Rehabilitación cardíaca y prescripción de ejercicio: cómo usar la ergoespirometría para entrenar con precisión
Prescribir ejercicio en un paciente cardíaco sin una ergoespirometría es como prescribir un fármaco sin conocer la dosis. Los umbrales VT1 y VT2 son la clave para que el entrenamiento sea seguro y efectivo al mismo tiempo.
La rehabilitación cardíaca supervisada reduce la mortalidad cardiovascular en un 26% y la mortalidad global en un 20% (meta-análisis Cochrane, 2016). Sin embargo, el 80% de los pacientes elegibles nunca participan en un programa estructurado, y muchos de los que participan reciben una prescripción de ejercicio basada únicamente en la FC de reposo o en fórmulas poblacionales que ignoran la fisiología individual. La ergoespirometría cambia esto radicalmente: convierte la prescripción de ejercicio en una ciencia de precisión, adaptada a la fisiología real de cada paciente.
1 Por qué los umbrales VT1 y VT2 son el punto de partida de la prescripción
En la Píldora 4 aprendimos la bioquímica de los umbrales. En la Píldora 7 vimos cómo detectarlos en las 9 gráficas. Ahora los aplicamos: ¿para qué sirve saber exactamente a qué vatios o a qué FC aparece el VT1 de un paciente concreto?
La respuesta es que los umbrales definen fronteras fisiológicas reales, no arbitrarias. El VT1 no es el punto donde el paciente empieza a cansarse: es el punto donde su metabolismo cambia de régimen aeróbico a mixto, donde empieza a producir más CO₂ del que puede eliminar eficientemente, donde la acidosis empieza a acumularse aunque sea despacio. Entrenar consistentemente por encima del VT1 —sin recuperarse— lleva a sobreentrenamiento y a daño muscular y cardiovascular. Entrenar consistentemente muy por debajo del VT1 produce mejoras mínimas.
El VT2, por su parte, define el límite superior del entrenamiento sostenible: más allá de él, el sistema tampón está agotado y la acidosis se dispara. En pacientes con IC, ACV reciente o revascularización reciente, superar este umbral sin supervisión puede ser peligroso. En deportistas sanos, el entrenamiento en y alrededor del VT2 es el que mayor rendimiento produce, pero en cardíacos debe hacerse con extrema cautela y bajo monitorización continua.
2 Las cuatro zonas de entrenamiento: de la teoría a los vatios reales
En la práctica clínica de rehabilitación cardíaca se trabaja habitualmente con cuatro zonas de intensidad, dos de ellas por debajo del VT1 y dos por encima. Cada zona tiene una FC de referencia y un rango de vatios que se extrae directamente del informe de la ergoespirometría:
3 El método FITT: los cuatro parámetros de la prescripción individualizada
Toda prescripción de ejercicio en rehabilitación cardíaca debe especificar cuatro variables —el método FITT— que, combinadas con los umbrales de la ergoespirometría, permiten individualizar el programa al máximo:
Frecuencia
3–5 días/semana
En IC estable: 3 días/semana en fase inicial. Aumentar a 5 días cuando el paciente tolera bien. Incluir 1–2 días de entrenamiento de fuerza.
Intensidad
VT1 → VT2
Definida por los umbrales de la ergoespirometría. No por la fórmula "220 – edad". Expresada en vatios o FC de umbral. Ajustar tras cada ergoespirometría de control.
Tiempo
30–60 min
Empezar con 20–30 min de esfuerzo real (sin contar calentamiento). Aumentar 5 min/semana hasta 45–60 min. En IC muy avanzada, puede empezarse con 10–15 min.
Tipo
Aeróbico + Fuerza
Aeróbico continuo (MICT) o interválico (HIIT) según el nivel del paciente. Complementar con entrenamiento de fuerza muscular periférica (mejora la DavO₂ y el OUES).
4 HIIT vs. MICT: la controversia más activa de la rehabilitación cardíaca
El entrenamiento interválico de alta intensidad (HIIT) frente al entrenamiento continuo de intensidad moderada (MICT) es el debate más vivo de la cardiología del ejercicio en los últimos diez años. Los ensayos SMARTEX-HF (2017) y los metaanálisis posteriores han clarificado el panorama, aunque sin resolver completamente la controversia:
HIIT — Alta Intensidad Interválica
Picos por encima del VT2 · Recuperación en Zona 1–2
MICT — Continuo de Intensidad Moderada
Trabajo sostenido en Zona 2 · El estándar clásico
5 Un ejemplo de sesión de rehabilitación prescrita con ergoespirometría
Paciente: varón de 60 años, ICFEr, FEVI 38%, tratamiento médico óptimo, en programa de rehabilitación cardíaca fase II. Ergoespirometría reciente: VT1 a 85W (FC 108 lpm), VT2 a 140W (FC 138 lpm), VO₂ pico 18.4 ml/kg/min. Rehabilitador prescribe sesión tipo MICT con intervalos suaves (Zona 2 con picos en Zona 3):
Sesión modelo — MICT con transición a Zona 3 · Paciente estable fase II
Estructura de 55 minutos · Ergo prescribió: VT1 = 85W · VT2 = 140W
10 min
ZONA 1
Calentamiento · 40–60W · FC <100 lpm · Activación progresiva del sistema cardiovascular
15 min
ZONA 2
MICT base · 68–85W · FC 95–108 lpm · 80–100% VT1 · Base aeróbica de la sesión
15 min
ZONA 2–3
Intervalo suave · 3×4 min a 100–120W + 1 min a 60W · FC hasta 120–128 lpm
10 min
ZONA 2
Vuelta a la base · 68–80W · FC descendiendo a <110 lpm · Resíntesis activa
5 min
ZONA 1
Enfriamiento · <50W · FC <90 lpm · Normalización PA y FC antes de levantarse
6 Seguimiento con ergoespirometrías seriadas: cuándo y qué buscar
La ergoespirometría no solo es una prueba de entrada al programa de rehabilitación: es la herramienta de seguimiento que permite ajustar la prescripción de forma dinámica, detectar la respuesta al tratamiento y anticipar el deterioro antes de que sea clínicamente evidente.
Basal — Antes de iniciar el programa
Ergoespirometría de entrada
Establece el punto de partida completo: VO₂ pico, umbrales VT1 y VT2 en vatios y FC, pendiente VE/VCO₂, pulso de O₂ y OUES. Permite calcular las zonas de entrenamiento individualizadas y detectar contraindicaciones relativas.
Objetivos: definir zonas · detectar isquemia · baseline pronóstico
A las 12 semanas — Control intermedio
Ergoespirometría de progresión
Evalúa la respuesta al programa. Lo esperable: subida de VT1 de 5–15W, mejora de VO₂ pico de 1–2 ml/kg/min, reducción de pendiente VE/VCO₂ en 2–4 puntos. Si no hay respuesta, revisar adherencia, intensidad del programa o progresión de la IC subyacente.
Ajuste de zonas de entrenamiento · Decisión de progresar a HIIT
A los 6–12 meses — Control de mantenimiento
Ergoespirometría de fase de mantenimiento
Evalúa si las mejoras se sostienen a largo plazo. Detecta recaídas subclínicas antes de la descompensación clínica: una caída del VO₂ pico >2 ml/kg/min o empeoramiento de la pendiente VE/VCO₂ sin causa aparente debe desencadenar una revisión cardíaca completa.
Alerta de deterioro subclínico · Pronóstico actualizado · Decisión de trasplante
| Concepto | Parámetro / Valor | Aplicación práctica |
|---|---|---|
| Zona 1 — Aeróbica baja | <80% VT1 · FC <90% FC-VT1 | Calentamiento · Inicio del programa |
| Zona 2 — Aeróbica alta | 80–100% VT1 · La zona del MICT clásico | Bloque principal de rehabilitación |
| Zona 3 — Transición | VT1 → VT2 · Intervalos suaves en pacientes avanzados | MICT avanzado · Inicio HIIT supervisado |
| Zona 4 — Anaeróbica | >VT2 · Solo en HIIT con ECG continuo | Solo pacientes seleccionados con supervisión |
| HIIT vs. MICT | HIIT: mayor mejora VO₂ pico · MICT: mayor seguridad y adherencia | Decisión individualizada · No binaria |
| Ergoespirometría de control | Basal → 12 semanas → 6 meses | Ajuste de zonas · Detección de deterioro |
| MCID VO₂ pico | Cambio mínimo significativo: 1.4–2.0 ml/kg/min | Respuesta al programa · Decisión de continuar |























