El recorrido, de la persona sana a la prevención de por vida

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Ruta clínica

Los tres momentos de la prevención, de la persona sana al paciente que ya ha tenido un evento y a lo que queda para toda la vida, y por dónde entra cada profesional.

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En cada momento, quién se encarga, qué se hace, qué se mide y qué error hay que evitar, con lo que toca en cada uno de los ocho pilares.

Este recorrido ordena la prevención cardiovascular en tres momentos. El primero es la persona sin enfermedad. El segundo, tras un evento o con una cardiopatía, lleva la prehabilitación, la fase I en el ingreso y la fase II en la unidad. El tercero, de por vida, es la fase III. Según la guía ESC 2026 de rehabilitación cardiaca, para el paciente estas fases son etapas conectadas de un mismo recorrido.

Cada parada dice quién se encarga, qué se hace, qué se mide, qué error hay que evitar y qué recomiendan las guías. En total son 48 recomendaciones, cada una con su clase y su nivel de evidencia. Lo que ya cuenta otra parte de este ESPACIO, o el ESPACIO de cada factor de riesgo, lleva su enlace.

Quién se encarga

Sobre todo atención primaria, con la medicina de familia y la enfermería: la mayoría de estas personas se sigue en el centro de salud. Cardiología entra cuando hay algo que derivar, como la sospecha de una hipercolesterolemia familiar. Fuera de la consulta cuentan la comunidad y las medidas de salud pública, a las que la guía ESC 2021 de prevención dedica su apartado 5.

Qué se hace

La guía ESC 2021 de prevención propone ir por pasos. Primero, los objetivos de prevención para todos, sea cual sea el riesgo. Después, estimar el riesgo y hablar con la persona de lo que ganaría con el tratamiento. Si se empieza un tratamiento, se valora su efecto y se considera intensificarlo hasta los objetivos finales, teniendo en cuenta el beneficio añadido, las demás enfermedades, la fragilidad y sus preferencias.

En las personas aparentemente sanas, el riesgo se estima con SCORE2 por debajo de los 70 años y con SCORE2-OP desde los 70. Quien ya tiene una enfermedad cardiovascular aterosclerótica, diabetes, una enfermedad renal moderada o grave o un trastorno genético o raro de los lípidos o de la presión arterial se considera de riesgo alto o muy alto. Cómo se estima y con qué tabla está en D1 · A quién se le calcula el riesgo; qué lo modifica, en D1 · Lo que modifica el riesgo.

Qué se mide

Para estimar el riesgo bastan la edad, el sexo, el tabaco, la presión sistólica y el colesterol no HDL. Además se preguntan el peso, la cintura y la actividad física.

La guía ESC 2021 recuerda que la valoración del riesgo no se hace una sola vez. Propone repetirla, por ejemplo cada 5 años, aunque admite que no hay datos empíricos que guíen ese intervalo.

El error que hay que evitar

Quedarse en el primer paso. La guía ESC 2021 dice que no es adecuado dejar por rutina de valorar los objetivos o el tratamiento después del primer paso. Tampoco la categoría de riesgo decide sola: no se traduce de forma automática en empezar un fármaco, porque cuentan los modificadores del riesgo, el riesgo a lo largo de la vida, el beneficio esperado, las demás enfermedades, la fragilidad y las preferencias de la persona.

Un mismo porcentaje de SCORE2 puede caer en otra categoría según la tabla que se use, la de la guía ESC 2021 o la de la actualización ESC/EAS 2025. De qué tabla sale cada corte se cuenta en D1 · A quién se le calcula el riesgo.

Lo que dicen las guías

  • ICSe recomienda la valoración sistemática del riesgo cardiovascular global en quien tiene algún factor de riesgo vascular mayor (antecedentes familiares de enfermedad cardiovascular prematura, hipercolesterolemia familiar, tabaquismo, hipertensión arterial, diabetes, lípidos elevados, obesidad o comorbilidades que aumentan el riesgo cardiovascular).
  • IIbCPuede considerarse la valoración sistemática u oportunista del riesgo cardiovascular en la población general en varones de más de 40 años y en mujeres de más de 50 o posmenopáusicas sin factores de riesgo de enfermedad cardiovascular aterosclerótica conocidos.
  • IIICNo se recomienda la valoración sistemática del riesgo cardiovascular en varones de menos de 40 años y mujeres de menos de 50 sin factores de riesgo cardiovascular conocidos.
  • IASe recomienda considerar de riesgo alto o muy alto a quien tiene enfermedad cardiovascular aterosclerótica establecida, diabetes, enfermedad renal moderada o grave, o trastornos genéticos o raros de los lípidos o de la presión arterial.
  • IIbCSi el riesgo se ha valorado en un cribado oportunista, puede considerarse repetirlo a los 5 años, o antes si estaba cerca de los umbrales de tratamiento.
  • IBSe recomienda un abordaje por pasos, intensificando el tratamiento de los factores de riesgo, en personas aparentemente sanas con riesgo alto o muy alto y en quien tiene enfermedad cardiovascular aterosclerótica establecida o diabetes, teniendo en cuenta el riesgo, el beneficio de tratar cada factor de riesgo, los modificadores del riesgo, las comorbilidades y las preferencias del paciente.
Guía ESC 2021 de prevención: PR-301, PR-302, PR-305, PR-309, PR-303, PR-310. Cada recomendación, con la clase y el nivel de evidencia de su guía.

Quién se encarga

La guía ESC 2026 de rehabilitación cardiaca no le asigna un responsable. Queda en manos de quien programa la intervención, cirugía cardiaca o cardiología, con la unidad de rehabilitación si el hospital la tiene.

Qué se hace

Es la rehabilitación antes de la intervención, la primera de las fases que enumera la guía. En su apartado sobre el largo plazo, escrito desde la perspectiva de los pacientes, la guía la resume como «better in, better out» (quien entra mejor, sale mejor): tratar los factores de riesgo y optimizar la salud antes, para llegar en mejores condiciones a la recuperación.

Qué se mide

La guía no fija qué medir en esta fase. Para los estudios que pide, propone la experiencia del paciente, la recuperación (ingresos y complicaciones), la capacidad funcional y la calidad de vida (tabla 14).

El error que hay que evitar

Darle el mismo respaldo que a la fase II. La tabla 14 de la guía dice que hay pocos datos sobre si mejora la experiencia del paciente y los resultados. Pide estudios que la comparen con la atención habitual.

Lo que dicen las guías

Ninguna de las 131 recomendaciones de la guía ESC 2026 de rehabilitación cardiaca trata de la prehabilitación. La guía la nombra como fase en su apartado 2.1 y en su figura 1.

Quién se encarga

El médico responsable del ingreso, de cardiología o de cirugía cardiaca, con la enfermería y la fisioterapia de la planta. La guía ESC 2026 recomienda que el médico responsable y los demás profesionales respalden la rehabilitación ante el paciente y, en los síndromes coronarios agudos y crónicos, que la derivación automática vaya acompañada de una conversación individual.

Qué se hace

Se moviliza al paciente en cuanto se puede, con la tabla 4 de la guía delante: no se hace prueba de esfuerzo ni entrenamiento, entre otras situaciones, en los 2 primeros días tras un síndrome coronario agudo ni durante el periodo inicial de inestabilidad hemodinámica de una insuficiencia cardiaca descompensada. El consejo nutricional o psicológico, la ayuda para dejar de fumar y la optimización del tratamiento pueden empezar sin esperar, aunque el paciente aún no esté listo para el ejercicio.

Antes del alta se deriva a la fase II. La guía fija cuándo empezar: tras un síndrome coronario agudo, idealmente en los primeros 14 días y no más tarde de 30; tras una cirugía de revascularización coronaria, en los primeros 28 días y no más tarde de 42; tras un ingreso por insuficiencia cardiaca descompensada, poco después de conseguir la descongestión y la estabilidad hemodinámica, cuando ya se puede plantear el alta y se ha iniciado el tratamiento recomendado por las guías. Qué tiene que llevar el informe de alta para que no se pierda nadie está en D3 · El informe de alta que deja hecha la prevención.

Qué se mide

Cuántos pacientes salen derivados y cuántos llegan a la primera visita, que es lo que la guía llama incorporación al programa.

El error que hay que evitar

Que el paciente se vaya de alta sin derivar o sin haber hablado de la rehabilitación. En el estudio de Grace, prospectivo y controlado, con 2.635 pacientes ingresados con enfermedad coronaria en 11 hospitales de Ontario, con la derivación habitual se derivó al 32,2% y se incorporó al programa el 29,0%; con la derivación automática y una conversación con un profesional, al 85,8% y al 73,5% (odds ratio de utilización de 8,41).

Lo que dicen las guías

  • ICSe recomienda empezar pronto la rehabilitación cardiaca en quien tiene indicación, para mejorar la incorporación al programa y los resultados funcionales.
  • IIaB2Debe considerarse empezar pronto la rehabilitación cardiaca en pacientes ingresados por insuficiencia cardiaca descompensada, para reducir la mortalidad hospitalaria.
  • IB1Se recomienda empezar el entrenamiento físico o la movilización activa, como parte de la rehabilitación cardiaca, lo antes posible (si se puede, en 4 semanas) tras la cirugía cardiotorácica, por ejemplo la coronaria, para mejorar o conservar la capacidad física (test de marcha de 6 minutos y VO2 pico).
  • IIaB2Debe considerarse el entrenamiento físico, como parte de la rehabilitación cardiaca, en la insuficiencia cardiaca descompensada lo antes posible (durante el ingreso, con estabilización suficiente), para reducir las hospitalizaciones por cualquier causa y mejorar la capacidad física (capacidad de marcha).
  • IB2Se recomienda que el médico responsable y los demás profesionales sanitarios respalden la rehabilitación cardiaca ante los pacientes con indicación, para mejorar la incorporación al programa.
  • IB2Se recomienda la derivación automática, con herramientas electrónicas y acompañada de una conversación individual con un profesional sanitario, en los síndromes coronarios agudos y crónicos, para mejorar la incorporación al programa.
  • IB2Se recomienda enviar una invitación a la valoración inicial de rehabilitación cardiaca a pacientes con síndrome coronario agudo o crónico, para mejorar la incorporación al programa.
Guía ESC 2026 de rehabilitación cardiaca: PR-006, PR-007, PR-047, PR-053, PR-125, PR-126, PR-127. Cada recomendación, con la clase y el nivel de evidencia de su guía.

Quién se encarga

Un equipo multidisciplinar con un responsable definido. Según la guía ESC 2026, suele incluir cardiología, medicina física y rehabilitación, enfermería especializada, especialistas en ejercicio como los fisioterapeutas, nutrición y psicología, entre otros. Lo ideal es que la responsabilidad médica la tenga un cardiólogo con experiencia en rehabilitación; donde se permite, también otro médico formado en cardiología y en rehabilitación, con un vínculo formal con cardiología.

Qué se hace

El estándar mínimo del programa ambulatorio son 24 sesiones, habitualmente en 12 semanas a razón de dos por semana, sea cual sea la modalidad. Empieza con una valoración inicial y la estratificación del riesgo, de las que sale un plan a la medida del paciente. Trabaja los ocho pilares de la prevención, del ejercicio a los fármacos. Puede hacerse en el centro, a distancia o de forma híbrida.

Quién tiene indicación y con qué clase, enfermedad a enfermedad, está en F4 · Según la enfermedad; cómo es el programa por dentro, en F2 · El programa paso a paso; cómo se elige la modalidad, en F7 · Cómo se elige con el paciente.

Qué se mide

En la valoración inicial, la capacidad física (ergoespirometría, prueba de esfuerzo o, si no hay, el test de marcha de 6 minutos), la fuerza (una repetición máxima), los factores de riesgo con su analítica, el estado nutricional, la salud mental y los resultados referidos por el paciente.

Durante el programa se cuentan las sesiones. La guía pide considerar la finalización y la adherencia (el número y la proporción de las sesiones prescritas a las que acude) como indicadores clave de calidad, porque más participación se asocia a menos mortalidad y morbilidad, sin un techo claro en las dosis que se ven hoy en la práctica.

El error que hay que evitar

Dejar a alguien sin rehabilitación por su fragilidad o por sus otras enfermedades: es la única recomendación de clase III de la guía. También reducir el programa al ejercicio: la guía dice que el término rehabilitación cardiaca ya implica un abordaje multimodal, multidisciplinar y centrado en el paciente.

Según la guía, participa entre el 9% y el 50% de los pacientes con indicación. En el estudio EUROASPIRE VI, una encuesta a pacientes coronarios de 27 países, de los 8.410 con el dato de asistencia acudió a alguna sesión el 29,1% y a todas el 18,7%. En Europa hay una plaza por cada 7 pacientes con cardiopatía isquémica (Abreu, 2019).

Lo que dicen las guías

  • IASe recomienda la rehabilitación cardiaca tras un síndrome coronario agudo o con síndrome coronario crónico, con o sin angioplastia o cirugía coronaria, para reducir el riesgo de mortalidad cardiovascular y de infarto de miocardio.
  • IIICNo se recomienda negar la rehabilitación cardiaca a quien tiene indicación por su fragilidad o sus comorbilidades.
  • ICSe recomienda valorar los resultados referidos por el paciente, tanto de salud física como mental, en todo paciente con indicación de rehabilitación cardiaca, para seguir la evolución de la enfermedad, evaluar el tratamiento, facilitar la comunicación en la consulta y reforzar la decisión compartida.
  • ICSe recomienda gestionar los programas de rehabilitación cardiaca de fase II según las medidas de estructura y proceso, los indicadores de calidad y la valoración de resultados de la EAPC, o según estándares nacionales equivalentes, para mejorar la calidad de la atención y su estandarización.
  • ICSe recomienda aprovechar la rehabilitación cardiaca para optimizar el tratamiento farmacológico recomendado por las guías en todo paciente con indicación, para mejorar los resultados de salud.
  • IB1Se recomienda la rehabilitación cardiaca en el centro en pacientes con indicación, para mejorar los resultados de salud.
  • IIaB1Debe considerarse la telerrehabilitación cardiaca, sola o híbrida, como alternativa a la rehabilitación en el centro en los síndromes coronarios agudos y crónicos (también tras angioplastia o cirugía coronaria), para mejorar la capacidad física (capacidad de ejercicio), la calidad de vida relacionada con la salud y el control de los factores de riesgo.
Guía ESC 2026 de rehabilitación cardiaca: PR-009, PR-029, PR-001, PR-030, PR-037, PR-114, PR-116. Cada recomendación, con la clase y el nivel de evidencia de su guía.

Para profundizar

Quién se encarga

Atención primaria y cardiología, con la comunidad y la familia. La guía ESC 2024 de síndromes coronarios crónicos recomienda visitas periódicas, por ejemplo anuales, al médico de familia o al profesional cardiovascular, aunque no haya síntomas. Según el documento SEC-PRIMARIA de 2022, tras un síndrome coronario, sin síntomas y con la FEVI normal, el paciente sigue en primaria con una revisión al menos anual.

La guía ESC 2026 cuenta además con los recursos de la comunidad o a distancia, como clases o sesiones prácticas, sobre todo para quien no tiene cerca un centro especializado.

Qué se hace

Para la guía ESC 2026, el objetivo del programa es dejar al paciente preparado para el largo plazo (apartado 12): que sepa reconocer las señales de alarma, manejar su medicación y vigilar sus síntomas, con ayuda de aplicaciones o relojes si le sirven. El ejercicio se adapta a lo que hace cada día, como cargar la compra, subir escaleras o caminar largas distancias. La dieta se adapta a sus costumbres.

En la insuficiencia cardiaca y otras enfermedades crónicas, la guía aconseja planificar con tiempo, con el paciente estable: qué le importa más, qué puede pasar y quién decidiría en su lugar si hiciera falta.

Si hay otro evento, el paciente vuelve a la fase que le toque: la prehabilitación, el ingreso o el programa (figura 1 de la guía).

Qué se mide

En las revisiones, el control de los factores de riesgo y los cambios en el riesgo, en la enfermedad y en las demás enfermedades (guía ESC 2024 de síndromes coronarios crónicos). En primaria se miran además la adherencia, el tabaco, el peso y la actividad física. Cada cuánto, en B4 · Los años siguientes.

El error que hay que evitar

Dar por terminada la prevención cuando acaban las sesiones. En el estudio EUROASPIRE VI, una mediana de 13,2 meses después del alta, el 17,1% de los pacientes coronarios seguía fumando y el 82,7% no llegaba a un colesterol LDL de menos de 55 mg/dL (1,4 mmol/L).

La guía reconoce que no se conocen bien las causas del abandono y de la mala adherencia a largo plazo tras el programa y que hay pocos datos sobre cómo mantenerlo. Propone estudiar las sesiones de refuerzo, el apoyo de otros pacientes y de la comunidad y el seguimiento digital (tabla 14). Cómo se reparte el seguimiento está en D4 · Quién se encarga de qué cuando acaba el programa; qué hacer cuando el paciente lo deja, en D4 · Qué hacer cuando el paciente lo deja.

Lo que dicen las guías

  • ICSe recomienda el consejo sobre actividad física y sedentarismo, idealmente alineado con las guías de la OMS, en todos los pacientes en rehabilitación cardiaca, para mantener un estilo de vida activo después del programa.
  • IIaB2Deben considerarse las redes de apoyo durante el proceso de dejar de fumar y las citas regulares de seguimiento al acabar el programa para quien hace rehabilitación cardiaca, como motivación y apoyo continuado.
Guía ESC 2026 de rehabilitación cardiaca: PR-041, PR-079. Cada recomendación, con la clase y el nivel de evidencia de su guía.
  • ICEn el síndrome coronario crónico se recomiendan visitas periódicas, por ejemplo anuales, al médico de familia o al profesional cardiovascular, aunque no haya síntomas, para evaluar el control de los factores de riesgo y los cambios en el riesgo, en la enfermedad y en las demás enfermedades.
  • ICEn el síndrome coronario crónico se recomienda la implicación de varios profesionales y de la familia para promover la adherencia, además de la educación y la implicación del paciente.
Guía ESC 2024 de síndromes coronarios crónicos: R-186, R-185, tal como las recoge su guía interactiva de CardioTeca.

Para profundizar

Los ocho pilares de la prevención en cada momento

Pilar a pilar, lo que toca en cada momento y dónde está contado.

Sin enfermedadTras el evento o con una cardiopatíaDe por vida
EjercicioAdemás del ejercicio aeróbico, fuerza 2 o más días a la semana. IB
E2 · Qué recomendar a la persona sana →
Entrenamiento a su medida en un programa de al menos 24 sesiones; tras un síndrome coronario agudo o con uno crónico, IA
E1 · Qué se escribe en la hoja, según la enfermedad →
F2 · Las sesiones →
Seguir entrenando por su cuenta, con un ejercicio adaptado a su forma física, a sus gustos y a sus capacidades.
E1 · Del programa a la vida diaria →
Actividad físicaAl menos de 150 a 300 minutos a la semana de actividad moderada o de 75 a 150 de vigorosa, con menos tiempo sentado. IA IB
E2 · Qué recomendar a la persona sana →
E2 · Reducir el tiempo sentado →
Consejo sobre actividad física y tiempo sentado para todos, con un podómetro o un reloj dentro del programa. IC IB1
E2 · Cómo se aconseja →
E2 · Podómetros, pulseras y relojes →
Mantener una vida activa cuando acaba el programa, que es el objetivo de ese consejo. IC
D4 · Polideportivos y receta de ejercicio →
Alimentación, peso y músculoDieta mediterránea o parecida y, con sobrepeso u obesidad, bajar de peso. IA IA
E3 · Qué dieta recomendar →
E3 · Cómo se trata el peso →
Consejo nutricional a su medida y, si pierde peso, medidas para no perder músculo. IB1 IC
E3 · Qué dieta recomendar →
E3 · Cómo no perder músculo →
Recomendaciones que respeten sus costumbres, para que las pueda mantener.
E3 · Cómo aconsejar la dieta →
Tabaco y alcoholDejar cualquier forma de tabaco y beber como máximo 100 g de alcohol a la semana. IA IB
E4 · El consejo →
E4 · El alcohol →
Programa con consejo conductual, fármacos y apoyo continuado, que puede empezar antes que el ejercicio. IB1 IA
E4 · Los fármacos, uno a uno →
E4 · Empezar en el ingreso →
Redes de apoyo y visitas de seguimiento cuando acaba el programa para dejar de fumar. IIaB2
E4 · El seguimiento y las recaídas →
Apoyo psicológicoValorar el estrés y los síntomas psicológicos, que modifican el riesgo. IIaB
D1 · Lo que modifica el riesgo →
Cribar la depresión y la ansiedad; terapia cognitivo-conductual en la enfermedad coronaria, la insuficiencia cardiaca o con un DAI. IC IB1
E5 · Cómo se pregunta y cuándo →
E5 · Qué intervención tiene cada recomendación →
Apoyo frente al miedo a otro evento, con consejo, grupos de pacientes o estrategias a su medida.
E5 · El miedo a moverse y a que se repita →
E5 · El grupo, la familia y quien está solo →
Autocuidado y educaciónHablar con la persona de su riesgo y de lo que ganaría con el tratamiento para decidir con ella.
D1 · Cómo se decide con el paciente →
Objetivos con el paciente, técnicas para cambiar de conducta y educación, adaptadas a su alfabetización en salud. IB1 IB2
E6 · Cómo se cambia una conducta →
E6 · La alfabetización en salud →
Que sepa reconocer las señales de alarma, manejar su medicación y vigilar sus síntomas.
E6 · Lo que tiene que saber hacer solo →
Sexualidad, trabajo, sueño y entornoValorar el riesgo en el hombre con disfunción eréctil y preguntar por el sueño si hay obesidad o hipertensión. IIaC IC
D1 · Lo que modifica el riesgo →
E7 · El sueño y la apnea →
Preguntar por la función sexual, preparar la vuelta al trabajo y aconsejar sobre contaminación, ruido, luz nocturna y climas extremos. IB2 IIaB2 IIaC
E7 · La vida sexual →
E7 · La vuelta al trabajo →
E7 · El entorno →
Un plan que encaje en su rutina, con tareas reales como cargar la compra o subir escaleras y, si hace falta, ejercicios de su trabajo.
E1 · Del programa a la vida diaria →
E7 · La vuelta al trabajo →
Factores de riesgo y fármacosCon riesgo alto o muy alto, tratar por pasos hasta los objetivos de cada factor, según el beneficio esperado, las demás enfermedades y sus preferencias. IB
D1 · Por dónde se empieza →
D2 · El paciente que no llega a varios objetivos →
Aprovechar el programa para ajustar el tratamiento y controlar los factores de riesgo. IC IC
F5 · Las cinco decisiones, una a una →
D2 · Los fármacos que sirven para varios a la vez →
En el síndrome coronario crónico, visitas periódicas, por ejemplo una al año, aunque no haya síntomas. IC
B4 · Los años siguientes →
D4 · Cómo se simplifica el tratamiento →
E8 · Fármacos de la prevención →
Sin enfermedad, guía ESC 2021 de prevención cardiovascular; tras el evento o con una cardiopatía, guía ESC 2026 de rehabilitación cardiaca; de por vida, su apartado 12 y, en las revisiones, la guía ESC 2024 de síndromes coronarios crónicos. La etiqueta de cada frase da la clase y el nivel de evidencia de esa recomendación; lo que no la lleva es texto de la guía, sin clase.
  1. Bäck M, Wilhelm M, Marcin T, Machado FVC, Sandberg A, Buccheri S, et al. 2026 ESC Guidelines on cardiac rehabilitation. Eur Heart J. 2026;47(39):5631-729. DOI 10.1093/eurheartj/ehag099 · PMID 42661418
  2. Correction to: 2026 ESC Guidelines on cardiac rehabilitation. Eur Heart J. 2026:ehag887. DOI 10.1093/eurheartj/ehag887 · PMID 42921976
  3. Visseren FLJ, Mach F, Smulders YM, Carballo D, Koskinas KC, Bäck M, et al. 2021 ESC Guidelines on cardiovascular disease prevention in clinical practice. Eur Heart J. 2021;42(34):3227-337. DOI 10.1093/eurheartj/ehab484 · PMID 34458905
  4. Mach F, Koskinas KC, Roeters van Lennep JE, Tokgözoğlu L, Badimon L, Baigent C, et al. 2025 Focused Update of the 2019 ESC/EAS Guidelines for the management of dyslipidaemias. Eur Heart J. 2025;46(42):4359-78. DOI 10.1093/eurheartj/ehaf190 · PMID 40878289
  5. Vrints C, Andreotti F, Koskinas KC, Rossello X, Adamo M, Ainslie J, et al. 2024 ESC Guidelines for the management of chronic coronary syndromes. Eur Heart J. 2024;45(36):3415-537. DOI 10.1093/eurheartj/ehae177 · PMID 39210710
  6. Wood DA, Jennings CS, Kotseva K, Adamska A, Erlund I, Ganly S, et al. ESC Guidelines on prevention and rehabilitation in coronary heart disease and current practice: the EUROASPIRE VI survey. Eur Heart J. 2026. DOI 10.1093/eurheartj/ehag741 · PMID 42666091
  7. Grace SL, Russell KL, Reid RD, Oh P, Anand S, Rush J, et al. Effect of cardiac rehabilitation referral strategies on utilization rates: a prospective, controlled study. Arch Intern Med. 2011;171(3):235-41. DOI 10.1001/archinternmed.2010.501 · PMID 21325114
  8. Abreu A, Pesah E, Supervia M, Turk-Adawi K, Bjarnason-Wehrens B, Lopez-Jimenez F, et al. Cardiac rehabilitation availability and delivery in Europe: how does it differ by region and compare with other high-income countries? Eur J Prev Cardiol. 2019;26(11):1131-46. PMID 30782007
Las guías, en su texto; sus tablas y figuras, leídas como imagen. El reparto del seguimiento en primaria, del documento SEC-PRIMARIA de 2022 (Sociedad Española de Cardiología, ISBN 978-84-09-40378-3), como lo cuenta la página de primaria. Consultado el 07/11/2026.

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