Vida real y registros españoles de insuficiencia cardiaca

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Guías y evidencia

Lo que recomiendan las guías y lo que demuestran los ensayos, separando siempre lo aprobado de lo que se investiga.

G3

Lo que enseñan los registros y las series de centros, en España y fuera: pacientes más mayores, más comorbilidad y seguimiento más largo.

España

Qué midió

La prevalencia de insuficiencia cardiaca en una muestra aleatoria de la población de 45 años o más de 15 áreas de salud: diagnóstico por criterios de Framingham en atención primaria y confirmación por el cardiólogo con ecocardiograma.

Qué encontró

1.776 personas evaluadas (64 años de media; 44% hombres), 242 remitidas al cardiólogo. Prevalencia ponderada del 6,8% (IC 95% 4-8,7), igual en hombres (6,5%) y mujeres (7%); por edad, 1,3% entre 45 y 54 años, 5,5% entre 55 y 64, 8% entre 65 y 74 y 16,1% por encima de 74.

Qué cambia en la consulta

Es la cifra de prevalencia con búsqueda activa de casos que usa el H2 de este ESPACIO, al lado de la de los estudios con historias clínicas (1,9-2,7% de los adultos). Se midió con criterios clínicos, no con cribado por péptidos y ecocardiograma: con ese otro método, PORTHOS encuentra en Portugal un 16,5% a partir de los 50 años, nueve de cada diez sin diagnóstico previo. Las dos cifras no se contradicen: miden cosas distintas.

Qué midió

Dos fuentes anuales: la encuesta de recursos y actividad de las unidades y servicios de cardiología (2011-2020, con el 70% de las unidades del país) y el conjunto mínimo básico de datos del Sistema Nacional de Salud (2011-2019) para la insuficiencia cardiaca, el infarto con elevación del ST y el infarto sin elevación.

Qué encontró

Menos camas y estancias más cortas, con más estudios de imagen y más procedimientos percutáneos. En insuficiencia cardiaca, los ingresos ajustados por edad y sexo tendieron a bajar pese al aumento de la mortalidad y del porcentaje de reingresos; en el infarto con elevación del ST, la mortalidad y los reingresos mejoraron de forma clara, y en el infarto sin elevación la mejoría fue menos marcada.

Qué cambia en la consulta

Es la foto anual de cómo se atiende la insuficiencia cardiaca en el Sistema Nacional de Salud, por comunidades y por tipo de unidad, y sirve para situar los resultados del propio centro. El informe de la SEC es de acceso público y se cita con su enlace.

Qué midió

Características clínicas, epidemiológicas y pronósticas de los pacientes con insuficiencia cardiaca atendidos en Medicina Interna, en descompensación o estables, de novo o crónicos, con cualquier FEVI, y su comparación con la cohorte histórica del RICA.

Qué encontró

Edad de 83 años, 51% mujeres, más comorbilidad que en el RICA original (índice de Charlson de 5 puntos); predominan la insuficiencia cardiaca crónica descompensada (74%), la etiología hipertensiva (39%) y la FEVI preservada (52%); la mayoría son prefrágiles o vulnerables y con riesgo de desnutrición.

Qué cambia en la consulta

El enfermo real de la planta de Interna está lejos del de los ensayos: más edad, más mujeres, más comorbilidad y más FEVI preservada. Es la población a la que hay que trasladar las clases I de la guía ESC 2026, con la fragilidad y la desnutrición delante.

Qué midió

Características, curso clínico, hospitalización y resultados de los pacientes con insuficiencia cardiaca aguda atendidos en urgencias en 2007, 2009, 2011, 2014 y 2016, y su comparación con los grandes registros hospitalarios y de urgencias.

Qué encontró

80 años de media, 55,5% mujeres, 83,5% hipertensión, 29,4% cardiopatía isquémica, 39,6% de novo, 56,1% FEVI preservada; el 56,8% llega en ambulancia; alta directa desde urgencias en el 24,9%, ingreso en Medicina Interna en el 32,5% y en Cardiología en el 15,8%; desencadenante identificado en el 75,4% (infección 35,2%, fibrilación auricular rápida 14,7%); perfil caliente y húmedo en el 82%; estancia de 9,3 días; mortalidad del 7,8% en el hospital, 10,2% a 30 días y 30,3% al año; reingreso a 30 días del 16,9%. Ningún resultado mejoró a lo largo de la década.

Qué cambia en la consulta

El pronóstico tras pasar por urgencias no mejoró en diez años: uno de cada tres muere en el año siguiente. El margen está en lo que pasa al alta y en las primeras semanas, que es justo lo que STRONG-HF puso a prueba.

Qué midió

Ingresos y mortalidad hospitalaria por insuficiencia cardiaca en los hospitales públicos españoles entre 2003 y 2015, año a año y por comunidad autónoma.

Qué encontró

Una media de unos 105.000 ingresos al año en el periodo, 269,6 por 100.000 habitantes en 2015, y diferencias entre comunidades autónomas que son el dato que la carta destaca en su título. Cifras comprobadas en la fuente el 11/10/2026. El H2 de este ESPACIO usa ya la actualización del mismo grupo, con los ingresos de 2006 a 2019: 117.068 en 2019.

Qué cambia en la consulta

La insuficiencia cardiaca es una de las primeras causas de ingreso en mayores, y la variación entre comunidades apunta tanto a la organización asistencial como a la epidemiología. Es el marco de los módulos de organización de este ESPACIO.

Qué midió

Análisis retrospectivo de las altas con insuficiencia cardiaca como diagnóstico principal en los hospitales del Sistema Nacional de Salud en 2012 (CMBD): mortalidad estandarizada por riesgo en el episodio índice, y reingresos cardiacos estandarizados y mortalidad a 30 días y a 1 año, con un modelo mixto multivariante.

Qué encontró

77.652 pacientes, 79,2 años de media y 55,3% mujeres. Mortalidad del 9,2% en el ingreso índice y del 14,5% a lo largo del año; reingresos cardiovasculares al año del 32,6%. La mortalidad estandarizada fue menor en los hospitales de alto volumen (más de 340 altas por insuficiencia cardiaca al año: 8,6% frente a 10,3%) y en los que tienen servicio de cardiología (9,2% frente a 9,9%); los de alto volumen tuvieron más reingresos al año (33,7% frente a 32,3%).

Qué cambia en la consulta

Dos cifras para la consulta y para la gestión: uno de cada once ingresos por insuficiencia cardiaca termina en muerte y uno de cada tres pacientes reingresa por causa cardiovascular en el año. El estudio asocia el alto volumen y la existencia de un servicio de cardiología a menos mortalidad hospitalaria.

Qué midió

Frecuencia y momento de la medición del sodio urinario en el ingreso y en consulta, umbrales para definir mala respuesta, ajustes terapéuticos y barreras percibidas, por especialidad.

Qué encontró

413 médicos (33% cardiología, 39% Medicina Interna, 19% urgencias, 9% nefrología). El 70% lo mide durante el ingreso, el 18% de forma sistemática; en consulta, el 32%. Los nefrólogos lo usan más (90% en el ingreso, 61% en consulta). El umbral más usado para la resistencia diurética es <50 mmol/L. Ante un valor bajo, cardiología y urgencias escalan el diurético de asa; interna y nefrología prefieren añadir una tiazida. El 78% lo considera útil; las barreras: falta de protocolos, formación, inercia y logística.

Qué cambia en la consulta

La guía ESC 2026 deja la diuresis guiada por el sodio urinario como «puede considerarse» en los primeros días del ingreso (R-067, clase IIb, nivel B1). La encuesta enseña dónde está la distancia entre esa recomendación y la planta: protocolos y formación más que convicción.

Portugal, Francia e Italia

Qué midió

Prevalencia y distribución de fenotipos en adultos de 50 años o más que viven en la comunidad, en Portugal continental: cribado con entrevista y NT-proBNP en consulta, y confirmación con clínica, electrocardiograma y ecocardiograma según la guía ESC 2021 y el algoritmo HFA-PEFF.

Qué encontró

De 6.189 participantes, 2.249 dieron positivo en el cribado y 1.136 recibieron el diagnóstico. Prevalencia estimada del 16,54%, del 4,01% entre 50 y 59 años al 30,68% a partir de los 70; mayor en mujeres (21,00%) que en hombres (10,47%). El 93,4% con FEVI preservada y el 90% sin diagnóstico previo; la preservada se asoció a edad, sexo femenino, diabetes tipo 2, fibrilación auricular y dislipemia.

Qué cambia en la consulta

Cuando se busca con péptidos y ecocardiograma, la insuficiencia cardiaca preservada aflora en una proporción que la consulta no ve. Es el argumento para pedir el NT-proBNP ante disnea o edemas en mayores de 50 años, también en atención primaria.

Qué midió

Epidemiología, manejo y resultado de todos los ingresos no programados por insuficiencia cardiaca aguda en un mismo día en 170 hospitales de Francia.

Qué encontró

1.658 pacientes (mediana de 79 años, 55% hombres); el médico de familia fue el primer contacto en el 43% y el 64% entró por urgencias; descompensación aguda en el 48% y edema agudo de pulmón en el 38%; desencadenantes más frecuentes, infección (27%) y arritmia (24%); FEVI preservada (>50%) en el 36%; estancia mediana de 13 días; mortalidad hospitalaria del 8,2%, predicha por edad, presión arterial y creatinina; al alta, en FEVI reducida, IECA o ARA-II en el 78%, betabloqueante en el 67% y antagonista mineralocorticoide en el 27%.

Qué cambia en la consulta

Francia, un sistema vecino, enseña el mismo cuadro que las urgencias españolas: edad avanzada, desencadenantes evitables y un tratamiento al alta incompleto. La foto es de 2013; sirve de referencia histórica frente a OPTIPHARM-HF o el registro ESC HF III.

Qué midió

En mayores de 80 años hospitalizados por insuficiencia cardiaca con FEVI preservada, la asociación entre el tratamiento al alta (iSGLT2, IECA o ARA-II, betabloqueante, diurético) y el combinado de hospitalización por insuficiencia cardiaca o muerte por cualquier causa a un año.

Qué encontró

298 pacientes (edad media de 90 años; el 59% mayores de 90), Charlson de 8,3, deterioro cognitivo en el 56% y desnutrición en el 54%; al alta, el 49,6% con iSGLT2. Mortalidad al año del 28,1% y hospitalización por insuficiencia cardiaca del 22,8%. Comparados 148 tratados con iSGLT2 y 150 no tratados, equilibrados en las características basales: eventos en el 29,7% frente al 56,6% (p < 0,001); con IECA o ARA-II, 33,0% frente a 51,1%. Betabloqueantes, furosemida, FEVI, filtrado y Charlson no se asociaron al resultado.

Qué cambia en la consulta

Apoya no excluir por la edad al plantear un iSGLT2 en la FEVI preservada, con la cautela de un estudio observacional: un emparejamiento no demuestra causalidad.

Qué midió

Mortalidad y hospitalización a un año, causas de muerte y factores pronósticos en pacientes ingresados por insuficiencia cardiaca aguda y en pacientes crónicos ambulatorios de la red italiana IN-HF.

Qué encontró

Mortalidad total al año del 24% en la aguda (19,2% en la de novo y 27,7% en el empeoramiento de una crónica) y del 5,9% en la crónica; muertes cardiovasculares, el 73,1% y el 65,3%, y por insuficiencia cardiaca, el 42,4% y el 40,5%; hospitalización al año del 30,7% y del 22,7%. Predictores comunes de muerte: edad, presión sistólica baja, anemia y disfunción renal.

Qué cambia en la consulta

El ingreso marca el pronóstico: el riesgo de morir en el año siguiente se multiplica por cuatro respecto al crónico estable. Es la lógica de las unidades de insuficiencia cardiaca y del seguimiento precoz tras el alta.

Qué midió

Uso, dosis e implantación del tratamiento recomendado por las guías en pacientes con FEVI reducida, ligeramente reducida y preservada atendidos en 32 unidades italianas de insuficiencia cardiaca, en la primera visita y tras ella.

Qué encontró

3.054 pacientes (69 años; 25% mujeres): 56% FEVI reducida, 21% ligeramente reducida, 23% preservada. En la reducida: betabloqueante 90%, IECA o ARA-II 19%, sacubitrilo/valsartán 61%, antagonista mineralocorticoide 72%, iSGLT2 69%; menos del 60% alcanzaba al menos la mitad de la dosis objetivo; cuádruple terapia en el 47%, que sube al 64% tras la primera visita. En la ligeramente reducida, iSGLT2 en el 59%; en la preservada, en el 40%.

Qué cambia en la consulta

La brecha entre la guía y la receta existe incluso en las unidades especializadas, y una sola visita de optimización la reduce. En la FEVI preservada, el iSGLT2, clase I con cualquier FEVI en la guía ESC 2026 (R-028), llega solo a cuatro de cada diez.

Grandes registros europeos y americanos

Qué midió

Resultados hospitalarios y a un año, por causa, según el contexto (ingreso por insuficiencia cardiaca aguda o consulta) y la FEVI, en centros de cardiología de Europa y países afiliados.

Qué encontró

10.162 pacientes: 39% incluidos tras un ingreso y 61% en consulta; 58% FEVI reducida, 17% ligeramente reducida, 25% preservada. Estancia mediana de 9 días y mortalidad hospitalaria del 5,1%. Mortalidad al año por 100 pacientes-año: 19 tras el ingreso con FEVI reducida frente a 6,6 en el ambulatorio con reducida y 3,9 en el ambulatorio con preservada. Al menos un reingreso por insuficiencia cardiaca en el 44% de los dados de alta con FEVI reducida frente al 21% de los ambulatorios.

Qué cambia en la consulta

Las cifras europeas actuales de referencia para explicar el pronóstico a un paciente y a su familia tras un ingreso, y la razón de que la guía ESC 2026 trate la ligeramente reducida como la reducida.

Qué midió

Epidemiología clínica y resultados a un año de la insuficiencia cardiaca aguda y crónica en los países de la ESC, con la intención de comparar las diferencias entre países.

Qué encontró

12.440 pacientes, el 40,5% ingresados por insuficiencia cardiaca aguda y el 59,5% ambulatorios crónicos. Mortalidad al año del 23,6% en la aguda y del 6,4% en la crónica; muerte u hospitalización por insuficiencia cardiaca en el 36% y el 14,5%. Entre regiones, la mortalidad de la aguda fue del 21,6% al 36,5% y la de la crónica del 6,9% al 15,6%, atribuidas a diferencias en las características y el manejo.

Qué cambia en la consulta

La variación entre regiones europeas es el argumento de los programas de calidad: con la misma guía, el resultado depende de cómo se organiza la atención.

Qué midió

Cómo un registro nacional de calidad puede responder a las preguntas pendientes de la insuficiencia cardiaca: optimizar el uso de los tratamientos existentes en la FEVI reducida y caracterizar la ligeramente reducida y la preservada.

Qué encontró

El artículo describe el registro, su cobertura nacional y su uso para la investigación basada en registros; no aporta cifras de pacientes en el resumen. Los estudios del registro sobre uso de tratamientos y fenotipos están citados en la sección de evidencia de este ESPACIO cuando CardioTeca los ha comentado.

Qué cambia en la consulta

Es el modelo de registro al que se parecen las iniciativas de calidad de la Sociedad Española de Cardiología; su valor está en la continuidad y en la cobertura, no en una cifra.

Qué midió

Si el uso de quelantes del potasio de segunda generación (patirómero, ciclosilicato de sodio y circonio) se asocia a mantener los inhibidores del sistema renina-angiotensina y los antagonistas mineralocorticoides a seis meses, y si mantenerlos se asocia a mortalidad, hospitalización y eventos cardiovasculares mayores.

Qué encontró

7.913 episodios en 6.232 pacientes (mediana de 74 años). A seis meses, con quelantes de segunda generación se mantuvieron los inhibidores del SRA en el 76,3% (66,4% con los de primera generación) y los antagonistas mineralocorticoides en el 57,5% (48,1%). Mantener los inhibidores del SRA se asoció a menos mortalidad (HR 0,77; IC 95% 0,68-0,87) y menos hospitalizaciones (HR 0,77; IC 95% 0,72-0,83); sin diferencias en los eventos cardiovasculares mayores.

Qué cambia en la consulta

La hiperpotasemia es una de las razones por las que se pierden los pilares; el dato apoya tratarla para no retirarlos, con la cautela de un diseño observacional y pocos pacientes con antagonista mineralocorticoide.

Qué midió

Quiénes son los pacientes con insuficiencia cardiaca que siguen sin iSGLT2 pese a la clase I, identificados en los registros sanitarios de la región capital de Dinamarca, y si una estrategia digital dirigida a sus médicos aumenta su inicio.

Qué encontró

5.996 pacientes identificados sin iSGLT2 y comparados con los de los cuatro grandes ensayos: según la pieza de CardioTeca, menos diabetes, mejor función renal y menos tratamiento de fondo. El efecto de la estrategia digital sobre el inicio del fármaco está en el artículo original, enlazado abajo.

Qué cambia en la consulta

Mirar la lista de pacientes sin iSGLT2 de la propia consulta es más útil que esperar al siguiente ensayo: el hueco está en pacientes que lo tolerarían.

Qué midió

Patrones y factores asociados al uso y la dosis de IECA, ARA-II, sacubitrilo/valsartán, betabloqueantes y antagonistas mineralocorticoides en pacientes ambulatorios con FEVI reducida (antes de los iSGLT2).

Qué encontró

3.518 pacientes (66 años; 29% mujeres; FEVI del 29%). Entre los elegibles, no tenían prescrito IECA, ARA-II o sacubitrilo/valsartán el 27%, betabloqueante el 33% y antagonista mineralocorticoide el 67%. Con el fármaco prescrito, a dosis objetivo solo el 17% (IECA o ARA-II), el 14% (sacubitrilo/valsartán) y el 28% (betabloqueante), frente al 77% del antagonista mineralocorticoide. El 1% llevaba las tres clases a dosis objetivo.

Qué cambia en la consulta

La referencia clásica del infratratamiento ambulatorio: el problema no era la evidencia sino la titulación. Sigue siendo el patrón con el que se compara cualquier programa de optimización.

Qué midió

En pacientes de 65 años o más hospitalizados por insuficiencia cardiaca con FEVI reducida y aptos para los cuatro pilares, cuántos reciben la cuádruple terapia al alta y qué supervivencia mediana se proyecta con ella frente a pautas incompletas.

Qué encontró

20.651 pacientes, mediana de seguimiento de 1,9 años. Cuádruple terapia al alta en el 7,2%, en pacientes más jóvenes (74 frente a 78 años), con peor FEVI (26% frente a 28%) y mejor filtrado (63 frente a 56 mL/min/1,73 m²). Supervivencia proyectada mayor en 5,3 años a los 65 y 1,5 a los 90 frente a cero o un fármaco, y en 2,6 a 0,9 frente a IECA o ARA-II más betabloqueante; aun así, hasta 11 años menos que la población general de la misma edad.

Qué cambia en la consulta

La brecha es de prescripción, no de evidencia: el beneficio proyectado es grande y el riesgo residual también. Argumento para la optimización en el ingreso (R-068 de la guía ESC 2026 para los iSGLT2) y en las primeras semanas.

Qué midió

En pacientes con insuficiencia cardiaca con FEVI preservada que inician un antagonista mineralocorticoide, comparar a un año exacerbaciones, mortalidad y potasio entre finerenona y espironolactona, con emparejamiento 1:1 por puntuación de propensión.

Qué encontró

De más de 250.000 pacientes que iniciaron un antagonista mineralocorticoide, 497 recibieron finerenona; 491 emparejados por grupo, con más del 90% de diabetes y más del 80% de enfermedad renal crónica. A un año, exacerbaciones en el 55,2% frente al 72,9% (HR 0,63) y mortalidad total del 4,1% frente al 11,8% (HR 0,38); menos hipopotasemia, sin diferencia en hiperpotasemia.

Qué cambia en la consulta

Es una cohorte emparejada que compara dos antagonistas del receptor mineralocorticoide sin que exista un ensayo cara a cara; una diferencia tan grande en un estudio observacional obliga a la cautela. Diferencias, sin juicios.

Qué midió

Diferencias en causa de la insuficiencia cardiaca, tratamiento, hospitalización y muerte entre países de renta alta, media-alta, media-baja y baja.

Qué encontró

23.341 participantes (63 años; 39% mujeres). Causa más frecuente, la cardiopatía isquémica (38,1%), seguida de la hipertensión (20,2%). En la FEVI reducida, betabloqueante, inhibidor del sistema renina-angiotensina y antagonista mineralocorticoide juntos en el 61,9% de los países de renta media-alta y el 51,1% de los de renta alta, frente al 39,5% de los de renta media-baja. Mortalidad estandarizada por 100 personas-año de 7,8 (renta alta), 9,3, 15,7 y 19,1 (renta baja).

Qué cambia en la consulta

Sitúa a España en el grupo de mejor pronóstico y recuerda que el tratamiento completo no llega ni a dos de cada tres pacientes con FEVI reducida en los países ricos.

Para profundizar