Palpitaciones: qué son, causas, cuándo preocuparse y cómo calmarlas

Qué se siente de verdad cuando el corazón “se sale del guion”

Si alguna vez notaste que el corazón pega un golpe más fuerte o hace un “salto”, sabes lo inquietante que puede ser. A mí me ayudó ponerle nombre a las sensaciones: ese vuelco repentino que parece un vacío de montaña rusa, el aleteo como “un pájaro entre las costillas”, o el martilleo que se nota en el cuello al apoyar la cabeza en la almohada. Cuando el ritmo es caótico, se siente como “un pez fuera del agua”.

Más allá del pecho, el impacto emocional pesa: aparece la hipervigilancia —te conviertes en un “monitor humano”— y la mente empieza con los “¿y si?”. Por la noche, en silencio, cada latido parece amplificado y la ansiedad sube. Lo paradójico es que, al llegar a urgencias, muchas veces el ritmo ya es normal y el electro sale bien; esa sensación de “nadie lo ve” es real. Entender que en la mayoría de los casos las palpitaciones son benignas no quita el susto, pero sí te da marco para actuar con cabeza.

Causas frecuentes de las palpitaciones

Cardíacas: arritmias (extrasístoles, fibrilación auricular, taquicardias, bradicardias)

Las palpitaciones pueden venir de latidos adelantados (extrasístoles), ritmos rápidos (taquicardias supraventriculares/ventriculares), ritmos lentos (bradicardias) o ritmos desorganizados como la fibrilación auricular. Muchas extrasístoles son benignas y se notan como “golpe y pausa”. La fibrilación suele sentirse como desorden y fatiga; las taquicardias paroxísticas arrancan y frenan de golpe. Identificar el patrón (rápidas y regulares, irregulares, con pausa) es oro para tu médico.

No cardíacas: ansiedad, estimulantes y hormonas

El estrés y la ansiedad disparan adrenalina y con ello la frecuencia. También influyen cafeína/energéticas, nicotina, alcohol, descongestionantes con pseudoefedrina, fiebre, hipertiroidismo y anemia. En mi experiencia, a veces aparecen justo en el “bajón” tras un día intenso: cuando por fin te relajas, el cuerpo reajusta engranajes y el corazón hace notar su compás.

Estilo de vida: ejercicio, deshidratación, sueño y digestión

Subir cuestas sin hidratarte, acumular sueño o hacer comidas muy copiosas puede desencadenarlas. Muchas personas describen palpitaciones post‑prandiales (tras comer) o posicionales (al tumbarse sobre el lado izquierdo, al agacharse). No siempre significan enfermedad: a veces son el corazón “ruidoso” en un cuerpo cansado o con digestión pesada.

Cuándo ir al médico y cuándo ir a urgencias

Señales de alarma que no debes ignorar

Acude a urgencias si las palpitaciones vienen con dolor torácico, falta de aire intensa, desmayo, desorientación, palidez fría o si eres cardiópata conocida/embarazada y el episodio es distinto a lo habitual. También si el ritmo está sostenido a más de 120 lpm en reposo y no cede en minutos, o si tienes antecedentes familiares de muerte súbita.

Si son esporádicas y breves: cómo monitorizarlas

Si duran segundos o pocos minutos, puedes apuntar hora, actividad, comidas, sueño, café/alcohol y estrés. Un smartwatch o banda puede registrar frecuencia y a veces un trazado de un derivación. No sustituye a las pruebas clínicas, pero aporta pistas. Lleva un diario corto y, si puedes, graba un ECG cuando ocurra: ayuda muchísimo a decidir estudios.

Cómo se diagnostican: ECG, Holter, analítica y eco

¿Reloj inteligente o prueba clínica? Lo que sí y lo que no

El electrocardiograma (ECG) en consulta es el primer paso; si el episodio va y viene, un Holter de 24‑72 h o un monitor de eventos de semanas aumenta la probabilidad de “cazar” la arritmia. La ecocardiografía evalúa la estructura (válvulas, función) y la analítica mira tiroides, electrolitos, hemoglobina. Los relojes son útiles como cuaderno de campo y, en algunos modelos, logran trazados que orientan, pero la confirmación diagnóstica es clínica.

Tratamiento y autocuidado que sí ayudan

Maniobras vagales (y cómo hacerlas con seguridad)

Para taquicardias supraventriculares, tu médico puede enseñarte maniobras vagales (Valsalva modificada, inmersión de cara en agua fría, tos fuerte). Hazlas solo si estás bien, sentado o tumbado, y sin dolor torácico. La versión modificada de Valsalva combina soplar con fuerza 15 segundos contra una jeringa y luego tumbarse con piernas elevadas unos segundos. Si notas mareo, detente y busca ayuda.

Reducción de desencadenantes y hábitos clave

Recorta cafeína, alcohol y nicotina por un tiempo, hidrátate mejor y duerme 7‑8 h. Fracciona comidas copiosas y evita tumbarte justo después de cenar. Entrena suave‑moderado la mayoría de días y deja el intenso para cuando estés estable. A mí me ayudó aceptar que “mi corazón es ruidoso” y que registrar los episodios me daba control sin obsesionarme: menos miedo, menos palpitaciones.

Casos típicos y cómo actuar

Después de comer (post‑prandial)

Si tras una comida grande notas golpes fuertes o ritmo irregular corto, camina despacio 10‑15 minutos, hidrátate y respira profundo diafragmático. Si mejora, anota el gatillo (carbohidratos simples, alcohol, ultraprocesados) y prueba raciones más pequeñas. Si se acompaña de dolor, sudor frío o dura mucho, consulta.

Al acostarte o al agacharte (posicional)

Acostarse sobre el lado izquierdo puede hacer más perceptible el latido por contacto con la pared torácica; prueba a cambiar de lado o elevar ligeramente el tronco. Evita agacharte en apnea tras comidas y no contengas la respiración al levantar peso.

Cuando por fin me relajo: el “bajón” de adrenalina

Tras un día tenso, al llegar a casa y “soltar”, pueden aparecer extrasístoles. Un aterrizaje suave ayuda: ducha templada, cena ligera, pantallas bajas y respiración 4‑6 (cuatro segundos inhalas, seis exhalas) durante 5 minutos. En mi caso, ese ritual redujo la frecuencia de episodios nocturnos.

Tabla rápida: causa → qué hacer ahora

SituaciónProbable causa/detalleQué hacer ahoraCuándo consultarPruebas útiles
Episodio breve tras café Extrasístoles por estimulantes Hidrátate, respira 4‑6, evita más cafeína por 24 h, registra hora y cantidad. Si se repite a diario, hay mareo o dura más de 5‑10 min continuos. ECG; si recurrente, Holter 24‑72 h.
Ritmo rápido súbito y regular Taquicardia supraventricular (TSV) Prueba Valsalva modificada con seguridad; cara en agua fría; si no cede, acude a valoración. Si hay dolor, síncope, disnea o persiste >15‑20 min. ECG durante el episodio; monitor de eventos.
Latido caótico con fatiga Fibrilación auricular Si es nuevo, acude a urgencias; evita alcohol; si lo conoces y tienes plan, sigue indicación médica. Urgente si hay dolor torácico, disnea, mareo intenso. ECG; valoración de anticoagulación; eco cardiaca.
Palpitaciones tras comer Hipervagal, reflujo, raciones grandes Camina suave 10‑15 min, agua, raciones pequeñas, cena temprano. Si es muy frecuente o se asocia a dolor/sudor frío. ECG; prueba terapéutica con cambios de hábitos.
Solo al acostarte del lado izq. Percepción aumentada del latido Cambia de lado, eleva cabecera 10‑15°, higiene del sueño. Si hay dolor, disnea o despierta con taquicardias sostenidas. Valoración clínica; descartar reflujo/ansiedad nocturna.
Tras ejercicio y poca hidratación Deshidratación/electrolitos bajos Rehidrata con agua y electrolitos; descansa y estira suave. Si persiste, hay calambres o mareo intenso. Analítica (iones); ECG si síntomas asociados.
Taquicardia en reposo con nervios Ansiedad/hiperarousal Respira 4‑6 durante 5 min, reduce estimulantes, pausa de pantallas, paseo corto. Si hay ataques recurrentes, insomnio o interferencia con tu vida. Valoración médica; apoyo psicológico si procede.
Cansancio, piel pálida, palpitaciones Anemia Consulta programada; dieta rica en hierro; evita sobreesfuerzos. Urgente si hay disnea en reposo o mareos severos. Analítica completa; estudio de causa de la anemia.
Pérdida de peso, calor, nervios Hipertiroidismo Consulta prioritaria; evita estimulantes; hidrátate. Si hay palpitaciones intensas y temblor marcado. TSH/T4; ECG; valoración de tratamiento.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo son peligrosas? Cuando se acompañan de dolor torácico, falta de aire, desmayo, palidez fría, o si el ritmo no baja pese a reposo. Con esos signos, no lo dudes y busca asistencia.

¿Palpitaciones = arritmia? No siempre. Palpitación es la sensación de latido anómalo; puede deberse a arritmia o a un latido normal muy perceptible (postura, ansiedad, digestión).

¿Sirve el reloj inteligente? Como diario y para registrar frecuencia/trazados puntuales sí; la confirmación diagnóstica y las decisiones de tratamiento dependen del ECG clínico y de tu historia.

 

Globalthy

Artículo elaborado por el equipo de profesionales de Globalthy.

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