Comentario del Autor: Dr. Carlos Minguito Carazo

La prevalencia de disfunción ventricular izquierda en esta cohorte de pacientes críticos por COVID-19 no fue despreciable (16.2%), aunque no se asoció a mayor mortalidad. Aquellos pacientes con disfunción ventricular presentaron unos mayores niveles de marcadores de daño miocárdico.

En este estudio observacional, prospectivo y unicéntrico se analizaron los hallazgos ecocardiográficos de pacientes ingresados en una Unidad de Críticos Intensivos por distres respiratorio secundario a enfermedad por Coronavirus 2019 (COVID-19). El estudio ecocardiográfico se realizó a un total de 37 pacientes con un dispositivo portátil (VScan, General Electrics) para minimizar la exposición de los investigadores. El objetivo era evaluar la prevalencia de disfunción ventricular definida como una fracción de eyección del ventrículo izquierdo (FEVI) menor del 50% o de otras alteraciones ecocardiográficos relevantes como la presencia de derrame pericárdico o disfunción de ventrículo derecho de forma cualitativa. Además, se recogieron los valores de marcadores de daño miocárdico (Troponina-T ultrasensible), de NT-ProBNP y de otros marcadores inflamatorios como la ferritina y la proteína C reactiva y se estudió su asociación con la disfunción ventricular.

La mediana de edad de los pacientes fue de 67,7 años y el 90% varones. El cociente PaO2/FiO2 medio fue de 107,5 mmHg y ninguno de los pacientes presentaba historia de cardiopatía previa. De los 37 pacientes, un total de 6 (16.2%) tenían una FEVI < 50%, en la mayor parte de los casos con depresión ligera o moderada (FEVI media: 40,8 ± 3,8). La mitad de ellos presentaron alteraciones segmentarias de la contractilidad. Además, hubo 3 pacientes con función sistólica del ventrículo derecho deprimida (8,1%) (2 de ellos también tenían FEVI deprimida). También se identificó una alta prevalencia de derrame pericárdico en aquellos pacientes con FEVI deprimida (33%). La mediana de los niveles máximos de troponina-T ultrasensible fueron mayores en pacientes con FEVI baja (210 frente a 30.9), aunque esta diferencia no alcanzó significancia estadística (p=0,0698). Por otra parte, no se encontraron diferencias en los niveles pico de NT-proBNP, ferritina o PCR. En una mediana de seguimiento de 75 días, 7 pacientes (18,9%) murieron, ninguno de ellos con función ventricular reducida (depresión que era leve o moderada en todos los casos). Ninguna de las variables analizadas (FEVI < 50%, disfunción del ventrículo derecho, derrame pericárdico o anomalías segmentarias de la contractilidad) se asoció a mortalidad o a reingreso en el seguimiento.

Nuestro estudio fue la primera experiencia realizada en nuestro medio de forma prospectiva que evaluó los hallazgos ecocardiográficos en una cohorte de pacientes críticos por COVID-19. La prevalencia de disfunción ventricular (16.2%) fue algo mayor de la evidenciada en series retrospectivas previas. Sin embargo, en nuestra cohorte la presencia de disfunción ventricular, que era leve o moderada en la mayoría de los casos, no se asoció a peor pronóstico, probablemente por este motivo y por el pequeño tamaño muestral. Si que se evidenció un mayor nivel de marcadores de daño miocárdico en estos pacientes, aunque de forma no significativa. Por ello, y acorde a las recomendaciones de la Sociedad Española de Imagen Cardiaca y la Sociedad Europea de Imagen Cardiovascular, creemos que el uso de la ecocardiografía en estos pacientes debe realizarse de forma individualizada y no de forma sistemática, reservándose para aquellos pacientes de alto riesgo como por ejemplo, aquellos con datos de insuficiencia cardiaca, deterioro hemodinámico, arritmias, cambios electrocardiográficos o elevación marcada de marcadores de daño miocárdico con el objetivo de minimizar la exposición al enfermo.

Por otra parte, este estudio presentó varias limitaciones. El hecho de que se trate de un estudio unicéntrico y con pequeño tamaño muestral hace que no se puedan generalizar las conclusiones extraídas del mismo. Además, la objetivación de los distintos hallazgos se realizó de manera cualitativa, y otras variables predictoras de disfunción ventricular como el strain rate tampoco fueron analizadas.


Referencias:

  1. Rev Esp Cardiol. - Hallazgos ecocardiográficos en pacientes críticos por COVID-19.

Comentario del Dr. Carlos Minguito Carazo

Dr. Carlos Minguito Carazo

Licenciado en Medicina por la Universidad de Valladolid. Médico interno residente de Cardiología en el Complejo Asistencial Universitario de León. Twitter: @CarlosMinguito

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