Comentario de la Autora: Carmen Olmos Blanco
Múltiples estudios observacionales han mostrado que las mujeres con insuficiencia mitral degenerativa presentan peores resultados quirúrgicos en comparación con los hombres. Si bien existen diferencias anatómicas que podrían explicar parte de estas diferencias pronósticas (las mujeres tienden a presentar lesiones más complejas y más difícilmente reparables), la evidencia sugiere que las mujeres se diagnostican y se intervienen más tarde a lo largo de la historia natural de la enfermedad.
En este trabajo analizamos una cohorte de pacientes con insuficiencia mitral primaria tratados con cirugía en un hospital español de tercer nivel entre 2014 y 2022. Nuestro objetivo fue evaluar diferencias entre sexos en el grado de daño cardiaco extravalvular presente previo a la cirugía, y analizar su asociación con los resultados quirúrgicos. Para ello, se recogieron parámetros anatómicos y funcionales de ecocardiogramas realizados en los tres meses previos a la intervención, incluyendo datos de deformación miocárdica de ambos ventrículos y de la aurícula izquierda y una estimación no invasiva del acoplamiento ventrículo-arterial derecho.
Asimismo, los pacientes se clasificaron en 4 estadios de daño extravalvular (grupo cero: sin daño extravalvular asociado; grupo 1: daño extravalvular ventricular izquierdo; grupo 2: daño extravalvular auricular izquierdo; grupo 3: afectación de la válvula tricúspide o la vasculatura pulmonar; y grupo 4: daño extravalvular ventricular derecho). En el momento de la cirugía, las mujeres tenían una mayor carga de comorbilidades y una edad más avanzada. Asimismo, la afectación extravalvular derecha (estadios de daño extravalvular 3 y 4) fue significativamente más frecuente en las mujeres, y éstas presentaron valores de strain ventricular y auricular izquierdos más bajos, y una prevalencia mayor de desacoplamiento ventrículo-arterial derecho e insuficiencia tricúspide significativa. La reparación valvular mitral fue menos frecuente en las mujeres que en los hombres, y requirieron con más frecuencia reparación tricúspide concomitante.
Cabe destacar, además, que en nuestra cohorte el motivo principal de intervención en las mujeres fue casi exclusivamente la presencia de síntomas, no la dilatación ventricular. En relación con el pronóstico, al año de la intervención la incidencia del evento combinado de mortalidad u hospitalización por insuficiencia cardiaca fue más elevada en las mujeres. Sin embargo, el sexo no fue un factor pronóstico independiente. Un análisis de mediación exploratorio demostró que el exceso de riesgo observado en las mujeres se debió en gran medida a un perfil de riesgo basal más elevado, mayor carga de comorbilidad y mayor afectación cardiaca extravalvular en el momento de la cirugía.
Nuestros datos sugieren que es necesario revisar el enfoque actual de diagnóstico y tratamiento de la insuficiencia mitral a fin de garantizar la equidad de resultados entre sexos. La incorporación de parámetros específicos de función ventricular y auricular (incluyendo técnicas de deformación miocárdica) con umbrales específicos según el sexo, podría ayudar a optimizar el momento de la intervención quirúrgica antes de la aparición de síntomas y de que se produzca daño cardiaco extravalvular avanzado.
Referencias:
- Rev Esp Cardiol. - Sex differences in preoperative cardiac damage in patients with primary mitral regurgitation: impact on surgical outcomes





































