Bisoprolol: para qué sirve, dosis, mecanismo de acción, efectos secundarios y uso en arritmias (2026)

Bisoprolol por vía oral en el adulto, con una posología distinta para cada indicación. En la insuficiencia cardiaca crónica estable con función ventricular sistólica izquierda reducida, la ficha técnica empieza con 1,25 mg al día durante una semana y sube por escalones, 2,5 mg una semana, 3,75 mg otra semana, 5 mg las cuatro semanas siguientes y 7,5 mg las cuatro siguientes, hasta 10 mg al día de mantenimiento, que es la dosis máxima recomendada; el paciente debe estar estable y sin crisis agudas al iniciarlo. En la hipertensión arterial y en la angina de pecho crónica estable, las fichas técnicas españolas no coinciden en la dosis de inicio: unas indican 5 mg al día y subida a 10 mg al día si es necesario, y otras dan 10 mg al día como dosis habitual; el máximo recomendado es de 20 mg al día en las dos, ajustando siempre según la frecuencia cardiaca y la respuesta. En la fibrilación auricular, la guía ESC 2026 de insuficiencia cardiaca recomienda el betabloqueante como primera línea para el control de la frecuencia a corto y a largo plazo en el paciente estable con fracción de eyección reducida, con clase I y nivel de evidencia C; no es una indicación de la ficha técnica, y el motor de la guía interactiva de fibrilación auricular de CardioTeca, sobre la guía ESC 2024, propone bisoprolol de 1,25 a 10 mg cada 24 horas con fracción de eyección reducida y de 1,25 a 20 mg cada 24 horas cuando no lo está, con un objetivo inicial de frecuencia cardiaca en reposo inferior a 110 lpm. El bisoprolol es un betabloqueante beta-1 selectivo y en España no hay ninguna presentación intravenosa autorizada
CardioTeca.com · Cardiología Práctica · Ficha de fármaco · Actualización septiembre 2026
El bisoprolol es un betabloqueante beta-1 selectivo, sin actividad simpaticomimética intrínseca ni efecto estabilizador de membrana relevante, que en España se administra sólo por vía oral y en una toma diaria. Está autorizado en tres indicaciones —hipertensión arterial, angina de pecho crónica estable e insuficiencia cardíaca crónica estable con función ventricular sistólica izquierda reducida—, y cada una tiene su propia posología: en hipertensión y angina, 5 mg al día de inicio, 10 mg al día si es necesario y un máximo de 20 mg al día; en la insuficiencia cardíaca, junto con un inhibidor de la enzima conversora de angiotensina y diuréticos, titulación desde 1,25 mg al día por escalones hasta un máximo de 10 mg al día. La mayoría de las presentaciones comercializadas reúnen las tres indicaciones en una sola ficha técnica, y algunas fichas técnicas recogen sólo una parte: la del registro 57655, la hipertensión y la angina; la del registro 70740, la insuficiencia cardíaca. Lo que fija la posología es la indicación, no la dosis del comprimido, y antes de prescribir conviene mirar la ficha técnica de la presentación concreta, porque en la dosis de inicio en hipertensión y en algunas contraindicaciones las fichas técnicas españolas no coinciden. La eliminación es equilibrada, la mitad renal sin cambios y la mitad hepática, de modo que la ficha técnica no pide ajuste en la insuficiencia renal o hepática leve a moderada y limita la dosis a 10 mg al día con un aclaramiento de creatinina inferior a 20 ml/min o con insuficiencia hepática grave. Esta ficha reúne las dos posologías con su presentación, la titulación paso a paso en la insuficiencia cardíaca, las reacciones adversas con la frecuencia exacta de cada ficha técnica, las contraindicaciones, las interacciones, lo que dicen las guías en 2026 en insuficiencia cardíaca, hipertensión, angina, fibrilación auricular y miocardiopatía hipertrófica, y lo que mostraron el estudio CIBIS-II, el estudio CIBIS-III, el estudio TIBBS, el estudio RATE-AF, el estudio REDUCE-AMI y el metaanálisis de datos individuales de 2026.

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Bisoprolol: para qué sirve, dosis, mecanismo de acción, efectos secundarios y uso en arritmias (2026)

📌 Bisoprolol de un vistazo
  • Grupo farmacológico (ficha técnica): agente betabloqueante selectivo, código ATC C07AB07. Bloqueante de los receptores beta-1 adrenérgicos altamente selectivo, sin actividad estimuladora y sin efecto estabilizador de membrana relevante.
  • Para qué sirve (ficha técnica): tratamiento de la hipertensión arterial, tratamiento de la angina de pecho crónica estable y tratamiento de la insuficiencia cardíaca crónica estable con función ventricular sistólica izquierda reducida, junto con inhibidores de la enzima conversora de angiotensina y diuréticos y, opcionalmente, con glucósidos cardíacos. La mayoría de las presentaciones comercializadas reúnen las tres indicaciones en una sola ficha técnica; la del registro 57655 recoge sólo la hipertensión y la angina, y la del registro 70740, sólo la insuficiencia cardíaca.
  • Presentaciones en España: sólo vía oral. El 22 de septiembre de 2026 CIMA recogía 84 presentaciones de bisoprolol en monofármaco autorizadas y 52 comercializadas, en comprimidos de 1,25, 2,5, 3,75, 5, 7,5 y 10 mg; las de 3,75 mg (3 autorizadas) y las de 7,5 mg (3 autorizadas) no están comercializadas. Hay además 17 asociaciones a dosis fija con otros principios activos, 9 de ellas comercializadas. No existe bisoprolol intravenoso autorizado en España.
  • Dosis en hipertensión y angina (ficha técnica): las fichas técnicas españolas no coinciden en la dosis de inicio. La del registro 57655 indica 5 mg una vez al día y, si es necesario, 10 mg una vez al día; la del registro 78905 da 10 mg una vez al día como dosis habitual y añade que en algunos pacientes 5 mg al día pueden ser adecuados. El máximo recomendado es de 20 mg al día en las dos. El efecto antihipertensivo máximo se alcanza en torno a las 2 semanas.
  • Dosis en insuficiencia cardíaca (ficha técnica del registro 70740): 1,25 mg al día una semana, 2,5 mg otra semana, 3,75 mg otra semana, 5 mg las 4 semanas siguientes, 7,5 mg las 4 semanas siguientes y 10 mg al día de mantenimiento. Máximo recomendado, 10 mg al día. El paciente debe estar estable y sin crisis agudas al iniciarlo.
  • Ajuste renal y hepático (ficha técnica del registro 57655): no suele ser necesario en la insuficiencia renal o hepática de leve a moderada; con un aclaramiento de creatinina inferior a 20 ml/min o con insuficiencia hepática grave, no sobrepasar 10 mg al día. En la insuficiencia cardíaca crónica no hay datos farmacocinéticos con insuficiencia renal o hepática: la ficha técnica del registro 70740 pide titular con mayor precaución y añade que no existe experiencia terapéutica con bisoprolol en el tratamiento de la insuficiencia cardíaca del paciente con deterioro grave de la función renal o hepática. En la edad avanzada no se ajusta la dosis.
  • Contraindicaciones (ficha técnica): insuficiencia cardíaca aguda o descompensación que requiera inotrópicos intravenosos, shock cardiogénico, bloqueo auriculoventricular de segundo o tercer grado —varias fichas técnicas precisan «sin marcapasos»—, síndrome del nodo sinusal, bloqueo sinoauricular, bradicardia sintomática —varias fichas técnicas la concretan como una frecuencia cardíaca inferior a 60 lpm antes de iniciar el tratamiento—, hipotensión sintomática —en esas mismas fichas técnicas, presión arterial sistólica inferior a 100 mmHg—, asma bronquial grave y, en varias fichas técnicas, también EPOC grave, formas graves de enfermedad arterial periférica oclusiva o de síndrome de Raynaud, feocromocitoma no tratado, acidosis metabólica e hipersensibilidad.
  • Combinaciones que la ficha técnica no admite: verapamilo y, en menor medida, diltiazem; antiarrítmicos de clase I en la insuficiencia cardíaca crónica; antihipertensivos de acción central. En la ficha técnica del registro 70740 las tres figuran como combinaciones contraindicadas. En la del registro 57655, el verapamilo, el diltiazem y los antihipertensivos de acción central son asociaciones no recomendadas, y los antiarrítmicos de clase I, asociaciones a usar con precaución.
  • Monitorización: frecuencia cardíaca, presión arterial y signos de empeoramiento de la insuficiencia cardíaca en cada escalón de la titulación. La ficha técnica advierte de que los síntomas pueden aparecer el mismo día del inicio.
  • Qué dicen las guías en 2026: betabloqueante en la insuficiencia cardíaca con fracción de eyección reducida estable y sintomática, clase I con nivel de evidencia A (ESC 2026); el bisoprolol es uno de los cuatro betabloqueantes de la tabla de dosis de esa guía y uno de los tres que no llevan la nota reservada a los tratamientos de los que no se ha demostrado que reduzcan la muerte cardiovascular o por cualquier causa en la insuficiencia cardíaca, o que han demostrado no ser inferiores a uno que sí lo hace.
Bloque I · Práctica clínica

1 La molécula: grupo farmacológico, selectividad beta-1 y farmacocinética

El bisoprolol es un betabloqueante beta-1 selectivo de segunda generación, sin actividad simpaticomimética intrínseca ni efecto estabilizador de membrana relevante. Tiene, según la ficha técnica, escasa afinidad por los receptores beta-2 de la musculatura lisa bronquial y vascular, y en el estudio de unión a receptores de Maack (2001) su selectividad beta-1 fue de 16 a 20 veces en miocardio humano y de 15 veces en células COS-7 transfectadas. Su farmacocinética es lineal e independiente de la edad, con una biodisponibilidad cercana al 90 %, una semivida de 10 a 12 horas y una eliminación repartida por igual entre el hígado y el riñón, según la ficha técnica.

Sus tres beneficios clínicos centrales se han probado en escenarios diferentes. En insuficiencia cardíaca crónica con FEVI reducida, el estudio CIBIS-II mostró una reducción de la mortalidad total del 34 % (HR 0,66; IC 95 % 0,54-0,81; p<0,0001) y de la muerte súbita del 44 % (HR 0,56; IC 95 % 0,39-0,80; p=0,0011), y se detuvo tras el segundo análisis intermedio. En hipertensión arterial, su capacidad de reducción de la presión arterial es comparable a la de otros betabloqueantes, con la ventaja de la selectividad en pacientes con comorbilidades bronquiales o metabólicas. En angina crónica estable, reduce la frecuencia de episodios isquémicos al disminuir el consumo miocárdico de oxígeno en reposo y durante el esfuerzo.

Lo que sigue recoge la escalada de dosis en cada indicación, el uso en el paciente con EPOC o con fibrilación auricular concomitante y los estudios en los que se apoyan las recomendaciones de las guías.

Ficha de la molécula · Bisoprolol
Grupo farmacológico

Betabloqueante cardioselectivo (beta-1). Segunda generación. Sin actividad simpaticomimética intrínseca (ASI). Sin estabilización de membrana.

Mecanismo de acción

Bloqueo competitivo y altamente selectivo de los receptores beta-1 adrenérgicos cardíacos. Reduce la frecuencia cardíaca, la contractilidad, la presión arterial y el consumo miocárdico de oxígeno. Sobre la renina, las fichas técnicas no coinciden y ninguna la cuantifica: la del registro 70740 dice que el bisoprolol deprime marcadamente la actividad de la renina plasmática, y la del registro 57655, que esa disminución «es motivo de debate» como posible mecanismo del efecto antihipertensivo de los betabloqueantes.

Vía de administración

Oral, en una sola toma por la mañana, con o sin alimentos. En España todas las presentaciones son orales: comprimidos de 1,25, 2,5, 3,75, 5, 7,5 y 10 mg autorizados, de los que los de 3,75 y los de 7,5 mg no están comercializados (CIMA, 22 de septiembre de 2026). No hay bisoprolol intravenoso autorizado en España.

Dosis

Insuficiencia cardíaca crónica estable (ficha técnica del registro 70740): inicio 1,25 mg/día y subida escalonada hasta 10 mg/día, que es la dosis máxima recomendada. Hipertensión y angina de pecho crónica estable: inicio 5 mg/día según la ficha técnica del registro 57655 —10 mg/día como dosis habitual en la del registro 78905—, 10 mg/día si es necesario, máximo 20 mg/día.

Indicaciones aprobadas (AEMPS)

Hipertensión arterial · angina de pecho crónica estable · insuficiencia cardíaca crónica estable con función ventricular sistólica izquierda reducida, junto con inhibidores de la enzima conversora de angiotensina y diuréticos y, opcionalmente, con glucósidos cardíacos. La mayoría de las presentaciones comercializadas reúnen las tres indicaciones en una sola ficha técnica; la del registro 57655 recoge sólo la hipertensión y la angina, y la del registro 70740, sólo la insuficiencia cardíaca.

Estudios clave

Estudio CIBIS-II (1999) · estudio CIBIS-III (2005) · estudio TIBBS (1995) · estudio RATE-AF (2020) · estudio REDUCE-AMI (2024) · metaanálisis de datos individuales en el infarto con FEVI ≥50 % (2026)

2 Indicaciones autorizadas en ficha técnica y perfil del paciente

El bisoprolol está autorizado en España en tres indicaciones: el tratamiento de la hipertensión arterial, el de la angina de pecho crónica estable y el de la insuficiencia cardíaca crónica estable con función ventricular sistólica izquierda reducida, junto con inhibidores de la enzima conversora de angiotensina (IECA) y diuréticos y, cuando sea adecuado, con glucósidos cardíacos. Cada indicación tiene su propia posología, y lo que la fija es la indicación, no la dosis del comprimido: la mayoría de las presentaciones comercializadas reúnen las tres indicaciones en una sola ficha técnica, y algunas fichas técnicas recogen sólo una parte —la del registro 57655, la hipertensión y la angina; la del registro 70740, la insuficiencia cardíaca—. En la indicación de insuficiencia cardíaca, la ficha técnica del registro 70740 añade que es recomendable que el médico especialista tenga experiencia previa en el manejo de casos de insuficiencia cardíaca crónica y que el paciente esté estable, sin crisis agudas, al iniciar el tratamiento.

Perfil clínicoRazón principal para el bisoprololEstudio o guía de soporte
IC crónica estable, FEVI ≤35%, NYHA III-IV Reducción de la mortalidad total y de la muerte súbita en la población del estudio CIBIS-II Estudio CIBIS-II (1999). La indicación de guía es más amplia: betabloqueante en la IC sintomática con FEVI reducida, clase I, nivel de evidencia A (ESC 2026)
IC con FEVI reducida + EPOC leve-moderado Cardioselectividad alta reduce el riesgo de broncoespasmo vs. betabloqueantes no selectivos ESC 2026 (insuficiencia cardíaca), Tabla S6 del suplemento: «la EPOC no es una contraindicación»
HTA + taquicardia sinusal o FC elevada en reposo Doble acción hipotensora y cronotrópica negativa ESC 2024 (hipertensión), Tabla de recomendaciones 27: el betabloqueante entra cuando hay una indicación de peso
Angina crónica estable con FC elevada en reposo Reducción de consumo miocárdico de O₂ y de episodios anginosos ESC 2024 (síndromes coronarios crónicos), Recommendation Table 16: betabloqueante o calcioantagonista de primera línea, clase I, nivel de evidencia B
FA con respuesta ventricular rápida + IC con FEVI reducida Primera línea para el control de la frecuencia en la insuficiencia cardíaca con FEVI reducida (ESC 2026, clase I, nivel de evidencia C). El beneficio pronóstico de los betabloqueantes en la insuficiencia cardíaca con FEVI reducida se demostró en pacientes en ritmo sinusal: en el metaanálisis de datos individuales de diez estudios frente a placebo (18.254 pacientes) la mortalidad total se redujo en ritmo sinusal (HR 0,73; IC 95 % 0,67-0,80) y no en fibrilación auricular (HR 0,97; IC 95 % 0,83-1,14; p de interacción 0,002) ESC 2024 (fibrilación auricular) y ESC 2026 (insuficiencia cardíaca): betabloqueantes de primera línea para el control de frecuencia con FEVI reducida, clase I, nivel de evidencia C
HTA o angina con diabetes mellitus Escasa afinidad por los receptores beta-2 implicados en la regulación metabólica, según la ficha técnica; la misma ficha técnica pide precaución en la diabetes con amplias fluctuaciones de la glucemia, porque los síntomas de hipoglucemia —taquicardia, palpitaciones o sudoración— pueden enmascararse Ficha técnica, apartados 4.4 y 5.1
⚕️ Perla clínica — Insuficiencia cardíaca con FEVI reducida y EPOC

Paciente de 68 años con insuficiencia cardíaca sistólica estable, FEVI del 30 %, en tratamiento con sacubitrilo/valsartán, un antagonista del receptor mineralocorticoide y un inhibidor de SGLT2, y con EPOC. La Tabla S6 del suplemento de la guía ESC 2026 dice que la EPOC no es una contraindicación del betabloqueante, y el motor de la guía interactiva de insuficiencia cardíaca de CardioTeca recoge de esa misma tabla que se prefiere uno beta-1 selectivo, con inicio en la dosis mínima y la misma titulación que sin EPOC. La ficha técnica pide iniciar a la dosis más baja posible y vigilar la aparición de disnea, intolerancia al ejercicio o tos. En el estudio CIBIS-II el efecto sobre la mortalidad fue independiente de la gravedad y de la causa de la insuficiencia cardíaca. Se inicia con 1,25 mg/día y se sube según la tolerancia hemodinámica y respiratoria.

📖 Qué dicen las guías en 2026

Insuficiencia cardíaca con fracción de eyección reducida (guía ESC 2026). El betabloqueante está recomendado en el paciente estable con insuficiencia cardíaca sintomática y fracción de eyección reducida para reducir el riesgo de hospitalización por insuficiencia cardíaca y de muerte, con clase I y nivel de evidencia A. La tabla de dosis de la guía recoge cuatro betabloqueantes —bisoprolol, carvedilol, succinato de metoprolol y nebivolol— y marca únicamente al nebivolol con la nota que identifica «un tratamiento del que no se ha demostrado que reduzca la muerte cardiovascular o por cualquier causa en la insuficiencia cardíaca (o del que se ha demostrado que es no inferior a un tratamiento que sí lo hace)»: el bisoprolol, el carvedilol y el succinato de metoprolol no la llevan. Para el bisoprolol, la guía da una dosis de inicio de 1,25 mg al día y una dosis diana de 10 mg al día, las mismas que la ficha técnica. La guía recomienda subir el tratamiento médico fundamental al menos cada 1 o 2 semanas guiándose por síntomas, constantes y analítica (clase I, nivel de evidencia C), y mantener las dosis máximas toleradas incluso en quien queda asintomático o recupera fracción de eyección (clase I, nivel de evidencia C). En el estadio B —disfunción ventricular sin síntomas— el betabloqueante está recomendado con fracción de eyección inferior al 50 %, con clase I y nivel de evidencia B1. El recorrido está en la guía interactiva de insuficiencia cardíaca de CardioTeca.

Asma, EPOC y embarazo en la insuficiencia cardíaca (guía ESC 2026). La Tabla S6 del suplemento clasifica el asma como contraindicación relativa: si hay indicación de betabloqueante cardioselectivo, el asma no es contraindicación absoluta, pero el tratamiento se usa sólo bajo supervisión médica estrecha de un especialista y sopesando riesgos y beneficios; y añade que «la EPOC no es una contraindicación». La misma tabla sí contraindica el bloqueo auriculoventricular de segundo o tercer grado sin marcapasos permanente y la isquemia crítica de extremidad, y pide consultar con el especialista en la clase IV de la NYHA, en la descompensación reciente (menos de 4 semanas), en el bloqueo cardíaco y con una frecuencia cardíaca inferior a 50 lpm. En la embarazada con insuficiencia cardíaca y fracción de eyección reducida, la guía recomienda cambiar el betabloqueante no selectivo por uno beta-1 selectivo —nombra el metoprolol y el bisoprolol—, con vigilancia estrecha de la madre y del feto, con clase I y nivel de evidencia C.

Hipertensión arterial (guía ESC 2024). El betabloqueante no es un antihipertensivo de primera línea general: entra cuando hay una indicación de peso. Con infarto de miocardio previo, la guía recomienda betabloqueante y bloqueante del sistema renina-angiotensina con clase I y nivel de evidencia A (Tabla de recomendaciones 27, fila 1); con angina sintomática, betabloqueante y/o calcioantagonista como opciones equivalentes, con clase I y nivel de evidencia A (fila 2); y en la insuficiencia cardíaca con fracción de eyección del 49 % o menos, el betabloqueante forma parte de los cuatro pilares, con clase I y nivel de evidencia A (fila 3). En la insuficiencia cardíaca con fracción de eyección preservada no tiene indicación de guía como antihipertensivo salvo que exista otra indicación. A partir de los 85 años o con fragilidad moderada o grave, la guía aconseja evitar el betabloqueante y el alfabloqueante salvo indicación específica, con clase IIa y nivel de evidencia B. La Tabla S7 del suplemento da para el bisoprolol un rango de 2,5 a 20 mg al día en hipertensión, de la dosis baja a la dosis alta. El recorrido está en la guía interactiva de hipertensión arterial de CardioTeca.

Angina y síndromes coronarios crónicos (guía ESC 2024). El betabloqueante o el calcioantagonista son el tratamiento antianginoso de primera línea, con clase I y nivel de evidencia B (Recommendation Table 16), con bisoprolol de 2,5 a 10 mg al día; si el control sintomático es insuficiente, añadir un calcioantagonista dihidropiridínico al betabloqueante es clase IIa con nivel de evidencia B. La nota c de esa misma tabla contraindica en la enfermedad pulmonar obstructiva sólo los betabloqueantes no cardioselectivos, de modo que la EPOC no excluye el bisoprolol. En la angina microvascular por déficit de vasodilatación, el betabloqueante es de primera línea con clase IIa y nivel de evidencia B, también con bisoprolol de 2,5 a 10 mg al día. El recorrido está en la guía interactiva de síndrome coronario crónico de CardioTeca.

Fibrilación auricular (guía ESC 2024 y guía ESC 2026). El control de la frecuencia está recomendado con clase I y nivel de evidencia B, y el objetivo inicial es una frecuencia cardíaca en reposo inferior a 110 lpm —control laxo—, con clase IIa; si persisten los síntomas con esa frecuencia, se individualiza un control más estricto. Los betabloqueantes son la primera línea; con fracción de eyección reducida el motor de CardioTeca ofrece bisoprolol de 1,25 a 10 mg al día o carvedilol, y con fracción de eyección no reducida, bisoprolol de 1,25 a 20 mg al día. La guía ESC 2026 de insuficiencia cardíaca recomienda los betabloqueantes como primera línea para el control de frecuencia a corto y a largo plazo en el paciente estable con fracción de eyección reducida y fibrilación auricular, con clase I y nivel de evidencia C, y deja la digoxina como clase IIa con nivel de evidencia C cuando la frecuencia sigue alta pese al betabloqueante o este no se tolera. Ese papel es de control de frecuencia: en el metaanálisis de datos individuales de diez estudios de betabloqueante frente a placebo en insuficiencia cardíaca (18.254 pacientes, entre ellos los del estudio CIBIS-II), la mortalidad por cualquier causa se redujo en los pacientes en ritmo sinusal (HR 0,73; IC 95 % 0,67-0,80; p < 0,001) y no en los que estaban en fibrilación auricular (HR 0,97; IC 95 % 0,83-1,14; p = 0,73), con una p de interacción de 0,002. En el síndrome de Wolff-Parkinson-White los fármacos frenadores del nodo están contraindicados. El recorrido está en la guía interactiva de fibrilación auricular de CardioTeca.

Miocardiopatía hipertrófica (guía ESC 2023 de miocardiopatías). En la miocardiopatía hipertrófica obstructiva sintomática, el betabloqueante no vasodilatador —el motor de CardioTeca nombra el succinato de metoprolol y el bisoprolol— es la primera línea, con clase I y nivel de evidencia B (Recommendation Table 19), con una frecuencia cardíaca diana de 50 a 70 lpm y bisoprolol de 2,5-5 mg al día titulado hasta 10-20 mg al día. Los betabloqueantes vasodilatadores, carvedilol y nebivolol, se evitan en la miocardiopatía hipertrófica obstructiva porque su efecto vasodilatador agrava la obstrucción dinámica del tracto de salida. Sin obstrucción y con dolor anginoso, la guía da clase IIa con nivel de evidencia C a un betabloqueante no vasodilatador o a un calcioantagonista no dihidropiridínico, y no da clase para la disnea. El recorrido está en la guía interactiva de miocardiopatía hipertrófica de CardioTeca.

Después de un infarto (guía ESC 2023 de síndromes coronarios agudos). Con fracción de eyección igual o inferior al 40 % el betabloqueante está recomendado con clase I y nivel de evidencia A; el uso rutinario con independencia de la fracción de eyección se queda en «debe considerarse», clase IIa con nivel de evidencia B. Con fracción de eyección del 50 % o más y revascularización completa, CardioTeca reserva el betabloqueante para una indicación específica —angina, fibrilación auricular o hipertensión—, siguiendo los datos publicados después de la guía. El recorrido está en la guía interactiva de síndrome coronario agudo de CardioTeca.

Lo que aportan los estudios. En el estudio CIBIS-II, 2.647 pacientes con insuficiencia cardíaca sintomática en clase NYHA III o IV y fracción de eyección del 35 % o menos, ya tratados con diuréticos e inhibidores de la enzima conversora de angiotensina, se asignaron a bisoprolol (n = 1.327, desde 1,25 mg hasta un máximo de 10 mg al día) o a placebo (n = 1.320); con un seguimiento medio de 1,3 años, la mortalidad por cualquier causa fue del 11,8 % frente al 17,3 % (HR 0,66; IC 95 % 0,54-0,81; p < 0,0001) y la muerte súbita del 3,6 % frente al 6,3 % (HR 0,56; IC 95 % 0,39-0,80; p = 0,0011); ingresaron por cualquier causa 440 pacientes (33 %) frente a 513 (39 %) (HR 0,80; IC 95 % 0,71-0,91; p = 0,0006) e ingresaron por empeoramiento de la insuficiencia cardíaca el 12 % frente al 18 % de los pacientes (HR 0,64; IC 95 % 0,53-0,79; p = 0,0001). El estudio se detuvo tras el segundo análisis intermedio y el efecto fue independiente de la gravedad y de la causa de la insuficiencia cardíaca. En el estudio CIBIS-III, 1.010 pacientes de 65 años o más con insuficiencia cardíaca leve a moderada (clase NYHA II o III) y fracción de eyección del 35 % o menos, sin tratamiento previo, recibieron 6 meses de monoterapia con bisoprolol o con enalapril y después la combinación: la variable primaria combinada ocurrió en 178 frente a 186 pacientes por intención de tratar (diferencia absoluta −1,6 %; IC 95 % −7,6 a 4,4; HR 0,94; IC 95 % 0,77-1,16) y en 163 frente a 165 por protocolo (diferencia −0,7 %; IC 95 % −6,6 a 5,1; HR 0,97; IC 95 % 0,78-1,21), de modo que la no inferioridad, definida como un límite superior del intervalo de confianza de la diferencia absoluta menor del 5 %, no quedó demostrada en el análisis por protocolo; murieron 65 frente a 73 pacientes (HR 0,88; IC 95 % 0,63-1,22) y en los primeros 6 meses ingresaron por empeoramiento de la insuficiencia cardíaca 39 pacientes con bisoprolol primero frente a 25 con enalapril primero. En el estudio TIBBS, 330 pacientes con angina estable, prueba de esfuerzo positiva y más de dos episodios isquémicos en 48 horas de Holter recibieron bisoprolol o nifedipino de liberación lenta: con 10 mg de bisoprolol al día los episodios pasaron de 8,1 ± 0,6 a 3,2 ± 0,4 por 48 horas y con nifedipino de 8,3 ± 0,5 a 5,9 ± 0,4 (p < 0,0001 entre fármacos), y el bisoprolol redujo el pico matutino de episodios un 68 %; en el seguimiento a un año publicado en 1996, que siguió a 520 de los 545 pacientes cribados para el estudio, la tasa de eventos fue del 22,1 % con bisoprolol y del 33,1 % con nifedipino (p = 0,033). En el estudio RATE-AF, 160 pacientes de 60 años o más con fibrilación auricular permanente y disnea en clase NYHA II o superior recibieron digoxina en dosis baja (media 161 µg al día) o bisoprolol (media 3,2 mg al día): a los 6 meses no hubo diferencia en la calidad de vida medida con el componente físico del cuestionario SF-36 (31,9 frente a 29,7; diferencia ajustada 1,4; IC 95 % −1,1 a 3,8; p = 0,28) ni en la frecuencia cardíaca en reposo (76,9 frente a 74,8 lpm; p = 0,40); de los 17 objetivos secundarios a los 6 meses, 16 no difirieron, y el que sí lo hizo fue la clase EHRA modificada, con mejoría de dos clases en el 53 % de los tratados con digoxina frente al 9 % de los tratados con bisoprolol (OR ajustada 10,3; IC 95 % 4,0-26,6; p < 0,001). A los 12 meses difirieron 8 de los 20 objetivos, todos a favor de la digoxina. Comunicaron al menos un efecto adverso 20 pacientes (25 %) con digoxina frente a 51 (64 %) con bisoprolol (p < 0,001). En el estudio REDUCE-AMI, 5.020 pacientes con infarto agudo de miocardio, coronariografía realizada y fracción de eyección del 50 % o más se asignaron a betabloqueante a largo plazo (metoprolol o bisoprolol) o a ningún betabloqueante: con una mediana de seguimiento de 3,5 años, la variable primaria —muerte por cualquier causa o nuevo infarto— ocurrió en el 7,9 % frente al 8,3 % (HR 0,96; IC 95 % 0,79-1,16; p = 0,64). El metaanálisis de datos individuales de 2026 reunió 17.801 pacientes de cinco estudios abiertos con la misma población (REBOOT, REDUCE-AMI, BETAMI, DANBLOCK y CAPITAL-RCT): con una mediana de 3,6 años, la variable primaria —muerte por cualquier causa, infarto o insuficiencia cardíaca— ocurrió en el 8,1 % frente al 8,3 % (HR 0,97; IC 95 % 0,87-1,07; p = 0,54).

3 Dosificación, inicio del tratamiento y técnica de administración

La dosificación del bisoprolol varía de forma importante según la indicación. En insuficiencia cardíaca la escalada es mucho más cautelosa que en hipertensión o angina, porque el inicio del tratamiento puede producir una descompensación transitoria si el corazón no tolera la reducción aguda de la estimulación simpática.

Escalada de dosis en insuficiencia cardíaca crónica estable

FaseDosis diariaDuración mínima antes de subir
Inicio 1,25 mg una vez al día 1 semana (mínimo)
Paso 2 2,5 mg una vez al día 1 semana
Paso 3 3,75 mg una vez al día (sin presentación comercializada en España: 2,5 + 1,25 mg) 1 semana
Paso 4 5 mg una vez al día 4 semanas
Paso 5 7,5 mg una vez al día (sin presentación comercializada en España: 5 + 2,5 mg) 4 semanas
Dosis objetivo 10 mg una vez al día Mantenimiento. Es también la dosis máxima recomendada en esta indicación
Escalada en insuficiencia cardíaca según la ficha técnica del registro 70740. En cada paso se evalúan la frecuencia cardíaca, la presión arterial y los signos de empeoramiento de la insuficiencia cardíaca antes de subir; la ficha técnica advierte de que los síntomas pueden aparecer el mismo día del inicio. La guía ESC 2026 recomienda subir el tratamiento médico fundamental al menos cada 1-2 semanas, guiándose por síntomas, constantes y analítica (clase I, nivel de evidencia C), y en su Tabla S6 pide doblar la dosis del betabloqueante a intervalos no menores de 2 semanas cuando no es posible una vigilancia estrecha. Si no se tolera la dosis máxima recomendada, la ficha técnica admite una disminución gradual y se mantiene la dosis máxima tolerada. Los comprimidos de 3,75 y de 7,5 mg no están comercializados en España (CIMA, 22 de septiembre de 2026): esos escalones se obtienen combinando los que sí lo están.

Dosificación en hipertensión arterial y angina crónica estable

FaseDosis diariaComentario
Inicio 5 mg una vez al día Válido para ambas indicaciones
Ajuste 10 mg una vez al día Si la respuesta es insuficiente. La ficha técnica pide ajustar de forma individual según la frecuencia cardíaca y el resultado del tratamiento, y señala que el efecto antihipertensivo máximo se alcanza en general a las 2 semanas
Máximo 20 mg una vez al día Dosis máxima recomendada en hipertensión y angina. La ficha técnica señala que la selectividad beta-1 del bisoprolol se mantiene a dosis superiores a las terapéuticamente recomendadas

Técnica e instrucciones de administración

El comprimido se toma por la mañana, con o sin alimentos; en el estudio farmacocinético de Leopold (1986) la ingesta simultánea de comida no modificó la biodisponibilidad. Según la ficha técnica, el comprimido se traga con líquido y no debe masticarse. La ranura, y con ella la posibilidad de partirlo, depende de cada presentación.

Dosis olvidada

El prospecto indica que no se tome una dosis doble para compensar la olvidada: se toma la dosis en cuanto se recuerda y se continúa con la dosis normal al día siguiente. Conviene insistir en que el tratamiento no se abandone sin consultar, sobre todo si hay cardiopatía isquémica, porque la ficha técnica advierte de un empeoramiento transitorio con la interrupción brusca.

⚕️ Perla clínica — Cuántos pacientes llegan a la dosis objetivo

La dosis objetivo en insuficiencia cardíaca es de 10 mg/día. En el estudio CIBIS-II la alcanzaron durante la fase de mantenimiento 564 de los 1.327 pacientes asignados a bisoprolol (42,5 %); 152 (11 %) se quedaron en 7,5 mg y 176 (13 %) en 5 mg. En el estudio observacional BISOCOR, con 334 pacientes españoles con insuficiencia cardíaca sistólica estable titulados según la pauta de CIBIS-II, el 63 % alcanzó la dosis máxima y la dosis media al final de los 9 meses de seguimiento fue de 8,5 mg; 31 pacientes abandonaron por efectos adversos y 4 tuvieron efectos adversos graves. La guía ESC 2026 pide buscar la dosis diana o, si no se alcanza, la máxima tolerada, y recuerda en su Tabla S6 que una dosis baja de betabloqueante es preferible a no administrar ninguno. Con una frecuencia cardíaca en reposo ya baja, la ficha técnica pide ajustar la dosis de forma individual teniendo en cuenta esa frecuencia.

⚕️ Perla clínica — Insuficiencia renal o hepática

La eliminación del bisoprolol es equilibrada: según la ficha técnica, el 50 % se metaboliza en el hígado dando metabolitos inactivos que se eliminan por el riñón y el otro 50 % se elimina por el riñón sin modificar, de modo que no se requiere ajuste de dosis en la insuficiencia renal o hepática de leve a moderada. En el estudio farmacocinético de Leopold (1986), incluso con el fallo completo de uno de los dos órganos de aclaramiento la semivida plasmática sólo se duplicaría. La ficha técnica del registro 57655 recomienda no sobrepasar los 10 mg al día con un aclaramiento de creatinina inferior a 20 ml/min o con insuficiencia hepática grave. En la insuficiencia cardíaca crónica, la ficha técnica del registro 70740 advierte de que no hay datos farmacocinéticos con insuficiencia renal o hepática asociada, pide hacer los ajustes de dosis con mayor precaución y añade que no existe experiencia terapéutica con bisoprolol en el tratamiento de la insuficiencia cardíaca del paciente con deterioro grave de la función renal o hepática.

4 Efectos adversos y cómo gestionarlos

El perfil de efectos adversos del bisoprolol es el propio de los betabloqueantes cardioselectivos. La mayoría son predecibles, dependientes de dosis y manejables sin suspensión del tratamiento.

Efecto adversoFrecuenciaGravedad clínicaAcción práctica
Bradicardia Muy frecuente (≥1/10) en la insuficiencia cardíaca crónica; poco frecuente (≥1/1.000 a <1/100) en hipertensión y angina Leve-moderada; raramente grave Según la Tabla S6 del suplemento de la guía ESC 2026, si la frecuencia baja de 50 lpm y empeoran los síntomas se reduce la dosis del betabloqueante y, si el deterioro es grave, se suspende; además, revisar los demás fármacos frenadores y hacer un electrocardiograma para descartar bloqueo. La ficha técnica pide, ante una bradicardia pasajera, reconsiderar la medicación concomitante y disminuir temporalmente la dosis o interrumpirla; la bradicardia sintomática es contraindicación de inicio
Hipotensión arterial Frecuente (≥1/100 a <1/10) en la insuficiencia cardíaca crónica; poco frecuente en hipertensión y angina. La hipotensión ortostática es poco frecuente Leve-moderada Especialmente al inicio en IC; reducir dosis, optimizar volemia
Fatiga, astenia Fatiga y astenia frecuentes (≥1/100 a <1/10) en la insuficiencia cardíaca crónica; en hipertensión y angina, fatiga frecuente y astenia poco frecuente Leve; relevante para calidad de vida La ficha técnica señala que la fatiga aparece sobre todo al principio y suele desaparecer en 1-2 semanas; revisar la dosis si es invalidante
Sensación de frío o entumecimiento en las extremidades Frecuente (≥1/100 a <1/10) en las dos fichas técnicas Leve Informar al paciente; raramente obliga a suspender
Alteraciones de la conducción auriculoventricular Poco frecuente (≥1/1.000 a <1/100) en las dos fichas técnicas Moderada; vigilar progresión Suspender o reducir dosis; monitorizar con ECG
Broncoespasmo Poco frecuente (≥1/1.000 a <1/100), en pacientes con asma bronquial o antecedentes de obstrucción de las vías aéreas Potencialmente grave en asmáticos Contraindicado en el asma bronquial grave y, en varias fichas técnicas, también en la EPOC grave; con enfermedad obstructiva se inicia a la dosis más baja posible y se asocia tratamiento broncodilatador
Enmascaramiento de los síntomas de hipoglucemia No figura entre las reacciones adversas de la ficha técnica: está recogido en el apartado 4.4 como precaución Relevante en la diabetes con amplias fluctuaciones de la glucemia La ficha técnica incluye entre los síntomas que pueden enmascararse la taquicardia, las palpitaciones y la sudoración. Informar al paciente diabético
Alteraciones del sueño, depresión, pesadillas Alteraciones del sueño y depresión, poco frecuentes (≥1/1.000 a <1/100); pesadillas y alucinaciones, raras (≥1/10.000 a <1/1.000) Leve La ficha técnica pauta la toma por la mañana
Disfunción eréctil Rara (≥1/10.000 a <1/1.000) en las dos fichas técnicas Relevante para cumplimiento Informar antes de iniciar; valorar el impacto sobre la adherencia
Empeoramiento de la insuficiencia cardíaca Frecuente (≥1/100 a <1/10) en la insuficiencia cardíaca crónica; poco frecuente en hipertensión y angina Puede obligar a reajustar el tratamiento La ficha técnica admite reconsiderar la medicación concomitante, bajar temporalmente la dosis o interrumpirla, y reintroducirla cuando el paciente vuelva a estar estable
Mareo y cefalea Frecuentes (≥1/100 a <1/10) en las dos fichas técnicas Leve Aparecen sobre todo al principio y suelen desaparecer en 1-2 semanas, según la ficha técnica
Molestias gastrointestinales (náuseas, vómitos, diarrea, estreñimiento) Frecuentes (≥1/100 a <1/10) en las dos fichas técnicas Leve Tratamiento sintomático
Aumento de triglicéridos y de las enzimas hepáticas (ALAT, ASAT) Raro (≥1/10.000 a <1/1.000) en las dos fichas técnicas Analítico Comprobarlo en la analítica de seguimiento
⚠️ Alerta — Retirada brusca del betabloqueante

La interrupción súbita del bisoprolol en pacientes con cardiopatía isquémica puede desencadenar angina inestable, isquemia grave o incluso infarto de miocardio por rebote adrenérgico. En IC, la retirada brusca puede precipitar una descompensación hemodinámica severa. La ficha técnica recomienda reducir la dosis de forma gradual, y el prospecto lo concreta en «unas semanas». Si el paciente requiere cirugía urgente y no puede tomar medicación oral, hay que informar al anestesista: la ficha técnica indica que actualmente se recomienda mantener el betabloqueante durante el periodo perioperatorio y que, si se considera necesario retirarlo antes de una cirugía, la retirada se hace de forma gradual y se completa 48 horas antes de la anestesia.

⚕️ Perla clínica — Intolerancia al betabloqueante en la insuficiencia cardíaca

La causa más frecuente de intolerancia en la insuficiencia cardíaca es iniciar con una dosis demasiado alta o subir demasiado deprisa. La Tabla S6 del suplemento de la guía ESC 2026 pauta qué hacer: si aumenta la congestión, subir la dosis de diurético y, si eso no basta, reducir a la mitad la dosis del betabloqueante; ante fatiga marcada o bradicardia, reducir a la mitad la dosis y revisar al paciente en 1 o 2 semanas, y consultar con el especialista si no mejora. Si el tratamiento se ha interrumpido durante menos de 14 días, la misma tabla señala que en la mayoría de los casos es seguro reanudarlo con la dosis previamente tolerada en el paciente estable y euvolémico.

5 Contraindicaciones y precauciones relevantes

🚫 Contraindicaciones absolutas

Las que recogen las dos fichas técnicas españolas (apartado 4.3).
Insuficiencia cardíaca aguda o episodios de descompensación que requieran tratamiento inotrópico intravenoso.
Shock cardiogénico.
Bloqueo auriculoventricular de segundo o tercer grado. Varias fichas técnicas precisan «sin marcapasos».
Síndrome del nodo sinusal.
Bloqueo sinoauricular.
Bradicardia sintomática. Las fichas técnicas de los registros 57655 y 70740 no fijan una cifra; la del registro 78905 la concreta como una frecuencia cardíaca inferior a 60 lpm antes de iniciar el tratamiento.
Hipotensión sintomática. Las fichas técnicas de los registros 57655 y 70740 no fijan una cifra; la del registro 78905 la concreta como una presión arterial sistólica inferior a 100 mmHg.
Asma bronquial grave. Varias fichas técnicas añaden la enfermedad pulmonar obstructiva crónica grave.
Formas graves de enfermedad oclusiva arterial periférica avanzada o formas graves del síndrome de Raynaud.
Feocromocitoma no tratado. El bisoprolol no se administra hasta haber instaurado el bloqueo alfa.
Acidosis metabólica.
Hipersensibilidad al principio activo o a alguno de los excipientes.

Precauciones clínicamente relevantes

SituaciónPrecaución
EPOC moderado-grave La EPOC grave es contraindicación en varias fichas técnicas españolas. En el resto de los casos, la ficha técnica pide evitar los betabloqueantes en las enfermedades obstructivas de las vías respiratorias salvo razones clínicas de peso y, si se usan, iniciar a la dosis más baja posible, vigilar la aparición de disnea, intolerancia al ejercicio o tos, administrar broncodilatador de forma concomitante y contar con que la dosis de estimulantes beta-2 pueda tener que aumentarse. La guía ESC 2026 de insuficiencia cardíaca afirma en su Tabla S6 que «la EPOC no es una contraindicación», y la nota c de la Recommendation Table 16 de la guía ESC 2024 de síndromes coronarios crónicos contraindica en la enfermedad pulmonar obstructiva sólo los betabloqueantes no cardioselectivos.
Diabetes mellitus tipo 1 o insulinodependiente La ficha técnica pide precaución en la diabetes mellitus con amplias fluctuaciones de la glucemia, porque los síntomas de hipoglucemia —cita la taquicardia, las palpitaciones y también la sudoración— pueden enmascararse. Informar siempre al paciente. La ficha técnica del registro 70740 añade que no existe experiencia terapéutica con bisoprolol en el tratamiento de la insuficiencia cardíaca del paciente con diabetes mellitus insulinodependiente de tipo 1.
Insuficiencia renal grave (aclaramiento de creatinina <20 ml/min) No sobrepasar 10 mg al día, según la ficha técnica del registro 57655. En la insuficiencia cardíaca crónica no hay datos farmacocinéticos: la ficha técnica del registro 70740 pide hacer los ajustes con mayor precaución y añade que no existe experiencia terapéutica con bisoprolol en el tratamiento de la insuficiencia cardíaca del paciente con deterioro grave de la función renal. Vigilancia más frecuente de la frecuencia cardíaca y de la presión arterial.
Insuficiencia hepática grave No sobrepasar 10 mg al día, según la ficha técnica del registro 57655. En la insuficiencia cardíaca crónica, la ficha técnica del registro 70740 pide hacer los ajustes con mayor precaución por no disponer de datos farmacocinéticos y añade que no existe experiencia terapéutica con bisoprolol en el tratamiento de la insuficiencia cardíaca del paciente con deterioro grave de la función hepática.
Psoriasis Los betabloqueantes pueden exacerbar o desencadenar brotes. Informar al paciente y al dermatólogo.
Tratamiento con antiarrítmicos clase I o antagonistas del calcio no dihidropiridínicos (verapamilo, diltiazem) La ficha técnica del registro 70740 las clasifica como combinaciones contraindicadas —los antiarrítmicos de clase I, en el paciente con insuficiencia cardíaca crónica—. La del registro 57655 recoge el verapamilo y el diltiazem entre las asociaciones no recomendadas, por sus efectos negativos sobre la contractilidad y la conducción auriculoventricular, y los antiarrítmicos de clase I entre las asociaciones a usar con precaución. La administración intravenosa de verapamilo a un paciente tratado con betabloqueantes puede causar hipotensión grave y bloqueo auriculoventricular.
Embarazo y lactancia La ficha técnica indica que el bisoprolol no debe administrarse durante el embarazo a no ser que sea estrictamente necesario: los betabloqueantes disminuyen la perfusión placentaria, lo que se ha asociado a retraso del crecimiento, muerte intrauterina, aborto o parto prematuro, y pueden aparecer hipoglucemia y bradicardia en el feto o el recién nacido. Si se mantiene, hay que monitorizar el flujo sanguíneo uteroplacentario y el crecimiento fetal, y vigilar estrechamente al recién nacido: la ficha técnica dice que cabe esperar síntomas de hipoglucemia y bradicardia durante los 3 primeros días tras el parto. Añade que, si hace falta un betabloqueante, son preferibles los beta-1 selectivos. No hay datos sobre la excreción en leche materna y la ficha técnica no recomienda la lactancia durante el tratamiento. En la embarazada con insuficiencia cardíaca y fracción de eyección reducida, la guía ESC 2026 recomienda cambiar el betabloqueante no selectivo por uno beta-1 selectivo —nombra el metoprolol y el bisoprolol—, con clase I y nivel de evidencia C.
Cirugía programada (anestesia general) La ficha técnica indica que actualmente se recomienda mantener el tratamiento betabloqueante durante el periodo perioperatorio y que el anestesista debe estar informado, por la posibilidad de interacción con otros medicamentos que produzcan bradiarritmias, por la atenuación de la taquicardia refleja y por la menor capacidad de compensar pérdidas de sangre. Si se considera necesario suspender el betabloqueante antes de la cirugía, la retirada se hace de forma gradual y se completa 48 horas antes de la anestesia.
Tratamientos de desensibilización en curso o antecedente de anafilaxia Según la ficha técnica, el bisoprolol puede aumentar la sensibilidad frente a los alérgenos y la gravedad de las reacciones anafilácticas, y el tratamiento con adrenalina no siempre da el resultado terapéutico esperado.
Angina de Prinzmetal La ficha técnica recoge casos de vasoespasmo coronario y advierte de que, pese a la alta selectividad beta-1, no pueden excluirse por completo los ataques de angina.
Tirotoxicosis La ficha técnica advierte de que los síntomas de tirotoxicosis pueden quedar enmascarados durante el tratamiento con bisoprolol.
Ayuno estricto o prolongado Figura entre las situaciones en las que la ficha técnica pide utilizar el bisoprolol con precaución.
Bloqueo auriculoventricular de primer grado No es contraindicación, pero la ficha técnica lo incluye entre las situaciones que exigen precaución.
Enfermedad arterial periférica oclusiva no grave La ficha técnica advierte de que las molestias pueden acentuarse, especialmente al inicio del tratamiento. Las formas graves son contraindicación.
Situaciones sin experiencia terapéutica en insuficiencia cardíaca La ficha técnica del registro 70740 señala que no existe experiencia terapéutica con bisoprolol en el tratamiento de la insuficiencia cardíaca del paciente con diabetes mellitus insulinodependiente de tipo 1, deterioro grave de la función renal o hepática, miocardiopatía restrictiva, cardiopatía congénita, valvulopatía con afección hemodinámica significativa o infarto de miocardio en los últimos tres meses.

6 Combinaciones farmacológicas y perspectivas por especialidad

Bisoprolol con inhibidores de la ECA o sacubitrilo/valsartán (cuarteto de la IC)

En insuficiencia cardíaca con FEVI reducida, el bisoprolol forma parte del tratamiento médico fundamental que la guía ESC 2026 recomienda con clase I y nivel de evidencia A, junto con el inhibidor de la enzima conversora de angiotensina o el sacubitrilo/valsartán, el antagonista del receptor mineralocorticoide y el inhibidor de SGLT2. La ficha técnica del registro 70740 pide que el paciente esté estable, sin crisis agudas, al iniciar el betabloqueante, y describe el tratamiento estándar de la insuficiencia cardíaca crónica como un inhibidor de la enzima conversora de angiotensina —o un bloqueante del receptor de angiotensina si hay intolerancia—, un betabloqueante, diuréticos y, cuando sea adecuado, glucósidos cardíacos. Sobre el orden de inicio, el estudio CIBIS-III comparó las dos secuencias: la no inferioridad de empezar por bisoprolol, definida como un límite superior del intervalo de confianza del 95 % de la diferencia absoluta inferior al 5 %, no quedó demostrada en el análisis por protocolo, donde ese límite fue del 5,1 %, y los autores concluyeron que iniciar el tratamiento con bisoprolol puede ser tan seguro y eficaz como iniciarlo con enalapril.

Bisoprolol con diuréticos

La combinación es habitual en IC y en hipertensión resistente. La precaución fundamental es la hipovolemia: un paciente con diuresis excesiva que toma bisoprolol puede presentar hipotensión ortostática significativa. Optimiza la volemia antes de iniciar o escalar el betabloqueante.

Bisoprolol con antagonistas del calcio dihidropiridínicos (amlodipino, lercanidipino)

La guía ESC 2024 de síndromes coronarios crónicos recomienda añadir un calcioantagonista dihidropiridínico al betabloqueante cuando el control sintomático es insuficiente, con clase IIa y nivel de evidencia B. Los dihidropiridínicos no enlentecen la conducción auriculoventricular, y el betabloqueante contrarresta la taquicardia refleja que provoca la vasodilatación. La ficha técnica sí marca esta asociación como una combinación a usar con precaución: puede aumentar el riesgo de hipotensión y no se puede excluir un deterioro adicional de la función de bomba ventricular en el paciente con insuficiencia cardíaca.

⚠️ Alerta — Combinación con verapamilo o diltiazem

La ficha técnica del registro 70740 recoge el verapamilo y, en menor medida, el diltiazem entre las combinaciones contraindicadas, por sus efectos negativos sobre la contractilidad y la conducción auriculoventricular; la ficha técnica del registro 57655 los recoge entre las asociaciones no recomendadas. Las dos advierten de que la administración intravenosa de verapamilo a un paciente en tratamiento con betabloqueantes puede causar hipotensión grave y bloqueo auriculoventricular. El motor de la guía interactiva de fibrilación auricular de CardioTeca repite la misma advertencia para el control de frecuencia: no combinar el betabloqueante con diltiazem ni con verapamilo por el riesgo de bradicardia grave y bloqueo auriculoventricular.

Otras interacciones de la ficha técnica

El apartado 4.5 de la ficha técnica recoge otras asociaciones además de las contraindicadas o no recomendadas. Entre las que se deben usar con precaución: los glucósidos digitálicos, que disminuyen la frecuencia cardíaca e incrementan el tiempo de conducción auriculoventricular —la propia indicación autorizada en insuficiencia cardíaca los contempla como tratamiento concomitante—; la insulina y los antidiabéticos orales, cuyo efecto hipoglucemiante se intensifica, además del enmascaramiento de los síntomas de hipoglucemia; los antiarrítmicos de clase III, como la amiodarona, que potencian el efecto sobre el tiempo de conducción auriculoventricular; los parasimpaticomiméticos, que aumentan ese tiempo de conducción y el riesgo de bradicardia; los betabloqueantes tópicos oftálmicos para el glaucoma, cuyos efectos sistémicos se suman a los del bisoprolol; los agentes anestésicos, por la atenuación de la taquicardia refleja y el riesgo de hipotensión; los antiinflamatorios no esteroideos, que reducen el efecto hipotensor del bisoprolol; los simpaticomiméticos con efecto alfa y beta, y otros antihipertensivos o fármacos con efecto hipotensor. Entre las que sólo hay que tener en cuenta: la mefloquina, por el riesgo de bradicardia; los inhibidores de la monoaminooxidasa, salvo los IMAO-B, que aumentan el efecto hipotensor y también el riesgo de crisis hipertensivas; la rifampicina, que acorta ligeramente la semivida del bisoprolol sin obligar en general a ajustar la dosis; y los derivados de la ergotamina, por la exacerbación de los trastornos circulatorios periféricos.

Perspectiva del cardiólogo de insuficiencia cardíaca

La tabla de dosis de la guía ESC 2026 recoge cuatro betabloqueantes para la insuficiencia cardíaca —bisoprolol, carvedilol, succinato de metoprolol y nebivolol— y marca únicamente al nebivolol con la nota que identifica «un tratamiento del que no se ha demostrado que reduzca la muerte cardiovascular o por cualquier causa»: el bisoprolol, el carvedilol y el succinato de metoprolol no la llevan. La guía no establece un orden de preferencia entre ellos, y la Tabla S6 de su suplemento añade que, ante un efecto adverso no cardíaco inaceptable a dosis bajas, puede probarse otro betabloqueante, porque los efectos adversos difieren entre unos y otros. Con enfermedad pulmonar obstructiva, el motor de la guía interactiva de insuficiencia cardíaca de CardioTeca recoge de esa misma tabla la preferencia por un betabloqueante beta-1 selectivo —bisoprolol, succinato de metoprolol o nebivolol—, y señala que el carvedilol y el propranolol no lo son. En la fibrilación auricular con insuficiencia cardíaca y FEVI reducida, la guía ESC 2026 recomienda los betabloqueantes como primera línea para el control de frecuencia a corto y a largo plazo, con clase I y nivel de evidencia C.

Perspectiva del nefrólogo

Según la ficha técnica, la eliminación del bisoprolol se reparte por igual entre el hígado y el riñón, y por eso no se requiere ajuste de dosis en la insuficiencia renal o hepática de leve a moderada; el límite aparece con un aclaramiento de creatinina inferior a 20 ml/min o con insuficiencia hepática grave, donde la ficha técnica del registro 57655 recomienda no sobrepasar los 10 mg al día. En la insuficiencia cardíaca crónica con insuficiencia renal o hepática asociada no hay datos farmacocinéticos y la ficha técnica del registro 70740 pide titular con mayor precaución y añade que no existe experiencia terapéutica con bisoprolol en el tratamiento de la insuficiencia cardíaca del paciente con deterioro grave de la función renal o hepática, miocardiopatía restrictiva, cardiopatía congénita, valvulopatía con afección hemodinámica significativa o infarto de miocardio en los últimos tres meses. La experiencia en pacientes en diálisis es limitada, aunque no se ha demostrado que haya que modificar la pauta, y el apartado de sobredosis señala que el bisoprolol es difícilmente dializable.

Perspectiva del endocrinólogo y el internista

La ficha técnica pide precaución en la diabetes mellitus con amplias fluctuaciones de la glucemia, porque pueden enmascararse los síntomas de hipoglucemia; entre ellos cita la taquicardia, las palpitaciones y también la sudoración. La ficha técnica del registro 70740 añade que no existe experiencia terapéutica con bisoprolol en el tratamiento de la insuficiencia cardíaca del paciente con diabetes mellitus insulinodependiente de tipo 1. Sobre el metabolismo, la misma ficha técnica señala que el bisoprolol tiene escasa afinidad por los receptores beta-2 implicados en la regulación metabólica y que no es de esperar que afecte a los efectos metabólicos mediados por esos receptores; entre sus reacciones adversas raras figura, no obstante, el aumento de los triglicéridos.

Financiación y acceso en España

El 22 de septiembre de 2026, CIMA recogía 84 presentaciones de bisoprolol en monofármaco autorizadas en España y 52 comercializadas, la mayoría genéricas y todas por vía oral, y 17 asociaciones a dosis fija con otros principios activos, 9 de ellas comercializadas. Las condiciones de prescripción que consta en CIMA para la presentación de referencia de 10 mg son «medicamento sujeto a prescripción médica, tratamiento de larga duración», sin visado. Los escalones de 3,75 y de 7,5 mg de la titulación en insuficiencia cardíaca tienen presentaciones autorizadas pero ninguna comercializada.

A partir de aquí, la farmacología y los estudios. Las secciones siguientes desarrollan el mecanismo de acción y revisan los estudios que respaldan cada una de las recomendaciones prácticas del bloque I. La tabla resumen está al final del artículo.
Bloque II · Farmacología y evidencia

7 Efectos del bloqueo beta-1 más allá de la frecuencia cardíaca

El bisoprolol no solo bloquea la taquicardia y reduce la presión arterial. Su acción sostenida sobre el eje simpaticoadrenal produce una serie de efectos que explican por qué el betabloqueo mejora la función ventricular y el pronóstico más allá de la simple reducción de la frecuencia cardíaca.

Factor o sistemaEfecto del bisoprololFuente y magnitud estimada
Frecuencia cardíaca Reducción de FC en reposo y en esfuerzo Estudio CIBIS-II: la frecuencia cardíaca bajó 9,8 ± 14,7 lpm con bisoprolol y 0,2 ± 13,7 lpm con placebo. En el estudio CIBIS (1994), 16,3 ± 15,3 lpm. Cifras reproducidas en la revisión de Metra (2007)
Función ventricular izquierda (FEVI) Aumento progresivo de FEVI (remodelado inverso) Estudio de Dubach (2002), con 28 pacientes con insuficiencia cardíaca crónica aleatorizados a bisoprolol o a placebo y evaluados por resonancia magnética: un año de tratamiento aumentó la FEVI del 25 ± 7 % al 36 ± 9 % (p < 0,05), sin cambios con placebo
Volúmenes ventriculares Reducción de volúmenes telediastólico y telesistólico (remodelado inverso) Estudio de Dubach (2002): descenso no significativo de los volúmenes telediastólico y telesistólico (−54 y −62 ml) al año de tratamiento
Inhibición de renina Reducción de liberación de renina renal (bloqueo beta-1 en aparato yuxtaglomerular) Las fichas técnicas no lo cuantifican y no coinciden: la del registro 70740 dice que el bisoprolol deprime marcadamente la actividad de la renina plasmática, y la del registro 57655, que esa disminución «es motivo de debate» como posible mecanismo del efecto antihipertensivo de los betabloqueantes
Variabilidad de la frecuencia cardíaca (VFC) Aumento de la VFC (signo de menor activación simpática y mayor tono vagal) Mayor VFC asociada con mejor pronóstico en IC; efecto de clase betabloqueante
Consumo miocárdico de O₂ Reducción del doble producto (FC × PA sistólica) Mecanismo principal del efecto antianginoso
Muerte súbita Reducción de la incidencia de muerte súbita Estudio CIBIS-II: 3,6 % frente a 6,3 % (HR 0,56; IC 95 % 0,39-0,80; p = 0,0011)
Perfil lipídico La ficha técnica recoge el aumento de triglicéridos como reacción adversa rara (≥1/10.000 a <1/1.000) Ficha técnica, apartado 4.8
Glucemia y sensibilidad insulínica La ficha técnica señala que el bisoprolol tiene escasa afinidad por los receptores beta-2 implicados en la regulación metabólica y que no es de esperar que afecte a los efectos metabólicos mediados por esos receptores Ficha técnica, apartados 4.4 y 5.1: pide precaución en la diabetes con amplias fluctuaciones de la glucemia, porque pueden enmascararse los síntomas de hipoglucemia
📊 Datos — El remodelado inverso como explicación del beneficio tardío

En IC sistólica, el betabloqueante produce un deterioro funcional transitorio en las primeras semanas (el corazón se adapta a la menor estimulación simpática), seguido de una mejoría progresiva de la FEVI a partir de las 4-12 semanas. Este remodelado inverso, con reducción de volúmenes y aumento de FEVI, es el marcador intermedio del beneficio a largo plazo. Explica por qué el paciente puede encontrarse peor al inicio y por qué es fundamental no retirar el fármaco ante la queja inicial de fatiga.

8 Mecanismo de acción: el fumarato de bisoprolol (bisoprolol fumarate) y el eje simpaticoadrenal

En el corazón insuficiente, el sistema nervioso simpático actúa como un mecanismo compensador inmediato pero autodestructivo a largo plazo. La elevación crónica de catecolaminas produce taquicardia, aumento del consumo de oxígeno, sobrecarga de calcio intracelular, apoptosis de cardiomiocitos, fibrosis miocárdica y regulación a la baja (downregulation) de los propios receptores beta-1. Este ciclo vicioso acelera la progresión de la IC y aumenta el riesgo de muerte súbita por arritmias ventriculares.

💡 Concepto — Por qué el betabloqueante empeora a corto plazo y mejora a largo plazo

La paradoja del betabloqueante en IC reside en que el corazón fallido depende agudamente de la activación simpática para mantener el gasto cardíaco. Cuando se bloquea ese soporte simpático de forma brusca, el GC cae transitoriamente y el paciente puede descompensarse. Por eso la escalada debe ser lenta y en situación de estabilidad clínica. A lo largo de semanas y meses, sin embargo, la menor exposición a catecolaminas permite una recuperación parcial de los receptores beta (upregulation), una reducción de la apoptosis y la fibrosis, y en definitiva el remodelado inverso que mejora la función sistólica y el pronóstico.

Selectividad beta-1 del bisoprolol frente a otros betabloqueantes

La ficha técnica describe el bisoprolol como bloqueante de los receptores beta-1 adrenérgicos altamente selectivo, con escasa afinidad por los receptores beta-2 de la musculatura lisa bronquial y vascular y por los beta-2 implicados en la regulación metabólica, y añade que esa selectividad beta-1 se mantiene a dosis superiores a las terapéuticamente recomendadas. La cifra depende del modelo experimental: en el estudio de unión a receptores de Maack (2001), realizado con membranas de miocardio humano sano e insuficiente, la selectividad beta-1 fue de 16 a 20 veces para el bisoprolol y de 3 a 4 veces para el nebivolol; en células COS-7 transfectadas con receptores beta-1 y beta-2 humanos, de 15 y de 3 veces respectivamente. En ese mismo trabajo, el bisoprolol y el nebivolol ejercieron una actividad agonista inversa similar en miocardio ventricular y auricular humano.

Farmacocinética del bisoprolol y toma única diaria

Según la ficha técnica, el fumarato de bisoprolol se absorbe casi en su totalidad en el tracto gastrointestinal (más del 90 %) y, con un efecto de primer paso hepático inferior al 10 %, alcanza una biodisponibilidad oral de casi el 90 %. El volumen de distribución es de 3,5 l/kg, la unión a proteínas plasmáticas de aproximadamente el 30 % y el aclaramiento total de unos 15 l/h. La semivida plasmática es de 10 a 12 horas, lo que proporciona un efecto de 24 horas con una sola toma diaria, y la cinética es lineal e independiente de la edad. En el paciente con insuficiencia cardíaca crónica en clase NYHA III, la misma ficha técnica describe concentraciones plasmáticas mayores y una semivida más larga: 17 ± 5 horas, con una concentración plasmática máxima en estado estacionario de 64 ± 21 ng/ml con 10 mg al día.

La ficha técnica describe la eliminación como doble y equilibrada: el 50 % se metaboliza en el hígado dando lugar a metabolitos inactivos que después eliminan los riñones, y el otro 50 % se elimina por los riñones sin modificar; no identifica la isoenzima responsable del metabolismo. En los estudios farmacocinéticos de Leopold (1986), ese metabolismo resultó insensible a la inhibición enzimática por cimetidina, casi insensible a la inducción por rifampicina e independiente del polimorfismo de oxidación de la debrisoquina, y no se observó metabolismo estereoselectivo. Como la eliminación se reparte por igual entre los dos órganos, la ficha técnica no exige ajuste de dosis en la insuficiencia renal o hepática de leve a moderada.

9 El estudio CIBIS-II (1999): bisoprolol frente a placebo en la insuficiencia cardíaca con FEVI ≤35 % y clase NYHA III-IV

Diseño y población

El Cardiac Insufficiency Bisoprolol Study II (CIBIS-II) fue un ensayo aleatorizado, doble ciego, controlado con placebo, realizado en Europa en 2.647 pacientes con IC sintomática en clase NYHA III o IV y FEVI ≤35%, que recibían además tratamiento estándar con diuréticos e inhibidores de la ECA. Los pacientes se aleatorizaron a bisoprolol (n = 1.327), empezando en 1,25 mg/día con escalada hasta un máximo de 10 mg/día, o a placebo (n = 1.320). El seguimiento medio fue de 1,3 años y el análisis, por intención de tratar.

Resultados principales

📊 Datos — Resultados de CIBIS-II

Mortalidad total: 11,8% (bisoprolol) vs. 17,3% (placebo). HR 0,66 (IC95% 0,54–0,81, p<0,0001). Reducción relativa del 34%.
Muerte súbita: 3,6% vs. 6,3%. HR 0,56 (IC95% 0,39–0,80, p=0,0011). Reducción relativa del 44%.
Pacientes ingresados por cualquier causa: 440 (33 %) frente a 513 (39 %). HR 0,80 (IC 95 % 0,71-0,91; p = 0,0006).
Pacientes ingresados por empeoramiento de la insuficiencia cardíaca: 12 % frente a 18 %. HR 0,64 (IC 95 % 0,53-0,79; p = 0,0001).
El estudio se detuvo anticipadamente después del segundo análisis intermedio, por beneficio significativo en el grupo de bisoprolol. La mortalidad total y la muerte súbita son las cifras del resumen publicado; las hospitalizaciones proceden del texto completo, reproducido en la revisión de Metra (2007).

Implicación clínica práctica

Según el estudio CIBIS-II, los efectos del tratamiento fueron independientes de la gravedad y de la causa de la insuficiencia cardíaca. Los autores advierten en su conclusión de que los resultados no deben extrapolarse al paciente con síntomas graves de clase IV y con inestabilidad reciente, porque en ese perfil no se establecieron ni la seguridad ni la eficacia; la Tabla S6 del suplemento de la guía ESC 2026 pide consultar con el especialista en la clase IV de la NYHA y en la descompensación de menos de 4 semanas. La guía ESC 2026 recomienda el betabloqueante en el paciente estable con insuficiencia cardíaca sintomática y fracción de eyección reducida, con clase I y nivel de evidencia A, y en el estadio B —disfunción ventricular sin síntomas— con fracción de eyección inferior al 50 %, con clase I y nivel de evidencia B1.

💡 Concepto — Qué se sabía antes del estudio CIBIS-II

El estudio CIBIS (1994), con 641 pacientes en clase NYHA III o IV y FEVI inferior al 40 %, no redujo de forma significativa la mortalidad (16,6 % con bisoprolol frente al 20,9 % con placebo; p = 0,22), aunque sí las hospitalizaciones por insuficiencia cardíaca (61 frente a 90; p < 0,01) y la clase funcional mejoró en el 21 % de los tratados con bisoprolol frente al 15 % con placebo (p = 0,03). El estudio CIBIS-II se diseñó frente a placebo sobre el tratamiento estándar con inhibidor de la enzima conversora de angiotensina y diurético, y se detuvo tras el segundo análisis intermedio por el beneficio en mortalidad.

10 El estudio CIBIS-III (2005): iniciar con bisoprolol o con enalapril en la insuficiencia cardíaca leve-moderada

Diseño y población

El Cardiac Insufficiency Bisoprolol Study III (CIBIS-III) comparó el betabloqueante frente al inhibidor de la enzima conversora de angiotensina como tratamiento inicial, y no como añadido, en la insuficiencia cardíaca. Se incluyeron 1.010 pacientes de 65 años o más (edad media 72,4 ± 5,8 años) con insuficiencia cardíaca leve a moderada en clase NYHA II o III y FEVI ≤35 %, clínicamente estables en los 7 días previos y sin tratamiento previo con inhibidor de la enzima conversora de angiotensina, betabloqueante ni antagonista del receptor de angiotensina II. Se aleatorizaron, en abierto, a monoterapia con bisoprolol (dosis diana 10 mg al día; n = 505) o con enalapril (dosis diana 10 mg dos veces al día; n = 505) durante 6 meses, y a partir de ahí los dos grupos recibieron la combinación durante 6 a 24 meses más. Las dos estrategias se compararon de forma ciega.

Resultados principales

📊 Datos — Resultados de CIBIS-III

Variable primaria combinada (muerte por cualquier causa u hospitalización): por intención de tratar, 178 pacientes con bisoprolol primero frente a 186 con enalapril primero; diferencia absoluta −1,6 % (IC 95 % −7,6 a 4,4); HR 0,94 (IC 95 % 0,77-1,16). Por protocolo, 163 frente a 165; diferencia absoluta −0,7 % (IC 95 % −6,6 a 5,1); HR 0,97 (IC 95 % 0,78-1,21).
Criterio de no inferioridad: límite superior del intervalo de confianza del 95 % de la diferencia absoluta inferior al 5 %, equivalente a un HR de 1,17. En el análisis por protocolo ese límite fue del 5,1 %, de modo que la no inferioridad no quedó demostrada.
Muerte por cualquier causa: 65 frente a 73 (HR 0,88; IC 95 % 0,63-1,22). Muerte cardiovascular: 55 frente a 56 (HR 0,97; IC 95 % 0,67-1,40). Hospitalización: 151 frente a 157 (HR 0,95; IC 95 % 0,76-1,19).
Muerte súbita durante el primer año: 16 de las 42 muertes con bisoprolol primero frente a 29 de las 60 con enalapril primero (HR 0,54; p = 0,049).
Hospitalización por empeoramiento de la insuficiencia cardíaca durante los primeros 6 meses: 39 pacientes con bisoprolol primero frente a 25 con enalapril primero.
Tolerabilidad: los abandonos por efectos adversos fueron comparables en los dos grupos.

Implicación clínica práctica

La guía ESC 2026 no fija un orden de inicio entre los cuatro fármacos del tratamiento médico fundamental y pide subirlos al menos cada 1 o 2 semanas hasta las dosis diana o las máximas toleradas (clase I, nivel de evidencia C). Los autores del estudio CIBIS-III concluyeron que iniciar el tratamiento de la insuficiencia cardíaca crónica con bisoprolol puede ser tan seguro y eficaz como iniciarlo con enalapril, aunque la no inferioridad no quedó demostrada en el análisis por protocolo. Las dos caras del resultado están en los primeros meses: durante el primer año hubo menos muertes súbitas con bisoprolol primero (16 de 42 frente a 29 de 60; HR 0,54; p = 0,049) y, durante los primeros 6 meses, más pacientes ingresados por empeoramiento de la insuficiencia cardíaca (39 frente a 25). La ficha técnica del registro 70740 recoge este estudio en su apartado 5.1 y concluye que el bisoprolol se puede utilizar también en el paciente de edad avanzada con insuficiencia cardíaca crónica de leve a moderada.

11 El estudio REDUCE-AMI (2024) y el metaanálisis de 2026: betabloqueante tras el infarto con FEVI ≥50 %

Estudio REDUCE-AMI: diseño y población

El estudio REDUCE-AMI fue un ensayo aleatorizado, abierto y de grupos paralelos, realizado en 45 centros de Suecia, Estonia y Nueva Zelanda, que incluyó entre septiembre de 2017 y mayo de 2023 a 5.020 pacientes con infarto agudo de miocardio, coronariografía realizada y fracción de eyección del 50 % o más; el 95,4 % procedía de Suecia. Se asignaron a tratamiento a largo plazo con un betabloqueante —metoprolol o bisoprolol— o a ningún betabloqueante. La variable primaria fue el compuesto de muerte por cualquier causa o nuevo infarto de miocardio, y la mediana de seguimiento fue de 3,5 años (intervalo intercuartílico 2,2 a 4,7).

Resultados principales de REDUCE-AMI

📊 Datos — Resultados de REDUCE-AMI (NEJM 2024)

Variable primaria (muerte por cualquier causa o nuevo IAM): 7,9% (betabloqueante) vs. 8,3% (sin betabloqueante). HR 0,96 (IC95% 0,79–1,16; p=0,64). Sin diferencias significativas.
Objetivos secundarios (incidencia acumulada, betabloqueante frente a control): muerte por cualquier causa 3,9 % frente a 4,1 %; muerte cardiovascular 1,5 % frente a 1,3 %; infarto de miocardio 4,5 % frente a 4,7 %; hospitalización por fibrilación auricular 1,1 % frente a 1,4 %; hospitalización por insuficiencia cardíaca 0,8 % frente a 0,9 %; hospitalización por ictus 1,4 % frente a 1,8 %; hospitalización por asma o EPOC 0,6 % frente a 0,6 %. El estudio no declara significación estadística para estos objetivos.
Objetivos de seguridad (hospitalización, betabloqueante frente a control): hospitalización por bradicardia, bloqueo auriculoventricular de segundo o tercer grado, hipotensión, síncope o implante de marcapasos, 3,4 % frente a 3,2 %.

Metaanálisis de datos individuales de cinco estudios (2026)

El metaanálisis de datos individuales publicado en 2026 reunió 17.801 pacientes de cinco ensayos abiertos —REBOOT (7.459 pacientes), REDUCE-AMI (4.967), BETAMI (2.441), DANBLOCK (2.277) y CAPITAL-RCT (657)—, todos con infarto de miocardio reciente, sin otras indicaciones de betabloqueante y con fracción de eyección del 50 % o más. Se asignaron a betabloqueante 8.831 pacientes (49,6 %) y a ningún betabloqueante 8.970 (50,4 %). Con una mediana de seguimiento de 3,6 años (intervalo intercuartílico 2,3 a 4,6), la variable primaria —muerte por cualquier causa, infarto de miocardio o insuficiencia cardíaca— ocurrió en 717 pacientes (8,1 %) frente a 748 (8,3 %), con un HR de 0,97 (IC 95 % 0,87-1,07; p = 0,54). Por componentes: muerte por cualquier causa, 335 frente a 326 (HR 1,04; IC 95 % 0,89-1,21); infarto de miocardio, 360 frente a 407 (HR 0,89; IC 95 % 0,77-1,03); insuficiencia cardíaca, 75 frente a 87 (HR 0,87; IC 95 % 0,64-1,19).

💡 Concepto — Por qué los estudios de los años ochenta no describen al paciente actual

Los estudios clásicos que sustentaban el betabloqueante en el postinfarto (MIAMI, BHAT, en los años ochenta) se realizaron en la era previa a la reperfusión percutánea, los IECAs, las estatinas y el doble antiagregante. En ese contexto, donde el infarto dejaba grandes áreas de necrosis sin reperfusión, y la activación simpática compensatoria era intensa, el betabloqueante sí reducía la mortalidad. En el paciente actual, reperfundido con rapidez, sin disfunción sistólica y con tratamiento médico óptimo, el escenario fisiopatológico es radicalmente diferente. Los datos de 2024-2026 reflejan ese cambio de época.

Implicación clínica y estado actual de las guías

La guía ESC 2023 de síndromes coronarios agudos, vigente cuando se publicaron estos trabajos, no daba clase I al betabloqueante rutinario tras el infarto: recomendaba el betabloqueante con clase I y nivel de evidencia A cuando la fracción de eyección era del 40 % o menos, y dejaba en «debe considerarse», clase IIa con nivel de evidencia B, el uso rutinario con independencia de la fracción de eyección. La guía ESC 2026 de insuficiencia cardíaca recomienda el betabloqueante en el estadio B con fracción de eyección inferior al 50 %, con clase I y nivel de evidencia B1. Con fracción de eyección del 50 % o más y revascularización completa, CardioTeca reserva el betabloqueante para una indicación específica —angina, fibrilación auricular o hipertensión—, siguiendo los datos publicados después de la guía de 2023.

⚕️ Perla clínica — Qué hacer hoy en la práctica

En el paciente con infarto de miocardio y fracción de eyección del 50 % o más, sin insuficiencia cardíaca con disfunción sistólica, sin fibrilación auricular con respuesta rápida, sin angina persistente y sin otra indicación específica, el estudio REDUCE-AMI y el metaanálisis de 2026 no muestran reducción de muerte, reinfarto ni insuficiencia cardíaca con el betabloqueante a largo plazo. La guía ESC 2023 de síndromes coronarios agudos mantiene el «debe considerarse» (clase IIa, nivel de evidencia B) para el uso rutinario, y CardioTeca, en su guía interactiva, reserva el betabloqueante para la indicación específica cuando la fracción de eyección es del 50 % o más y la revascularización es completa. Si el paciente ya tomaba betabloqueante por otra indicación, se mantiene. La retirada, cuando se decide, se hace de forma gradual: la ficha técnica advierte de un empeoramiento transitorio con la interrupción brusca, especialmente en la cardiopatía isquémica.

Tabla resumen

AspectoDato claveFuente
Grupo farmacológico Agente betabloqueante selectivo, código ATC C07AB07. Bloqueante beta-1 altamente selectivo, sin actividad estimuladora y sin efecto estabilizador de membrana relevante. Ficha técnica, apartado 5.1
Selectividad beta-1 De 16 a 20 veces mayor por beta-1 que por beta-2 en miocardio humano y de 15 veces en células COS-7 transfectadas; el nebivolol, en el mismo trabajo, de 3 a 4 veces y de 3 veces. La ficha técnica añade que la selectividad beta-1 se mantiene a dosis superiores a las terapéuticamente recomendadas. Maack et al., Br J Pharmacol 2001; ficha técnica, apartado 5.1
Biodisponibilidad Casi el 90 %, con absorción >90 % y efecto de primer paso <10 %. Una toma diaria. Ficha técnica, apartado 5.2; Leopold et al., 1986 (dos trabajos)
Eliminación Doble y equilibrada: 50 % renal sin modificar y 50 % metabolismo hepático a metabolitos inactivos que elimina el riñón; la ficha técnica no identifica la isoenzima. Semivida 10-12 h (17 ± 5 h en la insuficiencia cardíaca crónica NYHA III). Unión a proteínas ~30 %. Ficha técnica, apartado 5.2
Eficacia en IC (mortalidad) Reducción del 34% de la mortalidad total (HR 0,66; IC95% 0,54–0,81; p<0,0001) CIBIS-II, Lancet 1999
Eficacia en IC (muerte súbita) Reducción del 44% de la muerte súbita (HR 0,56; IC95% 0,39–0,80; p=0,0011) CIBIS-II, Lancet 1999
Eficacia en IAM con FEVI ≥50% Sin beneficio en mortalidad o reinfarto (HR 0,96; IC95% 0,79–1,16; p=0,64) REDUCE-AMI, NEJM 2024
Dosis de inicio (IC) 1,25 mg/día, con escalones semanales hasta 5 mg y de 4 semanas después, hasta 10 mg/día, que es la dosis máxima recomendada en esta indicación. Ficha técnica del registro 70740; estudio CIBIS-II
Dosis de inicio (HTA/angina) 5 mg/día de inicio según la ficha técnica del registro 57655 (10 mg/día como dosis habitual en la del registro 78905); 10 mg/día si es necesario. Máximo 20 mg/día. Fichas técnicas de los registros 57655 y 78905
Efectos adversos principales En la insuficiencia cardíaca crónica, bradicardia (muy frecuente) y empeoramiento de la insuficiencia cardíaca, hipotensión, sensación de frío en las extremidades, mareo, cefalea, molestias gastrointestinales, astenia y fatiga (frecuentes). Broncoespasmo poco frecuente en pacientes con asma o antecedentes de obstrucción de las vías aéreas. Ficha técnica, apartado 4.8
Contraindicación absoluta principal Asma bronquial grave (y EPOC grave en varias fichas técnicas), bloqueo auriculoventricular de segundo o tercer grado, síndrome del nodo sinusal, bloqueo sinoauricular, bradicardia sintomática, hipotensión sintomática, shock cardiogénico, insuficiencia cardíaca aguda o descompensada que requiera inotrópicos intravenosos, enfermedad arterial periférica oclusiva grave o síndrome de Raynaud grave, feocromocitoma no tratado y acidosis metabólica. Ficha técnica, apartado 4.3
Indicación con mayor nivel de evidencia (guía ESC 2026) Insuficiencia cardíaca sintomática y estable con FEVI reducida: clase I, nivel de evidencia A. El bisoprolol es uno de los cuatro betabloqueantes de su tabla de dosis y uno de los tres que no llevan la nota de «tratamiento no demostrado para reducir la muerte cardiovascular o por cualquier causa». Køber et al., Eur Heart J 2026
Guías 2023-2026 ESC 2026 (insuficiencia cardíaca): betabloqueante en la insuficiencia cardíaca con fracción de eyección reducida estable y sintomática, clase I, nivel de evidencia A; en el estadio B con fracción de eyección <50 %, clase I, nivel de evidencia B1; primera línea para el control de frecuencia en la fibrilación auricular con fracción de eyección reducida, clase I, nivel de evidencia C; cambio a un beta-1 selectivo (metoprolol o bisoprolol) en la embarazada con fracción de eyección reducida, clase I, nivel de evidencia C; el bisoprolol es uno de los cuatro betabloqueantes de su tabla de dosis (1,25 mg → 10 mg cada 24 h) y uno de los tres que no llevan la nota reservada a los tratamientos de los que no se ha demostrado que reduzcan la muerte cardiovascular o por cualquier causa en la insuficiencia cardíaca. ESC 2024 (hipertensión): con infarto de miocardio previo, clase I, nivel de evidencia A; con angina, betabloqueante y/o calcioantagonista, clase I, nivel de evidencia A; evitarlo a partir de los 85 años o con fragilidad moderada-grave salvo indicación específica, clase IIa, nivel de evidencia B. ESC 2024 (síndromes coronarios crónicos): primera línea antianginosa junto al calcioantagonista, clase I, nivel de evidencia B; añadir un dihidropiridínico, clase IIa, nivel de evidencia B; angina microvascular por déficit de vasodilatación, clase IIa, nivel de evidencia B. ESC 2024 (fibrilación auricular): control de frecuencia, clase I, nivel de evidencia B, con objetivo inicial <110 lpm en reposo, clase IIa. ESC 2023 (miocardiopatías): betabloqueante no vasodilatador en la miocardiopatía hipertrófica obstructiva sintomática, clase I, nivel de evidencia B. ESC 2023 (síndromes coronarios agudos): con FEVI ≤40 %, clase I, nivel de evidencia A; uso rutinario con independencia de la FEVI, clase IIa, nivel de evidencia B. ESC 2026; ESC 2024; ESC 2023

Preguntas frecuentes sobre bisoprolol

¿Para qué sirve el bisoprolol? ¿Qué es y qué indicaciones tiene?
Es un betabloqueante beta-1 selectivo de administración oral. En España está autorizado en tres indicaciones: el tratamiento de la hipertensión arterial, el tratamiento de la angina de pecho crónica estable y el tratamiento de la insuficiencia cardíaca crónica estable con función ventricular sistólica izquierda reducida, junto con inhibidores de la enzima conversora de angiotensina y diuréticos y, cuando sea adecuado, con glucósidos cardíacos. La mayoría de las presentaciones comercializadas reúnen las tres indicaciones en una sola ficha técnica, y algunas fichas técnicas recogen sólo una parte: la del registro 57655, la hipertensión y la angina; la del registro 70740, la insuficiencia cardíaca. En la indicación de insuficiencia cardíaca, la ficha técnica del registro 70740 añade que es recomendable que el médico especialista tenga experiencia previa en el manejo de casos de insuficiencia cardíaca crónica y que el paciente esté estable, sin crisis agudas, al iniciar el tratamiento. Fuera de la ficha técnica, las guías lo usan además para el control de la frecuencia en la fibrilación auricular (guía ESC 2024, control de frecuencia con clase I y nivel de evidencia B) y en la miocardiopatía hipertrófica obstructiva sintomática (guía ESC 2023 de miocardiopatías, clase I con nivel de evidencia B para el betabloqueante no vasodilatador).
¿Cuál es el mecanismo de acción del bisoprolol? ¿A qué grupo farmacológico y a qué familia pertenece?
La ficha técnica lo clasifica como agente betabloqueante selectivo, con código ATC C07AB07, y lo describe como bloqueante de los receptores beta-1 adrenérgicos altamente selectivo, desprovisto de actividad estimuladora y sin efecto estabilizador de membrana relevante. Presenta escasa afinidad por los receptores beta-2 de la musculatura lisa bronquial y vascular y por los beta-2 implicados en la regulación metabólica. Al bloquear los receptores beta-1 cardíacos reduce la frecuencia cardíaca, la contractilidad y, con ello, el gasto cardíaco y el consumo miocárdico de oxígeno; la propia ficha técnica señala que no tiene un efecto inotrópico negativo pronunciado, que alcanza el máximo efecto 3 o 4 horas después de la toma oral y que el efecto antihipertensivo máximo se alcanza en general a las 2 semanas. Sobre la renina, las fichas técnicas no dicen lo mismo y ninguna la cuantifica: la del registro 70740 afirma que el bisoprolol deprime marcadamente la actividad de la renina plasmática, y la del registro 57655 dice que esa disminución «es motivo de debate» como posible mecanismo del efecto antihipertensivo de los betabloqueantes.
¿Qué dosis de bisoprolol se usa? ¿Cuál es la dosis mínima y cuál la máxima?
Depende de la indicación, porque cada una tiene su propia posología. En hipertensión arterial y en angina de pecho crónica estable, las fichas técnicas españolas no coinciden en la dosis de inicio: la del registro 57655 indica 5 mg una vez al día y, si es necesario, subir a 10 mg una vez al día, mientras que la del registro 78905 da 10 mg una vez al día como dosis habitual y añade que en algunos pacientes 5 mg al día pueden ser adecuados. El máximo recomendado es de 20 mg diarios en las dos, ajustando siempre de forma individual según la frecuencia cardíaca y la respuesta. En la insuficiencia cardíaca crónica estable con fracción de eyección reducida, la ficha técnica del registro 70740 fija una fase de ajuste: 1,25 mg una vez al día durante una semana, 2,5 mg durante una semana más, 3,75 mg durante otra semana, 5 mg durante las 4 semanas siguientes, 7,5 mg durante las 4 siguientes y 10 mg una vez al día de mantenimiento, con un máximo recomendado de 10 mg al día. La dosis mínima disponible en España es el comprimido de 1,25 mg. Conviene saber que los escalones de 3,75 y de 7,5 mg tienen presentaciones autorizadas pero ninguna comercializada (CIMA, 22 de septiembre de 2026): en la práctica se obtienen combinando los comprimidos que sí lo están.
¿Sirve el bisoprolol para la taquicardia? ¿Qué dosis se usa?
La taquicardia sinusal no figura como indicación en las fichas técnicas españolas: lo que hacen es autorizar el bisoprolol en la hipertensión, en la angina de pecho crónica estable y en la insuficiencia cardíaca crónica estable con fracción de eyección reducida, y en todas ellas la reducción de la frecuencia cardíaca forma parte del efecto farmacológico. Por eso la dosis que se emplea es la de la indicación que tenga el paciente, ajustada según la frecuencia cardíaca: la ficha técnica del registro 57655 dice que la dosis diaria se ajusta individualmente «teniendo en cuenta la frecuencia cardiaca y el éxito del tratamiento». En la fibrilación auricular con respuesta ventricular rápida, que es la taquiarritmia en la que las guías sí lo sitúan, la guía ESC 2024 recomienda el control de la frecuencia con clase I y nivel de evidencia B y un objetivo inicial en reposo inferior a 110 lpm, con clase IIa. En la angina, ni la ficha técnica ni el motor de la guía interactiva de síndrome coronario crónico de CardioTeca fijan una frecuencia cardíaca diana para el betabloqueante; la única diana de frecuencia que da ese motor, de 55 a 60 lpm, es la de la titulación de la ivabradina. Donde sí hay diana para el betabloqueante es en la miocardiopatía hipertrófica obstructiva: de 50 a 70 lpm, según el motor de la guía ESC 2023 de miocardiopatías.
¿Es el bisoprolol un antiarrítmico? ¿Sirve para las arritmias y las extrasístoles?
No es un antiarrítmico en el sentido de la clasificación de Vaughan Williams de clase I o III, y las fichas técnicas españolas no recogen las arritmias entre sus indicaciones autorizadas. Lo que hace es frenar la conducción por el nodo auriculoventricular y reducir la frecuencia cardíaca, y de ahí su papel en el control de frecuencia de la fibrilación auricular, donde la guía ESC 2024 lo sitúa en la primera línea y la guía ESC 2026 de insuficiencia cardíaca lo recomienda como primera línea en el paciente estable con fracción de eyección reducida y fibrilación auricular, con clase I y nivel de evidencia C. Sobre las extrasístoles ventriculares o supraventriculares aisladas, las fichas técnicas no dicen nada, de modo que ese uso queda fuera de indicación. La ficha técnica sí recoge que el efecto sobre el tiempo de conducción auriculoventricular puede potenciarse al asociarlo a antiarrítmicos de clase I —combinación contraindicada en el paciente con insuficiencia cardíaca crónica según la ficha técnica del registro 70740, y asociación a usar con precaución en la del registro 57655— o de clase III como la amiodarona.
¿Qué dosis de bisoprolol se usa en la fibrilación auricular?
La fibrilación auricular no es una indicación de la ficha técnica española, así que la dosis sale de las guías y del perfil del paciente. El motor de la guía interactiva de fibrilación auricular de CardioTeca, sobre la guía ESC 2024, propone bisoprolol de 1,25 a 10 mg cada 24 horas cuando la fracción de eyección está reducida —donde se prefieren los betabloqueantes que han demostrado reducir la mortalidad en la insuficiencia cardíaca, bisoprolol o carvedilol, titulados lentamente hasta la dosis máxima tolerada— y de 1,25 a 20 mg cada 24 horas cuando no lo está. El objetivo inicial es una frecuencia cardíaca en reposo inferior a 110 lpm (clase IIa), y sólo si persisten los síntomas se busca un control más estricto. La guía advierte de no combinarlo con diltiazem ni con verapamilo por el riesgo de bradicardia grave y bloqueo auriculoventricular, y de que todos los frenadores del nodo están contraindicados en el síndrome de Wolff-Parkinson-White. En el estudio RATE-AF, con 160 pacientes de 60 años o más con fibrilación auricular permanente y disnea, la dosis media de bisoprolol fue de 3,2 mg al día.
¿Qué efectos secundarios tiene el bisoprolol?
Las frecuencias de la ficha técnica no coinciden del todo entre una indicación y otra, porque la población no es la misma. En la insuficiencia cardíaca crónica, la bradicardia es muy frecuente (al menos 1 de cada 10 pacientes); son frecuentes (entre 1 de cada 100 y 1 de cada 10) el empeoramiento de la insuficiencia cardíaca, la sensación de frío o entumecimiento en las extremidades, la hipotensión, los mareos, las cefaleas, las molestias gastrointestinales (náuseas, vómitos, diarrea y estreñimiento), la astenia y la fatiga; y son poco frecuentes (entre 1 de cada 1.000 y 1 de cada 100) las alteraciones de la conducción auriculoventricular, la hipotensión ortostática, el broncoespasmo en pacientes con asma bronquial o antecedentes de obstrucción de las vías aéreas, la debilidad muscular, los calambres, las alteraciones del sueño y la depresión. En hipertensión y angina, la bradicardia, las alteraciones de la conducción auriculoventricular, el empeoramiento de la insuficiencia cardíaca y la hipotensión son poco frecuentes, y el mareo, la cefalea, las molestias gastrointestinales, la sensación de frío en las extremidades y la fatiga son frecuentes; la ficha técnica precisa que el mareo, la cefalea y la fatiga aparecen sobre todo al principio, suelen ser leves y ceden en 1 o 2 semanas. Son raras (entre 1 de cada 10.000 y 1 de cada 1.000) el síncope, la disminución de la producción de lágrimas, el deterioro de la audición, la rinitis alérgica, la hepatitis, las reacciones de hipersensibilidad, las pesadillas, las alucinaciones, la disfunción eréctil, el aumento de triglicéridos y el aumento de las enzimas hepáticas. Son muy raras la conjuntivitis y la alopecia, y los betabloqueantes pueden causar o empeorar la psoriasis.
¿Tiene el bisoprolol efectos secundarios a largo plazo? ¿Y en las personas mayores?
La ficha técnica no separa las reacciones adversas por duración del tratamiento, y describe el tratamiento con bisoprolol como una terapia a largo plazo. Entre las reacciones que se vigilan en el seguimiento prolongado están las alteraciones de la conducción auriculoventricular, el empeoramiento de la insuficiencia cardíaca, la disfunción eréctil (rara), las alteraciones del sueño y la depresión (poco frecuentes), la psoriasis o las erupciones similares a la psoriasis (muy raras) y el aumento de triglicéridos y de las enzimas hepáticas ALAT y ASAT (raro). En la edad avanzada, la ficha técnica indica que no es necesario ajustar la dosis, y la farmacocinética del bisoprolol es lineal e independiente de la edad. Lo que sí cambia con la edad son las comorbilidades: la guía ESC 2024 de hipertensión aconseja evitar el betabloqueante a partir de los 85 años o con fragilidad moderada o grave salvo que haya una indicación específica —cardiopatía isquémica, fibrilación auricular o insuficiencia cardíaca con fracción de eyección reducida—, con clase IIa y nivel de evidencia B. En el estudio RATE-AF, en pacientes con una media de 76 años, comunicaron al menos un efecto adverso el 64 % de los tratados con bisoprolol frente al 25 % de los tratados con digoxina en dosis baja.
¿Existe el bisoprolol intravenoso o endovenoso?
En España, no. El 22 de septiembre de 2026 CIMA recogía 84 presentaciones de bisoprolol en monofármaco autorizadas y 52 comercializadas, más 17 asociaciones a dosis fija con otros principios activos (9 comercializadas), y todas ellas son comprimidos o cápsulas por vía oral: no hay ninguna solución inyectable de bisoprolol autorizada. Cuando se necesita un betabloqueante por vía intravenosa —por ejemplo, para el control de frecuencia en la fibrilación auricular aguda—, el motor de la guía interactiva de fibrilación auricular de CardioTeca recoge metoprolol intravenoso en bolo de 2,5 a 5 mg, hasta un máximo de 15 mg. El paso de la vía intravenosa a la oral, y con qué betabloqueante, es una decisión clínica que no está en la ficha técnica del bisoprolol.
¿Es lo mismo bisoprolol que fumarato de bisoprolol (bisoprolol fumarate)?
Sí: bisoprolol es la denominación común internacional del principio activo y el fumarato de bisoprolol —«bisoprolol fumarate» en inglés— es la sal con la que se formula en los comprimidos. Las fichas técnicas españolas expresan la composición en fumarato de bisoprolol: «cada comprimido recubierto con película contiene 5 mg de fumarato de bisoprolol», «contiene 1,25 mg de fumarato de bisoprolol». Por eso todas las dosis de esta ficha —1,25, 2,5, 3,75, 5, 7,5, 10 y 20 mg— están expresadas como fumarato de bisoprolol, que es como vienen los comprimidos, y no hay que hacer ninguna conversión entre una forma y otra al prescribir.
¿Es el bisoprolol cardioselectivo? ¿En qué se diferencia del atenolol, el metoprolol, el carvedilol y el nebivolol?
Sí, la ficha técnica lo describe como bloqueante de los receptores beta-1 adrenérgicos altamente selectivo y añade que esa selectividad beta-1 «se mantiene a dosis superiores de las terapéuticamente recomendadas». Cuánto lo es frente a otros depende del modelo experimental: en el estudio de unión a receptores de Maack (2001), en miocardio humano la selectividad beta-1 fue de 16 a 20 veces para el bisoprolol y de 3 a 4 veces para el nebivolol, y en células COS-7 transfectadas, de 15 y de 3 veces respectivamente. El carvedilol no es beta-1 selectivo —bloquea también los receptores alfa-1 y beta-2—, y ese efecto vasodilatador es el motivo por el que la guía ESC 2023 de miocardiopatías lo evita, junto al nebivolol, en la miocardiopatía hipertrófica obstructiva. En la insuficiencia cardíaca, la tabla de dosis de la guía ESC 2026 recoge cuatro betabloqueantes y marca sólo al nebivolol con la nota de tratamiento del que no se ha demostrado que reduzca la muerte cardiovascular o por cualquier causa. Ni las fichas técnicas ni la tabla de dosis de la guía ESC 2026 de insuficiencia cardíaca dan equivalencias entre betabloqueantes: cada uno tiene su dosis de inicio y su dosis diana propias —bisoprolol, de 1,25 a 10 mg al día; carvedilol, de 3,125 a 25 mg cada 12 horas; succinato de metoprolol, de 12,5-25 a 200 mg al día; nebivolol, de 1,25 a 10 mg al día—, y cada uno se titula hasta la suya o hasta la máxima tolerada.
¿Se puede dar bisoprolol a un paciente con EPOC o con asma?
Hay que distinguir la ficha técnica de la guía, y las fichas técnicas españolas no coinciden: unas contraindican sólo el asma bronquial grave —así, la del registro 57655— y otras el asma bronquial grave o la enfermedad pulmonar obstructiva crónica grave —así, las de los registros 70740, 65074 y 82176—. Se consulta la de la presentación que se va a prescribir. Todas añaden, como precaución, que los betabloqueantes deben evitarse en las enfermedades obstructivas de las vías respiratorias salvo que haya razones clínicas de peso, que en esos casos el tratamiento se inicia a la dosis más baja posible y se vigila la aparición de disnea, intolerancia al ejercicio o tos, que se administra tratamiento broncodilatador concomitante y que puede ser necesario aumentar la dosis de los estimulantes beta-2. Las guías son menos restrictivas: la Tabla S6 del suplemento de la guía ESC 2026 de insuficiencia cardíaca clasifica el asma como contraindicación relativa —si el betabloqueante cardioselectivo está indicado, el asma no es contraindicación absoluta, pero se usa bajo supervisión estrecha de un especialista— y afirma que la EPOC no es una contraindicación; y la nota c de la Recommendation Table 16 de la guía ESC 2024 de síndromes coronarios crónicos contraindica en la enfermedad pulmonar obstructiva sólo los betabloqueantes no cardioselectivos.
¿Qué pasa si se deja de golpe el bisoprolol o se olvida una dosis? ¿Y antes de una cirugía?
La ficha técnica indica que el tratamiento no debe interrumpirse de forma brusca, porque puede producirse un empeoramiento transitorio del estado del paciente, especialmente si hay cardiopatía isquémica, y recomienda reducir la dosis de forma gradual; el prospecto del registro 70740 lo concreta diciendo que la dosis se reduce gradualmente «durante unas semanas», según indique el médico, y la ficha técnica del registro 65074 precisa que, en caso necesario, la dosis se reduce gradualmente «entre 1-2 semanas». Sobre la dosis olvidada, el prospecto es explícito: no se toma una dosis doble para compensar, se toma la dosis en cuanto se recuerda y se continúa con la dosis normal al día siguiente. Ante una anestesia general, la ficha técnica señala que actualmente se recomienda mantener el tratamiento betabloqueante durante el periodo perioperatorio y que el anestesista debe estar informado, por la posibilidad de interacción con otros fármacos que produzcan bradiarritmias, por la atenuación de la taquicardia refleja y por la menor capacidad de compensar pérdidas de sangre; si se considera necesario suspenderlo antes de la cirugía, la retirada se hace de forma gradual y se completa 48 horas antes de la anestesia.

Referencias bibliográficas principales

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El bisoprolol es un betabloqueante beta-1 selectivo que en España se administra por vía oral y en una toma diaria, autorizado en la hipertensión arterial, en la angina de pecho crónica estable y en la insuficiencia cardíaca crónica estable con función ventricular sistólica izquierda reducida. Esta ficha práctica de 2026 reúne para qué sirve el bisoprolol, qué es y a qué grupo farmacológico y a qué familia pertenece, su mecanismo de acción, la dosis mínima y la máxima en cada indicación, la titulación paso a paso en la insuficiencia cardíaca, la dosis en la fibrilación auricular y en la taquicardia, por qué no es un antiarrítmico y por qué no existe bisoprolol intravenoso en España, en qué se diferencia el bisoprolol del fumarato de bisoprolol, los efectos secundarios con la frecuencia de cada ficha técnica y los que importan a largo plazo y en las personas mayores, el uso con EPOC y con asma, y lo que dicen las guías ESC 2026 de insuficiencia cardíaca, ESC 2024 de hipertensión, de síndromes coronarios crónicos y de fibrilación auricular, y ESC 2023 de miocardiopatías, además de lo que mostraron el estudio CIBIS-II, el estudio CIBIS-III, el estudio TIBBS, el estudio RATE-AF, el estudio REDUCE-AMI y el metaanálisis de datos individuales de 2026.

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