La prealbúmina se perfila como un marcador pronóstico clave en la amiloidosis cardiaca por transtiretina, ya que sus valores bajos reflejan mayor daño miocárdico y se relacionan con peor supervivencia e ingresos por insuficiencia cardiaca, con un peso pronóstico independiente de otros factores clínicos.
Además, su evolución durante el tratamiento con estabilizadores ofrece información útil para el seguimiento, pues aumentos precoces de sus niveles podrían anticipar una mejor respuesta y ayudar a ajustar la estrategia terapéutica. Gonzalo Barge Caballero habla de todo ello en esta píldora.






















