Lo que se presentó en los congresos sobre la hipertensión arterial

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Lo que se presentó sobre la hipertensión en los congresos ESC de 2024, 2025 y 2026, con sus cifras y lo que cambia en la consulta, y los artículos que publicó CardioTeca, del más reciente al más antiguo.

Lo que se presentó sobre la hipertensión en los congresos de la Sociedad Europea de Cardiología de 2024, 2025 y 2026. En cada fila, los estudios con sus cifras, lo que se presentó en el congreso y lo que cambia en la consulta, con los artículos que CardioTeca publicó durante el congreso y los días siguientes; del más reciente al más antiguo.

Congresos cubiertos

Los estudios

  1. El estudio CRHCP (33.995 personas de 40 años o más de 326 aldeas rurales de China, aleatorizadas por aldea) llevó durante cuatro años un control intensivo dirigido por profesionales sanitarios no médicos, con supervisión de médicos de atención primaria y un objetivo inferior a 130/80 mmHg, y retiró después la medicación gratuita o rebajada, los incentivos y la formación añadida. A los siete años, la presión era de 138,8/80,7 mmHg frente a 152,3/86,1 mmHg con la atención habitual (diferencia de −13,5/−5,4 mmHg), el 33,9% frente al 10,5% estaba por debajo de 130/80 mmHg y tomaba 2,2 frente a 1,0 antihipertensivos. El infarto, el ictus, el ingreso por insuficiencia cardiaca o la muerte cardiovascular sumaron el 2,4% frente al 3,0% por persona-año en los siete años (HR 0,76; IC 95% 0,72 a 0,81) y el 3,4% frente al 4,2% en los tres años siguientes a la retirada (HR 0,79; IC 95% 0,73 a 0,85), con más hipotensión (riesgo relativo 1,58; IC 95% 1,39 a 1,79) y más hipopotasemia leve (1,38; IC 95% 1,23 a 1,56). Los autores reconocen que la comparación de esos tres últimos años ya no es aleatorizada: los dos grupos llegaron a ella con cifras y tratamientos distintos.
  2. En la fibrilación auricular, un metaanálisis de 23 estudios observacionales (17 cohortes, 476.750 pacientes) encontró una relación en U entre la sistólica y la mortalidad, con el mínimo en 134 mmHg (RR 0,92 frente a 120 mmHg; IC 95% 0,86 a 0,98), mientras el ictus isquémico y la hemorragia intracraneal subieron de forma continua con la presión: a 140 mmHg, frente a 120, el riesgo relativo fue de 1,51 para la hemorragia intracraneal y de 1,08 para el ictus isquémico, y a 150 mmHg, de 1,99 y de 1,14. Con la diastólica, la mortalidad fue mayor en todo el tramo de 55 a 76 mmHg. Al ser datos observacionales, no distinguen si la presión baja es la causa o la señal de una enfermedad más avanzada.
  3. En la insuficiencia cardiaca con fracción de eyección ligeramente reducida o preservada (FEVI por encima del 40%, del 40% o más o del 45% o más, según el estudio de origen), el análisis conjunto de los estudios TOPCAT (su cohorte de las Américas), PARAGON-HF, DELIVER y FINEARTS-HF, con 17.788 pacientes, midió qué parte del primer año pasó cada paciente con la sistólica de 110 a menos de 130 mmHg: la mediana fue del 38%, unos 139 días. Con más del 75% del año en ese intervalo, frente a menos del 25%, los ingresos por insuficiencia cardiaca fueron de 4,6 frente a 6,0 por 100 pacientes-año, un 19% menos de riesgo, sin diferencias en la muerte cardiovascular ni en la mortalidad total.
  4. Dos trabajos midieron el control en la práctica. En el estudio EUROASPIRE VI (8.590 pacientes coronarios de 27 países europeos, vistos una mediana de 13 meses después del ingreso), el 60,0% tenía la presión por encima de 130/80 mmHg y el 27,6%, por encima de 140/90 mmHg. En el ESC Cardiovascular Health Check 2025 (1.366 profesionales sanitarios comparados con la población general emparejada), la hipertensión afectaba al 23,2% de los profesionales, frente al 27,3%, y solo el 46,2% de los profesionales con hipertensión lo sabía, casi la misma proporción que en la población general.

En el congreso

CardioTeca publicó ocho artículos sobre la hipertensión del 29 de agosto al 2 de septiembre de 2026, el último con el resumen de todas las áreas. Dos guías ESC 2026 presentadas en Múnich fijan objetivos de presión arterial. La de enfermedad cardiovascular y enfermedad renal crónica, hecha con la Asociación Renal Europea, recomienda una sistólica de 120 a 129 mmHg, si se tolera, con un filtrado de 30 mL/min/1,73 m² o más (clase I, nivel de evidencia A), y objetivos individualizados por debajo de 30 mL/min/1,73 m² (clase I, nivel de evidencia C). La de insuficiencia cardiaca recomienda un control estricto, con la sistólica por debajo de 130 mmHg, en el hipertenso y en la insuficiencia cardiaca en estadio B, para reducir el riesgo de insuficiencia cardiaca (clase I, nivel de evidencia A), y deja dos fenotipos: FEVI reducida, por debajo del 50%, y preservada, del 50% o más. Con esa clasificación, los pacientes del análisis de tiempo en rango con FEVI del 40% al 49% serían hoy de fracción de eyección reducida. La guía de hipertensión vigente sigue siendo la ESC 2024 (G1 · Lo que dicen las guías sobre la hipertensión arterial).

Lo que cambia en la consulta

En la cobertura de CardioTeca, el beneficio del estudio CRHCP se mantuvo mientras se mantuvo el tratamiento, y la encuesta final del estudio encontró en marcha, tres años después de la retirada, la red de atención en el 100% de los municipios, la medida estandarizada de la presión en el 82,6% de los médicos de aldea y la automedida en casa en el 65,1% de los pacientes. En la fibrilación auricular, el objetivo sigue siendo el de la guía, con la tolerancia vigilada en el mayor y en el frágil; y con la FEVI por encima del 40%, más tiempo dentro del objetivo se asoció a menos ingresos y no cambió la mortalidad. Lo que cambia en cada situación clínica se cuenta en C6 · Situaciones especiales en la hipertensión arterial.

  • IASi el tratamiento se tolera mal y no se puede llegar a 120-129 mmHg, se recomienda una sistólica tan baja como sea razonablemente posible (principio ALARA).
  • IASe recomiendan los abordajes multidisciplinares, con la delegación apropiada y segura de tareas fuera del médico, para mejorar el control de la presión arterial.
Guía ESC 2024 de hipertensión: R-297, R-373, del registro de recomendaciones de la guía interactiva de CardioTeca.

Para profundizar

Los estudios

  1. Un análisis de los datos individuales de seis estudios de control intensivo frente a control estándar (ACCORD BP, SPRINT, ESPRIT, BPROAD, STEP y CRHCP; 80.220 participantes, mediana de seguimiento de 3,2 años), con objetivos intensivos de menos de 120 o de 130 mmHg según el estudio, encontró menos infarto, ictus, insuficiencia cardiaca y muerte cardiovascular con el control intensivo: 5,3% frente a 7,1% (HR 0,76; intervalo de credibilidad del 95% de 0,72 a 0,81), una reducción absoluta del 1,73% (número necesario a tratar, 58). Los efectos adversos de interés, como la hipotensión y el síncope, aumentaron un 1,82% en términos absolutos (número necesario para dañar, 55), y con la ponderación de los autores el balance neto fue favorable, también al contar los episodios renales.
  2. El estudio BaxHTN, de fase 3, incluyó a 796 pacientes con la sistólica de 140 a menos de 170 mmHg pese a dos antihipertensivos (hipertensión no controlada) o a tres o más (hipertensión resistente), siempre con un diurético. Añadir baxdrostat, un inhibidor de la aldosterona sintasa, bajó a las 12 semanas la sistólica en consulta 8,7 mmHg con 1 mg y 9,8 mmHg con 2 mg más que el placebo (IC 95% −11,5 a −5,8 y −12,6 a −7,0). El potasio pasó de 6,0 mmol/L en el 2,3% y el 3,0%, frente al 0,4% con placebo, y la hiponatremia fue más frecuente que con placebo.
  3. El estudio RETREAT-FRAIL (1.048 residentes de 108 residencias de Francia, de 80 años o más, con más de un antihipertensivo y la sistólica por debajo de 130 mmHg; edad media de 90,1 años) comparó la retirada progresiva de antihipertensivos según un protocolo con la atención habitual. Los fármacos bajaron de 2,6 a 1,5 de media, frente a 2,5 a 2,0, y la sistólica subió 4,1 mmHg más (IC 95% 1,9 a 5,7). Murieron el 61,7% y el 60,2% (HR ajustado 1,02; IC 95% 0,86 a 1,21), con una mediana de seguimiento potencial de 38,4 meses, y no hubo diferencias aparentes en los efectos adversos.
  4. El estudio IMPACT-BP (774 adultos con hipertensión de dos centros de atención primaria de una zona rural de Sudáfrica; edad media de 62 años, el 46,5% con infección por el VIH) comparó la atención habitual en el centro con la atención en casa: automedida, visitas de un agente comunitario de salud que lleva la medicación y decisiones de enfermería a distancia con una aplicación móvil, en una de sus dos versiones con un tensiómetro que envía las lecturas solo. A los 6 meses, la sistólica fue 7,9 y 9,1 mmHg más baja que con la atención habitual (IC 95% −10,5 a −5,3 y −11,7 a −6,4), la diferencia se mantuvo a los 12 meses y más del 95% siguió en seguimiento con la atención en casa. Los efectos adversos graves (2,7%) y las muertes (1,0%) fueron parecidos en los tres grupos.

En el congreso

CardioTeca publicó cuatro artículos sobre estudios de hipertensión del 30 de agosto al 2 de septiembre de 2025, y el resumen de todas las áreas el 3 de septiembre. Ninguna de las guías ESC presentadas en Madrid fue de hipertensión: la vigente sigue siendo la de 2024 (G1 · Lo que dicen las guías sobre la hipertensión arterial).

Lo que cambia en la consulta

En la cobertura de CardioTeca, el análisis de los seis estudios respalda el control intensivo con un balance favorable entre beneficio y daño; el estudio RETREAT-FRAIL no encontró menos mortalidad al retirar antihipertensivos a residentes muy mayores y frágiles con la sistólica por debajo de 130 mmHg; y el estudio IMPACT-BP bajó la presión llevando la atención a casa con agentes comunitarios y enfermería. La familia de los inhibidores de la aldosterona sintasa la forman hoy baxdrostat, lorundrostat y vicadrostat. Ninguno tiene todavía resultados de un estudio con episodios clínicos; de los tres, solo baxdrostat tiene la autorización de la FDA, desde el 15/05/2026, y en España ninguno consta en CIMA. La guía ESC 2024, anterior a los estudios de fase 3, nombra baxdrostat y lorundrostat por sus estudios de fase 2 entre los tratamientos que esperan estudios de episodios cardiovasculares antes de recomendarse (apartado 8.3.3), y en la hipertensión resistente recomienda considerar la espironolactona. Lo que aporta la familia y lo que falta todavía se cuenta en G5 · Lo que aportan los fármacos nuevos de la hipertensión.

  • IAPara reducir el riesgo cardiovascular, se recomienda un objetivo de sistólica en tratamiento de 120 a 129 mmHg en la mayoría de los adultos, si el tratamiento se tolera bien.
  • IASe recomienda mantener el tratamiento antihipertensivo de por vida, incluso después de los 85 años, si se tolera bien.
  • IIbCSi la presión baja a medida que avanza la fragilidad, puede considerarse retirar antihipertensivos y otros fármacos que la bajan, como los sedantes y los alfabloqueantes de la próstata.
  • IIaBEn la hipertensión resistente no controlada con los fármacos de primera línea, debería considerarse añadir espironolactona.
Guía ESC 2024 de hipertensión: R-296, R-323, R-327, R-352, del registro de recomendaciones de la guía interactiva de CardioTeca.

Para profundizar

Los estudios

  1. La guía ESC 2024 de presión arterial elevada e hipertensión, publicada el 30 de agosto de 2024 en el European Heart Journal, cambió de nombre y de categorías: presión no elevada por debajo de 120/70 mmHg, presión arterial elevada de 120 a 139 mmHg de sistólica o de 70 a 89 mmHg de diastólica e hipertensión desde 140/90 mmHg, en consulta (figura 6 de la guía). Fija un objetivo de sistólica de 120 a 129 mmHg si se tolera, empieza en la mayoría de los hipertensos por dos fármacos en un solo comprimido y propone considerar el cribado del aldosteronismo primario en todo hipertenso confirmado.
  2. El estudio GMRx2 frente a placebo (295 adultos con hipertensión que tomaban como mucho un antihipertensivo, con una sistólica domiciliaria de 130 a 154 mmHg tras dos semanas con placebo) probó como primer tratamiento un solo comprimido de telmisartán, amlodipino e indapamida a un cuarto de la dosis (10/1,25/0,625 mg) o a la mitad (20/2,5/1,25 mg). A las 4 semanas, la sistólica domiciliaria bajó 7,3 y 8,2 mmHg más que con placebo, y la presión en consulta quedó por debajo de 140/90 mmHg en el 65% y el 70%, frente al 37%. Dejaron el tratamiento por efectos adversos ningún paciente con un cuarto de la dosis, el 5,1% con la mitad y el 1,6% con placebo; el sodio o el potasio salieron fuera de lo normal en el 10,6%, el 10,1% y el 6,3%, y ningún participante tuvo el sodio por debajo de 130 o por encima de 150 mmol/L ni el potasio por debajo de 3,0 o por encima de 6,0 mmol/L.
  3. Un metaanálisis de los datos individuales de tres estudios de semaglutida 2,4 mg para bajar de peso (STEP 1, STEP 2 y STEP 3; 3.136 participantes, 68 semanas) encontró una sistólica 4,95 mmHg más baja que con placebo (IC 95% −5,86 a −4,05) y 4,78 mmHg más baja en los hipertensos (IC 95% −5,97 a −3,59), en buena parte por la pérdida de peso y con menos intensidad del tratamiento antihipertensivo; en la hipertensión resistente aparente, la diferencia (−3,16 mmHg; IC 95% −8,69 a 2,37) no fue significativa.

En el congreso

La guía se presentó en Londres y CardioTeca publicó su resumen el mismo 30 de agosto de 2024, y los artículos de los dos estudios, el 1 y el 3 de septiembre. Es la guía de este ESPACIO: sus recomendaciones, con su clase y su nivel de evidencia, están en G1 · Lo que dicen las guías sobre la hipertensión arterial, y las tres clasificaciones de la presión arterial se comparan en H5 · Glosario de la hipertensión arterial.

Lo que cambia en la consulta

En la cobertura de CardioTeca, la guía de 2024 deja de clasificar la presión por grados, la ordena en tres categorías y decide el tratamiento de la presión arterial elevada según el riesgo cardiovascular. La guía recomienda empezar con dos fármacos a dosis bajas, de preferencia en un solo comprimido (apartado 8.3.4), y el estudio GMRx2 probó empezar con tres. La semaglutida bajó la presión en el hipertenso con sobrepeso u obesidad en buena parte a través del peso; la guía cita los agonistas del receptor de GLP-1 entre los fármacos con datos todavía preliminares en la hipertensión (apartado 8.3.3).

  • IBSe recomienda clasificar la presión arterial como no elevada, elevada o hipertensión para orientar las decisiones de tratamiento.
  • IAPara reducir el riesgo cardiovascular, se recomienda un objetivo de sistólica en tratamiento de 120 a 129 mmHg en la mayoría de los adultos, si el tratamiento se tolera bien.
  • IBSe recomienda empezar con dos fármacos en la mayoría de los pacientes con hipertensión confirmada (140/90 mmHg o más), de preferencia un bloqueador del sistema renina-angiotensina con un calcioantagonista dihidropiridínico o un diurético; las excepciones son los 85 años o más, la hipotensión ortostática sintomática, la fragilidad moderada o grave y la presión elevada con otra indicación de tratamiento.
  • IBEn el tratamiento combinado, se recomienda la combinación a dosis fijas en un solo comprimido.
  • IIaBDebe considerarse el cribado del aldosteronismo primario, con renina y aldosterona, en todos los adultos con hipertensión confirmada (140/90 mmHg o más).
Guía ESC 2024 de hipertensión: R-125, R-296, R-275, R-276, R-226, del registro de recomendaciones de la guía interactiva de CardioTeca.