Los dispositivos percutáneos de soporte circulatorio mecánico son una herramienta terapéutica empleada en el seno del shock cardiogénico desde hace aproximadamente medio siglo, pero es en los últimos años cuando han presentado un amplio desarrollo, incluyéndose además entre sus indicaciones el intervencionismo coronario percutáneo de alto riesgo en pacientes con disfunción ventricular e insuficiencia cardiaca crónica.


Revisión de los dispositivos percutáneos de soporte circulatorio mecánico

El presente artículo describe el fundamento fisiológico de los distintos dispositivos percutáneos de soporte circulatorio mecánico actualmente disponibles en la práctica clínica. El más antiguo de ellos, el balón de contrapulsación intra-aórtico (BCIA), produce un aumento de la presión de perfusión coronaria (secundaria al inflado diastólico del balón), y reduce la postcarga al disminuir la presión sistólica del ventrículo izquierdo (coincidiendo con el vaciado sistólico), aunque su efecto sobre el vaciado ventricular es moderado.

Impella es un dispositivo de vaciado ventricular directo que permite el bombeo de sangre desde el ventrículo a la aorta ascendente, generando un aumento del gasto cardiaco y una reducción del consumo miocárdico de oxígeno y de la presión capilar pulmonar.

Tandem Heart es un dispositivo compuesto por una bomba extracorpórea que permite el vaciado ventricular mediante la realización de un by-pass desde la aurícula izquierda a la arteria femoral. Se reducen la precarga, el estrés miocárdico y las presiones de llenado, disminuyendo el consumo miocárdico de oxígeno, aumentando el gasto cardiaco y la presión arterial media, y reduciéndose la presión capilar pulmonar.

El dispositivo ECMO veno-arterial está compuesto por una bomba centrífuga y una membrana de oxigenación, realizando un soporte circulatorio y respiratorio. La sangre deoxigenada se extrae de la aurícula derecha o la vena cava inferior, y se devuelve oxigenada a la aorta. Se produce una mejoría en la perfusión tisular distal y un descenso en la precarga y en el consumo miocárdico de oxígeno. Es el único dispositivo que permite realizar soporte circulatorio biventricular.

Las recomendaciones de uso de los distintos dispositivos de soporte circulatorio mecánico, basadas en registros y consenso de expertos, inciden en su empleo precoz en pacientes en shock cardiogénico, a excepción del BCIA, que se ve relegado a raíz de los resultados del IABP II SHOK trial. La utilización de uno u otro dispositivo dependerá de la situación hemodinámica del paciente y de la experiencia de cada centro, pero se aconseja no demorar el uso de los dispositivos que aportan mayor soporte circulatorio en los pacientes con shock profundo y fallo biventricular. Existen algunos ensayos clínicos randomizados en marcha que permitirán corroborar si los efectos fisiológicos de estos dispositivos se traducen en beneficios clínicos.


Referencias:

  1. Heart. Percutaneous mechanical circulatory support: current concepts and future directions.

Comentario del Dr. Francisco Javier Noriega Sanz

Dr. Francisco Javier Noriega Sanz

Cardiólogo. Unidad de Cuidados Agudos Cardiovasculares. Servicio de Cardiología. Hospital Clínico San Carlos. Doctor en Medicina por la Universidad Autónoma de Barcelona.



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