El estudio ROVER-Japan, con casi 5.000 pacientes, ofrece una imagen muy cercana a la práctica clínica de cómo estamos utilizando vericiguat . Más que confirmar resultados, permite entender a qué pacientes se prescribe y en qué momento.
El perfil se aleja claramente del VICTORIA: pacientes mayores (edad media 75 años), con alta carga de comorbilidad -ERC 35%, diabetes 65%, enfermedad coronaria 66%- y, de forma especialmente llamativa, con cerca de un 40% sin descompensación reciente. En la práctica, esto sugiere que la indicación responde más a la percepción de riesgo clínico que a criterios estrictos de ensayo.
También resulta interesante el momento de introducción. En Japón, vericiguat se utiliza antes, sin esperar a una optimización completa del tratamiento de base: solo el 29,6% de los pacientes estaba en cuádruple terapia al inicio, muy por debajo de lo que vemos en nuestro entorno (~60%). Más que un uso “incorrecto”, probablemente refleja un enfoque distinto, menos secuencial y más pragmático: añadir mecanismos en paralelo cuando el paciente lo necesita, sin esperar a alcanzar la “cuádruple perfecta”.
Desde el punto de vista práctico, el estudio deja un mensaje claro: el reto no es tanto mantener el tratamiento como superar los primeros meses. La adherencia es muy elevada (MPR ≥80% en el 95,7%) y la persistencia a un año alcanza el 66,6%, lo que indica que, una vez iniciado y tolerado, el tratamiento se mantiene.
En cuanto a los efectos clínicos, los datos son coherentes con una mejoría del perfil congestivo: menor uso de diuréticos, menos hospitalizaciones, descenso de péptidos natriuréticos y estabilidad de la función renal . Y, pese a tratarse de una población más compleja, los resultados globales son comparables a los del ensayo, con una incidencia del evento combinado de muerte cardiovascular o ingreso por insuficiencia cardiaca del 29,8% al año.
Quizá la reflexión más interesante está en ese grupo de pacientes sin descompensación reciente. Ni demasiado pronto ni demasiado tarde: el verdadero desafío sigue siendo seleccionar bien al paciente y, sobre todo, el momento de inicio. Incluso en la era post-VICTOR, probablemente ahí reside la clave.
ROVER-Japan no cambia las guías, pero sí introduce un matiz relevante: más que un fármaco de nicho tras la descompensación, vericiguat empieza a entenderse como una herramienta flexible dentro de una estrategia más dinámica. En insuficiencia cardiaca, pocas veces el problema es qué fármaco usar; casi siempre es saber cuándo usarlo
Referencias:
- IJC Heart & Vasculature. - One-year real-world outcomes after vericiguat initiation in heart failure: The ROVER-Japan cohort study
María Melendo-Viu

























