En el electrocardiograma (ECG), el crecimiento auricular izquierdo se reconoce por una onda P de 120 ms o más, por una P mellada con 40 ms o más entre sus dos picos o por un componente final negativo de la P en V1 ancho y profundo; son los criterios de las recomendaciones de la American Heart Association (AHA), el American College of Cardiology Foundation (ACCF) y la Heart Rhythm Society (HRS) de 2009, que piden llamar a este hallazgo anomalía auricular izquierda [1]. El componente negativo de V1 se mide con la fuerza terminal de la P o índice de Morris, patológica por encima de 4 mV·ms, el equivalente a un cuadradito de ancho por uno de profundidad, según el consenso de 2024 de la Asociación Europea del Ritmo Cardiaco (EHRA) [2]. Comparado con el ecocardiograma y con la resonancia, ningún criterio es a la vez sensible y específico: la P mellada y el índice de Morris faltan en muchas aurículas dilatadas, y la P ancha aparece también con aurículas de tamaño normal. Esta píldora reúne los criterios con sus umbrales, cuánto acierta el ECG frente a la imagen, las causas, la diferencia con el bloqueo interauricular, la relación con la fibrilación auricular, qué estudiar y seis casos del Aula de ECG para practicar.
Resumen en audio · 2 minutos
Crecimiento auricular izquierdo en el ECG: criterios, índice de Morris, si es grave y qué estudiar
1 Qué es el crecimiento auricular izquierdo en el ECG y por qué se llama anomalía auricular izquierda
La onda P recoge la activación de las dos aurículas. Según las recomendaciones AHA/ACCF/HRS de 2009, la aurícula izquierda empieza y termina de activarse después que la derecha, con un vector más izquierdo y posterior. Cuando su activación se retrasa, la P se alarga y los dos picos, el de la aurícula derecha y el de la izquierda, que normalmente se funden en uno, se separan: aparece la P mellada o bimodal, la clásica «P mitral». Como el vector de la aurícula izquierda se dirige hacia atrás, la parte final de la P se registra negativa en V1; cuando esa activación se retrasa o se desplaza hacia atrás, el componente negativo se hace más ancho y más profundo.
Los nombres de P mitral, P congenitale y P pulmonale se sustituyeron por crecimiento auricular izquierdo y derecho al comprobarse que enfermedades distintas producían la misma P. Las recomendaciones de 2009 piden llamarla anomalía auricular izquierda, no crecimiento, sobrecarga ni hipertrofia, porque en ella influyen a la vez la dilatación de la aurícula, la hipertrofia de su músculo, la presión dentro de ella, la rigidez del ventrículo y el retraso de la conducción, y el ECG no permite separarlos. Esta píldora usa los dos nombres porque «crecimiento auricular izquierdo» e «hipertrofia auricular izquierda» son los términos con los que más se busca; también se dice sobrecarga, dilatación o agrandamiento auricular izquierdo.
Cómo es la onda P normal, cómo se mide y qué significa cada una de sus alteraciones está en la píldora de la onda P en el ECG. El crecimiento de la aurícula derecha y el de las dos aurículas, en las píldoras de ECG de Javier Higueras sobre el crecimiento de la aurícula derecha y los criterios de crecimiento biauricular.
El esquema dibuja, a la misma escala, la P normal y la del crecimiento auricular izquierdo en II y en V1, cómo se mide el índice de Morris y dos imitaciones: el bloqueo interauricular avanzado y la P negativa de un V1 colocado demasiado alto.
2 Criterios de crecimiento auricular izquierdo en el ECG: P en II, P en V1 e índice de Morris
Las recomendaciones AHA/ACCF/HRS de 2009 piden reconocer las anomalías auriculares con varios criterios a la vez. De la anomalía izquierda dicen que la fuerza terminal de la P en V1 es el criterio más usado y que la duración de la P de 120 ms o más y la P con una muesca amplia, de 40 ms o más, parecen tener el mismo valor; añaden el eje de la parte final de la P entre −30° y −90° y consideran sugestiva una P enteramente negativa en V1, que puede verse sin una fuerza terminal aumentada.
| Criterio | Cómo se mide | Umbral | Fuente |
|---|---|---|---|
| Duración de la P | En las derivaciones de los miembros; suele medirse en II | 120 ms o más (tres cuadraditos) | AHA/ACCF/HRS 2009 |
| P mellada o bimodal («P mitral») | Distancia entre sus dos picos | 40 ms o más (un cuadradito) | AHA/ACCF/HRS 2009 |
| Fuerza terminal de la P en V1 (índice de Morris) | Duración por profundidad del componente final negativo de la P en V1 | Más de 4 mV·ms (0,04 mm·s): más de un cuadradito de ancho por uno de profundidad | Consenso EHRA 2024 |
| Eje de la parte final de la P | Plano frontal | De −30° a −90° | AHA/ACCF/HRS 2009 |
| P enteramente negativa en V1 | Con V1 bien colocado | Sugestiva, no diagnóstica | AHA/ACCF/HRS 2009 |
| En el deportista | P en I o II y componente negativo de la P en V1, a la vez | P de más de 120 ms y negativo en V1 de 1 mm o más de profundidad y 40 ms o más de duración | Criterios internacionales de 2017 |
El índice de Morris es la duración del componente final negativo de la P en V1 multiplicada por su profundidad. Lo describieron Morris y colaboradores en 1964 en pacientes con valvulopatías: según el resumen del trabajo, la medida separaba a las personas sanas de las que tenían una valvulopatía izquierda y aumentaba con la gravedad de la lesión, sin indicar de qué valvulopatía se trataba [3]. El consenso EHRA de 2024 considera patológico un valor absoluto de más de 4 mV·ms; a 25 mm/s y 10 mm/mV equivale a 0,04 mm·s, un cuadradito de ancho (40 ms) por uno de profundidad (1 mm, 0,1 mV). El componente negativo de 60 ms y 1,5 mm del esquema da 9 mV·ms. Javier Higueras lo explica con un trazado en la píldora de ECG ¿sabes qué es el índice de Morris en el ECG?
En el deportista, los criterios internacionales de interpretación del ECG de 2017 cuentan el crecimiento auricular izquierdo entre los hallazgos límite y lo definen con las dos condiciones a la vez: una P de más de 120 ms en I o II y un componente negativo en V1 de 1 mm o más de profundidad y 40 ms o más de duración. Un hallazgo límite aislado probablemente no indica enfermedad; dos o más pueden justificar un ecocardiograma [4]. Es el criterio que usa la ruta de lectura del ECG en diez pasos del ESPACIO de ECG de CardioTeca, en su paso de la onda P.
Antes de medir hay que mirar dónde está V1. La revisión de García-Niebla y colaboradores sobre los errores técnicos del ECG recoge que, con V1 colocado demasiado alto, la P sale enteramente negativa en esa derivación, porque el electrodo registra la cola del vector auricular en lugar de su cabeza; que una P negativa delante de un complejo rSr' indica V1 en el segundo espacio intercostal; y que un componente negativo en la P de V2 también delata electrodos altos [5]. Los cables cambiados y las precordiales mal puestas están en la píldora de las derivaciones del ECG.
En el caso del Aula de crecimiento auricular izquierdo, el de un chico de 18 años con distrofia muscular de Duchenne, Javier Higueras señala en V1 «un componente brutal negativo» y en II una P mellada, y añade que el trazado «cumple hasta el índice de Morris». El paciente tenía dilatación de las dos aurículas, más de la izquierda, y disfunción grave de los dos ventrículos. Este es su trazado:
En el caso del Aula de una mujer mayor con miocardiopatía hipertrófica, Javier Higueras ve en II ondas P «anchas en el límite (3 cuadraditos de ancho), con un mínimo componente negativo en V1» y concluye que no le basta para pensar en un crecimiento auricular izquierdo. Antes de informarlo se buscan varios criterios, como piden las recomendaciones de 2009, y se comprueba la colocación de V1.
3 Cuánto acierta el ECG con el tamaño de la aurícula izquierda
Los criterios del ECG nacieron comparando la P con el diámetro de la aurícula medido en modo M. Al compararlos con el volumen de la aurícula, en el ecocardiograma bidimensional o en la resonancia, el resultado se repite: los criterios más específicos se ven en pocas aurículas dilatadas y el más sensible, la P ancha, aparece también con aurículas de tamaño normal.
En el estudio de Lee y colaboradores, con 261 pacientes elegidos al azar entre los que tenían un ecocardiograma y la aurícula dilatada definida por un volumen indexado de 32 mL/m² o más (la tenía el 43%), la P de 110 ms o más tuvo una sensibilidad del 69% y una especificidad del 49%; la P mellada, del 12% y el 92%; y el índice de Morris, del 46% y el 64%. Ningún criterio pasó de un área bajo la curva de 0,64; en el análisis multivariante, los criterios no añadieron nada a la edad, la cardiopatía isquémica, la fracción de eyección del ventrículo izquierdo (FEVI), la fibrilación auricular previa y la valvulopatía izquierda. Los autores proponen hablar de anomalía auricular inespecífica y dejar de usar «crecimiento» [6].
Con la resonancia como referencia, el estudio de Tsao y colaboradores, en 275 personas y con la aurícula dilatada definida a partir de 55 mL/m², encontró el otro extremo: tener al menos un criterio fue sensible (90%) pero muy poco específico (21%); la P de más de 110 ms tuvo una sensibilidad del 84% y una especificidad del 35%; la P mellada, una especificidad del 99% y una sensibilidad del 8%; el índice de Morris de más de 0,04 mm·s, una especificidad del 88% y una sensibilidad del 37% [7].
El estudio más amplio es el de la cohorte ELSA-Brasil, con 2.589 adultos de 35 a 74 años en ritmo sinusal: el 16% tenía la aurícula dilatada en el ecocardiograma (más de 34 mL/m²). La P de 120 ms o más en II, medida por el aparato, tuvo una sensibilidad del 30% y una especificidad del 81%. De las 534 personas con una P de 120 ms o más, 410 (el 77%) tenían la aurícula de tamaño normal; subir el corte a 130 ms dio un 95% de especificidad a costa de quedarse en un 12% de sensibilidad [8].
| Estudio | Criterio del ECG | Sensibilidad | Especificidad |
|---|---|---|---|
| Lee 2007 | P de 110 ms o más | 69% | 49% |
| Lee 2007 | P mellada, 40 ms o más | 12% | 92% |
| Lee 2007 | Índice de Morris, 0,04 mm·s o más | 46% | 64% |
| Tsao 2008 | Al menos un criterio | 90% | 21% |
| Tsao 2008 | P de más de 110 ms | 84% | 35% |
| Tsao 2008 | P mellada, más de 40 ms | 8% | 99% |
| Tsao 2008 | Índice de Morris, más de 0,04 mm·s | 37% | 88% |
| ELSA-Brasil 2025 | P de 120 ms o más en II | 30% | 81% |
Las recomendaciones de 2009 recuerdan que en la P influyen la dilatación, la presión de la aurícula y el retraso de la conducción. Lee y colaboradores añaden que la P se alarga con el bloqueo intraauricular, frecuente en las personas mayores y no siempre unido a una aurícula grande, y Tsao y colaboradores, que la hipertensión y la presión capilar pulmonar elevada alteran la conducción de la aurícula con independencia de su tamaño. El consenso EHRA de 2024 recoge que la fuerza terminal de V1 se propuso al principio como signo de una aurícula grande y desplazada hacia atrás, y que estudios más recientes la atribuyen a trastornos de la conducción.
Una P normal no descarta una aurícula izquierda dilatada y una P alterada no la confirma: en la cohorte ELSA-Brasil, tres de cada cuatro personas con una P de 120 ms o más tenían la aurícula de tamaño normal. El tamaño lo da el ecocardiograma.
4 Qué significa: causas del crecimiento auricular izquierdo y diferencia con el bloqueo interauricular
La P de crecimiento auricular izquierdo aparece cuando la aurícula se dilata, se hipertrofia o soporta más presión; también cuando su activación se retrasa. En el estudio de Lee, lo que se asoció de forma independiente a una aurícula dilatada fue la edad, la cardiopatía isquémica, una FEVI más baja, la fibrilación auricular previa y la valvulopatía izquierda. Las causas que recogen las fuentes:
- Hipertensión arterial. Según las recomendaciones de 2009, los cambios de la P son frecuentes en la hipertensión y pueden ser el primer signo de cardiopatía hipertensiva en el ECG, aunque también aparecen sin hipertrofia ventricular izquierda; por eso, para la hipertrofia ventricular, la P solo cuenta como criterio de apoyo. La guía de la Sociedad Europea de Cardiología (ESC) de 2024 recomienda un ECG de 12 derivaciones a todo hipertenso y un ecocardiograma si el ECG es anormal (las dos, clase I, nivel de evidencia B) [9]. Los criterios de la hipertrofia ventricular izquierda están en la píldora de ECG ¿cuáles son los criterios más fiables para diagnosticar hipertrofia de ventrículo izquierdo en el ECG?
- Valvulopatías izquierdas. La fuerza terminal de V1 se describió en ellas; en el estudio de Lee, la valvulopatía izquierda se asoció a la aurícula dilatada. En la estenosis mitral grave, Javier Higueras recuerda en el Aula que lo habitual es la fibrilación auricular: entonces ya no hay P que medir.
- Insuficiencia cardiaca y miocardiopatías. La guía ESC 2026 de insuficiencia cardiaca cuenta la aurícula izquierda dilatada, con un volumen indexado de más de 34 mL/m² en ritmo sinusal y de más de 40 mL/m² en fibrilación auricular, entre los criterios del ecocardiograma que apoyan la insuficiencia cardiaca con FEVI preservada [10]. En el chico con distrofia de Duchenne del apartado 2, la P acompañaba a una disfunción grave de los dos ventrículos.
- Fibrilación auricular previa. En el estudio de Lee se asoció a una aurícula dilatada aunque el ECG se hiciera en ritmo sinusal.
El consenso internacional de 2012 sobre los bloqueos interauriculares los separa del crecimiento de la aurícula izquierda [11]. En el bloqueo parcial la P dura 120 ms o más y suele ser bimodal, con un componente negativo en V1 menos evidente que en el crecimiento auricular; en el avanzado, además, la P es bifásica, positiva y luego negativa, en II, III y aVF. Según el mismo consenso, la P de 120 ms o más tiene una especificidad baja, en torno al 50%, para el crecimiento de la aurícula izquierda, que sube mucho si se acompaña de un componente final negativo de más de 40 ms en V1. Una P ancha también se ve en personas mayores y en la pericarditis o el infarto agudos sin aurícula grande. Ante una P bimodal, Javier Higueras lo resume en el Aula: crecimiento de la aurícula izquierda o síndrome de Bayés, «muchas veces es muy difícil de distinguirlo». El bloqueo interauricular y el síndrome de Bayés están en la píldora de ECG ¿qué significa una onda P bifásica en DII, DIII y aVF?
5 Crecimiento auricular izquierdo y fibrilación auricular: qué riesgo añade y qué no se concluye
El consenso EHRA de 2024 cuenta la duración de la P, la fuerza terminal de V1, el eje de la P y el bloqueo interauricular entre los marcadores de miocardiopatía auricular, y los asocia a la fibrilación auricular y al ictus; de la fuerza terminal de V1 dice que parece especialmente predictiva del ictus embólico, incluso sin fibrilación auricular evidente. El concepto de aurícula enferma está en las páginas sobre la miocardiopatía auricular, de la aurícula sana a la insuficiencia auricular y sobre qué la revierte de verdad.
El metaanálisis de Huang y colaboradores, con 12 estudios y 51.372 personas, midió esa asociación: una fuerza terminal de más de 0,04 mm·s se asoció a más fibrilación auricular, con una odds ratio (OR) de 1,39 (IC 95%: 1,08–1,79) y mucha heterogeneidad entre estudios; en la población general la asociación fue menor (OR 1,15; IC 95%: 1,03–1,29) y en los tres estudios europeos no fue significativa (OR 1,05; IC 95%: 0,91–1,20) [12]. Para diagnosticar la arritmia hay que registrarla: la guía ESC 2024 de fibrilación auricular recomienda confirmarla con un ECG, de 12 derivaciones, de varias o de una sola (clase I, nivel de evidencia A), valorar el ritmo en cada contacto sanitario a partir de los 65 años (I, C) y considerar el cribado con un registro prolongado a partir de los 75 años, o de los 65 con otros factores de riesgo del CHA2DS2-VA (IIa, B) [13]. La relación entre la hipertrofia ventricular y la arritmia está en la página sobre la asociación entre hipertrofia ventricular izquierda y fibrilación auricular.
Anticoagular por la P, sin fibrilación auricular, no ha demostrado beneficio. El estudio ARCADIA aleatorizó a 1.015 pacientes con un ictus criptogénico y signos de miocardiopatía auricular, sin fibrilación auricular, a apixabán o a ácido acetilsalicílico; entraron sobre todo por un NT-proBNP de más de 250 pg/mL (el 61%) o por una fuerza terminal de V1 de más de 5 mV·ms (el 53%). Se detuvo por futilidad: el ictus recurrente fue del 4,4% al año en los dos grupos (hazard ratio 1,00; IC 95%: 0,64–1,55); en un análisis post hoc de los que entraron por la fuerza terminal tampoco hubo una diferencia significativa [14]. El consenso EHRA de 2024 cuenta entre las preguntas sin respuesta qué grado de miocardiopatía auricular indicaría anticoagular sin fibrilación auricular. En el ictus embólico de origen indeterminado, la guía ESC 2024 recomienda la monitorización prolongada del ritmo para orientar el tratamiento (I, B).
6 Qué hacer ante un crecimiento auricular izquierdo en el ECG: ecocardiograma, causa y ritmo
Ninguna guía tiene una recomendación propia para la P de crecimiento auricular izquierdo aislada. Lo que hay son recomendaciones para el contexto en el que aparece: la arritmia, la sospecha de insuficiencia cardiaca, la hipertensión, el ictus, la edad y el deporte. La tabla las ordena por la prisa que piden; los escalones de un ECG alterado, con su guía, están en el módulo del ESPACIO de ECG cuándo derivar un ECG alterado.
| Situación | Qué hacer | Base |
|---|---|---|
| Taquicardia irregular con inestabilidad hemodinámica | Si es una fibrilación auricular, cardioversión eléctrica en el momento | Guía ESC 2024 de fibrilación auricular (I, C) |
| Palpitaciones o pulso irregular | ECG que registre la arritmia (de 12 derivaciones, de varias o de una) antes de tratarla | Guía ESC 2024 (I, A) |
| Disnea, ortopnea o edemas | Estudio de insuficiencia cardiaca: péptidos natriuréticos, ECG y ecocardiograma | Guía ESC 2026 de insuficiencia cardiaca (I, C) |
| Hipertensión arterial | Ecocardiograma | Guía ESC 2024 de hipertensión (I, B) |
| Ictus sin causa aparente (embólico de origen indeterminado) | Monitorización prolongada del ritmo; sin fibrilación auricular, anticoagular no ha demostrado beneficio | Guía ESC 2024 (I, B); estudio ARCADIA |
| 65 años o más, sin síntomas | Valorar el ritmo en cada contacto; a partir de los 75, o de los 65 con otros factores de riesgo, puede considerarse un registro prolongado | Guía ESC 2024 (I, C; IIa, B) |
| Deportista sin síntomas, hallazgo aislado | Hallazgo límite, sin más estudio; con otro hallazgo límite o más, ecocardiograma | Criterios internacionales de 2017 |
| Hallazgo aislado, sin síntomas ni hipertensión | Ninguna guía lo fija: ecocardiograma según la clínica (un soplo, otra alteración del ECG o dudas en la exploración) | Sin recomendación específica |
La guía ESC 2024 recomienda la cardioversión eléctrica en la fibrilación auricular con inestabilidad hemodinámica aguda o que empeora (clase I, nivel de evidencia C). La guía ESC 2026 de insuficiencia cardiaca recomienda, ante la sospecha de insuficiencia cardiaca, los péptidos natriuréticos, el ECG de 12 derivaciones y el ecocardiograma transtorácico (las tres, clase I, nivel de evidencia C).
El tamaño de la aurícula se mide en el ecocardiograma, con el volumen máximo indexado por la superficie corporal. Los valores de referencia de la Sociedad Americana de Ecocardiografía (ASE) y la Asociación Europea de Imagen Cardiovascular (EACVI), con los grados de dilatación, están en la píldora de valores normales en cardiología; la valoración de la aurícula y de la orejuela con las demás técnicas de imagen, en el consenso EACVI/EHRA de imagen multimodal de la aurícula izquierda.
Una P de crecimiento auricular izquierdo se asocia a más fibrilación auricular, pero, mientras no se registre la arritmia, la P no es una indicación de anticoagular: en el estudio ARCADIA, anticoagular a pacientes con ictus criptogénico y miocardiopatía auricular sin fibrilación auricular no redujo los ictus frente al ácido acetilsalicílico. Lo que se recomienda es buscar la arritmia, según la edad y el contexto.
7 Practica con estos ECG del Aula
Cada caso del Aula de ECG de CardioTeca tiene su trazado, la discusión de los lectores y la solución de Javier Higueras. Estos seis repasan lo que cuenta esta píldora:
- Crecimiento auricular izquierdo: un componente negativo muy marcado en V1 y una P mellada en II, con índice de Morris, en un chico de 18 años con distrofia de Duchenne y dilatación de las dos aurículas.
- Insuficiencia aórtica con signos de hipertrofia del ventrículo izquierdo: una P de 2,5 mm de alto que sugiere un crecimiento auricular derecho; en III, más ancha y mellada, con un gran componente negativo en V1 que hace pensar en el izquierdo. Es una mujer de 71 años con crisis hipertensivas.
- P bimodal en un ECG de consulta: crecimiento auricular izquierdo o bloqueo interauricular, muchas veces difíciles de distinguir, y una onda Q inferior.
- Síndrome de Bayés: P anchas, melladas y bimodales en II y aVF en una persona de 75 años sin dilatación de la aurícula izquierda ni estenosis mitral.
- Miocardiopatía hipertrófica en una mujer mayor: P en el límite de duración con un mínimo componente negativo en V1, que no basta para hablar de crecimiento auricular izquierdo.
- Estenosis mitral grave e intoxicación digitálica: un ritmo regular y lento sin ondas P en una paciente que ya había tenido una fibrilación auricular.
Resumen de conceptos clave
| Concepto | Qué saber | Dato clave |
|---|---|---|
| Nombre | Anomalía auricular izquierda (AHA); en la práctica, crecimiento o hipertrofia auricular izquierda | El ECG no separa dilatación, hipertrofia, presión y conducción |
| P en II | Ancha o mellada | 120 ms o más; picos separados 40 ms o más |
| P en V1 | Componente final negativo ancho y profundo | Índice de Morris de más de 4 mV·ms (más de un cuadradito por uno) |
| Deportista | Hallazgo límite | P de más de 120 ms en I o II y negativo en V1 de 1 mm o más y 40 ms o más |
| Precisión | Ningún criterio es sensible y específico a la vez | P de 120 ms o más: sensibilidad del 30% y especificidad del 81% |
| Diagnóstico diferencial | Bloqueo interauricular | Avanzado: P de 120 ms o más, positiva y luego negativa en II, III y aVF |
| Fibrilación auricular | Riesgo algo mayor | OR 1,39 con el índice de Morris anormal; 1,15 en la población general |
| Qué hacer | Ecocardiograma según el contexto; la P sola no indica anticoagular | Aurícula dilatada: más de 34 mL/m² en ritmo sinusal |
Preguntas frecuentes
¿Qué significa crecimiento auricular izquierdo en un ECG?
Significa que la onda P tiene la forma que se asocia a una aurícula izquierda grande o con más presión: dura 120 ms o más, está mellada con 40 ms o más entre sus dos picos o tiene en V1 un componente final negativo ancho y profundo (índice de Morris de más de 4 mV·ms). Las recomendaciones AHA/ACCF/HRS de 2009 prefieren llamarlo anomalía auricular izquierda, porque en esa P influyen la dilatación, la hipertrofia y la presión de la aurícula y el retraso de la conducción, y el ECG no los separa. Comparado con el ecocardiograma acierta poco: una P normal no descarta una aurícula dilatada y una P alterada no la confirma.
¿Es grave el crecimiento auricular izquierdo?
Por sí solo es un hallazgo del ECG que obliga a mirar el contexto, no una urgencia. Lo que pesa es la causa (hipertensión, valvulopatía mitral o aórtica, insuficiencia cardiaca, miocardiopatía) y el tamaño real de la aurícula, que se mide con el ecocardiograma. Se asocia a algo más de fibrilación auricular: en un metaanálisis de 12 estudios, el índice de Morris anormal tuvo una odds ratio de 1,39. En el hipertenso con el ECG alterado, la guía ESC 2024 recomienda un ecocardiograma (clase I); en el deportista sin síntomas es un hallazgo límite que, aislado, probablemente no indica enfermedad.
¿Qué es el índice de Morris (o signo de Morris) en el ECG y cómo se calcula?
Es la fuerza terminal de la onda P en V1: la duración del componente final negativo de la P, en milisegundos, multiplicada por su profundidad, en milímetros. El consenso EHRA de 2024 la considera patológica por encima de 4 mV·ms (0,04 mm·s), es decir, más de un cuadradito de ancho por uno de profundidad a 25 mm/s y 10 mm/mV. Es un criterio de crecimiento o anomalía auricular izquierda que, comparado con el ecocardiograma o la resonancia, falta en más de la mitad de las aurículas dilatadas (sensibilidad del 37% al 46%). Una P negativa en V1 por un electrodo colocado demasiado alto puede imitarlo.
¿Qué significa «probable crecimiento auricular izquierdo» en el informe de un electro (EKG)?
Es la frase que usan muchos programas de interpretación automática cuando la onda P cumple algún criterio de crecimiento auricular izquierdo. Conviene mirar la P uno mismo: comprobar la calibración y la colocación de V1, medir la duración en II y el índice de Morris en V1, y valorar el contexto. El informe por sí solo no dice cómo es la aurícula: en la cohorte ELSA-Brasil, el 77% de las personas con una P de 120 ms o más tenían una aurícula de tamaño normal en el ecocardiograma. Si importa saberlo, se mide con un ecocardiograma.
¿Tiene tratamiento la hipertrofia auricular izquierda?
La P no se trata; se trata la causa. Si el ecocardiograma confirma una aurícula izquierda dilatada, el tratamiento depende de lo que la ha dilatado (la presión arterial, una valvulopatía, la insuficiencia cardiaca o una miocardiopatía) y de si aparece una fibrilación auricular, que se diagnostica con un ECG y se anticoagula según su riesgo tromboembólico. Sin fibrilación auricular registrada, anticoagular no ha demostrado beneficio: en el estudio ARCADIA, en pacientes con ictus criptogénico y miocardiopatía auricular, apixabán no redujo los ictus frente a ácido acetilsalicílico.
Bibliografía
- Hancock EW, Deal BJ, Mirvis DM, Okin P, Kligfield P, Gettes LS, et al. AHA/ACCF/HRS recommendations for the standardization and interpretation of the electrocardiogram: part V: electrocardiogram changes associated with cardiac chamber hypertrophy. Circulation. 2009;119(10):e251-61. doi: 10.1161/CIRCULATIONAHA.108.191097.
- Goette A, Corradi D, Dobrev D, Aguinaga L, Cabrera JA, Chugh SS, et al. Atrial cardiomyopathy revisited-evolution of a concept: a clinical consensus statement of the European Heart Rhythm Association (EHRA) of the ESC, the Heart Rhythm Society (HRS), the Asian Pacific Heart Rhythm Society (APHRS), and the Latin American Heart Rhythm Society (LAHRS). Europace. 2024;26(9):euae204. doi: 10.1093/europace/euae204.
- Morris JJ Jr, Estes EH Jr, Whalen RE, Thompson HK Jr, McIntosh HD. P-wave analysis in valvular heart disease. Circulation. 1964;29:242-52. doi: 10.1161/01.cir.29.2.242.
- Drezner JA, Sharma S, Baggish A, Papadakis M, Wilson MG, Prutkin JM, et al. International criteria for electrocardiographic interpretation in athletes: consensus statement. Br J Sports Med. 2017;51(9):704-31. doi: 10.1136/bjsports-2016-097331.
- García-Niebla J, Llontop-García P, Valle-Racero JI, Serra-Autonell G, Batchvarov VN, de Luna AB. Technical mistakes during the acquisition of the electrocardiogram. Ann Noninvasive Electrocardiol. 2009;14(4):389-403. doi: 10.1111/j.1542-474X.2009.00328.x.
- Lee KS, Appleton CP, Lester SJ, Adam TJ, Hurst RT, Moreno CA, et al. Relation of electrocardiographic criteria for left atrial enlargement to two-dimensional echocardiographic left atrial volume measurements. Am J Cardiol. 2007;99(1):113-8. doi: 10.1016/j.amjcard.2006.07.073.
- Tsao CW, Josephson ME, Hauser TH, O'Halloran TD, Agarwal A, Manning WJ, et al. Accuracy of electrocardiographic criteria for atrial enlargement: validation with cardiovascular magnetic resonance. J Cardiovasc Magn Reson. 2008;10(1):7. doi: 10.1186/1532-429X-10-7.
- Oliveira ACS, Carvalho VT, Pinto-Filho MM, Brant LC, Barreto SM, Foppa M, et al. Diagnostic utility of P-wave duration in identifying left atrial enlargement: insights from the ELSA-Brasil cohort. Arq Bras Cardiol. 2025;122(10):e20250151. doi: 10.36660/abc.20250151.
- McEvoy JW, McCarthy CP, Bruno RM, Brouwers S, Canavan MD, Ceconi C, et al. 2024 ESC Guidelines for the management of elevated blood pressure and hypertension. Eur Heart J. 2024;45(38):3912-4018. doi: 10.1093/eurheartj/ehae178.
- Køber L, Adamo M, Ruwald AC, Tomasoni D, Anderson LJ, Andersson C, et al. 2026 ESC Guidelines for the management of heart failure. Eur Heart J. 2026;47(38):5346-457. doi: 10.1093/eurheartj/ehag100.
- Bayés de Luna A, Platonov P, Cosio FG, Cygankiewicz I, Pastore C, Baranowski R, et al. Interatrial blocks. A separate entity from left atrial enlargement: a consensus report. J Electrocardiol. 2012;45(5):445-51. doi: 10.1016/j.jelectrocard.2012.06.029.
- Huang Z, Zheng Z, Wu B, Tang L, Xie X, Dong R, et al. Predictive value of P wave terminal force in lead V1 for atrial fibrillation: a meta-analysis. Ann Noninvasive Electrocardiol. 2020;25(4):e12739. doi: 10.1111/anec.12739.
- Van Gelder IC, Rienstra M, Bunting KV, Casado-Arroyo R, Caso V, Crijns HJGM, et al. 2024 ESC Guidelines for the management of atrial fibrillation developed in collaboration with the European Association for Cardio-Thoracic Surgery (EACTS). Eur Heart J. 2024;45(36):3314-414. doi: 10.1093/eurheartj/ehae176.
- Kamel H, Longstreth WT Jr, Tirschwell DL, Kronmal RA, Marshall RS, Broderick JP, et al. Apixaban to prevent recurrence after cryptogenic stroke in patients with atrial cardiopathy: the ARCADIA randomized clinical trial. JAMA. 2024;331(7):573-81. doi: 10.1001/jama.2023.27188.
































