p=0,0004) y una reducción de los días de hospitalización (95 vs 146, p=0,0006). La mejora en clase NYHA fue estadísticamente significativa en el grupo de torasemida pero no en el de furosemida.

Metaanálisis pre-TRANSFORM-HF

Varios metaanálisis publicados entre 2012 y 2021 intentaron sintetizar la evidencia disponible. Sus conclusiones fueron consistentes en varios puntos: no diferencia en mortalidad por todas las causas entre torasemida y furosemida, pero sí una tendencia a mejor clase funcional NYHA y menor mortalidad cardiovascular con torasemida (aunque con alta heterogeneidad entre estudios). El único metaanálisis que reportó mortalidad cardiovascular específicamente encontró una reducción significativa con torasemida, pero agrupando solo 3 estudios con serias limitaciones metodológicas.

💡 Concepto — Por qué los metaanálisis no resuelven la controversia

Los metaanálisis que combinan TORIC (no aleatorizado) con los ensayos aleatorizados más pequeños generan heterogeneidad muy alta y estimaciones que no son fiables. Garbage in, garbage out: si los datos de entrada son sesgados, el resultado del metaanálisis también lo es, aunque la metodología estadística sea impecable. La única forma de resolver la pregunta era un ensayo aleatorizado grande, potenciado para mortalidad. Eso es exactamente lo que intentó ser TRANSFORM-HF.

11 TRANSFORM-HF: el ensayo definitivo (JAMA 2023)

Diseño y población

TRANSFORM-HF (Torsemide Comparison with Furosemide for Management of Heart Failure) es el ensayo más importante realizado hasta la fecha comparando los dos diuréticos del asa más utilizados. Fue un ensayo prospectivo, aleatorizado, abierto, pragmático, llevado a cabo en 60 hospitales de EEUU entre junio de 2018 y marzo de 2022. Se aleatorizaron 2.859 pacientes hospitalizados por IC descompensada (IC de novo o empeoramiento de IC crónica) en el momento del alta hospitalaria a recibir torasemida (n=1.431) o furosemida (n=1.428), con dosis libremente elegidas por el investigador (dosis media torasemida 78 mg, furosemida 68 mg). La mediana de edad fue 65 años, el 36,9% eran mujeres y el 33,9% pacientes de raza negra. El 64% tenía fracción de eyección reducida y el 36% fracción de eyección conservada o moderadamente reducida.

Resultados principales

VariableTorasemidaFurosemidaHR o diferencia (IC95%)p
Mortalidad por todas las causas (primario) 26,1% 26,2% HR 1,02 (0,89-1,18) 0,76
Mortalidad + hospitalización (12 m) 49,0% 49,3% HR 0,98 (0,87-1,10) NS
Hospitalizaciones totales (12 m) 2,53 por paciente-año 2,55 por paciente-año Sin diferencia significativa NS
Calidad de vida (KCCQ-CSS) Sin diferencia a 12 m Sin diferencia a 12 m Diferencia media no significativa NS

Seguimiento mediano: 17,4 meses. Fuente: Mentz RJ et al. JAMA 2023;329:214-223. TRANSFORM-HF Investigators.

📊 El resultado principal de TRANSFORM-HF en perspectiva

Mortalidad del 26,1% en el grupo de torasemida frente al 26,2% en el de furosemida en 17,4 meses de seguimiento. La hipótesis del ensayo era demostrar una reducción del 20% en mortalidad con torasemida. No se cumplió. No hubo diferencias en ninguno de los cinco objetivos secundarios prespecificados. La conclusión es clara: entre los pacientes dados de alta tras hospitalización por IC, la elección entre torasemida y furosemida no modifica la mortalidad ni la tasa de hospitalización.

Limitaciones y controversias del TRANSFORM-HF

El diseño pragmático del ensayo, que era una fortaleza para la validez externa, fue también su principal limitación para responder la pregunta biológica. Al ser un estudio abierto, se permitió el cambio de diurético durante el seguimiento (hasta un tercio de los pacientes asignados a torasemida estaban tomando furosemida al año), lo que diluye cualquier diferencia potencial. Además, las dosis fueron libres, lo que introduce heterogeneidad en la intensidad del tratamiento. Por último, la hipótesis de una reducción del 20% en mortalidad era desde el principio muy ambiciosa para una comparación entre dos fármacos del mismo grupo.

Un análisis de sensibilidad por protocolo (solo pacientes que tomaban el fármaco asignado) tampoco mostró diferencias, lo que refuerza la conclusión de que la diferencia biológica entre los dos fármacos, si existe, no se traduce en un beneficio clínico duro en el contexto del alta hospitalaria por IC. Otros análisis post-hoc del ensayo mostraron que las dosis más altas de ambos diuréticos se asociaron a mayor mortalidad, lo que subraya la importancia de la dosis mínima eficaz como objetivo en el manejo crónico del diurético.

💡 Concepto — Lo que TRANSFORM-HF no midió

El ensayo se diseñó para el contexto del alta hospitalaria tras descompensación, no para el paciente ambulatorio estable con IC crónica. No evaluó la variabilidad de respuesta, la calidad de la diuresis, ni el impacto a largo plazo sobre marcadores de remodelado. Tampoco exploró subgrupos específicos como el paciente con síndrome cardiorrenal, con mala absorción crónica o con IRC avanzada, donde la biodisponibilidad predecible de torasemida podría marcar diferencias no detectadas en el análisis global. El TRANSFORM-HF responde a la pregunta de la mortalidad pero no cierra todas las preguntas sobre torasemida.

Tabla resumen: torasemida de un vistazo

AspectoDato claveFuente
Clase y mecanismo Diurético del asa (NKCC2) + efecto antialdosterónico indirecto + antifibrótico Ficha técnica AEMPS; datos farmacodinámicos
Biodisponibilidad oral 80-90%, predecible e independiente de los alimentos y del estado de congestión Ficha técnica; estudios farmacocinéticos comparativos
Potencia relativa ~2× mayor que furosemida (1 mg torasemida ≈ 2 mg furosemida oral) Datos farmacodinámicos; fichas técnicas
Indicaciones (España) Edema por IC congestiva, enfermedad renal o cirrosis hepática; HTA Ficha técnica AEMPS aprobada
Dosificación IC Inicio 10-20 mg/día en dosis única; doblar si respuesta insuficiente Ficha técnica AEMPS
Dosificación HTA 2,5-5 mg/día; máximo 10 mg; añadir antihipertensivo si no responde Ficha técnica AEMPS
Mortalidad vs furosemida (IC) Sin diferencia: 26,1% vs 26,2% (HR 1,02; p=0,76) en 17,4 meses TRANSFORM-HF · JAMA 2023;329:214-223
Mejora NYHA vs furosemida 45,8% vs 37,2% (p=0,00017) — con las limitaciones del estudio no aleatorizado TORIC · Eur J Heart Fail 2002;4:507-513
Hipopotasemia vs furosemida 12,9% vs 17,9% (p=0,013); menos hipopotasemia con torasemida TORIC · Eur J Heart Fail 2002
Efectos adversos principales Hipopotasemia, hipovolemia, hipotensión, azotemia prerrenal; ototoxicidad (dosis altas + aminoglucósidos) Ficha técnica; revisiones de seguridad
Contraindicaciones absolutas Hipersensibilidad a torasemida/sulfonilureas; anuria; coma hepático Ficha técnica AEMPS
Eliminación en IRC Aclaramiento preservado (metabolismo hepático 80%); no requiere ajuste en IRC moderada Ficha técnica; datos farmacocinéticos en IRC
Uso en cirrosis Aprobado; iniciar con 5-10 mg + ahorrador de K⁺; diuresis gradual; iniciar en hospital Ficha técnica AEMPS

Preguntas frecuentes sobre torasemida

¿En qué se diferencia torasemida de furosemida y cuándo elegir una u otra?
Torasemida y furosemida comparten el mismo mecanismo de acción, pero difieren en farmacocinética de forma relevante. Torasemida tiene biodisponibilidad oral del 80-90%, predecible e independiente de los alimentos y del estado de congestión intestinal, frente al 10-100% muy variable de furosemida. Esto se traduce en un efecto diurético más constante y sin rebote. Su vida media mayor permite dosificación única diaria. Además, presenta un efecto antialdosterónico indirecto y propiedades antifibróticas ausentes en furosemida. El ensayo TRANSFORM-HF (JAMA 2023) demostró que ambos son equivalentes en mortalidad y hospitalización. La preferencia por torasemida se justifica en el paciente ambulatorio con IC crónica estable, en el que presenta congestión intestinal con mala absorción de furosemida oral, o cuando buscas optimizar la adherencia con pauta única diaria.
¿Cuál es la dosis equivalente de torasemida si el paciente ya toma furosemida?
La ratio de conversión estándar es aproximadamente 1:2 (torasemida:furosemida): furosemida 40 mg equivale a torasemida 20 mg; furosemida 80 mg corresponde a torasemida 40 mg. Esta equivalencia refleja que torasemida es unas dos veces más potente en natriuresis por miligramo. Una ventaja adicional es que la biodisponibilidad de torasemida es virtualmente idéntica por vía oral e intravenosa, de modo que el cambio de ruta de administración no requiere ajuste de dosis. Al hacer la conversión en el paciente ambulatorio, recomienda peso diario durante la primera semana y control analítico con electrolitos a los 7-10 días.
¿Torasemida reduce la mortalidad en insuficiencia cardiaca comparada con furosemida?
Según la mejor evidencia disponible, no. El ensayo TRANSFORM-HF (JAMA 2023), el mayor ensayo aleatorizado con 2.859 pacientes, no encontró diferencia en mortalidad por todas las causas entre torasemida (26,1%) y furosemida (26,2%) a los 17 meses (p=0,76), ni en hospitalizaciones ni en calidad de vida. El estudio TORIC (2002), no aleatorizado, había sugerido una reducción del 51,5% en mortalidad total, pero sus importantes limitaciones metodológicas impiden extraer conclusiones definitivas. La evidencia actual señala que ningún diurético del asa ha demostrado reducir mortalidad por sí mismo: su papel es aliviar los síntomas congestivos y mejorar la calidad de vida.
¿Cómo se usa torasemida en la insuficiencia cardiaca y cuál es la dosis correcta?
Según la ficha técnica de la AEMPS, la dosis inicial en IC congestiva es de 10 o 20 mg en toma única diaria. Si la respuesta diurética es insuficiente, la dosis se dobla aproximadamente hasta obtener la respuesta deseada. En la práctica ambulatoria, la dosis de mantenimiento suele situarse entre 5 y 40 mg/día para la mayoría de pacientes con IC compensada. Puede tomarse con o sin comidas; la toma matinal es preferible para evitar nocturia. No hay ajuste de dosis específico para ancianos, pero se recomienda vigilancia estrecha del estado de hidratación y función renal al inicio del tratamiento.
¿Es seguro usar torasemida en pacientes con insuficiencia renal crónica?
Sí, con las consideraciones habituales de los diuréticos del asa. La ventaja específica de torasemida en IRC es que su eliminación es principalmente hepática (~80%), de modo que su aclaramiento plasmático se mantiene estable incluso con deterioro renal significativo. La dosis inicial en IRC es de 20 mg/día, duplicando si la respuesta es insuficiente. Con FG reducido puede necesitarse más dosis porque llega menos fármaco a la luz tubular (su punto de acción), pero la farmacocinética no cambia drásticamente. La monitorización periódica de creatinina, electrolitos y tensión es obligatoria.
¿Puede usarse torasemida en cirrosis hepática con ascitis?
Torasemida está aprobada para el edema por cirrosis hepática, pero con precauciones estrictas. La dosis inicial es de 5-10 mg/día y debe administrarse siempre junto a un antagonista de la aldosterona o diurético ahorrador de potasio para evitar hipopotasemia y alcalosis metabólica. El inicio del tratamiento debe hacerse en entorno hospitalario porque las alteraciones bruscas del equilibrio hidroelectrolítico pueden precipitar encefalopatía hepática. La pérdida de peso debe ser gradual: no más de 0,5-1 kg/día. En cirrosis descompensada con encefalopatía activa, torasemida está contraindicada. En cirrosis el volumen de distribución se duplica y la vida media se prolonga, aunque el aclaramiento total se mantiene relativamente estable.

Referencias bibliográficas principales

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Torasemida (torasemide en su denominación internacional) es el diurético del asa de referencia en múltiples escenarios clínicos de la cardiología, la nefrología y la medicina interna: el edema por insuficiencia cardiaca congestiva, el edema por enfermedad renal crónica, la ascitis por cirrosis hepática y la hipertensión arterial. Sus ventajas sobre furosemida residen en la biodisponibilidad oral predecible del 80-90%, la posología única diaria, el menor riesgo de hipopotasemia y los efectos antialdosterónicos y antifibróticos. El ensayo TRANSFORM-HF (JAMA 2023), con 2.859 pacientes, demostró que torasemida y furosemida son equivalentes en mortalidad y hospitalización tras el alta por IC descompensada. El estudio TORIC, aunque con limitaciones metodológicas importantes, había sugerido beneficio en clase NYHA y mortalidad cardiovascular. La torasemida sigue siendo una opción racional y bien justificada especialmente en el paciente con IC ambulatoria estable, con síndrome cardiorrenal o con mala absorción de furosemida oral, donde su torsemide equivalente internacional complementa la denominación española en las búsquedas clínicas actualizadas.

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