Comentario del Autor: Dr. Manuel Anguita Sánchez

Dada la complejidad del manejo de la insuficiencia cardíaca y su trascendencia pronóstica, es preciso organizar nuevas formas de gestión de la atención a los pacientes que la sufren, basadas en programas y unidades con personal especializado, variables en su estructura, organización y cartera de servicios según el tipo de centro, pero con estándares de calidad homogéneos y mensurables que incluyan la monitorización de sus resultados.


Las Unidades de Insuficiencia Cardíaca son necesarias para mejorar la calidad de la asistencia a los pacientes con este problema

La insuficiencia cardíaca es un problema de una enorme magnitud y complejidad, que afecta a un gran número de personas, produce una elevada mortalidad y tasa de hospitalizaciones, y tiene un tratamiento muy variado y no fácil de aplicar y optimizar. Por ello, hace unos años surgieron nuevas formas de organizar la atención a los pacientes con insuficiencia cardíaca, mediante programas y unidades especializados y multidisciplinarios, con personal específico, tanto médico como de enfermería, que intentaban superar las deficiencias derivadas de la organización sanitaria habitual, basada en el paradigma de la atención al paciente agudo y hospitalizado. Numerosos estudios y metaanálisis han demostrado la eficacia de estos programas, basados en unidades de insuficiencia cardíaca, para reducir la tasa de reingresos e incluso la mortalidad de los enfermos, lo que ha llevado a su inclusión en las guías de práctica clínica europeas y norteamericanas, con la máxima clase de recomendación, I A.

En España, los programas y unidades de insuficiencia cardíaca se han ido desarrollando de una forma voluntarista y no organizada, coexistiendo con las unidades avanzadas cuyo germen fue inicialmente el trasplante cardíaco. Gracias a las iniciativas individuales de muchos centros, con profesionales interesados en la insuficiencia cardíaca, y también de programas estructurados organizados por la Sección de Insuficiencia Cardíaca de la SEC, el número de hospitales con unidades de insuficiencia cardíaca ha ido aumentando y ya son algo habitual, no solo en servicios de Cardiología, sino también de Medicina interna. Sin embargo, muchas de estas unidades siguen siendo consultas monográficas, y, en general, sus características y estructura son muy variables. Parece, por tanto, importante definir unos criterios mínimos comunes que deben cumplir las unidades, así como establecer unos estándares de estructura y funcionamiento que garanticen la calidad de su atención a los pacientes y el correcto seguimiento de las recomendaciones de las guías de práctica clínica.

Este es el objetivo que se ha propuesto la Sociedad Española de Cardiología dentro de su programa SEC-Excelente, acreditar la excelencia y una atención de calidad por parte de los servicios y unidades de cardiología en los procedimientos y procesos cardiovasculares más relevantes e importantes. El primer proceso elaborado es precisamente el de insuficiencia cardíaca. Los servicios de Cardiología pueden solicitar la acreditación SEC-Excelente para el proceso global de insuficiencia cardíaca y para las unidades de insuficiencia cardíaca de que dispongan.

En este documento, publicado en Rev Esp Cardiol, se resumen los dos aspectos más importantes de este proyecto. En primer lugar, se ha establecido una nueva nomenclatura para los distintos tipos de unidades (comunitarias, especializadas y avanzadas), dependiendo del nivel, equipamiento y cartera de servicios del hospital, del servicio de Cardiología y de la unidad de insuficiencia cardíaca. Y en segundo lugar, se han establecido una serie de estándares mínimos (de proceso, de estructura, de personal y recursos humanos, de equipamiento y de resultados) que deben cumplir los servicios y unidades para poder recibir la acreditación de SEC-Excelente, mediante un proceso de auditoría documental y presencial. Las unidades avanzadas son las ubicadas en centros de tercer nivel que disponen de trasplante cardíaco y posibilidad de implantación de asistencias circulatorias. Las unidades especializadas son unidades establecidas en centros de tercer o segundo nivel, con servicios de Cardiología con Hemodinámica y Electrofisiología, y Cirugía Cardíaca, pero que no realizan trasplante e implante de asistencias, aunque sí implante de dispositivos. Las unidades comunitarias se ubican habitualmente en hospitales comarcales, de primer nivel, y no tienen los equipamientos y recursos anteriores. Las unidades comunitarias y especializadas deben ser inter o multidisciplinarias a nivel intrahospitalario, coordinadas con medicina interna y otras especialidades, y con un papel fundamental de enfermería, y deben tener también elaborada una vía clínica de derivación y flujo de los pacientes hacia y desde atención primaria.

Para concluir, no se discute hoy en día la complejidad del manejo de la insuficiencia cardíaca y su trascendencia pronóstica, ni la necesidad de organizar nuevas formas de gestión de la atención a los pacientes que la sufren, basadas en programas y unidades específicas de tipo interdisciplinar, con personal especializado, tanto médico como de enfermería, coordinadas con atención primaria, y con reconocimiento oficial dentro de los servicios. Pueden ser variables en su estructura, organización y cartera de servicios dependiendo del tipo de centro, pero con el fin de garantizar su óptimo funcionamiento, deben cumplir con una serie de estándares de calidad homogéneos y mensurables, que incluyan la monitorización de sus resultados.


Referencias:

  1. Rev Esp Cardiol. - Tipología y estándares de calidad de las unidades de insuficiencia cardiaca: consenso científico de la Sociedad Española de Cardiología.

Comentario del Dr. Manuel Anguita Sánchez

Dr. Manuel Anguita Sánchez

Licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad de Granada (1974-1980). Especialista en Cardiología , con Residencia en la Clínica Puerta de Hierro de Madrid (1982-1987). Doctor en Medicina y Cirugía por la Universidad Autónoma de Madrid (1986). Director de 14 tesis doctorales. Médico Adjunto del Servicio de Cardiología del Hospital Reina Sofía de Córdoba, desde 1987. Autor de más de 200 publicaciones científicas en revistas nacionales e internacionales con proceso de “peer review”, y de más de 30 libros y capítulos de libros. Vicepresidente de la Sociedad Española de Cardiología (1993-1995). Presidente de la Sección de Insuficiencia cardíaca y Trasplante de la Sociedad Española de Cardiología (2001-2002). Presidente de la Sociedad Andaluza de Cardiología (2003-2006). Vicepresidente de la Sociedad Española de Cardiología (2009-2011). Miembro del comité editorial de: Revista Española de Cardiología, Revista Clínica Española, y Emergencias. Presidente electo de la Sociedad Española de Cardiología desde octubre de 2015.

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