La sesión clínica aborda la implementación de la reserva de flujo fraccional por tomografía computarizada (FFR-CT) como herramienta para mejorar la precisión diagnóstica en enfermedad coronaria, presentando la experiencia de más de un año con la tecnología DeepVessel FFR.
Contexto y evolución tecnológica
El TAC coronario se caracteriza por su excelente valor predictivo negativo, aunque presenta limitaciones significativas en la cuantificación de estenosis moderadas. Solo el 35% de las estenosis del 50-70% identificadas en TAC resultan ser hemodinámicamente significativas, lo que genera un número considerable de cateterismos innecesarios. Hardflow fue la primera herramienta de FFR-CT desarrollada, basada en dinámica computacional de fluidos, con resultados espectaculares (evitaba el 83% de los cateterismos evitables), pero su elevado coste (aproximadamente 1100 euros por paciente) limitaba su accesibilidad.
DeepVessel FFR representa una evolución significativa al utilizar inteligencia artificial en lugar de dinámica computacional de fluidos. Esto permite un procesamiento prácticamente en tiempo real, con tiempos de análisis de 3 a 6 horas, mayor escalabilidad y costes significativamente reducidos. La herramienta ha demostrado una sensibilidad del 94% y especificidad del 88%, comparable a Hardflow, reduciendo cateterismos innecesarios en un 70% y los costes en un 33%.
Aplicaciones clínicas y criterios de interpretación
La indicación principal son las estenosis intermedias, ampliando el rango tradicional del 50-70% al 30-90%. El procedimiento es simple: se sube el estudio DICOM a la nube y se recibe un modelo 3D interactivo con un informe PDF que analiza cada vaso coronario. Los criterios de interpretación establecen valores mayores de 0.80 como normales, 0.76-0.80 como zona gris limítrofe, y menores de 0.76 como anormales. Se recomienda medir 2 cm distal a la lesión, similar a la práctica en hemodinámica invasiva.
Los casos clínicos presentados demuestran la utilidad práctica de la herramienta: pacientes con lesiones dudosas que evitaron cateterismos innecesarios al obtener valores normales, y casos donde confirmó la significación hemodinámica apoyando el manejo invasivo. Las principales limitaciones incluyen pacientes con bypass previos, carga de calcio muy alta (mayor de 3000-4000), estudios de mala calidad y lesiones en tándem. La mayor barrera actual es que no está cubierto por aseguradoras privadas ni incluido en la cartera del Sistema Nacional de Salud español, aunque la evidencia de coste-efectividad apoya su implementación generalizada.
Eliseo Vañó Galván


























