Atropina: para qué sirve, dosis en bradicardia, mecanismo de acción y contraindicaciones (2026)

Atropina en la bradicardia y en la intoxicación colinérgica según la ficha técnica. Está indicada en la bradicardia con compromiso hemodinámico o el bloqueo auriculoventricular debido a un tono vagal excesivo en situación de urgencia, en la reanimación cardiopulmonar y como antídoto de la intoxicación por inhibidores de la acetilcolinesterasa (organofosforados, carbamatos y setas muscarínicas). En el adulto, 0,5 mg por vía intravenosa: la ficha técnica escribe cada 2-5 minutos hasta alcanzar la frecuencia cardiaca deseada en la bradicardia sinusal y cada 3-5 minutos con un máximo de 3 mg en el bloqueo auriculoventricular; la guía ERC 2025 escribe 500 µg por vía intravenosa o intraósea cada 3-5 minutos hasta 3 mg. En el niño, 0,02 mg/kg en dosis única con un máximo de 0,6 mg por dosis. En el adulto no se baja de 0,5 mg: la ficha técnica de la ampolla de 1 mg/ml recoge la bradicardia con dosis bajas entre las reacciones frecuentes. Con las tres concentraciones comercializadas en España, 0,5 mg son 5 ml con la jeringa precargada de 0,1 mg/ml, 2,5 ml con la de 0,2 mg/ml y 0,5 ml con la ampolla de 1 mg/ml; la jeringa se administra sin diluir y la ficha técnica de la ampolla del registro 43064 pide diluir la dosis intravenosa en un volumen mínimo de 10 ml de suero fisiológico y administrarla lentamente. En la intoxicación colinérgica, 0,5 a 2 mg repetibles a los 5 minutos y después cada 10-15 minutos hasta que desaparecen los signos y síntomas, con el cese de las secreciones bronquiales como criterio de titulación. El mecanismo es el antagonismo competitivo de la acetilcolina en los receptores muscarínicos M1, M2 y M3, con aumento de la frecuencia sinusal y de la conducción auriculoventricular y efecto máximo entre los 2 y los 4 minutos del bolo intravenoso. Al ser un efecto indirecto depende del tono vagal: la guía ERC 2025 pide no dar atropina en el bloqueo auriculoventricular de alto grado con QRS ancho, donde es ineficaz y puede empeorar el bloqueo, ni al paciente con trasplante cardiaco. La ficha técnica añade que no debe retrasar la colocación de un marcapasos externo en el paciente inestable y que sus contraindicaciones no son pertinentes en caso de urgencia potencialmente mortal
CardioTeca.com · Cardiología Práctica · Ficha de fármaco · Actualización septiembre 2026
La atropina —atropine, sulfato de atropina en la etiqueta del vial— es un antimuscarínico que bloquea de forma competitiva los receptores M1, M2 y M3. En cardiología interesa su efecto sobre el receptor M2 del nódulo sinusal y del nódulo auriculoventricular: al retirar el freno vagal sube la frecuencia cardiaca y mejora la conducción auriculoventricular nodal. Es el primer escalón farmacológico de la bradicardia sintomática con compromiso hemodinámico —0,5 mg por vía intravenosa, repetibles cada 3-5 minutos hasta un máximo de 3 mg— y el antídoto de la intoxicación colinérgica, donde las dosis son de otro orden: 0,5-2 mg repetidos hasta que ceden las secreciones bronquiales, sin techo prefijado. Igual de importante es saber cuándo no funciona: en el bloqueo infranodal —Mobitz II y bloqueo auriculoventricular completo con QRS ancho— el problema está por debajo del nódulo, la atropina no actúa ahí y puede empeorar la situación al acelerar la frecuencia auricular; y en el corazón trasplantado, denervado, puede producir un bloqueo paradójico. Esta ficha reúne las dosis de las dos fichas técnicas españolas, que no dicen lo mismo, el mecanismo, las contraindicaciones y lo que dicen los algoritmos vigentes.

Resumen en audio · 2 minutos

Atropina: para qué sirve, dosis en bradicardia, mecanismo de acción y contraindicaciones (2026)

📌 Atropina de un vistazo
  • Para qué sirve (ficha técnica de la jeringa precargada de 0,1 mg/ml, CIMA, registro 85535): bradicardia con compromiso hemodinámico o bloqueo auriculoventricular por tono vagal excesivo en situación de urgencia; reanimación cardiopulmonar; antídoto de la intoxicación por inhibidores de la acetilcolinesterasa —anticolinesterásicos, organofosforados, carbamatos y setas muscarínicas—; medicación preanestésica; y limitar los efectos muscarínicos de la neostigmina. La ficha técnica de la ampolla de 1 mg/ml (registro 27535) añade el uso como espasmolítico en el cólico hepático y renal y como coadyuvante en el síndrome del intestino irritable.
  • Presentaciones en España (CIMA, AEMPS, consultado el 22 de septiembre de 2026): tres concentraciones inyectables comercializadas —jeringa precargada de 0,1 mg/ml en envases de 5 y de 10 ml, jeringa precargada de 0,2 mg/ml y ampolla de 1 ml con 1 mg/ml—, de modo que 0,5 mg son 5 ml, 2,5 ml o 0,5 ml según cuál se coja. No hay presentación oral ni autoinyector.
  • Dosis en la bradicardia: las dos fichas técnicas escriben pautas distintas. La de la jeringa precargada de 0,1 mg/ml: bradicardia sinusal, 0,5 mg por vía intravenosa cada 2-5 minutos hasta alcanzar la frecuencia cardiaca deseada; bloqueo auriculoventricular, 0,5 mg cada 3-5 minutos con un máximo de 3 mg. La de la ampolla de 1 mg/ml, para la bradicardia vagal inducida: 0,5-1 mg en el adulto, sin fijar techo. En niños, 0,02 mg/kg en dosis única con un máximo de 0,6 mg por dosis. La guía ERC 2025 escribe 500 µg cada 3-5 minutos hasta 3 mg, y la guía ACC/AHA/HRS 2018, 0,5-1 mg cada 3-5 minutos hasta 3 mg.
  • Dosis mínima: 0,5 mg en el adulto. Por debajo puede aparecer el efecto contrario: las fichas técnicas recogen un efecto paradójico de bradicardia con dosis bajas, entre las reacciones adversas frecuentes. En el niño la dosis se calcula por peso y la ficha técnica no fija ninguna dosis mínima absoluta.
  • Dosis en la intoxicación colinérgica: 0,5-2 mg por vía intravenosa, repetibles a los 5 minutos y después cada 10-15 minutos hasta que desaparecen los signos y síntomas, según la ficha técnica de la jeringa precargada, que precisa que «esta dosis puede superarse muchas veces»; 2 mg por vía intravenosa o intramuscular repetidos cada 10-30 minutos, según la de la ampolla de 1 mg/ml. El objetivo de la titulación no es la frecuencia cardiaca sino el cese de las secreciones bronquiales.
  • Dosis preanestésica: 0,3-0,6 mg por vía intravenosa inmediatamente antes de la intervención, o por vía intramuscular 30-60 minutos antes, con un máximo de 3 mg en 24 horas. Con neostigmina, 0,6-1,2 mg por vía intravenosa.
  • Riñón e hígado: semivida de eliminación de 2 a 5 horas, más del doble en el mayor de 65 años y en el niño menor de dos años. Se excreta mayoritariamente por orina —el 50 % de la dosis en 4 horas y el 90 % en 24—, entre un 30 % y un 50 % sin biotransformar. Las fichas técnicas no fijan ajuste de dosis: piden precaución en la insuficiencia renal o hepática y en el paciente de edad avanzada. Atraviesa la barrera hematoencefálica, de donde vienen sus efectos centrales.
  • Contraindicaciones: las dos fichas técnicas no coinciden. La de la jeringa precargada de 0,1 mg/ml contraindica la hipersensibilidad, el glaucoma de ángulo cerrado, el riesgo de retención urinaria por enfermedad prostática o uretral, y la acalasia del esófago, el íleo paralítico y el megacolon tóxico, y añade una precisión que conviene leer entera: ninguna de ellas es pertinente ante una urgencia potencialmente mortal, como una bradiarritmia o una intoxicación. La de la ampolla de 1 mg/ml añade las patologías cardiacas —arritmias, patologías congestivas cardiacas y estenosis mitral—, el glaucoma de cualquier tipo y la miastenia grave, y no recoge esa salvedad.
  • Cuándo no funciona: en el bloqueo infranodal —Mobitz II y bloqueo auriculoventricular completo con QRS ancho—, donde la guía ERC 2025 pide no darla porque es ineficaz y puede empeorar el bloqueo; ahí la conducta es la estimulación, transcutánea o transvenosa. Y en el corazón trasplantado, denervado, donde puede producir un bloqueo auriculoventricular de alto grado o una parada sinusal: la alternativa que describe esa guía es la aminofilina, que no está comercializada en España.
  • Guías: ERC 2025 de soporte vital avanzado y ACC/AHA/HRS 2018 de bradicardia; las clases y las pautas, en el cuadro «Qué dicen las guías en 2026».
Bloque I · Práctica clínica

1Qué es la atropina: grupo farmacológico y acción sobre el nódulo sinusal

La atropina es un alcaloide tropánico extraído de la planta Atropa belladonna. Pertenece a la clase de los antimuscarínicos o parasimpaticolíticos: bloquea de forma competitiva los receptores muscarínicos en todo el organismo, interrumpiendo la señal del sistema nervioso parasimpático. En cardiología, esto se traduce en una acción directa y rápida sobre el nódulo sinusal y el nódulo auriculoventricular, donde libera al corazón de un exceso de freno vagal. No es un fármaco cronótropo positivo en sentido estricto, sino, más exactamente, uno que retira el pie del freno.

Tiene tres usos clínicos con cifras propias. En la bradicardia sinusal sintomática, la ficha técnica de la ampolla de 1 mg/ml describe un aumento de la frecuencia cardiaca de 30 a 40 latidos por minuto, mayor en el paciente joven porque su tono vagal es más alto, y sitúa el aumento máximo entre los 2 y los 4 minutos de la inyección intravenosa. En el bloqueo auriculoventricular de origen vagal mejora la conducción nodal y puede restaurar el ritmo antes de que haga falta un marcapasos externo. Como antídoto de la intoxicación por organofosforados revierte los efectos muscarínicos del exceso de acetilcolina, que es lo que permite tratar la broncorrea y el broncoespasmo responsables de la mortalidad de esta intoxicación (Eddleston, Lancet 2008).

La dosis inicial difiere entre guías: 500 µg en la guía ERC 2025 y 0,5-1 mg en la guía ACC/AHA/HRS 2018, con el mismo intervalo de 3-5 minutos y el mismo máximo de 3 mg. Hay dos situaciones en las que la atropina es ineficaz y puede empeorar el cuadro: el bloqueo auriculoventricular avanzado con QRS ancho y el corazón trasplantado. Los apartados siguientes recogen las dosis de las fichas técnicas españolas, los efectos adversos con su frecuencia, las contraindicaciones y lo que dicen los algoritmos vigentes.

Ficha de la molécula · Atropina
Grupo farmacológico

Antimuscarínico o parasimpaticolítico. Alcaloide tropánico de amina terciaria, extraído de Atropa belladonna. Grupo farmacoterapéutico de la ficha técnica: alcaloides de belladona, aminas terciarias; código ATC A03BA01

Mecanismo de acción

Antagonismo competitivo no selectivo de los receptores muscarínicos M1, M2 y M3. Efecto cronótropo positivo indirecto por bloqueo del tono vagal sobre el nódulo sinusal y el nódulo auriculoventricular

Vía de administración

Intravenosa e intramuscular en las tres concentraciones comercializadas en España; la subcutánea sólo está autorizada en la ampolla de 1 mg/ml (CIMA, AEMPS). La vía intraósea figura en el algoritmo de bradicardia de la guía ERC 2025 cuando no hay acceso venoso, pero no en las fichas técnicas

Dosis cardiovascular

0,5 mg IV (guía ERC 2025 y ficha técnica) o 0,5-1 mg IV (guía ACC/AHA/HRS 2018; 1 mg en el algoritmo ACLS de la AHA de 2020) cada 3-5 min. Máximo: 3 mg. Organofosforados: 0,5-2 mg IV según la ficha técnica de la jeringa precargada y 2 mg IV o IM según la de la ampolla de 1 mg/ml, con duplicación de la dosis cada 5 min hasta la atropinización bronquial en la intoxicación grave (Eddleston, Lancet 2008)

Indicaciones cardiovasculares

Bradicardia sinusal con compromiso hemodinámico. Bloqueo AV (nodal) sintomático. RCP: bradicardia periparada. Antídoto en intoxicación colinérgica (organofosforados, carbamatos, setas muscarínicas)

Guías que la respaldan

ERC 2025 de soporte vital avanzado. ACC/AHA/HRS 2018 de bradicardia. AHA ACLS 2020. AHA 2023 de intoxicaciones. ESC 2021 de estimulación. AEMPS: fichas técnicas autorizadas

2Indicaciones autorizadas en España y en qué paciente se usa

En España hay dos fichas técnicas distintas, con indicaciones distintas, según la presentación (CIMA, AEMPS).

Jeringa precargada de 0,1 mg/ml (registro 85535), autorizada en adultos y en niños de más de 3 kg de peso:

  • Medicación preanestésica, para evitar las reacciones asociadas a la intubación traqueal y a la manipulación quirúrgica.
  • Para limitar los efectos muscarínicos de la neostigmina cuando se administra tras la intervención para contrarrestar los relajantes musculares no despolarizantes.
  • Tratamiento de la bradicardia con compromiso hemodinámico o del bloqueo auriculoventricular debido a un tono vagal excesivo, en situación de urgencia.
  • Reanimación cardiopulmonar: bradicardia sintomática y bloqueo auriculoventricular.
  • Antídoto tras una sobredosis o una intoxicación por inhibidores de la acetilcolinesterasa: anticolinesterásicos, organofosforados, carbamatos y setas muscarínicas.

Ampolla de 1 mg/ml (registro 27535):

  • Medicación preanestésica, para reducir el riesgo de inhibición vagal sobre el corazón y las secreciones salival y bronquial.
  • Espasmolítico en las contracciones de la fibra lisa, en el cólico hepático y renal, y como coadyuvante en el síndrome del intestino irritable.
  • Estimulante cardiaco en la bradicardia vagal inducida.
  • Intoxicación por insecticidas organofosforados u otros compuestos anticolinesterásicos.
Perfil clínicoRazón principalSoporte de guías
Bradicardia sinusal sintomática con FC <50 lpm, hipotensión, síncope o signos de bajo gasto El freno vagal excesivo es el mecanismo más frecuente y el más sensible a la atropina ERC 2025 ALS · AHA ACLS 2020
Bloqueo AV de segundo grado tipo Mobitz I (Wenckebach) con síntomas El bloqueo es nodal y depende del tono vagal; la atropina mejora la conducción AV de forma eficaz ESC Pacing 2021 · ERC 2025
Bradicardia en IAM inferior (oclusión CD proximal) Hipertonía vagal refleja por isquemia del nódulo auriculoventricular; la atropina tiene respuesta rápida y predecible Ficha técnica AEMPS · ERC 2025
Bradicardia farmacológica por betabloqueantes, digoxina, opioides o bloqueadores del nodo Antagoniza parcialmente el efecto muscarínico asociado; puede ser suficiente mientras se espera efecto del antídoto específico ERC 2025 · ACLS 2020
Intoxicación por organofosforados con síndrome colinérgico: broncorrea, broncoespasmo, bradicardia Único fármaco con capacidad de revertir la hiperestimulación muscarínica potencialmente letal AHA 2023 (intoxicaciones) · AEMPS
Premedicación anestésica en procedimientos con alto tono vagal (laringoscopia, intubación, cardioversión) Previene la bradicardia refleja vagal y reduce las secreciones que complican la vía aérea Ficha técnica AEMPS
⚕️ Perla clínica: el perfil arquetípico en urgencias de cardiología

El candidato ideal es el varón de 65-75 años con infarto inferior reciente (o en curso), FC de 35-45 lpm, PA de 85/50 mmHg y nivel de consciencia ligeramente comprometido. La bradicardia es de origen nodal, dependiente del tono vagal, y la atropina 0,5-1 mg IV suele restaurar la frecuencia en menos de 3 minutos. Si no hay respuesta tras 1-2 mg, el bloqueo es probablemente infranodal y el marcapasos es la siguiente medida, sin demora. Tiempo desde el primer bolo hasta la decisión de estimular: no más de 5-7 minutos.

📖 Qué dicen las guías en 2026

Bradicardia con compromiso hemodinámico (guía ERC 2025). El algoritmo europeo de bradicardia sitúa la atropina como primer paso cuando hay signos de riesgo vital —shock, síncope, isquemia miocárdica o insuficiencia cardiaca grave, o inmediatamente después de recuperar la circulación espontánea—: 500 µg por vía intravenosa o intraósea, repetibles cada 3-5 minutos hasta un máximo de 3 mg. Si no hay respuesta, propone medidas provisionales: isoprenalina (5 µg/min de inicio) o adrenalina (2-10 µg/min) en perfusión, fármacos alternativos —aminofilina, dopamina, glucagón si la causa es un betabloqueante o un calcioantagonista, y glicopirronio, que puede sustituir a la atropina, ninguno con pauta— y estimulación transcutánea, mientras se prepara el marcapasos transvenoso, que en el paciente inestable debe colocarse pronto. La guía de 2025 pide no dar atropina al trasplantado cardiaco, sin poner plazo desde el trasplante, porque puede causar un bloqueo auriculoventricular de alto grado o una parada sinusal (en él y en la lesión medular propone aminofilina, 100-200 mg en inyección intravenosa lenta), ni en el bloqueo auriculoventricular de alto grado con QRS ancho, en el que es ineficaz y puede empeorar el bloqueo. El mismo algoritmo pide identificar y tratar las causas reversibles, como el infarto de miocardio o las alteraciones electrolíticas. Lo que hay que saber para aplicarlo en España (CIMA, AEMPS, consultado el 22 de septiembre de 2026): no hay ningún medicamento con aminofilina autorizado, la única teofilina inyectable autorizada no está comercializada y no hay glicopirronio inyectable comercializado; la isoprenalina y la adrenalina inyectables sí lo están.

Bradicardia por disfunción sinusal o bloqueo auriculoventricular (guía ACC/AHA/HRS 2018). En el algoritmo de manejo agudo (Figura 4), la atropina figura con clase IIa para el paciente con síntomas moderados o graves. La Tabla 8 escribe la dosis: 0,5-1 mg por vía intravenosa, repetible cada 3-5 minutos hasta un máximo de 3 mg, y recoge a continuación las alternativas —dopamina 5-20 µg/kg/min, isoprenalina y adrenalina 2-10 µg/min o 0,1-0,5 µg/kg/min—. La misma figura marca dos situaciones específicas: en el bloqueo auriculoventricular de segundo o tercer grado asociado a infarto inferior, la aminofilina tiene clase IIb; y una nota advierte expresamente de que la atropina no debe administrarse al paciente trasplantado cardiaco. Las dos cifras americanas, juntas: esta guía de 2018 escribe 0,5-1 mg por dosis y el algoritmo de soporte vital cardiovascular avanzado de la AHA de 2020 fija 1 mg como primera dosis; las dos mantienen el intervalo de 3-5 minutos y el máximo de 3 mg, y en Europa la ERC 2025 mantiene los 500 µg.

Estimulación cardiaca (guía ESC 2021). El objeto de la guía europea de estimulación es la indicación de marcapasos. Lo que deja clara es la secuencia clínica: ante una bradicardia sintomática hay que buscar y corregir primero las causas reversibles, y la atropina es una medida puente mientras se prepara la estimulación. En el síncope de mecanismo reflejo con respuesta cardioinhibidora documentada, la decisión terapéutica tampoco pasa por la atropina; el recorrido está en la guía interactiva de síncope de CardioTeca.

3Dosificación, inicio del tratamiento y técnica de administración

Dosificación en la bradicardia cardiovascular

Guía / contextoDosis inicialRepeticiónDosis máxima
ERC 2025 (Europa, contexto periparada) 500 µg (0,5 mg) IV Cada 3-5 min 3 mg
AHA ACLS 2020 (EEUU, algoritmo ACLS adulto) 1 mg IV / IO Cada 3-5 min 3 mg
Bradicardia sintomática sin signos de riesgo vital 0,5 mg IV en bolo Según respuesta 3 mg
Premedicación anestésica 0,3-0,6 mg IM/SC (30-60 min antes) o IV inmediatamente antes Dosis única 3 mg en 24 horas (ficha técnica)
Reversión de neostigmina 0,6-1,2 mg IV previo o concomitante Según signos muscarínicos Según respuesta
Intoxicación por organofosforados 0,5-2 mg IV (ficha técnica de la jeringa precargada) o 2 mg IV/IM (ficha técnica de la ampolla de 1 mg/ml) A los 5 min y después cada 10-15 min (ficha técnica de la jeringa precargada) o cada 10-30 min (ficha técnica de la ampolla); duplicación de la dosis cada 5 min en la intoxicación grave (Eddleston, Lancet 2008) Sin límite prefijado: la ficha técnica advierte de que «esta dosis puede superarse muchas veces». Se guía por el cese de las secreciones bronquiales
Pediatría (bradicardia) 0,02 mg/kg IV en dosis única (ficha técnica de la jeringa precargada); 0,01-0,02 mg/kg en la de la ampolla de 1 mg/ml Dosis única 0,6 mg por dosis
Dosis de las fichas técnicas españolas (CIMA, AEMPS) y de los algoritmos citados. En el niño la dosis se calcula por peso y la ficha técnica no fija ninguna dosis mínima absoluta: el máximo es 0,6 mg por dosis. La jeringa precargada de 0,1 mg/ml no debe usarse en recién nacidos de menos de 3 kg, porque no permite administrar menos de 0,5 ml.

Instrucciones de administración

Qué presentación se tiene en la mano. En España hay tres concentraciones de atropina inyectable comercializadas (CIMA, AEMPS, consultado el 22 de septiembre de 2026): jeringa precargada de 0,1 mg/ml, en envases de 5 y de 10 ml; jeringa precargada de 0,2 mg/ml; y ampolla de 1 ml con 1 mg/ml, la clásica del carro de parada. Los 0,5 mg de la dosis inicial son 5 ml, 2,5 ml o 0,5 ml según cuál se coja, y los 3 mg de techo, 30 ml, 15 ml o 3 ml. La ficha técnica de la jeringa precargada de 0,1 mg/ml precisa que otras formas farmacéuticas o presentaciones pueden ser más adecuadas cuando se necesita una dosis superior a 0,5 mg. No hay presentación oral ni autoinyector.

Vía intravenosa: la jeringa precargada de 0,1 mg/ml se administra directamente, sin diluir, en bolo. Con la ampolla conviene mirar la ficha técnica del envase concreto, porque las dos ampollas de 1 mg/ml comercializadas no dicen lo mismo: la del registro 43064 pide diluir la dosis intravenosa en un volumen mínimo de 10 ml de suero fisiológico y administrarla lentamente, y la del registro 27535 no da ninguna instrucción de dilución. Confirmar acceso venoso permeable antes de inyectar.

Vía intraósea: el algoritmo de bradicardia de la guía ERC 2025 la contempla cuando no hay acceso venoso, con la misma dosis. No figura en las fichas técnicas españolas.

Vía intramuscular y subcutánea: la intramuscular está autorizada en las tres concentraciones y la subcutánea sólo en la ampolla de 1 mg/ml. El inicio de acción es más lento: la concentración plasmática máxima se alcanza a los 30 minutos, y los efectos máximos sobre el corazón, la sudoración y la salivación pueden aparecer una hora después de la inyección intramuscular, por lo que la ficha técnica indica administrarla 30-60 minutos antes de la intervención.

Monitorización: ECG continuo y pulsioximetría durante toda la administración. Según la ficha técnica, el aumento máximo de la frecuencia cardiaca tiene lugar entre los 2 y los 4 minutos de la inyección intravenosa.

Incompatibilidades, conservación y caducidad (fichas técnicas, CIMA): la jeringa precargada de 0,1 mg/ml no debe mezclarse con ningún otro medicamento; las ampollas de 1 mg/ml son químicamente incompatibles con bromuros, ioduros, álcalis, ácido tánico, quinina y sales de mercurio, y la del registro 27535 añade que no debe mezclarse con barbitúricos alcalinos. Ninguna necesita nevera; la ficha técnica de la ampolla del registro 43064 pide conservarla en su envase original para protegerla de la luz. La caducidad es de 2 años en la jeringa precargada de 5 ml y de 3 años en la de 10 ml y en las ampollas. Los envases son de un solo uso y se desecha el remanente; sólo se usa la solución si está transparente, incolora y sin partículas.

⚕️ Perla clínica: el límite de los 3 mg y el siguiente escalón

Cuando se llega a 3 mg de atropina sin respuesta suficiente, la bradicardia no es de origen vagal ni nodal y no tiene sentido seguir con el fármaco. El siguiente escalón, según la guía ERC 2025, son la isoprenalina en perfusión, con 5 µg/min de dosis de inicio, o la adrenalina, 2-10 µg/min, con la estimulación transcutánea como puente mientras se prepara el marcapasos transvenoso, que en el paciente inestable debe colocarse pronto. La misma guía cita como fármacos alternativos la aminofilina, la dopamina, el glucagón cuando la causa es un betabloqueante o un calcioantagonista y el glicopirronio, que puede usarse en lugar de la atropina, sin dar pauta para ninguno de ellos; la dosis de dopamina de 5-20 µg/kg/min es la que escribe la Tabla 8 de la guía ACC/AHA/HRS 2018. En España están comercializadas la isoprenalina y la adrenalina inyectables, pero no la aminofilina ni el glicopirronio inyectable (CIMA, AEMPS).

⚕️ Perla clínica: la dosis mínima eficaz y la bradicardia paradójica

La ficha técnica de la ampolla de 1 mg/ml recoge que al administrar dosis bajas se puede provocar un efecto paradójico de bradicardia, y clasifica esa bradicardia tras dosis bajas entre las reacciones frecuentes; la de la jeringa precargada la nombra como «exacerbación transitoria de la bradicardia», también entre las frecuentes, y señala que, aunque normalmente la frecuencia cardiaca aumenta, puede haber una bradicardia inicial. Por eso la dosis mínima en el adulto es de 0,5 mg y no se fracciona: administrar 0,25 mg «para no excederse» es un error frecuente en guardias. En el niño la dosis se calcula por peso —0,02 mg/kg, con un máximo de 0,6 mg— y la ficha técnica no fija ninguna dosis mínima absoluta.

Dosis olvidada

La atropina es un fármaco de uso puntual y agudo en la práctica cardiovascular, no de administración programada. No hay escenario clínico en el que se produzca un "olvido" de dosis en el contexto cardiovascular urgente. En los escenarios de uso crónico (espasticidad, algunas intoxicaciones prolongadas), la interrupción brusca tras dosis altas prolongadas requiere un descenso progresivo supervisado para evitar el rebote colinérgico.

4Efectos adversos y cómo gestionarlos

Todos los efectos adversos de la atropina son una consecuencia directa y predecible de su acción antimuscarínica. Son dosis-dependientes y, en el contexto de la urgencia cardiovascular, generalmente transitorios dado el uso de dosis puntuales. El efecto adverso clínicamente más relevante en cardiología no es la sequedad de boca, sino la taquicardia inducida en el contexto de cardiopatía isquémica activa.

Efecto adversoFrecuenciaMecanismo / contexto de riesgo
Taquicardia sinusal Frecuente (≥1/100 a <1/10) en la ficha técnica Efecto buscado en bradicardia; riesgo en isquemia activa: aumenta la demanda de O₂ y puede ampliar el área infartada
Bradicardia paradójica transitoria Frecuente en las dos fichas técnicas, que la recogen como «exacerbación transitoria de la bradicardia» y como «bradicardia después de dosis bajas» Las fichas técnicas no explican el mecanismo; la explicación que se maneja habitualmente es el bloqueo de los receptores M1 presinápticos (ver sección 8)
Sequedad de boca, xerostomía Muy frecuente (≥1/10) en la ficha técnica Bloqueo M3 en glándulas salivales. Transitoria con dosis agudas
Visión borrosa, midriasis, fotofobia Muy frecuente (≥1/10) en la ficha técnica; la de la ampolla de 1 mg/ml clasifica además el glaucoma entre las reacciones frecuentes Bloqueo M3 en músculo ciliar y esfínter pupilar. Riesgo: precipitar crisis de glaucoma de ángulo cerrado
Retención urinaria Frecuente (≥1/100 a <1/10) en la ficha técnica, sobre todo en el varón con hiperplasia prostática Bloqueo M3 en detrusor. Requiere sondaje si persiste
Estreñimiento, íleo Muy frecuente el estreñimiento en la ficha técnica de la jeringa precargada; frecuentes el estreñimiento y el íleo paralítico en la de la ampolla de 1 mg/ml Bloqueo M3 en músculo liso intestinal
Rubicundez facial, calor cutáneo Frecuente (≥1/100 a <1/10) en la ficha técnica Vasodilatación cutánea compensadora por inhibición de la sudoración
Efectos centrales: agitación, confusión, alucinaciones Frecuente (≥1/100 a <1/10) en la ficha técnica —excitación, descoordinación, confusión mental y alucinaciones, especialmente con dosis altas y en el paciente de edad avanzada—; reacciones psicóticas, poco frecuentes La atropina es amina terciaria y atraviesa la barrera hematoencefálica. Riesgo mayor en pacientes de edad avanzada y con deterioro cognitivo previo
Palpitaciones, arritmias auriculares Palpitaciones y arritmias auriculares, frecuentes en la ficha técnica de la ampolla de 1 mg/ml; arritmias auriculares y fibrilación ventricular, muy raras (<1/10.000) en la de la jeringa precargada Acortamiento del periodo refractario del nódulo auriculoventricular; puede aumentar la frecuencia ventricular en fibrilación auricular preexistente
Hipertermia Frecuente (≥1/100 a <1/10) en la ficha técnica Inhibición de la sudoración con pérdida de la termorregulación. Riesgo mayor con la temperatura ambiente elevada y en el lactante y el niño pequeño, en los que la ficha técnica de la ampolla de 1 mg/ml describe la llamada fiebre atropínica, con temperaturas de 43 ºC o superiores
⚠️ Alerta: atropina e isquemia miocárdica activa

En el contexto del síndrome coronario agudo, la atropina puede ser necesaria para tratar la bradicardia con compromiso hemodinámico, pero debes tener presente el coste: cada aumento de 10 lpm en la frecuencia cardiaca se traduce en mayor consumo miocárdico de oxígeno. La taquicardia excesiva puede ampliar el área infartada. Por eso, la dosis mínima eficaz es la correcta, y el objetivo no es alcanzar 90 lpm sino resolver la hipoperfusión. Si la FC sube por encima de 90-100 lpm con mejoría hemodinámica clara, no administres la siguiente dosis aunque no hayas llegado al máximo teórico de 3 mg.

⚠️ Alerta: la intoxicación por atropina

En dosis altas o por error, la atropina produce el síndrome anticolinérgico central: «seco como un hueso, ciego como un murciélago, rojo como una remolacha, caliente como una liebre y loco como un sombrerero». La nemotecnia resume anhidrosis, midriasis, rubicundez, hipertermia y síntomas neuropsiquiátricos. Las dos fichas técnicas españolas describen el tratamiento de forma distinta. La de la jeringa precargada de 0,1 mg/ml indica tratamiento sintomático, mantener la vía aérea y diazepam para controlar la excitación y las convulsiones, advirtiendo del riesgo de depresión del sistema nervioso central, y no menciona la fisostigmina. La de la ampolla de 1 mg/ml indica salicilato de fisostigmina, 1-2 mg por vía subcutánea, intramuscular o intravenosa, repetible cada 1-2 horas por su corta duración de acción, y añade que la neostigmina por vía subcutánea o intramuscular sólo controla los efectos periféricos; para la excitación, dosis pequeñas de un barbitúrico de acción corta, y como soporte, respiración asistida y oxígeno, bolsas de hielo para la hiperpirexia —sobre todo en el niño—, sondaje vesical y fluidos. En España no hay ningún medicamento con fisostigmina autorizado (CIMA, AEMPS, consultado el 22 de septiembre de 2026), de modo que el manejo inmediato es sintomático.

5Contraindicaciones y precauciones relevantes

🚫 Contraindicaciones de las fichas técnicas

Las dos fichas técnicas españolas no coinciden, y conviene saber cuál corresponde al envase que se tiene delante.

Jeringa precargada de 0,1 mg/ml (CIMA, registro 85535): hipersensibilidad al principio activo o a alguno de los excipientes; glaucoma de ángulo cerrado; riesgo de retención urinaria por enfermedad prostática o uretral; acalasia del esófago, íleo paralítico y megacolon tóxico. La propia ficha técnica añade una precisión que conviene leer entera: ninguna de estas contraindicaciones es pertinente en caso de urgencia potencialmente mortal, como una bradiarritmia o una intoxicación. En el mismo documento, entre las advertencias, figura que no debe administrarse atropina al paciente con miastenia grave a menos que se haga junto con un anticolinesterásico.

Ampolla de 1 mg/ml (CIMA, registro 27535): hipersensibilidad; patologías cardiacas, en especial las arritmias, las patologías congestivas cardiacas y la estenosis mitral; hipertrofia prostática, retención urinaria y uropatía; glaucoma de cualquier tipo, de ángulo abierto o cerrado, o tendencia a padecerlo, porque la atropina eleva la presión intraocular; y miastenia grave, porque la inhibición de la acetilcolina puede agravar la debilidad muscular. Esta ficha técnica no recoge la salvedad de la urgencia vital. La otra ampolla de 1 mg/ml comercializada (registro 43064) contraindica además la insuficiencia cardiaca.

Precauciones clínicamente relevantes

  • Trasplante cardiaco: la guía ERC 2025 pide no dar atropina a estos pacientes, sin poner plazo desde el trasplante, porque puede causar un bloqueo auriculoventricular avanzado o incluso una parada sinusal. El corazón denervado no tiene tono vagal que bloquear. La alternativa que propone esa guía, para el trasplantado y para el lesionado medular, es la aminofilina, 100-200 mg en inyección intravenosa lenta; en España no hay ningún medicamento con aminofilina autorizado y la única teofilina inyectable autorizada no está comercializada (CIMA, AEMPS, consultado el 22 de septiembre de 2026), de modo que habría que solicitarla por la vía de medicamentos en situaciones especiales. Lo que sí está comercializado es la isoprenalina inyectable, en dos presentaciones de 0,2 mg/ml. Ver sección 6.
  • Bloqueo auriculoventricular de segundo grado tipo Mobitz II o bloqueo completo con QRS ancho: la guía ERC 2025 pide no dar atropina, porque es ineficaz y puede empeorar el bloqueo. La ficha técnica añade que su administración no debe retrasar la colocación de un marcapasos externo en el paciente inestable, especialmente con bloqueo de alto grado.
  • Síndrome coronario agudo activo: usar la dosis mínima eficaz. La taquicardia aumenta la demanda miocárdica de oxígeno (ver sección 4).
  • Fibrilación auricular preexistente: la atropina puede aumentar la frecuencia ventricular al acortar el periodo refractario del nódulo auriculoventricular.
  • Insuficiencia cardiaca, arritmias e hipertiroidismo: la ficha técnica de la jeringa precargada pide precaución, y añade que los antimuscarínicos bloquean la inhibición vagal del nódulo sinusal, por lo que deben usarse con precaución en las taquiarritmias, en la insuficiencia cardiaca congestiva y en la enfermedad coronaria.
  • Hiperplasia prostática benigna: riesgo elevado de retención urinaria. La ficha técnica de la jeringa precargada la recoge entre las precauciones y la de la ampolla de 1 mg/ml, entre las contraindicaciones.
  • Enfermedad pulmonar crónica: las dos fichas técnicas advierten de que la reducción de la secreción bronquial la hace más espesa y difícil de eliminar, con riesgo de tapones bronquiales, obstrucción del flujo aéreo y predisposición a la infección.
  • Reflujo y esofagitis: la atropina retrasa el vaciamiento gástrico, reduce la motilidad y relaja el esfínter esofágico, y puede producir retención gástrica (fichas técnicas).
  • Enfermedad obstructiva del tubo digestivo, atonía intestinal del anciano y estenosis pilórica: la reducción de la motilidad puede llegar a la obstrucción (fichas técnicas).
  • Insuficiencia renal o hepática y edad avanzada: las fichas técnicas piden precaución y no fijan ningún ajuste de dosis. La semivida de eliminación es más del doble por encima de los 65 años, de modo que en el paciente mayor el efecto y los efectos adversos duran más.
  • Deterioro cognitivo: el bloqueo muscarínico central puede precipitar un cuadro confusional. La ficha técnica recoge que un estudio epidemiológico observó un menor funcionamiento cognitivo en las personas de edad avanzada que recibían antimuscarínicos.
  • Niños: el menor de dos años es más sensible y su semivida de eliminación es más del doble que la del adulto; el lactante y el niño con parálisis espástica o lesión cerebral responden de forma aumentada a los anticolinérgicos, igual que el paciente con síndrome de Down; la inhibición de la sudoración puede elevar la temperatura corporal hasta 43 ºC o más en el lactante y el niño pequeño —la llamada fiebre atropínica—, con riesgo mayor cuando la temperatura ambiente es elevada; y con dosis altas se ha descrito una reacción paradójica de hiperexcitabilidad (fichas técnicas).
  • Miastenia grave: la ficha técnica de la jeringa precargada indica no administrar atropina a estos pacientes a menos que se haga junto con un anticolinesterásico; la de la ampolla de 1 mg/ml la recoge como contraindicación.
  • Excipiente de una de las ampollas de 1 mg/ml: la del registro 43064 contiene metabisulfito de sodio (E-223) y su ficha técnica advierte de que puede producir reacciones alérgicas graves y broncoespasmo. La del registro 27535 no lleva ese excipiente.
  • Embarazo: los datos de un número limitado de embarazos expuestos no indican efectos adversos y los estudios en animales no sugieren toxicidad para la reproducción, pero la ficha técnica pide no usar atropina en el embarazo a menos que sea claramente necesario. Atraviesa rápidamente la placenta y su administración intravenosa durante el embarazo o a término puede causar taquicardia en el feto y en la madre; la ficha técnica de la ampolla de 1 mg/ml añade que al final del embarazo puede provocar íleo meconial en el recién nacido. En la urgencia materna con riesgo vital, ninguna contraindicación es pertinente.
  • Lactancia: pasan pequeñas cantidades de atropina a la leche materna y el lactante es más sensible a los efectos anticolinérgicos; la atropina puede inhibir la producción de leche, sobre todo con el uso repetido. La ficha técnica de la jeringa precargada pide decidir entre interrumpir la lactancia o no iniciar el tratamiento y, si se mantiene, vigilar los efectos anticolinérgicos en el niño; la de la ampolla de 1 mg/ml pide evitar la lactancia mientras se usa.

6Combinaciones farmacológicas y perspectivas por especialidad

Atropina, isoprenalina y adrenalina: el orden del algoritmo

En el algoritmo de bradicardia de la guía ERC 2025 la atropina es el primer escalón farmacológico. Si es ineficaz o insuficiente, esa guía propone como fármacos de segunda línea la isoprenalina en perfusión, con 5 µg/min de dosis de inicio, y la adrenalina, 2-10 µg/min, y cita entre los fármacos alternativos la aminofilina, la dopamina, el glucagón cuando la causa es un betabloqueante o un calcioantagonista y el glicopirronio, sin dar pauta para ellos. La dosis de dopamina de 5-20 µg/kg/min que se maneja habitualmente es la de la Tabla 8 de la guía ACC/AHA/HRS 2018. Estas catecolaminas actúan sobre los receptores adrenérgicos beta-1 y no dependen del tono vagal, de modo que mantienen su efecto en los bloqueos infranodales donde la atropina fracasa. No hay interacción farmacodinámica adversa entre la atropina y las catecolaminas y pueden usarse a la vez mientras se prepara la estimulación transcutánea o transvenosa.

Atropina y neostigmina / piridostigmina

Esta combinación es de uso habitual en anestesiología para revertir el bloqueo neuromuscular no despolarizante. La neostigmina inhibe la acetilcolinesterasa y aumenta los niveles de acetilcolina en todas las sinapsis colinérgicas, produciendo bradicardia intensa, broncoespasmo y salivación excesiva. La atropina, administrada previamente o de forma simultánea en dosis de 0,6-1,2 mg IV, antagoniza los efectos muscarínicos indeseados preservando la acción nicotínica de la reversión muscular.

Atropina, betabloqueantes y calcioantagonistas que frenan el nódulo auriculoventricular

En la bradicardia iatrogénica por betabloqueantes o calcioantagonistas nodales (verapamilo, diltiazem), la atropina puede ser un puente temporal mientras actúan los antídotos específicos (glucagón para betabloqueantes, calcio para calcioantagonistas). La atropina no elimina el efecto betabloqueante sino que compite en el tono vagal; si el mecanismo dominante de la bradicardia es el bloqueo beta-1 directo, la respuesta a la atropina será parcial.

Atropina y organofosforados / pralidoxima

En la intoxicación por organofosforados, la atropina es el antídoto muscarínico específico. La pralidoxima, una oxima reactivadora de la colinesterasa, actúa en paralelo reactivando la acetilcolinesterasa inhibida, pero sólo si se administra precozmente, antes del «envejecimiento» del complejo fosforilo-enzima, que en algunos compuestos ocurre en pocas horas. La atropina controla los síntomas muscarínicos de forma inmediata y la oxima ataca la causa; la atropina no tiene efecto sobre los síntomas nicotínicos —fasciculaciones y parálisis muscular—, que requieren soporte ventilatorio. La pauta que describe la revisión de Eddleston (Lancet 2008) es pralidoxima 2 g por vía intravenosa en 20-30 minutos por una segunda vía, seguida de una perfusión de 0,5-1 g/h, u obidoxima 250 mg y después 30 mg/h; la dosis de carga no debe darse en bolo rápido, porque provoca vómitos —con riesgo de aspiración—, taquicardia e hipertensión diastólica. En España no hay ningún medicamento con pralidoxima ni con obidoxima autorizado (CIMA, AEMPS, consultado el 22 de septiembre de 2026): se solicitan por la vía de medicamentos en situaciones especiales, de modo que el tratamiento que sostiene al paciente desde el primer minuto es la atropina.

Interacciones que recogen las fichas técnicas

Cualquier fármaco con actividad anticolinérgica suma sus efectos a los de la atropina y aumenta el riesgo de retención urinaria, estreñimiento, sequedad de boca y cuadro confusional. La ficha técnica de la jeringa precargada de 0,1 mg/ml nombra los antidepresivos tricíclicos, algunos antihistamínicos H1, los antiparkinsonianos, la disopiramida, la mequitazina, las fenotiazinas, los neurolépticos, los espasmolíticos atropínicos, la clozapina y la quinidina. La de la ampolla de 1 mg/ml del registro 27535 añade varias de interés cardiológico: los antiarrítmicos quinidina y procainamida, cuyos efectos anticolinérgicos se suman; la digoxina y otros fármacos que necesitan tiempos prolongados de disolución en el tubo digestivo, cuya absorción la atropina facilita; el anestésico ciclopropano, con el que la administración simultánea puede desencadenar arritmias ventriculares; los inhibidores de la monoaminooxidasa; y los analgésicos opiáceos, con riesgo de estreñimiento grave, íleo paralítico y retención urinaria. En sentido contrario, la atropina antagoniza el efecto procinético de la metoclopramida, la cisaprida y la domperidona, y la sequedad de boca que produce puede interferir en la absorción de los comprimidos bucodispersables y sublinguales. La ficha técnica de la otra ampolla de 1 mg/ml (registro 43064) añade el verapamilo, con posible potenciación de la taquicardia inducida por la atropina, la fenilefrina, con riesgo de hipertensión, el alcohol, y los acidificantes y alcalinizantes urinarios, que cambian su eliminación renal.

Perspectiva del cardiólogo de urgencias / UCI coronaria

La atropina en urgencias cardiológicas es una decisión de segundos con consecuencias de minutos. El punto más debatido en la práctica diaria es el uso en el bloqueo AV asociado al infarto inferior. La mayoría de estos bloqueos son nodales, transitorios y reversibles con atropina. Sin embargo, ante cualquier duda sobre el nivel del bloqueo (QRS ancho, escape ventricular lento, ausencia de respuesta a 1-2 mg), la recomendación es escalar directamente al marcapasos sin demora. El marcapasos transcutáneo como puente es ruidoso, doloroso y a veces no captura, pero es mejor que esperar a una asistolia.

Perspectiva del cardiólogo electrofisiólogo

En el laboratorio de electrofisiología, la atropina tiene un uso diagnóstico establecido. La "prueba de atropina" (0,04 mg/kg IV, habitual 2-3 mg) permite evaluar la reserva cronótropa del nódulo sinusal y discriminar la disfunción sinusal intrínseca de la debida a hipertonía vagal. Una respuesta adecuada (FC > 90 lpm tras atropina) orienta hacia un origen vagal de la bradicardia, mientras que una respuesta pobre sugiere enfermedad del nódulo sinusal que puede requerir estimulación permanente.

Perspectiva del especialista en medicina intensiva y toxicología

En la intoxicación grave por organofosforados, el error más frecuente es la infradosificación por miedo a los efectos adversos de la atropina. El objetivo de la atropinización no es la taquicardia ni la midriasis, sino el cese de las secreciones bronquiales, que es el criterio de respuesta clínicamente relevante. Pacientes con intoxicaciones graves pueden requerir centenares de miligramos de atropina a lo largo de días. La infradosificación provoca hipoxia y muerte por broncoespasmo y broncorrea. En estas circunstancias, la taquicardia es el efecto buscado, no un problema a evitar.

💡 Concepto clave: por qué la atropina es el primer escalón

Está en todos los carros de parada, el aumento máximo de la frecuencia cardiaca llega entre los 2 y los 4 minutos del bolo intravenoso según la ficha técnica, y en las bradiarritmias de origen vagal puede evitar una estimulación transvenosa transitoria, que es un procedimiento invasivo con riesgos propios. En el bloqueo infranodal y en el corazón trasplantado no es el primer escalón: la guía ERC 2025 indica la estimulación en el primero y la aminofilina en el segundo.

A partir de aquí, la farmacología. Los apartados siguientes desarrollan el mecanismo de acción de la atropina, su farmacocinética y los estudios y guías en los que se apoyan las pautas del bloque I. La tabla resumen está al final del artículo.

Bloque II · Farmacología y evidencia

7Efectos más allá del mecanismo cardiaco principal

La atropina no es selectiva: bloquea todos los subtipos de receptores muscarínicos (M1 a M5) con afinidad similar. Esto explica que su espectro de efectos fisiológicos sea mucho más amplio que la simple aceleración del corazón. Conocer estos efectos extracardiacos es esencial tanto para anticipar los efectos adversos como para comprender sus usos no cardiológicos.

Factor / sistemaEfecto del bloqueo muscarínicoReceptor implicado
Nodo sinusal Aumento de la frecuencia de descarga: +30-40 lpm según la ficha técnica de la ampolla de 1 mg/ml, mayor en el paciente joven M2
Nodo auriculoventricular Mejora de la conducción y acortamiento del periodo refractario. Puede aumentar la frecuencia ventricular en FA M2
Vía aérea Reducción de secreciones bronquiales y prevención del broncoespasmo vagal. Sin efecto sobre el broncoespasmo alérgico o por histamina M3
Glándulas salivales y lagrimales Reducción marcada de la secreción: xerostomía, ojo seco M3
Glándulas sudoríparas Inhibición de la sudoración: piel seca, caliente, rubicundez compensadora por vasodilatación M3 (inervación colinérgica simpática)
Tracto gastrointestinal Reducción de la motilidad y secreción; relajación del músculo liso: útil en espasmos, pero genera estreñimiento/íleo M2, M3
Tracto urinario Relajación del detrusor: reduce la urgencia urinaria, pero puede causar retención M3
Ojo Midriasis (dilatación pupilar) y cicloplejía (parálisis de la acomodación): visión borrosa y fotofobia M3
SNC Dosis bajas: leve excitación. Dosis altas: agitación, confusión, alucinaciones, sedación posterior M1 (córtex, hipocampo)
Glándulas exocrinas pancreáticas Reducción de la secreción pancreática exocrina M3
📊 Datos: la respuesta cronótropa depende de la edad y el tono vagal basal

La ficha técnica de la ampolla de 1 mg/ml (CIMA, registro 27535) escribe que la frecuencia cardiaca puede aumentar entre 30 y 40 latidos por minuto y que el aumento es mayor en el paciente joven, que tiene un tono vagal más alto; no da cifras para el paciente de edad avanzada. Lo que sí consta en la ficha técnica de la jeringa precargada es que en el mayor de 65 años la semivida de eliminación es más del doble que en el adulto joven, y que la excitación, la descoordinación, la confusión y las alucinaciones son más probables en él. Esa misma ficha técnica recoge que un estudio epidemiológico observó un menor funcionamiento cognitivo en las personas de edad avanzada que recibían antimuscarínicos.

8Mecanismo de acción de la atropina (atropine) y farmacocinética

Receptores muscarínicos y su distribución cardiaca

El sistema nervioso parasimpático libera acetilcolina en las terminaciones posganglionares, que activa los receptores muscarínicos en los tejidos diana. En el corazón, los receptores relevantes son los del subtipo M2, acoplados a proteínas Gi. Su activación reduce el AMPc intracelular, activa los canales de potasio IKACh y disminuye la corriente If de marcapasos, produciendo tres efectos coordinados: efecto cronótropo negativo (menor frecuencia sinusal), efecto dromotrópico negativo (peor conducción AV) y, en menor medida, efecto inótropo negativo auricular.

La atropina bloquea competitivamente estos receptores M2 sin distinguir entre subtipos. Al interrumpir la señal del nervio vago sobre el nódulo sinusal, el automatismo cardiaco queda liberado de su inhibición fisiológica, aumentando la frecuencia de descarga. En el nódulo auriculoventricular, el bloqueo muscarínico mejora la conducción y acorta el periodo refractario, lo que permite que los impulsos auriculares se transmitan con mayor velocidad hacia los ventrículos.

La bradicardia paradójica con dosis menores de 0,5 mg

💡 Concepto mecanístico clave: la bradicardia paradójica a dosis bajas

Con dosis inferiores a 0,5 mg en el adulto, la atropina puede producir bradicardia en lugar de taquicardia. El hecho está recogido en las fichas técnicas: la de la ampolla de 1 mg/ml dice que al administrar dosis bajas se puede provocar un efecto paradójico de bradicardia, y clasifica esa bradicardia tras dosis bajas entre las reacciones frecuentes; la de la jeringa precargada señala que, aunque normalmente la frecuencia cardiaca aumenta, puede haber una bradicardia inicial, y recoge la «exacerbación transitoria de la bradicardia» entre las reacciones cardiacas frecuentes. Ninguna de las dos explica el mecanismo. La explicación que se maneja habitualmente es la existencia de receptores M1 presinápticos en las terminaciones colinérgicas posganglionares del nervio vago, que actúan como autoinhibidores limitando la liberación de acetilcolina: a dosis bajas la atropina bloquearía preferentemente esos receptores, desactivando el freno y aumentando de forma transitoria el tono vagal, antes de que la concentración baste para bloquear los receptores M2 posinápticos del nódulo sinusal. Esa explicación no figura en las fichas técnicas ni en las guías citadas en esta ficha.

Farmacocinética de la atropina

La atropina es una amina terciaria, lo que le permite cruzar la barrera hematoencefálica, a diferencia de los antimuscarínicos de amonio cuaternario, como el glicopirronio, que no tienen efectos centrales. Según las fichas técnicas, el aumento máximo de la frecuencia cardiaca tras el bolo intravenoso se alcanza entre los 2 y los 4 minutos, la concentración plasmática máxima por vía intramuscular a los 30 minutos, y los efectos máximos sobre el corazón, la sudoración y la salivación pueden aparecer una hora después de la inyección intramuscular. La semivida de eliminación es de 2 a 5 horas. La atropina no se metaboliza completamente en el hígado y se excreta en la orina como fármaco inalterado y como metabolitos: en torno al 50 % de la dosis en las primeras 4 horas y el 90 % en 24 horas, y entre un 30 % y un 50 % de una dosis intramuscular aparece en la orina sin biotransformar. Se une a proteínas plasmáticas hasta en un 50 % y su volumen de distribución es de 1-6 l/kg. Las fichas técnicas no fijan ningún ajuste de dosis: piden precaución en la insuficiencia renal o hepática y en el paciente de edad avanzada. La semivida de eliminación es más del doble en el mayor de 65 años y en el niño menor de dos años, de modo que en ellos el efecto y los efectos adversos duran más. Atraviesa la placenta y pasa en pequeñas cantidades a la leche materna.

💡 Concepto: por qué la atropina no funciona en el corazón trasplantado

El corazón trasplantado no tiene inervación vagal funcional. Sin tono vagal activo sobre el nódulo sinusal no hay receptores M2 ocupados por acetilcolina que bloquear, y la atropina no tiene ahí sustrato sobre el que actuar. Sobre los receptores M2 del nódulo auriculoventricular sí puede actuar, a través de mecanismos locales o de inervación residual, y producir un bloqueo auriculoventricular de alto grado. La guía ERC 2025 lo escribe sin poner plazo desde el trasplante: no dar atropina al paciente con trasplante cardiaco, porque puede causar un bloqueo auriculoventricular de alto grado o incluso una parada sinusal; usar aminofilina. La reinervación es parcial e imprevisible, de modo que la recomendación no lleva fecha de caducidad.

Diferencia con otros antimuscarínicos

El glicopirronio (amina cuaternaria) tiene un perfil de acción periférica similar al de la atropina pero no atraviesa la barrera hematoencefálica, lo que lo hace útil cuando se quiere evitar la confusión central; la guía ERC 2025 lo cita como fármaco que puede usarse en lugar de la atropina en la bradicardia. La escopolamina tiene mayor penetración central y efecto sedante. El ipratropio, también de amonio cuaternario, se usa por vía inhalada en el asma y la enfermedad pulmonar obstructiva crónica. En España no hay glicopirronio inyectable comercializado —sólo formas inhaladas y una crema— (CIMA, AEMPS), de modo que en la urgencia cardiovascular la atropina es la única de estas moléculas disponible por vía intravenosa.

9La atropina en los algoritmos de reanimación: qué dicen la ERC 2025 y la AHA

Posición en la guía ERC 2025

La guía de soporte vital avanzado del European Resuscitation Council de 2025 sitúa la atropina como primera intervención farmacológica en la bradicardia con signos de riesgo vital —shock, síncope, isquemia miocárdica o insuficiencia cardiaca grave—, y también inmediatamente después de recuperar la circulación espontánea. La dosis es de 500 µg por vía intravenosa o intraósea, repetibles cada 3-5 minutos hasta un máximo de 3 mg. Si la atropina es ineficaz o insuficiente, la guía propone como fármacos de segunda línea la isoprenalina, con 5 µg/min de dosis de inicio, y la adrenalina, 2-10 µg/min, y la estimulación transcutánea como puente al marcapasos transvenoso. La misma guía pide no dar atropina al paciente con trasplante cardiaco y propone en su lugar aminofilina, 100-200 mg en inyección intravenosa lenta, tanto en el trasplantado como en el lesionado medular; en España no hay ningún medicamento con aminofilina autorizado y la única teofilina inyectable autorizada no está comercializada (CIMA, AEMPS).

📊 Datos clave de la guía ERC 2025 sobre bradicardia

Los signos de riesgo vital que el algoritmo de bradicardia de la guía ERC 2025 pide buscar son cuatro: shock, síncope, isquemia miocárdica e insuficiencia cardiaca grave; el algoritmo se aplica también inmediatamente después de recuperar la circulación espontánea y no fija ningún umbral numérico de presión arterial. Ante cualquiera de ellos la secuencia es: atropina 500 µg por vía intravenosa o intraósea, repetible cada 3-5 minutos hasta 3 mg; si no basta, medidas provisionales —isoprenalina 5 µg/min, adrenalina 2-10 µg/min, fármacos alternativos o estimulación transcutánea— mientras se pide ayuda experta y se prepara el marcapasos transvenoso. Si no hay signos de riesgo vital, o la respuesta es satisfactoria, el algoritmo pregunta por el riesgo de asistolia: asistolia reciente, bloqueo auriculoventricular Mobitz II, bloqueo completo con QRS ancho o pausa ventricular de más de 3 segundos.

Cambio de la AHA 2020: de 0,5 mg a 1 mg

En su actualización de 2020, la American Heart Association fijó 1 mg como dosis inicial de atropina en el algoritmo de soporte vital cardiovascular avanzado del adulto, mientras que su guía de bradicardia de 2018, firmada junto al American College of Cardiology y la Heart Rhythm Society, escribe un rango de 0,5 a 1 mg por dosis. El ERC mantiene los 500 µg como dosis de inicio en Europa. Las tres coinciden en el intervalo de 3-5 minutos y en el máximo de 3 mg. No hay ningún estudio aleatorizado que compare directamente 0,5 mg con 1 mg.

📊 Datos: la controversia sobre la dosis inicial óptima

Una revisión de alcance (scoping review) publicada en 2025 por Yokose y colaboradores en Circ Rep buscó en cuatro bases de datos hasta el 16 de diciembre de 2024 y reunió 19 estudios sobre la dosis inicial de atropina intravenosa en la bradicardia sintomática del adulto, agrupados por dosis en baja (menos de 0,5 mg), moderada (de 0,5 mg a menos de 1,0 mg) y alta (1,0 mg o más). No encontró ningún estudio aleatorizado que compare directamente 0,5 mg con 1,0 mg, ni una relación consistente entre la dosis inicial y los resultados clínicos, ni en la respuesta de frecuencia cardiaca ni en los efectos adversos, y ninguno de los estudios de dosis moderada describió empeoramiento de la bradicardia. Sus autores concluyen que la dosis moderada puede ser segura y que la práctica japonesa de empezar por 0,5 mg, donde se comercializan jeringas precargadas de 0,5 mg/ml, parece clínicamente razonable, y piden estudios comparativos de mayor calidad.

La atropina fuera del algoritmo de la parada cardiaca sin pulso

Desde las guías de 2010 de la American Heart Association y del European Resuscitation Council, la atropina no figura en el algoritmo de la parada cardiaca en asistolia y actividad eléctrica sin pulso, porque los estudios previos no mostraron beneficio en supervivencia. En la parada cardiaca, la asistolia no suele ser un fenómeno de hipertonía vagal, sino el resultado de una despolarización miocárdica irreversible o de una isquemia global. La atropina se reserva hoy para la bradicardia con pulso.

10Atropina como antídoto en la intoxicación colinérgica: datos clínicos y dosis

Fisiopatología de la intoxicación por organofosforados

Los organofosforados (plaguicidas como el clorpirifós o el paratión; agentes nerviosos como el sarín o el VX) fosforilan de forma covalente la enzima acetilcolinesterasa, impidiendo la hidrólisis de la acetilcolina. El resultado es una acumulación masiva de acetilcolina en todas las sinapsis colinérgicas del organismo: muscarínicas (viscerales y glandulares), nicotínicas neuromusculares (músculos esqueléticos) y nicotínicas ganglionares (sistema nervioso autónomo). La clínica muscarínica domina el cuadro agudo y es la que mata más rápidamente: broncorrea, broncoespasmo, hipersecreción glandular, bradicardia grave, hipotensión. La atropina revierte de forma específica los efectos muscarínicos.

📊 Datos: la intoxicación por organofosforados en cifras

La revisión de Eddleston y colaboradores (Lancet 2008) cifra en unas 200.000 las muertes anuales por plaguicidas organofosforados en el mundo, la mayoría por autointoxicación en zonas rurales de países en desarrollo, y describe una letalidad superior al 15 % en general y del 15 % al 30 % en los hospitales rurales que atienden estos casos, que ya disponen de atropina y de oximas. No hay datos comparativos que permitan cifrar cuánto baja la mortalidad con una atropinización precoz frente a una tardía. En España no hay ninguna presentación de atropina en autoinyector: las únicas inyectables comercializadas son las jeringas precargadas de 0,1 y de 0,2 mg/ml y las ampollas de 1 mg/ml (CIMA, AEMPS), de modo que en una emergencia química la dosis hay que prepararla con ellas.

Criterio de atropinización: el cese de las secreciones bronquiales

El error más peligroso en el manejo de la intoxicación grave por organofosforados es usar la taquicardia o la midriasis como indicadores de atropinización adecuada y suspender el tratamiento cuando aparecen. Estos signos pueden estar presentes con broncorrea activa todavía, porque la sensibilidad de los diferentes tejidos a la atropina no es uniforme. El único criterio válido de atropinización es el cese de las secreciones bronquiales y la resolución del broncoespasmo, evaluados por la ausencia de estertores en la auscultación y la mejora de la saturación de oxígeno. La taquicardia y la midriasis son efectos colaterales tolerables; la hipoxia por broncorrea no lo es.

⚕️ Perla clínica: el protocolo de duplicación de dosis en organofosforados

Las fichas técnicas españolas dan dos pautas distintas: la de la jeringa precargada de 0,1 mg/ml, 0,5-2 mg por vía intravenosa repetibles a los 5 minutos y después cada 10-15 minutos, con la advertencia de que «esta dosis puede superarse muchas veces»; la de la ampolla de 1 mg/ml, 2 mg por vía intravenosa o intramuscular repetidos cada 10-30 minutos hasta que desaparezcan los signos muscarínicos. El protocolo de duplicación que describe la revisión de Eddleston (Lancet 2008) parte de un bolo de 1 a 3 mg según la gravedad y revalora a los 5 minutos el pulso, la presión arterial, el tamaño pupilar, la sudoración y la auscultación: si no hay mejoría se dobla la dosis, y se sigue doblando cada 5 minutos mientras la respuesta siga ausente; cuando los parámetros empiezan a mejorar se deja de doblar. Los objetivos son una frecuencia cardiaca por encima de 80 lpm, una presión arterial sistólica por encima de 80 mmHg y un tórax limpio, y la taquicardia no contraindica seguir dando atropina. Con esa pauta pueden administrarse hasta 70 mg de atropina en menos de 30 minutos. Una vez estabilizado el paciente, esa misma revisión propone una perfusión de mantenimiento con, cada hora, entre el 10 % y el 20 % de la dosis total que hizo falta para estabilizarlo, revisándola a menudo: si se queda corta reaparecen los signos colinérgicos, y si sobra el paciente se agita, se vuelve febril y aparecen íleo y retención urinaria, y entonces se para la perfusión 30-60 minutos y se reinicia más baja.

La guía AHA 2023 en intoxicaciones potencialmente letales

La guía de la American Heart Association de 2023 para las intoxicaciones potencialmente letales recomienda administrar atropina intravenosa de forma inmediata ante broncoespasmo, broncorrea, convulsiones o bradicardia grave por intoxicación grave por organofosforados, con dosis muy superiores a las cardiológicas, y pide no retrasar el tratamiento por miedo a los efectos adversos. Su clase de recomendación y su nivel de evidencia no se recogen aquí porque el texto completo de la guía no es de acceso abierto y no se han podido leer en el original.

Tabla resumen

AspectoDato claveFuente
Grupo farmacológico Antimuscarínico (parasimpaticolítico). Alcaloide tropánico de amina terciaria, extraído de Atropa belladonna. Código ATC A03BA01 AEMPS · Ficha técnica
Mecanismo de acción Antagonismo competitivo no selectivo de receptores muscarínicos M1, M2 y M3. Bloqueo del tono vagal sobre el nódulo sinusal (M2) y el nódulo auriculoventricular (M2) Ficha técnica AEMPS
Efecto cronótropo +30-40 lpm, mayor en el paciente joven por su tono vagal más alto. El aumento máximo de la frecuencia cardiaca se alcanza entre los 2 y los 4 minutos del bolo intravenoso Ficha técnica AEMPS
Dosis cardiovascular (Europa, ERC 2025) 500 µg IV cada 3-5 min, máximo 3 mg ERC 2025 ALS
Dosis cardiovascular (EEUU, AHA 2020) 1 mg IV cada 3-5 min, máximo 3 mg en el algoritmo ACLS de 2020; 0,5-1 mg por dosis en la guía ACC/AHA/HRS 2018 AHA ACLS 2020 · ACC/AHA/HRS 2018
Dosis mínima eficaz en adultos 0,5 mg IV. Por debajo, las fichas técnicas describen un efecto paradójico de bradicardia Ficha técnica AEMPS · ERC 2025
Dosis en organofosforados 0,5-2 mg IV (jeringa precargada) o 2 mg IV/IM (ampolla de 1 mg/ml). Duplicación de la dosis cada 5 min en la intoxicación grave. Sin techo prefijado: se guía por el cese de las secreciones bronquiales Ficha técnica AEMPS · Eddleston, Lancet 2008
Contraindicación crítica Trasplante cardiaco, sin plazo desde el trasplante: puede producir un bloqueo auriculoventricular de alto grado o una parada sinusal. La guía propone aminofilina, 100-200 mg IV lenta, que no está comercializada en España ERC 2025 · CIMA (AEMPS)
No indicada en bloqueo infranodal Mobitz II y bloqueo auriculoventricular completo con QRS ancho: la guía ERC 2025 pide no darla, porque es ineficaz y puede empeorar el bloqueo. Escalada directa a la estimulación ERC 2025
Retirada del algoritmo de la parada cardiaca Eliminada del algoritmo de asistolia y AESP desde las guías AHA 2010 y ERC 2010 por ausencia de beneficio en supervivencia Guías AHA 2010 y ERC 2010 · ERC 2025
Efecto adverso más relevante en cardiología Taquicardia en contexto de isquemia aguda: aumenta la demanda miocárdica de O₂ y puede ampliar el área infartada Ficha técnica AEMPS
Semivida plasmática 2-5 horas, más del doble en el mayor de 65 años y en el menor de 2 años. El 50 % de la dosis se excreta en 4 horas y el 90 % en 24; un 30-50 % sin biotransformar. Cruza la barrera hematoencefálica y la placentaria Ficha técnica AEMPS
Guías 2018-2025 ERC 2025 (algoritmo de bradicardia): 500 µg IV o IO cada 3-5 min hasta 3 mg como primer escalón ante signos de riesgo vital; no darla al trasplantado cardiaco ni en el bloqueo AV de alto grado con QRS ancho; después, isoprenalina 5 µg/min, adrenalina 2-10 µg/min y estimulación. ACC/AHA/HRS 2018: atropina con clase IIa en el manejo agudo (Figura 4), 0,5-1 mg IV cada 3-5 min hasta 3 mg (Tabla 8); aminofilina con clase IIb en el bloqueo asociado a infarto inferior; no administrar atropina al trasplantado cardiaco. AHA ACLS 2020: 1 mg IV como primera dosis. ESC 2021 (estimulación): corregir primero las causas reversibles; la atropina es una medida puente mientras se prepara la estimulación. ERC 2025; ACC/AHA/HRS 2018; AHA ACLS 2020; ESC 2021

Preguntas frecuentes sobre atropina

¿Para qué sirve la atropina?
Para bloquear el efecto del sistema nervioso parasimpático. En cardiología eso se traduce en subir la frecuencia cardiaca y mejorar la conducción auriculoventricular, y por eso es el primer fármaco de la bradicardia sintomática con compromiso hemodinámico y del bloqueo auriculoventricular nodal. Fuera de la cardiología tiene otros dos usos importantes: es el antídoto de la intoxicación por organofosforados, carbamatos y setas muscarínicas, donde salva vidas a dosis mucho más altas, y se usa como medicación preanestésica y para contrarrestar los efectos muscarínicos de la neostigmina al revertir el bloqueo neuromuscular. La ficha técnica de la ampolla de 1 mg/ml recoge además su uso como espasmolítico en el cólico hepático y renal.
¿Cuál es la dosis de atropina en la bradicardia?
0,5 mg por vía intravenosa, repetibles cada 3-5 minutos hasta un máximo total de 3 mg. Así lo escriben la ficha técnica de la jeringa precargada de 0,1 mg/ml —que para la bradicardia sinusal permite repetir cada 2-5 minutos hasta alcanzar la frecuencia cardiaca deseada— y el algoritmo de bradicardia de la guía ERC 2025, que da los 500 µg por vía intravenosa o intraósea. La ficha técnica de la ampolla de 1 mg/ml escribe 0,5-1 mg en el adulto para la bradicardia vagal inducida, sin fijar techo, de modo que dar 1 mg no está fuera de ficha técnica en España. La guía ACC/AHA/HRS 2018 escribe 0,5-1 mg por dosis, con el mismo intervalo y el mismo máximo de 3 mg. En niños, 0,02 mg/kg en dosis única con un máximo de 0,6 mg por dosis. El aumento máximo de la frecuencia cardiaca llega entre los 2 y los 4 minutos del bolo intravenoso y la ficha técnica de la ampolla de 1 mg/ml lo cifra en 30-40 latidos por minuto, mayor en el paciente joven.
¿Por qué no se debe dar menos de 0,5 mg de atropina?
Porque a dosis bajas puede producir el efecto contrario. Las dos fichas técnicas españolas lo recogen: la de la ampolla de 1 mg/ml dice que al administrar dosis bajas se puede provocar un efecto paradójico de bradicardia y la clasifica entre las reacciones frecuentes, y la de la jeringa precargada señala que, aunque normalmente la frecuencia cardiaca aumenta, puede haber una bradicardia inicial. Por eso la dosis mínima en el adulto es de 0,5 mg y no se fracciona. La explicación que se maneja habitualmente es el bloqueo de unos receptores M1 presinápticos que frenan la liberación de acetilcolina, pero ese mecanismo no figura en las fichas técnicas ni en las guías citadas en esta ficha. En niños la dosis se calcula por peso —0,02 mg/kg, con un máximo de 0,6 mg— y la ficha técnica no fija ninguna dosis mínima absoluta.
¿La atropina funciona en todos los bloqueos auriculoventriculares?
No, y esta es la distinción práctica más importante. La atropina actúa sobre el nódulo auriculoventricular, así que sirve en los bloqueos suprahisianos: bloqueo de primer grado sintomático, Mobitz I y bloqueo auriculoventricular completo con escape de QRS estrecho, típicos del infarto inferior o del tono vagal alto. En el bloqueo infranodal —Mobitz II y bloqueo completo con QRS ancho— la lesión está por debajo del nódulo y la atropina no llega: la guía ERC 2025 pide no darla, porque es ineficaz y puede empeorar el bloqueo. Ante un QRS ancho con bloqueo de alto grado, la conducta es la estimulación transcutánea o transvenosa sin perder tiempo, y la ficha técnica añade que la atropina no debe retrasar la colocación de un marcapasos externo en el paciente inestable.
¿Cuál es el mecanismo de acción de la atropina?
Es un antagonista competitivo y no selectivo de los receptores muscarínicos M1, M2 y M3; es decir, ocupa el receptor sin activarlo e impide que la acetilcolina lo haga. En el corazón, el bloqueo del receptor M2 del nódulo sinusal y del nódulo auriculoventricular retira el freno vagal: sube la frecuencia de descarga del nódulo sinusal y mejora la conducción auriculoventricular. Su efecto es por tanto indirecto, y depende del tono vagal que haya: en un corazón denervado —el trasplantado— no hay freno vagal que retirar y la atropina no acelera nada. El bloqueo de los receptores M1 y M3 en otros órganos explica el resto de sus efectos: sequedad de boca, midriasis y visión borrosa, retención urinaria, reducción del peristaltismo y disminución de la sudoración. Su grupo farmacoterapéutico en la ficha técnica es el de los alcaloides de belladona, aminas terciarias, con código ATC A03BA01.
¿La atropina y la adrenalina son lo mismo?
No. Son dos fármacos distintos, con mecanismos distintos y con sitios distintos en los algoritmos. La atropina es un antimuscarínico: sube la frecuencia cardiaca de forma indirecta, retirando el freno vagal del nódulo sinusal y del nódulo auriculoventricular, así que sólo funciona si hay tono vagal que bloquear y tiene techo, los 3 mg. La adrenalina es una catecolamina: actúa directamente sobre los receptores adrenérgicos beta-1 y alfa, sube la frecuencia y la contractilidad y produce vasoconstricción, no depende del tono vagal y se usa en perfusión titulada, de 2 a 10 µg/min en la bradicardia según el algoritmo de la guía ERC 2025. En la bradicardia con signos de riesgo vital el orden es atropina primero e isoprenalina o adrenalina en perfusión si la atropina no basta o si el bloqueo es infranodal, donde la atropina no llega. En la parada cardiaca no son intercambiables: la adrenalina está en el algoritmo y la atropina salió de él en 2010. No hay interacción adversa entre las dos y pueden usarse a la vez mientras se prepara la estimulación.
¿Por qué está contraindicada la atropina en el trasplantado cardiaco?
Porque el corazón trasplantado está denervado: no tiene inervación vagal, de modo que no hay tono parasimpático que bloquear. En esa situación la atropina no sube la frecuencia y se han descrito respuestas paradójicas con bloqueo auriculoventricular de alto grado y parada sinusal. La guía ERC 2025 lo escribe sin poner plazo desde el trasplante —no dar atropina al paciente con trasplante cardiaco— y la guía ACC/AHA/HRS 2018 lo señala en la nota al pie de su algoritmo de bradicardia aguda. La alternativa que propone la guía ERC 2025, tanto en el trasplantado como en el lesionado medular, es la aminofilina, 100-200 mg en inyección intravenosa lenta, y en último término la estimulación. En España conviene saber que no hay ningún medicamento con aminofilina autorizado y que la única teofilina inyectable autorizada no está comercializada (CIMA, AEMPS, consultado el 22 de septiembre de 2026): habría que pedirla por la vía de medicamentos en situaciones especiales, mientras que la isoprenalina inyectable sí está disponible.
¿Qué dosis de atropina se usa en la intoxicación por organofosforados?
Mucho más alta que en cardiología y sin techo prefijado. La ficha técnica de la jeringa precargada de 0,1 mg/ml indica 0,5-2 mg por vía intravenosa, repetibles a los 5 minutos y después cada 10-15 minutos hasta que desaparezcan los signos y síntomas, y advierte de que esa dosis puede superarse muchas veces; la de la ampolla de 1 mg/ml indica 2 mg por vía intravenosa o intramuscular repetidos cada 10-30 minutos. La revisión de Eddleston (Lancet 2008) describe un protocolo de duplicación: bolo de 1 a 3 mg según la gravedad, revaloración a los 5 minutos y, si no hay mejoría, doblar la dosis y seguir doblándola cada 5 minutos hasta que los parámetros empiecen a mejorar; con esa pauta pueden hacer falta decenas de miligramos en las primeras horas, seguidos de una perfusión que aporte cada hora entre el 10 % y el 20 % de la dosis total que hizo falta para estabilizar al paciente. El criterio para saber que la dosis es suficiente no es la frecuencia cardiaca ni la midriasis: es el cese de las secreciones bronquiales y la desaparición de los crepitantes, porque lo que mata en esta intoxicación es la insuficiencia respiratoria por broncorrea y broncoespasmo. La atropina no revierte la afectación nicotínica —la debilidad muscular—, para la que se usan las oximas; en España no hay ningún medicamento con pralidoxima ni con obidoxima autorizado, así que hay que solicitarlas por la vía de medicamentos en situaciones especiales.
¿Cómo se administra la atropina y hay que diluirla?
Depende del envase, y en España hay tres concentraciones inyectables comercializadas (CIMA, AEMPS, consultado el 22 de septiembre de 2026): jeringa precargada de 0,1 mg/ml en envases de 5 y de 10 ml, jeringa precargada de 0,2 mg/ml y ampolla de 1 ml con 1 mg/ml. Con la primera, 0,5 mg son 5 ml; con la segunda, 2,5 ml; con la ampolla, 0,5 ml. La jeringa precargada de 0,1 mg/ml se administra directamente, sin diluir, y su ficha técnica precisa que otras presentaciones pueden ser más adecuadas cuando se necesita más de 0,5 mg —los 3 mg de techo serían 30 ml—. Con la ampolla hay que mirar la ficha técnica del envase concreto: la del registro 43064 pide diluir la dosis intravenosa en un volumen mínimo de 10 ml de suero fisiológico y administrarla lentamente, y la del registro 27535 no da ninguna instrucción de dilución. La vía intramuscular está autorizada en las tres concentraciones y la subcutánea sólo en la ampolla de 1 mg/ml. La jeringa precargada no debe mezclarse con ningún otro medicamento y las ampollas son incompatibles con bromuros, ioduros, álcalis, ácido tánico, quinina y sales de mercurio.
¿Sigue la atropina en el algoritmo de la parada cardiaca?
No. Se retiró del algoritmo de la asistolia y de la actividad eléctrica sin pulso en las guías de 2010, tanto de la AHA como del ERC, porque los estudios no mostraron beneficio en supervivencia ni en resultado neurológico. Su papel en la reanimación se limita hoy a la bradicardia periparada, es decir, a la bradicardia con signos de riesgo vital que aún no ha degenerado en parada. La ficha técnica de la jeringa precargada sigue recogiendo la reanimación cardiopulmonar entre sus indicaciones, lo que refleja la redacción histórica del documento y no la práctica actual de los algoritmos.
¿Qué es el test de atropina y para qué sirve?
Es la administración de atropina intravenosa para valorar la respuesta cronotrópica al bloqueo vagal, y se usa con dos fines distintos. En el estudio de la bradicardia sinusal ayuda a distinguir entre una disfunción intrínseca del nódulo sinusal, que responde poco, y una bradicardia de origen vagal, que responde bien. En el bloqueo auriculoventricular sirve para localizar el nivel del bloqueo: la mejoría de la conducción sugiere un bloqueo nodal, mientras que la ausencia de respuesta o el empeoramiento apuntan a un bloqueo infranodal. La dosis que se usa en el laboratorio de electrofisiología es de 0,04 mg/kg, unos 2 a 3 mg en el adulto —por encima del techo de 3 mg de la pauta de urgencia, porque aquí lo que se busca es el bloqueo vagal completo y no el control de una bradicardia—, y se toma como respuesta adecuada una frecuencia cardiaca superior a 90 lpm. Ni las fichas técnicas españolas ni las guías citadas en esta ficha fijan esa dosis ni ese umbral. Su valor es orientativo y no sustituye al estudio electrofisiológico ni a la monitorización prolongada cuando la decisión es implantar un marcapasos. Fuera de la cardiología, la atropina se emplea también durante la ecocardiografía de estrés con dobutamina para alcanzar la frecuencia cardiaca objetivo.
¿Qué efectos adversos tiene la atropina y cómo se manejan?
Los antimuscarínicos previsibles, con las frecuencias que da la ficha técnica: muy frecuentes la sequedad de boca, las alteraciones visuales con midriasis y fotofobia, el estreñimiento y la reducción de la secreción bronquial; frecuentes la taquicardia, la retención urinaria —sobre todo en el varón con hiperplasia prostática—, la rubefacción, la hipertermia por inhibición de la sudoración y la excitación, la descoordinación, la confusión mental y las alucinaciones, más probables con dosis altas y en el paciente de edad avanzada; muy raras las arritmias auriculares y la fibrilación ventricular. En cardiología el efecto que más importa es la taquicardia en un contexto de isquemia aguda: aumenta la demanda miocárdica de oxígeno y puede ampliar el área infartada, de modo que en el paciente con síndrome coronario agudo y bradicardia tolerada conviene no tratarla sólo por el número. Ninguna de las contraindicaciones de la ficha técnica de la jeringa precargada —glaucoma de ángulo cerrado, retención urinaria, íleo— se aplica ante una urgencia potencialmente mortal, según precisa ese mismo documento.

Referencias bibliográficas principales

  1. Yokose M, Sangawa M, Shiomi H, Sakamoto K, Iijima K, Kawaji T, et al. Initial Dose of Intravenous Atropine for Patients With Symptomatic Bradycardia - A Scoping Review. Circ Rep. 2025;7(11):1044-1050. doi:10.1253/circrep.CR-25-0169
  2. Eddleston M, Buckley NA, Eyer P, Dawson AH. Management of acute organophosphorus pesticide poisoning. Lancet. 2008;371(9612):597-607. doi:10.1016/S0140-6736(07)61202-1
  3. Levy JH, Horrow JC. Pharmacology of anticholinergics. In: Kaplan JA, ed. Cardiac Anesthesia: The Echo Era. 6th ed. Philadelphia: Elsevier; 2017:chap. 8.
  4. Roden DM. Antiarrhythmic drugs. In: Brunton LL, Knollmann BC, eds. Goodman & Gilman's: The Pharmacological Basis of Therapeutics. 14th ed. New York: McGraw-Hill; 2023.
  5. Kusumoto FM, Schoenfeld MH, Barrett C, et al. 2018 ACC/AHA/HRS Guideline on the Evaluation and Management of Patients With Bradycardia and Cardiac Conduction Delay. J Am Coll Cardiol. 2019;74(7):e51-e156. doi:10.1016/j.jacc.2018.10.044 Guía ACC/AHA/HRS 2018 de bradicardia
  6. Glikson M, Nielsen JC, Kronborg MB, et al.; ESC Scientific Document Group. 2021 ESC Guidelines on cardiac pacing and cardiac resynchronization therapy. Eur Heart J. 2021;42(35):3427-3520. doi:10.1093/eurheartj/ehab364 Guía ESC 2021 de estimulación cardiaca
  7. Soar J, Böttiger BW, Carli P, et al. European Resuscitation Council Guidelines 2025 Adult Advanced Life Support. Resuscitation. 2025;215(Supl 1):110769. doi:10.1016/j.resuscitation.2025.110769 Guía ERC 2025 de soporte vital avanzado
  8. Panchal AR, Bartos JA, Cabañas JG, et al. Part 3: Adult Basic and Advanced Life Support: 2020 American Heart Association Guidelines for Cardiopulmonary Resuscitation and Emergency Cardiovascular Care. Circulation. 2020;142(16 Supl 2):S366-S468. doi:10.1161/CIR.0000000000000916 Algoritmo ACLS de la AHA 2020
  9. Lavonas EJ, Akpunonu PD, Arens AM, et al. 2023 American Heart Association Focused Update on the Management of Patients With Cardiac Arrest or Life-Threatening Toxicity Due to Poisoning. Circulation. 2023;148(16):e149-e184. doi:10.1161/CIR.0000000000001161 Guía AHA 2023 de intoxicaciones potencialmente letales
  10. Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS). Ficha técnica de atropina solución inyectable de 0,1 mg/mL en jeringa precargada. CIMA, registro 85535. Consultada el 22 de septiembre de 2026.
  11. Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS). Ficha técnica de atropina 1 mg/mL solución inyectable. CIMA, registro 27535. Consultada el 22 de septiembre de 2026.
La atropina es el primer escalón farmacológico de la bradicardia sintomática y el antídoto de la intoxicación colinérgica, con dos escenarios de dosis muy distintos. Esta ficha práctica de 2026 resume para qué sirve, la dosis de 0,5 mg intravenosos cada 3-5 minutos hasta un máximo de 3 mg en la bradicardia, por qué no se dan dosis menores de 0,5 mg, cómo se administra y cuántos mililitros son según la presentación española, la pauta sin techo de la intoxicación por organofosforados y su criterio de titulación, el mecanismo antimuscarínico sobre los receptores M2 del nódulo sinusal y del nódulo auriculoventricular, en qué bloqueos no funciona y por qué está desaconsejada en el corazón trasplantado, qué es el test de atropina y lo que dicen los algoritmos ERC 2025 y ACC/AHA/HRS 2018.

Servicios y Gestión de Proyectos - Trabaja con CardioTeca

Formación

Formación

Cursos online, con certificado de asistencia y acreditados. Formación cuándo y cómo quieras.
Patrocinio

Patrocinio

Acuerdos de colaboración o esponsorización de acciones y proyectos.
Ediciones

Ediciones

eBooks con depósito legal e ISBN, PDF navegables, infografías, pósters, publicaciones digitales.