El ritmo idioventricular acelerado (RIVA) es un ritmo regular de QRS ancho que nace en el ventrículo, más rápido que un escape ventricular y más lento que una taquicardia ventricular (TV); la guía de la Sociedad Europea de Cardiología (ESC) de 2023 de síndromes coronarios agudos lo describe como frecuente en la reperfusión del infarto, benigno y sin necesidad de intervención [1]. Su frecuencia es de 50 a 120 lpm según el documento europeo de 2014 sobre arritmias en el síndrome coronario agudo [2] (de 50 a 110 lpm en otras fuentes). Suele ser benigno porque aparece cuando el ritmo sinusal baja por debajo de la frecuencia del foco ventricular, compite con él y cede solo cuando el sinusal vuelve a acelerarse [3]. Esta píldora reúne los criterios del ECG, cómo se separa de la TV lenta, del escape ventricular y del ritmo de la unión con bloqueo de rama, en qué contextos aparece, qué no demuestra sobre la reperfusión, qué hacer en urgencias y siete casos del Aula ECG para practicar.
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Ritmo idioventricular acelerado (RIVA) en el ECG: criterios, diferencia con la taquicardia ventricular y qué hacer
1 Ritmo idioventricular acelerado en el ECG: criterios para reconocerlo
El RIVA se reconoce por su frecuencia y por cómo convive con el ritmo sinusal. El documento de 2014 de las asociaciones europeas de arritmias (EHRA), de cuidados agudos cardiovasculares (ACCA) y de intervencionismo (EAPCI) lo sitúa entre 50 y 120 lpm, la misma horquilla que usaron en el infarto los estudios de Terkelsen [4] y de Bonnemeier [5]. No hay consenso sobre el límite superior: Grimm y colaboradores recogen que unos autores lo ponen en 100 lpm y otros en 120 [6]; la guía ESC 2022 de arritmias ventriculares llama TV a tres o más latidos ventriculares seguidos a más de 100 lpm [7]. Entre 100 y 120 lpm, por tanto, las dos definiciones se solapan.
| Rasgo | Qué se ve en el RIVA | Fuente |
|---|---|---|
| Frecuencia | De 50 a 120 lpm (de 50 a 110 en otras fuentes), parecida a la del ritmo sinusal | EHRA, ACCA y EAPCI 2014; Gildea y Levis |
| QRS | Ancho (más de 120 ms) y distinto del QRS conducido, en tres o más latidos seguidos | Gildea y Levis |
| Ritmo | Regular | Terkelsen; Gildea y Levis |
| Cómo empieza | Con un intervalo de acoplamiento largo, cuando el sinusal se enlentece por debajo del foco o el foco se acelera | Terkelsen; Bonnemeier; Gildea y Levis |
| Relación con las ondas P | Disociación AV isorrítmica, con latidos de fusión y de captura cuando las dos frecuencias se igualan | Bonnemeier; Gildea y Levis |
| Cómo termina | De forma gradual, cuando el sinusal se acelera o el foco ventricular se frena | Terkelsen; Bonnemeier |
| Tolerancia | Buena en la mayoría | Bonnemeier; Gildea y Levis |
Javier Higueras lo resume en el Aula ECG con una regla para cualquier ritmo de QRS ancho con disociación AV: con bradicardia es un bloqueo AV completo; con taquicardia, una TV; y cerca de 100 lpm, una TV lenta o un RIVA. En sus palabras, «nunca digáis que alguien a 100 lpm está bloqueado». En el caso ritmo idioventricular acelerado (RIVA), un paciente de 65 años que se encontraba bien después de la angioplastia de un infarto inferior, los QRS son anchos y regulares, a unos 75 por minuto; según la solución de Higueras, algunos llevan una onda P delante, con un PR distinto en cada uno, sin que cambie el RR: hay disociación AV y no hay taquicardia.
Como en las extrasístoles ventriculares, la elevación del ST de los latidos del RIVA no dice si la isquemia ha empeorado: Higueras pide valorarlo cuando vuelve el ritmo sinusal. Lo explica en el caso de un RIVA durante la angioplastia primaria de un infarto anterior, con una elevación del ST muy marcada en la cara anterior.
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2 RIVA o taquicardia ventricular lenta: cómo se distinguen y con qué más se confunde
Terkelsen y colaboradores separan el RIVA de la TV por cuatro rasgos del ECG: el acoplamiento del primer latido, largo en el RIVA y a menudo corto en la TV; el ritmo, regular en el RIVA y a menudo irregular en la TV; la frecuencia, que en su estudio fijaron en 50-120 lpm para el RIVA y por encima de 120 para la TV; y el final, gradual en el RIVA, porque compite con el sinusal, y a menudo brusco en la TV. El caso ritmo idioventricular acelerado del Aula enseña la zona gris: una taquicardia regular de QRS ancho a 110 lpm, con el QRS en 120 ms, tras la angioplastia de un infarto extenso. Higueras la trata como TV mientras no se demuestre lo contrario, pero en plena reperfusión la llama RIVA; pasó sola a ritmo sinusal. En otro caso recuerda que el límite es arbitrario: para él, una TV a 111 lpm en la sala de hemodinámica, mientras se abre el vaso, seguiría siendo un RIVA.
| Ritmo | Frecuencia | Qué lo distingue en el ECG | Contexto |
|---|---|---|---|
| RIVA | 50-120 lpm | Acoplamiento largo, ritmo regular y final gradual; disociación isorrítmica con fusiones y capturas | Reperfusión del infarto; fármacos, tóxicos, miocardiopatías y corazón sano |
| TV lenta | Más de 100 lpm según la ESC 2022; más de 120 en los estudios del RIVA | Acoplamiento a menudo corto, ritmo a menudo irregular y final brusco; más QRS que ondas P, con capturas y fusiones | Cicatriz o miocardiopatía; antiarrítmicos que la enlentecen; desfibrilador programado a más frecuencia |
| Escape ventricular | 30-40 lpm | Aparece porque falla el ritmo de arriba: más ondas P que QRS en el bloqueo AV completo, ninguna en la parada sinusal | Bloqueo AV completo, parada sinusal |
| Ritmo de la unión con bloqueo de rama | Menos de 50 lpm o, si es más rápido, de 50 a 100 | QRS idéntico al del bloqueo de rama que ya tenía el paciente: se compara con un ECG previo | Bloqueo de rama previo o aberrancia |
Según la guía ESC 2022, la mayoría de los pacientes con una TV monomorfa sostenida tienen una cardiopatía estructural, casi siempre con reentrada en una cicatriz; en la TV monomorfa lenta e incesante, añade, los antiarrítmicos pueden enlentecerla todavía más. En el caso taquicardia ventricular (X) del Aula, una TV a 120-130 lpm en un portador de desfibrilador resincronizador, el aparato no actuaba porque estaba programado para una frecuencia mayor; una captura en el séptimo latido de la tira de ritmo confirmó el diagnóstico. Los signos de TV están en las píldoras de Higueras sobre los criterios clínicos, las capturas y fusiones y los criterios diagnósticos de taquicardia ventricular; el algoritmo de la taquicardia de QRS ancho, en el ESPACIO de ECG (algoritmos del ECG paso a paso). Frente al escape ventricular de un bloqueo AV completo, que va por debajo de 40 lpm con más ondas P que QRS, en el RIVA el ritmo sinusal sigue presente y el foco ventricular solo lo supera por poco, por eso compite con él. Para separar un latido ventricular de uno auricular conducido con aberrancia, la píldora de Higueras sobre extrasístoles ventriculares o auriculares con aberrancia; las extrasístoles ventriculares sueltas, que no llegan a formar un ritmo, tienen su píldora de extrasístoles ventriculares.
3 Causas del ritmo idioventricular acelerado: reperfusión, fármacos, miocardiopatías y corazón sano
La reperfusión del infarto es el contexto más frecuente, tanto la que se consigue con la angioplastia o con la fibrinólisis como la espontánea. Gildea y Levis publican el ECG de un infarto lateral en evolución en el que, tras el ácido acetilsalicílico y la nitroglicerina, apareció un RIVA a 63 lpm que un minuto después volvió a bradicardia sinusal; la coronariografía mostró una estenosis del 99% en la primera diagonal. Fuera del infarto, esa revisión y el capítulo de StatPearls sobre el ritmo idioventricular [8] lo relacionan con la intoxicación digitálica (sus signos y cómo se interpreta la digoxinemia, en la ficha de digoxina), la cocaína, anestésicos como el halotano y el desflurano, agonistas beta como la isoprenalina y la adrenalina, las alteraciones del potasio, las miocardiopatías y el periodo que sigue a la reanimación de una parada cardiaca; también aparece con el corazón sano, sobre todo en niños y deportistas, en relación con un tono vagal alto.
| Contexto | Qué se sabe | Fuente |
|---|---|---|
| Angioplastia primaria | 42% de 503 pacientes, desde la llegada a la sala hasta 90 minutos después; más frecuente si la arteria llegaba cerrada (54% con flujo TIMI 0, 15% con TIMI 3) | Terkelsen |
| Holter tras la angioplastia | 15,2% de 125 pacientes; episodios transitorios, con una mediana de 4 latidos, sobre todo en las 5 horas siguientes | Bonnemeier |
| Fibrinólisis | Del 25% al 90% en los estudios de esa época, según la definición y la monitorización | Bonnemeier, revisión de la literatura |
| Intoxicación digitálica | Por actividad desencadenada; se trata la intoxicación | StatPearls |
| Miocardiopatía dilatada | 8% de 202 pacientes en el holter, sin más eventos arrítmicos en 32 meses | Grimm |
| RIVA frecuente | Con una carga diaria alta puede deprimir la FEVI, que se recupera tras la ablación | Wang, 27 pacientes |
| Niños | Casi siempre benigno; en el recién nacido suele desaparecer en el primer año | PACES/HRS 2014 |
| Deportistas | Hallazgo anormal que se estudia con ecocardiograma, resonancia, holter y ergometría | Criterios internacionales 2017 |
Miocardiopatías. En 202 pacientes con miocardiopatía dilatada idiopática, Grimm y colaboradores encontraron un RIVA en el holter de 16 (el 8%); en 32 meses de seguimiento tuvieron eventos arrítmicos graves 4 de esos 16 y 28 de los 186 restantes, sin diferencia significativa, ni la hubo en la supervivencia sin trasplante. El estudio solo tenía potencia para detectar diferencias grandes; además, 13 de los 16 pacientes con RIVA tenían TV no sostenida. El RIVA frecuente se comporta de otra manera: en una serie de 27 pacientes con RIVA repetido en el holter, todos con síntomas, 5 tenían la FEVI deprimida, que se relacionó con la carga de RIVA y se normalizó tras la ablación salvo en uno con miocardiopatía dilatada; los autores proponen la ablación cuando la carga supera el 70%, cuando la FEVI está deprimida o cuando hay síncope o presíncope [9].
Deportistas y niños. Los criterios internacionales de 2017 para el ECG del deportista incluyen el ritmo ventricular acelerado entre las arritmias ventriculares anormales, junto con los dobletes, los tripletes y la TV no sostenida: piden ecocardiograma, resonancia, holter de al menos 24 horas y ergometría para descartar una enfermedad miocárdica o eléctrica [10]. En un futbolista de 19 años sin síntomas, con un RIVA en el ECG del reconocimiento deportivo, la resonancia y el estudio genético diagnosticaron una miocardiopatía hipertrófica [11]. En los niños con el corazón estructuralmente normal, el consenso PACES/HRS de 2014 considera el RIVA casi siempre benigno y recomienda observar sin tratamiento al niño sin síntomas y con función ventricular normal (clase I, nivel de evidencia B) [12]. En el recién nacido, una vez descartadas la cardiopatía estructural y las alteraciones de la temperatura, metabólicas y de los iones, no se trata y suele desaparecer en el primer año; en el deportista bien entrenado, el consenso lo atribuye al tono vagal en reposo y describe que desaparece al empezar el ejercicio. Lo propio del deportista y del niño en el ECG está en el ESPACIO de ECG (situaciones especiales).
4 El RIVA como signo de reperfusión: lo que demuestra y lo que no
En la época de la fibrinólisis el RIVA se tomó como un marcador específico de que la arteria se había abierto, aunque los estudios daban frecuencias muy distintas, del 25% al 90% según la definición y la monitorización, como recogen Bonnemeier y colaboradores; la píldora de Higueras sobre los signos de reperfusión eficaz tras la fibrinólisis lo cuenta entre ellos. Con la angioplastia primaria, en la que se sabe cuándo se abre la arteria, los datos son otros. En el estudio de Terkelsen y colaboradores, con 503 pacientes, quienes hicieron un RIVA durante la angioplastia habían llegado con menos frecuencia con flujo TIMI 3 (8% frente a 33%) y con el ST ya resuelto (13% frente a 36%), tenían más miocardio en riesgo (35% frente a 23% del ventrículo izquierdo), tardaron más en resolver el ST (39 frente a 21 minutos) y acabaron con un infarto mayor al mes (13% frente a 5% del ventrículo izquierdo). La arteria quedó con flujo TIMI 3 en el 89% de los dos grupos y la mortalidad a 2,9 años fue parecida (8,6% y 6,5%, sin diferencia significativa).
Los autores concluyen que el RIVA no es un marcador de reperfusión eficaz y que se asocia a un daño miocárdico extenso y a una reperfusión microvascular tardía; la guía estadounidense de arritmias ventriculares de 2017 lo resume así: el RIVA se relaciona más con la extensión del infarto que con la propia reperfusión [13]. En el estudio de Bonnemeier, con holter de 24 horas en 125 pacientes tratados con angioplastia, el RIVA fue igual de frecuente con flujo final TIMI 2 que con TIMI 3 (13% y 16%) y no se asoció a más eventos en 12 meses. Un RIVA, por tanto, no demuestra que la reperfusión haya sido completa. Tras la fibrinólisis, la guía ESC 2023 juzga el resultado por la resolución del ST: recomienda la angioplastia de rescate si el ST no baja al menos un 50% a los 60-90 minutos, o si hay inestabilidad hemodinámica o eléctrica, empeoramiento de la isquemia o dolor persistente (clase I, nivel de evidencia A).
La guía ESC 2023 juzga la fibrinólisis por la resolución del ST: si no ha bajado al menos un 50% a los 60-90 minutos, o si hay inestabilidad hemodinámica o eléctrica, empeoramiento de la isquemia o dolor persistente, indica la angioplastia de rescate.
5 Qué hacer ante un RIVA en urgencias: cuándo tratar, qué pedir y cuándo ingresar
Si el ritmo no encaja con un RIVA (más de 120 lpm, inicio brusco con acoplamiento corto, ritmo irregular, sin un contexto que lo explique), se trata como una taquicardia de QRS ancho. Ante una taquicardia de QRS ancho con inestabilidad hemodinámica, la guía ESC 2019 de taquicardias supraventriculares recomienda la cardioversión eléctrica sincronizada (clase I, nivel de evidencia B) [14]. La taquicardia de QRS ancho y los demás trazados que obligan a actuar sin demora, con sus criterios y a quién avisar, están en la píldora patrones de ECG de alto riesgo. El RIVA, paso a paso:
| Paso | Qué hacer | Base |
|---|---|---|
| 1. Confirmar que es un RIVA | Tira larga de ritmo: 50-120 lpm, ritmo regular, inicio con acoplamiento largo, fusiones y capturas, y un contexto que lo explique | Terkelsen; Bonnemeier; Gildea y Levis |
| 2. Si no encaja con un RIVA | Se trata como una taquicardia de QRS ancho: cardioversión eléctrica sincronizada si hay inestabilidad hemodinámica | ESC 2019 de taquicardias supraventriculares: I, B |
| 3. RIVA bien tolerado | Monitorización, sin antiarrítmicos ni cardioversión: cede solo cuando el sinusal se acelera | ESC 2023: sin intervención; antiarrítmicos en arritmias ventriculares sin repercusión, III, C; Higueras |
| 4. RIVA lento con hipotensión o bajo gasto | Recuperar la sincronía AV: atropina para acelerar el sinusal; la estimulación auricular, rara vez | Gildea y Levis; StatPearls |
| 5. Buscar la causa | Isquemia (ECG y troponina), potasio, digoxinemia si toma digoxina, fármacos y tóxicos; ecocardiograma | Gildea y Levis; StatPearls; ESC 2022: I, C |
| 6. Vigilar arritmias graves | En la reperfusión, monitor y desfibrilador a mano: puede haber TV sostenida o fibrilación ventricular | Terkelsen; Higueras |
Fármacos y cardioversión. La guía ESC 2023 no recomienda tratar con antiarrítmicos las arritmias ventriculares sin síntomas y sin repercusión hemodinámica (clase III, nivel de evidencia C) y considera el RIVA de la reperfusión benigno y sin necesidad de intervención. Gildea y Levis añaden que los antiarrítmicos pueden provocar un deterioro hemodinámico brusco en el paciente con RIVA y que hay que evitarlos. Higueras tampoco cardiovierte el RIVA: en el caso de un paciente reanimado de una parada cardiaca escribe que no hay que tratarlo ni cardiovertirlo, porque cede solo, y en otro explica que el RIVA que parece sostenido alterna unos minutos de RIVA con unos latidos sinusales, de modo que tras un choque volvería enseguida. En el estudio de Terkelsen hubo TV sostenida en el 2% de los pacientes y fibrilación ventricular en otro 2% durante la angioplastia; Higueras recuerda que el momento en que se abre la arteria es eléctricamente inestable.
RIVA sostenido con repercusión hemodinámica. Es raro; en las fuentes revisadas solo hay propuestas de revisiones y casos aislados. Cuando el RIVA quita la contribución auricular a un ventrículo con mala función, Gildea y Levis proponen recuperar la sincronía AV con atropina, para acelerar el ritmo sinusal y la conducción; el capítulo de StatPearls añade, rara vez, la estimulación auricular y admite antiarrítmicos como la amiodarona o la lidocaína, que Gildea y Levis aconsejan evitar. Higueras relata en el Aula un RIVA de más de 12 horas a 90-100 lpm, con una presión arterial de 90-100 mmHg y una diuresis de 50 mL/h, que cedió en unas horas tras una infusión de amiodarona, sin que se pudiera saber si fue por el fármaco o por la evolución natural. Las dosis de atropina y de amiodarona están en la píldora de fármacos cardiovasculares en urgencias y en la ficha de atropina.
Más de 120 lpm, un inicio brusco con acoplamiento corto, un ritmo irregular o un contexto que no lo explique apartan el diagnóstico de RIVA. Ante una taquicardia de QRS ancho sin diagnóstico establecido y con inestabilidad hemodinámica, cardioversión eléctrica sincronizada.
Qué pedir. En la reperfusión, el RIVA forma parte del infarto y se pide lo del síndrome coronario agudo. Fuera de ella se busca la causa: ECG de 12 derivaciones con tira larga de ritmo, monitorización, troponina si hay sospecha de isquemia, potasio, digoxinemia si el paciente toma digoxina y la pregunta por fármacos, cocaína u otros tóxicos. La guía ESC 2022 no menciona el RIVA, pero ante una arritmia ventricular recién documentada recomienda un ECG de 12 derivaciones basal, el registro de la arritmia en otro de 12 derivaciones y un ecocardiograma (clase I, nivel de evidencia C).
Cuándo ingresar. Las guías revisadas no fijan criterios de ingreso para el RIVA. En la reperfusión del infarto, el paciente ya está en una unidad monitorizada. Fuera de ella, el RIVA con síntomas de isquemia se valora como un posible síndrome coronario agudo; el que se acompaña de síncope, presíncope o mala tolerancia necesita monitorización mientras se busca la causa; y el hallazgo casual en una persona sin síntomas se estudia con ECG, ecocardiograma y holter, como piden la guía ESC 2022 para las arritmias ventriculares nuevas, los criterios del deportista y el consenso PACES/HRS en los niños.
6 Practica con estos ECG del Aula
Cada caso del Aula ECG de CardioTeca tiene su trazado, la discusión de los lectores y la solución de Javier Higueras. Los cinco primeros son RIVA; los dos últimos, los ritmos con los que más se confunde:
- Ritmo idioventricular acelerado (RIVA): tras la angioplastia de un infarto inferior, QRS anchos a unos 75 lpm con disociación AV.
- Ritmo idioventricular acelerado (RIVA) tras el cateterismo de un infarto con elevación del ST: latidos sinusales estrechos que alternan con QRS anchos a unos 90 lpm, con un PR que cambia.
- Ritmo idioventricular acelerado a 110 lpm tras la angioplastia de un infarto extenso: el límite con la TV.
- Ritmo idioventricular acelerado a 90 lpm en un paciente de 37 años reanimado de una parada con ritmo desfibrilable, tras la angioplastia de la descendente anterior.
- RIVA durante la angioplastia primaria de un infarto anterior, con una elevación del ST que no se valora en los latidos ventriculares.
- Taquicardia ventricular a 120-130 lpm en un portador de desfibrilador resincronizador: una captura confirma la TV.
- Bloqueo AV completo con escape de QRS ancho a unos 35 lpm: disociación AV con bradicardia.
Todos los casos de RIVA del Aula, ordenados por diagnóstico, están en el atlas de ECG del ESPACIO.
Resumen de conceptos clave
| Concepto | Qué saber | Dato clave |
|---|---|---|
| RIVA | Ritmo ventricular regular de QRS ancho que compite con el sinusal | 50-120 lpm (50-110 en otras fuentes) |
| En el ECG | Acoplamiento largo al empezar, final gradual, disociación isorrítmica | Fusiones y capturas en las transiciones |
| Frente a la TV | La TV pasa de 100 lpm según la ESC 2022 y suele empezar y acabar de golpe | Entre 100 y 120 lpm decide el contexto |
| Contexto más frecuente | Reperfusión del infarto | 42% durante la angioplastia primaria |
| Reperfusión | No demuestra que haya sido completa | Se asoció a infartos mayores: 13% frente a 5% del ventrículo izquierdo |
| Tratamiento | Ninguno si se tolera: sin antiarrítmicos ni cardioversión | ESC 2023: antiarrítmicos sin repercusión, III, C |
| Mala tolerancia | Recuperar la sincronía AV: atropina; rara vez, estimulación auricular | Si no encaja con un RIVA, se trata como TV |
| Fuera del infarto | Buscar la causa: digoxina, potasio, tóxicos, miocardiopatía | ECG y ecocardiograma (ESC 2022, I, C) |
Preguntas frecuentes
¿Qué es un ritmo idioventricular acelerado o RIVA?
Es un ritmo que nace en el ventrículo, con QRS ancho y regular, a una frecuencia de 50 a 120 lpm (de 50 a 110 en algunas fuentes): más rápido que un escape ventricular, que va a 30-40 lpm, y más lento que la mayoría de las taquicardias ventriculares. Aparece cuando el ritmo sinusal se enlentece por debajo del foco ventricular o el foco se acelera, compite con el sinusal y cede solo. Es la arritmia más frecuente durante la angioplastia primaria del infarto; también se ve con la intoxicación digitálica, la cocaína, algunos anestésicos, las miocardiopatías y, a veces, en niños y deportistas sanos.
¿Cómo se ve el RIVA en el ECG (EKG o electro)?
En el electrocardiograma (EKG o electro) se ven tres o más QRS anchos (más de 120 ms), regulares, a 50-120 lpm y distintos del QRS habitual del paciente. Empiezan con un intervalo de acoplamiento largo, cuando el sinusal se frena, y terminan de forma gradual, cuando el sinusal se acelera. Como las frecuencias auricular y ventricular son parecidas, hay disociación AV, con ondas P a distancias variables, y en las transiciones aparecen latidos de fusión y de captura. El ST de los latidos del RIVA no se valora: se mira cuando vuelve el ritmo sinusal.
¿El RIVA es peligroso?
En la mayoría de los casos no. Durante la reperfusión del infarto, la guía ESC 2023 de síndromes coronarios agudos lo considera benigno y sin necesidad de intervención; en el estudio de Terkelsen, la mortalidad a 2,9 años fue parecida con RIVA y sin él (8,6% y 6,5%), aunque los pacientes con RIVA tuvieron infartos mayores. Se estudia cuando aparece sin causa clara; en un deportista, porque los criterios internacionales lo consideran anormal y puede acompañar a una miocardiopatía; y cuando se repite en varios holter, porque una carga alta puede deprimir la FEVI. Si quita la contribución auricular a un corazón con mala función y baja la presión, se intenta recuperar la sincronía AV con atropina.
¿Cuál es la diferencia entre el RIVA y la taquicardia ventricular?
La frecuencia y el comportamiento. La guía ESC 2022 llama taquicardia ventricular a tres o más latidos ventriculares a más de 100 lpm; el RIVA va de 50 a 120 lpm, así que entre 100 y 120 se solapan. El RIVA empieza con un acoplamiento largo cuando el sinusal se frena, es regular, compite con el sinusal con fusiones y capturas y termina de forma gradual; la TV suele empezar con un acoplamiento corto, puede ser irregular y suele acabar de golpe. El RIVA no se trata con antiarrítmicos ni se cardiovierte; una taquicardia de QRS ancho que no encaja con un RIVA o que causa inestabilidad se trata como una TV.
¿Cuáles son las arritmias de reperfusión?
Son las que aparecen cuando se abre la arteria del infarto. En el estudio de Terkelsen, con 503 pacientes con infarto con elevación del ST monitorizados desde su llegada a la sala de hemodinámica hasta 90 minutos después de la angioplastia, las más frecuentes fueron el RIVA (42%), la bradicardia sinusal (28%), la TV no sostenida (26%), la taquicardia sinusal (22%) y la fibrilación auricular (9%); la TV sostenida y la fibrilación ventricular aparecieron en el 2% cada una. El RIVA y la TV sostenida se asociaron con un infarto final mayor, y la bradicardia sinusal, con uno menor. Tras la fibrinólisis, la guía ESC 2023 juzga la reperfusión por la resolución del ST.
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