Entender la enfermedad
La base que el médico necesita antes de decidir: la fisiopatología y la magnitud del problema.
De la llegada al alta, la emergencia hipertensiva y la presión muy alta sin daño agudo, el objetivo de cada situación y los fármacos intravenosos con su dosis.
Guía ESC 2024 de hipertensión (apartado 10, tablas de recomendaciones 32 y 33 y tabla S12 de su suplemento) y documento del Consejo de Hipertensión de la ESC (2019), tabla 3.
De la llegada a urgencias al alta, en el orden en que se atiende al paciente: cómo distinguir la emergencia hipertensiva de la presión muy alta sin daño agudo, qué se busca, hasta dónde y a qué ritmo se baja en cada situación, el ictus, el embarazo, los tóxicos y el feocromocitoma, la dosis de ficha técnica de cada fármaco intravenoso y lo que se decide antes del alta. Las 13 recomendaciones con clase y nivel de evidencia son de la guía ESC 2024 de hipertensión; los objetivos de cada situación, de la guía y del documento del Consejo de Hipertensión de la ESC (2019), y las dosis, de la ficha técnica española.
Cuando CardioTeca habla por su cuenta dice emergencia hipertensiva y presión arterial muy alta sin daño agudo de órgano. La guía ESC 2024 llama a la segunda urgencia hipertensiva, y la AHA/ACC 2025, hipertensión grave; la correspondencia está en H5 · el glosario.
Qué es una emergencia hipertensiva
La guía ESC 2024 de hipertensión define la emergencia hipertensiva como una presión de 180/110 mmHg o más con lesión aguda de órgano mediada por la hipertensión, a menudo con síntomas. Puede poner en riesgo la vida y pide bajar la presión de inmediato y con cuidado, muchas veces por vía intravenosa (apartado 10.1.1).
La guía agrupa el daño agudo en tres situaciones. La primera, la hipertensión grave con otra enfermedad aguda que pide bajarla con urgencia, como una disección aórtica, una isquemia miocárdica, una eclampsia o una insuficiencia cardiaca. La segunda, la hipertensión maligna, con daño microvascular agudo en varios órganos: en la retina (hemorragias en llama, exudados algodonosos o edema de papila), el riñón y el cerebro, y otras manifestaciones de la microangiopatía, como la coagulación intravascular diseminada, la encefalopatía (en alrededor del 15%), la insuficiencia cardiaca aguda o el deterioro agudo de la función renal. La tercera, la hipertensión grave y brusca de un feocromocitoma.
Los síntomas dependen del órgano: dolor de cabeza, alteraciones visuales, dolor torácico, disnea, mareo u otros déficits neurológicos. En la encefalopatía hipertensiva, la somnolencia, la letargia, las crisis tonicoclónicas y la ceguera cortical pueden preceder a la pérdida de conciencia; un déficit focal es raro y hace sospechar un ictus. Con 180/110 mmHg o más y dolor torácico, disnea, un déficit neurológico, una alteración visual o confusión, se actúa como ante una emergencia hipertensiva, con traslado inmediato.
Cómo la llama cada documento
A la presión muy alta sin daño agudo de órgano, la guía ESC 2024 la llama urgencia hipertensiva: hay que bajarla, pero no suele hacer falta ingresar y se hace con fármacos orales. El documento del Consejo de Hipertensión de la ESC (2019) prefiere no usar «urgencia» ni «crisis hipertensiva», porque no hay pruebas de que estos pacientes deban tratarse de otra manera que la hipertensión no controlada sin síntomas. La guía AHA/ACC 2025 la llama hipertensión grave (más de 180/120 mmHg sin daño agudo), y la declaración científica de la AHA de 2024, presión muy elevada sin síntomas.
Cuando CardioTeca habla por su cuenta, dice emergencia hipertensiva y presión arterial muy alta sin daño agudo de órgano; la correspondencia de los términos está en H5 · el glosario.
Por qué la cifra sola no basta
No hay un umbral que defina por sí solo la emergencia: con la misma presión puede haber daño de órgano o no, y la velocidad con la que sube pesa más que la cifra (documento del Consejo). La declaración de la AHA añade que, en algunas situaciones, hay daño con menos de 180/110-120 mmHg.
En el embarazo, una sistólica de 160 mmHg o más o una diastólica de 110 mmHg o más pueden indicar una emergencia, y la hipertensión grave de comienzo agudo que dura más de 15 minutos se considera una emergencia (guía ESC 2024, apartado 9.2.8).
Cuántos pacientes son
Según el documento del Consejo, 1 de cada 200 pacientes que llegan a urgencias lo hace con sospecha de emergencia hipertensiva, y la tiene de verdad 1 de cada 2 o 3 de ellos. En una muestra de los servicios de urgencias de Estados Unidos, las más frecuentes fueron la insuficiencia cardiaca, el ictus y el infarto, seguidas de la hemorragia intracraneal y la disección aórtica; la retinopatía avanzada fue poco frecuente.
Lo que recomienda la guía
- ICCon una presión de cribado en la consulta de 180/110 mmHg o más, descartar una emergencia hipertensiva; con 160-179/100-109 mmHg, confirmarla cuanto antes (por ejemplo, en un mes), mejor con AMPA o MAPA.
- IIaCEn el embarazo, una sistólica de 160 mmHg o más o una diastólica de 110 mmHg o más puede indicar una emergencia, y debe considerarse el ingreso inmediato.
Para profundizar
- Infografía · 03/01/2018Crisis hipertensiva: la diferencia entre urgencia y emergencia hipertensiva
- Artículo · 19/06/2023Crisis hipertensiva: diagnóstico, presentación y tratamiento
- Artículo · 08/08/2024Evaluación y tratamiento de las urgencias hipertensivas
- En este ESPACIOH5 · Glosario: urgencia, emergencia y los demás términos
Medir bien
La presión se mide con la técnica de siempre, en los dos brazos y en una pierna, para detectar las diferencias de presión de una disección aórtica, y varias veces: en una parte importante de los pacientes baja mucho sin tratamiento (documento del Consejo).
En los pacientes de cuidados intensivos o quirúrgicos con más de 180/100 mmHg, el tensiómetro oscilométrico puede quedarse hasta 50/30 mmHg por debajo de la presión intraarterial; por eso la vía arterial es la preferida para vigilar el ritmo de descenso con un fármaco intravenoso (declaración de la AHA de 2024).
Qué preguntar
La historia busca los síntomas de alarma, las causas (dejar la medicación, la dieta), los fármacos y las drogas (corticoides, antiinflamatorios no esteroideos, ciclosporina, simpaticomiméticos, cocaína, tratamientos antiangiogénicos) y las causas secundarias, como la enfermedad renal o la estenosis de la arteria renal; y, en quien ya era hipertenso, qué tratamiento toma o ha dejado, desde cuándo y cómo estaba controlado (documento del Consejo).
El dolor, la ansiedad, el estrés y la falta de sueño suben la presión, y al aliviarlos muchas veces se normaliza sin hacer nada más (guía ESC 2024 y declaración de la AHA). En el paciente ingresado, la AHA pide mirar también si ha dejado de golpe un betabloqueante, si no se le ha vuelto a dar su tratamiento de casa y cómo está de volumen.
Las pruebas
El fondo de ojo y la microangiopatía
El documento del Consejo (tabla 1) define la hipertensión maligna como una presión muy alta, habitualmente por encima de 200/120 mmHg, con retinopatía avanzada, es decir, hemorragias en llama, exudados algodonosos o edema de papila en los dos ojos; la encefalopatía hipertensiva, como una hipertensión grave con crisis, letargia, ceguera cortical o coma sin otra explicación, y la microangiopatía trombótica, como una hipertensión grave con hemólisis con Coombs negativo (LDH alta, haptoglobina indetectable o esquistocitos) y trombocitopenia, sin otra causa probable y que mejora al bajar la presión.
La retinopatía avanzada puede faltar hasta en un tercio de los pacientes con encefalopatía, y el diagnóstico se apoya en los síntomas neurológicos y en la imagen: la RM muestra las lesiones de la leucoencefalopatía posterior reversible y el TC descarta la hemorragia. La microangiopatía de la hipertensión maligna suele mejorar en 24-48 horas al bajar la presión; la púrpura trombótica trombocitopénica y el síndrome hemolítico urémico necesitan otro tratamiento, y una actividad de ADAMTS13 muy baja orienta a la púrpura (documento del Consejo).
- ICFondo de ojo si la presión supera 180/110 mmHg, en el estudio de la emergencia hipertensiva y de la hipertensión maligna, y en el hipertenso con diabetes.
Para profundizar
- Artículo · 30/04/2024Hipertensión maligna: Una enfermedad cardiovascular sistémica
- Artículo · 10/10/2026Toma de presión arterial en consulta, AMPA y MAPA: técnica, umbrales y errores según la guía AHA/ACC 2025
- En este ESPACIOH3 · Las causas de la hipertensión secundaria
El órgano dañado decide el fármaco, el objetivo y el plazo (documento del Consejo de Hipertensión de la ESC (2019)). La guía ESC 2024 no recomienda bajar la presión de forma rápida, incontrolada o excesiva en la emergencia, porque puede causar más complicaciones (apartado 10.1.2); en la hipertensión maligna, las caídas de más del 50% de la presión arterial media se han asociado a ictus isquémico y muerte (documento del Consejo).
Lo que recomienda la guía americana
- 1B-NREn la emergencia hipertensiva (más de 180 o de 120 mmHg con daño agudo de órgano), ingreso en una unidad de cuidados intensivos para vigilar de forma continua la presión y el daño de órgano y valorar el tratamiento por vía parenteral.
- 1C-LDCon una enfermedad que obliga a más (por ejemplo, un síndrome aórtico agudo o una disección aórtica), bajar la sistólica en la primera hora por debajo de 140 mmHg en la mayoría de los casos y de 120 mmHg en la disección aórtica, vigilando la función de los demás órganos.
- 1C-LDSin esa enfermedad, bajar la sistólica, por vía oral o parenteral, no más de un 25% en la primera hora; después, si está estable, a menos de 160/100 mmHg en las 2-6 horas siguientes y, con cuidado, a 130-140 mmHg en las 24-48 horas siguientes.
- 3B-NREn el ingresado por una causa no cardiaca con hipertensión grave (más de 180/120 mmHg) sin daño agudo de órgano, no se recomiendan, porque pueden hacer daño, los antihipertensivos intravenosos u orales añadidos de forma intermitente para bajarla de golpe.
Si la presión cae demasiado
En la hipertensión maligna, los pacientes suelen tener poco volumen por la natriuresis de presión, y una caída brusca de la presión se puede corregir con suero salino intravenoso. La respuesta a los bloqueantes del sistema renina-angiotensina es imprevisible: si se usa un IECA por vía oral, se empieza a una dosis muy baja (documento del Consejo).
Para profundizar
- Artículo · 08/08/2024Evaluación y tratamiento de las urgencias hipertensivas
- Artículo · 31/07/2024Tratamiento de la hipertensión arterial en Urgencias y hospitalización: Documento AHA
- Píldora · 07/10/2026Fármacos cardiovasculares en urgencias: dosis, preparación y vigilancia de los 43 más usados
El ictus isquémico
El beneficio de bajar la presión en el ictus isquémico agudo no está claro: sin trombólisis ni trombectomía no hay pruebas de que convenga bajarla salvo que sea muy alta, porque la autorregulación cerebral puede estar alterada y la perfusión depende de la presión sistémica (guía ESC 2024, apartado 10.3).
Con trombólisis o trombectomía se baja de forma más activa, por el riesgo de lesión por reperfusión y de hemorragia: por debajo de 185/110 mmHg antes de la trombólisis y de 180/105 antes de la trombectomía, y por debajo de 180/105 durante las 24 horas siguientes. Con menos de 180/105 en las primeras 72 horas, empezar o reanudar los antihipertensivos no parece aportar beneficio; con 140/90 o más pasados 3 días, en un paciente estable, se recomienda empezarlos o reanudarlos (texto de la guía).
La hemorragia intracerebral
La presión alta se asocia a crecimiento del hematoma, muerte y peor recuperación. En los estudios que buscaban una sistólica menor de 140 mmHg en las primeras 6 horas, la que se alcanzó fue de 140-160 mmHg, con menos crecimiento del hematoma; las caídas de más de 70 mmHg se asocian a daño renal agudo y a deterioro neurológico precoz (guía ESC 2024, apartado 10.2). El documento del Consejo de 2019 fijaba una sistólica entre 130 y 180 mmHg; la guía ESC 2024, entre 140 y 160.
Para bajarla, el documento del Consejo propone el labetalol o el nicardipino (tabla 3). La ficha técnica de la nitroglicerina intravenosa la contraindica en la hemorragia cerebral o el traumatismo craneal con hipertensión intracraneal.
Lo que recomienda la guía
- IIaBEn el ictus isquémico agudo candidato a trombólisis intravenosa o trombectomía, bajar la presión con cuidado y mantenerla por debajo de 180/105 mmHg al menos las primeras 24 horas tras el tratamiento.
- IIaCEn el ictus isquémico sin tratamiento de reperfusión y con 220/110 mmHg o más, bajarla con cuidado alrededor de un 15% en las primeras 24 horas desde el inicio.
- IIaAEn la hemorragia intracerebral, bajar de inmediato la presión (en las primeras 6 horas desde el inicio de los síntomas) hasta una sistólica de 140-160 mmHg, para evitar que crezca el hematoma y mejorar la recuperación.
- IIIBEn la hemorragia intracerebral con una sistólica de 220 mmHg o más al llegar, no se recomienda bajarla más de 70 mmHg en la primera hora de tratamiento.
- IBEn el ictus isquémico o el accidente isquémico transitorio con indicación de bajar la presión, empezar el tratamiento antes del alta hospitalaria.
Para profundizar
- Artículo · 10/02/2016Ictus, función renal y presión arterial
- En este ESPACIOC6 · Situaciones especiales: el ictus agudo y el previo
Cuándo es una emergencia
En el embarazo, una sistólica de 160 mmHg o más o una diastólica de 110 mmHg o más pueden indicar una emergencia, y la hipertensión grave de comienzo agudo que dura más de 15 minutos se considera una emergencia (guía ESC 2024). La preeclampsia se cura con el parto; con hipertensión grave se baja de inmediato a menos de 160/105 mmHg con labetalol o nicardipino intravenosos, con sulfato de magnesio si está indicado y valorando el parto, y el objetivo es conseguirlo en 150-180 minutos (texto de la guía, apartado 10.4.1).
El sulfato de magnesio y los diuréticos
El sulfato de magnesio se recomienda en la eclampsia y también en la preeclampsia con hipertensión grave y proteinuria, o con hipertensión y síntomas o signos neurológicos; con nifedipino hay riesgo de hipotensión. Si a los 360 minutos no se controla con dos fármacos, se consulta con cuidados intensivos para el ingreso, la estabilización y el parto si procede. Los diuréticos se evitan, porque el volumen plasmático está reducido (texto de la guía).
En qué difieren las fuentes
El documento del Consejo de 2019 pide vigilar la frecuencia cardiaca fetal con el labetalol y con el nicardipino, no pasar de 800 mg de labetalol en 24 horas para evitar la bradicardia fetal y no usar el nitroprusiato, por el riesgo de intoxicación fetal por cianuro; tampoco recomienda la hidralazina, por más complicaciones perinatales, que la guía ESC 2024 mantiene como segunda línea. La ficha técnica del nitroprusiato lo reserva en el embarazo para cuando el beneficio supere el riesgo, y las del urapidilo y el esmolol no recomiendan su uso en el embarazo.
Las dosis
Lo que recomienda la guía
- IIaCEn el embarazo, una sistólica de 160 mmHg o más o una diastólica de 110 mmHg o más puede indicar una emergencia, y debe considerarse el ingreso inmediato.
- ICEn la preeclampsia o la eclampsia con crisis hipertensiva, labetalol o nicardipino intravenosos y magnesio.
- ICEn la preeclampsia o la eclampsia con edema pulmonar, nitroglicerina en perfusión intravenosa.
- ICEn la hipertensión grave del embarazo, labetalol intravenoso, metildopa oral o nifedipino oral; la hidralazina intravenosa es una opción de segunda línea.
- ICLos calcioantagonistas dihidropiridínicos (mejor el nifedipino de liberación prolongada), el labetalol y la metildopa son los fármacos de primera línea para tratar la hipertensión en el embarazo.
Para profundizar
La cocaína y las anfetaminas
Con hiperactividad adrenérgica por cocaína o por metanfetamina u otras anfetaminas, se empieza por las benzodiacepinas; si hace falta bajar más la presión, fentolamina, nicardipino o nitroprusiato, o clonidina, que además seda. Con isquemia coronaria, nitroglicerina y ácido acetilsalicílico, además de las benzodiacepinas. Los betabloqueantes, también el labetalol, están relativamente contraindicados (documento del Consejo); la guía ESC 2024 pide también cautela con ellos. En España no hay fentolamina ni clonidina intravenosas autorizadas en CIMA.
El feocromocitoma y el paraganglioma
Para la crisis adrenérgica, la guía ESC 2024 propone un bloqueante alfa-1 intravenoso (cita la fentolamina, la doxazosina y la terazosina) o el labetalol, que permite ajustar la perfusión según la respuesta y evita la taquicardia. El documento del Consejo recoge casos aislados en los que el labetalol aceleró la hipertensión y cita la fentolamina, el nitroprusiato y el urapidilo, usados con éxito en el manejo perioperatorio, con el nicardipino como alternativa.
La ficha técnica del labetalol inyectable genérico lo contraindica en el feocromocitoma no tratado y lo admite solo después de un bloqueo alfa adecuado, porque con mucha adrenalina puede subir la presión de forma paradójica; la de la presentación de referencia no lo contraindica y dice que en el feocromocitoma pueden hacer falta dosis mayores. La ficha técnica del esmolol lo contraindica en el feocromocitoma no tratado.
Los antineoplásicos y otros fármacos
Con un antiangiogénico u otro antineoplásico que haya desencadenado la emergencia, el documento del Consejo propone retirarlo hasta controlar la presión con fármacos orales. Según la guía ESC 2024, los inhibidores del factor de crecimiento endotelial vascular suben la presión en el 80%-90% de los pacientes, y la hipertensión por antineoplásicos se trata como en la población general, con oncología, la unidad de hipertensión, cardiología y nefrología. Los fármacos y las sustancias que suben la presión (tabla S4 de la guía) están en H3 · las causas de la hipertensión secundaria.
Para profundizar
La guía ESC 2024 prefiere un fármaco intravenoso de vida media corta, que permita ajustar la respuesta, en una unidad con monitorización hemodinámica continua o casi continua (apartado 10.1.2); su tabla S13 recoge cuándo empieza y cuánto dura cada uno. Las dosis de abajo son las de la ficha técnica española de cada presentación intravenosa; la tabla S13 da para algunos otra pauta, como para el labetalol (0,25-0,5 mg/kg en bolo) o el nicardipino (de 5 a 15 mg/h). Los IECA, los ARA-II y los betabloqueantes por vía oral, en formulaciones de acción corta como el captopril o el metoprolol, también pueden servir, a dosis bajas y en el hospital, porque estos pacientes pueden ser muy sensibles a ellos (guía ESC 2024).
Labetalol, nicardipino y urapidilo
Según el documento del Consejo, el labetalol o el nicardipino sirven para la mayoría de las emergencias y deberían estar en todo hospital con urgencias o cuidados intensivos; el urapidilo es la alternativa en varias.
Para el corazón y la aorta
Los vasodilatadores en el síndrome coronario agudo y el edema agudo de pulmón, y los betabloqueantes de acción corta en la disección.
En el embarazo
Además del labetalol y del nicardipino, de arriba.
Solo en el quirófano
Autorizado en España solo en el entorno perioperatorio.
El enalaprilato, la fentolamina, el fenoldopam y la clonidina inyectable, que recoge la tabla S13 de la guía, no tienen presentación autorizada en CIMA (consultado el 25/10/2026).
Para profundizar
- Ficha de fármacoNitroglicerina: para qué sirve, dosis sublingual e intravenosa y mecanismo de acción (2026)
- Ficha de fármacoNitroprusiato de sodio: para qué sirve, dosis, dilución, mecanismo de acción y toxicidad por cianuro (2026)
- Ficha de fármacoUrapidilo: qué es, para qué sirve, dosis en bolo y perfusión y mecanismo de acción (2026)
- Ficha de fármacoEsmolol: qué es, para qué sirve, dosis intravenosa, presentación en España y mecanismo de acción (2026)
- Ficha de fármacoMetoprolol: para qué sirve, dosis, succinato o tartrato, uso intravenoso e insuficiencia cardiaca (2026)
- Ficha de fármacoHidralazina: para qué sirve, comprimidos de 25 y 50 mg, dosis IV, preeclampsia y mecanismo de acción (2026)
- Píldora · 07/10/2026Fármacos cardiovasculares en urgencias: dosis, preparación y vigilancia de los 43 más usados
- Artículo · 08/01/2025Nitroprusiato sódico: ¿el vasodilatador olvidado? Insuficiencia cardiaca, crisis hipertensiva y más
- En este ESPACIOI1 · Cómo actúan los antihipertensivos
Qué se hace
Sin daño agudo no hay emergencia. La guía ESC 2024 indica bajar la presión con fármacos orales según su algoritmo de tratamiento, sin ingreso en la mayoría, y con una revisión ambulatoria más pronta para comprobar que se controla (apartado 10.1.1); antes de empezar, puede considerarse confirmar la cifra pronto, mejor en una semana (apartado 5.3.2).
No se recomienda bajarla deprisa, porque puede causar complicaciones cardiovasculares: el objetivo es llevarla a cifras más seguras sin hipotensión. El nifedipino de acción corta no debe usarse, por las caídas bruscas; se han propuesto el captopril, el labetalol y el nifedipino de liberación retardada, con pocos datos, y tras añadir un fármaco se sugiere observar al menos 2 horas para ver su efecto y su seguridad (documento del Consejo).
Lo que dicen los documentos americanos
La guía AHA/ACC 2025 trata la hipertensión grave sin daño agudo (más de 180/120 mmHg, fuera del embarazo) en la consulta, empezando, retomando o subiendo los fármacos orales sin demora (mensaje clave 10). La declaración de la AHA de 2024 pide, en urgencias, no intensificar el tratamiento, preferir retomar la medicación de casa y organizar una revisión cercana, y en el hospital, evitar las pautas «si precisa» de antihipertensivos para la presión alta sin síntomas.
No hay ensayos sobre tratar la presión alta sin síntomas en el hospital, y los estudios observacionales que cita la AHA asocian el tratamiento intensivo, sobre todo intravenoso, a más complicaciones. En personas de 65 años o más ingresadas por causas no cardiacas, el tratamiento intensivo en las primeras 48 horas se asoció a más muertes, daño renal agudo, ictus, elevación de la troponina o del péptido natriurético y traslados a cuidados intensivos (8,7% frente a 6,9%; odds ratio ajustada 1,28; IC 95% 1,18-1,39); en otro estudio, el tratamiento intravenoso, a más daño renal agudo, infarto o ictus (11% frente a 8,2%).
- 3B-NREn el ingresado por una causa no cardiaca con hipertensión grave (más de 180/120 mmHg) sin daño agudo de órgano, no se recomiendan, porque pueden hacer daño, los antihipertensivos intravenosos u orales añadidos de forma intermitente para bajarla de golpe.
Después, en la consulta
Cuándo se deriva y con qué urgencia desde atención primaria está en D2 · la vía de atención primaria, y las señales de alarma y el alta, en B6 · alarma, alta y derivación.
Para profundizar
- Artículo · 31/07/2024Tratamiento de la hipertensión arterial en Urgencias y hospitalización: Documento AHA
- En este ESPACIOC4 · Manejo práctico del tratamiento antihipertensivo
Buscar la causa
La supervivencia tras una emergencia hipertensiva ha mejorado en las últimas décadas, pero el riesgo sigue siendo alto, y la guía ESC 2024 pide buscar una hipertensión secundaria (apartado 10.1.3). En la hipertensión maligna se encuentra una causa secundaria en el 20%-40%, sobre todo enfermedad del parénquima renal y estenosis de la arteria renal; las causas endocrinas parecen raras, y la mayoría tiene una hipertensión esencial no conocida o mal controlada (documento del Consejo). Muchos no tomaban tratamiento, y el acceso difícil a la atención sanitaria y no tomar la medicación contribuyen a menudo.
- IBBuscar una hipertensión secundaria en el hipertenso con signos, síntomas o antecedentes que la sugieran.
El pronóstico
En una unidad coronaria, la mortalidad de los ingresados por una emergencia hipertensiva fue del 4,6%, frente al 0,8% de los hipertensos sin emergencia; la troponina I elevada y la insuficiencia renal al llegar predicen los episodios cardiovasculares y cerebrovasculares, y el control de la presión y la proteinuria durante el seguimiento, la evolución renal (documento del Consejo).
El seguimiento
El documento del Consejo propone mejorar la adherencia, simplificar el tratamiento, subir las dosis o añadir un diurético u otro fármaco, mejor en combinación a dosis fijas, y reforzar la restricción de sal; estudiar la causa y la lesión de órgano, y revisar al menos una vez al mes en una consulta especializada hasta llegar al objetivo, y después hasta que regrese la lesión de órgano (la función renal, la proteinuria y la masa del ventrículo izquierdo).
Si la presión alta sin síntomas apareció durante un ingreso, la declaración de la AHA aconseja mantener al alta el tratamiento previo sin intensificarlo, retirar si se puede los fármacos que suben la presión, preferir las combinaciones a dosis fijas, explicar bien los cambios y dejar citada la revisión con atención primaria, con automedida y un tensiómetro validado. En el estudio que cita, un tercio de los antihipertensivos recetados al alta no se volvió a dispensar nunca, y la mitad se había suspendido al final del primer año.
Si sigue sin controlarse
Si con el tratamiento ajustado la presión sigue sin controlarse con tres fármacos, cómo se estudia y se trata la hipertensión resistente está en B7 · la hipertensión resistente, paso a paso. Lo que hoy falta y lo que aportan los fármacos nuevos, entre ellos los inhibidores de la aldosterona sintasa (baxdrostat, lorundrostat y vicadrostat, una familia que impide que se forme la aldosterona), con lo autorizado separado de lo que se investiga, está en G5 · lo que aportan los fármacos nuevos.
Para profundizar
- En este ESPACIOB4 · Planificador del seguimiento
- En este ESPACIOB6 · Alarma, alta y derivación
- En este ESPACIOH3 · Las causas de la hipertensión secundaria
- Guía interactivaGuía clínica interactiva de hipertensión arterial (ESC 2024): diagnóstico, objetivos, tratamiento y situaciones especiales
- Artículo · 08/08/2024Evaluación y tratamiento de las urgencias hipertensivas
- Artículo · 31/07/2024Tratamiento de la hipertensión arterial en Urgencias y hospitalización: Documento AHA
- Artículo · 19/06/2023Crisis hipertensiva: diagnóstico, presentación y tratamiento
- Artículo · 30/04/2024Hipertensión maligna: Una enfermedad cardiovascular sistémica
- Artículo · 01/12/2023Crisis hipertensivas inducidas por catecolaminas: Feocromocitomas y paragangliomas
- Infografía · 03/01/2018Crisis hipertensiva: la diferencia entre urgencia y emergencia hipertensiva
- Píldora · 07/10/2026Fármacos cardiovasculares en urgencias: dosis, preparación y vigilancia de los 43 más usados
- Artículo · 08/01/2025Nitroprusiato sódico: ¿el vasodilatador olvidado? Insuficiencia cardiaca, crisis hipertensiva y más
- Artículo · 10/10/2026Toma de presión arterial en consulta, AMPA y MAPA: técnica, umbrales y errores según la guía AHA/ACC 2025
- Artículo · 10/02/2016Ictus, función renal y presión arterial
- Ficha de fármacoNitroglicerina: para qué sirve, dosis sublingual e intravenosa y mecanismo de acción (2026)
- Ficha de fármacoNitroprusiato de sodio: para qué sirve, dosis, dilución, mecanismo de acción y toxicidad por cianuro (2026)
- Ficha de fármacoUrapidilo: qué es, para qué sirve, dosis en bolo y perfusión y mecanismo de acción (2026)
- Ficha de fármacoEsmolol: qué es, para qué sirve, dosis intravenosa, presentación en España y mecanismo de acción (2026)
- Ficha de fármacoMetoprolol: para qué sirve, dosis, succinato o tartrato, uso intravenoso e insuficiencia cardiaca (2026)
- Ficha de fármacoHidralazina: para qué sirve, comprimidos de 25 y 50 mg, dosis IV, preeclampsia y mecanismo de acción (2026)
Para seguir en este ESPACIO
- H5 · Glosario: urgencia, emergencia, hipertensión maligna y los demás términos
- H3 · Las causas de la hipertensión secundaria y cuándo buscarlas
- B7 · La hipertensión resistente, paso a paso
- G5 · Lo que aportan los fármacos nuevos de la hipertensión
- B6 · Alarma, alta y derivación
- C6 · Situaciones especiales: el embarazo, el ictus y el mayor
- I1 · Cómo actúan los antihipertensivos
- D1 · El recorrido del paciente con hipertensión arterial